Vous êtes sur la page 1sur 4

Batallas en el corazón

Por Fabio Carballo

El Señor Jesús dijo: "Amarás al Señor Tu Dios de todo tu corazón...


" (Mateo 22: 37). Déjeme predicarles un ratico sobre las batallas del corazón, ¿Por qué tantas
veces nos llega el no sé qué hacer? y cómo podemos vencer nuestros propios sentimientos.

Lo primero que necesitamos entender es que el corazón son los sentimientos

El corazón es lo que sentimos, lo que percibimos y nos mueve a algún tipo de sentimiento. Así
que el corazón no es ni malo ni bueno, es simplemente la caja de resonancia de lo que sentimos,
por eso la Biblia habla de que el corazón es engañoso. Por ejemplo, nuestro Señor Jesús tenía un
corazón humilde (Mateo 11: 29: manso y humilde de corazón), otros tienen un corazón
orgulloso. La Biblia habla de un corazón sensible, en Lucas 24, 32: “¿No ardía nuestro corazón
en nosotros, mientras nos hablaba en el camino?”, otros tienen un corazón duro, Mateo 13,
15: “porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus
ojos guiñan; para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se
conviertan, y yo los sane”. María la madre del Señor, tenía un corazón receptivo, Lucas 2: 51:
“Y descendió con ellos, y vino a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas
estas cosas en su corazón”.Otros tendrán un corazón hipócrita, hay gente que tiene un corazón
dador, otros triste, otros alegre, etc. En fin, lo que quiero decir con todo esto es que nuestro
corazón son nuestros sentimientos.

La mayoría de veces es nuestro corazón lo que guía nuestra mente y nuestra vida

Puede que algunas veces le hagamos caso al entendimiento, a la sabiduría, pero la mayoría de
nuestra vida está guiada por lo que sentimos. Un hombre una vez me decía: "pastor, yo sé que
usted dice la verdad, yo sé que usted predica la Biblia, yo he aprendido más estos cinco meces
en su iglesia, que cinco años que estuve en mi otra iglesia, yo entiendo la doctrina y sé que es la
verdad, pero sabe esta semana fui a mi antigua iglesia, allí me hablaron, allí me saludaron, allí
recordé donde me hacía, y yo voy a volver allí”. Y usted me entiende, yo tenía dos opciones, o
empezara hablarle mal de su antigua iglesia o decirle: “bueno hermano ya usted sabe la verdad,
que Dios le ayude y le bendiga”, y yo hasta ahora siempre he dicho la segunda. Usted puede
decir: “que hombre más bobo, sabiendo la verdad y la mentira y regresa a la mentira”, pero sabe
qué, es lo mismo de la esposa engañada que vuelve con su marido, es lo mismo del niño que
sigue amando a su papá a pesar de que éste nunca saca un tiempo para él, es lo mismo del pastor
que sigue orando por gente que lo ha maltratado, es lo mismo de amigos que regresan a su
amistad después de conocer su personalidad y sus engaños. Es lo mismo, y no nos engañemos,
lo que hacemos lo hacemos porque lo sentimos, porque lo amamos. Yo estoy predicando en una
iglesia bautista, porque amo predicar, porque amo las obras bautistas independientes
fundamentales. Yo le soy sincero, yo no amo ninguna otra obra, yo respeto y estimo a las otras
obras cristinas evangélicas, pero yo no amo ninguna otra obra, mi corazón está aquí, mi corazón
está en una obra bautista fundamental independiente, y si no lo estuviera, tarde que temprano
saldría.
Mire lo que dice la Biblia: Lucas 6, 45: “El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca lo
bueno; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del
corazón habla la boca”.
-Lo que uno recibe del mundo lo ve y lo siente, pero lo dejará de ver y sentir.
-Lo que uno recibe de Dios por fe, no lo ve ni lo siente, pero lo verá y sentirá por siempre.
1 Juan 2, 17: “Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios,
permanece para siempre”.
Y aquí está el problema, es bueno que el pastor ame la obra, es bueno que amemos nuestra
iglesia, una preciosa iglesia que Dios formó, y está formando. Pero que pasa si nuestro corazón
se empieza a inclinar hacia lo que no es de Dios, si empezamos a amar a desear a buscar y a
pensar con obsesión en lo que no le agrada al Señor. ¿Estaremos tristemente estipulados a irnos
hacia lo malo?, ¿será que eso empieza a guiar nuestra vida? Hermano y amigo, déjame ayudarte,
¡déjame decirte como te puedes sacar algo de la cabeza!
Algunos hombres han venido a mí y me han dicho,“pastor, dígame como me saco esto de la
cabeza, esta mujer, estos pensamientos, estos malos deseos, etc”. Yo les puedo decir: “te puedo
dar un golpe en la cabeza de manera que se te pierda la memoria, pero esto no es tan efectivo,
porque muchas veces después de un tiempo empezaras a recordar. O te puedo explicar cómo
hacer para que eso no gobierne tu vida”. ¡La cosa es que el recuerdo siempre queda! Pero puede
afectarnos o no, y eso depende de la fuerza de nuestros sentimientos. De la intensidad con que
lo sentimos.

