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TERCER TALLER SOBRE TRANSFERENCIA

Lina Marcela Chica Florez


Leidy Hernández Moreno
Lina Marcela Rua Gutiérrez
Adriana Zapata Marulanda

De acuerdo a los textos y la película desarrolle las siguientes preguntas:

1. ¿Cuáles es la importancia de la transferencia para la cura analítica?

La transferencia es importante porque permite ligar al paciente al tratamiento y


al analista, esto incluye revivir sentimientos sexuales y amorosos dirigidos
hacia una importante figura en el pasado del paciente, que se muestran en
forma extrema cuando el paciente se enamora de su analista. También incluye
idealizaciones del terapeuta, en las que es visto como perfectamente capaz.

De este modo, la transferencia está basada en el deseo consciente o


inconsciente de cooperación del paciente y en su disposición a aceptar la
ayuda del terapeuta para superar sus dificultades internas. De ahí que en la
transferencia hay una aceptación de la necesidad de tratar los problemas
internos y hacer trabajo analítico frente a una resistencia interna.

De aquí que la cura analítica tiene que ser realizada en la abstinencia, es decir
el analista debe dejar subsistir en el paciente necesidad y añoranza como unas
fuentes pulsionantes del trabajo y la alteración, y guardarse de apaciguarlas
mediante subrogados.

Entonces la transferencia desempeña una parte decisiva como agente


terapéutico, pues trae convicción no solamente al paciente sino también al
analista. Por tanto, la transferencia está presente en el paciente desde el
comienzo del tratamiento, y por un tiempo es el más poderoso motivo de su
progreso.

Justamente en la película “Pasión Secreta”, se evidencia cómo Freud atribuye


el enamoramiento de la paciente a la situación analítica, y no a la excelencia de
su persona, pues hubo un momento en el que la paciente quiso quedarse
absorta en el enamoramiento, pero Freud le hace un señalamiento haciéndole
entender que el enamoramiento era una situación inevitable del tratamiento
recordándole que en su transferencia con Breur también estuvo enamorada de
él.

2. ¿Cuáles son los inconvenientes de la transferencia en la cura analítica?

Los inconvenientes de la transferencia en la cura analítica se derivan del


enamoramiento y de las exteriorizaciones singulares de la resistencia. El
enamoramiento puede ser un obstáculo para la cura en la medida en que la
paciente en su afán por asegurarse de que es irresistible solo se interesa por
todo cuanto pueda resultar atractivo como ganancia colateral de la satisfacción
amorosa, quebrantando así la autoridad del analista y rebajándolo a la
condición de amado.

Otro inconveniente es que se pueda presentar una cura por transferencia, en la


cual el paciente aparentemente pierde todos sus síntomas a consecuencia de
sus sentimientos de amor para con el analista y su deseo de agradarlo. Lo
anterior se evidenció en la película cuando en el tratamiento con Breur a la
paciente aparentemente le desaparecen sus síntomas como resultado de su
amor por él. No obstante, cuando se siente abandonada por Breur los
síntomas reaparecen.

También el idealizar demasiado al terapeuta puede encubrir sentimientos


hostiles subyacentes que pueden conducir a la ruptura (a menudo dramática) si
el paciente se siente desengañado.

Por otro lado, la resistencia se puede convertir en un obstáculo para la cura en


la medida que es un agente provocador que puede acrecentar el
enamoramiento y exagerar la buena disposición a la entrega sexual, a fin de
justificar invocando los peligros de semejante desenfreno, la acción eficaz de la
represión.

Por último, otro inconveniente para la cura seria que el analista correspondiera
al amor del paciente, asegurando así un triunfo para este y una total derrota
para la cura, pues de de este modo el paciente solo lograría actuar, repetir en
la vida algo que solo debe recordar.

3. ¿A que se refieren los postfreudianos con la noción de alianza


terapéutica o de trabajo?

