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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Escuela Académico Profesional de Antropología VIICICLO Tema: TRUJILLO:
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
Escuela Académico Profesional de
Antropología
VIICICLO
Tema:
TRUJILLO: 450 AÑOS
ANTROPOLOGÍA LINGUISTICA
ALUMNOS:
ALVARADO SEMINARIO, Alex
DIAZ SOSA, Flavio
OLIVO SERRANO, DIANA
PALMA LUJAN, Felipe
SALIRROSAS VARGAS, Deisy
DOCENTE:
Mg. Carlos Pinillos Vilca

TRUJILLO: 450 AÑOS Homenaje a la fundación de la ciudad

LA FUNDACIÓN

La obra española de Martín Astete, Trujillo es un tablero de ajedrez, que la ciudad nativa del Marquez le dio su nombre clásico membrete (Diego de Almagro fue el que le dio el nombre a la ciudad, nombre dedicado a la tierra natal de Pizarro).

La imagen fue de Almagro, el estilete de Astete, que con diestra rigidez configuró con nítida esbeltez calles, plazas, cabildo y palacete (Martin de Astete fue comisionado por Almagro para delinear y dividir los solares).

PRIMERAS AUTORIDADES Y VECINOS

El 5 de marzo de 1535 el propio Francisco Pizarro procedió a nombrar como alcaldes a Rodrigo Lozano y Blas de Atienza, regidores Alonsso de Albarado, Garcia de Contreras, Diego Verdejo. A Pedro Male y a Pedro Villafranca como procurador y mayordomo de cabildo y mayordomo de concejo a Vitores de Albarado y Diego de la Vega. Es decir se ratificó la fundación y se entregó a los alcaldes las baras de justicia que antes tenía y se las dio de nuevo para que las ussassen dellas por alcaldes ordinarios este presente año de quinientos y treinta e cinco.

Entre los primeros pobladores y vecino encomenderos de indios figuran: el teniente Martin de Estete, Rodrigo Lozano Alcalde, Blas de Ahenza Alcalde, Alonso de Albarado, Vitores de Albarado, Garcia de Contreras Mosquera, Melchor Verdugo, Lorerizo de Ulloa, Francisco de Alcantara, pedro Mato Barrientos Aguilera, Diego de Vega Vargas, Andres Varo, Anton Quadrado Valdez, Diego de Verdejo, Vicente de Bejar, Garcia Holguin, Diego de More Serna, Pedro Gonzalez Ecrivano, Juan de Osorno, Jual Roldan Trugillo, Hernaldo De Chaves, Pedro de Villafranca y Miguel Pérez.

EL NOMBRE TRUJILLO

Este nombre aparece en recuerdo a la tierra de Francisco Pizarro, alla en la región de Extremadura, España.

Además de Trujillo español y peruano hay otros Trujillo en La Republica Dominicana, en Venezuela, en Colombia.

El origen del nombre proviene en la antigua roma, donde el emperador Augusto mandó construir un cenotafio en la memoria de Julio Cesar. Este monumento se distinguió por su torre, la TORRIUS JULIUS, la misma que fue sufriendo el embate mimetico de los idiomas, lenguas o romances de los pueblos que cruzaron iberia. Celtiberos, godos, visigodos, astrogodos, burbundios, suevos, alanos, árabes e hispanos fueron señalando a la región de Extremadura como Turgulium, Castrum, Julium Trum Julium, Turgolium, Trugielo, Truxelum, Truxielo, Truxillo hasta que quedo como TRUJILLO.

EL TITULO DE CIUDAD

Faltando pocos días para que se cumplan los 3 años de la fundación realizada por Almagro, la Reyna doña Juana, el 23 de noviembre de 1537, firmó en Valladolid, una real Cédula, dándole a la villa de Trujillo, el título de CIUDAD. Así lo reconoce la junta del IV centenario de Trujillo firmado por don Eleazar

Boloña, Alfredo L. Fort y Elias Iturri L. V. en un informe del 18 de octubre de

1934.

