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ASTROLOGIASF®INTERPRETACION | . _ LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA I. Gonzdlez/ A. Lodi/ H. Steinbrun eo Coe PRE eee Oras LA CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA I. Gonzdlez/ A. Lodi/H. Steinbrun \ae> SEINE fe durante iis ole veinte afios cuelas pritnarias. Cursé la 1 de Ciencias Naturales en el to del Profesorado ‘iecundatio. smacién autodidacta, comenz6 cresarse en la Astrologia en pasando rapidamente del Go que clasico a la corriente liderava por Dane Rudhyar, cuyo ppensamiento comenzaba a difundirse en el pais. Con posterioridad, una serie de encuentros con Eugenio Caruttiinfluyeron en la elaboracién de su propia manera de encarar esta disciplina. Inicié profesionalmente la practica y la enseflanza de la Astiologia en 1984, dedicandole todo su tiempo hasta hoy. ALEJANDRO LODI Investiga la astrologia desde 1987, dedicandose a la ensefianza y la consulta desde 1991. Es docente de CASA XI desde 1996. Actor y docente teatral. Instructor de Gimnasia Ritmica Expresiva egresado de la escuela dirigida por Susana Milderman, Realiz6 estudios de Sociologia en la UBA. IDELBA JULIA GONZALEZ vocente, Realizé estudios de Psicologia en la Universidad del Salvador y metafisica en la Fundaci6n Kosacruz (AMORC). Siguié las cusefianzas espirituales de Trgueirinho y Beltran Anglada. Terminé sus estudios de Astrologia er Casa XI en 1990, Se dedica actualmente a la ens: practica de esta disci LA CARTA NATAL como guia en el desarrollo de la Conciencia OTROS TITULOS DE LA COLECCION TECNICAS DE PREDICCION. Astrologia de! devenir Silvina Simonovich ASTROSOCIOLOGIA. Sincronia de los Ciclos Planetarios. Silvia Ceres IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI 7 HECTOR STEINBRUN LA CARTA NATAL como guia en el desarrollo de la Conciencia PRIMERA EDICION | Se hallan reservados lod ls derechos. Sin auterizacinescita dal editor, queda prohibida la reproduccién total © patcial de esta cbse por cualquier medio —mecénico, electnico y/v olro— y su distibuci6n mediante alquiler o préstamo pablo. Gonzélez, Idelba La carta natal como guia en el desarrollo de la conciencia / Idelba Gonzalez, Alejandro Lodi y Hacior Steinbrum, - 1®ed, - Buenos Altes : Kier, 2004. 368 p. ; 23x16 om. - (Nova) | ISBN 950-17-4105:2 Cbd 133,548 1, Carta Natal. | Lodi, Alejadro. I, Steinbrun, Héctor, I Titulo nm | Diteclore de Coleccin Ana tio Rios Diagramacién de tap Graciela Goldsmidh Corteccién de estilo y pruebas: Prof, Dela Arrizabolaga Diagramacién Célamus UBRO DE EDICION ARGENTINA ‘Queda hecho el depssilo que marca la Ley 11.723 © 2004 by Editorial Kier S.A ‘Avda, Sante Fe 1260 {C1059 ABT} Buenos Airas Tel. (54-11) 4811-0507 - FAX (5411) 4811-3395 ‘email: info@kior-com.ar / www.kior.com.ar Impreso en la Argentina Printed in Argentina Agradecimientos ‘A Hugo Basite, por su inestimable apoyo y guta en mi formacién espiitual. Hoc Jou Gower Quiero agradecer a mis maestros de astrologia Ana Maria y Jorge Saco, Hector Steinbrun y Eugenio Carutt. A Olga Weyne, Ja primera en investigar e! exo entre elementos y tipos psicolégicos junguianos. A Virginia Martinez y sw corazin abiesto. A Ratoet Blanciotto y su hezmandad. Accsoiono Looe Anil esposa, Idetba Julia Gonzalez, por sus consejos, sus eriticas y sus aportes en Ja confeccién de este libro. Su vigorosa personalidad, sus conoci imientos y su experiencia en la enseftanza de.Ja Astrologia han contribuldo enor _memente a llevar a cabo este emprendilento. Ami gran amigo Alejandio Lol, por aceptar el desatio de encarar y defini ef proyecto dle presentar una misada diferente en ta préctica de la Astrologia. Su colaboracion es notona. ‘A Marina Vinitsky, por apastar con entusiasme y desinteresadamente a fa confeccién det libro, aportando importante material y sugiriendo correcciones, A Diana Schuter, psicdloga transpersonal, por covregir los originales desde su vi sion profesional. Hecros Sremonun —— * IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN © Dedicatoria A Beatriz Leveratto y a Zoe Lodi Leveratto, nuestro bello, misterioso y breve rayo de Vida. Alejandro Lodi ee + LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA » PROLOGO El titulo de este texto es La carta natal como guia en el desa- rrollo de la conciencia, pero bien podria haberse llamado la rela- cidn entre la conciencia y el destino, o conciencia es destino, Quienes abogan por esta propuesta consideran que, a diferentes niveles de conciencia, necesariamente les corresponden desti nos distintos. Por ello, quienes trabajan en aras de un auteconocimiento no sélo suponen que ello les ayudar a elevar su conciencia sino que, ademas, cambiaran las circunstancias de vida que deberan atravesar. La ampliacién de conciencia, enton- ces, no sélo implicaré tener una mirada diferente de lo vivido, sino que involucrara la atraccién de nuevas circunstancias y el alejamiento natural de otras que ya no sera necesario vivir. Cada ser humano esta inexorablemente interconectado con el todo, y cada plano de conciencia, por afinidad, atrae determinadas expe- riencias y repele otras. Tal propuesta nos lleva ademas, a reflexionar qué significado tiene la palabra conciencia, ya que con tal denominacién no s6lo entendemos el “darnos cuentade lo actuado y sentido en nues- tra vida cotidiana, También implica aprender a discriminar cudles de las conductas que nos caracterizan son aquellas que aprendi mos y actuamos como reflejos condicionados, y cuales son au ténticas expresiones de nuestro ser mas profundo. Del mismo modo, es conciencia comprender el significado aculto detras de hechos aparentemente intrascendentes. Y, por supuesto, también lo es capturar aquellos insondables momentos en que nos em barga la profunda tranquilidad de espiritu que nos ratifica que estamos cumpliendo nuestro verdadero sentido de vida. Esto y mucho mas es conciencia, Como vamos viendo, el tan mentado desarrollo de la concien cia es una ardua tarea que, cual espirales ascendentes (0 [2 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINRUN + descendentes, segin cual sea nuestra perspectiva personal) se abren Indefinidamente delante de nosotros. E implican siempre nuevos niveles de integracién. En cada pequefio-abismal paso que damos, nada se desecha, sino que todo se reubica en totalida des cada vez mas amplias. Estos presupuestos resultan fascinantes desde un punto de vista tedrico, pero ges posible que la Astrologia nos brinde infor. macién ajustada para poder ayudar a los consultantes en sus distintas etapas de evolucién? Dentro de la variada informacion que tenemos en una carta natal zqué planetas, aspectos, angu: los de la carta representan esas diferentes etapas? Los autores de La carta natal como guia en el desarrollo de la conciencia, astrologos con larga trayectoria profesional, han sabido volcar toda Su experiencia para definir cada una de ellas y especifican con claridad los item relevantes en cada etapa evolutiva. En este contexto es donde se encuadra este libro. Sus auto res, Héctor Steinbrun, Idelba J. Gonzélez y Alejandro Lodi aducen fundamentar su estudio en el trabajo de Ken Wilber, para quien el desarrollo de la conciencia recorre tres etapas de evoluci6n arquetipicas. La primera de ellas es la denominada “prepersonal’, definida en este caso como aquella que pertenece ala MIRADA LUNAR. Pero en ella no sélo incluyen la Luna natal, sino también otros item que mantienen un aspecto arcaico porque atin no han tenido la posibilidad de desarrollarse. Esta mirada lunar abarca todos aquellos aspectos de la carta que crean nuestra identidad mas basica, por ser las primeras identificaciones que hemos reci- bido. La segunda etapa, llamada “personal”, se la comprende como el NEXO SOLAR Y FACTORES DE INTERCAMBIO, En este plano, los autores consideran que la fase personal comienza a incluir aspec- tos relacionados con el Sol, que incorpora dos nuevos elementos para consolidar nuestra identidad mas sélida: el pensamiento y la voluntad. Si esta etapa se cristalizara demasiado tiempo, la con- ciencia quedaria confinada solo a lo autorreferente, por lo cual la | «+ LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + etapa solar evoluciona y se constituye como el nexo o hilo conduc- tor que liga la conciencia lunar con ta conciencia no personal, mas inclusiva y trascendente. Finalmente, en un tercer nivel de conciencia, emerge lo “transpersonal”, entendido astrolégicamente como ESTIMULOS PARA LA INTEGRACION. En este nivel, la conciencia ya ha progre- sado lo suficiente como para estar abierta a planos superiores, que van mas alla de lo puramente personal, y aprende a estar receptiva alas sefales e indicaciones que desde niveles superio- res del Ser la invitan a expandirse. Pero si hacemos referencia al sendero de evolucién indivi- dual, debemos tener en cuenta que la cruz determinada por el meridiano y el horizonte es el punto de referencia a considerar en tal caso, ya que muestra formas clave del trayecto que debere- mos recorrer en nuestra jornada. En este sentido, la ajustada interpretaci6n que los autores dan de Ia forma en que se mani fiestan cada una de las cruces es verdaderamente original y clarl- ficadora para la interpretacion de cada carta. Es de destacar que, en el presente texto, no sélo se da una mirada novedosa y creativa a toda carta natal, sino que también concluye con dos ejemplos practices que ilustran de qué manera es posible interpretar una carta en los tres niveles de conclencia descriptos. Ana Lia Rios Directora de la Colecci6n I + LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA © INTRODUCCION La vida, tal como la concebimos, se basa en creencias. De una forma u otra opinamos, tamamos posiciones, decidimos, a partir de creencias particulares 0 muy arraigadas en nuestra co- munidad. Confiamos (tenemos fe) en que ese racimo de postula- dos nos acerca a la verdad, aunque s6lo se trate de nuestra ver dad, aunque esa verdad se convierta naturaimente en relativa. Después de todo, nuestra cultura, de la que dependemos fuertemente, puede reconocerse como un conjunto de creencias que se ha mantenido vigente durante cierto tiempo y que va reno- vandose de maneras ciclicas. Pero es evidente que, aceptemos 0 no ciertas creencias, ellas operan de manera subyacente e influ yen en nuestro comportamiento. Desde la posicion que tomamos en este libro, la Astrologia se nos presenta —entre otras cosas— como una formidable herra- mienta que permite el desarrollo de! autoconocimiento, No obs- tante, las fuentes desde las cuales emerge nos resultan desco- nocidas, nos trascienden. Su notable sobrevivencia a través de los siglos, aun a pesar del descrédito sufrido desde el pensa miento académico en cualquiera de sus formas, de por si mueve a reflexion e incita a la investigacién mas profunda. Pero, mas tarde 0 mas temprano, nos encontraremos con lo insondable, con lo que esta ooulto, ya que no tenemos acceso a todas las claves, a las razones diltimas por las que la Astrologia se erige como un modelo abarcante que parece revelar cémo se fundamenta la Vida, Nos seduce porque nos permite entrever la matriz, porque des- pierta en nosotros la conciencia del origen. También nos obliga frente al misterio, a adoptar una actitud de reverencia. Sin embar £0, vivimos una época en donde hay urgencias por encontrar res- puestas para las preguntas esenciales; y esto puedle tlevarnos facilmente a desvirtuar la nocién de Jo sagrado, evitando el asom SPUESTTeee Ege eaase tenn is an vaSEtITESESaTEaTS Eta onset anTT an TESaaUTTECEGTECECE EECCA SEEEOT TE nT aR aT RETIRE ETT at 12 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HEGTOR STEINERUN + bro. Entonces, vale la pena revalorizar e) mistetio, admitiendo nues- tras limitaciones, mientras seguimos escudrifiando, ahondando en las Investigaciones. Como siempre, también en esta materia habra mas dudas que certidumbres. Pero la idea fundamental que subyace en nuestro abordaje de la Astrologia se expresa a través de esta proposici6n: concien- cia es destino. El concepto de destino encierra en si mismo la nocién de tlempo, de desarrollo, de despliegue, cualquiera que sea el crite- tio con el que se lo conciba. Hay un proceso en marcha, un enca- denamiento. No obstante, desde aqui pretendemos creer que el destino de todo individuo permanece implicito y se explicita en la misma medida en que ese individuo va tomando conciencia de si mismo y de su entorno. Cualquiera que sea su grado de aprehen- sin, de contacto con su propia naturaleza, al intentarlo esta per mitiendo que su destino tome forma, se haga visible a través de los sucesos 0 experiencias que le toca vivir en el mundo, en su mundo. Es decir, el destino se presenta a si mismo porque hay conciencia, Las cosas que me ocurran, las que me estan destina- das, formaban parte de mi desde siempre, dentro de la estructu- a césmica a la que pertenezco. Soy lo que me ocurre. Pero des- de la apariencia (que asumo como la realidad) voy ganando con- clencia de mi mismo a medida que me encuentro con mi destino; ess decir, a medida que vivo. Me diferencio de lo que me rodea, me separo, para luego reunirme con ello. Por eso, en la extraordina- ria experiencia del encuentro con otfos, estamos reconociéndo- os} 0 sea, volviendo a nuestra esencialidad. El viaje de la conciencia (como ha sido denominado alguna vez) comienza entonces, forzosamente, con identificaciones par- ciales, impresiones acerca de fa vida y del propio ser que van siendo reemplazadas 0 van anudéndose a otras, en un proceso continuo de integracién. 1 propésito esencial de nuestra existen: cia va revelandose a si mismo mientras vivimos, de manera se- Mmejante @ la corriente de un rio que va horadando sinuosamente le + LA CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA « su cauce hacia la amplitud del océano. Si meditamos sobre este fenémeno, podemos descubrir que forma parte del enigma de la vida y encierra la paradoja de la circularidad. En un principio, algunas gotas (algunos fragmentos) de ese vasto océano lograron elevarse, conocer las alturas, condensa- das en nubes durante un tiempo, pero luego descendieron y retor naron a las fuentes, anhelando fundirse nuevamente con la unt dad, En su recorrido, el pequefio rfo que se va formando serpen- tea, encuentra vados, se aquieta, cambia su direccion. Por mo- mentos, pareciera que se detiene por completo, que el intento se malogra; pero la corriente de agua se nutre, se amplia y el movi miento prosigue. Cuando llega al ooéano, se ha convertido en un fo caudaloso que mansamente se sumerge, se devuelve al or gen. Este recorrido circular tiene mucho en comin con nuestro paso por la Tierra: nacemos de acuerdo con designios que desco- hocemos, transitamos por la vida haciéndonos cada vez mas cons- cientes de nuestra naturaleza y somos devueltos al Universo, ha- biendo cumplido con un propésito que apenas si logramos desci- frar en el trayecto, Hay algo més alla de nuestra voluntad que nos inclta, nos conduce, nos subyuga, para que podamos crecer en conciencia. Partimos de nociones imprecisas, nos vamos afirman- do en ellas, quedamos estacionados, detenidos durante un tiem o, construyendo identidades parciales (los vados del rio) y hasta —or momentos— creemos que ahi esta nuestro refugio, hipnoti- zados por la aparente comodidad de esa calma, resistiendo cuan- to podemos la presién de la corriente que nos convoca a seguir circulando. Entonces, sobrevienen crisis (las orisis de Identidad). La totalidad nos reclama, nos provoca y seguimos avanzando. Lo que creiamos que éramos cede frente a lo que vamos descubrien: do que somos, hasta un punto. Y lo mas probable es que, como almas, retomemos esta necesidad de expandir conciencia en sus cesivas encarnaciones. De manera que, cualquiera que sea el estadio que nos co- [ps 14 __. + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « rresponda al entrar en la vida, durante los primeros afios varnos elaborando una imagen de nosotros mismos, confiados en que nuestras percepciones y las referencias que obtenemos de otros s0n correctas. Con el tiempo, estas creencias se van sedimen tando y constituyen el basamento de nuestra imagen o primera identidad. A partir de ahi, tratamos de responder a las experien- cias que se suscitan, de dos maneras basicas: retrasando cuanto podemos a inevitable transformacion, con lo que terminamos pro- duciendo un forcejeo, una creciente tensidn, justificada por nues- tro deseo de permanecer apegados a nuestras convicciones y ganar seguridad; 0 cediendo de inmediato a la oportunidad de descubrir nuevas potencialidades, de liberarnos de la monotonia de la vida restringida, superando el temor a lo desconocido, En la préctica, vamos generando una uotra clase de respues tas simultaneamente, segin las areas, los sectores de la vida, Mientras resistimos afertados a determinado nticleo en el plano emocional, cedemos, nos abrimos a los vientos de renovacion en el dominio det pensamiento. 0 a la inversa. Lo que importa es advertir que este proceso de integracién paulatino procede por inclusiOn, no por exclusi6n, Esto es, lo que antes reconociamos de cierta manera, otorgéndole primacia a determinados fragmen tos de nuestra realidad, ahora lo vemos con otra perspectiva, porque esos fragmentos quedaron incluidos en una totalidad mayor, Avveces, después de tensi6n y conflicto; otras, como producto de una natural transici6n, En su formidable tarea de sintesis, Ken Wilber propuso que, en este viale, la conciencia atraviesa tres niveles de evolucién: el prepersonal, el personal y el transpersonal. A lo largo de este libro vamos a tomar en cuenta ese criterio, adapténdolo al lengua: je y los fundamentos de la Astrologfa. Concebimos entonces que hay tres pasos, tres etapas en el desarrollo de la conciencia que, ala vez, han de constituir tres niveles de revelacién del propésito que anima nuestro paso por la existencia, El primer paso, naturalmente, se basa en el efecto que produ * | LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIR + cen las primeras creencias al sedimentarse y permitir la elabora cién de una identidad preliminar. A este registro lo denominamos MIRADA LUNAR y es el que da lugar a conductas (respuestas para la vida) condicionadas por las experiencias de los primeros siete afos, pero que se prolongan durante mucho mas tiempo, al con. vertirse en habitos, El segundo paso se materializa en cuanto aparecen las prl meras crisis y los replanteos sobre la validez de la vieja identidad Se producen intercambios, confrontaciones en el encuentro con los demas y un lento pasaje (con avances y retrocesos) de la mirada lunar hacia otro tipo de comprension mas abarcante, pero todavia centrada en lo personal. La creencia que predomina se basa en el supuesto de un Yo consolidado que permite relaciones més profundas con el medio, debido al natural juego de ideas y sentimientos. A esta fase la llamamos SOL COMO NEXO Y FACTO- RES DE INTERCAMBIO. El tercer paso se va insinuando desde la mitad de la vida en adelante y esta caracterizado por ofisis mucho mas profundas, surgidas desde lo mas intimo del ser, consecuencia de sucesos que nos abren nuevos horizontes 0 a causa de rotundos fracasos en [a implementacion de los propios proyectos. Puede tratarse de golpes de efecto 0 de verdaderas tragedias; también, de relampa- 05 de comprensién acerca de aquello que esté mas alla de lo individual, det reino del Yo y, por eso, vamos advirtiendo la pre sencia de aquello que nos trasciende. A este proceso, que va modificando el sistema de creencias y se mantiene vigente hasta la muerte, lo hemos denominado ESTIMULOS PARA LA INTEGRA CION. Es el que nos pone en contacto con la totalidad a la que pertenecemos Ciertamente, no estamos hablando de etapas precisas, nit das, lineales en su desenvolvimiento, sino més bien de condicio nes que se van superponiendo tanto como de transiciones prolon gadas. No obstante, el nivel de integracién de la conciencia se Nos vuelve evidente porque cambiaran las respuestas que varnos [15 16 + IDELBA 5. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN « dando frente a la vida. Cuando ya no podemos responder de acuer- do con los viejos modelos, cuando sentimos que son inadecua- dos, damos paso a otras conductas que surgen de manera es- pontanea y que son mas eficaces. Se corresponden con una rea lidad mas vasta: la de nuestro verdadero Ser que intenta manifes- tarse, La Astrologia nos brinda la posibilidad de contar con un cba go complejo de nuestra condicion de seres humanos dentro de la Totalidad. Y todas estas ideas nos permiten asumir que la inter pretacion de la Carta Natal representa una de las oportunidades mas fascinantes para que, interpretado ¢ intérprete, tomen con- tacto con el estadio en el que se encuentra su propia conciencia. Es claro que esto se puede evidenciar de muchas maneras y que todas resultan valiosas, pero nos parece particularmente til in- tentarlo como un ejercicio de provocacion. Esto es: permitiendo lun contrapunto entre fa imagen que el consultante tiene de si mismo (sobre todo a través de cémo se describe y como describe lo que le ocurre) y lo que va mostrando su estructura (representa. da por el mapa natal) hasta cierto punto desvelada por el astrdlo- go. De esta forma, suelen despertarse estimulos de diverso or den en cada uno ellos y la posibilidad de confirmaciones o sor presas con relacién a lo que ambos estaban asumiendo previa- mente. Algo esté fuera de lugar, algo se desacomoda y queda planteada la duda. También las opciones. Pero mas alla de este enfoque, es evidente que la diversidad de miradas y abordajes en la practica de la Astrologia conduce a Un interrogante: z6mo vamos a hacer eso?; o bien: ges posible atenerse a una serie de reglas 0 principios que permitan determi nar cuales son los elementos que vamos a tomar en cuenta du- rante la interpretacion? La respuesta no puede desentenderse del concepto de arbitrariedad. A Io largo de la historia reciente, las distintas escuelas 0 tendencias dentro de la Astrologfa han coincidido en el tratamiento de ciertos factores (que la tradicion convalidaba) y mantienen divergencias frente a otros. De manera + LA CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENC! que, al menos en un principio, solo cabe la perplejidad en quienes se disponen a intentar la interpretacién frente a la carta. Por eso es bueno aceptar sin mas que, cualesquiera que sean los pasos a seguir y os factores que hayan de escogerse para tal finalidad, lo que verdaderamente importa no tiene que ver con el repertorio sino mas bien con la actitud honesta de busqueda y la conciencia de autolimitacion del intémprete. Después de todo, cada astrélogo es una persona con determinadas caracterfsticas y su estilo no podra sino ser fiel a esas improntas. En este libro enfatizaremos la manera de poner en practica la interpretacién, sefialando algunos principios que nos han parect do validos, desarrollando con cierta profundidad determinados elementos y sélo haciendo alusién a otros que también podrian atenderse. No nos interesa describirio todo exhaustivamente ni poner bajo la lupa de la critica determinadas opciones, ya que se han escrito excelentes manuales y suficientes ensayos sobre los temas especificos. De manera que, en todo caso, remitiremos al lector a la bibliografia que corresponda. De acuerdo con este criterio, hemos disefiado una serie de pasos para la interpretaci6n de una carta natal, que se inician con una aproximacién paulatina al conjunto de simbolos y sus relaciones, siguiendo pautas ya clasicas en la Astrologia, y fia diendo otras, mas novedosas. Asi, los primeros tres capitulos tratan de: 4) la forma en que los planetas esta dispuestos sobre la carta y las distintas configuraciones, 2) las cruces o e! funda mento sobre el que reposa y se manifiesta la naturaleza de la persona representada y 3) el balance de los elementos, que dan una tonalidad a las primeras identificaciones de la conciencia. Estos tres capitulos quedan integrados como LA MIRADA GLOBAL sobre la carta. Luego dedicamos otros tres capitulos a la MIRADA ESPECIFI. CA; es decir, al paulatino acercamiento a los indicadores inclu dos en el mapa natal y que pueden dar lugar a sucesivos niveles de integracién para la conciencia. Comenzamos por el complejo a7 ee + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN + lunar, luego avanzamos con los aspectos y el papel del Sol y con- cluimos con el examen de los factores que operan por detras del plano personal y fomentan mayor contacto con la totalidad que somos, Finalmente, dedicamos el séptimo capitulo ala practica de la interpretacion de dos cartas que ilustran —o esperamos que asi sea— nuestro enfoque. Pero desde ya, dejamos establecido un requisito que nos parece esencial: la presencia fisica del interpretado. Se entiende, por lo que sefialamos antes, que la interaccion es indispensable siqueremos cumplir con el propésito de provocar, de incitar a una mejor comprensién de lo que esta en juego. Y aunque necesaria- mente tenemos que encontrarnos de antemano con la carta, eso no significa nada sin la intervencién de la persona representada, Es mas, pudiera ocurrir que la primera apreciacién y el juicio que nos hacemos de esa persona (en el /aboratorio) no coincida o tenga poco que ver can Io que se evidencia, con lo que surge durante las entrevistas concretas. Y tendremos que modificar la impresion previa, en algunos aspectos, ante el impacto de su presencia. La multitud de estimulos que se ponen en juego mu tuamente hard trizas nuestra evaluacién previa 0 confirmara lo que habiamos sospechado. El procedimiento contrario, mantener a toda costa lo que dibujamos a través del andlisis, s6lo nos conducira a cometer serios errores durante la devolucién. En el arte de interpretar el exquisito entramado de simbolos iados con una carta, en la necesidad de capturar la diversi dad de niveles que alli intervienen, siempre habré que lograr, primero, una valoracién de los factores en juego que nos parezca mas 0 menos objetiva. Después, en la interaccién con el consultante, nos veremos obligados a tomar en cuenta los crite. rios subjetivos que tratan de evaluar esa realidad. Y s6lo ahi, bajo esas condiciones, comenzaré el verdadero proceso de sintesis. asi Primera Parte AMIRADAGLOBAL 19 Capitulo 1 DISPOSICION DE LOS PLANETAS SOBRE LA CARTA MANDALA Y GESTALT Dado que se trata del simbolo de una Totalidad, una carta astrolégica comienza a develar sus secretos cuando nos coloca mos en una perspectiva amplia, desprejuiciada, que nos permita entrar en relacién con lo esencial y, por eso mismo, tratando de no recurrir a la mirada analitica. No, al menos durante una prime: ra instancia. Es claro que nos gustaria trazar senderos que nos llevaran de inmediato a diversas deducciones sobre la naturaleza de una persona y sus circunstancias, pero reflexionar largamente acerca de lo que esa representacién simbélica nos evoca, siem: pre resulta mas provechoso. Mandala y Gestalt son palabras que intentan expresar ade cuadamente el concepto de Totalidad, segin se trate de la vision oriental u occidental, y