Vous êtes sur la page 1sur 3

Octubre 2014

La calidad es parte integrante del derecho a la
educación. La educación de calidad brinda a las
personas el conocimiento crítico y las habilidades necesarias para plantear,
conceptualizar y resolver los problemas que surgen tanto a nivel local como
mundial.



La Convención sobre los Derechos del Niño hace hincapié en que se debe poner
atención no sólo al contenido del currículo, sino también a los procesos, métodos y
ambientes pedagógicos. Un enfoque limitado del aprendizaje, reducido a los
resultados mensurables de aritmética y alfabetización, puede dejar de lado el
desarrollo de habilidades fundamentales para una educación de calidad, como la
creatividad, el pensamiento crítico, la solidaridad, la cooperación, la autodisciplina, la
autoconfianza, el diálogo, la empatía, el coraje, la autoconciencia, la resiliencia, la paz
y la armonía con la naturaleza. Por ende, las evaluaciones educativas deben ser
integrales y formativas, superando los tests estandarizados y reflejando este concepto
más amplio de calidad.



“La educación de calidad es la que cumple el derecho humano
a la educación” Salomão Ximenes



Salomão Ximenes es abogado y coordina el programa Acción en la
Justicia, de la ONG Acción Educativa. En la entrevista, él discute la
noción de derecho a la calidad de la educación y argumenta que no
basta promover ciertas capacidades y habilidades valoradas por el
mercado y medir su aprendizaje a través de las pruebas
estandarizadas









Octubre 2014




¿Qué es una educación de calidad?

La educación de calidad es la que cumple el derecho humano a la educación, cumple
los derechos humanos en la educación y por medio de la educación. En este sentido,
contamos con la contribución del Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de las Naciones Unidas (DESC), que establece que el derecho humano a la
educación debe tener las siguientes características: disponibilidad, accesibilidad,
aceptabilidad y adaptabilidad. Ya el derecho a una educación de calidad tiene una
dimensión que es la de determinar que el Estado adopte medidas para su realización
directa – por ejemplo, invirtiendo recursos para garantizar un buen funcionamiento de
las escuelas. Pero también implica posiciones fundamentales de derechos humanos,
que son la protección contra la acción arbitraria por parte del Estado o de otras
personas. Por lo tanto, el derecho humano a la educación es también aquel que
garantiza el espacio de la libertad académica de las y os estudiantes y profesoras/es,
es el derecho a la pluralidad de conceptos pedagógicos, la posibilidad de que la
escuela construya con relativa autonomía los proyectos educativos, etc. Se trata de
derechos que requieren, sin duda, la acción directa del Estado, pero que van más allá
de tal dimensión: requieren que se les dé condiciones de autonomía relativa a la
escuela y a sus estudiantes.

¿Cuál es tú opinión acerca de los métodos de evaluación estandarizados de la
enseñanza? ¿Miden la calidad de la educación?

El respeto de los derechos humanos en el proceso educativo es crucial para
comprender y llevar a cabo una educación de calidad. Es decir, no basta la promoción
de ciertas capacidades y habilidades valoradas por el mercado y medir su aprendizaje
a través de pruebas estandarizadas: la realización del derecho humano a la educación
también debe permitir la realización de otros derechos humanos en la educación, por
ejemplo, el derecho a la participación y la ciudadanía.
Por otra parte, la realización de los derechos humanos a través de la educación se
debe lograr en la medida en que la escuela y el sistema educacional promuevan una
cultura de derechos humanos, de combate a las desigualdades y a las
discriminaciones estructurales, como el racismo, la dominación de género y
la homofobia. Aquí relaciono el derecho humano a la educación al principio de la
igualdad, que involucra, para la educación, la igualdad de oportunidades y la igualdad
de base. En la educación básica, es la igualdad de base que debe prevalecer, visto
que en esta etapa el derecho humano a la educación es conducido por el principio de
la universalidad.
Esto implica la búsqueda de la eliminación de la desigualdad social a través de la
educación, a través de la promoción de políticas públicas que aseguren condiciones
básicas de calidad a todas las personas y que fortalezcan los sectores explorados o
marginados.






Octubre 2014

Una escuela que tiene un buen resultado en la evaluación externa, pero que promueve
la desigualdad y la segmentación, interpreta la calidad de forma restrictiva cuando
valora demasiado la prueba estandarizada.

¿Qué dimensiones debería tenerse en cuenta al evaluar la calidad de la
educación?

A partir de la literatura e de documentos internacionales, identifico siete dimensiones
de la realización del derecho humano a la educación de calidad, todas con algún nível
de protección jurídica: la dimensión de las/los estudiantes; ambiente escolar;
condiciones de infraestructura y suministros básicos; contenido; procesos educativos
pertinentes; resultados; y la financiación pública. Yo sostengo que la realización del
derecho humano a la educación de calidad implica la realización de estas dimensiones
de manera integrada, y de manera que todas se lleven a cabo al máximo. Hoy, sin
embargo, hay una tendencia a definir las dimensiones jurídicas de la educación de
calidad únicamente como patrones mínimos.
La Constitución brasileña de 1988 (art. 206, VII), por ejemplo, y los tratados
internacionales no autorizan esa interpretación. En estes documentos, el derecho a la
educación de calidad es el derecho a ejercer la máxima calidad, considerándose todas
las siete dimensiones. Estabelecer patrones mínimos puede ser importante en los
contextos en que siquiera se cumple con dichos patrones, pero el derecho a la
educación, el derecho de exigir una educación de calidad va mucho más allá.

¿Esa financiación es una dimensión importante de la consecución de una
educación de calidad? ¿Cuál sería el impacto de la privatización de la educación
en términos de calidad?

Estoy convencido de que la única manera de lograr el derecho humano a la educación
es a través de un sistema público coherente y equitativo, en que el sistema privado se
coloque como subsidiario. Sin embargo, dentro de la perspectiva colocada hoy en la
mayoría de los países de América Latina y en Brasil, el sistema privado se justifica por
la segmentación social. Por lo tanto, el propio sistema educacional viola los derechos
humanos y el principio de la igualdad.
Además, ahora hay un proceso de entrada de la lógica privada y de la ganancia en la
educación pública. Esto trae riesgos para la realización del derecho humano a la
educación, por ejemplo, mediante la canalización de fondos públicos a empresas que
venden materiales apostillados para las escuelas públicas.
Estos materiales se insertan con poca o ninguna participación de la comunidad escolar
del municipio o de la escuela, imponiendo sistemas educativos estandarizados que
tienden a reducir la educación a contenidos mínimos y le retiran otras dimensiones
esenciales al derecho humano a la educación (como la libertad, el pluralismo, la
autonomía relativa escuelas, la gestión escolar democrática en las escuelas, etc.).
Otro problema que existe hoy en día es una generalización de la formación de nuevos
profesionales de la educación básica en instituciones privadas, oligopolios y de baja
calidad, que incluso se promocionan valiéndose de precios bajos.