EL ESCUDO DE LA CIUDAD

Tratándose de Trujillo, como toda ciudad de rancio abolengo, también se le concedió el privilegio de poseer un escudo de armas. Solo habían transcurrido 14 días que Trujillo había obtenido este rango, cuando Carlos V firmó una nueva Real Cédula del 7 de diciembre de 1535 en donde además de los merecimientos señalados para Trujillo, se describe el contenido de nuestro escudo de armas.

El escudo consiste de dos columnas de aguas azur, una corona del rey encima rodeada de perlas y piedras preciosas y dos bastones que abrazan las columnas; la letra K (inicial de Karolus, nombre del Rey) y en la parte posterior

del Escudo un grifo (animal mitológico mitad león mitad águila) mirando hacia la derecha y abrazando a dicho escudo.

El escudo por sus aguas azules y blancas significa el dominio del mar; los bastos de cruces que sostienen la corona significan fortaleza y valor; el campo azul, justicia, alabanza, hermosura, perseverancia, lealtad y obligación de ayudar a los servidores no recompensados. El grifo, con su cuerpo de león y cabeza y alas de águila, representan la fuerza y la audacia.

NOMENCLATURA DE LAS CALLES

Las ciudades tuvieron sus calles con nombres alusivos a un personaje importante o a alguna actividad que en ellas se realizaba. También era costumbre nombrarlas de acuerdo a algo destacado o peculiar, aunque surgieron algunos cambios como por ejemplo: calle Olaya correspondiente al sector de la Av. España que cruza la novena cuadra de Francisco Pizarro:

Restauración, se denominó a lo que hoy es Estete: Calle de la Libertad fue lo que es, Mariscal de Orbegoso, y su prolongación en la Av. Mansiche, se llamó Av. De la Paz.

LOS CURIOSO NOMBRES DE LAS CALLES

Los jirones longitudinales (los más largos):

JIRON ZEPITA: En Zepita solo existían 3 calles que corresponden a las cuadras 5,6 y 7, o sea entre los que abarca Orbegozo y Colón. Así la calle que corresponde a la Iglesia de SANTA ANA, llevaba ese mismo nombre y estaba inconclusa, sobretodo en el lado que da al actual Paseo de las Letras, donde estuvo un antiguo camal. La sexta cuadra se llamó la Calle ANGOSTA que colindaba con el solar del antiguo Seminario de San Carlos y San Marcelo y la gallera que existió antes. La Calle DE LA CASA DE LOS POBRES, corresponde a la sétima cuadra y posiblemente existía algún lugar en donde la gente menesterosa recibía alimento como caridad. No tenía trazo de calle y más bien las covachas existentes estaban abigarradas rodeadas de un basural. Más tarde, en este siglo, fue aprovechado para construir el

primer barrio planificado de interés social en Trujillo, que se denominó

“Barrio Obrero”

JIRON SAN MARTIN: La primera cuadra se bautizó como Calle DEL TRAPITO, sin mayores referencias sobre su origen. La siguiente, que también colinda con el Club Libertad, fue la Calle DE LOS CALLEJONES, por la antigua forma de vivir de la gente muy pobre, en donde tenían servicios comunes y muy precarios. La tercera cuadra fue la calle DE LA MANTALLANA porque allí vivía una vieja viuda de ese apellido y de notorio carácter. También se recuerda a la puerta falsa del Convento de la compañía de Jesús que lo ocupó la Universidad y hoy todavía siguen funcionando las secciones de contabilidad. La cuarta calle se llamó DEL NOGAL en alusión a un añejo árbol que floreció en uno de los solares. En dicha cuadra, en una de sus esquinas se acaba de inaugurar un moderno edificio del Banco de la Nación. La calle Del Colegio corresponde a la sexta de San Martin, en donde, según demuestran fotografías antiguas, funcionaba una capilla que era el final del Colegio seminario de San Carlos y San Marcelo. La calle MAMÁ ANA o de DOÑA ANA, se llamó así en recuerdo a dona Ana Pizarro esposa de Juan de Verástegui y por lo tanto muy vinculada a la estirpe colonizadora española. La octava cuadra de San Martin, donde desde antaño funcionó la recordada Compañía Luz Eléctrica, tuvo el nombre de NUESTR SANTA ROSA. La calle siguiente es de la PORTADA DE MIRAFLORES en añoranza al campo santo a dónde van los que pueden adquirir un nicho, de lo contrario irá a Mampuesto.

JIRON INDEPENDENCIA: La primera cuadra se llamó de LORETO y se hizo famosa por la chichería de tradición de Totoco. La cuadra dos, es la llamada DEL DESCANSO y correspondía al convento de Santo Domingo. La siguiente cuadra se llamó DE LA PANADERIA y correspondía a la que colinda con la Universidad, es decir antes de llegar a la Plaza de Armas.

La Quinta cuadra se llamó DE LA CATEDRAL y así las siguientes tomaron el nombre de sus respectivos edificios religiosos. JIRON PIZARRO: La Calle de SANTO DOMINGO, llamada así en honor al referido convento que entregó sus claustros para albergar a los que quieren vivir al margen de la ley, y que antes se exhibían en los bajos del cabildo. La tercera cuadra llevó el nombre de EL MAYORAZGO en alusión al Mayorazgo de Facala y que hoy es propiedad de don Jaime de Orbegoso. La cuarta cuadra que se le ha dado el nombre de EL CABILDO. La cuadra donde se ubica la Corte Superior de Justicia se le conoció como calle de Las Leyes es decir donde está la iglesia La Merced. La siguiente donde está el Palacio Iturregui, fue calle muy concurrida y se le conoció como la del COMERCIO; allí estuvieron la sede del banco Alemán, la pastelería Francesa y el hotel Kosmos, que han desaparecido, sin dejar huella. Las cuadras 7 y 8 estaban juntas y podíase observar desde el mirador de Santa Clara, de lo que tomó su nombre. La última cuadra del jirón Pizarro se le bautizó como la de la Caja de Agua que comprendía también los alrededores de la Plazuela de la Alameda El Recreo que hoy se refacciona y que conserva la pila que primigeniamente estuvo en la Plaza de Armas. JIRON BOLIVAR: La primera calle empieza por la llamada DEL ESTANQUE por el depósito de agua que allí existía. La segunda cuadra, curiosamente se le conoció como de la PUERTA FALSA DE HUAMAN. La tercera calle que corresponde al hospital Belén y que antes se le

denominó “San Sebastian”, fue conocida como Calle de la Capilla de los

Muertos porque allí cerca de la capilla, se ubicaba el mortuorio de dicho

hospital. La cuarta cuadra se le nombró como de LAS PRIETO porque allí vivían estas hermosas cuya casa, a la altura de lo que ocupó “Radio Libertad”, se comunicaba con la Casa Urquiaga, hoy Banco Central de Reserva que tiene fachada a la Plaza de Armas.

La quinta cuadra fue la DEL GENERAL, tal vez aludiendo a que en la

esquina, frente a San Agustín, en plena plazuela, esta la finca de propiedad del General Luis josé de Orbegoso. En lo que correspondió al convento agustino se utilizó como mercado de abastos y en lo que es el pasaje San Agustín, se utilizó como cuartel de la guardia civil y posteriormente, como corral de “piajenos” de los agricultores de la campiña de Moche que traian verduras y otros alimentos. Las cuadras siguientes se llamaron: DE LA PUERTA DE ARANDA, por la casa y plazuela de Aranda; la primera lo ocupa como tienda el Sr. Campana, y la segunda se le llama De Iquitos que ostenta un monumento debido a la filantropía del Sr. Juan Armas. La otra cuadra es DEL PRADO donde todavía queda el Teatro Municipal. Seguidamente están las calles DEL COMPAS DEL CARMEN en donde era famoso el torno donde los pobres pedían alimentos a las madres carmelitas y la última calle se le conoció como la de LAS TRES