nos pueden ayudar a comprentier mejor la tarea de interpretacion sobre la base de mapas astrologicos. Co- mencemos, entonces, por observar las coincidencias y las dife rencias entre una mirada y otra. Con la nocién de la Gestalt aplicada sobre todo en el campo de la Psicologia, Occidente advierte la necesidad de tomar con- tacto con la unidad (que es un individuo) a través de la percep- cién, que siempre va mds alla de la reunién de los datos recog- dos por los sentidos. Es decir, hay una forma —el término en espafol que traduce de manera mas aproximada lo que en ale- man significa Gestalt— que puede ser capturada como un conju to, una totalidad implicita, por medio de la percepci6n entrenada; pero que se disuelve en cuanto empieza a operar el pensamiento, + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOOI Y HECTOR STEINERUN * a partir de la funcién analitica. Este notable reconocimiento es el punto de arranque, también el dilema, de la Psicologia de la Gestalt cémo es posible saber del otro por la experiencia inmediata de la percepcion. Si aplicamos esto en relacién con nuestra materia, es eviden- te que, cuando tratamos de aprehender ese todo que Ia carta representa, comienzan a surgir imagenes; por intermedio del sen- tido de la vista se precipitan impresiones que permiten contactos con algo que opera en profundidad. Sin embargo, cuando intervie- ne el pensamiento, todo eso puede disociarse, a menos que man- tengamos la intenoién de no perder esa percepeién primaria, que interroguemos una y otra vez a esa totalidad. En este sentido, el pensamiento debe quedar cuestionado, aun cuando después ten gamos que valemos del razonamiento, para evaluat y transmitir, Pero es evidente que se puede hacer una distincion entre la mira da global, inocente, puramente perceptiva y lo que se manifiesta a partir de a intervencién del pensamiento. En cambio, dentro de ia cultura oriental, el concepto de mandala ya encierra en si mismo, no solo el sentido de totalidad, de uni6n, de integraci6n, sino también de trascendencia, de aque: Ilo que esta por fuera de la conciencia. Se trata del encuentro con lo absoluto y por eso, con lo sagrado. De hecho, el término mandala proviene del sanscrito y significa: Circulo Sagrado. Representa la creacién y lo creado. Puesto que la carta es un circulo y entonces un mandala, se desprende facilmente que no se la puede abordar y descifrar de una sola vez desde la conciencia, sino que su contemplacin pro mueve un constante movimiento de aprehensi6n que roza las fron- tetas de lo incognoscible. Se trata de una apertura, de atravesar una serie de puertas, de un camino que va conduciendo sucesive- mente al misterio. Cuantas puertas se abriran, dependera de la expansion que la conciencia se permita y, en esto, no interviene el pensamiento; mas bien, si el pensamiento se retira por mo- mentos, se haré posible una mayor captaci6n. En Oriente se prac: _ + LAGARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + — tican rituales, ceremonias que permitan el contacto prolongado con el mandala. Cuanto mas meditemos sobre nuestra carta, mas se iluminaran zonas de nuestro ser que permanecian ocultas, hasta Negar a un limite. Es probable que también esa frontera pueda trascenderse, pero eso no dependera de nuestra voluntad, Toda esta reflexion acerca de Gestalt y mandala, nos permite ‘comprender que antes de interpretar una carta deberfamos des- pojarnos de todos Ios criterios habituales (ligados a la légica del pensamiento) e intentar otra cosa, Suspender la mirada técnica y tratar de lograr que de la propia carta, del mandala, surjan las evidencias que hablan del ser que ahi esta representado, Es un ejercicio notable, que requiere de cierto entrenamiento, puesto que el pensamiento estara todo el tiempo tratando de organizar, de descifrar bajo alguna metodologia, de enjuiciar. Tomar concien- cia de lo que en realidad significa, sin hacer juicios previos —sin prejuicios— al menos durante un tiempo, es todo un desafio. Claro, en algin momento, sobrevendra la necesidad de apli- car la discriminacién, deducir el sentido o el significado de cada simbolo. Pero no es necesario suponer que, al intervenir el razo- namiento, toda otra funcién queda imposibilitada, Que jo que re- conocimos desde la pura intuicién desaparecera tras un andlisis mas riguroso. 0 como plantea la psicologia de la Gestalt, que la percepcién del todo se destruira en cuanto tomemos en cuenta cada parte constitutiva. Si esto sucediera (y sucede) es porque le otorgamos mayor crédito al pensamiento, porque confiamos mas en nuestra deducsién que en nuestra percepcién. De algin modo, debe ser posible mantener vigentes las preguntas esenciales ¢qué €s esto?, gde qué se trata? aun cuando intentemos el contacto con las partes. En relaci6n con esto, vate tomar nota de lo que ocurre con las personas fuertemente intuitivas. En ellas, la captacién intuitiva acerca de una situacién cualquiera prevalece durante un tiempo, pero les resulta indispensable (mas tarde) corroborar de todas las maneras posibles que lo intuido tiene validez, 0 desmentirlo, t i ceemeeeee te eee | | |! | | ze | 23 24 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN © éPor qué raz6n no podriamos aplicar el mismo criterio en nuestra tatea? Primero la mirada global, ms 0 menos intuitiva; después la confirmacién ante el analisis formal; por Gitimo, la sintesis er {re una y otra en el momento de la consulta, cuando la percepcién directa vuelve a tener el papel decisivo. No obstante, proceder de este modo tiene sus riesgos, puesto que es el mismo pensamien: to el que cree poder mantener la primera impresion con toda su frescura. Esto es lo mismo que si contemplaramos un paisaje ‘maravilloso por primera vez y luego, cuando nos retiramos, traté ramos de evocarlo. Es evidente que en esa evocacién participaré la memoria, como funcién del pensamiento, y que lo registrado ser una suma de impresiones tratando de recrear de manera incompleta esa experiencia. Necesitariamos volver al contacto directo con el paisaje, dejar que nos impacte otra vez, para recu- perar la nocién de totalidad. Pero si, en un primer paso, queda- mos atraidos s6lo por la fotografia del paisaje y luego decidimos que el paisaje mismo nos embargue, advertiriamos que nuestra evocaci6n de la fotografia tiene s6lo alguna semejanzacon la tea lidad, No es la realidad. Esta es, manifiestamente, la limitaci6n a la que nos enfrenta- mos. Y la practica asidua muestra que la captura intuitiva de la carta, mas la intervencién de procedimientos analitices eficaces sobre la esencia de la persona con la que nos vamos a encontrar, no terminan de ajustarse frente a su presencia reel. Detectamos correctamente algunos rasgos, ciertos factores que operan en las profundidades, pero también nos damos cuenta de que nues- tra mirada fue insuficiente. Esto no significa que debamos renun- ciar a nuestra tarea; mas bien supone que tendremos que mejo- rat, afinar nuestra percepci6n. Pasarla por alto, como si se tratara de un ejercicio imposible, empobrece el andlisi Ope | LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA « DISPERSION Y CONCENTRACION DE PLANETAS Podemos ahora dar otro paso con relacion a esta primera mirada, Si tomamos en cuenta la alternancia entre forma y fondo (una aplicacion mas de la teorfa de la Gestalt), nos resultara sim- ple entrever que el fondo —Ia esencia— envia sefiales de su na- turaleza a partir de la forma en que se manifiesta. De la misma ‘manera en que una persona, al hablar, gesticular, patarse frente a nosotros, nos est comunicando algo que trasciende su discur- ‘80 Sus movimientos; algo que pertenece a su naturaleza profun- da. Y de lo que, quizas, no sea completamente consciente. Res: pecto de la interpretacion de una carta, la forma en la que los planetas se distribuyen dentro de ese circulo, habla bastante de su condicién. Es decir, podemos sospechar que determinadas distribuciones de planetas se corresponden con determinados principios 0 modalidades de expresién frente a la vida. Entramos asi en contacto con la personalidad observada como una estruc tura en la que se pueden reconocer patrones 0 modelos. Apenas divisamos la superficie y esta ya nos invita a zambullirnos dentro de su complejidad. Por las formas que adoptan los planetas al ubicarse dentro de la carta, es posible establecer dos grandes categorias: distr bucién homogénea y distribucién por grupos. Y en una primera aproximaci6n, hasta conviene ignorar la existencia de toda divi sién interna (casas, hemisferios, cuadrantes). Lo que hace evi dente una cierta organizacién planetaria, no solo por su ubicacién sino también por sus aspectos. De inmediato, la conciencia regis: tra formas y se generan imagenes. Un observador desprejuiciado, sin ningin conocimiento del simbolismo astrolégico, lo descubri- ria mas facilmente: hay una red, un entramado, del que emanan siluetas. Es posible jugar con esa percepci6n libre, por un tiempo, “Se parece a...”, "me recuerda tal cosa”, son traducciones aproxi- madas que, sin embargo, pueden aludir notablemente al tipo, a la calidad de la persona representada. EI Unico requisito es colo- + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODL Y HECTOR STEINGRUN + car s6lo los planetas y sus aspectos (los llamados tradicional- mente mayores y menores) sobre la carta, eludiendo el eje nodal y otros factores secundarios. Por supuesto, si el que observa tiene mas desarrollada la intuicion, as dedusciones seran mas ticas. Es el equivalente mas ligero de Ja meditacién sobre simbolos. a) La primera categoria, distribucién homogénea, se genera cuando todos los planetas se reparten de tal manera como para abarcar la mayor parte del espacio circular; esto es, se colocan a distancias mas 0 menos equivelentes. A partir de esta condicién extrema, pueden reconocerse organizaciones sucesivas que per. mitan la formacién de grupos 0 de focalizaciones (uno o varios focos; todos apifiados menos uno o dos, etc.), llegando al otro extremo: todos los planetas reunidos en un sector de la carta, zCOmo interpretar esto? Asumiendo el concepto basico de que los planetas representan las energias canstituyentes de la perso- nalidad, pero también del entomo con el que interacttia —y, por 30, con una dinamica especifica— resulta adecuado concluir que cuanto mas esparcidos se hallen sobre la carta, mayor factlidad tendra la persona para adecuarse a las distintas areas de la vida. Desde el punto de vista de la conciencia, la distribucién “sal picada” permite una capacidad, una destreza para tratar con dis: tintos asuntos sin quedar absorbida por determinado tema o con: dicion, mas allé de un tiempo. Hay algo de liviandad, de frescura. La conciencia se siente a gusto con lo variable, con la indagacion en todas las areas con las cuales va tomando contacto. Se puede observar, en la practica, que estas personas estén cémodas en los diversos ambitos de la vida, con diferentes niveles de profundizacién. Pueden dar la impresi6n de que nada les es aje- no, de que quieren indagarlo todo (aunque, por supuesto, tam: bién tengan miedos y rechazos). Es caracteristica cierta actitud de disponibilidad frente a lo que la vida proponga. Tomemos un ejemplo extraido de nuestros archivos (ver pag na 28) Esta persona se desoribe a si misma como alguien que se + LA CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA «| sabre a todo, con gusto por la vida, pollfacético”. "Soy muy sus- ceptible, Ia vida viene hacia mi. Me cuesta comandarla”. Estas palabras son suficientes para ilustrar su situacién global, Pero se puede agregar que ha abrazado disciplinas tan dispares como programacion y anélisis de sistemas en computacién, la practica de la escultura y el desarrollo del espiritu dentro de una orden iniciatica. Es interesante observar que {a distribucién homogénea de Jos planetas es la menos frecuente de todas las configuraciones. Un patrén que aparece muy de tanto en tanto, puesto que no deberfan existir conjunciones. b) Pero, cuanto més nos alejamos del modelo perfecto, mas hos encontramos con niicleos de dos 0 mas planetas, distribui- dos de ciertas maneras, generando mayor atencién de parte de laconciencia. En efecto, una conjuncién simple yaes un punto de atraccion, un émbito obligatorio y recurrente que varia en intensi- dad segin la calidad de los planetas involucrados. Con mas ra- z6n, cuando abundan las conjunciones o se trata de agrupacio- nes de mas de dos planetas. Los temas con los que se asocian se vuelven hipndticos, fascinantes para la conciencia, no porque la persona desee investigarlos verdaderamente, sino porque se Je imponen. Esta obligatoriedad va mas alld de lo compleja 0 sim, ple que resulte la relacién de fuerzas; se trata, mas bien, de un problema de masa, del peso relativo que tiene para la conciencia determinada agrupacion No hay que olvidar que la conjuncién, en si misma, tiende a combinar determinados elementos y funciones que provocan con. fusion, dificultad para reflexionar sobre los asuntos que estan en Juego, pero también, y en buena medida, propuestas para la ac- clon. Con mas raz6n, la confusién puede convertirse en conflicto si los planetas reunidos son tres 0 mas, 0 si dos grupos se en- cuentran en posiciones antagonicas. Para nuestro propésito, bas- ta admitir que la conciencia estara fuer temente adherida a esos 26 | 27 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD! Y HECTOR STEINGRUN + ncleos y, por lo tanto, a esas tematicas (por calidad y posiciona- miento), Tales asuntos se volverén recurrentes, se presentaran a lo largo de la vida de maneras repetidas y crearan una incdgnita: gcual serd la actitud hacia los otros aspectos de la vida? En la practica hay opciones: o bien, paulatinamente, trato de sustraer- me de lo conocido para indagar lo desconocido, o bien “no entra donde no me llaman”. Pareciera, entonces, que esa concentracién de planetas pue- de asociarse con la necesidad de concentracién de la conciencia y que alli esta impiicito el destino, en el sentido de intencién, de basqueda. De Ja misma manera, frente al reparto mas o menos sasa600" ceoventre wot Tropical Topacentie eee + LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA © homogéneo le planetas, aparece la necesicad de dispersion de fa conciencia, como si alli operara una dinamica centrifuga. De ninguna forma estamos insinuando con esto un juicio de valor; estamos admitiendo que el mayor o menor énfasis aportado por la distribuci6n de los planetas sobre la carta, se corresponde con movimientos de la psique y, por eso, de la conducta. A veces, con obligada participacién en algunos focos; a veces, con suficiente discrecionalidad como para entrar 0 no en los asuntos que se van proponiendo. Pero es cierto que en esta categoria, como en to- das las dems que puedan establecerse, la conciencia se va ajus- tando a una determinada modalided que esta implicita. HEMISFERIOS Es el momento de introducir una condicion mas, dentro de esta mirada global. Si tomamos nota de la distribucién planetaria dentro de los espacios delimitados por el eje del horizonte 0 por el eje del meridiano (por separado, sin reunirlos en una cruz), podemos hacer otras deducciones. Con mucha frecuencia, los planetas se aglutinan centro de un hemisferio o se reparten de manera desigual entre uno y otro. Consideremos los casos mas representativos: a) todos dentro de un hemisferio, dejando al otro vacio; b) uno o dos planetas solos en un hemisferio y el resto en el otro. a) Si todos los planetas se encuentran ubicados dentro de un hemisferio —y por el momento no importa en cudl—, la concien- cia queda fuertemente sujeta @ los 4mbitos que correspondan a ese hemisferio; digamos que se nutre desde el principio con las experiencias que estas areas promuevan. Pero ademas, los asun- tos asociados con el hemisferio vacio (como to advirtieron Mare E, Jones y Dane Rudhyar) ejercen un atractivo gradual hasta que 'a persona se vea en la necesidad de explorar esos tertitorios. lo largo de la vida, 1o conocido, fo que corresponde a las areas 29 ‘+ IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINERUN © 30 ocupadas es aquello que me retiene, en un sentido claramente dependiente; lo desconocido, lo que esta detrés del muro (el eje que divide la carta) va ejerciendo en mi el atractivo y 1a incomodi- dad que todo lo misterioso tiene. De modo que el énfasis sobre Uno u otto hemisferio se va nivelando hasta un punto, raramente de manera uniforme. Las personas que nacen con esta dispost cién, se expresan de maneras muy evidentes para quienes los observan, aunque no siempre lo reconozcan para simismas. Vea- mos un ejemplo notable para estos tiempos (pagina siguiente). En la carta de George W. Bush, el énfasis sobre el hemisferio oriental 0 hemisferio del Ascendente, de por si describe a una personalidad sumamente autocentrada, capaz de asumir la ac: cién por si misma, de liderar si hace falta, de tener control sobre e| modelo de vida al que aspira; pero también de quedar facilmen- te atada a situaciones que ella misma cred. Por supuesto, los otros factores ahaden riqueza a esta primera impresion. Y debe- riamos preguntamos en qué medida los asuntos del hemisferio del Descendente, las relaciones con los otros, han planteado in- terrogantes y problematicas que estan contribuyendo @ modular Su patron expresivo. Ya podemos inferir cusles seran las caracteristicas que se desprenden de los otros tres modelos de esta categoria. Cuando los planetas se ubican dentro del hemisferio det Descendente, os encontraremos con una persona que depende fuertemente de los otros, tanto en un sentido peyorativo como a través de la interacci6n. Por esto, parece tener menos contral sobre el modo de vida al que adheriria, ya que queda sujeta a los movimientos que proponen quienes la rodean. Su tiempo y su cultura influyen en su desemperio de modo més notable que en otras personas. Aqui también es de esperar un progresivo acercamiento al reino de lo personal, quizés sobredimensionando necesidades que no han sido cubiertas por los demas, Siel hemisferio ocupado es el que contiene al Medio Cielo, ta (a ___ + LA GARTA NATAL COMO GLIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA + personalidad estaré sumamente voloada a los asuntos de caréc- ter objetivo. Las actividades de interés social y, sobre todo, las de George, Bus Newtaven, CT B20 Serco ateor Sonera ora" Seco oe Geocentrie Go “opie! Tonsoni indole profesional, aquellas en las que se decide o se construye el destino de una sociedad, se vuelven perentorias. Hay sed de futuro. No es obligatorio que esto genere notoriedad 0 que esta persona aspire a destacarse desde el punto de vista individual Lo que interesa es que la labor que esta desarrollando permita clerta evolucién en el marco socio-cultural donde se inserta. Se encuentra cémoda alli, pero el descuido sobre los asuntos fami- liares y de orden puramente doméstico terminara por crear dificuk | 32 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINBRUN « tades, petmitiendo una paulatina inclusion en el elno de lo subje- tivo. Por dltimo, cuando el hemisferio que alberga todos los plane- tas es el que contiene al Fondo de Cielo, estaremos en presencia de una persona para quien los temas basicos de su vida estan circunscriptos a lo personal, a como se relaciona con los suyos, a como colabora para que su matriz se mantenga sdlida. El pasado ejerce su dominio. Este tipo de individuo rehuye el contacto social abierto, Prefiere la intimidad y, @ veces, disfruta de la soledad Por supuesto, con el tiempo se van promoviendo crisis que ponen al descubierto cierta necesidad por el desatio profesional 0 por todo aquello que esta mas all del circuito habitual Todas estas notas 0 rasgos de personalidad no pueden, no deben tomarse sino como puramente descriptivas de una tenden: cia general. Como una primera hipotesis que necesita ser confir mada con posterioridac! b) Veamos ahora el segundo caso de distribucién planetaria uno 0 dos planetas en un hemisferio y los restantes en el opuesto, Aqul nes encontramos con una situaci6n diferente. Si antes, el hemisferio vacio ejercia |a atraccion y la repulsa de lo descono: cido, fuese lo que fuera lo que representara, ahora, el planeta solitario (0 los dos que se encuentran lejos del conjunto) se vuel ve un foco de enorme poder sobre la conciencia, Tanto, como para dar una tonalidad especifica, una cierta manera de expresar- se en la vida, que se corresponde con la naturaleza del o los Yes muy posible que nos encontremos con cartas donde estas caracte Fisticas quedan stenuadas © desvirtuadas, Esto ocurred st los planetas estan ausentes de las casas angulates (1, 42, 7? y 10%), pero cubren otras areas del hhemisferlo en cuestién; o cuando en esas casas hay planetas cuya naturateza 8s contradictoria. Por ejemplo, Neptuno en 4 casa, con todos los planetas so: bre ol hemisferio oriental « LAGARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « planetas en cuestion. Estos planctas parecen colocarse, por de recho propio, en el centro de la escena, Sus energias se difunden sobre el resto de la carta, mas alld del espacio en donde se asien: ten’. Pero no son, en absoluto, los que determinan la direccién que va a tomar la vida, ni los que propician el grueso de las expe: riencias que han de tener lugar. Mas bien otorgan una nota distin- tiva, algo que los demas advierten en el trato, en el modo en que se presenta la persona. Desde la mirada global del astrologo Hla- man la atencion; en lo interno, para la conciencia del individuo, condicionan hasta cierto punto la conducta, Por Supuesto, fundamentar la interpretaci6n en esta disposi clon planetaria puede parecer ingenuo y hasta forzado. Ignorarla, no tomar en cuenta esta significativa impronta, este sello distinti vo, carece de sentido. Es cierto que vale la pena reforzar esta primera impresién desde otras perspectivas, sobre todo, basa das en el anélisis posterior. Pero es indudable que los planetas solitarios plantean un intercambio de energias muy especial. Como para ilustrar esto, imaginemos que el planeta solitario es Saturno. Entonces podemos inferir, con algGn derecho, que la persona que nacié con esa configuracién tenderé a comportarse como si su naturaleza fuera expresamente saturnina: se mostra 14 asociada con el orden, con la necesidad de adoptar pautas estables para la vida, mas paciente que apresurada; pero tam- bien temerosa de exhibir sus falencias ante los demas, algo fre nada, reservada, descontiada, protegida con armaduras. Esta modalidad caracteristica podra expresarse con matices, depen diendo de la condicion de los demas planetas, pero es evidente para el observador. Si el planeta que est solo en un hemisferio fuera la Luna, Podriamos sospechar que se trata de un individuo que prioriza la + Loidea! sei que estos planctas se caren abuona datanca dl eto, eunqu emplin se tan sus tetas so porque een de or la dl met [= 34 ‘+ IDELBA J, GONZALEZ, ALE JANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN + necesidad de reparo, de proteccién, usualmente asociados con la familia y el hogar; pero que también, dada su naturaleza mater: nal, €s capaz de nutrir a los demas, procurando su desarrollo. Enel caso de la persona del ejemplo siguiente —extraido de nuestros archivos— es posible advertir perfectamente estas cua- lidades: se trata de un empresario que logrd desemperios signifi cativos en el mundo de sus negocios, pero que traté por todos los medios de mantener su hogar, su casa, en las mejores condicio- nes como para albergar a los suyos (la familia grande), y con las puertas abiertas para recibir a los amigos; aqui, la dependencia con él pasado, la ralz, el suelo natal, también es un rasgo notorio, al punto que prefiere no viajar al exterior sino es por motivos realmente valederos. Eso no le impidié atravesar situaciones de crisis que, por ejemplo, determinaron la ruptura de su primer matrimonio. Sin embargo, se las arreglé como para convocar a Sus hijos a un nuevo hogar, construide con toda dedicacién. Claro que el “nido” es también su propio refugio y que se siente emocionalmente devastado si lo pierde En este caso, la distribucién planetaria conforma un modelo especifico: “el barrilete", en donde el planeta solitario se coloca perpendicular (casi a 90%) al resto; ademds se trata de la Luna que est ubicada en su casa natural, la 4#. Con lo que se suman tres condiciones para enfatizar ain mas la naturaleza "lunar" Laimagen del modelo barrilete (o mejor, globo) sugiere, preci- samente, que los planetas ubicados en el hemisferio del Medio Cielo pueden ascender hasta un cierto punto, pues estan contro- lados por el planeta solitario que permite un aflojamiento o tironea, seg6n las circunstancias. Vale afiadir que cuando se trata de dos planetas mas 0 me- Nos prOximos, dentro de un mismo hemisferio, se puede deducir que la naturaleza de esa persona estara matizada primariamente por los rasgos combinados de las dos energias. Si estas son afines entre si, el efecto es similar al de un solo planeta; si no to son, se tratara de una situaci6n que genera tensién y oscilacio- LA CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA » nes, dado que las riendas pasan de un planeta a otro, segun las fircunstancias y 10S momentos de la vida, fs claro que podemos hablar de otros modelos (taza, balde, reloj de arena, cuia, etc,), de patrones que surgen de la disposi tion planetaria, pero esto nos remite a una diversidad, a una com- plelidad, que nos desvia de nuestro proposito. Y, por otra parte, si pudieramos acreditarlos como significativos, pronto volveriamos ‘a encontramnos con el viejo interrogante: gtodos estos modelos nos conducen por igual a descubrir notas de caracter o a determi nar conductas?, 40 estamos haciendo deducciones sobre la base ge una cierta logica que deseariamos se manifestaran en a prac: tica? 20,1097 trans ARG {snc a ADT ZONE 03:00 teawaren Sasa" CGeocontte Tropical + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINBRUN En todo caso, tratemos de presumir que estas figuras son capaces de sugerirnos algunas pautas, pero entendiendo que los demas elementos deberian confirmar esa tendencla, Quienes de- seen investigar sobre el asunto tienen bibliografia a su disposi: clon § CUADRANTES Cuarto | Tercero ASC bese Primero | Segundo Fc Ya hemos hablado de los hemisferios y su simbolismo cuan do estan ocupados por la mayoria de los planetas, pero si super- Ponemos los ejes de horizonte y meridiano que los dividen, obten: dremos cuatro cuadrantes. Como interpretar cada uno de estos cuadrantes cuando cinco o mas planetas se encuentran en ellos? Pawmer CUuADRANTE El tono que predomina en este cuadrante es el impulso a ta satisfacci6n de necesidades que resultan basicas para el indivi- duo. Una persona con muchos planetas aqui obra como si el mun: do debiera adaptarse alo que le resulta vital, sin que esto supon. > ROBERT JANSKY, Planetary Pattoms, 1974 Ed. AstroAnalytics: DANIEL DANCOURT, Astrologia Gestalt, 1985 Ed, Barath, 36 _e LA GARTA NATAL COMO GUIA EN FL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA © ga egofsmo 