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<a href=¿POR QUÉ EN NUESTRAS IGLESIAS BAUTISTAS LAS DAMAS NO USAN VELO? La influencia de la interpretación que ha dado la iglesia Pentecostal a algunas expresiones como: Santidad, consagración, espiritualidad, así como de algunos versículos bíblicos, han creado un estereotipo del cristiano no apegado a la verdad Bíblica. De igual manera, la interpretación literal y descontextualizada de su trasfondo histórico, crean la ilusión que sus puntos de vista, son los apropiados; todo esto sumado al gran crecimiento en número de las iglesias pentecostal es, han reforzado el falso estereotipo de lo que es un “verdadero cristiano”. La fidelidad del cristiano está basada en lo que dice las Escrituras en su contexto inmediato, remoto, histórico y gramatical y no en las interpretaciones prejuiciadas de particulares, por mucho título que tengan o por la multitud de personas que apoyen sus opiniones o interpretaciones. En base a lo antes dicho, busquemos respuestas verdaderas en las Escrituras a lo que es el correcto o incorrecto proceder de un cristiano. En cuanto al Velo en las damas La cuestión del velo en las damas, sólo se encuentra en 1 Corintios 11, no encontrándose ningún otro texto paralelo que hable sobre el mismo asunto, o que intuya que se plantea la misma problemática. Buscando su contexto: El objeto que persigue el apóstol Pablo en este capítulo es acentuar la cadena de autoridad que ha dejado Dios establecido.: v. 3: “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”. El velo entonces se convierte en el símbolo de esa autoridad: 1Co 11:10 “Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles”. Es de hacer notar, que cuando en el v10 dice “tener de señal de autoridad” es referente a que ella está sujeta a la voluntad de su marido; Efesios 5:23: porque el MARIDO es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”; contrariamente a lo que se piensa o se da a enseñar, que el velo es una señal de autoridad de todos los hombres sobre la cabeza de la mujer. " id="pdf-obj-0-4" src="pdf-obj-0-4.jpg">

La influencia de la interpretación que ha dado la iglesia Pentecostal a algunas expresiones como: Santidad, consagración, espiritualidad, así como de algunos versículos bíblicos, han creado un estereotipo del cristiano no apegado a la verdad Bíblica. De igual manera, la interpretación literal y descontextualizada de su trasfondo histórico, crean la ilusión que sus puntos de vista, son los apropiados; todo esto sumado al gran crecimiento en número de las iglesias pentecostal es, han reforzado el falso estereotipo de lo que es un “verdadero cristiano”. La fidelidad del cristiano está basada en lo que dice las Escrituras en su contexto inmediato, remoto, histórico y gramatical y no en las interpretaciones prejuiciadas de particulares, por mucho título que tengan o por la multitud de personas que apoyen sus opiniones o interpretaciones. En base a lo antes dicho, busquemos respuestas verdaderas en las Escrituras a lo que es el correcto o incorrecto proceder de un cristiano. En cuanto al Velo en las damas La cuestión del velo en las damas, sólo se encuentra en 1 Corintios 11, no encontrándose ningún otro texto paralelo que hable sobre el mismo asunto, o que intuya que se plantea la misma problemática. Buscando su contexto: El objeto que persigue el apóstol Pablo en este capítulo es

acentuar la cadena de autoridad que ha dejado Dios establecido.: v. 3: “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”. El velo entonces se convierte en el símbolo de esa autoridad: 1Co 11:10 “Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles”. Es de hacer notar, que cuando en el v10 dice “tener de señal de autoridad” es referente

a que ella está sujeta a la voluntad de su marido;

Efesios 5:23: porque el MARIDO es

cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”; contrariamente a lo que se piensa o se da a enseñar, que el velo es una señal de autoridad de todos los hombres sobre la cabeza de la mujer.

Una pista para descifrar la intención de la instrucción de Pablo: 1Co 11:15 “Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello”. La palabra clave aquí es “en lugar de velo”, queriendo decir que el uso del velo no estaba dirigido a las mujeres que tenían el pelo crecido, sino sólo para aquellas damas que tenían la cabeza rapada o de corte masculino. La carta a los Corintios está dirigida a un pueblo gentil, con costumbres y cultura no judía. El evangelio estaba ganando a los perdidos, pero estos llegaban a la iglesia trayendo sus costumbres con las cuales han vivido. Entre esas costumbres, estaba el de las mujeres que servían en los templos paganos, éstas se rapaban la cabeza y así oficiaban sus ceremonias. Parece ser que Pablo trató de reeducar a estas damas sobre la necesidad de renunciar a las señales de su vieja vida, por esto les sugiere, a través de sus argumentos,

que se dejen crecer el cabello o se cubran la cabeza, así como el someterse a su marido y no hablar en la congregación.

El largo del pelo como identificación con su sexo.

El apóstol aclara que el cabello de la mujer, cual velo, no sólo es una señal de ser una mujer obediente, sujeta a su marido, sino que honra la naturaleza al identificarse con el sexo femenino. La deshonra del pelo corto en la mujer, se refiere a si su intención es parecerse físicamente al hombre. Esta actitud es naturalmente vergonzosa, así como el hombre dejarse crecer el pelo con la intención de parecerse a una mujer. 1Co 11:14 “La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”. El problema de honra o deshonra radica es en la intención que se tenga al cortarse o dejarse crecer el cabello, no en lo largo o corto que lo tenga. Por ejemplo, nadie dudaría de la virilidad de hombres que tuvieron el pelo largo como Sansón, Juan el Bautista o un Absalón, porque la intención de ellos no fue el “imitar el cabello de la mujer”, lo cual le hubiese sido deshonroso y antinatura.

¿Qué aplicación tiene el Capítulo 11 de 1ra a los Corintios hoy en nuestras iglesias? Jesús nos enseñó que él no ve la apariencia física de la humanidad, sino ve lo mas profundo que hay en ella, sus intenciones Rom_8:27 “Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu…”. Cualquier mujer puede llevar una señal física en la cabeza de obediencia como el velo, pero con un corazón perverso y en rebeldía hacia Dios y su marido. O al contrario, una mujer no puede estar usando un velo sobre su cabeza, pero su corazón está rendido a la obediencia de la Palabra de Dios. Por eso el salmista declara: Salmos 51:17: Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Los fariseos y aún el idumeo Herodes reconoció que Jesús no se guiaba por la apariencia de los hombres, sino por su corazón (Mat_22:16, Mar_12:14); por eso el uso del velo es intranscendente en cuanto a nuestra relación con Dios. Fue útil en aquél momento para evitar la entrada de las costumbres paganas al culto cristiano. Un ejemplo práctico: Imaginemos que se convierta a Jesucristo una persona que fue santera de los llamados “paleros”, que acostumbran por exigencia de su religión, a estar vestidos completamente de blanco. La enseñanza estaría dirigida a que renuncie a la identificación con el culto pagano y decirle que es deshonroso a un cristiano que lo identifiquen por su ropa blanca con un adorador del llamado “Changó”. Pero eso no significa que el usar el color blanco en la ropa sea mandamiento para toda la congregación.

Entendido el trasfondo de la instrucción paulina, la mujer cristiana queda liberada del sometimiento a vestimentas que la “hagan parecer” pero que no la conduzcan o la ayude a tener una mejor relación con Dios. No es lo que se ponga en la cabeza o la forma del vestido lo que conduce a una comunión con Dios, sino lo indicado en Heb_10:22 cuando dice: “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia…”