ACEQUIAS en donde vivieron las “conquimitapo” hermosas paisanas de

tez blanca que endulzaban a los parroquianos con sus encantos y la buena chicha que preparaban. JIRON AYACUCHO: Por la curva de lo que fue la Muralla, la primera cuadra no existió y más bien sus cortinas colindantes sirvieron de apoyo al todavía existente Club Tell. Las calles sucesivas fueron DE LOS CALLEJONES DE GRADOS, por el propietario de las tugurizadas viviendas que ocupaban gente muy pobre. De la travesía de Belén, que corresponde a la Iglesia Betlemita y al antiguo hospital San Sebastián. DE LA ENFERMERIA, donde está el Colegio Hermanos Blanco y la Comisaria, pero antes funcionó una enfermería de mujeres. DEL TESORO, allí funcionó la Tesorería fiscal en lo que hoy es el Colegio Santa Rosa y que recuerda las reuniones sociales cuando Bolivar estuvo en Trujillo. JIRON GRAU: Antes constaba de 4 cuadras y se le llamaba DE VINDIVIL por un negro famoso que anduvo por las chicherías de esa calle. Precisamente a la que sería la cuarta cuadra se le conoció como calle de LA CHICHERIA; a la siguiente se le mencionaba como la DEL

LUCUMO por un frondoso árbol. La cuadra entre Gamarra y Junin, tenía muchos muladares y le llamaban DEL APURO porque diariamente la

gente andaba al trote “apurada” por una necesidad vital. La última, se

llamó de LA VELERIA por la gran fábrica de velas que allí existió, pero fue lugar donde se levantó la estación del Ferrocarril que iba al Valle Chicama y Salaverry y además era tradicional como lugar del carrusel que siempre fue deleite de niños y grandes. JIRÓN GAMARRA: Comenzaba en la calle Montes (apellido) y correspondía al seminario de San Carlos y San Marcelo; luego se le conoció como la de los Plateros donde se ve todavía el balcón de Lizarzaburo y Consignaciones. Luego seguía las ventanas de Don Tiburcio Urquiaga, que a comienzos del siglo se constituyó en un emporio comercial con la llegada de comerciantes ascopanos y japoneses JIRÓN ORBEGOSO: La calle de Lluvies era la primera y colindaba con la Portada de Mansiche; le seguía la de la Aduana Vieja con su respectivo mirador, para observar la mercancía que venía de huanchaco; la otra era la Del Arco. Lo que corresponde a la plaza de armas no tenía nombre porque no formaba calle; más las tres siguientes se denominaron de Orbegoso (por la casa del general); la de la Escuela (costado de San Agustín) y la del Tambo, donde se congregaban vendedoras mocheras. JIRÓN ALMAGRO: Solamente tuvo 4 calles: la de la Compañía (convento e iglesia Jesuita ocupada por la Universidad; de los Bracamonte que lucía un hermoso balcón en lo que fue la Mansión de los Condes de Herrera y Villahermosa; la del Belén, por el hospital; y, la de la Portada de Moche. JIRÓN BOLOGNESI: Tenía la calle de los Callejones(costado del Club libertad), La de la Cruz (porque exhibía una gran Cruz) de la Quietud(lado del convento Santo Domingo) del Tinoco y la del Sociego (entre bolívar y Ayacucho) JIRÓN UGARTE: Tenía 3 calles desde el Club Libertad hasta Bolivar y se llamaban: Totoco(apellido de negros famosos por la preparación de

jora); de la Puerta falsa de santo domingo, cuadra de la cárcel; y la calle de la travesía de Santo Domingo, entre pizarro y bolívar.

LOS TRUJILLANOS “PANTORRILLUDOS”

Nos puede sorprender que estando en Lima o Arequipa, los mazamorreros o

characatos; al referirse a los trujillanos, los nombren como “pantorrilludos”. Los propios trujillanos no explican ni saben la razón de este “mote o apelativo”

Históricamente tenemos que ubicar ne los comienzos del siglo XIX, cuando España estaba gobernada por Carlos IV y luego de la invasión francesa a la península, surgió la rivalidad de gobiernos con su hijo Fernando VII. Resulta que antes de que se produzca esa rivalidad, el Rey quiso perpetuar el acto del matrimonio de su hijo Fernando con la princesa Maria Teresa de Nápoles, otorgando 4 títulos de Castilla al Virreynato peruano, para lo cual el Virrey debería enviar una cuaterna de los cabildos más destacados, que además de lima, lo eran Arequipa y Trujillo.

