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Pedro Espejo-Saavedra Roca

CUESTIONES DE LÓGICA, HISTORIA Y FILOSOFÍA DE LA CIENCIA

TERCER “CUESTIONARIO”:
EL DEBATE DE DISSENT

En principio las motivaciones que Sokal manifiesta que le condujeron a escribir
la parodia: “Transgredir las fronteras: hacia una hermenéutica transformadora
de la gravedad cuántica”, creo que quedaron claras en el cuestionario dos. El
debate en Dissent se produjo tras el rechazo por parte de Social Text de las
explicaciones oportunas sobre aquel artículo que fueron contestadas por
Stanley Aronowitz uno de los fundadores de Social Text.
La crítica de Aronowitz a Sokal es global y excesivamente simplista para un
posicionamiento, a mi modo de ver, no del todo bien establecido por Sokal.
Consiste en, según Aronowitz, una crítica a la manera de pensar de los
editores de Social Text que no creen en un mundo externo debido a la
adopción de una filosofía profundamente relativista basada en la
deconstrucción de Derrida. A lo que Aronowitz responde negando tal manera
de pensar y afirmando que ellos se consideran herederos de un renovado
proyecto marxista en el que se pretende la articulación e incluso reunificación
de la economía política y la cultura. Aronowitz se siente participe de la Escuela
de Frankfurt en el que se critica la aceptación ingenua de la Ilustración de la
ciencia en la que se descubre una conexión entre la ideología de la cultura
moderna de la dominación de la naturaleza por la técnica científica y la política
—intereses económicos, sociales, militares, etc —de los estados que la
fomentan. Esta conexión se basa en el principio de que la interpretación y
consecuencias de la práctica técnico-científica son inseparables del sentido del
descubrimiento científico. Es decir, lo que la comunidad científica crea sea el
caso hoy puede ser revisado y aún refutado mañana. Esto se muestra por
ejemplo en las prácticas eugenésicas que promueve la ciencia biológica en
cuanto a las implicaciones sociales y morales del conocimiento científico, y la
renovación de la mecánica relativista frente a la mecánica newtoniana en
cuanto a la falta de la consecución de una verdad inamovible. El conocimiento
científico está mediado por el contexto social y cultural en el cuál se desarrolla.
En definitiva se niega que el conocimiento científico sea transparente, basado
en una verdad objetiva completamente indiferente a cualquier otra
consideración.
Sokal en resumen responde que su objetivo no es criticar la forma de pensar
de los editores sino el que precisamente esas afirmaciones tan radicales que
aparecen en su artículo, como es la puesta en cuestión de la verdad del mundo
externo y otras similares pasaran el filtro de revisión de la revista. Sokal no
niega la implicación de los investigadores en la política, pero mantiene que hay
que separar las cuestiones de ontología, epistemología, sociología del
conocimiento, la ética y la política. Por otra parte juzgar a la ciencia de modo
radical bajo la categoría de dominación es según Sokal demasiado simplista.
Por otra parte la dependencia del descubrimiento científico de las creencias del
investigador es una epistemología fundamentalmente equivocada del
conocimiento científico, ya que las teorías pueden ser comprobadas por
experimentos independientes. Pero por otro lado necesitamos hacer
suposiciones metafísicas sobre la realidad, por ejemplo, que el mundo no es
perverso, pero esto es una cuestión de la vida cotidiana tanto como de la
ciencia. Por otra parte en cuanto al dinamismo de la ciencia, en cuanto unas
teorías superan a otras, piensa Sokal que siempre hay un mayor acercamiento
a la verdad del mundo en el que vivimos en el que las incompatibilidades entre
las teorías, por ejemplo entre la mecánica cuántica y la gravedad general, irán
desapareciendo cada vez más.
Es comprensible que dado el engaño o fraude por parte de Sokal a la revista
Social Text los editores se sintieran ofendidos, más allá de las razones que
aparecen reflejadas en el artículo, que en cualquier caso pueden ser matizadas
