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UNIVERSIDAD PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR

INSTITUTO PEDAGOGICO EL MACARO
CENTRO DE ATENCIÓN PUEBLO NUEVO DE LA SIERRA
MUNICIPIO PETIT – FALCÓN















CORRIENTES DEL PENSAMIENTO
PEDAGOGICO












PROF:
BERNALDO BRACHO
BACHILLER:
NAYERLYN ROSENDO
INTEGRAL 2008 II

MAYO DE 2013
ANALISIS DE PAULO FREIRE

Según Freire y su visión dialógica es indispensable trabajar en la
escuela con un proceso de concienciación donde se desarrolle la curiosidad
por el aprendizaje y el pensamiento crítico. El dialogo entre todos los entes
relacionados a la educación como la comunidad, los estudiantes y los
docentes se convierten en parte esenciales del desarrollo del currículo. Esto
contrasta con las teorías tradicionales de educación donde el docente es un
ser que imparte sus conocimientos de manera digerida. Esto es, se informa
la materia sin permitir que el educando tenga una participación activa en
cuanto a los temas y actividades que los llevaran a la construcción de su
aprendizaje.
El autor argumenta la importancia de la relación del currículo con la
población estudiantil. En adición, critica fuertemente la participación anti
dialógica de los profesores en querer aplicar un currículo extraído de un lugar
ajeno o extranjero a un salón de clases donde la realidad educativa es otra y
no necesariamente guarda relación con las necesidades de la población
estudiantil. Por esta razón Paulo Freire propone un enfoque humanista y de
carácter científico donde los temas sean significativos para los estudiantes y
de actualidad integrando la comunidad y la cultura. Freire postula que la
educación debe ser guiada por una nueva visión para la vida, donde se use
la reflexión y la cooperación para crear cambios integrando el medio
ambiente. El desarrollar e incluir en el currículo educativo actividades que
desarrollen el pensamiento crítico en los estudiantes es un punto importante
en las aportaciones de Freire a la teoría del currículo. Esto se ve respaldado
por Young (1993) afirmando que aun los niños pueden hacer argumentos
válidos según su nivel de pensamiento. Sostiene que la importancia de
estimular la crítica de los niños mientras están aprendiendo les da la
confianza de hacer análisis críticos sobre situaciones complejas en el futuro.
Si no se les permite expresarse desde etapas tempranas de desarrollo se
sentirán cohibidos de hacerlo más adelante.
ANALISIS CRÍTICO
Indudablemente, estoy de acuerdo con las aportaciones de Paulo
Freire en su teoría de currículo. En mi opinión, el desarrollo del currículo ha
de ser negociable, con una base sociológica. Es triste ver como los jóvenes
de las escuelas contemporáneas han dejado de desarrollar el pensamiento
crítico. Sus contestaciones a problemáticas que les afectan son
extremadamente simples y carecen de un interés genuino de resolverlas.
Como futura educadora tomo con gran seriedad el papel que tiene la familia,
la sociedad, y el maestro en la educación y formación total de cada alumno.
No se trata simplemente de impartir conocimientos de manera dictatorial,
sino proveer a los estudiantes con experiencias significativas, auténticas y de
actualidad con las que ellos se apoderen de su propio aprendizaje. En este
sentido, el docente se convierte en un guía facilitador que utiliza sus
experiencias vividas para enriquecer y ampliar las posibilidades y diversidad
de pensamientos en los alumnos. Que tengan una visión de colores; que
vean no solo en blanco y negro.
Uno de los que apoyan esta filosofía, Brunner, argumenta que esta
forma de organización es más eficaz en la utilización del tiempo; que
favorece y mejora el proceso de enseñanza y aprendizaje pues relaciona los
contenidos escolares con la realidad de la vida, fomentando una actitud
activa hacia el aprendizaje. Igualmente es la visión de la Lcda. Marta Prado
de Cuyun, de la Universidad de Guatemala cuando establece que es
imperativo “crear un currículo que sea pertinente a las necesidades y
circunstancias y que no represente una simple adecuación…que parta de la
premisa de que no existe una realidad sino múltiples realidades (simbólicas,
físicas, psicológicas, etc.)”
Similarmente, la teoría del currículo educativo de Ralph Tyler está
íntimamente relacionada con los hallazgos de Paulo Freire. Tyler propone
que el currículo se base en investigaciones de la sociedad, el aprendizaje y
la materia. Esto en conjunto con la filosofía de la institución educativa y los
estándares de enseñanza. Es una iniciativa centrada en el estudiante donde
se reconoce que las experiencias de aprendizaje, deben ser una interacción
entre el alumno y su entorno. Por lo tanto, el docente tiene la responsabilidad
de atemperar esas experiencias de aprendizaje a los intereses, percepciones
y experiencias pasadas de los estudiantes. Un buen ejemplo de esto se
puede apreciar en una película basada en la vida real titulada Freedom
Writers en la cual se presenta una población estudiantil con serios problemas
sociales. Gracias a la intervención inteligente de la maestra que tomo en
consideración la problemática social, las pasadas experiencias y las
circunstancias actuales de los estudiantes y de la escuela, esos alumnos
lograron éxito en sus vidas.
De acuerdo a los teóricos mencionados previamente, solo mediante la
investigación y recopilación de datos concernientes al medio ambiente, la
sociedad, cultura y la integración de estos factores, es que se puede lograr
los resultados deseados.





