0 anhelo de ser favorecico por otros. La accion resul tanatural, no premeditada, visceral y en muchos casos apremian- te. No hay duda ni espacio para negociaciones. No podriamos hablar de personalidad decidida, sino impelida por una fuerza o- nica, por el impulso activo que busca satisfaccién. También es posible que intente transmitir a los demas, 1a conviccién de lo que cree que es. Pero siempre se mostrara per severante y contundente en su intencién de que lo propio tenga espacio en el mundo. Sequnoo CUADRANTE Cuando hay muchos planetas en este cuadrante, la nota des tacada es el anhelo de definir una identidad y expresarla, porque el individuo necesita ser reconocido y también, hallar seguridad en la vida vincular. Puede existir alguna friccién debido a los condicionamientos y a su deseo de discriminarse del medio fami- liar, pero también mayor vulnerabilidad. Las personas con énfasis en el segundo cuadrante se sien- ten comprometidas a definir su funcién en el mundo de relacion. Quieren sentirse seguras en la expresién de su personalidad y dispuestas a desarrollar a fondo sus vinculos, aunque no sien pre comprendan las motivaciones o necesidades de los otros. Tercer CuaDeanre Aqui la clave es la necesidad de relacionarse con otros en el mundo social, asumiendo la conflictividad que eso supone. La conciencia de los otros como diferentes y, al mismo tiempo, como seres indispensables para e! propio crecimiento, conduce a la persona con muchos planetas en el tercer cuadrante a mantener Vinculos de todo tipo, tanto en el territorio de la intimidad como en alguna causa social. Pero el terreno de las relaciones puede convertirse en un campo de batalla, si persiste la nocion de separatividad, el deseo de preservar a toda costa lo individual | | | — - + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINRRUN + — A largo plazo, las necesidades colectivas tienen mayor impor- tancia que las personales o el bienestar del vinculo es mas signi- ficativo que el bienestar estrictamente personal. Las verdaderas motivaciones, para quienes tienen cartas con énfasis en este cuadrante, surgen del crecimiento o la dificultad para desarroltar a fondo tales relaciones. Cuanro Cuapeanre Lo mas significativo, para los individuos con muchos planetas en este cuadrante, es el compromiso con la comunidad, a través de algin cargo pablico o cumpliendo una funcién de ser viclo. Puc: don percibir que la vida personal, cotidiana, los propésitos y acti- vidades del ser humano comin son insuficientes o insatisfacto- rias. Anholan trascender ese estadio y dedicarse a construir una Sociedad mejor. Pero, en ocasiones, el empefio yel esfuerz0 pues- tos en juego, terminan por crear una dificultad en relacién con la sociedad a la que sirven, puesto que pueden tratar de imponer Sus convicciones creyendo que son legitimas. A la inversa, las personas con énfasis en el cuarto cuadrante, pueden volverse notablemente impersonales y percibir las necesidades de la co- munidad como si fueran propias, colaborando con entereza y te- én en la causa de todos CONFIGURACIONES Todavia desde esta mirada preliminar a la carta, podemos ‘adentrarnos en un territorio conexo. Es el que se desprende de la articulacion entre los propios planetas, a través de algunos as- bectos que suelen tener gravitacidn. Estamos refiriéndonos a las configuraciones planetarias. Este ejercicio de aproximacion consiste en reconocer algunas figuras que se destacan (0 parecen destacarse) en el cielo natal, |: LAGARTA NATAL COMO GUIA EN EL OESARROLLO DE LA CONCIENCIA © — al trazar los aspectos clasicamente reconocidos como de mayor impacto. En realidad, distinguiremos juegos de aspectos que per- tenecen a una misma familia 0 arménica. De una manera similar ala préctica de los navegantes de la antigliedad, podemos guiar- nos por estas constelaciones y procurar extraer algunas eviden- cias que obran como notas distintivas en la persona representa: da, Por supuesto, tratando de no forzar ninguna conclusion; mas bien, dejando que la mirada se pose sobre ellas para guardar un posible registro de la situacién. Los juicios sobre el verdadero sentido de esas configuraciones vendran en una etapa posterior. Seguramente, surgirdn numerosas figuras que pueden llamar nuestra atenci6n: pero nos resultara practico Seleccionar sélo al. ‘gunas: las que sean capaces de aportar mayor riqueza a la inter pretacién, Nuestra preferencia, a través de los afios, recae en las cinco mas basicas: el stellium, la gran cuadratuta, el gran trigono, la cuadratura en Ty el yod De la misma manera que con los aspectos entre dos plane tas, aqui se van a plantear dudas acerca de la verdadera naturale- zay los alcances de esa relacion. Cuanto mas planetas interven- gan en la configuracién, mayor sera la incertidumbre. Nunca de beriamos olvidar que estamos subrayando algunos aspectos ¢ ignorando otros, que también aportan alguna tonalidad. Por lo tanto, !o mejor es admitir, a priori, que determinados planetas que establecen lazos con otros, segtin la configuracién de que se trate, adquieren algin realce; 0 que et intercambio de energias evidenciado por tal constelacién, deja al descubierto una impronta que puede ayudarnos a descifrar algo mas. Y que los significados atribuidos a las clasicas configuraciones serdn validos como hi- potesis de trabajo. No mucho mas; hasta tanto nos sea posible indagar en el complejo entramado de energias representado por la carta. Veamos eso. Un stellium es un conjunto de tres o mas planetas asociados entre si por conjunciones y, en consecuencia, a no mas de 42 Bfados de distancia uno del otro, Pueden encontrarse dentro de 39 40 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN * una casa u ocupar mas de una, pero nos interesa el abigarramiento, el peso que adquieren por aglutinacion. Ya dijimos que, por si ‘misma, esta situacion genera malestar en la conciencia, porque hay poca posibllidad de diferenciacién. Mas bien, la tendencia es ‘a actuar de modos algo compulsivos, dependiendo de los plano- tas asociados. Y, precisamente, la mejor manera de reconocer lo que esté en juego, dependera de como sean asimiladas las ener- jas afines en relacién con las que estan en pugna, dada su natu- raleza. Pero hay otra jerarquizacién a tener en cuenta: planetas personales versus planetas transpersonales*. Es evidente que los personales quedaran siempre tefidos por la cualidad de los transpersonales y que serén estos los encargados de promover la movilizacion de la conciencia. En todo caso, cuando sea posi ble analizar el stetlium, conviene proceder asociando los planetas por pares, no slo porque se encuentran mas proximos entre si, sino también respetando tales jerarquias. Supongamos que se trata de un stellium en donde intervienen Sol, Marte, Mercurio, Urano y Jupiter, en ese orden. En este caso, Urano domina a los demas planetas, pero podriamos comenzar por el par Urano: Japiter, después considerar el par Urano-Mercurio y luego Urano- Marte, Urano-Sol, MarteMercurio y Marte-Sol. Por Ultimo, los asuntos de las casas que estén involucradas, nos brindaran la informacion complementaria. La gran cuadratura, propone una situacin por completo dis- tinta. Aqui se trata de la tension provocada por cuatro cuadraturas ligadas entre si, a través de dos oposiciones. Una configuracion a primera vista poderosa, que llama la atencion porque ocupa todo el espacio circular. (Si se tratara de una proyeccién en tres dimen * Podemes adhetir ai criterio que utllzé Dane Rudhyar en toda su obra Japiter y Saturno son planetas sociales; Urano, Neptuno y Plutén son transpersonales. Los restantes son los personales ® Ver en el capitulo quinto, una répida referencia a las asociaciones entie dos planetas « LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + siones, el énfasis cambiaria, pues estariamos considerando no solo 1a longitud, sino también otras coordenadas). Es decir, la notable conflictividad que sugieren las cuadraturas deja poco es- pacio para la complementariedad, siempre posible en las oposi- ciones. Por eso, de una persona nacida con esta configuracion, puede esperarse una actitud mas bien armada, a la defensiva, pero también con la obstinacién de quien quiere lograr lo que se propone. Su temperamento, lo que muestra a los demas, no per- mite sospechar las batallas interiores, quebraduras, capitulacio nes y rearmes. Sobresale la solidez, no la turbacién. Siempre estaré poniéndose a prueba, decidido a resistir. El gran trigono 0 |a unién de trigonos entre si formando uno equilatero, es la configuracién que podifa ubicarse en la antipoda de la anterior. Aqui, los trigonos aportan una dosis alta de pasivi dad, pero también otorgan tranqullidad suficiente como para en- frentar otfos desafios con la perspectiva necesaria. Representan una red, una malla de contencién. La persona puede recostarse en ella y descansar, 0 sentirse con suficiente reserva y reparo interior como para esperar que la vida plantee nuevas problemati- cas y sepa resolverlas. Hay algo de optimismo en esta postura Con referencia a la Cuadratura en T y al Yod, volvemos a encontrarnos con planetas que asumen algtin protagonismo, que se destacan por su particular posicionamiento. En el primer caso, por ser el foco hacia el cual se dirigen las energias de una oposi- cidn, a través de dos cuadraturas; en el otro, por corwertirse en el vertice hacia el cual se derivan las cualidades de dos planetas en sextil, por inter medio de dos quincuncios. Por su disposiciGn, pa: recen dos puntas de flecha y quizés por eso, queden enclavadas en la conciencia. La Cuadratura en T ha recibido mucha atencién por parte de los astrologos modernos y probablemente, mas trascendencia de la que merece. Se pueden hacer fértiles deducciones sobre el juego de energias en tensién y proponer diversas interpretacio- nes acerca del planeta focal. De hecho, conviene no perderlo de at + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN + vista, puesto que recibe un énfasis especial al encontrarse en el punto medio entre los otros dos. Es decir, tendré mas peso cuan- to mas cerca se halle del grado exacto que corresponde al punto medio. Pero no tiene sentido interpretar esta configuracién como si todos los demas factores de la carta estuvieran subordinados aella. Especialmente cuando hay mas de una Cuadratura en To cuando son dos (o mas) los planetas que estan en el foco. Es claro que habria que atender las posiciones por signo, casa, elemento y cuatidad de tos planetas que forman parte de esta constelacion. Pero excederia largamente nuestro propésito’. Nos parece mas adecuado ilustrar, con el ejemplo de una perso- na notable, el sentido que podemos otorgarle a una Cuadratura ent. La carta de Margaret Thatcher no puede ser mas explicita. La ‘oposicién partil entre Jupiter y Plutén desemboca en el punto medio exacto entre Marte y el Sol. Es decir, coloca a estos planetas en ‘conjuncién en una posicién relevante. Mecitar sobre esta cerrada alianza conduce a caracterizar, de por si, @ una persona vigorosa, decidida, con capacidad de liderazyo. Por supuesto, con los excesos propios de Marte: irascibilidad, impulso, conducta explosiva; pero también, arrojo, valentia. Las siempre notables deducciones de Ebertin’ para combina- ciones de energias planetarias son descriptivas de esta situa: clon. Para la triada de JGpiterSo-Plutn, Ebertin propone esta sintesis: uso exitoso de extraordinarios poderes fisicos 0 menta- les. Para la de Jopiter Marte Pluton: talento para la organizacion; habiliad para inspirar a otros con entusiasmo; deseo de lograr grandes cosas. © Estudios dotaliados de la T cuadrada pueden leerse en TRACY MARKS, Aspectos Pionetarios, 1994, Ed. Urano y BILL TIERNEY, Dindmica y Andiisis| de los Aspectos, 1990, Ediciones Mercurio. " REINHOLD EBERTIN, The Combination of Stellar influences, 1993, Ed. AFAN, Inc = LAGARTA NATAL COMO GUIA EN FL DESARROLLO DE LA CONGIENGIA e sao Ter Sios See ‘s : Sines oy ID 26g Sona Bier" Sar 3 Vase Geocenii m ‘wont Topocentie Claro que esta situacién dinamica y de mucha intensidad que- da muy modulada por la posicién de Saturno sobre el Ascenden- te, lo que probablemente le valié et famoso apodo de “Dama de Hierro”. Su actuaci6n piblica de once afios al frente del gobierno briténico es por todos conocida, pero quizas tenga sentido agre- gar alguna referencia de un periodista que traz6 su biografia: *...fue una muestra de dignidad y de coraje. Una persona que supo Iu- char por lo que quiso. Que tuvo suficientes pantalones para en- frentarse a las mas diversas y conflictivas circunstancias... Nadie | 44 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOOI ¥ HECTOR STEINERUN © habia, delante de ella, que se ie entrentase... La ex primera mi- nistro era toda una sefiora que sabia cémo gobernar. No solo fue quiténdose enemigos, sino que también, supe ganarse adeptos. supo convencer y manejar 0 llamar al orden’ (Federico Ortiz More- 10). Pero en esta misma carta se presenta la otra configuracién que nos falta describir: el Yod, llamado con cierto efectisme el dedo del destino o de Dios. Su naturaleza depende de los quincuncios, que van a generar sentimiento de inmutabilidad, de que no es posible para la conciencia resolver los asuntos en jue- go, hasta que se produce la movilizacion, usualmente a través del planeta focal. En Margaret Thatcher, este planeta es Urano, en- ‘cargado de promover una crisis que haga visible la relacién por xtll entre Mercurio y Neptuno’. Podemos sospechar, entonces, que la notoria influencia de los mundos sutiles a través de la percepoién ha quedado limitada © bloqueada por el pensamiento lgico (aunque acte por via emo- cional) y que solamente a partir de experiencias de ruptura, de ordenamientos que se alteran imprevistamente, la conciencia de- tectara y confiard mas en lo intangible, en el reino de la intuicién © bien, quedara paralizada y rechazaré mas aun todo lo que se aparte de la razén y la voluntad. También es probable que los disturbios se planteen en el sistema nervioso, dado que los quincuncios tienen alguna retacién con las enfermedades. Es claro, toda esta disquisicion deberia formar parte de una elaboracién posterior. En una apreciacién inmediata sélo hard fal- ta tomar nota de la naturaleza del planeta focal y sus vinculos con los otros dos que forman la configuracién, Por ditimo, como también sucede en esta carta, nos convie- El Yod se hace con los quincuncios de Urano a Mercurio y de Urano a Neptuno. Aqui debemos manejarnes con orbes muy alustados y, por eso, no tomamos en cuenta al Sol y ala Luna, que estén en conjuncién justamente con Mercurfo y con Neptuno, « LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA + ne observar la presencia de planetas cerca de los angulos (MC, Fo, ASC, DESC). Observemos la presencia de Satumno sobre el Ascendente y de 1a conjuncién Luna'Neptuno muy proxima al MC. La tradicion y la experiencia avalan la importancia que estos pla netas pueden tener para la interpretacidn. Son notas de mucho caracter, ya que acttian como puntos de concentracién de la ener: gga. Lomismo vale pata los planetas ubicados en las casas angu- lares (1°,48,72 y 10%). LAS REGENCIAS Alo largo de la historia de la Astrologia, este tema ha mereci do gran atenci6n y suscitado controversias, pero es una de las claves interpretativas. Desde un punto de vista practice podria: mos asumir que un planeta en una casa adquiere el rango del rey; esto es, tiene pleno dominio sobre ese tertitorio. Pero a la vez, influye on modo considerable sobre tas areas que rige, sobre todo cuando no hay otros planetas ail, de acuerdo con el signa de su caspide. Si Neptuno se encuentra presente en 5* casa, en este ambito ejerceré toda su influencia; ademas, tendraé poder sobre la casa cuya clispide sea Piscis, especialmente si esa casa esta vacla. El concepto de regencia deriva del juego de jerarquias aso- ‘adas con la autoridad, que atin se conservan en las monarquias Et regente era quien gobernaba temporariamente un Estado, has- ta que su jefe legitimo (el rey 0 reina) estuviera en condiciones de hacerlo o alcanzara la mayorfa de edad. También se utiliza ese término para aludir a la persona a quien se detega poder: procede en el nombre de otro. Pero en Astrologia, los regentts actian de maneras contundentes y se llevan a la casa vacia al o a los plane- tas que se encuentren en aspecto duro® y muy cerrado con ellos, * Estamos refiriéndonos a la cuadratura, la oposicion, ef quincuncio, ta semicuadratura y la sesquicuadratura. Con mas razén si se trata de una conjun. 45 46 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINBRU En el ejemplo anterior, si Neptuno esta en cuadratura estrecha con Satumo, se podré deducir con propiedad que la casa con cispide en Piscis esta gobemada por Neptuno y también por Saturno, con todas las consecuencias que eso implica. Obvia: mente, la preferencia la tienen los planetas que hagan aspecto partil © con el menor orbe posible Eluso de las regencias y corregencias, utilizado con mesura y propiedad, permite descubrir una articulacion sutil entre planetas y casas yes capaz de develar con bastante profundidad el enigma de las casas vacias. Pero vale una aclaracién: las casas ocupe: das también tienen su regente, solo que este se subordina ante la presencia de quienes verdaderamente ejercen poder. La excepcién aparece cuando los planetas transpersonales 0 Saturno y Jupiter rigen una casa o el signo en el que se encuen tran planetas personales; como la influencia que aquellos ejercen es preponderante, el o los planetas personales en esas cinco casas actuarén como gobernantes supeditados a la energla del signo al que pertenecen. Si Venus se encuentra en 7 casa cuya clispide es Acuatio, pero bajo el signo de Piscis, naturalmente la conciencia de esa persona percibiré la tonalidad que emana de Urano y Neptuno, sin dejar de abogar por el mejor de los vinculos, pese a todo. Un caso especial, por su preponderancia, es el del regente del Ascendente. Dada la importancia que tiene este punto (como veremos en los capitulos segundo, cuarto y sexto), el planeta que lo tige y la casa en donde se encuentra son los encargados de brindarnos indicaciones acerca del tipo de experiencias por las que la persona deberd atravesar para ir descifrando todo lo que le concierne como Yo encarnado (como individuo) y como espirante a trascender esa condicion, a través de la relacién con los de mas. En un ejemplo, si el signo Ascendente es Capricomio y Saturno esté ubicado en 4? casa, el area del hogar, la familia, los origenes, se volverd superlativa a to largo de la vida de esa perso na, Todo su desarrollo individual dependeré de las condiciones de 4 LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA + —. ese ambiente y esta informacidn la aportaran la naturaleza de Saturno, fos aspectos que tenga y la presencia de otros planetas {silos hay) en esa casa. La manera de establecer vinculos con los miembros de la familia de origen, podra modificarse 0 no en sus relaciones posteriores, pero la impronta saturnina se volvera mas notable con el paso de tos anos, generando una personalidad que tiende a la eficlencia responsable en el Ambito practico, mante- niendo austeridad en sus demostraciones afectivas. Quizas vaiga considerar, de la misma manera, al regente del Medio Cielo, para los asuntos vinculados al desemperio social y al menos atisbar la situacion de los regentes del Descendente y del Fondo de Cielo, porque son puntos complementarios del As. cendente y del Medio Cielo, respectivamente. Pero es indudable que la préctica ha privilegiado la posicion del Ascendente. Capitulo 2 LAS CRUCES COMO FUNDAMENTO DE LA ESTRUCTURA EL MISTERIO DE LA CRUZ Cuando meditamos sobre nuestro mapa, asumiendo su com plejo simbolismo, estamos intentando algo mas que indagar so bre nuestro “cielo natal” . En realidad, de maneras deliberadas 0 no, procuramos devolvernos a nuestro verdadero origen, recono cernos como totalidad dentro de la Totalidad, sustraemos a la ilusién tan persistente de separatividad, de aislamiento. La Astro logia es una disciplina de extraordinario valor, precisamente por que nos incita a recordar que ese cielo que contemplamos es, también, el cielo que nos alberga; a pesar de que, por momentos, se nos antoje desconocido y distante. Aunque la mirada sélo pue- da ser antropocéntrica (0 geocéntrica), el contacto asiduo con la carta despierta la necesidad de interrogar a las estrellas, porque nos damos cuenta de que alli estén las verdaderas respuestas acerca de nuestro paso por la vida. La potencia del mandala nos permite advertir que cada funcion esta ligada entrafablemente a las demas; que cada signo del zodiaco refleja en si mismo a los once restantes, que sus cualidades se asocian, se coordinan para conformar un todo orgénico: lo que somos. Pero que este maravi- lloso orden nos remite a otro, del que somos también reflejo. Estas consideraciones se justifican porque, dentro de los pasos que establecimos para lograr una correcta aproximacion a la carta como un todo, nos toca detenernos en la cruz estableci- da por el meridiano y el horizonte (que son los diémetros 0 ejes de los planos respectivos). Esta cruz simboliza mucho mas que un | 49 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN © entrecruzamiento de lineas 0 de planos. Es nada menos que el soporte de la estructura como tal y plantea temas que hacen a su dinmica especitica: cémo se articulan las energias que operan desde su nticleo; cul es cl ritmo 0 la modulacién en que se ex. presan, Pero también —y de maneras sugestivas— ta cruz nos habla de la cualidad con que entramos en el mundo manifestado (encarnacién), del modo basico en que nos conduciremos, del sendero posible para la evolucién de la conciencia, bajo la firme atraccién de determinados factores. Si la cruz esté definiendo nuestro existir porque aporta sus fundamentos, estamos en pre- sencia de claves que no vamos a poder descifrar en su totalidad, pero que, sin embargo, pueden orfentarnos en ese camino. El tema es to suficientemente profundo como para tomar en consideracién, por el momento, algunas evidencias. Desde la ms pura tradicién astrologica, y también desde la metafisica, se ha venido postulando que la vida sobre el mundo se expresa median- te tres niveles y en cuatro estados. Los tres niveles tienen que ver con el pasado (los origenes y las esencias), el presente (la realidad a través de la materia y las acciones sobre ella) y el futuro (el descubrimiento de niveles suti- les de la realidad y la posible evolucién espiritual), Los cuatro estados —o momentos que adopta la energia para manifestarse—, se basan en una articulacién primarta: al des- pliegue le sigue el repliegue (el juego entre yin y yang). Este movi- miento permanente da lugar al FUEGO, pureza en potencia; de inmediato a fa TIERRA, coagulacién en donde esta latlendo activi- dad; luego al AIRE, la expresion a través del acontecimiento; y por Ultimo al AGUA, como la disolucién y el retorno a la fuente. Es decir, a lo que conocemos como elementos Lacombinacion entre los cuatro estados y los tres diferentes, niveles genera los doce signos 0 jas doce manifestaciones de lo vital: {Th NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + som TERCER NIVEL 2 Bm secunoo net QwWam prncer vive. VCS Aries, Tauro, Géminis y Cancer dentro de! primer nivel, el de los origenes. Leo, Virgo, Libra y Escorpio, en el segundo nivel, el del hombre que se realiza en la materia. Sagitario, Capricornio, ‘Acuario y Piscis, en el tercer nivel, el refinamiento que proviene de fo lejano"?. Cada uno de nosotros, al emerger como persona, enfatiza una peculiar combinacion de energlas, asociando aquellos nive- les yestados, bajo determinados principios. Es nuestro sello, nues- ‘va particular forma sobre la Tierra que, sin embargo, evoca y resume perfectamente todas las formas. Por otro lado, otras tradiciones” —por fucra de la Astrolo- gla— han aludido de diversas maneras al misterio de la cruz. El simbolo mismo estuvo presente en todos los tiempos y culturas y representa el anhelo de la humanidad por trascender; el impulso, el acicate para acceder a un estado de conciencia mas abarcante. + Ver GEORGES DE VILLENFRANCHE, La Astrologfa esotérica recobrada, 1980, Ed. Luis Gireamo, Mada. Sobre todo, desde Ia visiOn esotérica, de la cual ALICE BAILEY es fo Feferencia mas cercana. (Ver toro Il del Tratado sobre ios Sieto Rayos, Ed, Fundacion Luci) 81 —_— “ IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD! Y HECTOR STEINGRUN » _ Expresa, aunque su forma haya vatiado ligeramente can el paso de los siglos, e! perfecto equilibrio entre cuatro fuerzas (Jas de los cua. tro elementos) asociadas con los tres niveles de evolucién. Se entiende que, en tltima instancia, la cruz expresa la nece. sidad de morir simbélicamente a las condiciones que nos atan, ara tomar contacto con las que posibilitan nuestro renacimiento, En toda vida hay una serie de muertes y renacimientos. Y es posi ble que cada vida represente slo un momento particular, dentro de una sucesién de momentos 0 encarnaciones Ahora podemos entrever por qué en Astrologia hablamos de tres cruces, tanto en un sentido puramente descriptivo (el modo 0 valor con que se presentan determinados signos) como en un sentido mucho mas profundo: ta evolucion de la conciencia inten: tando atravesar los tres niveles. Es tomando en cuenta esos dos sentidos que trataremos de capturat cual es el significado de la cruz generada por el meridiano y el horizonte, @ la que llamare- ‘mos cruz natal. Pero, primero, veamios con aigin detalle las cru- ces inherentes al zodiaco natural, LAS CRUCES COMO CUALIDADES Hay tres modos 0 tonos de expresi6n en el zodiaco: mutable, fijo y cardinal, Se los reconoce como cruces porque se encuen- tran dominando los signos que estan en reciprocas cuadraturas y oposiciones y, sin embargo, en equilibrio. La eruz mutable enlaza fos cuatro signos de! movimiento y la adaptacién: Géminis y Sagitario, Virgo y Piscis. Los dos primeros son considerados diurnos o masculinos, debido a que poseen la fuerza del despliegue, de la expresion, propias del aire y del fue- go. En cambio, Virgo y Piscis pertenecen a la antigua categoria de nocturnos 0 femeninos, términos que describen bien el movi miento de repliegue, propio de la tierra y el agua. Siempre se ha considerado que la cualidad mutable permite a LA CARIA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA © un grado de flexibllidad suficiente como para transitar por las dis- timtas categorlas de la experiencia humana. Y, como una de sus consecuencias, la de carecer de direccién propia. La fluctuacion festa en latencia y s6lo adapta una direccién cuando las circuns- tancias Io exigen. 