Los candidatos debían ser personas honorables en todo el sentido de la palabra, por ejemplo tenía que probar se hidalgo y que poseía mayorazgo, o renta, para mantener decorosamente el rango nobiliario. En otras palabras,

debería mostrar “curriculum vitae.

El 23 de julio de 1805, el cabildo de Lima eligió a sus aspirantes, el cabildo arequipeño, no se quedó atrás y el 8 de noviembre de 1805 también nombró a sus 4 candidatos.

En estas dos cuaternas, las de Arequipa parecía que podría ganar y se esperaba con mucha expectativa a la de Trujillo, cuya ciudad tenía un escudo de Armas con más privilegios que el de la propia capital. Pero resulta que con fecha 26 de octubre ya se había enviado la lista de candidatos, pero en vez de

“cuaterna” era sexterna, es decir 6 postulantes. Al parecer, los candidatos

trujillanos no tenían mucho chances, pero como hoy, ayer también, el

curriculum es simple requisito “engañamuchachos” porque todo depende de “arriba”; pero este no es el caso, la curiosidad del momento era saber por qué

Trujillo enviaba 6 candidatos y no 4. Hasta que se supo la verdad. Si bien era

cierto que 4 tenían méritos, los dos últimos presentaban como timbre de orgullo

las “hermosas pantorrillas” que lucían cuando usaban el pantalón corto. Desde aquel entonces a los trujillanos se les dicen “pantorrilludos”.

EL TERREMOTO DE 1619 DÍA DE SAN VALENTIN

Entre la catástrofe que tienen eco histórico hasta nuestros días, es sin lugar a dudas, el tan mencionado terremoto del 14 de febrero de 1619 y justo el día que se celebraban honores a san valentin.

Este fenómeno que es frecuente en la costa del pacífico sur, hasta nuestros días, se produjo un jueves, después del miércoles de cenizas, a las 11 y 30 de la mañana; día claro, quieto y agradable, y corrió en uncuarto de hora, más de 500 leguas de norte a sur, demoliendo edificios desde sus cimientos en los lianos y en las sierras, y durante 15 días consecutivos, no dejó de producir remezones, dos o tres veces cada hora. Las víctimas sumaron 350 y la propia ciudad quedó convertida en un campo de escombros y , sus habitantes, en el más grande desamparo y calamidad.

Después de un breve credo que duro el temblor, arruinando los edificios especialmente de Trujillo y, cuando los vivos volvieron en sí, acudió cada uno a

buscar a los suyos… al que no hallaban a primera vista, lo encontraban muerto,

no sabían que pared lo ocultaba porque cayeron todos los edificios.

Después de que se produjo este azote de la naturaleza, que por las descripciones fue más terrible que el que sufrimos en 1970, apareció sobre el horizonte marino, una luz resplandeciente a las 11 de la noche que causó un gran pánico entre los sobrevivientes. Los agustinos, especialmente, trataron de persuadir que no se trataba de ningún castigo más, sino más bien, un anuncio para que la gente se porte bien, porque creían que era anuncio del fin del mundo. Posiblemente fue un meteorito que logró cruzar la capa atmosférica y sucumbió en el mar.

PANICO CON LOS ALUVIONES

Si hay malos recuerdos desde que los españoles escogieron el valle Chimor

para fundar Trujillo, como el “alivio de los caminantes” para los que viajaban

desde el puerto de Paita hasta “Reyes”, hay que recalcar que fueron los terremotos y las lluvias torrenciales que comúnmente se les llaman aluviones.

El fenómeno del niño, conocido científicamente como “El Niño-Oscilación sureña”, es una perturbación oceánica con consecuencias atmosféricas que se produce en el Océano Pacifico con repercusiones en todo el mundo, especialmente en la Costa Occidental de América del Sur, con incidencias muy notorias en el Perú.

Este fenómeno se ha producido siempre, pero los españoles que no lo conocían, fundaron Trujillo con sus casas de techos planos de caña y barro(torta) que no resisten lluvias.

