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LA LUZ EN EL EVANGELIO DE JUAN 1. La luz de la vida.

En el sentido metafórico que le atribuye Juan, la luz es el resplandor de la vida (1,4); no existe, por tanto, una luz anterior a la vida, es la misma vida en cuanto se impone por su evidencia y puede ser conocida. La luz-vida precede la aparición de la tiniebla (1,5), agente hostil que pretende sofocarla (1,5). La identificación de la luz como la vida muestra la equivalencia de tiniebla y muerte. A pesar de la oposición de la tiniebla, la luz-vida ha sido siempre posible para los hombre (1,5; brilla) y tiende a difundirse, a comunicarse (1,9; ilumina). La vida que brilla como luz era el contenido del proyecto de Dios (1,4). Su brillo ha sido constante (1,5), es decir, el hombre ha sentido siempre el deseo de plenitud a que lo llama el proyecto divino, del que su mismo ser es ya una expresión, pues todo ha sido creado por ese proyecto/palabra y responde a él (1,3). Sin embargo, la humanidad en general lo ha rechazado (1,10), es decir, la mayoría de los hombres ha reprimido el deseo de vida plena, sometiéndose a la tiniebla (1,5) o siendo instrumento de ella. Este rechazo será designado como “el pecado del mundo” (1,29). La vida es la única luz verdadera para el hombre, el ideal que Dios le propone y la guía de sus pasos (1,9); se opone a las falsas luces, en particular a la Ley, llamada luz en el AT (sal 119, 105; Sab 18,4; Eclo 45,17 LXX) y en el judaísmo. En medio de la humanidad oprimida por la tiniebla, aparece Juan Bautista, el testigo en favor de la luz (1,6-8). Su testimonio pretende despertar el anhelo de vida y suscitar la adhesión a la luz, personalizada en el Mesías que llega. L luz equivale metafóricamente a la “verdad”. Para el hombre la única verdad es la plenitud de la vida contenida en el proyecto divino, que le manifiesta al mismo tiempo la realidad del amor de Dios y la plena realidad del hombre. La tiniebla, por su parte, que se opone directamente a la verdad (luz) y así impide la vida, es un agente de mentira (8,44); ocultando al hombre el proyecto de Dios sobre él y proponiéndole otros objetivos, le hace imposible alcanzar la plenitud a la que Dios lo destina. 2. Jesús, la luz del mundo. a) La luz-vida, contenido del proyecto de Dios (1,4), se encarna en Jesús, proyecto de Dios hecho hombre (1,14). Así, es él la luz del mundo, es decir, la vida de la humanidad (8,12; cf. 9,5; 12,35-46). Al dar su adhesión a Jesús y seguirle, el hombre obtiene la luz que es la vida y escapa de la tiniebla-muerte (8,12; 12,36). Dado que “la luz” era un modo de designar al Mesías, se describe así la misión mesiánica como comunicación de vida que ilumina la muerte (cf. 5,25). b) Jesús, el proyecto divino realizado, la luz-vida, se manifiesta a los que lo reciben haciendo visible su “gloria” o esplendor del amor leal (1,14). Existe, pues, una correlación entre los binomios luz-vida y gloria-amor leal. En ambos casos el término que lleva en si el rasgo de luminosidad (luz, gloria) denota la manifestación y la evidencia del termino sustantivo (vida, amor leal). La luz es así el brillo de la vida, la gloria del amor, el amor leal, visible en la actividad (gloria) es el principio vital que infundido en el hombre, desarrolla todas sus

4). significa la ausencia de Jesús. Jesús no hará más que confirmarla. condición para la adhesión a Jesús (cf. En el cap. por haber llegado la noche. En 9. La luz que juzga. Se muestra así la razón del rechazo de la luz-vida anunciado en el prólogo (1. Tal es la obra de la tiniebla (1.35s como advertencia a la multitud. en primer lugar. que hace insensible a él. 3.19-21) se expresa la adhesión en términos de opción entre la luz-vida y la tinieblamuerte. en otros términos. Dada la relación esencial entre vida y amor. La ausencia de luz. o. el ofrecimiento de vida (3. un momento en que. resplandor del amor que es el principio y la manifestación de la vida. Sin embargo.5-6) que mana del Hombre levantado en alto y da la vida definitiva (3. es decir. No podrán trabajar sin la presencia de Jesús.20). aún después del rechazo que decide la suerte de Israel. Respecto al hombre. el “actuar con bajeza” (3. luz del mundo (9.3).4).4: tenemos que realizar las obras del que me mandó). así. debida a su conducta perversa. “la noche” indica que éste no se deja iluminar por Jesús.16) se describe ahora como el punto o zona de luz en medio de la tiniebla a la que el hombre puede acceder por una opción personal (3. que constituye la noche. cf. que continuará en el futuro.5). La ausencia de luz. por tanto. Al final de la perícopa (3. por tanto. opuesto a “practicar la lealtad” (= el amor leal). por el agua-Espíritu (3. se convierte en principio valido para todo tiempo y lugar. 4. La opción por el hombre.46: Yo he venido al mundo como luz. del resplandor de la vida.19-21). . Aparece así la calidad del juicio: es el hombre mismo el que hace su opción por la tiniebla.10) supone el rechazo del amor. nadie que me da su adhesión permanece en la tiniebla). La causa de “la noche” es una ideología contraria al amor (tiniebla). 3 se anuncia el nuevo nacimiento de arriba (3.4 se anuncia. La vida plena nace. incluye la gloria. la misma idea se repite en 12. y se da la sentencia. que no percibe el esplendor de la gloria-amor o no lo recibe en sí. 8.14s) al que le da su adhesión. dado que Jesús asocia a sus discípulos a su actividad (9.5). será imposible el trabajo con Israel como pueblo (9.10: el mundo no la reconoció) es el perverso modo de obrar (3.4: “en la noche nadie puede trabajar”.19). el rechazo de la luz-vida (1.capacidades. El principio enunciado por Jesús en 9.31).3ss. separados de su amor (21. 15. queda en pie el ofrecimiento de Jesús para cada individuo (12.