0 bien, la energia se dispara, fluye, luego se getiene y vuelve a soltarse, La oscilacién, tan caracteristica en esta cruz, puede generar estimulaciones y contratiempos, ya que la energia esta girando entre lo consciente y lo no consciente, entre una condicién u otra, sin preferencias. A veces integra, a veces disuelve, segiin las necesidades que provienen del néicleo organico, que siempre procura el equilibrio, el balance adecuado, Pero si en ciertos momentos quedata detenida en demasia, el retorno al movimiento podréi logsarse por amalgama con las otras modalidades (la cardinal o la fija). En efecto, la mutabilidad tam. bien permite adherencia, aunque su funcién sea la de intercam- bio. En este punto es donde se hace visible la mejor disposicion para este tipo de energia: 1a de mediadora entre sucesivos niv les de la realidad. De ahi su capacidad de servicio, tradicional mente atribuido a esta cruz. Una persona con énfasis en lo mutable, se sentiré fuertemente atrafda por la posibilidad de servir (de una forma u otra) a quienes estan dentro de su propia orbita, Se sien- ten cémodas con Jo comtin, lo que pertenece ala comunidad, De hecho, estos signos han sido reconocidos desde antiguo como mutables 0 comunes; también como duales. Desde el punto de vista del proceso evolutivo, esta cruz re- presenta la mutabilidad de la vida dentro de las formas, la ince sante vibracién que permite a la conciensia “descubrir” lo que est mas alld del nivel concteto de Ia existencia, La entz fija esta formada por los cuatro signos dominantes 0 de la realizacién: Tauro y Escorpio, pertenecientes al movimiento nocturne o de repliegue, otra vez tierra y agua, pero con mayor densidad; y Leo y Acuario, propios de la condicion diurna o de fuerte despliegue, como fuego y aire. Lo 53 4 * IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN » ___ Aqui se destaca, como cualidad primaria, la capacidad de aglutinamiento de la energia, que alcanza niveles excepcionales en el eje Tauro-Escorpio, y que obliga a una actitud seria, reflex: va, de contacto con lo interno, de interrogacion frente a cada cir. cunstancia, De alli parte una respuesta, una posible direccién para la energla, que debe manifestarse de modos inequivocos. E| resultado es, ala vez, el producto de la acumulacién y del disoer nimiento; muchas veces, del esfuerzo en pos de la estabilidad, Por eso se llama a estos signos los constructores. Aqui no hay oscilacion entre polos, sino fuerte polarizacién. Lo intema tiene prioridad sobre lo externo, No hay ninguna duda de la interven. cidn de la voluntad, puesto que actian de acuerdo con sus con- vicciones, con lo que dicta su propia interioridad y con Ia valora. cién subjetiva de las cosas. El mejor ejemplo es el de la energia acuariana: busca adaptarse, asociarse con ottos, pero sostiene tanto como le sea posible su propia visién del mundo. Una perso- ha con acentuaci6n de signos fijos obrar como se lo propane su ser interno, sin que importe demasiado la opinion de los demés. Puede reconocer, por los resultados, si tiene que corregir su pro- pia valoracion. Si es asf, atravesara crisis notables hasta que ogre modificar su propia conducta. Y estaré muy satisfecho at haberse pulido a si mismo. Sobre todo, porque se ha dado cuenta de que va a ser juzgado por los resultados, por la huella que deje Su paso por Je vida. En el proceso de evolucién, esta cruz es el simbolo del sacri- ficio. Es decir, se trata de la renuncia explicita a la forma para dedicarse por completo a la vida interior. La conciencia se exige el cultivo de ciertas disciplinas que permitan el acceso paulatino a Ja pureza, La cruz cardinal esté conformada pot los cuatro signos de los inicios y el poder interior. Son Aries y Libra, Cancer y Capricornio. Los dos primeros, conduciendo el despliegue del fuego y el aire. Los dos ditimos, partieipando del repliegue del agua y de la tierra. L |AcaRtA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + — En esta cruz, la energia esté completamente polarizada hacia undo externo, adaptandose a las demandas que provengen " ea alli, 0 provocando movimientos que alcancen a modificar la se go lm entero prevtece soba loineio, Pr eso se trata de la accién, del hacer (impetuoso o laborioso) que se roconoce 4 si mismo. Esto es, que no necesita de resultados para validarse. La persone cardinal asume que es capaz de ini- ciar, de llevar adelante, aun cuando no cuente con las minimas garontias de que vaya a lograrlo. Es mas, después de algin tiem po, probablemente este interesada en otro proyecto, dejando atras lo que habfa comenzado. Puede Iniciar y derivar @ otros para que concluyan 0 puede retirarse a mitad de camino. Segiin el signo yolcarse avidamente hacia lo que el medio demanda (Libra y Cancer). Desde !a mirada evolutiva, la cruz cardinal representa la ne- cesidad de union con la luz dei Espiritu; es decir, el impulso ala trascendencia, la integracion con la vida césmica, porque la pure- za ya ha sido alcanzada, LA CRUZ NATAL Como ya hablamos notado, cada individu nace con una dis- pesicién particular que se expresa, hasta un punto, en la cruz formada por los ejes del horizonte y el meridiano. Lo primero que tenemos que observar ahora (en términos geocéntricos) es que para un mismo dfa y hora de nacimiento y en cualquier latitud de la Tierra, el meridiano permanece relativamente fijo. En cambio, el ee del horizonte sufriré una variaci6n notoria, @ medida que ‘nos alejemos de! Ecuador hacia cualquiera de los polos. Dicho de otra manera: proxima al Ecuador la relaci6n entre los ejes se mantiene cercana a ta perpendicularidad (90%; lejos del Ecuador, ya no, ne 56 + IDELBA 5. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN + Pero en una misma latitud, al cambiar la hora de nacimiento, progresivamente los ejes van acercandose o alejéndose de los 902, pues el eje del meridiano avanza en una proporcién casi cons- tante y el eje del horizonte lo hace de maneras variables alo largo del dia (consultar una tabla de casas) Yesto tiene consecuencias, porque cada nacimiento puede plan- tear una disposiciOn distinta para la cruz. Hay dos posibilidades: a) que la cruz conecte los cuatro signos de la misma cual. dad: mutable, fija 0 cardinal (Cruz en equilibrio); b) que la cruz asocie dos signos de una misma cualidad en uno de sus brazos y, por lo tanto, dos signos de otra cualidad en el restante (Cruz en desequllibrio) En el primer caso, los extremos de la cruz relacionan signos que alteman los principios diuino y noctumo 0 de despliegue y repliegue de la energia. En el segundo, la relacion se establece siempre entre signos de un mismo caracter: 0 diurnos © noctur. nos (ver figuras) Si nos asomamos al sentido de este simbolismo, deberia mos asumir que la relacion entre origen y propésito (FC-MC) se mantiene inmutable, mientras que Ia relacién entre el Yo cons ciente y los otros (ASC-DESC) puede variar. Pero tratemos de en. trar mas en profundidad en esta situacién, redefiniendo los térmi- nos, es decir, poniendo en claro qué entendemos por Fondo de Cielo, Medio Cielo, Ascendente y Descendente, 6 CRUZ EN EQUILIBRIO vo a S |S LAGARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA * CRUCES EN DESEQUILIBRIO : 4 6 @ & En principio, se trata de puntos de interseccién entre planos, también llamados nodos’?. En este caso, el plano del horizonte intersecta el plano de la ecliptica en los puntos que llamamos Ascendente y Descendente; y sucede lo mismo con el plano del meridiano con respecto a la ecliptica, en los puntos que denomi- namos Medio Cielo y Fondo de Cielo. Pero estos puntos concen tran las energias propias del plano circular al que pertenecen y, por eso, se conectan entre si, Nunca deberiamos olvidar que la energia circula entre FC y MC (tanto como entre ASC y DESC), de manera constante. El Fondo da Cielo ha sido deseripto como la base, el lugar de las raices, el pasado del individuo, sus origenes (inmediatos y remotos). Tiene toda la carga, el peso de la tradicién familiar y lo genético. Representa la encarnacion, el tomar cuerpo. Pero la dinamica propia de este eje —de este citcuito— hace que el Me- dio Cielo se convierta en un punto de atraccién durante toda la Vida. Se manifiesta como un anhelo, la necesidad de cumplimien: to. Por eso, se lo ha ligado ala vocacién, la profesion, el lugar que el individuo ha de ocupar en la sociedad, alli donde atributos y recursos aleanzan su mayor definicién. En suma, el Medio Cielo No confundir con los nodes lunares, que tienen una categoria especial y Aue describiremos en el capitulo 4 fo + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD: ¥ HECTOR STEINGRUN * nos recuerda permanentemente el propdsito de la encarnacién, Pero, en su desarrollo, la conciencia puede ignorar 0 confundir ese destino durante aigin tiempo. Que alcance a comprender el propésito depende, en gran medida, det intercambio que tiene lugar en el otro plano: el del Ascendente-Descendente. El reconocimiento de lo que soy, la elaboracién del Yo (Ascen. dente}! va a prosperar de maneras paulatinas, a través del inter. cambio con los demas (Descendente}. En un principio, el encuen. tro es con todo lo que no soy Yo, aqueilo que esta fuera de mi Después con alguien especifico —al que amo Ta— y que permi- te el re-conocimiento (es decir, volver a conocerme, ampliar la conciencia). Por ditimo, me relaciono con Ellos, los otros, con los que es posible un grado de complementariedad. Poco a poco, durante toda la vida, fas simbélicas distancias entte los planos FC-MC y ASC-DESC se van estrechando y se produ. ce un mayor grado de integracién de la conciencia, Puesto que puedo expresar de maneras mas esponténees lo que soy —por. ‘que ya no estoy en conflicto con eso— voy acercéndome a mi prop6- sito. ¥ puedo cumplitlo. Es claro que no hay ninguna condicién precisa que me obliga a ese logro. Mientras mi conciencia esouche ese latido, la pulsién permanente de los ejes que se cruzan, procu- raré despejar el interrogante sobre el sentido que tiene mi vida, Ya estamos en condiciones de advertir que la circulacion de la energfa vital se establece entre esos nodos de una cierta me- era, que varia segdn cada cruz de nacimiento. 0, mejor, segan el caracter de los signos que Se ponen en contacto a través de Ia cruz. Podemos imaginar ese recorrido graficamente (ver figura de pagina 59). Hay que reforzar, a esta altura, la idea de que nuestra inten- clén no es agotar un tema tan vaste como el simbolismo de la 2 £1 signo Ascendente es considerado, ademas, simbolo de faconstitucion fisica 0 corporaligad. «LA GARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + Mc Asc DESC eo FC cruz natal. Mas bien, trataremos de capturar, a grandes rasgos, cual es fa posible manifestacién de este importante factor de la estructura; esto es, qué podriamos esperar de un individuo que ace con determinada cruz, cudles serian las notas distintivas, las caracteristicas que definen el recorrido de la conciencia du- rante su vida. Pero sabiendo que —y esto habra que reiterarlo suficientemento— son los planetas, el lugar que ocupan por ca- sas y sus aspectos, los que van a describir mas fielmente su personalidad. Sea porque confirman y complementan lo que ex: presa la cruz, sea porque la modifican lo suficiente como para advertir desvios y aparentes contradicciones. No obstante, rescatamos la nocién de fundamento que, a nuestro juicio, tiene la cruz natal. Se la puede entender como andloga @ una radiografia que esta revelando una organizacion basica; esa, a través de la cual se va desenvolviendo la condicion humana. En to que sigue, trataremos de mostrar cémo puede evolucio- nar la conciencia de una persona, al tomar contacto con las ener gias de su cruz natal. Seguiremos estos pasos en la desoripcion: 1 Las condiciones del ambiente en que nace (signo del FC); 88 decir, el clima que la conciencia captura durante los primeros aiios. 59 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD! Y HECTOR STEINBRUN + 2 Las respuestas que se originan en el contacto con ese ambiente familiar y social y, como consecuencia, el paulatine surgimiento del Yo (signos del FC y del ASC). 3. Las primeras influencias, los esbozos asociados con lo que sera el futuro propésito para la vida (signo de! MC). 4. Las posibles conductas cuando se producen encuentros 0 interaccién con otros: en pareja yy en otras relaciones (signos del ASC y DESC). 5.- El reconocimiento mas nitido del propésito y la funcion de! Yo ante la paulatina integracién de la conciencia (signos del MC y ASC) Son perfiles, prototipos, retratos en blanco y negro, que es: peramos puedan ser utilizados como una nueva y algo mas pro: funda aproximacién a la carta, desde la mirada global. Dentro de las dos grandes categorias que establecimos, co- menzaremos por la de cruz natal en equilibrio, para intentar un delineamiento de las cuatro posibles variantes en cada modali- dad: mutable, fija y cardinal LAS CUATRO CRUCES MUTABLES v Como sefialamos en su : momento, el caracter mutable permite una enorme capaci- dad de adaptacion a perso: nas y circunstancias, pero de maneras distintas segiin los signos que tocan los extre- mos de la cruz natal. Veamos esas cuatro posibilidades. Il Como podemos apreciar, en esta cruz, origen y prop _ + LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « sito(FC y MC) estan asociados con la energia mutable de desplie gue. Esto significa variabilidad, agitacion, movimiento. 1 Una persona nacida bajo esta cruz tendra que atravesar, desde Ia cuna, experiencias que provienen de un entorno en don. de se hace palpable la inconsistencia afectiva, en donde predomi- ra el registro mental por sobre ta expresin emocional (I). 2.- Reconocera y luego asimilaré que su herencia genética la habilita para tomar contacto con multitud de estimulos que se suceden sin pausa Séle tiene que conflar en que podra volverse agil para asociar unos con otros, establecer prioridades, aleanzar una organizaci6n minima. Sus sentidos en alerta, Su capacidad para “dlalogar” con todo lo que se mueve a su alrededor, le sirven de brijula. Por momentos, puede desorientarse, creer que esta perdida, en un mundo ajeno y desconocido. Luego wuelve a ubicarse plasticamente, reco: nove sus propias sefiales y retoma el contacto (If - )<), 3. Al cabo de un tiempo, ta necesidad de ampliar horizontes, de alcanzar mayor sabiduria, va teniendo eco en su interior. Es el propésito (MC) que va delineandose a través del impulso a bus- car, como si la persona reconociera que la excitacion de la aven- tura es un pasaporte para lograr mayor satisfaccion ( /). 4. Poco a poco, a medida que interviene la energia mutable de repliegue (desde el brazo del ASC-DESC) el Yo se ve obligado a entrar en territories desconocidos, a retornar a la vivencia de to externo como lo absolutamente impersonal y desmesurado y re- aparecen los recuerdos de vacilacion y vulnerabilidad. Oscila en- tre el temor y el valor. Sus propias impresiones se fusionan con las Imagenes que provienen de os otros. A veces hay coinciden Cias, a veces fuertes discrepancias. Entonces opta por adaptarse y sobreadaptarse; busca apegarse porque advierte que eso puc- de ayudario a salir del letargo. Y cultiva mas y mas su capacidad de percepcién en relacién con las personas. 0, mejor, se da cuen- ta con mas eficacia de como amoldarse y cuando partir. Sabe que Puede permanecer vinculado todo lo que haga falta, hasta que 61 / + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « _ wuelva a generarse el deseo de participacion en nuevos ambien- tes e intereses. Si hay otro en el marco de Ia pareja, esa persona sera la encargada de facilitar un proceso de purificacion y autoalineamiento, 0, alainversa, las crisis que se producen en el seno de la relacién intima despiertan la capacidad de autocritica y favorecen esa purificacion ({ - MP). 5. Cuanto mas se integra el Yo, mas aparecen las mejores, virtudes de este tipo de personalidad: una profunda compasion y la consecuente necesidad de ayudar a quienes lo requieran, de ma- neras directas o indirectas. Se convierte en el servidor de la. comunt- dad. Asi esta mas cerca de sus ideales, de valores que le parecen inmutables y puede cultivar su filosofia en la préctica (7 -)(). ja integraci6n de conciencia quedara relativizada, esta per sona se sentiré mas proclive a su deseo de proteccion a través de la dependencia, aunque siga sonando con quimeras y persiga objetivos que estén demasiado tefidos por el anhelo de confir- mar su valor como individuo. En la segunda cruz, el eje FC-MC también participa de la con- dicion mutable de despliegue (el carécter diumo 0 masculino), pero con diferencias apreciables en relacion con la cruz anterior. 1. Una persona nacida bajo esta configuracion pasara por experiencias que, desde tem. prano, alientan la dependen- 2 a cia de modelos, consignas e ideas sobre la vida, que es- taran circulando en su am biente. Puede tratarse de cri- terios diversos, mas que de uniformidad Pero la concien- cia queda capturada y bue- na parte de sus respuestas tenderé a convalidar esas formulas (A). « LAGARTA NATAL COMO GUIA EW EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + —_ 2 El valor que esta persona se adjudique a si misma, oscila- ra segin se adapte rapidamente y acepte que esa manera de vivir ges la que corresponde, 0 comience a dudar (MP - ) 3. Sin embargo, lo més probable, es que su propia naturale: zay los acontecimientos que le esperan, la ayuden a tomar con: tacto con la diversidad, con el intercambio. Las energias del MC incitan, promueven el deseo de saber, de pensar, mas que de sentir. El juego de polaridades surte efecto y esta persona se abre a la posibllidad de escoger entre otras categorias y valores, descubriendo los matices. Entonces comienza a poner nombres, aclasificar y aprender desde su propia légica (IL). 4,-Cuando el circuito ASC-DESC, de energias femeninas o de repliegue, se hace visible y propone condiciones diferentes, el Yo se Sobreadapta. Entonces, pone en juego su laboriosidad la capacidad de hacer bien las cosas— al servicio de los demas, aquellos que van a juzgarlo. Quiere protegerse y se exige, para recibir aprobacion. Pero también sabe discemir y puede estable- cer diferencias entre lo propio y lo ajeno; puede separarse y man- tenerse vinculado, Este punto es crucial. Una persona con estas caracteristicas tratara de mantenerse equidistante entre su mun- doy el mundo, puesto que tiene que preservarse para analizar, evaluar, decidir dentro de fo maitiple. De modo que cuando llega la verdadera experiencia en pareja, queda profundamente conmo- vido. Esa otra persona, ese To, es reconocido, no por lo que es, sino por lo que desearia que fuese: alguien capaz de conducitlo hacia su propia redencién. Parece depositar en él (en ella) la ex pectativa de pureza que asoma en su conciencia, Cuando descu- bre que se esta engahando —o cree haber sido engafiado— rehiye, rechaza el encuentro y queda aturdido durante un tiempo. Si la experiencia se repite, es posible que no quiera internarse en el nivel mas profundo de la relacién y prefiera la superficialidad del contacto, a tener que asomarse alo abismal que, no obstan- te, lo deslumbra, En el momento en que comprende que la bis- queda de la virtud, de la pureza, 5610 puede lograrse por medio de fo 64 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD) Y HECTOR STEINBRUN + _ una paciente indagacién en si mismo, con el estimulo que la otra persona brinda, se sentir en condiciones de intentar el vinculo por fuera de la fascinacion (1IP - ) 5. Entonces se abren, para este tipo de personalidad, cana. les de intercambio entre su interioridad y el mundo, que tienen otra calidad. Es capaz de ejercer su talento natural para volverse ductil, practice, sagaz y, sobre todo, mediador, interlocutor pro- fundo en los distintos niveles de la vida social (I - TIP). Sino le es posible cumplit con el anhelo de logro del Mc, puesto que la conciencia sigue fragmentada, ta participacién se wuelve un simple canje de ideas o de materiales, sin otro propési: to que el beneficio personal Ahora nos encontramos con otra categoria: 1a ener ia que circula entre el FC y el MC es de naturaleza mutable, pero en repliegue. Predomina la pasividad pro- pia del mundo de la noche, del mundo interior, en los asuntos que mas nos deter- minan: de donde provenimos y hacia donde vamos. 1.- Eso supone que las Condiciones en las que nace un individuo con esta cruz, lo alertan sobre la necesidad de ajustarse paulatinamente a su medio, sin estridencias, con naturalidad y dando las respuestas que se es- peran. Es decir, nada que altere una rutina previsible. Acomodar- se y aceptar genera seguridad; sobre todo, porque escucha las ctiticas de los otros sobre su desempeiio y trata de esmerarse, comportarse bien, Tanto como para saber perclbirlas de antema- no y cubrir posibles deficiencias (NP ). 2. Esta seguridad se wuelve esencial unos afios més tarde, « LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « quando toma contacto con un mundo pleno de vicisitudes y desa: fios. Hace falta tender puentes, establecer nexos, comunicarse. La curiosidad es el motor que permite la aventura de conocer, pero con suficiente recelo (I - 1) 3 EI MC empieza a tener mas influencia y genera interrogan- tes, apetencias, en torno al misterio de vivir ((). 4, Cuando también interviene el eje mutable de despliegue {aSC-DESC), se van generando movilizaciones y expresiones del Yo, atin de caracter erratico, A medida que los planos se integran para la conciencia, va aumentando el interés por participar en los més diversos experimentos con los otros. Aqui pueden existir muchos TG que acompaiien en el camino. Son ellos los que pue den pose’ las llaves para abrir muchas puertas. Esto no significa que la norma sea la dispersién, sino mas bien que cada persona en pareja, renueva la esperanza de sentirse guiado 0, mejor, de recuperar la confianza en que sera capaz de recorrer su propio sendero en compaiia (I - 7) 5. Es que la ilusion de que va a perderse entre tantas opcio- nes, desemboca en desénimo, desaliento, en relacién con el pro- posito. Pero la atraccién hacia todo lo que se refiera a la condi- cién humana, la necesidad de involucrarse, de internarse en las profundidades del océano de la vida —propia de este MC— es poderosa y esta persona termina por abrazar su vocacion de redi- mir, de alguna forma, a los otros. Aun cuando se sienta defrauda- do con sus primeros intentos (){ - I[). Precisamente, la desorientacion es caracteristica de las per sonas que nacen con esta cruz, cuando la conciencia todavia se halla muy fragmentada, Pugnan por alcanzar una quimera y se dispersan. En la Gitima cruz mutable, vuelven a presentarse las condicio- nes de la anterior: las energias que circulan entre FC y MC perte- necen a la modalidad nocturna o femenina. Esto es, producen un efecto de repliegue destacado. 66 + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN + 1. La persona que encar- 4 na con esta cruz se siente, a la vez, procediendo de una galaxia muy lejana y sumer. gida en un mar espeso, en donde los orfgenes son os- curos. La respuesta primera es la incertidumbre. Curios. mente, parece estar a la de- riva y, sin embargo, cautiva, Una vez més, el recurso que esté mas a mano es la de- pendencia, esbozada como mimesis (imitar a los que la rodean) creyendo que de esa manera se sentira protegida ()( ). 2. Hay algo de ingenuo en estas, sus primeras respuestas: el mundo no puede ser hostil; la verdad debe hallarse muy cerca; estara protegida por fa vida misma ()< - 2). 3. Pronto se da cuenta de que la orden interior ligada a su destino (MC) la invita a diferenciarse, a separar lo que le corres- ponde de lo que le es ajeno. Todavia no comprende cual es el sentido de la oritica implacable que surge de si misma, pero sabe que debe mejorar su sintonfa con la realidad (11) 4.- Cuando se hace sentir la influencia del brazo del ASC DESC (con energia de despliegue), comienzan tos problemas. Aquellos con los que se relaciona tienen otros intereses, otras ideas. Sabe que necesita compafieros para el viaje hacia si mis: ma, pero no le resulta sencillo mantener los vinculos. Mas bien pareceria que, en un momento dado, la estorban y que los mejo: res resultados se obtienen dentro de la variedad. Pero la alianza con el otro especifico en pareja, permite que resuciten sus anhe- los de horizontes més vastos, tan vastos como los que esta per sona percibia durante su infancia (4 - If). 5. Amedida que el Yo se integra, también lo hacen las distin tas parcelas de la mbitiple realidad. Entonces se ve obligada a ne fg MO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA » 1 UA CARTA NATAL \ger lo justo, decidir sobre lo que es bue- juagar lo verdadero, esc ino. Es el momento para ubicarse en un lugar poco estridente y poner a prueba su capacidad para aportar estimulo y entusiasino ‘alos miembros de su comunidad, La condicién de guia, mas una laboriosa capacitacién, son sus virtudes. Y puede verse como maestro 0 discipulo (IIP- 2). No obstante, si pierde su sentido de lo social y solo procura ajustarse a sus metas personales, este individuo se convierte en el eterno viajero, que suefia con volver al lugar del cielo de donde proviene, O en el hombre de negocios que espera el éxito, gracias a su habllidad para poner las cosas en su lugar, LAS CUATRO CRUCES FUJAS Recordemos que la cualidad fija permite obstinacién y conse ‘ouencia y que a este tipo de personas le satisface dejar huella de su paso por la vida. En esta primera cruz fija, nos encontramos con que el dialogo entre FC y MC se hace a través de la energia en repliegue, pero con la cualidad fija. Y esta es una modalidad caracterizada por la facilidad para retener, para acumular. De hecho, Tauro y 1 ™ Escorpio son considerados como los signos de mayor po der, debido a la concentra clon de energia vital {L- Pero en una persona que viene al mundo bajo esta cruz, tal condicion obra ge- nerando un ambiente prima: rio que nutre, soporta y tam: bien condiciona. Sélo que las condiciones se viven natural- 67 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINBRUN mente, como una consecuencia casi deseada de la proteccion, “Te doy, pero estas obligado a responder bajo estas reglas”, sue. na como franco, verdadero (°s). 2 De tanto en tanto, se presentan rigores y desafios, para poner a prueba la consistencia de los mismos, A veces de parte de los protectores, a veces desde la persona misma. En determi nadas ocasiones, sin embargo, las exigencias suenan con es- truendo y pueden provocar sacudidas. Alteran por completo la caima y la rutina. No obstante, las presiones que esta persona puede recibir de su ambiente, aumentan en proporci6n directa a su deseo de expandirse, de ganar libertad, Lo diferente entra en pugna con lo conocido. Comienza a librarse una batalla entre et temor a ser desterrado, a no tener lugar y las ganas de alcanzar estatura propia ('5- =). 3. Desde el MC se presenta el primer esboz0 de la necesidad de reacomodar, aglutinando, pero de otra manera, quizés mas rigi- da, La atraccién hacia el poder (tener autoridad, coraje, fuerza) em pieza a proponerse como un valor deseable, Si puedo, si tengo caps- cidad, voy a lograrlo. Querer y poder se welven sindnimos (TT). 4.