Comunicado de prensa

Familia de Odo n Mendoza Soto
N° 10
1 de junio de 2014

Algo se movió con el proceso de la niña Patricia Flores.
Viernes pasado hubo una sorpresa mayor – la Fiscalía llegó con una caja rotulada “Caso niña
Patricia” que fue encontrada en lo que fue durante años la oficina del fiscal Sergio Céspedes A.
Esta caja había sido enviada por el FBI a dicho fiscal – se pudo evidenciar un adhesivo, diciendo en
inglés “evidence” y, otra sorpresa al abrirla, NO se refería al caso de la niña Patricia Flores, sino al de
la niña alteña Patricia Siles, violada y asesinada en mayo de 1999.
Los investigadores del FBI siempre sospechaban que José Luis Flores tenía algo que ver con este
caso que nunca llegó a juicio y quedó en el olvido y la impunidad total. Sería bastante lógico: JLF está
condenado por dos violaciones a niñas de 9 y 10 años de edad, cometidas el 22 de julio y 18 de
septiembre de 1999 – su ADN fue encontrado en las evidencias del caso D.J.A., crimen cometido el
28 de septiembre del mismo año. Su ADN está en cinco prendas de vestir de la niña Patricia Flores y
fue encontrado también dentro de su cuerpo. Además, fue detenido “inflagranti” el 19 de noviembre
de 1999 cuando estaba violando a una niña una vez más.
En un documento que mandó el FBI el 17 de mayo de 2000, se puede leer que JLF hubiera
confesado “haber cometido siete otras violaciones por toda La Paz” – un típico caso de un violador (y
posiblemente asesino) en serie. ¿Por qué entonces, el fiscal Céspedes dejó la caja de evidencias
cerrada en un rincón de su oficina?
Tenemos una sospecha grave – JLF no tenía nada que ver con la escuela donde fue encontrada la
niña Flores y acusarlo a él hubiera derrumbado todo el caso que la PTJ y los diferentes fiscales
habían armado. Entonces, este fiscal, que era unos de los pilares de la Fiscalía en la sección de los
homicidios, decidió no hacer caso a todo lo que el FBI había investigado en tres diferentes casos,
hacer todo para lograr una condena contra Odón Mendoza, dejar en la impunidad el caso de Patricia
Siles y permitir que, en el caso D.J.A, fuera destrozado un joven inocente.
La pólvora se levanta y lo que aparece es muy feo – para que un día tengamos una justicia creíble en
la cual los ciudadanos puedan confiar, hay que empezar con investigar todo esto. Y, el caso de la
niña Patricia Siles, olvidado e impune, tiene que ser reabierto.

QUE SE HAGA JUSTICIA DE VERDAD

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