Pues bien, las más conocidas referencias nos han quedado de las lluvias de 1985 y 1925. Su celebrada semana santa en 1895, cuando el clima se mostró frío, ventoso y húmedo. Luego siguieron los aguaceros que acompañados con rayos, relámpagos y truenos, se convirtieron en torrenciales lluvias que durante unas dos semanas castigaron los valles norteños; siendo más notorio para los lugareños, las avenidas de los ríos Chicama y Moche, cuyos valles limitan el área donde está Trujillo.

La quebrada del león, no solamente “rugió”, sino que dio fuertes zarapazos

produciendo avenidas de agua nunca antes vistas. La acequia del Gallinazo fueron en dirección al mar, pero previamente inundando terrenos que hoy es San Andrés y la Ciudad Universitaria

Así mismo, el Mar se retiró como unas 8 cuadras y se temió por su retorno. En huanchaco se sembró el pánico ya que nunca antes se había producido fenómeno igual.

Chan chan, las Huacas del Sol y de la Luna, los restos de la muralla de la ciudad mantienen huella de esta perturbación pluvial.

“UN PEJE” QUE DESLUMBRO A LOS ESPAÑOLES

Conocido es que la ambición del oro, fue lo que impulso a los españoles a las grandes aventuras en América. El Perú tuvo y tiene ganada fama de ser un país muy rico en oro, en donde hasta la actualidad, sus habitantes, usan

dientes de oro de 21k. A todo esto se suma la fortuna que s eestá rescatando en el Caribe, en donde frente a la península de la Florida, se hundió el barco Nuestra Señora de Atoche que llevaba un valioso cargamento de oro y plata del Perú a España, consistente en mil barras de oro y cinco mil de plata.

A los 40 años de que se había fundado Trujillo y cuando eran comunes los desenterramientos de tumbas y huacas. García Gutierrez de Toledo, pobre vendedor de baratijas, logró la amistad de uno de los descendientes de los réngulos del Chimor, llamado Antonio Chaywac Casamusa. Este indígena viva en Mansiche y era famoso porque conocía donde se encontraba una gran riqueza dejada por sus antepasados, de la cual se proveía en épocas de pobreza.

El español, con intensiones no muy santas, hasta lo hizo su compadre con el

fin de que pudiera participar de esa fortuna, que por tener la figura de un pez con ojos de esmeralda, como pieza más destacada, se le llegó a conocer como

“el tesoro del peje chico” y “el tesoro del peje grande.”

Algún día, entre alabanzas y ofrecimientos. García Gutierrez consiguió que su compadre desenterrara el tesoro menor, de una huaca que queda a la izquierda de la carretera entrando a Chan Chan y que hoy se le conoce como la Huaca de Toledo.

La participación del español fue condicionada a que hiciera bienes de caridad y mandara decir algunas misas; pero una vez que se apodero de parte de la fortuna, olvidó su ofrecimiento y más bien derrocho a tal punto que viajó hasta Lima y como era la época del gobierno del Virrey don Francisco Toledo(1569- 1581), se presentó al palacio en donde como hombre afortunado, se hizo reconocer como pariente del virrey. Este buen hombre, termino en la pobreza, olvidado por su ocasional pariente y de todos cuando le rodearon en sus momentos de bonanza económica.

La noticia del tesoro se difundió por todo el país y solamente en Trujillo, causó revuelo a tal punto que la huaquería aumentó considerablemente, continuando hasta nuestros días.

VISIÓN DE UN CRONISTA EN 1548

Habían transcurrido 14 años desde que Almagro había ejecutado el levantamiento de la villa de Trujillo. Los nativos se habían establecido en Mansiche, Huanchaco, Huamán y Moche, abandonando prácticamente Chan Chan, otrora pujante capital del Reino Chimor. Nuestra ciudad mostraba sus manzanas un poco deshabitadas, pero habiéndose ya creado el Virreynato

hacia unos 6 años, ya servía de aposento y “alivio de caminantes” a los que

venían de la metrópoli vía Pánama, Paita y Lima. En septiembre de 1548, don Pedro Cieza de León, considerado ahora como el primer geógrafo descriptivo de nuestro país, hacía su entrada por el valle de Pacasmayo para luego tomar el camino incaico que lo conduciría hacia Chicama. Al parecer, Trujillo no le impresionó en grado sumo a este insigne cronista. En

sus observaciones anota que “en el valle del chimo está fundada la ciudad de

Trujillo, cerca de un río algo grande y hermoso del cual sacan acequias con que los españoles riegan sus huertas y vergeles y el agua de ellas pasa por todas las casas de esta ciudad y siempre están verdes y floridas.

Trujillo, aunque pequeña se rodeaba de gran vegetación destacando plantas nativas y de procedencia española, formando un pulmón verde que disminuía los terrales levantados por el viento, proporcionaban frutos y daban frescura al

ambiente. De aquella época se habría tenido en cuenta eso de la “eterna

primavera”

LO QUE VIO EL OBISPO LIZARRAGA EN EL SIGLO XVI

También consideramos a la crónica del Obispo dominico Fray Reginaldo de Lizárraga cuya obra, fruto de sus viajes desde Ecuador, Perú y Bolivia, hasta Chile, lo escribió entre 1555 a 1600 y recién fu publicada en 1908 y 1946.

Lizárraga no es la excepción ya que lo que más le maravilla es la abundancia y riqueza de nuestro valle y se extiende en alabanza a los vecinos y que en buena cuenta son los ancestros citadinos del actual trujillano.

Tanta es la admiración del clérigo, que llega a escribir: “los vecinos

conquistadores, unos hombrazos tan llenos de caridad para con los pasajeros que en viendo en la plaza un hombre no conocido o nuevo en la tierra… lo llevaban a su casa, hospedaban, regalaban y ayudaban para el camino, si allí

no le daba gusta hacer asiento”. En otras palabras nuestros antepasados

fueron extremadamente hospitalarios con los visitantes.

UN OBISPO RARO Y EJEMPLAR

Uno de los humanistas más grandes, o tal vez el único, es considerado el

obispo Baltazar Jaime Martinez de Compañon y Bujanda, cuya obra es comparada solamente realizada por el virrey Francisco de Toledo.

EL DEAN CON OLOR A SANTIDAD

Figura notable de la colonia, es sin duda de don Antonio de Saavedra y Leiva,

que fuera de Deán de la iglesia catedral de Trujillo. Junto con el obispo Martinez de Compañon y Bujanda, forman la dupla singular que prestigia al

clero de aquel entonces. el 5 de Diciembre de 1663 llego a Trujillo como recionero de la catedral cuando ya era presbítero y licenciado.luego fue promovido a Arcediano en 1673 y al año siguiente, llegó a ser Deán y por lo tanto Presidente del Cabildo Eclesiástico, cargo que desempeñó hasta 1704.

LA IGLESIA MATRIZ

A punto de finaliza la labor cultural. El Gobernador cree conveniente dedicar unas lineas a l iglesia Matriz que aun que hoy es Basílica Menor, la conocemos tradicionalmente como la Catedral. Testigo de los grandes aconteceres políticos y citadinos, este monumento arquitectónico que los entendidos atribuyen estilo toscano o tetrusco, se levanta en una de las esquinas de nuestra Plaza de Armas, que siguiendo la tradición hispánica , mejor diriamos Plaza Mayor. Al igual que nuestra ciudad su elección tiene sus orígenes desde 1535 en que Pizarro repartió solares e instalo el Cabildo de 5 de Marzo. Pero la Iguesi Matriz de estructura modesta, fue elevada a Catedral el 14 de Octubre de 1619 y en nuestros tiempos, el 22 de Agosto de 1967 su rango se llegó a Basílica Menor con tods sus prerrogativas y competencias que le son propias.

El terremoto de 1619 destruyo la antigua construcción cuando gobernaba el Itsm. Fray Francisco Díaz de Cabrera, durante el virreinato del Precipe de Esquilache. Dicho prelado tuvo la gran labor de reconstrucción y según se tiene referencias, el maestro Diego Moroto fue quien diseño el nuevo edificio que tuvo su última prueba de resistencia durante el sismo del 31 de Mayo

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