ANÁLISIS DE JOHN DEWEY
John Dewey (1859-1952) Filósofo norteamericano fundador del pragmatismo,
y de gran importancia en el siglo XX, nació en Burlington (Vermont) en 1859.
Graduado en la Universidad de Vermont en 1879. Impartió clases en
Pennsylvania y en 1884 continuó sus estudios en la Universidad John
Hopkins, la cual, fue la primera institución basada en el modelo alemán.
Después de estudiar un doctorado enfocado a la filosofía de Kant, obtiene la
dirección del departamento de filosofía en la Universidad de Michigan. Aquí
fue donde Dewey conoció Alice Chipman, quien primero fue su estudiante y
posteriormente su esposa, además de ser quien dio “sentido y contenido” a
su labor pedagógica, pues se interesó por la enseñanza pública y fundó el
Club de doctores de Michigan. Es entonces cuando publica su famoso Text-
Book of Psychology, el cual fue el primer manual escrito por un
norteamericano sobre la nueva psicología, aun siendo ésta filosófica o más
bien psicológica, ya que la psicología es la ciencia nuclear, pues su objeto, el
conocimiento, interviene en todas las demás, sobre todo las ciencias sociales
y humanas, por lo cual, el centro de su sistema es el hombre y su adaptación
inteligente a la vida y su sentido y objetivo son el bienestar humano en la
realidad física, social y ética..
A petición de William Rainey Harper, presidente de la Universidad de
Chicago, Dewey tuvo una labor importante como profesor de filosofía en
dicha institución, ya que al crear un nuevo departamento de pedagogía, logró
crear al igual, una “escuela experimental” en donde puso a prueba sus ideas
y elaboró los principios de su filosofía, en la cual defendía la unificación de la
teoría y la práctica; su pensamiento estaba basado en que “democracia es
libertad” y elaboró argumentaciones para fundamentar este pensamiento y
de esta manera llevarlo a la práctica. Su escuela, conocida como “Escuela de
Dewey”, comenzó con 16 alumnos y 2 maestros, y en el año 1903 ya tenía
140 alumnos, 23 maestros y 10 asistentes graduados. En su “Escuela
Experimental”, Dewey escribió que “El niño va a la escuela para hacer cosas:
cocinar, coser, trabajar la madera y fabricar herramientas mediante actos de
construcción sencillos; y en este contexto y como consecuencia de esos
actos se articulan los estudios: lectura, escritura, cálculo, etc.”
Cuando los niños comprendían la utilidad de resolver los problemas de sus
actividades prácticas, se les enseñaba la lectura, ya que una lectura se
puede leer, mas no entender, lo cual hace notar la importancia del
aprendizaje significativo, es decir, del sentido que cada persona le da a los
conocimientos que va adquiriendo.
Un ejemplo de la enseñanza experimental de Dewey, fue cuando los
alumnos de 6 años construyeron una maqueta de una granja y sembraron
trigo en el patio de la escuela, lo cual les permitió aprender algunas nociones
matemáticas, pues para construir la granja fue necesario dividirla en campos
para poder sembrar trigo, maíz y avena, y además tuvieron que aprender a
organizar, pues la maqueta no sólo llevaría cultivos, sino también una casa y
un granero. Usaron como unidad de medida una regla de un pie, lo cual les
facilitó entender mejor el significado de mitades y cuartos, y a pesar de que
sus divisiones no eran del todo exactas, eran suficientes para poder delimitar
la granja y conforme conocían más esa unidad de medida, su trabajo se
volvía más preciso. Para la construcción de la casa, usaron cuatro postes
para las esquinas y algunos listones de la misma medida, y para que éstas
fueran exactas, las medidas debían repetirse dos o tres veces.
El ejemplo mostró que para enseñar un tema (en este caso las medidas con
fracciones matemáticas), es fundamental el interés del niño por realizar su
actividad, ya que además se involucra en la solución de problemas y
entiende que en el aprendizaje los errores igual constituyen una parte
importante. Todo esto resaltaba aún más la pedagogía de Dewey, pues
opinaba que “la mente no está realmente liberada mientras no se creen las
condiciones que hagan necesario que el niño participe activamente en el
análisis personal de sus propios problemas y participe en los métodos para
resolverlos (al precio de múltiples ensayos y errores)”. De acuerdo a sus
objetivos didácticos, Dewey quería que en la escuela elemental, los niños se
involucraran en el conocimiento de ciencia, historia y arte, y que se les
enseñara a leer, escribir y pensar de manera científica y estética. Fue exitoso
en la creación de una comunidad democrática en su escuela y criticó a otras
en las que los maestros no tenían la autorización de participar en cualquier
decisión de la educación pública. Intentó llevar a la práctica la democracia en
el trabajo, ya que los maestros se reunían semanalmente para examinar y
planificar su trabajo para desarrollar el programa escolar, y aunque no podía
hacer que las demás escuelas estuvieran a favor de la democracia, confiaba
en que su escuela fuera una fuente de inspiración para los maestros y
especialistas de la educación.
La comunidad precursora de Dewey duró poco tiempo debido a la lucha por
el control de la Escuela experimental por parte de los que en ella trabajaban.
Posteriormente aceptó un puesto en la Universidad de Columbia, en la cual
estuvo hasta el final de su carrera. Debido a la pérdida de esta escuela,
Dewey no pudo concluir sus ideales democráticos dejando de esta manera
un amplio campo para que otras personas aplicaran o anularan sus ideas
pedagógicas.

