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“La Relación entre el Desempleo y la Tasa de Cambio de los Salarios Monetarios en el
Reino Unido, 1861-1957.” A. Phillips
I. Hipótesis

Cuando la demanda de un bien o servicio es alta en relación a su oferta, uno
espera que el precio aumente, en una proporción mayor que el exceso de
demanda (exceso de demanda = demanda – oferta). Por el contrario, cuando la
demanda en relación a la oferta es baja, se espera que el precio caiga. También
esta caída debiera ser mayor que la caída en demanda. Parece plausible,
entonces, pensar que este principio actúe como uno de los factores
determinantes de la variación de los salarios nominales (correspondiente al
precio de los servicios de trabajo).

Cuando la demanda por trabajo es alta y hay poco desempleo, uno debiera
esperar que los empleadores impulsen los salarios al alza, donde cada empresa
quiera pagar un salario un poco más alto del que prevalece, de manera de atraer
a los trabajadores más calificados. Sin embargo, pareciera que los trabajadores
son reacios a ofrecer sus servicios de trabajo a un salario menor del que
prevalece, cuando la demanda por trabajo es baja y hay mucho desempleo. Esto
haría que circunstancias como esta, los salarios caigan lentamente. Luego, la
relación entre tasa de desempleo y tasa de variación de salarios no sería lineal.

Un segundo factor que podría influir en la tasa de variación de los salarios
monetarios, sería la variación de la demanda por trabajo y por lo tanto, del
desempleo. En un año de actividad económica creciente, con una demanda por
empleo aumentando y una tasa de desempleo disminuyendo, los empleadores
estarán compitiendo más vigorosamente por contratar trabajadores, que en un
año en que la demanda por trabajo no esté aumentando. Por el contrario, en un
año de actividad baja, con una demanda por trabajo decreciendo y una tasa de
desempleo aumentando, las empresas estarán menos dispuestas a las alzas
salariales. Los trabajadores, por lo tanto, estarán en una posición más débil que
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en un período en que el desempleo es similar, pero la demanda por trabajo no
cae.

Un tercer factor que podría afectar la tasa de cambio de los salarios monetarios,
es la tasa de cambio de los índices de precios al por menor. Este efecto opera
ajustando el salario monetario por el costo de la vida. Se argumentará aquí que
los ajustes del costo de la vida (precios al por menor), tendrán poco o ningún
efecto en variación de los salarios monetarios, con excepción de los períodos en
que los precios al por menor son forzados a subir rápidamente, debido a un alza
de los precios de las importaciones. “En ocasiones especiales, esto podría
ocurrir en el Reino Unido cuando suben los precios de los bienes agrícolas que
se producen en la economía (localmente).”

Supongamos que la productividad está aumentando rápidamente, a una tasa por
ejemplo, de 2% anual, y la demanda agregada (total de la economía) está
aumentando a una tasa similar. Supongamos también que el desempleo
permanece constante a una tasa de 2%. Asuma que con esta tasa de desempleo y
sin ningún ajuste del costo de la vida, la tasa de salarios aumenta en un 3%,
como resultado de la “puja” competitiva de los empleadores. Por otra parte, los
precios de las importaciones y de otros factores de producción también suben un
3% al año. Como consecuencia, los precios al detalle aumentarán en un 1%
(equivalente a la variación del costo de los factores menos el aumento de
productividad, 3% - 2% = 1%). Bajo estas condiciones, ajustar los salarios por
el costo de la vida no tendrá efecto. Simplemente, será dar un nombre a la parte
del aumento salarial causado por la “puja” de los empleadores por contratar
trabajadores.

Asumiendo que el valor de las importaciones es un quinto (20%) del ingreso
nacional. Los salarios pueden aumentar por esta vía, sólo cuando la variación
anual del precio de las importaciones excede (más de un 20%) la tasa a la cual
los salarios pueden aumentar, como resultado de la “puja” empresarial. En el
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ejemplo, si el precio de las importaciones aumenta en más de un 13%, esto
podría más que compensar el aumento de productividad de 2% y por lo tanto,
tener un efecto en la variación de los salarios nominales. Así, en este caso, el
ajuste por el costo de la vida, podría llevar a un incremento en la tasa de salarios
mayor que aquel producido sólo por la “puja” empresarial. A su vez, este
aumento, presionaría los precios al por menor al alza y así, se produciría un
espiral de incremento de los salarios nominales, iniciado por el aumento de los
precios de las importaciones, el cual sólo pararía, cuando estos precios caigan
bajo el 13% inicial.

II. 1861 – 1913

El índice de Schlote para el precio promedio de las importaciones muestra un
incremento de 12,5% en 1862, comparado con el año anterior. Este aumento fue
7,6% en 1900 y 1910, y un 7% en 1872. En ningún otro año, entre 1861 y 1913,
el precio de las importaciones creció más de un 5%. Si la hipótesis anterior
fuese correcta, el alza en los precios de 1862 hubiese sido suficiente para gatillar
un espiral de alza de salarios. Sin embargo, no hay evidencia para el resto del
período, que el alza de los precios de las importaciones afectara el precio de los
salarios nominales.

Ver Gráfico 1: 1861-1913

Un diagrama de puntos se muestra para la variación de los salarios nominales y
la tasa de desempleo entre 1861 y 1913. En este período hubo 6,5 ciclos de
negocios regulares, con una duración promedio de 8 años. Los puntos para los
años en cada ciclo se muestran en el gráfico, en que cada punto representa un
año. En el eje vertical, se encuentra la variación (%) de los salarios monetarios
anuales y en el eje horizontal, la tasa de desempleo. Para estos puntos se ajustó
la siguiente curva:

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y + a = bx
c


ó,
log (y + a) = logb + clog x
En que y, es la variación de salarios nominales, x es la tasa de desempleo, a son los errores
de ajuste de la curva, b y c son constantes.
Tal como se ve en los gráficos 2 a 8, para los años de cada ciclo de negocios, la variación
de los salarios nominales es alta cuando la tasa de desempleo es baja y disminuye cuando el
desempleo es alto. Según los gráficos, hay una tendencia clara en la tasa de variación de los
salarios, a estar por sobre el promedio, cuando la tasa de desempleo está cayendo y a estar
por debajo del promedio, cuando el desempleo está aumentando. Esto, para cualquier nivel
de salarios.