en muy diferentes sentidos dada la amplitud de temas que convoca y la
brevedad con la que se tratan. Quizás el núcleo de los malentendidos, según
mi opinión, sea la clasificación del artículo como sociología, ciencia o filosofía
cosa que no queda bien establecida por ninguno de los dos. Y esto es
imprescindible que sea establecido desde el principio ya que toda la valoración
posterior de la crítica dependerá de esto. Ya que estas perspectivas
disciplinares son inconmensurables entre sí aunque todas son imprescindibles.
Si por un lado es un artículo científico trata temas que quedan fueran del
campo de la ciencia física. Si fuera un artículo de sociología del conocimiento
científico parece natural y obligado suponer si queremos hacer sociología que
todo dependerá y se basará en el contexto social pero aún así la verdad de las
teorías científicas no sería asunto del campo de la sociología. Y si lo que se
pretende es rebasar ambos campos científicos, física o sociología para
moverse en un terreno más amplio entonces hay que abandonar las reglas de
los métodos físicos y sociológicos y mantenerse en el dominio estrictamente
filosófico. Yo voy a aceptar este tercer supuesto, más que nada, porque estoy
realizando un trabajo para una asignatura de un máster de filosofía pero que
siendo consciente de que las otras dos opciones son igualmente válidas pero
radicalmente distintas.
La consideración de “la existencia del mundo externo” más allá de una
afirmación ambigua y difusa de la que nadie dudaría es muy problemática ya
que más allá de lo que entendamos por existencia que es un problema
filosófico que ha ocupado a la filosofía a lo largo de toda la historia, la idea de
mundo sugiere la unidad del de las cosas que rodean a los hombres cosa que
tendría que ser analizada si buscáramos el rigor filosófico. Aún es más
problemático el calificativo de “externo”: ¿”externo” con respecto a qué? Si
asumimos, por ejemplo, que un dolor de muelas es interno al hombre que
considera lo que le rodea, no veo por qué tendría que considerar que ese dolor
de muelas no fuera parte de ese mismo mundo. Desde luego es una cuestión
ineludible me parece a mí en este contexto. Y esta cuestiones, llamémoslas
metafísicas, no pueden ser desgajadas de las cuestiones éticas, morales o
epistemológicas aunque en la enseñanza universitaria de la filosofía se traten
como disciplinas independientes cosa que creo no es cierta dada la vocación
unitaria de los sistemas filosóficos.
La consideración de que el conocimiento físico sea transparente me parece un
completo error ya que tal conocimiento es tan real o mejor dicho tan material
como los propios objetos que analiza o manipula. En el fondo la epistemología
basada en la dualidad sujeto/objeto es criticable y fuente de muchos
malentendidos como por ejemplo la idea contradictoria de creencia que por un
lado afirma la existencia de la realidad en la que cree y por otro la niega. Desde
luego es una cuestión a analizar más en detalle. La articulación entre teoría y
realidad desde luego no es tan simple como a primera vista pudiera parecer.
Las referencias a Derrida y a Marx bien merecen algunas reflexiones más
matizadas y amplias para no caer en arquetipos mal fundados.
Ya para terminar, el hecho que me parece bien establecido del progreso de la
ciencia física y en general de cualquier conocimiento humano, no tiene
necesariamente que conducir a la resolución o disminución del número de
problemas sino más bien al contrario a su multiplicación y en todo caso a una
mayor precisión de los mismos. El hecho de que esto desembocara en una
teoría única es contradictorio con la propia coexistencia de los diferentes
campos científicos en cierta medida independientes entre sí. Incluso dentro del
campo de la ciencia física es muy discutible la obligatoriedad de una “teoría”
unificadora de todo el campo. Sería muy interesante para abordar este
problema fijarnos en la conexión/separación entre la ciencia física y la ciencia
química como laboratorio de pruebas para extender los análisis a otros casos
mucho más complejos.

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