-Lainteraceién del plano ASC-DESC (de energias expulsivas 0 en despliegue) no hace sino complicar su situacidn: 0 rechaza a los suyos y se alia con otros para ganar su propio espacio, o prefiere seguir con los de su estirpe para mantener seguridad. Un dilema de hierro que no se resuelve de una sola vez, sino con forcejeos, expulsiones y reencuentros. Aqui, la presencia de ab guien especial (en pareja), permite la mirada en el espejo, la con- ciencia mas nitida de su posibilidad como individuo singular. Y puede no creer que ese sea su propio reflejo, rechazando el vinew- lo, O puede sospechar que el otro quiere retenerlo, fijarlo en una condicion que no es la suya, También puede someterse, si se trata de intercambiar cédigos semejantes. Cuando alcanza cierto grado de maduracién, rescata su calidad mas genuina: la de inter arse en la vida poniendo en juego su poder creativo. ¥ esto sign fica suficiente ambicién como parar proponer nuevas condicio- “| « LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENICIA + nes; pero también supone reconacer a ese Tu como aliado incon- dicional (= -@2). 5 La Integracin paulatina de la consiencia, por efecto del intercambio entre los ejes, permite a esta persona adherir a un crte- fio muy Gislinto con respecto al pader. Se siente poderosa sin nece- sidad de aspirar al poder que otros tienen, Su reserva energética le permite formular objetivos y alcanzarlos; pero también esta moviliza dda por un espititu reformador, que la lleva a sentirse exploradora antes que esclava de sus propios logos (TM.- =). ino puede alcanzar ese grado de integracion, se manifesta- raimpaciente y algo subversiva en sus acciones aunque, alavez, deseosa de mantenerse bajo la proteccidn de autoridades de cual- ‘quier indole. 1. En esta cruz, el eje FC: MC sigue siendo retentivo (0 con energias en repliegue), pero para la persona nacida bajo estas condiciones, la fuerza del apego queda asen: tada desde las primeras viven: cias. En efecto, aqui las nor: mativas para vivir estén impre- sas, de tal forma, como para ‘que no haya necesidad de ex plicacién alguna. El individu sabe que tiene que compor tar: se de tal manera—y siempre toma la forma de obediencia a alg nna autoridad-— y que no hay altemmativas. Mas que en el modelo anterior, esto significa sometimiento acambio de seguridad afectiva Y, por eso, sentido de pertenencia (M). 2. Con los aiios surge la necesidad de ser premiado, antes ‘que castigado, y mostrar con orgullo esa distincién. Aparecen las @anas de exhibirse, de mostrar el potencial de recursos que trajo he eee \oocere + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD! Y HECTOR STEINBRUN » ‘al mundo. Pronto se sentira atraido por la belleza en todas sus manifestaciones (TiL- Q). 3. Es cierto que la presion de! MC invita a mantener la sol dez por el reconocimiento de lo que esta bien hecho, aun bajo estas tribulaciones. De modo que los malestares quedan atenua. dos y cabe a posibilidad de responder a los deseos de la familia (casi un clan), para que no haya culpa (%3). 4. Cuando las energias de despliegue, propias del eje ASC. DESC, tienen mas cabida en la conciencia, la nocién de individua- lidad se hace més fuerte. Conquistar, en sentido amoroso, contri huye a aumentar el valor personal, Se mantiene egocéntrico por agin tiempo y,%a la vez, profundamente ligado a sus origenes. Es la presencia de otra persona en el émbito de pareja, la que lo desestabiliza, porque no se sujeta a lo que ya fue establecido ¢ incorporado. Lo vive como algo extratio y que provoca repulsion, al menos en una primera instancia. Si puede tolerarlo, eso dara lugar a profundas contradicciones, poraue lo nuevo, lo distinto, se intercala, deja entreabierta una ventana que permite la viven cia de la libertad ({2 - =) 5. Cuando puede asimilar profundamente las diferencias (den tro y fuera), se siente capaz de expresarse como un individuo ubicado con suficiente fortaleza ante la sociedad y, por lo mismo, ganar su respeto. Sus preferencias pueden estar ligadas a las artes, la cultura y las relaciones piblicas. Puede sentirse valo- fado por otros porque aprendié a valorarlos (¥s - £2). Si no es posible una mayor integracion del Yo, este individuo quedaré en la bisqueda de satisfacciones personales y activida- des placenteras, pero demasiado centrado en sf mismo, para cal mar la tensién que se origina en su interior. La tercera cruz fija muestra que en el eje FC-MC circula ener- gia en despliegue, lo que promueve un desarrollo distinto de la ‘conciencia, 1. La persona nacida con esta cruz puede percibir que su | LACARTA NATAL COMO GUIA EN’ EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « ambiente inicial le conflere un grado de atencion muy especial. La esperada, la pri- mera, la tnica, la que se des- taca son expresiones que re- velan bastante bien la expec: tativa que genera su presen cia en la familia Pero también, ese sen. tise importante la obliga a seguir obteniendo aproba- clon, bajo una sutil depen- dencia. Se siente individuo desde muy temprano, pero tiene que corroborarlo (£2) 2 La necesidad de mantenerse estabilizado y con un grado de coherencia interna, se expresa a través de movimientos y res- puestas mas 0 menos elaborados. No tolera faciimente alteracio- nes y des6rdenes en su medio; preferiria que todo se desarrollara en paz y de forma predecible (£2 - ¥). 3; Sin embargo, la paulatina atraccién de! MC le permite vis- lumbrar lo variable, lo excitante y también lo desconocido. Va to- ‘mando conciencia de que su destino puede conducirlo a situacio- nes que estan fuera de su control. Y se va predisponiendo (=). 4. Cuando las energias de repliegue del circuito ASCDESC comienzan a ser procesadas, este individuo se ve ante un dilema: alimentarse de lo que ya conoce para sentirse valorado, o inter. arse en el oscuro laberinto del encuentro con otro, que puede no considerarlo. En todo caso, esos intercamblos tienen todo el atrac- tivo de la noche: deseo y temor permanecen aliados. Puede apa: recer un especial To, alguien que lo invite a disipar su natural reparo y entonces comienza una verdadera contienda. Intentaré hacerse valer y dominar al otro 0 bien se someterd, perdiendo privilegios. Un juego de poder que se mantiene vigente atin cuan- do no pueda reconacerse victorioso (%s - Ml). “| | + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN « 5. Cuanto més plena conciencia de si mismo tenga, mas se atreveré a desprenderse del criterio que siempre mantuvo en vi- gencia. Advertira que su sentido de valor no es inmutable, que los demas lo admiran o lo desprecian por sus acciones y no por su naturaleza. Y esto (que es el resultado de la interaccién de los dos planos) facilitara la busqueda de un ritmo muy personal para su vida. Entrar, quedarse Io necesario y partir hacia un diferente nivel de lo vital, admitiendo sus dones para improviser, sin sacr ficar el placer que eso le provoca. El contacto social con gente de todo tipo se vuelve estimulante. Proliferan distintos intereses y va ganando terreno. Se aquieta, se afirma, goza (=- UV). Sin embargo, si esta persona se sintiera incapaz de comple- tar ese recorrido, si su conciencia no lograra mejor integracion, quedaria fuertemente ligada @ lo tradicional, pero boicoteando esa posicion de maneras no consciente o ereyendo que la vida se opone a su deseo de preservarse para mantenerla. En esta Gitima posicién fija, el circuito FC-MC conserva la mo- dalidad de despliegue o de movilizacién, de exteriorizacion al maxi- mo nivel. 1; En efecto, una perso- , 2 reeeiaectone eee parece sentir 1a expulsi6n, desde la cuna, Su ambiente primario carece de continui- TM W | dady lacontencisn afectiva se welve fluctuante, Se crea en su psiquis el sentimiento de Fechazo 0 de desarraigo y co: mienza la bisqueda de un lu a gat, de una condicién mas pro picia. La corriente de energia asociada con el MC pulsa de modos convincentes para ello (=). 2.- De manera que se presenta la necesidad de alcanzar una 4 « UACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA © posicién destacada, una estatura notoria, Pronto se da cuenta de que la tarea esté plagada de obstaculos e impedimentos. Se atfr- ma, se adhiere y cae, pero vuelve a intentarlo. El cultivo de la ntad se realiza gracias al imperio de lo hostil (=: - Ml) 3, La noche —propia del plano ASC-DESC—comienza a mos- trarse y su capacidad de acopiar energia se vuelve indispensable, ‘Aicanzar poder, lograr Su propio brillo, gracias a su habilidad de sobrevivencia frente a la adversidad, la coloca en una condicion incémoda. Los otros no perciben la razén altima de su lucha y, aunque a veces se somete y parece dependiente, en otras se rebela, toma distancia, se retira. Los aliados lo son, si contribu- yen a su propésito. Sino, pueden convertirse en enemigos. Mien: tras perdure la sensacion de estar excluida, de “no formar parte de", mayor sera su determinacién para incluirse por todos los medios a su alcance. Con el paso de los afios, al aparecer la oportunidad de ese Ta especial, también se precipita la expectativa de alcanzar sosiego, paz. La frase “el descanso del guerrero” resume bien esta inten- ci6n. Pero su vida puede transcurrir bajo presién y hasta tormen- to, sino logra desentrafiar su propio misterio. Si no accede a su esencia que palpita muy dentro y la ofrece, fa comparte con los otros. La responsabilidad de Ia entrega, sin violentar su propia naturaleza ni la ajena, es un reto mayor (IIL. - 8). 5. Cuando la conciencia reconoce Ia vibracién conjunta de ‘ambos planos (el del horizonte y el meridiano), ta persona estaré mejor preparada para el liderazgo sin arrogancia, utilizando toda su potencia —mental y fisica— para objetivos precisos en rela cién con la Sociedad. Puede volverse muy generoso aun desde la autoridad que ejerce, pues esta reconociendo que sus dones no fueron otorgados para su propio beneficio (Q2- MU. Si la integracién de estos planos no es aun posible para ta Conciencia, la vanagloria personal, el orgullo exagerado por sus logros son los rasgos que acompaiian a una férrea voluntad que lo controla todo, dentro de su propia problematica. vyolur to ye + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINGRUN « LAS CUATRO CRUCES CARDINALES Lanota distintiva de la cardinalidad es el movimiento destina. do al hacer, ala accién por la accién misma, Aqui los beneficios 0 los réditos quedan relativizados, aunque con las diferencias que veremos a continuacién. En esta primera cruz, las oa energias del circuito FC-MC son 2 cardinales en despliegue; esto es, impelen a la manifestacion urgente. z 6 4.- El individuo que viene al mundo bajo esta configura clon, percibe rechazo desde el principio. Su ambiente puede reunir caracteristicas que vy transmiten el mensaje de hos- tilidad con muchos matices: maltrato, invasién, limitacion, discordia, etc. (Y) 2.- Pero como esta situacién primaria desemboca en algtin grado de desamparo afectivo, esta persona sélo atina a defender se de las dos maneras mas basicas: atacando y parapetandose. Es decir, parece obligada a sobrevivir en su propio campo de batalla, Es probable que su sentido de valor flaquee. 0 que se smuestre a veces temeraria y otras, prudente. El reto es lograr el mayor grado de eficacia para la accién en el mundo y trata de conse- guirlo a través del endurecimiento paulatino. Puede sentirse fragil, pero debe mostrarse fuerte. La expresi6n punzante y desorganizada va tomando perfiles mas previsibles. Quiere sentirse reconocida por sus esfuerzos, aunque muchas de sus tensiones internas se preci piten en forma de rebelién o de rabia (Y - %). 3. La influencia del MC transmite deseos de pacificacién y armonia, pero también el reconocimiento de su anhelo social; 74 | ~| aes « LA GARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA ‘aun cuando todas Sus experiencias tempranas hayan favorecido fl cultivo de la Soledad o el aislamiento (+). 4.- Cuando la conciencia empieza a registrar de maneras mas decididas la influencia del eje ASC-DESC, que tiene cualidades cardinales en repliegue, el otro con el que se relaciona puede genctar desconfianza 0 suspicacia. El vinculo entonces es pru dente y, a la vez, crea expectativas de lograr comprension y ampa 10. La experiencia dentro de la pareja pasa por todos los estadios, que van desde la actitud distante a la entrega condicionada. Es com plejo, aqui, que la persona alcance a considerar como un par aquien costa a su lado. La afioranza de calor afectivo acorta las distancias, pero su dificultad para expresarlo, las alarga (/ - 6). 5. Solo cuando se siente apoyada en si mismay se anima a un intercambio mas fluido (cuando los ejes de FC-MC y ASC-DESC. entrecruzan energias aniveles mas profundos, porque la concien- cia esta preparada para eso) le sera posible proponer un amor sereno. El proposito de recuperar la nocién de armonia—y, por eso, de ordlen— se expresa también en sociedad. Como vocacién, la no- ciGn de belleza interior (lo ético) puede asociarse con la exterior (lo estético) y producir actividades que promuevan cooperacion 0 que alienten las artes en sus diversas manifestaciones (= ). Si el Yo no puede lograr un nivel mayor de Integracion, este individuo se escudaré en su propia isia y tratara de mantener moda. les mas o menos refinados en el esporddico contacto Social. O exhi bird afabilidad en la superficie y frustraci6n en su intimidad, En la segunda cruz cardinal se repite la cualidad de la energia del plano FC-MC: son puntos de despliegue 0 de movimiento cen. trifugo. De ahi que las circunstancias ligadas al origen, no pro: Mmuevan el arraigo ni la consistencia emocional 1- En efecto, una persona que nace con esta cruz puede sentirse en paz, con un trato afable de parte de quienes la rodean y, sin embargo, con el sentimiento de variabilidad en referencia al i 76 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINERUN « vy alimento emocional. Suele 2 tratarse de un hogar por e| que desfilan muchas perso. nas; de ahi que el individuo no tiene registro de un niicleg constante (2) 2. Peto la afloranza de un verdadero nido va crean. do dependencia sutit con quienes pueden brindar mas a atecto. 0 trata de movilizar se para crear sedimento, un piso mas sdlido y continuo en el drea emocional (2-68), 3. Las primeras notas provenientes de! MC lo invitan a emerger, diferenciarse, hacerse un lugar en donde su presencia se note (Y). 4 Cuando el ele ASC-DESC, de energias en repliegue, co- mienza a manifestarse, esta persona se reconoce con mayor gra do de apetencia y vulnerabilidad. Va presentandose, entonces, la creencia clasica de que habra otro que se convierta en sostén, en soporte, para permitir su pleno desarrollo como ser humano; 0 que ella debe hacerse responsable de mantener en pie la relacion y, después, la familia, Puede atravesar por experlencias que la invitan a reconocer que ese cometido no prosperara y se frustra, aunque no renuncie @ su empeno. Esta situacién puede modificarse ante el encuentra en pare- ja, desde otro lugar. Es decir, que esa otra persona le permita advertir su propia fortaleza y capacidad de sostén con relaciGn a si misma y a los otros. Entonces, compartir se hace factible den- tro de un orden diferente. Cada cual se siente responsable en su propia area y en reas comunes (68-5). 5. ¥ esto contribuye enormemente a que se afirme, también, en el marco social; porque, poco a poco, puede considerar el medio en que se desempefia como formando parte de su propia 6 | LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA © familia. Esa gran familia que, a veces, necesita de su liderazgo, 1u empefo por llevar adelante un proyecto comin oe anto mas Integradas se encuentran los ejes de la cruz en ta conciencia, mejor podra expreser esta persona su fuerte natu raleza y su inclinacién a actuar de acuerdo con sus sentimientos, cunonestidad y franqueza, al servicio de todos (Y - ©). Pero, si el proceso de integracién del Yo no se cumple, la energia flucttia entre acciones surgidas por el deseo de notorio- dad muchas veces en forma prematura— y aeciones dirigidas porlanecesidad de lograr satisfaccién emocional para si o dentro del mundo doméstico. Aqui circula la energia de carécter cardinal y en replic- gue entre FC y MC. Es decir, se trata de energia en movi miento centripeto 4 De ahi que la perso- na nacida bajo esta cruz, puede sentirse contenida desde el primer momento, nutrida emocionaimente 0 con evidencias palpables de afecto. Y, aunque esta situa clon no se mantenga a lo largo de Ia vida, genera un nivel de seguridad apreciable, Su raiz la sostiene (&). 2. Es claro que esta lectura de la conciencia (por fuerza, in- adecuada) va despertando sensaciones contradictorias: oblige cién de continuar un legado y deseo de abrirse camino por su cuenta, Al cabo de un tiempo, los hostigamientos 0 presiones del medio —dirigidos 0 no hacia ella— provocan irritacion o impulsividad; de a ratos, rebelién, Percibe que tiene que emerger como ser individual y iucha por ello como puede (63 - Y). ka + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD ¥ HECTOR STEINGRUN + 3. Las influencias provenientes del MC acenttian ese sent. miento y le agregan matices: cualquiera que sea el destino, la sociedad reconocera a esta persona como una de sus hijas; pero también, le encargaré mantener la continuidad de los principios que la sustentan (7). 4. El juego de las energias de ASC-DESC, en franco desplie gue, ayudan a la busqueda de su propia identidad. Esto se parece ‘auna conquista, un desafio que puede quebrar su lealtad al origen. La presencia de otro, en el mundo de la pareja, ensancha ‘su mundo y predispone a la cooperacién o a la rivalidad, porque en este nivel se reedita su problemética: fidelidad a sf misma o al otro. Es decir, puede considerar a ese Td como una prolongacion de su persona o de la raiz ala que se debe (Y - 4). 5.- Cuando la tensién se resuelve, cuando los planos pueden quedar mas integrados en la conciencia, el vinculo se torna mas armonioso, dado que comprende que no compite sino que colabo- ra, Y lo hace de maneras cada vez mas eficaces. En realidad, la resolucién de ese vinculo la conduge a reconocer que puede sen- titse en sintonia con la sociedad a la que pertenece, sin renunciar Su individualidad, sino mas bien confirmandola, En el mejor caso, este individuo puede convertirse en el ink ciador, el pionero que logra abrir causes nuevos dentro del respe- to por el orden establecido. Es capaz de organizar y organizarse infatigablemente, resaltando el valor de lo personal dentro de lo colectivo (78 - Y). Si el Yo no completa su tarea de integracion, sus acciones pueden volverse erraticas y egoistas, aunque trabaje dentro de la Orbita de una instituci6n pablica 0 privada. O expresarse con al {in grado de obstinacion, como si las circunstancias le fueran adversas. En la cuarta cruz cardinal se repite la condicion anterior: el ee del FC-MC es de naturaleza femenina o replegada, mas pasi- va. 78 | | «= LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA » 1 Una persona que na- ciera con esta configuracion percibird, desde el inicio de su vida, que su ambiente participa del respeto por las formas, la aparlencia y el apego a la tutina. Pero, si- multaneamente, se va va- ciando de calor afectivo. O la emocionalidad queda circunscripta a determinados patrones. Es posible que no haya prohibiciones expresas, pero la perso: na percibe la carencia de demostraciones de afecto o la auster dad, la economia en esas manifestaciones (5). 2. Una de las respuestas a esa situaci6n supone mantener. se separada, aislada; la otra, procura agradar a las personas de su alrededor o volverse algo complaciente (7% - 2). 3. El iman del propésito, proveniente de! MC, le recuerda su necesidad de contacto e intercambio, la basqueda de algo mas nutriente (68). 4. fn la medida en que las energias en despliegue (propias del plano ASC-DESC) se hacen mas evidentes para la conciencia, se van proponiendo experiencias que la obligan a oscilaciones entre su registro de autorreferencia —y, por eso, de no brindarse, de cetrarse sobre si—y la cada vez mas genuina capacidad para tolerar la presencia de otro en su vida, con el que es posible compartir. Pero justamente, compartir no es pretender compaiiia de modo im Personal, sino involucrarse. Las exigencias de ese TA, en la pareja, van en esa direccién y suscitan reactividad. El otro es visto como na amenaza, como alguien que trata de vulnerar sus defensas y queda entablada la lucha, Sélo en la medida en que descubre su capacidad pare dar, para entregarse, ganando por eso genuina for taleza, podré desarmarse y considerar a esa otra persona como | 79 I _— + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « __ el que abre caminos hacia su verdadero destino (2 -"Y), 5. En efecto, cuanto mas puede el Yo integrar el anhelo py mordial en consonancia con sus logros en el plano personal, mas estara convencido de su papel como mediador sincero y contenedor de los miembros de su sociedad. También comenzara a expresar ‘con mas consistencia su amor por la belleza. El talento en el plano estético puede desarrollarse menos como una veta personal que como otra clase de entrega desinteresada a los demas (68 - 2) Si falta integraci6n, siel Yo se mantiene fraccionado, el indiv. duo con esta cruz queda atrapado por la necesidad de salir de su aislamiento, sin que eso signifique verdadera inclusidn en el seno de la sociedad. Mas bien, se tratara de participacién superficial con buen gusto y buenos modales LA CRUZ EN DESEQUILIBRIO Como ya lo advertimos, la cruz natal en desequilibrio plantea problemas mas complejos, puesto que asocia cuatro signos en donde la energia circula siempre dentro de un mismo caracter (en repliegue 0 en despliegue), pero que pertenecen a dos cualida- des diferentes. Las posibilidades son estas: FCMC mutable ASC-DESC fijao cardinal FOMC fija ASC-DESC cardinal o mutable FCMC cardinal ASC-DESC mutable o fija Con lo que se generan veinticuatro cruces posibles Pero ademas, en esta situacion y con altisima frecuencia, las, casas se disponen de tal manera como para que dos signos que den interceptados y dos casas sucesivas (y las dos opuestas) tengan un mismo signo en su clispide**. Todo lo cual despierta + En las cruces en equilibrio se da esta situacién mas raramente: cuando Uno de los ejes se sit en ls titimas grados de un signo. Pero segtn la latitud de nacimiento yet sistema de casas utilizado, pueden “ UACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + —— erosos interrogantes, al tratar de interpretar su simbolismo ieiren principio, tenemos que sospechar que el cardcter de la energia en movimiento entre fos planos de horizonte y meridiano, Guterminara muy radicalmente la acttud frente a ta vida y, por fupuesto, [a conducta. En efecto, si los cuatro extremos de la jruz en deseauilibrio se conectan con signos femeninos (esto es, gon el cardcter que llamamos energla en repliegue), el individuo que nace con este tipo de cruz tendera a asoclarse con la moda lidad conocida como introversién, En caso contrario, cuando la energia de los cuatro extremos de la cruz en desequilibrio tiene caracter masculino (o en desplie ‘gue), podemos hablar de una personalidad extravertida (0 extro vertida, en el lenguaje comén), Estos términos (introversion y extraversion) provienen de la tipologia que Jung"® presenté —segiin é! mismo dice— “como fruto de casi veinte afios de trabajo en el area de la psicologia practica”. El concibié que el movimiento de la energia psiquica y la forma en que nos orientamos en el mundo, dan lugar a ocho gyupos o tipos humanos. Estos ocho tipos son el producto de asociar dos modos de adaptacion (introversi6n y extraversién) con cuatro funciones pri marias (pensamiento, sensacién, intuicion y sentimiento). En el siguiente capitulo vamos @ tomar en cuenta y revisar la ya recono- cida anelogia entre las cuatro funciones que deseribié Jung y los cuatro elementos de la Astrologia. Pero ahora, comencemos por advertir que las orientaciones intto y extravertida forman parte de una polaridad. Es decir, no pueden existir simultaneamente en la conciencia, Cuando una de ellas gana terreno como comportamiento consciente, la otra que: enerarse distorsiones. En nacimientos cercanos a los poles, es posible encon ttar casas que abarcan 50° o mas. Ver este tema en ROBERT HAND, Essays on Astology pp.131-145 Ed. Whitford Press, 1982. "© CARL G, JUNG, Tipos Pslcoldgicos. late ' ——— + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN da relegada al territorio de lo no conseiente (lo que esté fuera dela Conciencia) y solo reaparece, cuando el organismo psiquico necos, ta eequilbri. Esto es, se presenta como compensacién. De hecho, si esto no ocurtiera con la frecuencia necesaria, el individuo que. darfa atrapado en un desorden de conducta patolégico Veamos cada una de esas modalidades. INTROVERSION 0 MODALIDAD REPLEGADA El concepto de introversién es usado ampliamente en el len, Buje cotidiano y remite a una serie de caracteristicas que son bropias del movimiento centripeto de la energia. Es decir, dirigido hacia el mundo interior, centrado en la persona misma, cuya natura. leza se muestra “vacilante, reflexiva y retraida, ...se encierra en si misma, rehitiye los objetos, siempre esta levemente a la defensiva'. Es evidente que esta descripcién se ajusta perfectamente a 'o que nosotros (desde la Astrologia) hemos denominado de va. rlas maneras: energfa en repliegue, femenina, nocturna o retenti- va. Y es en las personas que nacen con la cruz en desequlibrio con signos femeninos, donde la introversion se manifiesta como una constante. A tal punto, que este individuo tiende a compen sar tal condicién, de tanto en tanto, mediante gestos y actitudes (exteriorizaciones) que provienen de los planetas ubicados en sig- Nos masculinos o planetas cuya naturaleza esencial tenga carac- ter masculino (©,4,¢ , 2 fil) Aun asi, cualquier persona de estas caracteristicas reconoce ré facilmente su condicién introvertida: se vera conservador, pre- firiendo contacto con pocas personas 0 amigos intimos, con pla cer por la introspeccién o, a veces, dejandose llevar por fanta: sias, Suehos 0 teorias quiméricas. Su condicién le permite conti nuidad y hasta profundizacién. Pero puede sacar sus propias con clusiones sin revelar como las obtuvo y parecer impersonal. El introvertido esta mas tentado por buscar las verdades eternas y desprecia la sabiduria de la calle (propia de los extravertidos). A 82 | 0 nena =» —— scant nt conD GUA EN EL DESARROLLO DELA CONC iia ta ealie2 y capaci pore expresar las emocio vidad para hacerse de relaciones con mtitipes intere nes, fa hal ran los extravertidos. Pero detesta a los que se ee rameten, hablan demasiado y aconsejan sin que su vez, 2 ses, que " se lo pidan. XTRAVERSION O MODALIDAD DESPLEGADA e) J concepto de extraversion se basa en el movimiento centri- 7 Ja energia. Se aplica a personas con “naturaleza expansiva, ae complaciente, que se adapta con facilidad a une situa: pee crea vinculos rapidamente y se aventura confiada en tivan su accionar y por eso gustan de los viajes y cualquier moti jeva experiencia. _ rerambién aqui debemos consignar que estas caracteristicas son las que se corresponden, en Astrologia, con la mocalliee - llamamos en despliegue, masculina, diurna 0 expulsiva. Y qué 2 contin extravertia se hace muy evidente en las personas due nacen con la cruz en desequlibrio con signos ae a razon antedicha, estos individuos tienden a compensar tal situa cién, con comportamientos propios de la energia en repliegue {interioridad) que provienen de los planetas en signos iS o cuya naturaleza esencial tenga se cardcter (2,,7.AP MH). Podemos agregar que los extravertides estan usuaimente conmovides por cualquier acontecimiento mundano y, por eso, prestan poca o ninguna atencién a los requerimientos de su inte- Tioridad, Simplemente, expresan lo que sienten y se asombran de sus sentimientos en épocas de crisis 0 de pérdidas, pues tienen dificultad en prevenirlas (la prevencion es la facultad propia de la inteospeccién). Su sentido de lo social puede levarlos a extre- mos, como para ser llamativos, ruidosos y hasta intrusivos. Por 28 JUNG, obra citada, fo | 83 — + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN » _ esto, los introvertidos suelen considerar a los extravertidos coma superficiales 0 histriénicos. Estos rapidos tyazos nos muestran bastante bien con que tipo de personas nos encontraremos, si estamos frente a una carta con la cruz natal en desequilibrio, de naturaleza replegada o desplegada. Pero es evidente que haré falta considerar algo mas, el hecho de que cada eje de la cruz pertenece a una cualidad distinta (mutable, fija 0 cardinal) La siguiente observaci6n nos permite avanzer algo mas en esa direcci6n, Si admitimos que el eje FC-MC se mantiene inalte. rable, puesto que simboliza origen y proposito, entonces el eje ASC-DESC es el que ha sufrido una alteracion que afecta el equi- librio (y genera inestabilidad). Podriamos, entonces, considerer que este desequilibrio es un paso intermecio entre una concicién previa de equilibrio y otra posterior (Ver figura). Y sugerir, por eso, EQULDRIO | mp DESEQUTLIBRIO meer esque que una persona que nace con la cruz en desequilibrio “registra” en su psiquis que se trata de una condicién temporaria; que nece- sita aprender a relacionarse consigo mismo y con los demas, de una manera diferente a la que instintivamente tenderia. Y que su conciencia trataré de integrar la nueva condicién con la que co rresponderia a ta cualidad del eje FC-MC En ese caso, serfa valido afirmar que esta persona mantiene 84 | RTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA « Aca enestado Ietente 18 cualidad original del brazo ASC-DESC, como goseo (en [a figura, la cualidad cardinal), mientras atraviesa por xperiencias propias do la otra cualidad (la mutable). Y que, en jiguna medida, procurara una sintesis (o reequilibrio), conforme guconciencia advierte cual es el sentido del aprendizaje en rela cion con el propesito original Para ilustrar esto, sigamos con el ejemplo de Ia figura ante: rior, advitiendo que alli el eje FC-MC pertenece a la cualidad car ginal en despliegue o extravertida, Imaginemos el recorrido de la conciencla: 11. El individuo con esta cruz nace en un ambiente con cierto grado de hostllidad 0 que él percibe Hostil (Yen FC) y va desarro llando una respuesta que es, ala vez, defensiva y agresiva 2 Amedida que va creciendo, aspira a un grado mayor de ‘ammonizacién con el medio ( en MC), pero también desearia ganar solidez (7% en latencia). 3. Sin embargo, las condiciones que se presentan en el pla ino ASC-DESC derivan de la cuatidad mutable en despliegue. Con Jo que se acentia la modalidad extravertida y se despierta la rnecesidad de conocer, de indagar, con diferentes personas como compaiia, sin reparar en la discontinuidad ( - TL). 4. Es probable que, promediando la vida, vuelva a percibir el reclamo interno de consecuencia, de anciaje, de orden (5 -@ en latencia). 5.- Pero como la energia predominante es centrifuga, cumplir con el propésito —aspirar a valores relacionados con la belleza y la armonfa y transmitirlos— se hace mas complejo (2: en MC), 6- Tendr que atender a la expectativa por nuevos horizon tes, tanto como a la necesidad de reconocer y ser reconocido por su medio, que es el destinatario de sus ideas y proyectos. Si el entusiasmo se combina con algin grado de mesura, la finalidad de gular a otros hacia la valorizacion de lo bello se iré cumplimen- tando (- 2) 7. Esa nocién de medida provendra de factores de su propia to 8 ce 86 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN » estructura, a modo de compensacién: planetas en signos femen. nos 0 de naturaleza retentiva. Pero en la conciencla de esta per. sona, coexistiran los dictados de la condicién extravertida con log deseos de reequilibrio (la nostalgia de la cardinalidad en replie. gue), En resumen, la interpretacién del simbolismo de la cruz natal en desequilibrio ha de tener en cuenta tanto la cualidad que se Incorpora como la que se mantiene en latencia y que es propia del eje ASC-DESC Lo que nos resta es un reconociiniento muy breve de las seis posibilidades basicas en la combinacién de cualidades: 1.-FC-MC mutable y ASC-DESC fia La energia normalmente fluctuante y adaptable va tendiendo ala coagulacién y, con eso, al cuestionamiento, a la busqueda de coherencia a través de sondeos profundos consigo mismo y con otfos. Mas notable en la variante introvertida (TP { / tT) que en la extravertida, 2.- FCMC mutable y ASC-DESC cardinal. La oscilacién natural entre lo interno y lo externo encuentra canalizacién adecuada a través de un accionar participative o por iniciativa propia. Mas notable en la variante extravertida (7 / YS) que en la introvertida 3. FC-MC fija y ASC-DESC mutable. La retencién y dependencia o la necesidad de mantener con: trol y presencia van cediendo frente a la movilidad y deseo de mediar, originada por los contactos con lo diverso. Mas notable en la variante extravertida (Q<% / IL 7 ) que en la introvertida. 4. FC-MC fija y ASC-DESC cardinal La firmeza —y también la inamovilidad— en las determinacio- nes va quedando en duda y condicionada por la posible accion en Conjunto. Esta puede ser resistida, pero cuando se logra, obtiene el beneficio de la profundizacion. Notable en la variante introvertida (UT /896). —~ A GARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « wu 5. FCMC cardinal y ASC-DESC fija. £1 impulso por llevar la accién a cabo de cualquier manera ado, mas que frenado, por la intervenoién de terceros yoluntad y criterlo. Mas notable en la variante queda alent que ponen i extravertida (¥2 / 22) 6. FOMC cardinal y ASC-DESC mutable. Muchos deseos de lograr acciones mas © menos coherentes net mundo, que se facilitan por la ductilidad propia o ajena (va monte extravertida YZ: / IL A) 0 se empantanan y son criticadas {en a vatiante introvertida G76 / MP). SIGNOS INTERCEPTADOS Como sefialamos al iniciar el tratamiento de la cruz en desequilibrio, existe una probabilidad muy alta de que nos encon- tremos con una caracteristica anadida, que complica ain mas la interpretacion: la presencia de signos interceptados en un par de ‘casas en oposicién y —por la misma razn 0 como consecuen- cia— el hecho de que dos casas sucesivas (y sus opuestas) com parten el mismo signo como ciispide (ver carta en pag. 88). zComo tomar en cuenta esta evidencia? gCual es su simbo: lismo? No podemos ignorar la raz6n geométrica: cuanto mas cer ca de la perpendicularidad estan los ejes, las casas tienden a formularse en relacién con el signo que define su cispide, Por cada casa, un signo. En el horéscopo ideal, cada casa comienza en 0? de cada signo. Cuando la perpendicularidad se pierde, también se anula la regularidad en la distribucién entre casas y signos. Pero desde antiguo se viene postulando en Astrologia que los signos interceptados —es decir, signos que quedan totalmente incluidos dentro de una casa, que a su vez comienza y termina en signos diferentes— tiene alguna analogia con los planetas retr6- grados. Y si bien no hay un consenso unanime al respecto, cree: mos que vale la pena deducir algunos conceptos. Le 87 88 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN + __ La analogia se basa en el postulado de que se trata de facto. Tes que pertenecen al dominio de lo que no es consciente. 0 bien, que estos factores no se manifiestan, no se exteriorizan haturalmente. Permanecen en latencia y maduran s6lo a partir de una mayor integracién en la conciencia, Si se tratara de funciones no conscientes, podrian mantener ‘Se por completo fuera de la conciencia, como un misterio que no puede ser develado (no, al menos en el término de una vida). Si los consideramos en letargo, estaremas en condiciones de asociarlos con asuntos que requieren un desarrollo paulatino de la conciencia. Su luz los va iluminando por etapas, hasta que el misterio termina por revelarse. opt” 28 ‘Buenos Aros, ARG a &. (02:00:00 AM ZT f w ZONE: + 03:00, Be ‘osew2cou" 3489600 tese3¢ Rag wreer oot Como se aprecia, los signos interceptados son Gancery Capricorio y las ‘9asas Con igual signo en cUspide son la 12° y 1° y tas opuestas 6° y 72 + LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « De la misma manera, podemos reconocer que la presencia de signos interceptados en una certa esté evidenciando la ruptura de un ritmo regular entre caracteres, cuelidades y elementos y, por lo tanto, la falta de sincronizacién entre signos y casas. Esta forzosa -simetria va a provocar, en principio, complicaciones y frustraciones parala conciencia, puesto que tiene que experimentar reas en don- de hay intercepcion (interceptar = cortar, obstruir el paso). Recurriendo a otra imagen, es como si la conciencia pudiera atravesar una primera puerta (la cuspide de la casa) para encon: trarse, luego, con una segunda puerta (la del signo interceptado), que le resulta Infranqueable y por eso ignora. Hasta que llega el momento en que se encuentfa en condiciones de buscer la Have. De acuerdo con la teoria Rosacruz’”, las claves para expresar Jas energias de signos y planetas interceptados, de maneras mas eficaces y plenas, se encuentran en las dos casas con su clispide en el mismo signo (y sus opuestas). Pero con una particularidad: la casa que comienza en los Ultimos grados de ese signo depen- de de la casa anterior, que tiene su cispide en los primeros gra dos. La casa con el grado menor se convierte en la casa 128 de la que tiene el grado mayor. Por|o tanto, se trata de resolver primero los asuntos de las casas en giados mayores, las mas cercanas a I conclencia, y luego Interpretar adecuadamente las teméticas de las casas en grados menores. En la carta de ejemplo, esta hipotética persona tiene que descifrar la polaridad Cancer-Capricornio, que esta interceptada, Es decir, encuentra dificultad en expresar libremente sus emocio- nes (asociadas con su seguridad personal 69), tanto como en definir su rol en sociedad (4). Para lograrlo deberia ocuparse de los temas de 1" y 7* casas (en los tiltimos grados de Uy MU y entonces acceder a los asuntos de 6 y 12 (que comienzan en los primeros grados de ST). J. WICKENBURG ** aporta sugerencias sobre lo que eso sig- 1 ELMAN BACHER, Estudios de Astrology, Volumen IV, Ed. KIER. JOANNE WICKENBURG, Signos Interceptadios, Ed. Sirio, 1985. = nificaria en cada par de casas con igual signo. Toramos las que corresponden al ejemplo: 12°19 y 6279, Casas 12% 4%: *...este individuo posee un sentimiento mas fuerte de lo normal con respecto a su vida y al propésito en esta... Es un alma que ha llegado a la vida con una particular misién que ha quedado incompleta en una encarnacién previa... Podtia sentir que hay un gufa que lo observa y fo ayuda en su camino. Una vez que halla la causa a la cual entregar su vida... sus signos inter- ceptados comeneardn a funcionar mas objetivamente, offeciendo asistencia en el cumplimiento de su mision”. Casas 6° - 72: “Hace falta trabajar (6%) con 0 para el piiblico (7), El nivel de responsabilidad en lo rutinario determinaré el gra- do de triunfo o fracaso, que experimentaré en la confrontacién con otros... Necesita continuos ajustes en sus relaciones... para liberar la expresién de sus signos interceptados”. Con planetas en signos interceptados, la dificultad es similar. No expresan todo su potencial hasta que la persona pueda hacer- se cargo, con mayor profundidad, de lo que esas areas proponen. Desde nuestra experiencia podemos admitir que los signos y pla netas interceptados representan problemas de compleja resol ci6n que, sin duda, movilizan paulatinamente la conciencia, aun. que durante buena parte de la vida pasen desapercibidos. La per sona con esta particularidad, primero los ignora; luego, puede registrar su incapacidad para encararlos y atribuir las dificultades que se presentan, a condiciones externas; es decir, cree que se hallan por completo fuera de su aleance. Hasta que esta en con diciones de asumir, por si misma, lo que esto suponga Pero no debemos perder de vista que esta es una condicion entre otfas condiciones; que el resto de la carta, la dinmica pro- pia de la Totalidad, opera en forma constante y congruente para lograr un cierto equilibrio, que vuelve a perturbarse cuando la conclencia se topa con el siguiente nivel de complejidad. 2} Capitulo 3 EL BALANCE DE ELEMENTOS Es bastante cierto que una mirada més profunda sobre la carta conduce a desoubrir y valorar el papel que juegan los ele- mentos. Ellos nos permiten reconocer un tono personal, |a moda- lidad que un individuo prefiere para vincularse con el mundo. En la tradici6n astrolégica, sin demasiadas discusiones, se ha conside rado a los cuatro elementos como modos de apreciar la realidad, de percibir el mundo, de evaluar la experiencia. En la practica, lo habitual es cuantificar la informacion que nos brindan los elementos, con diversos criterios de puntaje se «gin la categoria de los planetas (Iuminares, personales, sociales) y excluyendo, en general, a los transpersonales. Esta forma de considerar el balance de elementos permite caracterizar a la per- sona a partir del énfasis —por presencia—o el déficit —por au- sencia— de uno 0 dos de ellos. Asi, por ejemplo, encontraremos definidas personalidades Tierra-Aire, Tierra-Fuego, 0 simplemente Tierra 0 Agua, 0 con carencia de Aire o de Fuego, etc. Pero es posible que esta primera hipétesis sobre los elementos quede descuidada, a medida que el analisis va progresando y se va ha- ciendo mas complejo, de modo que el intérprete deja de tomarla en cuenta, eHay alguna otra manera de profundizar la informacion que nos brinda el balance de elementos? Algunos astrologos pertene- ientes a la linea denominada “psicolégica” (Liz Greene, Richard Idemon, Karen Hamaker-Zondag"*) han intentado, con diferencia ° Ver bibliogratia al final det libro. 91 re 92 de matices, elaborar una sintesis entre lo que la tradicion rescata sobre la clasificacion de personatidades por elementos y 10 que Jung establece como tipos psicolégicos. Otros han cuestionado la necesidad de esta analogia (Robert Hand). Para nosotros, vale la pena tomarla en cuenta, asumiendo lo siguiente: 1+ Segin lo expresamos en el capitulo anterior, la tipologia de Jung —basada en la interaccion entre dos modalidades de adaptaci6n: introversion y extraversi6n y cuatro funciones prima- rias: pensamiento, sensaci6n, intuicion y sentimiento— nos per mite encontrar correspondencias significativas para la practica astrolégica. 2. De la misma manera que en ei pensamiento astrologico, Jung advierte que las cuatro funciones psiquicas con las que apre- ciamos la realidad —los cuatro elementos— estan siempre pre- sentes en la estructura global y tlenden a vincularse entre si de modo complementario 0 antagonico. Es decir, se van integrando en un proceso dindmico de balanceo y busqueda de eauilibrio, mas alla de que alguna de ellas predomine 0 se mantenga como tonalidad especifica, mientras las otras quedan relegadas. 3. Ese proceso, que depende del desarrollo de la conciencia, tiene lugar especialmente cuando participamos en vinculos con los otros, tomando en cuenta el papel que juegan las demas cit- cunstancias de destino. Es decir, si aceptamos Ia validez de la tipologia jungulana para nuestro propésito y tomamos en cuenta sus criterios de rela- cidn entre las cuatro funciones y la organizacion psiquica, el bar lance de elementos aplicado al estudio de una carta natal ya no puede reducirse a la clasificacion cuantitativa y estatica. Mas bien, ‘se enriquece con una ponderacién cualitativa que es dinémica, ya que se va modificando a lo largo de la vida del individuo. + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN * + LAGARTA NATAL COMO GUIAEN EL OESARROLLO DE LA CONCIENGIA © LOS ELEMENTOS EN ASTROLOGIA CCOWPIEMENTAREDADES, AFINDADES ¥ ANTAGONISHOS zC6mo ha definido la Astrologia los cuatro modos de percep- cidn simbolizados por los cuatro elementos? El elemento Tierra se asocia con el mundo concreto, mate tial. Tiene que ver con la percepcién a través de los sentidos del ‘cuerpo. El plano fisico, la sustancia organica. Lo sdlido, lo que tiene peso, gravedad. Lo constituido, el orden objetivo, la ley de la realidad, Se corresponde con la funcién que Jung llama sensacién El elemento Fuego se asocia con el mundo de la vitalidad, de laenergia. Tiene que ver con la percepcion a través del sen- ido de captacién global, sintética, trascendente. El plano etérico, la irradiacién vital, el espiritu. Lo que se eleva, el impulso de basqueda, la verdad esencial. Lo que sera, la ley del deseo y la voluntad. Se corresponde con ta funcién que Jung llama intuicion. El elemento Aire se asocia con el mundo mental, ideal. Tiene que ver con la percepcién a través del pensamiento y el intelecto. El plano mental, |a capacidad de asociar, vincular, conceptualizar. Lo abstracto, lo que es capaz de objetivar la realidad en un orden ideal de justas proporciones. Las maltiples y variadas posibilida- des de articulaci6n de la realidad. Se corresponde con la funcién que Jung denomina pen- samiento. El elemento Agua se asocia con el mundo sentimental, emo- sional. Tiene que ver con fa percepcién a través de la sensibili- dad, el sentimiento. El plano astral, ef contacto empattico y reso: ante con el universo. Lo sensible, lo que es capaz de percibir necesidades y proteger lo fragll. Lo que nos vuelve subjetivos nos Conecta con la profunda interioridad humana. Lo que fue, la me- moria afectiva, 93, a + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LOD) Y HECTOR STEINBRUN © Se corresponde con la funcién que Jung denomina sentimien. to. TIERRA FUEGO AIRE AGUA Sensacion —_Intuicién.-—=“PensamientoSentimiento Parece evidente que el Fuego y el Aire comparten una cuali- dad de manifestacion y actividad, tanto como la Tierra y el Agua, comparten la de absorcién y receptividad. Esto lleva a que poda. mos definir dichos pares como complementarios, tal como se ve reflejado en el zodiaco, dado que los signos de Fuego y Aire expre. san el pulso activo (en despliegue o manifestacién) y los de Tierra y Agua el pulso receptivo (en repliegue o reabsorcién). En el plano humano, Fuego y Aire simbolizan la expresién de la naturaleza masculina (0 yin), el pulso de exteriorizacién, mientras que Tierra y Agua, la femenina (yang), el pulso de interiorizacién. ELEMENTOS COMPLEMENTARIOS FUEGO (+) En despliegue Aire (+) Tierra (-) En repliegue ‘Agua (~) ‘Ahora también podemos distinguir que entre Fuego-Agua y Tie rra-Aire existe una afinidad de pares. El par Fuego-Agua represen ta un modo subjetivo de abordar la realidad, porque prevalece una adaptacién al mundo, segGn lo que la captacién intuitiva o la percepcién sensible definen como verdadero y necesario. El par Tierra-Aire reconoce Ia realidad en modos objetivos, puesto que las circunstancias individuales, subjetivas, tienen que + LAGARTA NATAL COMO GUIA EL DESARROLLO DE LACONCIENGIA + adaptarse a lo que esta determinado como la realidad (objetiva- racional) del mundo. ELEMENTOS AFINES Fuego (+) Subjetividad Agua (-) Verdad y racionalidad prevalecen sobre la realidad ordinaria. Tierra () Objetividad Aire (+) Materialidad y racionalidad prevalecen sobre las percepciones particulares. Pero, de este analisis también se desprende que los pares FuegoTierra y Aire-Agua no coinciden con ninguna de las catego: rfas que consideramos, de modo que podriamos deducir que re- sultan pares de elementos cualitativamente opuestos. En correspondencia con esta caracterizacion, Jung habla de funciones antag6nicas, funciones que no pueden expresarse jun- tas, ya que representan modos de percibir la realidad, incompati- bles para la conciencia. Y sostiene que pensar (Aire) es antagoni co a sentir (Agua) y que percibir sensorialmente (Tierra) es anta gGnico a intuir (Fuego), ELEMENTOS ANTAGONICOS Fuego (+) en antagonismo con Tierra (-) Aire (~) en antagonismo con Agua (+) LAS FUNCIONES Y SU DINAMICA PSiQUICA Jung propone algo mas. Afirma que, en su desarrollo, una Persona se identifica con una 0 a lo sumo dos funciones y que 96 ____ + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD! ¥ HECTOR STEINBRUN « estas no pueden ser antagénicas entre sf. Es decit, si se identi ca con el modo de percibir sensorial (Tierra) no puede al mismo tiempo identificarse con el modo intuitivo (Fuego). A estas funcio. hes conscientes las llama superiores porque son las que el indivi, duo expresa y desarrolla con mas frecuencia desde su voluntag, Alas funciones restantes las denomina inferiores porque que. dan fuera de la conciencia y pueden expresarse independiente. mente de la voluntad del individu. Actian como sombra y perma necen poco desarrolladas. Estas funciones estan en proceso de integracién, de mado que las relaciones que establecen entre si forman parte de un proceso dinamico. Eso hace que el desarrollo de la conciencia acorte las distancias entre las funciones que se viven como anta g6nicas, sin negar el tono particular con el que se ha identificado, Visto asi, integrar los elementos desde la conciencia supone lograr una percepcién mas plena de la realidad, oscilando ante cada nueva situacién hasta expresar una tonalidad peculiar (0 estilo), sin que eso suponga detenerse o polarizarse en alguna de ellas. Y lo contrario: cuanto mas vigencia tenga para la conciencia una funcién 0 elemento, como tnico modo de entrar en contacto con el mundo, mas alejada se encontrara de la integracién, EL.BALANCE CUALITATIVO DE ELEMENTOS Los elementos de una carta natal se organizan bajo cierta disposici6n estructural y mantienen entre ellos una relacién ding mica. Es decir, no s6lo permiten caracterizar rasgos generales de la personalidad, sino que también evolucionan segin el desarro- lio de la conciencia. De acuerdo con la pauta que venimos expresando en este libro, la conciencia comienza por identificarse con fragmentos de la totalidad, para luego ir reconociendo contenidos mas vastos, expandiéndose hacia la mayor integracién posible, Dentro de esas ARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENGIA * — wae .s identificaciones, habremos rescatado un elemento que rime or valor para nosotos y eso dejar alos otros tres en a diferentes, detrés de escena oe oes To que intentarnos mostrar en el siguente cuadro, a no s6lo consideramos el elemento que prevalece en laser titieacion consciente (elemento principal), sino también como que dan organizados [os restantes y cuales podrfan ser las caracteris- ticas de sus manifestaciones. Expresion Expresion Consciente _no consciente Y y par dominante > | Principal Distante Par auxiliar > | Secundario Aparente Nuestra hipotesis es que la conciencia, en los primeros afios de vida, tiende a adoptar una mirada del mundo y de la realidad que privilegia una de las cuatro cualidades elementales. Al ele: mento que ocupa el centro de la organizacién psiquica lo llamare mos principal. Por ldgica, el elemento antagénico al principal resulta el mas distante para la conciencia, ya que tienden a polarizarse. Ast, lo reconoceremos como elemento distante. Ahora bien, hay un segundo elemento que para la conciencia no resulta dominante, no representa la mirada preferencial desde la cual la persona reconoce el mundo, sino que se coloca como auxiliar de aquella que silo es, sirviendo de apoyo. Asi considera do, llamaremos a este elemento secundaria, Su antagonico es un elemento que la persona puede percibir, pero que expresa en forma deficitaria. Puede crear una iinagen 98 — + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN + que aparente la expresion de ese elemento, pero sera percibido por los demas como un exceso, una exageracion que delata e| esfuerzo por exhibir aquello de lo que se siente carente. Por eso, a este segundo elemento menos consciente lo llamaremos apa rente. Principal Elemento que domina la percepeién consciente Distante Elemento menos reconocido por la conciencia Secundario Elemento auxiliar del principal en su predominio Aparente Elemento del que se intenta dar una imagen Sin embargo, a lo largo de la vida, la conciencia va incorpo- rando, comprendiendo e incluyendo dimensiones cada vez mas profundas del ser. En este sentido, si permanecemos en la mis- ma identificacién, provocames la cristalizacion del proceso y ter Ininamos por generar Separatividad y exclusién. Al contrario, en la medida en que nos volvemos conscientes de este viaje, desde el fragmento hacia Ia totalidad, advertimos que la vida fluye creativamente y percibimos integracion donde antes habia sepa- racion, En nuestro balance cualitativo, esta creatividad y dinamismo del viaje de la conciencia se manifiesta a través de una progresi- va des-identificacién del elemento principal y, como consecuen: cla, los restantes se expresaran de una manera mas incluyente integradora, Este movimiento responde a cierta logica interna y es el motivo por el cual consideramos antagonismos y comple: mentariedades entre elementos. El proceso se llevara a cabo acer- cando las distancias entre pares en conflicto (principal con dis: [ACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIR » tante y secundarlo con aparente). A esto nos referimos cuando decimos que el balance cualitativo tiene en cuenta Ia relacién inémica entre los elementos. == a Distante Principal Secundario| Aparente cc onal Pero dentro de la practica astrolégica, éc6mo calificar la infor macion sobre elementos que aporta una carta nata!?, gqué crite rio podemos apticar para organizar este cuadro? Al respecto con- sideremos algunos puntos. ‘A- Partimos del tradicional método basado en Ja cantidad y calidad de planetas en cada elemento. En este sentido, cualitativamente tendran mayor incidencia: 41) Los luminares (Sol y Luna) 2) El Ascendente y su planeta regente, 3) Los planetas personales (Mercurio, Venus y Marte) 4) Los planetas sociales (Japiter y Saturno). Respecto de los planetas transpersonales (Urano, Neptuno y Plutén), consideraremos que no otorgan rasgos individuales tras. cendentes, por su prolongada permanencia en cada signo. B.