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Enero 2010

OBRAR

Los Pilares del Desarrollo Sustentable.

Brainstorming: Agustin Estala – Brian Longstaff Redacción: Brian Longstaff

Los pilares para el desarrollo sustentable recaen en aspectos sociales,

económicos y ambientales.

Esta definición fue dada por Gisbert Glaser, el principal asesor del

Consejo Internacional para la Ciencia, en un artículo de opinión del boletín

del Programa Internacional Geosfera Biosfera (IGBP): “El desarrollo

sostenible es un objetivo no estático. Representa un esfuerzo continuo por

equilibrar e integrar tres pilares – el bienestar social, la prosperidad

económica y la protección del medio ambiente – en beneficio de las

generaciones presentes y futuras.1

Ahora bien, al analizar cómo estos tres aspectos se relacionan hoy en

día entre sí, podemos sacar provechosas conclusiones para diagramar un

futuro más integrado.

El ambiente y la economía se relacionan a través de la generación de

tecnologías. Hasta hace unos años, la ciencia estaba destinada a facilitar la

evolución de la economía. Así, la ciencia fue creando tecnologías para

acelerar la extracción de materias primas y recursos naturales que permitían

alimentar, vestir, transportar y, en los últimos años, agobiar el intelecto

humano creando excesivas comodidades para mantener a la gente ocupada,

trabajando para mantener esas comodidades, y distraída, al estar

entumecidas por un sistema el cual parece haber sido impuesto sin previo

aviso.

1 James Lovelock, “La Venganza de la Tierra – La Teoría de Gaia y el Futuro de la Humanidad”. Editorial Planeta S.A. impreso en Argentina, en Marzo 2007.

Es por esto, que la relación ambiente/economía no fue muy beneficiosa en el largo plazo para la Tierra, y por ende para el desarrollo del ser humano. Con la aparición de las nuevas tecnologías que abrazan las energías renovables, lo social comienza a ser un aspecto prioritario en la creación de tecnologías. De esta manera, las energías renovables presentan un balance equilibrado entre los tres pilares del desarrollo sustentable.

La sociedad y la economía se ven relacionadas con el sistema educativo actual de una manera sutil pero claramente tangible. La educación depende evidentemente de subsidios económicos, ya sea en la educación pública o privada. Estos subsidios provienen, a grandes rasgos, del sistema económico actual. Este sistema, es un sistema reduccionista, individualista y competitivo: aspectos vistos como positivos hace unos años atrás. Hoy en día, vivimos en un mundo superpoblado donde la cooperación y la fraternidad entre comunidades deben resurgir como valores sociales, para así poder tomar conciencia de las consecuencias que trajo el crecimiento exponencial de la economía. Análogamente, el sistema educativo esta particionado en materias bien definidas y no se hace tanto hincapié en las relaciones existentes entre éstas. La educación deja de lado el aspecto ambiental, al no integrar sus conocimientos y relacionarlos con el estado actual de la sociedad frente al planeta. Poco se enseña en clase acerca de las relaciones entre la economía actual y la ecología. Tampoco se enseña cómo el afán del excesivo estilo de vida moderno afecta a los pueblos más pequeños que dejan de lado sus culturas y sus raíces por “producir”. No existen materias acerca de los recursos naturales y como hacer para preservarlos, ni acerca de tecnologías de energías sustentables. Estamos seguros de que las generaciones venideras se nutrirían de estos conocimientos y obrarían de otra manera muy diferente a la que lo están haciendo las sociedades inerciales, esto es, las sociedades que viven

entumecidas por trivialidades, despertándose cada día para vivir días rutinarios sin vocación. Las escuelas actuales, siguen inundando inconcientemente los intelectos de las nuevas generaciones con estrategias de competición de aptitudes, individualismo, publicidad y la ley del más fuerte; en vez de contarles historias de vida para cultivar la motivación e inspirarlos a la superación personal. A futuro, se termina creando así una sociedad más desconectada, con resentimiento, encajonada y, el punto más débil, con miedo al fracaso.

Es por esto, que al encarar un proyecto de esta índole, la capacitación

del intelecto de aquellos que se benefician debe ser una contraprestación por

parte de la escuela. En otras palabras, el verdadero desarrollo sustentable no se logra simplemente brindando una solución, sino que se obtiene a través de un cambio cultural, producto de una educación eficiente a la hora de generar conciencia.

Economí Medio
Economí
Medio

Socieda

A continuación se presenta un cuadro sinóptico a fin de plasmar

visualmente las ideas presentadas: