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TEMA 3. RAZONAMIENTO DEDUCTIVO (II):

 

RAZONAMIENTO SILOGÍSTICO

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico. – 3.2.1. Investigaciones basadas en variables estructurales

 

• El efecto atmósfera (Woodworth y Sells, 1935). • Errores producidos por la conversión ilícita de las premisas. El efecto de la figura.

 

– 3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico:

 

conocimientos previos, creencias y actitudes.

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

 
 

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

Un silogismo categórico es una inferencia a partir de dos premisas, en la que tanto éstas como la conclusión son proposiciones categóricas.

Una proposición categórica es un enunciado que establece una relación determinada entre los elementos pertenecientes a dos conjuntos o categorías de cosas.

Las proposiciones categóricas se definen en función de la cualidad y la cantidad (AffIrmo et nEgO):

A: Universal afirmativa: Todo A es B.

E: Universal negativa: Ningún A es B.

I: Particular afirmativa: Algún A es B.

O: Particular negativa: Algún A no es B.

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

Ningún herbívoro es onmívoro Toda vaca es hervíbora Ninguna vaca es onmívora

Ningún M es P Todo S es M Ningún S es P

Todo silogismo consta de tres términos: el término menor, que es sujeto de la conclusión y figura en una de las tres premisas (premisa menor); el término medio, que figura en ambas premisas, pero no en la conclusión; y el término mayor, que es predicado de la conclusión y figura en la otra premisa (premisa mayor).

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

Estructuralmente los silogismos se caracterizan por el MODO de las premisas (tipo de proposición categórica) y por su FIGURA:

FIGURA 1: M-P S-M S-P

FIGURA 2: P-M S-M S-P

FIGURA 3: M-P M-S S-P

FIGURA 4: P-M M-S S-P

Existen 256 silogismos posibles, de los cuales solamente 24 son modos válidos.

No debemos confundir VALIDEZ y VERDAD.

 

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

Métodos para determinar la validez de los silogismos

Círculos de Euler:

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico. Métodos para determinar la validez de los
 
 

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

Métodos para determinar la validez de los silogismos

Método de los versos latinos:

Barbara, Celarent, Darii, Ferioque prioris; Cesare, Camestres, Festino, Baroco secundae; Tertia Darapti, Disamis, Datisi, Felapton, Bocardo, Ferison habet. Quarta insuper addit Bramantip, Camenes, Dimaris, Fesapo, Fresison

5 modos con conclusión particular además de la universal correspondiente: Barbari, Celaront (Fig.1); Cesaro, Camestrop (Fig. 2); y Camenop (Fig. 4).

3.1. Introducción a los aspectos formales del razonamiento silogístico.

Métodos para determinar la validez de los silogismos

Método basado en la “distribución de los términos”:

SUJETO

PREDICADO

A

SI

NO

I

NO

NO

E

SI

SI

O

NO

SI

1.- Axioma de cantidad:

El término medio debe distribuirse al menos una vez.

– Ningún término puede ser distribuido en la conclusión si no es distribuido en las premisas.

2.- Axioma de cualidad:

Si ambas premisas son negativas no existirá conclusión válida.

Si una premisa es negativa la conclusión, de haberla, será negativa.

– Si ninguna premisa es negativa la conclusión de, de haberla, será positiva.

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.1. Investigaciones basadas en variables estructurales

El efecto atmósfera (Woodworth y Sells, 1935):

Cuestiona la competencia lógica de los sujetos a la hora de resolver silogismos.

Los sujetos establecerían la conclusión basándose en la “atmósfera” creada por las premisas debido a :

 

La ambigüedad del lenguaje lógico con respecto al lenguaje cotidiano.

El principio de cautela (Sells, 1935): tendencia a preferir las conclusiones particulares frente a las universales.

La atmósfera creada por las premisas se resume en estos principios:

 

Si ambas premisas son del mismo tipo (AA, EE, II, OO) los sujetos mostrarán una fuerte tendencia a escoger o construir una conclusión correlativa (A, E, I, O, respectivamente).

Si al menos una de las dos premisas es particular, encontraremos una

fuerte tendencia a escoger una conclusión particular. Si al menos una de las dos premisas es negativa, encontraremos una fuerte tendencia a escoger una conclusión negativa.

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.1. Investigaciones basadas en variables estructurales

El efecto atmósfera (Woodworth y Sells, 1935) Críticas:

Esta estrategia da lugar a una correcta interpretación de gran parte de los silogismos que tienen una conclusión válida, pero los errores que acarrea quedan de manifiesto cuando no existe ninguna conclusión que se pueda inferir de forma necesaria de las premisas y, a pesar de ello, los sujetos tienden a dar una respuesta. Tampoco explica las respuestas correctas a silogismos cuya conclusión no coincide con la atmósfera de las premisas. Por último, tampoco explica las fluctuaciones de las respuestas en función del contenido de los silogismos.

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.1. Investigaciones basadas en variables estructurales

Errores producidos por la conversión ilícita de las premisas:

– Los sujetos razonan de forma lógica pero sobre silogismos cuyas premisas son interpretadas de forma errónea (Henle, 1962).

– Los principales errores se deben a la aceptación de la conversión de las premisas A (se considera que Todo A es B equivale a Todo B es A) y O (se considera que Algún A no es B equivale a Algún B no es A).

– Experimento de Chapman y Chapman (1959)

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico. 3.2.1. Investigaciones basadas en variables estructurales • Errores producidos
 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.1. Investigaciones basadas en variables estructurales

Lógica clásica

Lógica moderna

B-C

FIG. 1: B-C A-B

FIG. 1:A-B

A-C

A-C; C-A

FIG. 2: C-B A-B A-C

FIG. 2: A-B C-B A-C; C-A

FIG. 3: B-C B-A A-C

FIG. 3: B-A B-C A-C; C-A

FIG 4: C-B B-A A-C

FIG. 4: B-A C-B A-C; C-A

 
 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

Investigaciones basadas en variables estructurales

El efecto de la figura:

Hace referencia a diferencias en la ejecución de los sujetos en función de la figura del silogismo. Los resultados empíricos (por ej. Frase (1968), Pezzoli y Frase (1968), Roberge (1971) muestran que los silogismos más fáciles (lógica moderna) son los correspondientes a la figura 1, los más difíciles son los correspondientes a la figura 4 y las figuras 2 y 3 muestran una dificultad intermedia.

Además se ha observado una tendencia a obtener conclusiones en la dirección A-C en la figura 1 y en la dirección C-A en la figura 4.

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

Investigaciones basadas en variables estructurales

El efecto de la figura (cit. en Johnson-Laird, 1982):

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico. Investigaciones basadas en variables estructurales • El efecto de

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico. 3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico
 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

  • 3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

La pionera en el estudio de la influencia del contenido en el razonamiento silogístico fue Monna Wilkins (1928).

En su investigación utilizó silogismos con cuatro tipos de contenidos: abstracto, temático, no familiar para los sujetos (términos científicos) y concreto pero con conclusión en contra de la creencia de los sujetos.

Los resultados indicaron que el contenido temático facilita la resolución del silogismo pero esta facilitación se reduce cuando la conclusión no concuerda con las creencias de los sujetos.

Janis y Frick (1943) y Morgan y Morton (1944) : Cuando la conclusión concuerda con las creencias, los sujetos cometían más errores aceptando argumentos no válidos que rechazando argumentos válidos y, en caso contrario, cometían más errores rechazando argumentos válidos que aceptando silogismos no válidos.

 
 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

  • 3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

Otros autores han intentado explicar el sesgo de la creencias basándose en la idea de interpretación errónea o conversión ilícita de las premisas.

Sin embargo, los datos experimentales parecen apoyar más la idea del sesgo de creencias.

 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

Experimento de Evans, Barston y Pollard (1983)

Válido-creíble (89%):

Ningún perro policía es violento Algunos perros muy entrenados son violentos Algunos perros muy entrenados no son perros policía Válido-no creíble (56%):

Ninguna cosa nutritiva es barata Algunas tabletas de vitaminas son baratas Algunas tabletas de vitaminas no son baratas No válido-creíble (71%):

Ninguna cosa adictiva es barata Algunos cigarrillos son baratos Algunas cosas adictivas no son baratas No válido-no creíble (10%):

Ningún millonario trabaja duro Algunos ricos trabajan duro Algunos millonarios no son ricos

 
 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

En resumen:

 

Existe una influencia de la lógica y de las creencias en la elaboración o la aceptación de la conclusión de un argumento silogístico.

Las conclusiones creíbles se aceptan más fácilmente que las no

creíbles. Las conclusiones válidas se aceptan más fácilmente que las no válidas.

– Existe una interacción entre lógica y creencias, de forma que el sesgo de creencias es más intenso en silogismos válidos que en silogismos no válidos.

Modelos explicativos:

El modelo de escrutinio selectivo (Barston, 1986; Evans, 1989; Evans, Newstead y Byrne, 1993; Evans y Pollard, 1990).

El modelo de necesidad mal interpretada (Dickstein, 1980,1981).

– La tª de los modelos mentales (Oakhill, Garnham y Johnson-Laird, 1990; Oakhill y Johnson-Laird, 1985; Oakhill y Garnham, 1993; Oakhill,

 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

  • 3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

El modelo del escrutinio selectivo:

El sujeto acepta la conclusión si éste concuerda con sus creencias, sin someterla a ningún tipo de análisis lógico. En el caso de que no concuerde con sus creencias, entonces obtendrá la conclusión basándose en el análisis lógico de las premisas. La aceptación no crítica de las conclusiones creíbles afecta más a los silogismos no válidos.

El modelo de necesidad mal interpretada:

Como su nombre indica el problema radica en una mala interpretación del concepto de necesidad lógica. El sujeto procede en primer lugar al análisis lógico de la conclusión para ver si está determinada por las premisas o es falsa. En caso de no poder decidirse basará su respuesta en la credibilidad de la conclusión.