Primero que nada partamos del hecho de que transferencia no es lo mismo que
alianza terapéutica o alianza de trabajo. Aunque para hablar de esta noción es
indispensable introducir lo dicho por Freud en 1913 donde afirma que "el primer
objetivo del tratamiento es ligar al paciente a la cura y a la persona del médico"
Freud habló de las transferencias positivas, de las cuales los postfreudianos
tomaron los sentimientos amistosos o cariñosos (de los cuales el paciente
estaba consciente) para su formulación de la alianza terapéutica. Estos
componentes fueron descritos como representando el "vehículo del éxito en
psicoanálisis, exactamente como en otros métodos del tratamiento".
Posteriormente en 1913 Freud señalo que era necesario establecer una
“transferencia efectiva” para poder llevar a cabo un trabajo psicoanalítico de
manera cabal, pues veía que era preciso esperar tener una apropiada relación
con el paciente, esto con el fin de ligar al paciente al tratamiento y a la persona
del analista. La diferencia aportada por Freud en su época fue entre la
capacidad del paciente para establecer una relación amistosa y un vínculo con
el médico por un lado, y por otro la aparición de sentimientos y actitudes que
podrían llegar a ser un obstáculo para el progreso terapéutico.

Para los postfreudianos este concepto esta referido más bien a la relación no
neurótica, racional y razonable que el paciente tiene con su analista y que le
permite trabajar intencionadamente en la situación analítica. En esta se hace
necesario evaluar la capacidad del paciente de establecer y desarrollar una
alianza terapéutica en cada estadio del tratamiento para así determinar los
pasos a seguir en el curso del tratamiento.

La alianza terapéutica estaría entonces referida a la capacidad de ambos,


terapeuta y paciente para trabajar conjuntamente hacia los objetivos previstos.
Según lo cual debe darse una identificación positiva del paciente con su
analista para facilitar la consecución de las tareas terapéuticas establecidas.

En una terapia exitosa deben confluir los siguientes aspectos: autoobservación


del paciente como si él fuera otra persona, transferencia amistosa,
transferencia efectiva, los elementos enfocados en la realidad, capacidad de
autocrítica, capacidad de tolerar un cierto grado de frustración, la existencia de
cierta "confianza básica", y la identificación con las metas del tratamiento del
analista.

La alianza terapéutica puede considerarse como lo dice Sandler "basada en el


deseo consciente o inconsciente de cooperación del paciente y en su
disposición a aceptar la ayuda del terapeuta para superar sus dificultades
internas. Esto no es lo mismo que asistir al tratamiento buscando sólo la
obtención de placer u otra forma de gratificación. En la alianza terapéutica hay
una aceptación de la necesidad de tratar los problemas internos y hacer trabajo
analítico frente a una resistencia interna o (especialmente en relación con los
niños) externa (por ejemplo, de parte de la familia)".
Para iniciar el tratamiento no es esencial que exista una alianza terapéutica
firme, pues esta debe irse desarrollando preferiblemente en el transcurso del
tratamiento.

Así entonces la alianza terapéutica seria una construcción conjunta entre


paciente y terapeuta, de manera que las expectativas, los discernimientos, las
construcciones que ambos van desarrollando respecto al trabajo que están
realizando, la relación establecida y la posición del otro resultan relevantes
para el establecimiento de la alianza terapéutica, y así mismo la alianza que se
va estableciendo modula la relación terapéutica, convirtiéndose así en un
determinante para el éxito del tratamiento.

4. ¿Qué propone Freud como aproximación a la Transferencia?

Freud parte de las asociaciones verbales de sus pacientes para establecer el


concepto de transferencia. Freud observó muy pronto que en la terapia
psicoanalítica el paciente proyectaba o transfería hacia el analista parte de su
vida emocional y que además esto generaba cambios en la actitud del paciente
hacia el analista lo que podía causar interrupción en el curso del análisis. De
este modo el concepto de transferencia surge a partir de la detección de
obstáculos externos que se presentan cuando se perturba la relación con el
analista, pues el paciente transfiere al médico representaciones que emergen
durante el análisis a consecuencia de una conexión falsa nos dice Freud, que
permite que los deseos del pasado emerjan y sean vividos en el presente. En
este sentido la transferencia en Freud es un proceso intrapsíquico donde se
desplaza el afecto de una representación a otra considerada inofensiva, no
censurable.

Freud establece más adelante que la transferencia son repeticiones que son
posibles y actuadas en la relación con el analista. También indica que la
transferencia puede ser positiva o negativa, y sólo en este último caso
constituye una resistencia para la cura. Aunque la transferencia de por si
constituye una resistencia, porque el paciente al transferir repite (actúa) para no
recordar, y sin conciencia de ello. En este sentido es necesario para la cura: el
vencimiento de la resistencia. De esta forma el analista comienza una labor de
desenmascarar dicha resistencia, para que el paciente pueda después de la
resistencia, reelaborarla y luego vencerla.