1. Discierna las intenciones de su corazón

Hebreos 4, 12: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de
dos filos; y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas, y tuétanos; y que
discierne los pensamientos, y las intenciones del corazón”.
Necesitamos tener el reposo espiritual, para no caer en ejemplo de incredulidad, el ejemplo de
los que pecaron en el desierto, de los que no creyeron y endurecieron sus corazones. ¡Ah! ¿Por
qué cuando nuestro corazón le dice algo a nuestra mente, y no es de Dios, no tenemos reposo?
Necesitamos discernir la intención del acto con la Palabra de Dios. Tenemos que sentarnos y
meditar y preguntarnos, para poder darnos cuenta si es o no de Dios:
• ¿Este viaje que voy a hacer a España, es para glorificar al Señor?
• ¿Esta casa que voy a comprar es para honrar al Señor?
• ¿Este negocio que pienso hacer es con el fin de agradar a Dios?
• ¿La visita que le haré a esta señora será de bendición, a Dios le agradará?
• ¿Este noviazgo está trayendo gloria a Dios?
• ¿Le agradará a Dios que vaya a esta reunión?
• ¿Estará contento Dios con este paquete diario de cigarrillos que me fumo?
• ¿Estará bien delante de Dios abrazar a esta mujer que no es mi esposa?
• ¿Este programa en la televisión, que pensará Dios si lo veo?
• ¿Habrá algún problema si me tomo unas cuantas cervezas?
• ¿Será que a Dios le agrada que no hable más con cierta persona?
• ¿Estas palabras groseras que digo, si las digo sin intención mala, son amargas para el Altísimo?
• ¿Le agrada al Señor que yo hable con esta mujer?

2. Comprendamos que si no son buenas las intenciones,


seremos destruidos en los hechos

Después que nos hemos cuestionado y hemos discernido las cosas del Señor, y déjeme decirle
que el Espíritu de Dios le dará convicción. Nos es necesario comprender, que si hacemos lo
desagradable a Dios, lo que Él aborrece, lo que Él odia, si nuestros sentimientos son más fuertes
y obligan a nuestra mente a actuar, caeremos en nuestros propios pensamientos. Pero Dios tiene
misericordia, sí, Él tiene tanta misericordia, que te está dejando leer este mensaje, y te ha dado
oportunidad por mucho tiempo.
Lucas 1, 51: “Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios en el pensamiento de su
corazón”.
Si seguimos en nuestras maquinaciones, definitivamente estamos actuado con soberbia, pues no
nos rendimos ante al Palabra de Jehová y Dios tiene tanta misericordia, que no nos hará nada
raro, sólo caeremos en nuestros propios pensamientos.
Usted entiende esto ¿cierto?, pues si no lo entiende, déjeme explicarle:

* La mentira que se dijo para salir de un problema, será la que lleva a un problema peor.
* El cigarro que tanto extrañas, será el que te traiga problemas respiratorio.
* La amiga a la que le confesaste todo para que te ayudara a cometer un pecado, será la que
publicará tu vergüenza.
* El adulterio que no te puedes sacar de la mente, será el que te acabará tu hogar, tu economía y
tu vida.
* La forma inmodesta y apretada como te vistes, hace que los jóvenes te miren, si, pero también
los viejos verdes, los señores casados y hasta las mujeres invertidas.
* El traguito que tanta falta te hace, será el que te dará deudas y golpe.
* Las personas que te ayudaron a hacerle el champú a una mujer, serán las que te lo harán a ti.
* El resentimiento que guardas por una persona, será el que haga que muchos se resientan
contigo.
* Tus groserías, son las que hacen que muchos te traten con groserías.
* Tu mirada altiva, es la que hace que a la gente no le guste hablar contigo.
* Los amigos de parranda de farra, de mujeres, son los mismos que te llevarán a la ruina.
* Las amigas de parranda de farra, de mujeres, son los mismos que te llevarán a la ruina.
* La forma en que ganas dinero de manera no justa es la que haces que te metas en tanto
negocio raro y no prosperes.

Hermano y amigo, tenemos que comprender que Dios no quiere nuestro mal, Él quiere nuestro
bien, nuestra prosperidad, nuestro bienestar. Pero somos nosotros, nuestros sentimientos,
nuestro corazón, lo que nos mueve en nuestra vida, es lo que pensamos, lo que maquinamos, lo
que vamos planeando para que no se vea tan malo, eso nos llevará a la destrucción. La virgen
María dijo, “Dios esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón”.Y esa es una gran
verdad. Comprenda eso, con todo su corazón. Y mire que no le llevará a nada bueno. Esa es una
buena manera de empezar a sacar algo de la mente.

3. Persuadamos nuestro corazón

En 1 Juan 3, 19-21 la Biblia nos instruye: “Y en esto conocemos que nosotros somos de la
verdad, y persuadiremos nuestros corazones delante de él. Porque si nuestro corazón nos
reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y sabe todas las cosas. Carísimos, si nuestro
corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios”.
Aquí en este pasaje se está hablando del amor a Dios y a los hermanos y Juan habla de
persuadir nuestro corazón de amar a Dios y a los hermanos. Pero hay veces nuestro corazón nos
reprende a amar a otras cosas antes que a Dios, a amar lo que entra del mundo, pero Dios es
mayor que nuestro corazón, y si nuestro corazón no nos reprende a amar el mundo, si no a
amar a Dios, pues entonces empezamos a confiar más en Dios. Por eso necesitamos persuadir
nuestros corazones. ¿Pero persuadirnos de qué? pues de que lo mejor es amar a Dios y
congregarnos con los hermanos. Mire hermano y amigo, lo que pasa es que muchas veces, uno
siente algo que no es de Dios, piensa en eso y lo empieza a hacer y todavía no cree que es malo,
así que yo necesito persuadirlo.
• Pastor, el cigarrillo no es tan malo. El cigarrillo es malo, hay gente que tiene que fumar esté
donde esté, si le da pena se van a otro lado, pero es un vicio.
• Pastor, la vestidura apretada no es tan mala. Colombia el país con el mayor crecimiento en
América Latina de adolescentes en embarazo. Miles de niños son abortados en el país
anualmente, sólo por esto, usted ni se imagina las muchachas tan “buenas, tan decentes” que ya
tienen abortos encima.
• Pastor, el traguito no es tan malo. ¡Es la droga más mortal del mundo! En Estados Unidos
hicieron un estudio, y es lo que más divorcios, niños solos y muertes en las calles deja. Además
deja las familias en ruina, se meten en préstamos, se dividen los hogares.
• Pastor, yo creo que lo mejor es irme de mi casa. Pues si quiere un demanda de alimentos, y todo
el resto de cosas que eso implica. No seamos ignorantes, como dice el apóstol Pablo, no seamos
niños. Mire, esos hombres a los que están juzgando: los paramilitares, han sido de familias
importantes, reconocidas de Colombia, eso los jefes. Pero sabe esos jefes a quien tomaron para
armar sus ejércitos, sabe quiénes iban a hacer las masacres, pues los hijos sin padres, los jóvenes
que no encontraron más futuro que tomar un arma y matar a su prójimo, ¡Ha! pero irse de la
casa dejar los niños sólo con la mamá eso no es tan malo pastor.
• Pero pastor las fiestas nocturnas no son tan malas, mi hija quiere ir a una pijamada con sus
amigas, mi hijo quiere estar en un club nocturno. ¿Usted sabe dónde está uno de los mayores
centros de homosexualismo y lesbianismo en Colombia? En Itagüí, Antioquia. Bares de
ambiente, y de donde salen esas cosas: ¡de las fiestas nocturnas! Los que eran muy machitos se
tuercen, las que eran muy femeninas se vuelven machitas, los que no tomaban empiezan a
tomar, lo que no tiraban drogas, las empiezan a consumir, las mujeres y los hombres
intercambian de parejas. Pero no eso no es tan malo.

Reciba a Jesucristo
Mi amigo, mi hermano, mire yo le amo y no quiero verlo como he tenido que ver a otros, quiero
verle en bendición y por eso tengo y es mi obligación predicarle así, perdóneme, por este
mensaje, pero algunas veces las cosas tiene que ser así. Mi deseo total es su vida espiritual en
bendición, así que, cuide mucho que lo que sienta en su corazón.

Centres d'intérêt liés