 
 

3.2. Investigaciones empíricas sobre el razonamiento silogístico.

  • 3.2.2. La influencia del contenido en el razonamiento silogístico

La teoría de los modelos mentales:

Esta teoría propone que el sesgo de creencias afecta al proceso mismo de inferencia. Si la conclusión resulta creíble el sujeto no se molestará en buscar posibles contra-argumentos. Por le contrario, si no lo es, tendrá más motivación para buscar posibles conclusiones alternativas. Por lo tanto, cuantos más modelos sean posibles mayor efecto de las creencias encontraremos. A este respecto los datos experimentales son contradictorios.

Los datos experimentales concluyen que ninguna de la teorías resulta totalmente satisfactoria aunque la teoría de los modelos mentales está recibiendo un apoyo muy fuerte (por ejemplo, Evans Newstead, Allen y Pollard, 1994; Santamaría, García Madruga y Carretero, 1996).

 

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

Intenta hacer hincapié no tanto en la explicación de los errores como en las estrategias y procesos que los sujetos utilizan para realizar estas tareas.

Intenta ser una alternativa a la dicotomía logicismo-antilogicismo caracterizando la resolución de silogismos en términos de una habilidad diferencialmente adquirida por los distintos sujetos en las que se ponen en juego tanto factores de tipo psicológico (capacidad de la memoria en funcionamiento, construcción de representaciones analógicas o imaginativas, etc.) como factores lógicos (capacidad de comprobación exhaustiva de diferentes representaciones, efecto de la figura del silogismo en la dirección de la conclusión, etc).

 
 

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

La noción de modelo mental: experimento de Glemberg, Meyer y Lindem (1987):

John se estaba preparando para un maratón en Agosto. Después de realizar algunos ejercicios de calentamiento se puso/quitó la camiseta y empezó a correr. Corrió la mitad del recorrido alrededor del lago sin demasiada dificultad. Más adelante, los músculos le empezaron a doler”.

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

Supuestos fundamentales de la tª de los modelos mentales:

1.- Las premisas son representadas al razonar (así como al realizar otros procesos como, por ejemplo, comprender un discurso) en forma de un “modelo mental integrado”.

Universal afirmativa (A): Todos los a son b a = b a = b

(b)

(b)

Particular afirmativa (I): Algunos a son b a = b a = b (b)

(a)

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

Universal negativa (E): Ningún a es b a a

b

b

Particular negativa (O): Algún a no es b a a (a)

b

b

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

2.- La conclusión que se extrae de un modelo mental sigue los principios de novedad y parsimonia, esto es, se busca relacionar entre sí aquellos términos que no se han utilizado directamente para construir el modelo.

3.-El orden en el que se expresa la conclusión sigue el principio de que la memoria en funcionamiento opera sobre la base de “first-in, first- out” (“lo primero que entra es lo primero que sale”), esto es, resulta más sencillo recordar las premisas en el orden en que se han presentado y que en las conclusiones figuren los términos en el orden en el que entraron en la memoria.

3.3. Un ejemplo de modelo teórico explicativo de la actuación en el razonamiento silogístico: modelos mentales de Johnson-Laird.

4.- Cuando la disposición de los términos en las premisas no forma una figura que permita integrar con facilidad la información de las mismas, el modelo predice la ejecución de operaciones adicionales que permitan dicha integración.

5.- Cuanto mayor es la carga en la memoria en funcionamiento por causa de las operaciones adicionales debidos al efecto de la figura del silogismo, más difícil resulta hacer una inferencia.

CRÍTICA: Como hemos visto, no explica satisfactoriamente los efectos de las creencias sobre la resolución de los silogismos.

CONCLUSIÓN

“No es necesario postular reglas de lógica en la mente. No es

necesario suponer que los seres humanos son intrínsecamente

irracionales. El pensamiento lógico es una habilidad que se ejercita

con diferentes grados de éxito. La propia lógica es una

consecuencia de nuestra afortunada capacidad de hacer

refutaciones, no la causa de esta capacidad

....

(Johnson-Laird, P.N. (1982). Ninth Bartlett Memorial Lecture.

Thinking as a Skill. The Quarterly of Experimental Psychology, 34,

1-29 (traducido en M. Carretero y J. A. Madruga (1984) (comps.)

Lecturas de Psicología del Pensamiento. Madrid: Alianza (pp. 123-

145)).

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

Carretero, M. y Asensio, M. (coords.) (2004). Psicología de

pensamiento. Madrid: Alianza editorial. Cap. 3 (pp. 79-121).

Garnham, A. y Oakhill, J. (1996). Manual de Psicología del

Pensamiento. Barcelona: Paidós. Cap. 6 (pp. 115-138).

Santamaría, C. (1995). Introducción al razonamiento humano. Madrid:

Alianza. Caps. 3 (pp. 45-72) y 7 (pp. 151-178).