El legado de Dewey
La filosofía de Dewey fue atacada por sus enemigos de la educación
progresista, lo que ocasionó que lo culparan de cualquier error cometido en
el sistema educativo norteamericano. Su legado reside más en una visión
crítica y hasta ahora la obra de Dewey sigue siendo fuente de inspiración a
pesar de la exageración de los críticos, ya que la finalidad de la educación
era ayudar al niño a resolver los problemas que se le presentaran dentro del
ambiente físico y social y como resultado de su pragmatismo filosófico y su
formación psicológica, buscaba resolver los problemas reales del hombre a
partir del conocimiento psicológico.
Los factores principales que motivan las ideas pedagógicas de John Dewey
son básicamente tres: la democracia, la revolución industrial (ya que los
Estados Unidos se convierten en potencia industrial en la segunda mitad del
siglo XIX) y la ciencia moderna, la cual tiene relación con el método científico
y que juega un papel importante en su pragmatismo.
Dewey escribía a su esposa Alice: “A veces pienso que dejaré de enseñar
directamente filosofía para enseñarla por medio de la pedagogía” (Dewey
1894). No obstante, nunca dejó de enseñar directamente la filosofía, sin
embargo, sus pensamientos y opiniones llegaron a los lectores a través de
diversas obras destinadas a los educadores, tales como La escuela y la
sociedad (1899), Cómo pensamos (1910), Democracia y educación (1916) y
Experiencia y educación (1938), entre otras, y de las cuales Democracia y
Educación fue la obra que más se acercaba a su postura filosófica y aunque
tuvieron que transcurrir varios años antes de que escribiera esta obra, donde
establece los fundamentos filosóficos y sociales que sirvan de orientación
para un mundo mejor, su escuela - laboratorio de fines del siglo XIX ponía ya
las bases, mediante una inteligencia reflexiva y práctica, de una escuela
activa y de un nuevo espíritu social.
Además de las obras mencionadas existen otras obras publicadas de Dewey:
1887 Psicología, 1891 Esbozo de una teoría critica de la Ética, 1894 Syllabus
para el estudio de la Ética, 1897 Mi Credo Pedagógico, 1899 Escuela y
Sociedad, 1902 El niño y el curriculum, 1903 Las condiciones Ilógicas para
un tratamiento científico de la moral, 1903 Estudios sobre teoría lógica, 1910
Cómo pensamos, 1910 La influencia de Darwin y otros ensayos sobre el
pensamiento contemporáneo, 1915 Las escuelas del mañana, 1916
Democracia y Educación, 1920 La reconstrucción en Filosofía, 1922
Naturaleza humana y conducta, 1925 Experiencia y naturaleza, 1929 La
busca de la certeza, 1934 El arte como experiencia, 1934 Una fe común,
1938 Experiencia y Educación, 1938 La Lógica, Teoría de la Investigación,
1939 La teoría del valor, 1940 La educación hoy, 1940 La Ciencia de la
Educación, 1946 Los problemas de los hombres, 1949 El conocer y lo
conocido, 1962 Obras completas.