Vous êtes sur la page 1sur 11

Reunión Grupo Santa Lucía

Noviembre 2009

La Sociedad Civil

Eddie A. Ramírez S.

INTRODUCCIÓN

El concepto de sociedad civil está en discusión por lo menos desde Aristóteles, en el


siglo IV antes de nuestra era, sin embargo a la fecha quienes lo han abordado tienen
diferentes puntos de vista sobre el alcance del mismo. Para Alexis de Tocqueville, la
sociedad civil “es el conjunto de organizaciones e instituciones cívicas voluntarias y
sociales que fungen como mediación entre los individuos y el Estado”. Según Brito
Velásquez “es el conjunto de ciudadanos organizados como tales para actuar en el
campo de lo público en busca del bien común, sin ánimo de lucro personal ni buscar el
poder político o la adhesión a un partido”.

Según Hegel, la sociedad civil representaba un paso previo al proceso de formación del
Estado. En cambio para Marx, la sociedad civil representa la antítesis del Estado. Para
Gramsci, lo ideal es que la sociedad civil absorba a la sociedad política o Estado. Para
muchos liberales, si la sociedad civil se organiza no se requeriría de la presencia del
Estado”.

El Banco Mundial utiliza el término sociedad civil para referirse a “una amplia gama de
organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro que están presentes en la vida
pública, expresan los intereses y valores de sus miembros y de otros, según
consideraciones éticas, culturales, políticas, científicas, religiosas o filantrópicas. Por lo
tanto, el término organizaciones de la sociedad civil abarca una gran variedad de
organizaciones: grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales, sindicatos,
grupos indígenas, organizaciones de caridad, organizaciones religiosas, asociaciones
profesionales y fundaciones”.

Sin duda que en las últimas décadas, las diferentes organizaciones de la sociedad civil,
llámense fundaciones, asociaciones civiles o movimientos civiles, gracias a su
constancia y seguramente a las deficiencias del Estado han ganado creciente
importancia. Algunas de ellas aportan importantes recursos financieros, otras tienen
una eficiente estructura que les permite recabar recursos procedentes de terceros.
Unas nacen como consecuencia de un problema específico, como por ejemplo un
programa de ayuda alimenticia en una situación de conflicto bélico o para proteger
determinada especie en peligro de extinción; otras para promover el desarrollo
sustentable, una política de desarme mundial, defensa de los derechos humanos o
promoción del sistema democrático.

Es importante recalcar que hoy en día las diferentes organizaciones de la sociedad civil
tienen una gran influencia en la opinión pública e incluso participan en discusiones en
organismos internacionales, como en la ONU. Cabe recordar como hitos la Reunión
Mundial de ONG’s en 1991 en París y la participación de 1.500 organizaciones que
discutieron los llamados Tratados Alternativos de Río de Janeiro 92, en el foro
Construyendo el Futuro. El siglo XXI presenciará una cada vez mayor influencia política
de la sociedad civil y, sin duda, la misma será a costa del radio de influencia de los
partidos políticos. Los tiempos han cambiado y hoy organizaciones como Greenpeace,
Amnistía Internacional o Human Rights tienen gran peso sobre la opinión pública
mundial.

Según Fernando Mires, “las ONG y la formidable expansión que experimentan en el


último decenio son organizaciones reactivadas por el retiro del Estado, pero, a la vez,
formas nuevas de autoconducción social que hacen innecesaria, en muchos casos, la
permanente presencia del Estado; es decir, serían signos que marcan nuevos avances
en el largo proceso que lleva a la formación de ciudadanos autónomos y soberanos, y
que substituyen relaciones de vasallaje respecto al Estado que bajo formas disfrazadas
(corporativistas, socialistas, populistas) prevalecen en nuestro tiempo”.
Desde luego que los partidos deben estar conscientes de esta realidad y, en lugar de
tratar a la sociedad civil como un competidor indeseable, deben percibirla como un
aliado imprescindible en su relación con los ciudadanos de a pie. A su vez, las
organizaciones de la sociedad civil deben entender que su rol no es desplazar a los
políticos de oficio, ni utilizar la plataforma de las ONG como trampolín para incursionar
en la política partidista. Necesariamente ambos grupos deben establecer una relación
ganar-ganar.

