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Para otros usos de este término, véase Lata (desambiguación).

De forma genérica, se llama lata a todo envase metálico. La lata es un envase opaco y
resistente que resulta adecuado para envasar líquidos y productos en conserva. Los
materiales de fabricación más habituales son la hojalata y el aluminio.

Contenido
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• 1 Formas de fabricación
o 1.1 Tres piezas
o 1.2 Envase embutido-estirado
• 2 Lata de bebidas

• 3 Enlaces externos

[editar] Formas de fabricación

Existen dos tipos genéricos de fabricación.

[editar] Tres piezas

El envase consta de tres piezas, tapa, cuerpo y fondo. Se corta en sección una lámina de
hojalata y se dobla para formar el cuerpo, el cual se suelda eléctricamente.
Seguidamente, se conforma el rebordeado superior e inferior y se forman las nervaduras
(también llamadas cordones) que darán resistencia a la lata. Por último, se aplica el
fondo, quedando de este modo listo para envasar.

La lata de tres piezas se suele utilizar para todo tipo de conservas: pescado (atún,
anchoas, mejillones, chipirones, etc.), encurtidos (pepinillos), vegetales (espárragos,
pimientos, champiñones, etc.), etc.

[editar] Envase embutido-estirado

Se parte de un disco metálico sobre el que se practican dos extrusiones. Luego se


procede a la fase de estiramiento, tras la cual se practica el recorte de la merma superior.
Las siguientes fases son:

• Protección exterior
• Rebordeado y entallamiento
• Barnizado interior
• Curado

La lata fabricada mediante el sistema de embutido-estirado ofrece una menor resistencia


al apilamiento que la lata en tres piezas. Por ello, se suele utilizar para envasar bebidas
de productos carbonatados (cerveza, refrescos, etc.) y muy escasamente para conservas.
En ellos, es el propio gas el que crea presión interna al envase aportando resistencia al
mismo.
El instrumento utilizado tradicionalmente para la apertura de latas se denomina
abrelatas. Sin embargo, hoy en día buena parte de estos envases presentan un sistema de
apertura fácil. En la parte superior incorporan una argolla que punzona la tapa al
accionarla permitiendo retirarla luego con facilidad. Otros productos que no precisan
hermeticidad pueden utilizar latas con tapón de plástico. Por ejemplo, el aceite.

[editar] Lata de bebidas

Anilla del tipo stay-on tab

La lata de bebidas tiene un origen relativamente reciente. La primera lata con tapa plana
se lanzó en el año 1935 pero no es hasta la introducción de la tapa de apertura fácil en
1965 cuando inicia su despegue comercial. A finales de los años 1980, se presenta la
anilla no removible stay-on tab, que es la más utilizada hoy en día. El auge de la lata
como envase de bebidas se debe a sus numerosas ventajas para su distribución y
consumo de bebidas:

• ligereza
• protección del contenido (estanqueidad y protección contra la luz)
• rapidez de enfriamiento
• resistencia a la rotura
• inviolabilidad
• escaso volumen
• reciclabilidad (la lata es reciclable tanto por los sectores del acero como del
aluminio; sin embargo, a día de hoy la tasa de recogidas es muy inferior a la de
otros materiales como el papel y cartón)

Entre las innovaciones técnicas incorporadas a las latas en las últimas décadas destaca la
reducción del diámetro del cuello de la lata y por tanto de la tapa que supuso la
reducción de hasta un 30% del peso de la tapa. Las actuales líneas de producción
emplean materiales con una gran uniformidad de propiedades y un utillaje de alta
precisión. Ello ha posibilitado la adopción de procesos más complejos de conformación
que ha permitido combinar los procesos clásicos de fabricación con la posibilidad de
variar la forma de la lata. Algunos diseños que ya se encuentran en los supermercados
incorporan alguna de las siguientes innovaciones:

• formas en relieve
• marcas y logotipos estampados
• reproducción de formas alusivas al contenido como barril, vaso o botellas.

Otras novedades se dirigen a mejorar el manejo por parte del usuario. En este apartado
se enmarcan las aberturas de mayor tamaño para poder verter mayor contenido de
producto, lo que es muy apreciado por algunos grupos de consumidores como los
aficionados a la cerveza.

Dado el interés por las marcas de diferenciarse y de introducir elementos promocionales


en el envase, es habitual encontrar latas con argollas de colores o con mensajes debajo
de la tapa que sólo se descubren al abrirla. De este modo, sólo se obtiene la prueba de
compra si se ha consumido el producto. La técnica se realiza mediante impresión de
tinta o estampación a alta velocidad sin necesidad de ralentizar la línea. La anilla de
color diferencia el producto coordinándose con la imagen de marca y sirve también
como prueba para concursos y promociones.

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