Presencia en Venezuela

Como casi siempre, a nuestro país llegan un tanto tarde las organizaciones de la
sociedad civil. Quizá las primeras manifestaciones fueron las fundaciones creadas con
un patrimonio destinado a un fin específico, llámese cultural, apoyo a la agricultura, a la
salud o a alguno de los múltiples problemas que aquejan a nuestra sociedad. Las
fundaciones Mendoza, Vollmer, Polar y otras han sido pioneras cumpliendo un
importante papel en actividades complementarias a las que realiza el Estado, o
llenando algunos vacíos, pero sin competir con él.

A título de ejemplo mencionaremos las más conocidas:

Área ayuda a niños y adolescentes: La Colmena, Hogares Crea, Hogar Bambi

Área salud: Avepane, Sociedad Anticancerosa, Daniela Chappard, Bengoa, Cruz Roja,
Banco Silla de Ruedas.

Área Educación: Fe y Alegría, ACUDE, Liderazgo y Visión

Área Ambiental: Vitalis, La Salle, Fundena, Audubon, Tierra Viva


Área Derechos Humanos: Foro Penal, Nueva Conciencia Nacional, Laboratorio de
Prisiones, Cofavic, Provea, Vive, Debido Proceso, Amnistía Internacional, Human
Rights

Un espacio interesante es Sinergia (Asociación Nacional de Organizaciones de la


Sociedad Civil), cuya misión es “ser espacio democrático de articulación, cooperación y
creación de oportunidades de participación y fortalecimiento de las organizaciones de
la Sociedad Civil, para contribuir a la excelencia del sector e incidir en la construcción
de políticas sociales de interés público en aras de una mayor convivencialidad y
equidad social”. Sinergia agrupa a 39 organizaciones tales como Acción Campesina,
Banco del Libro, Queremos Elegir, Liderazgo y Visión, Fundación Museo de los Niños,
Fundación Mendoza.

El prestigioso Grupo Social CESAP, tiene como misión “Ser un actor social y político,
profundamente comprometido con la acción popular, que impulsa procesos de
transformación para la construcción de la Sociedad de Todos y de Todas”. El trabajo de
CESAP consiste en promover un verdadero proceso de desarrollo humano y social a
través de la formación y de la organización de la gente y de sus comunidades, a partir
de sus anhelos y necesidades.

La Asociación Civil Gente del Petróleo cambió su misión original de promover un mejor
conocimiento de la actividad petrolera por parte de la sociedad, por la de “Generar y
ejecutar acciones orientadas al rescate y fortalecimiento de los principios, valores y
responsabilidad social y moral de los ciudadanos, para contribuir con la democracia y el
desarrollo sustentable del país”.

La plataforma de asociaciones Venezuela Libre cuenta con los siguientes afiliados:


Abriendo Camino, Apertura Venezuela, Asamblea de Educación, Avanzada Gremial,
Ciudadanía Activa, 100% Amazonas, Compromiso Ciudadano, Comunidanas,
Elecciones Limpias, Gente del Petróleo, Grupo La Colina, Juntos por Miranda,
Liderazgo y Visión, Maestro de Pie, Manifiesta, Movimiento de Identidad Ciudadana,
Mujeres por la Libertad, Observatorio Hanna Arendt, A.C. Petróleo para el Pueblo,
Proponiendo País, Queremos Elegir, Radar de los Barrios, Súmate, Unidad Nacional,
Verdad Venezuela.

El Bloque Gremial Profesional y Sindical agrupa a :Federación Médica, Colegio de


Ingenieros, Colegio Nacional de Periodistas Región Capital, Fetramagisterio,
Federación de Farmacéuticos, Colegio de Contadores Públicos, Federación de
Nutricionistas y Dietistas, Colegio de Administradores de Caracas, Federación de
Psicólogos, Colegio de Internacionalistas, Colegio de Odontólogos, SNTP, Colegio de
Abogados de Caracas, Inpreabogados, Amisucre, Bloque Unido Altos Mirandinos,
Fetraenseñanza, Federación Venezolana de Maestros, Fenatev, Colegio de Abogados
de Miranda, Impres Médico, Colegio de Economistas de Caracas, Licenciados en
Educación de Venezuela, Colegio de Arquitectos, CTV, Sociedad Médica Hospital de
Lídice, AVERU, Colegio de Enfermeros de Caracas, SUNEP INN, Sociedad Médica
Hospital José Baldó, Federación De Médicos Veterinarios, Hospital El Algodonal,
SUNEP-SAS, Central de Carros Libres y por Puestos, Mujeres por la Libertad,
Fetrasalud, Bloque de Taxistas, Congreso Federal de Organizaciones Civiles, Gente
del Petróleo, Con la Vida, Foro de Caracas, Sectores Populares, FAPUV, Defensores
Populares, Red Nacional de Asambleas de Ciudadanos, Radar de los Barrios. A las
reuniones también asisten algunos representantes de partidos políticos.

En el Foro de Entendimiento Nacional participan unos 18 partidos políticos, 26


organizaciones civiles y un grupo de personalidades.

El movimiento Todos Unidos en el que están Leopoldo López, Carlos Vecchio, Fredy
Guervara y David Smolansky está organizando a nivel nacional y su lanzamiento,
seguramente con otro nombre, será en la primera semana de diciembre. El movimiento
Iniciativa Democrática lanzará a principios de enero de 2010 el documento Hora de
Cambiar. Además existen otros grupos como el Movimiento 2D, Ciudadano Común,
Espacio Ciudadano, Cedice, Mesa Reflexión, etc

Como se apreciará la lista es larga y a la misma hay que agregar la gente de las
universidades, de tecnológicos, colegios, etc., Igualmente, debería incluirse la
Conferencia Episcopal, Consejo Evangélico de Venezuela, asociaciones de las
comunidades de venezolanos de origen español, portugués, italiano, judio y otros.
Cabe hacer notar que muchas de las organizaciones mencionadas cuentan con pocos
miembros, su actividad es a veces esporádica y, a pesar de que algunas están
agrupadas bajo un mismo paraguas, distan mucho de constituir una verdadera red.
Ante esta gran diversidad, ni quien esto escribe, ni nadie puede abrogarse la
representación de la sociedad civil. Por ello, lo que aquí se reseña son solo algunas
opiniones generales que se recogen en las muchas reuniones a las que tenemos
oportunidad de asistir, haciendo la salvedad de que podrían estar influenciadas por el
sesgo de quien las refiere.

ALGUNAS REFLEXIONES

Mientras las asociaciones o fundaciones no incursionaron en el acontecer nacional,


tanto los partidos, como el Estado, las percibían con simpatía. Ahora que muchas
organizaciones de la sociedad civil han asumido un papel beligerante y que no aceptan
ser convidadas de piedra, se presentan malentendidos, descalificaciones, celos y
discusiones sobre el rol que deben desempeñar. Esta situación se agudiza por el
momento político que vive Venezuela, signado por una gran pugnacidad política y un
régimen que puede calificarse de dictadura totalitaria Siglo XXI. Sin duda el tablero ha
cambiado aquí y en el mundo entero; los partidos políticos ya no aglutinan grandes
masas y organizaciones de la sociedad civil han asumido un papel mucho más
protagónico que en el pasado.

Cabe preguntarse si en Venezuela existe un país político separado del país nacional,
para usar los términos de Gaitán, que en un momento hizo suyos Uslar Pietri. ¿Acaso
es válido en momentos de crisis seguir postulando que existe un país político,
integrado por los dirigentes de los partidos que son los culpables de nuestros males, y
un país nacional de supuestas víctimas, que formamos parte de organizaciones no
gubernamentales, gremios o somos simples ciudadanos? ¿No sería más constructivo
conocernos mejor para entendernos y lograr una concordancia que nos beneficie a los
más? Aceptemos que todos hemos pecado, unos por acción, otros por omisión.

Percepción que muchos integrantes de la sociedad civil tienen de los partidos


políticos:

1-Chávez es consecuencia de los errores de los partidos tradicionales, que cuando


estuvieron en el poder no supieron manejar con eficiencia, eficacia y pulcritud la cosa
pública. 2-Quieren el poder más para disfrutarlo como grupo, que para beneficiar al
pueblo. 3- No escuchan las opiniones de los ciudadanos de a pie y han perdido el
contacto con la gente. 4-Incursionan en la política pero no se preparan para la gestión
pública. 5- No han renovado sus dirigencias.6- La proliferación de partidos denota que
las diferencias no son ideológicas, sino de personalidades que perciben que la piñata
del Estado alcanza para todos. 7- Se comportan como si estuviésemos ante un
gobierno malo y no ante un totalitarismo SigloXXI, por lo que juegan al largo plazo.8-
Ausencia de una propuesta para solucionar los problemas de inseguridad, salud,
educación, desempleo, etc. 9- Han sido muy permisivos ante las irregularidades del
CNE. 10- Se comprometen a poner testigos en las Mesas electorales y no cumplen,
entorpeciendo muchas veces la participación de voluntarios de la sociedad civil. 11- En
las recientes elecciones perdimos una gobernación y más de 70 alcaldías porque no
fueron capaces de construir la unidad. 12- Los días de votación, los llamados
comandos de los partidos dejan filtrar información de que la oposición está ganando;
lógicamente cuando se dan los resultados el ciudadano común asume que nos
hicieron trampa con la venia de los dirigentes políticos; curiosamente, cuando
ganamos el referendo del 2D, inicialmente informaron que habíamos perdido. 13- Solo
recientemente, quizá por haber sido afectados, es que se preocuparon por los presos
políticos y exiliados, y casi nunca asisten a eventos convocados por la sociedad civil.
14- No asumen la responsabilidad por los fracasos, achacándoselos a la “antipolítica”
de la sociedad civil.

Observaciones que muchos políticos hacen a la sociedad civil:

1- En ese pasado que tanto critican, la sociedad civil estuvo ausente disfrutando de una
democracia imperfecta pero que respetaba la propiedad privada y no encarcelaba, ni
exilaba sino a quienes actuaban en la subversión.2- Ha pretendido sustituir al político
profesional, por aficionados que actúan más con el corazón que con la razón. 3-
representan a la antipolítica y asumen la posición cómoda de quien desde las gradas
critica a jugadores, dirigentes y árbitros. 4-Algunos se han constituido en los “duros del
teclado” de Internet, enviando mensajes destructivos que buscan soluciones a corto
plazo sin contar con condiciones favorables.5- El paro cívico ( mal llamado por algunos
paro petrolero) fue un error solo achacable a la sociedad civil. 6- Por predicar y
practicar la abstención en las parlamentarias del 2005, la sociedad civil es la
responsable de que hoy casi todos los diputados sean rojos. 7- También por la
abstención Ocariz perdió la alcaldía de Sucre, contra Rangel hijo, en el período
pasado. 8- Muchas organizaciones son de papel, representando a muy pocos y a
veces tienen ambiciones políticas .9- Por su estructura horizontal y diversidad de
intereses, carencia de doctrina, a la SC se le dificulta tanto la toma de decisiones, como
el poder aglutinar a la gente y señalar el camino a seguir. 10- Una parte de la sociedad
espera que la solución política provenga de un deus exmachina (intervención de la
Fuerza Armada, insurrección popular), mientras ellos permanecen pasivos. 11- La
sociedad civil no entiende que la actividad política requiere financiamiento y disciplina
partidista.

No nos cabe duda de que de parte y parte hay algunas verdades en lo señalado, pero
también hay muchas percepciones con mayor o menor fundamento. A título de
ejemplo, y por haber participado en los acontecimientos, me permito referir algunos de
los malentendidos. Lo que muchos políticos llaman huelga petrolera del 2 de diciembre
de 2002, fue una huelga convocada por todos los partidos políticos, por la CTV y
Fedecámaras. Ni la Asociación Gente del Petróleo, ni el sindicato Unapetrol llamaron al
paro. A éste se sumaron motu propio miles de trabajadores. Evidentemente la huelga
fracasó desde el primer día, porque muchos sectores no se unieron a la misma y
porque el gobierno estaba preparado para enfrentarla; tampoco es cierto que la misma
se prolongó dos meses por presión de los trabajadores de PDVSA; realmente las
instalaciones de la empresa fueron militarizadas y tomadas por grupos fascistas que
impidieron el ingreso del personal identificado como no afecto al régimen. El 8 de
diciembre se inició la separación de algunos gerentes de sus cargos y el 13 se
iniciaron los despidos. Para los petroleros la huelga no fue un acierto, ni un error, fue
un deber para intentar detener la politización de la empresa. Caso de no habernos
sumado, hoy todo dirían que la huelga había fracasado por nuestra culpa. Del 4 al 11
de abril de 2002 sí hubo una huelga petrolera que resultó exitosa ( aunque por un mal
manejo político posterior se perdió el esfuerzo de muchos) y que frecuentemente se
olvida.

Con respecto al estéril debate sobre la abstención, hay que recalcar que el voto es una
herramienta que se usa o no de acuerdo a las circunstancias. Frecuentemente se
olvida que en el 2005 los partidos y la sociedad estaban de capa caída y que los
dirigente de los partidos estimaban que de ir a votar solo obtendríamos entre siete (7) y
once (11) diputados; con toda seguridad, estos resultados ocasionarían más desánimo
entre la oposición. Lamentablemente no se capitalizó la elevada abstención, a la cual
también aportó el chavismo un tanto decepcionado en aquella fecha.

Quienes no somos militantes entendemos el papel ductor de los partidos, queremos


que se fortalezcan, rectifiquen errores del pasado, logren una unidad de propósito y
demuestren amplitud en las próximas elecciones parlamentarias. Visualizamos una
Asamblea Nacional en donde estén presentes todas las tendencias políticas, desde de
Bandera Roja y Vanguardia Popular hasta Fuerza Solidaria, pasando por la amplia
gama de partidos ubicados en la social democracia, democracia cristiana, centro y
liberales; deben estar incluidas personalidades de la economía, de la educación, de la
salud, de la academia, de los gremios profesionales y sindicales, de la mujer
venezolana, de luchadores sociales y de los jóvenes. Debería haber una importante
presencia de gente nueva que atraiga a los ni-ni. El método de selección puede ser
cualquiera, siempre y cuando exista honestidad intelectual para escoger a los mejores.
Saludamos el reciente acuerdo de la Mesa Unitaria y solo les exigimos que sean
generosos con los representantes de los partidos tenidos por pequeños, que incluyan
un importante grupo de independientes, que logren la unidad perfecta, presenten una
atractiva agenda parlamentaria y un paquete de medidas para solucionar los problemas
que aquejan a la gente, dando prioridad a la disminución de la pobreza.

Es una necedad insistir en lo negativo, en vez de potenciar lo positivo. Partamos del


principio de que la mayoría somos bien intencionados y descartemos la desconfianza
típica de nuestra sociedad. Para ello debemos conocernos mejor. Un paso en este
sentido se dio recientemente cuando la Mesa Unitaria invitó a estrechar lazos a treinta
asociaciones civiles integrantes de la plataforma Venezuela Libre, lo cual también hará
con otras organizaciones de la sociedad civil. Parafraseando a Lester Pearson,
expremier canadiense y Premio Nóbel de la Paz, podríamos decir: Como podemos
ganar, si no nos entendemos y cómo vamos a entendernos, si no nos conocemos. Por
ello aplaudimos que la Mesa haya atendido a Venezuela Libre y aspiramos que se
mantenga un vínculo con esta plataforma y con otras organizaciones de la sociedad
civil.

Tenemos que aceptar que ya no es válida la afirmación de Platón de que “ el político


es un pastor de rebaños que no tienen cuernos”. Extrapolando a Sieyes, tampoco es
cierto que el Estado llano, léase ciudadanos de a pie, lo es todo. Quizá sea oportuno
profundizar en la tesis de Mires: “se trata de reformular lo político mediante la
invención de nuevas pautas normativas y regulativas que sean políticamente
equivalentes a las que rigen las relaciones entre lo social y lo estatal. No se trata de
cambiar las reglas del juego, sino el juego mismo y, por cierto, también a los
jugadores".
En la relación entre los partidos políticos y la sociedad civil debería prevalecer el lema
de los reyes de Castilla y Aragón, los llamados Reyes Católicos: “Tanto monta, monta
tanto Isabel como Fernando”, unión que permitió que se culminara el proceso de la
Reconquista con la toma de Granada y que dos generaciones después Carlos I de
España y V de Alemania pudiese exclamar ¡ Sobre mis dominios no se pone el sol”.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!