- Tomamos en cuenta si la cruz natal esta en equilibrio 0 en desequilibrio, Si esta en equilibrio, podremos aplicar los puntos que expondremos a continuacién, sin mayores dificultades. Pero silacruz esté en desequilibrio, solamente dos elementos quedan ligados a los extremos de los brazos. Cuando los extremos aso- clados con ASC y MC pertenecen al mismo elemento, podremos 99 + JDELBA J. GONZALEZ, ALEIANDRO LODY ¥ HECTOR STEINBRUN « presuponer que ese elemento particular sera identiticado como significative por la conciencia, a medida que va logrando mayor integracion. C- Cada uno de los elementos ocupara una de las posiciones del cuadro (principal, distante, secundario, aparente) respetando Ja l6gica de antagonismos ya enunciada. Esto implica que en nues. ‘ra hip6tesis incluimos a los cuatro elementos, y no sdio a aque! que resulte dominante para la conciencia. Lo que permite que nuestra interpretacién no caiga en la trampa de Ia fragmentacion y pueda mantener presente el registro de totalidad. .- Un par antagénico ocupara la posicién de par dominante y el otro, de par auxiliat, Desde el andlisis tradicional se supondiia, or ejemplo, que una carta con Tierra y Fuego 0 con Alre y Agua como elementos mas destacados, da lugar a una personalidad | que combina a ambos sin conflicto alguno, En cambio, nuestro | criterio cualitativo nos exige considerarlos, en principio, en una relacion antagénica (es decir, uno de ellos como principal y el otro, distante de la conciencia). ¥ este es uno de los principales aportes del balance cualitativo, ya que da cuenta de una contr diccién que puede percibirse habitualmente en la practica astrol6- gica: la dificultad para identificarse simultaneamente con la Tierra yel Fuego, 0 con el Aire y el Agua, Pardominante [—> | Principal Distante Par auxiliar — [—) Secundario Aparente E.- El cuadro comienza a organizarse desde el par dominante. El énfasis de un elemento (mayor cantidad de planetas, con inclu- sién de Sol y Luna) esta indicando una alta probabilidad de que ocupe la posicién principal, quedando su antagénico en ta posi- cion distante (aun estando presente; con mayor seguridad, si esta ‘ausente), Por la misma razé6n, la ausencia de un elemento marca la tendencia a la posicién distante, facilitando que su antagonico sca) s LAGARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA » se ubique como principal (aun no siendo e! mas presente; con mayor seguridad si se encuentra favorecido por la inclusion de sol y Luna)? F- El par siguiente se ubica como par auxiliar, de acuerdo con et enterio tradicional (de menor valor numérico). Se trata del par ge elementos antagénicos que cuenta con menor cantidad de pla- netas. Representara un juego de energias de menor polarizacion yque estén subordinadas al par dominante. G. Cuando e! balance es equilibrado en proporciones y canti- dades, 0 cuando en el par dominante el elemento del So! sea antagénico al de la Luna, las posiciones de! cuadro estan sujetas a as impresiones del marco familiar en los primeros afios de vida. La conciencia parece seguir un patron dinaémico que parte siempre des- de alguna forma de polarizacion, En estos casos, el complejo lunar definira la organizacion de! balance de elementos, y tal incidencia puede verse reflejada en una sobredimensién del elemento en el que se ubique la Luna (como principal 0 secundario), H.- Cuando Jos elementos ausentes son dos y forman entre si uno de los pares antagénicos, e! juego de conciencia y destino se concentra en el par presente, y lo hace de un modo masivo y excluyente. La identificacion (y os momentos en que esta se re- vierte) suele tener mayor contundencia, y a persona expresa la tensidn que provocan esos impulsos antagénicos. Al mismo tiem- po, tales impulsos dan la clave de un destino de alto dinamismo y potencial creatividad, en la medida en que se vaya produciendo la sintesis. J. La distribucién de elementos que quede conformada s6lo es una hipétesis de las primeras identificaciones de la persona, un supuesto acerca de cudl puede ser la percepcién de la realidad y de simismo, instalada en la nifez. ¥ esto quiere decir que a lo largo de ‘su vida podra haber otras. La identificacién por elementos no es un * Ver ol anatisis de ta carts natal de Charles Chaplin (p8g, 124), ae geese ee ee 102 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINERUN « indicador fijo y estético. No conservamos (por lo menos no necesa. riamente] la misma mirada sobre el mundo durante toda nuestra vida, sino que esta apreciacién de la realidad evoluciona y se mod fica, respetando antagonismos y complementariedades Je El movimiento de estas identificaciones a Io largo de la vida puede llevar a acercar las distancias antagénicas entre elemen tos. En el proceso de desarrollo de la conciencia, a través de los ciclos planetarios, se va haciendo posible la integracion de elemen. tos. Asi, una persona que comienza su vida identificada con el Fue. £0, podra luego —como respuesta a alguna de sus crisis— acercar ladistancia con su antagonico, |a Tierra, Este movimiento reflejara lo que ya definimos como la evolucién de la conciencia integrando ten. dencias polares, Recordemos que mantener las distancias extre mas entre polos, suele ser la forma que adoptan nuestras primeras identificaciones, exagerando tanto los rasgos dominantes (conscien tes) como los sombrios (no conscientes). K- Las crisis de edad genéricas resultan propicias para dinamizar el juego de relaciones entre elementos. Las crisis se presentan ciclicamente y son estos momentos de cambios y ajus tes integradores, los que ofrecen la oportunidad de introducir va- Fiantes en nuestra mirada de nosotros mismos y el mundo. Por lo tanto, también resultan adecuados para reorganizar nuestras iden- tificaciones en general, y las de los elementos en particular. Qui za las mas agudas (y que, por eso mismo, mejor ilustren nuestra propuesta) sean las asociadas con los 28, 42 y 56 afos. Es pro: bable que esas edades evidencien insatisfacciones profundas, desacuerdos internos respecto a o6mo vinoularse con la realidad, que exigen una definicién consciente y activa en una u otra direc- clon. Por lo tanto, seran estos los momentos apropiados para confirmar deliberadamente una mirada —que otorgara coheren- cia, atin cuando se corra el riesgo de una nueva fijacion—o para permitir un punto de observacién distinto, hasta ahi intuido pero inexpresado, a favor de lo creativo. Un acompafamiento adecuado de estas crisis, favoreciendo acai NATAL COMO.GUIA EN EL DESARROLLO OE LA CONCIENCIA« jor integracion, siempre estard indicado por un acortamiento ne tancias polares. Pero el desaprovechamiento de estas Oe as tos cries quedar® sefalado por el reuerzo de la forma opin, povocendo una inversion de as posiiones mante ns las distancias, con lo que se produciré una conversion. principal <<) Distante secundario <-> Aparente ony Cristalizacion {ampliacién de distancias) Principal Distante Conversion (reversi6n de polos y Secundario Aparente mantenimiento de distancias Principal — C>{ istante mo (acercamiento de Secundario —>K Aparente distancias) Mas alla de estas consideraciones técnicas generales, es necesario tomar en cuenta que el método propuesto se basa en ponderar cualidades y afinidades, teniendo siempre presente la totalidad. Esto nos permite reconover juegos de identificacion mas sutiles y evitar fragmentaciones. Aplicando el balance cualitativo, siempre estaremos considerando los cuatro elementos en una articular forma de relaci6n. No obstante, como nuestro método se basa en|a percepcion 103 ‘0 — *IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « de calidades antes que en una estricta puntuacion de cantidade puede parecer impreciso y confuso a quien no esté acostumbrag a él. Asi, en tanto el balance cuantitativo resulta preciso pero es rigido y poco revelador, el balance cualitativo parece mas oS . do pero algo laberintica. Previamente a valearnos a favor de. unos otro método, percibamos que se trata de una paradoja propia de la relacién Aire-Agua: la precision obliga a recortar y fragmentey en exceso la captacién de la totalidad, mientras que los registios mas globales parecen indefinidos. Por eso, la mejor recomendaci6n para adquirir conviccién en ey octance) cualitativo de elementos es el ejercicio de su aplica. ci6n en la practica astrolgica, tolerando su aparente vaguedad al comienzo, para luego corroborar su ldgica y percibir sus benefi- cios. En definitiva, se trata de la posibilidad de incorporar una mirada complementaria, que enriquezca la tradicional forma de Considerar los elementos en la interpretacion astrolégica, LOS ELEMENTOS EN CADA POSICION Caracterizar, siempre supone una generalizacion. Describir cada combinacién de elementos posible parece una tarea nece- saria para ilustrar y hacer aceesibles los conceptos, aunque es indispensable recordar que toda tipologfa puede convertirse en una forma fria y ja, incapaz de atender a la riqueza de lo singular, Porque la reduce. Tendremos, entonces, que aceptar estas carac- terizaciones como modelos psiquicos en donde cada situacién especifica, cada variable individual, puede resonar y sentirse alte ida. A su vez, las definiciones describen rasgos elementales pu Tos. Por lo tanto, es poco probable que los ejemplos que siguen, $e vean reflejados literalmente en casos particulares. “ LAGARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA « Fueco PRINGeAL~ TIERRA DSTANTE E| Fuego como elemento principal coincide con to que la tradicién consideraba personalidades de Fuego. La disposicin consciente orientada al re- gistro del elemento Fuego sugiere una personali- dad que expresa vitalidad, bésqueda de sentido y de trascender el mundo de las apariencias a fin de rescatar lo auténtico de la vida. para esta persona, lo genuinamente vital se encuentra atra- pado porlo que ha sido establecido, de modo que hay una natural ‘atraccion por lo que intuye posible, si se rompiera el statu quo. percibe las formas como prisiones para la vitalidad (“fuego encapsulado”) que, entonces, tiene que liberar. Y si se tratara de formas del pasado que otros construyeron (“el fuego de los otros”), tendra que contrarrestarios, porque inhiben su propio pulso vital En esta lucha por el Fuego, da por sentado que condensar la energia es “perverso”, “dafino”, “reprochable” y que su propio ‘anhelo es verdaderamente puro y auténtico. De ahi que privilegie lo esponténeo, generoso y capaz de en: tregarse al riesgo creativo. Apuesta a lo heroico, a jugarse por aquello que fue intuido como verdadero. Es capaz de contagiar y estimular vitalidad, de ser la chispa que enciende el fuego en otros. Captura lo global, lo que trasciende y conecta con la Vida, lo espiritual. El orgullo, que deriva de poseer tal capacidad intuitiva, puede conducirlo a una paradoja: considerarse a si mismo eleg do por sus atributos “personales” para llevar adelante la tarea de superar el “egoismo” terrenal. La biisqueda de significados trascendentes y igados ala ver- dad mas esta aptitud de entrega y exposicion personal convocan a este tipo de individuos a la pasién y a la épica, tanto como @ conductas algo estridentes. Les es propio el mundo mitico ymagl- co, el mundo de los juegos infantiles y sus tramas fantasticas. La vida como juego. El amor como juego. La pasién erdtica, el des- 105 106 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINERUN « pliegue de energia al servicio de la atraccién romantica 0 sexual, los amores Gnicos que desbordan la raz6n y la prudencia repre. sentan experiencias casi irrenunclables, escenarios que permi- ten a las personalidades de Fuego sentirse protagonistas del ar. gumento mismo de la vida. Parece claro que, cuanto mas hegemonfa tenga el Fuego, mas distante sera la percepcién de lo conereto, lo material (lo que percibo a través de los sentidos como realidad). En tanto domine el Fuego, la Tierra estara condenada a una manifestacion poco consciente, distante, y sera considerada por la conciencia una amenaza que debe controlarse. Ahora bien, lo que permanece silenciado en la sombra, rete nido y controlado, termina por manifestarse en forma compulsiva, desbordada, confitmando todas las fantasias oscuras que se ha bian tejido sobre él, Asi, el vinculo del Fuego dominando y presio- nando a la Tierra, ignorandola, negéndole existencia, provocaré que, inevitablemente, lo tan temido ocurra. En algin momento, la psiquis intentaré una repolarizacién extrema y la Tierra se mani- festara con toda su carga acumulada de retenciones historicas. La Tierra, emergiendo de lo no consciente e irrumpiendo en la conciencia, presentaré sus atributos mas reprobables, menos virtuosos. Asi, el individuo que antes era idealista se convierte en fervoroso defensor de valores tradicionales, apegado a las raices y ala sensatez conservadora. El buscador de verdades trascen- dentes se transforma en un cinico materialista para quien lo real s6lo es aquello que sus sentidos son capaces de disfrutar. La generosa entrega mitica de si mismo a un ideal superior se con- vierte en hedonismo. La conversion extrema del Fuego a la Tierra puede conduciio a la conviccién de que el Unico mundo real es el material y que debe ingresar en él, Acaso sienta necesarlo compensar el tiempo perdido en idealizaciones, mediante una esforzada constriccian al logro concreto, al orden y una abnegada disposicion a construir formas. Corre el riesgo de adaptarse a modelos sociales y cultu- rales ligados al éxito material gin embargo, a lo largo de la vida y por medio de las expe: jiencias que le estan destinadas, la conciencia puede ir desou- briendo claves de integracion entre Fuego y Tierra, oscilando cada vyezmas rtmicamente y con menos fijeza, evitando cristalizaciones, igi esta persona se vuelve consciente del movimiento, compren der’ que la vitalidad trascendente sélo puede revelarse en los procesos orgénicos y materiales, que lo autentico y creativo se desarrolla en el mundo, en el presente, y de acuerdo con leyes que, aunque sutiles y acaso excepcionales, tienen que armonizar con la sustancia, TieReA PRINCIPAL ~ FUEGO DISTANTE TIF Asociada con lo que tradicionalmente se reco- noce como personalidades de Tierra, la disposi- \ cidn consciente orientada a la Tierra describe una persona centrada en la realidad material, en lo sustancialmente explicito. Valorando el sentido de realidad, se considera a si misma realista y, en efecto, puede demostrar gran capacidad practica y eficiencia, Puede alinearse con las leyes de la materia y desarrollar perfectamente su capaci dad de organizacion En ella prevalece lo seguro y estable, lo solidamente susten- tado en el pasado y que debe prolongarse en el tiempo. Anhela que el futuro coincida con lo ya conocido, para ganar seguridad. Esta tendencia a conservar las formas puede tornar a esta perso 1a refractaria al cambio, al riesgo y a un maiana diferente. Todo cambio amenaza lo auténticamente valioso. Pero si tiene que dar respuestas innovadoras a los dilemas del presente, tratara de que sea con “riesgo cero”, pudiendo llegar a paradojas, como buscar propuestas creativas que hayan sido “debidamente proba- das alguna vez en algtin lugar”. Lo creativo (el futuro) ajustado a |107 en |S LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA + —__ 108 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOI Y HECTOR STEINERUN « lo conocido (el pasado), Naturalmente instaladas en la realidad concreta, estas per sonas pueden exhibir gran capacidad de sostén material y de sq. lidez estructural. Pueden destacarse por su habilidad para geng. rar sustancia y prover de lo necesario a los demas. ¥ al hablar de sustancia también nos referimos, es obvio, al dinero. El talen, to hacedor, constructive, puede conducirlas a desarrollar estruc. turas que reproduzcan y multipliquen el capital, tanto como a otis. talizarse adhiriendo a la légica de la acumulacion y la retencién, Es bueno advertir aqui que, estas dos modalidades de la Tierra (de circulacion o de apego), van revelar diferentes modos de relaciOn con su antagénico, el Fuego, y marcaran el grado de dis. tancia con él Asociada con lo orgénico y natural, la Tierra como registro de la realidad dominante se vincula @ personalidades que privilegian el contacto y registro de lo corporal. El disfrute sensual y la aten- cidn a las necesidades organicas del fisico forman parte de la actividad cotidiana y encuentran un espacio naturalmente otorga- do por la persona, También aqui, el miedo a perder esta posibil. dad de goce 0 a no poder satisfacer aquellas necesidades basi cas, puede derivar en una actitud de recelo en el contacto con el mundo. Asi, la capacidad de disfrutar lo corporal se diluye en el esfuerzo por la demanda de logros concretos, el cuerpo se sacri fica (se tiraniza) para resguardarse frente a lo imprevisible (mate- tial) del porvenir. El temor al futuro y la prevencién de las caren- cias que pueden sobrevenir, anula el registro del presente. Precisamente, esta manera extrema de la orientaci6n de Tie- tra relega al Fuego a una manifestacion distante. El Fuego, mani festandose distante, conduce a la compulsion de vivir “todo el riesgo de una vez y en un solo instante”. Luego de aiios de confi namiento en el reino de lo no consciente, cobra vida el “demonio" alli desarrollado, capaz de poner todo en juego por una corazona- da, de confiar en su hado antes que en su prudencia y desatiar las leyes mas objetivas de Io real. Estos momentos de crisis ATA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA « sac nsatoria pueden estar signados por la necesidad de experi cong riesgo en exceso, de expresar la vitalidad bajo una for meet atica o Un histrionismo exacerbado. El Yo, con la necesi - ie rot2gonI2er ‘su épica historia, su magica existencia, cree Mer nora la oportunidad de cumplir “el suefio de su vida". Luego vers de realism, llegé el momento de ser idealista. Ast, las aaa del mundo interior, la dimensién mitica ahogada en afos Ge sensatez racionel, acaparan el centro de la escena. Sentirse ‘seducidos por la aventura, dejar todos los compromisos y "empe zar a vivir de una buena vez", atreverse a aquello que ha dejado pendiente o nunca se atrevi6 a vivf, abandonar los vinculos segur tos por las pasiones stibitas, puede condusir a extremos de frivo- lidad o de infantil narcisismo. La posibilidad de acercamiento entre estas distancias pola- res, [a clave para que la Tierra no condene al Fuego a la posicién distante, consiste en que este tipo de persona acepte que lo fisi- co-corporal se desarrolla gracias a la vitalidad que circula entre sus vinculos y que Se va desplegando de maneras creatives, como adaptacién al destino. En verdad, la sintesis de la Tierra y el Fue- go revela la comprension de que la realidad material se organiza a partir de principios trascendentes. La Tierra y el Fuego nos anun cian que el mundo de la sustancia orgénica es animado por pro- pésitos esenciales. ‘Ane PRINCIPAL ~ AGUA DISTANTE Las personalidades de Aire fueron tradicional mente reconocidas por su capacidad de objetivacién. Tomar distancia de la vivencia emo- cional-subjetiva les permite no dar una respuesta reactiva a las situaciones, sino verlas inscriptas dentro de cierto orden o patron universal. Este contexto es una abstraccién, de modo que su percepcion es una ai | Ag 109 410 + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « tarea de la mente, Esta capacidad que responde a la vibracion mental es la que permite discriminar entre lo subjetivo, el personal modo en que la realidad impacta en mi, y lo objetivo, io que la realidad es mas alla de cuestiones personales. La persona de Aire valora asociar la experiencia particular a marcos tedricos, y percibe la realidad como una matriz de patro- nes que revelan un orden logico en aquello que, en principio, pa- recia caético y arbitrario. Por cierto, esta forma de evaluacion racional de la realidad puede cristalizarse en un habito explicati- vo, fio, con eseaso contacto sensible con la realidad, que la per sona traducira como el logro de su inteligencia por no quedar adherida al equivoce emocional. Asi, paraddjicamente, el talento de discernimiento del Aire queda opacado al polarizarse con su antagénico, el Agua, y la persona dominada por el Aire termina confundiendo la inteligencia con lo estrictamente racional, sin darse cuenta de que el pensamiento es una respuesta sensible a la realidad. El Aire resulta asociativo y comunicante, de modo que la per sona con esta disposicion consciente expresa una natural apertu- ra al mundo vinoular. Relacionarse con otros, tomar contacto con diferentes puntos de vista, experimentar miltiples variables re- sulta un atractivo medio natural donde manifestarse. La palabra, la comunicacién de ideas, la apreciacién de la justa proporcién, la ponderacién racional y equilibrada, la especulacién de posibilida des futuras resultan la sustancia en la que se desarrolla y des- pliega el ejercicio de la mente. Alli se conformaran las ideas, prin cipios y premisas que estructuran la ordenada matriz de la reali dad que la persona con Aire dominante definira como su percep- cién natural Su disposici6n hacia la experimentacion vincula el Aire con lo abierto, libre, incondicionado. Ideas y pensamientos son produc: tos mentales en constante actividad de duda, reformulacion, con firmacion, El Aire nunca detiene su busqueda de vincularse, « LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + gistribuirse, relacionarse. Del mismo modo, la persona con este elemento en posicion principal participa de esta sed comunican te, verbal, explicativa, y tlende a ser refractaria de todo limite, censura 0 condicién. Llevado a un extremo, el mundo del Agua —el mundo de la sensibitidad emotiva, la magia, la subjetividad personal— no puede dejar de experimentarse como atadura y condicionamiento, como aquello que, no sélo interfiere, sino intoxica (bajo formas de irracionalidad, supersticién y sentimenta: lismo) la libre circulacién det pensamiento y la exploracion de lo humano. Este mundo del Agua quedara asi asociado con el misterio, Jo que “atin” no ha podido ser develado. Y aunque pueda recono: cerle existencia, el Aire intentara explicar el misterio, y sélo lo admitira como una deficiencia del presente que, en un futuro ideal, llegard a ser disuelto por la razon. Asf, el mundo del Agua queda sancionado, descalificado, ex cluido y, por lo tanto, condicionado a una expresién sombria, Esto significa que se manifestaré del modo mas temido y menos de: seado, En esos momentos de conversion extrema, imprevisible: mente, fa persona Identificada con el Aire mostraré un apego emocional de maxima intensidad dramatica, Acaso con agudas justificaciones intelectuales cubrira lo que en verdad son capri- chos infantiles, arbitrariedades saturadas de subjetividad. Temo- res irracionales podran apoderarse del centro de la escena, mie. dos inexplicables, “sin l6gica” que, sin embargo, cobran vide, casi como entidades fantasmales. Y sila situaci6n se torna cabtica, la persona que antes elaboraba brillantes argumentaciones raciona les podré recurtir al pensamiento magico como Gnica explicacién. Toda su sensibilidad retenida se expresa desbordante, con el ex ceso propio de su carga inconsciente. Llevado al extremo, el bri- ante intelectual agnéstico deviene en fantasioso mistico devocional, el sobrio y armonico esteta en apologista de la com- pulsién emocional, el libre y auuténomo creativo en custodio del més posesivo sentimentalismo. | 412 + IDELBA 1, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINERUN Una clave de acercamiento del Aire con el Agua, del encuen, {ro entre registros que tienden a polarizarse en la conciencia, puede estar dada por la captacién de los sentimientos asociados con las ideas, En verdad, toda idea 0 razonamiento, simulténeamen, te, manifiesta sentimientos. incluso el pensamiento reflexivo, mu. chas veces es provocado por el impacto de un suceso emocional © por la conmocién producida por una sutil contemplacion, a la ue nos abrimos desde nuestra sensibilidad. Y si bien el hecho intelectual se diferencia del sentimental (y, en realidad, resulta saludable distinguirlos), en absoluto esta implicada una disociacion entre ambos. Diferenciarlos manteniéndolos en contacto como dos dimensiones de la misma realidad es, sin dudas, lo que posi- bilita una percepcién auténticamente plena. Acua peivcirat — Aige OlstANTE La personalidad de Agua como elemento prin. cipal, esta asociada a la sensibilidad, con la per- cepcion de una dimensién interna de la realidad. Es el caracter mas vinculado con sentimiento y con lo que habitualmente entendemos por “sentir la realidad”. Mas alla de la objetividad del mundo, el verdadero escenario es la vida afectiva intima, el contacto con lo sensible. De hecho, el Agua es, para este cardcter, el elemento asociado con lo humano. La realidad es la propia subjetividad emocional. Para estas personas, las cualidades de calidez protectora, cuidado, resguardo y suministro de afecto resultan prioridades vitales. Sentirse incluidos en un marco de afectividad asegurada se convierte asi en un valor, y su basqueda termina por excluir todo vinculo que no confirme aquellas condiciones, Lo propio de la vincularidad es promover aperturas hacia lo diferente, satisfa- cer la curiosidad por lo desconocido. Pero para la personalidad de Agua esto sera un riesgo, fuente de temor y recelo. Rapidamente Ag | Ai LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENGIA » ataré —necesitard— que lo imprevisibie en sus relaciones se ww ido, que el estimulo hacia lo abierto y libre que feguzca a fo conocido, dl , a ia salida al mundo, se revierta hacia el compromiso y la ead con fos vinculos (azos) familiares. El lugar del afecto treat imagnaio) es el haga, ‘Gu contacto natural con lo especificamente humano, marca latendencia de las personas con Agua en la posicin principal a protundizar tanto en las raravilas como en la contradcciones wer alma, Esta capacidad de contacto con la oscura complejidad te interior humano, y SU anhelo de investigarlo y develarlo, pue- Gon convocatios al arte o al mundo psiquico. El dolar, la felicidad, tamuerte, el amor, el apego, la compasion, el egotsmo, el sacrifi cio resultan la sustancia misma de la realidad, y todo intento de fbordarla desde la racionalidad, de explicarla desde logicas tebr- as, es percibido como un esfuerzo absurdo La sensibilidad de resonancia con lo universal, de empatia con lo que esté mas allé de lo personal y de registrar aquello que texcede la realidad manifiesta, activa en estas personalidades la posibilidad de expresar el sentimiento mistico devocional. La au: téntica capacidad de sentir con el otro, de percibir el mundo inte flory los sentimientos de otro, pueden conducirios a expresiones de genuina compasién y a sentir la necesidad de reparar el sufi miento del mundo. En casos extremos, pueden resultar captura ds por la fascinacién de sentir la revelacion de una mision reden- tora, de entregarse al sactificio de ser salvadores de la humani dad, No resulta dificl percibir el ahogo (iteraimente, la falta de aire) que la polarizacién de estas cualidades del Agua provoca en el registro de Aire. Sila conciencia quedara identificada con ese desbalance de Agua, la manifestaci6n del registro de Aire tendra caracteristicas de conversin extrema. Intentando corregir esa distorsion, la irupcién del Aire, condenado a reclusién por fuera de la conciencia, tendera a provocar su manifestacion mas arcat- cay primitiva: desconexién afectiva maxima, pérdida de contacto [38 114 * IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINERUN con la sensibilidad e hipervaloracién de modelos tedricos abs, tractos, fobia al caos y al apego emocional. Su fuga de todo com, Promiso emocional tornara su mundo vincular numeroso pero gy Perficial. Su anhelo de elaborar ideas explicativas precisas lo vol veran disperso y poco definido. Su necesidad de rechazar todo cierre que lo comprometa con una estabilidad segura lo llevaré a una biisqueda frenética de lo abierto, a una compulsion por la apertura, El Agua puede encontrar una clave de equilibro con el Aire, desarrollando la comprensién de que el registro sensible de la realidad es el que permite tomar contacto con drdenes mas pro. fundos y sutiles. Desartollar sensibilidad y aplicarla al estudio de lo humano, a la investigacion de la realidad material o del pensa- miento, conduce a percibir patrones mas complejos y transper. sonales, matrices mas profundas y abarcantes. La sensibilidad es la que nos permite percibir diferencias sin disociarlas, partes que conforman totalidades. La paradoja de un universo que se fragmen- ta para manifestarse y se desarrolta y multiplica para reunirse. FUEGO SECUNDARIO ~ TiERRA APARENTE Aunque mas naturalmente dispuesta a la ex presion de Fuego, esta persona ofrece una mas- cara de Tierra desde la que establece relaciones. F | T |. Asi, otros podrén ver en él una capacidad practica y de concreci6n, de sentido de realidad y seguri dad material, desde la cual establecen vinculo. El Punto es que, en verdad, esa imagen de Tierra es una apariencia decidida y sostenida por una identificaci6n mas natural con el Fuego. La persona se ha propuesto a si misma (seguramente de un modo muy inconsciente) esforzarse en manifestar aquello que percibe poco desarrollado en él. Se compromete con otros expo- | CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA GONGIENCIR + ———— wu se seguro, previsible, racional, realista, y es posible que eeuman carrer riesgos a favor del respaldo y resguardo que wn Tierra aparente ha inspirado en ellos. Sin embar rend otros asumeal sonia 00} oe sobita corazonada, la intuicién de la oportunidad de un £0. cambio de rumbo, 0 la necesidad de sincerarse con lo rus tico, pueden de pronto prevalecer y “echar por tierra” aque: au anservedra senseta que yo no encveiva imo ‘ Sostoner votante de expresin, sebiénose poco dispuesto a i — con ella, esta persona puede deliberadamente propo- i e desarrollar el contacto con la Tierra. Sin duda, habra que ae orgullos infantiles y no descalificar la materializacion por- ‘que le resulta una tarea dificil. Al contrario, podra intentar el desa- rrollo de canales que laconecten con lo concreto, con lo oon tivo y planificado. Se convocaré a atender las nevesidades f ast cas y organicas de su propio cuerpo, se dispondra incluso une disciplina de contacto con lo corporal, insertando asi la ea ae bilidad material en lo cotidiano. Aunque aceptarlas implique . cer cierta inercia, para la persona con Tierra aparente, desarrollar con conciencia estas actividades permite que se revelen son’ parte del proceso vital y auténtico estimulo —y posibilidad— de Tiekea SeCUNDARIA ~ FUEGO APARENTE La audacia, la acci6n, la capacidad de exposi- cién y de estimular a otros @ una expresién vital pueden resultar algunas de las cualidades que la tT | F | persona con Fuego aparente parezca irradiar. Mu- chos podran verse atraidos por ese talento. Inclu so el mismo individuo creeré genuina esta expre- si6n, sin registrar u ocultando el esfuerzo que implica para él. Plan- Es —— IDELBA J. GONZALEZ, ALE.ANDRO LOOT Y HECTOR STEINERUN « teado desde este propésito de simulacion, el Fuego sélo se manifeg tara desde e! voluntarismo, como reacci6n al deficit que se perity internamente. Extrovertida y contagiando entusiasmo, la persona con Fi aparente podra convocar a ottos para aportar vitalidad a proyan. tos creativos, correr riesgos a favor de lo novedoso y auténtico apostar por lo expansivo y trascendente. Es probable que quienes observen este comportamiento teniendo Fuego principal, en prin. Cipio se sientan cautivados por el despliegue vital de la persona on Fuego aparente, pero pronto comiencen a sospechar de cier to tono que perciben excesivo e innecesario. En cambio, quienes se vinculen teniendo Fuego distante, quizas no logren resistirse la fascinaci6n de esa personalidad que perciben irradiante y que las estimula a confiar, Ahora bien, esta persona que despliega Fuego aparente, en realidad tiene a la Tierra como expresién mas cémoda y natural, de modo que esa manifestacién vital que aparenta apostar por lo intuitivo, esta sostenida por un sentido practico y realista. Asi, es probable que habiéndose comprometido con la accion, el riesgo creative 0 la expansién trascendente, a mitad de camino irrumpa una sensatez y prudencia que lleve a considerar ahora desacon sejable algo que ya ha iniclado y para lo que ha convocado a otros. Seguramente, adquirir sentido de realidad es muy apropia do, aunque asi planteado resulta fuera de tiempo. Sobre todo para aquellos que, habiendo depositado en él toda la audacia y Vitalidad de la que se sienten carentes, se sientan ahora defrau- dados en su confianza, Antes que intentar su simulacién, la persona con Fuego apa- fente puede aceplar que este registro de la realidad no le es inmediato y que debe ser estimulado en él antes que ofrecido a los demas. A través de actividades o técnicas en contextos que !o favorezcan, esta persona comenzaré a frecuentar y ejercitar su capacidad de exposicién, expresion individual y conflanza en su accién vital. |ACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + a ‘Aase SECUNDARIO ~ AGUA APARENTE La persona con Agua aparente siente que la expresién de su sensibilidad no resulta inmedia: tamente natural. Sabe que tendria que conectar- se con sus emociones (en esta conciencia de su KG ie limitacion radica la diferencia con el Agua distan- [els te), pero no sabe cémo establecer ese contacto, ro encuentra los puentes necesarios de conexién con su mundo rior, Por eso intentara acceder a 6! por esfuerzo, exigiendose inter sentir En realidad, su naturaleza se dispone hacia el mundo del Aire, objetivo y racional, que busca explicar la vivencia, Probablemente sus emociones sean “conclusiones” a las que arriba por opera: ciones intelectuales antes que por contacto sensible. Asi, !a per sona con Agua aparente “leera” el contexto de una determinada situacion de intensidad emocional y concluira entonces que es adecuado responder con una especifica emocion Este mecanismo sera delatado por clerta fialdad detras de ta ‘aparente calidez que expresa, una distancia de algtin modo suge- fida en el contacto, una actuacion (fallida actuaci6n) que intentan- do demostrar (y demostrarse) capacidad de registro sensible hace explicita una emocién superficial, externa, un sentimentalismo poco creible, Aunque hubiera lagrimas, ellas no seran el producto de conmocién alguna. En lo vincular, la exageracién de sentimientos sera el rasgo ‘que detectard la persona con Agua dominante, lo cual la llevara a presetvarse manteniendo cierta distancia de contacto. La perso- na con Agua distante, en cambio, sentiré la posibilidad de proyec- tar toda su carencia y anhelo de expresién emocional. En el pri- mer caso habra sospecha y desconfianza; en el segundo, fascina- cién y luego decepcién afectiva. ‘Alguna situaci6n de suficiente intensidad emocional podra marear e! quiebre de la apariencia, el momento de sincerar la as" —— IDELBA. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN » 118 incapacidad de responder senslblemente sin anticipar pensamien, to, En este sentido, la persona con Agua aparente deberd comen, ar a desartollar medios de contacto con la sensibilidad, de og. exién con las emociones y de habilitacion de niveles sutiles de la realidad. Ya se trate de técnicas terapéuticas o artisticas, la clave es evitar que intervenga en ellas la palabra, la sagacidad inteleo. tual 0 el talento analitico del pensamiento. AGUA SECUNDARIA ~ AIRE APARENTE Dispuesta con mayor naturalidad a lo sensi- ble (Agua secundaria), la persona con Aire aparen. te valora la capacidad de objetivar, elaborar ideas y desarrollar marcos conceptuales teoricos, justa- mente por sentirse carente de ellas, Su tendencia € definir ef mundo desde su propia subjetividad la lleva a sentirse inadecuada, abriéndose a lo vinculer y a la experimentacion de diferencias que supone. Ag | Al La persona con Aire aparente intentard corregir esa Incapack dad, involucréndose en el mundo del pensamiento y las relacio nes. Se esforzaré por expresar una sociabilidad natural, mostrar. se reflexiva y razonable, un ilustrado consejero o incluso un pen- sador te6rico, Aunque sostenida en una apariencia, esta imagen Puede ser muy lograda y de gran efectividad en lo vincular, resul- tando muy atractiva para aquellos con carencias de Aire mas se- veras, quienes le confirmaran su imagen. En cambio, otros —seguramente los de mas desarrollado re- gistro aéreo— pronto comenzaran a percibir que las argumenta- ciones te6ricas de este particular pensador estan sostenidas en Premisas faisas 0, por lo menos, indemostrables; que toda su estructura conceptual se basa en pilares subjetivos, emocionales €, incluso, irracionales. Sus reflexiones, en verdad, son meras opiniones. Su capacidad de didlogo se reduce a emitir sentencias ‘CARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + + an ser puestas en duda. La disposici6n hacia lo vincu dividuo con apariencia de Aire se revela abierta s6lo a tar et neque confirmen Sus visiones. La misma orientacion ten te tontenido de su biblioteca: leer mucho sélo para confirmar oe rye ideas a fas que esté adherido emocionalmente. unas Povvnerse espacios donde compartir diferencias, incluir la Pra! ce aud, de mligicarwsiones, tomar contacto con coo jades en las que el pensamiento experimente con libertad y ae creatividad, pueden resultar puentes propicios para rar contacto con la dimensién del elemento Aire, sin adoptar que no pour mascaras forzadas. TIPOLOGIAS ELEMENTALES Ya hemos sefialado que toda tipologia representa una carac- terizacion extrema, una exposicion de estereotipos, teéricae ideal. Por eso, resulta muy poco probable que podamos encontrarnos, con personas coneretas y reales que expresen, en ese grado de pureza, las cualidades que aqui presentamos. De modo que el ‘uadro siguiente, sélo tiene sentido como una aproximacion a ciertos rasgos generales de los modelos de personalidad, conf gurados a partir del balance de elementos de una carta natal Para simpilificar la lectura del cuadro, podemos definir cada tipo por los elementos mas cercanos a la conciencia. Asi por ejemplo, hablariamos de un tipo TierraAire en el caso de un ba- lance con Tierra principal y Aire secundario, 0 de un tipo Agua Fuego en un balance con Agua principal y Fuego secundario. De acuerdo con la relacion entre elementos que hemos apli- ado, la posibilidad de combinacién es limitada. Segtin cémo que- de dispuesto cada par antag6nico en el cuadro, surgiran ocho modelos o tipos combinados: ji19 120 — + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « TIF TIF Ag | Ai Tle TIF Ag | Ai Ag | Ai rir El tipo Tierre-Alre. El hacedor légico, Prevalece una actitud practica y racional, ung capacidad para materializar, de acuerdo con oy terios objetivos. Valora la eficiencia, el concreciones y la prudencia arribo a El tipo Aire-Tierra. El pensador concreto. Privilegia la busqueda de soluciones, la co. treccién de defectos. La vida plantea desafios a ser resueltos con perseverancia y racionalidad, El tipo Agua-Tierra. El sensible concreto. Vive para dar testimonia de su sensibilidad, Necesita ser coherente can lo que percibe sen. siblemente, y que exista algo concreto que lo revele. EI tipo Tierra-Agua. E! hacedor sensible, Valora actuar en el mundo conereto, orien: tado por sus sentimientos. £1 contacto con el mundo interno estimula los logos objetivos. Pretende que la realidad sea mas humana, El tipo Agua-Fuego. El sensible sintético. Su realidad es la de los mundos sutiles, a los que accede a través de fa intuicién. La per cepcién del misterio trasciende el mundo de la forma y de las explicaciones mentales. |S LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENGIA + — — El tipo Fuego-Agua. El visionario resonante. ryt Desde su sensibilidad brota un ideal que |——]_ orienta la vida. Los valores humanos estimulan ag Al la busqueda y anhola ser alguien que los expre- L—1+—' se, Suresonante conviccién contagia vitalidad. — EI tipo Aire-Fuego. E| pensador sintético. ai | Ag Lo real es la percepcion de principios tras- cendentes. Anhela elaborar marcos conceptua pF IT les que den cuenta de la verdad, develar el mis [1 1 terio y vincularse con lo trascendente. E/ tipo Fuego-Aire. El visionario logico. FLT Anhela que lo percibido intuitivamente como autentico circule en la realidad. Anhela expre: A | Ag | sarse en el mundo, estimulado por un ideal 16g co, coherente y verdadero, Como hemos sefialado anteriormente, algunas cartas presen- tan una distribucién de planetas por elementos en la que solo uno de los pares antagonicos esta presente (y, porlo tanto, el otro par ausente). Aqui, Ja persona intentara lo mas costoso y, en princi: pio, improbable: desarrollar una identificacién sostenida en ele- mentos antagénicos. En estos casos, el balance cualitativo de elementos permite establecer cuatro modelos o tipos absolutos: El tipo Tierra (Fuego distante). El hacedor conereto. La realidad objetiva prevalece sobre la vi sién, Plasmary concretar en forma material tien: de a exigir el sactifico de la percepoien intuitiva, |a24 + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJAN re |r ai | Ag ag | ai 122 RO LOD! Y HECTOR STEINGRUN » El tipo Fuego (Tlerra distante). El visionarig sintético, El hechizo de la vision prevalece por sobre todo logro material. Sélo existe la vitalidad de aquello que se vislumbra y anhela, y la realidad concreta debera ser transformada de acuerdo con ese afén El tipo Aire (Agua distante). El pensador lo. gico. La realidad es un orden revelado por el pen samiento, que se impone al caos de las emo- ciones. Lo sensible tiene causas que pueden ser explicadas. Lo subjetivo debe subordinarse a lo racional EI tipo Agua (Aire distante). El sensible re sonante, Los mundos internos configuran la realidad del mundo. El pensamiento es mera apariencia, Lo sensible habilita el contacto con Io real: la unidad en la matriz universal + UACARTA NAT La siguiente figu ocho tipos combin acoder ico TLE SOMO GUIA EN EL -SAAROLLO DE LA CONCIENGIA + ra procura sintetizar los fundamentos de los jados Pensador fgico pensante visionavo egico T[F ni [Ae] oy aT) \ barb f pensadorconcret Hacedor Concreto TIF cenit N Visionatio Sinttieo pensador sat ie aA no 28 {f a meta}. \E EY tale hacedor resonant Sensible Resonante sentimental + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINBRUN « UN EJEMPLO EN LA PRACTICA Consideremos ahora un ejemplo para ilustrar lo desarrol ? la carta natal ce CHARLES CHAPLIN. we ae copin fpr, 1009 ch ena 221g 08:00-0 Pin unr 1 ZONE: oaw io sinacoo" yy Grocentie "ropes Topocantie De acuerdo con la clasificacién que habitualmente se utiliza en astrologia, el balance de la distribucién de planetas por ele- mentos seria ra: Japiter - Venus - Marte Fueg Sol ~ Mercurio - Saturno Air Regente del Ascendente Agua: Luna ~ Ascendente *° Ver mas adelante el andiisis de la carta natal de Charles Chaplin, “- ACNITAHRTAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA = Lo mas destacado resulta el déficit de Aire. incluso podria- nos considerario ausente, ya que s6lo cuenta con ta presencia vet regente del Ascendente que, en este caso, se rata de un transpersonal. El resto de Ios elementos se encuentra repartido, punque el Agua, @ pesar de tener menos incidencia (la Luna y el aascendente), parece destacarse sobre el Fuego (res planetas in- aluido el Sol) y fa Tierra (Ires planetas}. De modo que, de acuerdo con nuestro criterio, el par Aire- agua parece ser el mas sobresaliente, Nuestra hipotesis inclicarfa que —por presenicla— el Agua podria ubicarse como prineipal y et Aire —por ausencia— como distant. Respecto del par restante, las proporciones resullan parejas. Podriamos considerar que la presencia del Sol favorece al Fuego. AGUA AIRE. FUEGO TIERRA En la historia de vida de Chaplin, sus primeros aiios transcu- rren en una absoluta identificacion con el mundo matemo. Sin. presencia de padre, vive junto 2 su madre y su hermano, en con diciones cada vez dle mayor indigencia. Recuerda el propio Chaplin: *...£n aquella oscura habitacién del sdtano de la calle Oakley, mi madre encendié en mi la luz mas benigna que jams conociera el mundo, la que ha dado a la literatura y al teatro sus temas mas grandiosos y ricos: el amor, la compasién y la humanidad...s. Las penurias econémicas derivan en un temprano deteriora de la salud de su madre, que termina en demencia por desnutri- % Chaplin, Charles, Mi Autobiograffa (Madtid, Debate, 1993), p. 24, |125 — + IOELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINORUN « cién, Cuando ella es internada en un asilo para enfermos menta. les, el pequefo Charles y su hermano son puestos al cuidado de, Estado en un hogar de huérfanos y nifios pobres. «.. Aunque nos cuidaban bien, aquella era una existencia des gyaciada. La tristeza flotaba en el aire; se hallaba en los senderos campestres por donde paseabamos una centena de nifos en f. las de a dos. ;Cémo me disgustaban aquellos paseos y las aldeas por donde pasedbamos, mientras nos miraban fijamente sus ve. cinos! Nos conocian como intemos de lo que ellos llamaban “E) Gallineto de los Bobos”, término vulgar con ef que designaban af silo...» Atraviesa luego la experiencia de ser “chico de la calle", de. sarrollando miltiples oficios circunstanciales con los cuales ganarse la vida, «Sali furtivamente por la maftana temprano y estaba fuera todo el dia, y siempre me las arreglaba para conseguir comida en alguna parte... Como un fugitivo, me aparté del camino de todo e| mundo...»?* Y finalmente Chaplin conereta su suefio de ser actor —y, por supuesto, también el suefio de su madre— y firma su primer con trato a los doce aiios de edad. «..De repente abandonaba una vida de pobreza y entraba en eI suefo deseado durante largo tiempo, un suefio del que mi madre hablaba a menudo, un suefio que ella habia acariciado. jlba a ser actor! ;Habia legado todo tan subita, tan inesperadamentel... me i cuenta que habia franqueado un umbral importante. Ya no se- ‘fa més tiempo uno de esos personajes anénimos que arrastran su vida por los suburbios; ahora era yo un personaje del teatro. Me entraron ganas de lorar...1° Su vida social, su mundo vincular, su capacidad para relacio- % Wid, p. 28. Wid, p74 Wid, p. 8. LACARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + narse —2st0 eS, o| mundo del Aire— parece ser el érnbito en que hapiin sufre 1aS consecuencias de sus heridas afectivas y vive tas carencias de expresion mas severas. Asi, respecto de su ado- tescencia, un periodo dedicado a las giras teatrales, Chaplin re- verde: Estaba solo en ciudades extrarias, solo en habitaciones imteriores, hablando rara vez con alguien, hasta fa funcién de la roche, y oyendo Unicamente mi voz cuando hablaba conmigo mis- mo... Me acostumbré a vivir solo. Pero habia perdido de tal mane- 1a el hdbito de hablar, que cuando me encontraba con un miem- bro de la compafifa experimentaba una intensa turbacién. No po- dia reconcentrarme con la suficiente rapidez para contestar a sus ‘preguntas de un modo inteligente, yestoy seguro de que se sepa- raban de mi preocupados y alarmados por mi salud mental...» En sintesis, en el caso de Chaplin parece clara la identifica: cion con el mundo emocional. EI dominio del elemento Agua se traduce en una mirada de la realidad desde el prisma de la sensi- bilidad. Resulta evidente el déficit de vincularidad y la poca capa cidad de relacionarse con fos demas, de un modo libre y fluido. En estos primeros afios de vida, los vinculos son sinénimo de adap- tacion forzada: internacién, reclusién, evitacion, retraimiento y ais: lamiento en el propio mundo interno. Se conforma pues, una forma de sobreadaptacién a la reali- dad: ante un mundo objetivo que se presenta tiranico, desde el temor a la orfandad, el nifio Charles desarrolla un comportamien- to funcional propio del adulto. Esa apariencia de Tierra, en ver dad, se sostiene desde el Fuego como secundario: desde su na- tural capacidad de autodeterminarse, valerse por si mismo y 8 ber autoexpresarse, incluso histridnicamente. Pensemos que una Persona con Tierra principal, acaso hubiera hecho identidad en esa necesidad de sobreadaptarse a una realidad material carente, * lbid., pp. 85-86. f 127 128 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI ¥ HECTOR STEINERUN « ~ valorndola, confundiéndola con ta realided en sf misma, cong, nando el Fuego ala posicién distante, Por cierto, no es el caso de Chaplin, y es él mismo quien deja en claro esta diferencia: No encuentro a pobreza ni atractiva ni edificante, No me ensefi6 nada, ano ser una aistorsién de los valores, ung supervaloraci6n de las virtudes y las gracias de 10s ricos y de lag llamadas clases privitegiadas...° Alo largo de su vida, Chaplin desarrollara su creatividad arts. tica como un medio de sublimar su propia herida emocional, En este sentido, su arte es autobiografico: presenta su propio drama personal, sus propios sentimientos acerca de Ia realidad, en un personaje arquetipico (Carlitos) de resonancia universal. Esto si gue demostrando su Agua principal. A su vez, las criticas que recibi6 por ser “sentimentalista’, su fama de personeje “un tanto Intratable” e, incluso, de “sexualidad perversa” revelan sus dif cultades vinculares, su poca disposicién para ponerse a distancia de su propia mirada de las cosas y obtener una perspectiva mas objetiva. Esta estructura Agua Fuego tefleja una tendencia a lo que definiamos como tipo sensible-visionario, caracterizado por el ar quetipo de profeta o salvador. En el caso de Chaplin, aparece representado en la transparencia de un anhelo de redimir el dolor del mundo a través de su arte, creando un personaje que encarna el padecimiento de la humanidad al mismo tiempo que su propio estigma personal. Hablamos notado que las crisis genéricas de edad represen- taban momentos en los que la identificacion por elementos (nuestio. cuadro cualitative) podia modificarse. Observemos que hacia los 28 afios, Chaplin inaugura sus propios estudios cinematograficos y crea una compaiiia independiente, asociado con algunas de las principales figuras de Hollywood, consolidandose como una pet: sonalidad destacada del mundo del arte, Es evidente que la ex * Ibid. p. 297. ‘TA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA + + LAcar esion de su Fuego ya no esta al servicio de la supervivencia, vo 1 @stivo en SU niiez. Su manifestacién oreativa se desa cinta ahora en estructuras materiales mas sOlidas y generando, aevhecho, una creciente fortuna personal, Asi, la crisis de edad a igs 28 aiios es aprovechada por Chaplin para acercar la dis: tancia de su par auxiiar Fuego-Tierra, El Fuego ya no parece sntagonizar con la Tierra, sino encontrar en ella un canal de mani festaci6n. Ag Ai fey Ahora bien, respecto del par dominante, la situacién no es tan obvia. En esos afios ha logrado expresar su propio drama personal en el argumento de sus peliculas, y la imagen calida y tierna de su personaje ha conmovido en forma masiva. Sin du das, una dimension de su mundo interno ha abandonado su re- pliegue y aislamiento, para ser comunicado ahora universaimen: te. Y si bien se percibe una apertura hacia el Aire en los vinculos sociales efectivos que ha desarrollado, a partir de desplegar una actividad profesional (el cine) caracterizada por la participacion y el acuerdo entre un alto nmero de personas que desempefan distintas funciones, el area de las relaciones sociales e intima permanece cargada de conflictividad. Su sensibilidad ligada con el contacto mas intimo y personal permanece ain aislada en su propio mundo interno. Dice Chaplin de si mismo, hacia 1916 «.. La soledad repele. Lieva consigo un sutil halo de tristeza, una barrera que aleja el interés o la atraccién de los demas; se siente uno levemente avergonzado de ella. Pero, en mayor 0 me- 129 + IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LOD! Y HECTOR STEINERUN « nor grado, es un tema comin a todo e! mundo. Sin embargo, mj soledad era desesperante, porque yo contaba con todos los me. dios necesarios para tener amigos: era joven, rico y célebre; sin embargo, vagaba por New York solo y cohibido...»?? En 1949, Ja conflictividad vincular incluye @ companias de cine que le reclaman el cumplimiento de contratos de los que Chaplin pretende prescindi. Antes, en 1948, se casa por primera vez, con una joven actriz de 18 afios con quien mantuvo una rela, clon ocasional que derivé en un embarazo. Las circunstancias del matrimonio (que terminara siendo breve) nunca fueron claras, pero ‘se sospecha que Chaplin fue engafado. No se sabe si el embara 20 se Interrumpe, nunca existié 0, como explica Chaplin, el nifo naci6 en secreto pero murié tres dias después. Mas alla de cual haya sido la realidad, el mundo emocional de Chaplin expresa una fragllidad y retraimiento que revela la dificultad para vincutar se con otros. Antes que un acercamiento, en estos sucesos pare. ce confirmarse la distancia antag6nica entre Agua y Aire. Chaplin refuerza la identificacién con el Agua, su vision del mundo y la realidad desde su propia y subjetiva percepcion sensible, sin dis posicién a cuestionarla a partir de lo que sus vinculos puedan sugerirle => Ag Al El cambio producido lleva a que la Tierra deje de ser una manifestacion aparente y no consciente, y pase a integrarse en * Ibid, p. 197, canta NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENCIA » ———— oA esion cada vez mas fluida con el Agua y el Fuego. En este oe jwedando distante la expresion del Alte consciente sigue a jue © Ag F T {si, hacia sus 28 afios, Chaplin revela una personalidad ce de dar expresién creativa a su sensibilidad (sensible sintét 0 i yal mismo tiempo ave la plasma en el mundo materia (sens 00), ble concreto). ja34 Segunda Parte A MIRADA ESPECIFICA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENCIA «| Capitulo 4 EL COMPLEJO LUNAR LA FUACION DE UNA IMAGEN Ya nos es posible avanzar en la interpretacion de una carta natal y descubrir el peso, la importancia especifica que tienen algunos factores, en la medida en que intervienen (o son recono- cidos) de diferentes maneras durante las distintas etapas de la vida. Aunque ya lo venimos insinuando, es el momento de hacer mas explicito este concepto: de qué modo se produce el desarro- lio de la conciencia, Cada ser humano, desde que nace, recibe impresiones de todo tipo provenientes de su medio familiar y So: dial, La conciencia registra esas impresiones y trata de organizar- las poco a poco, en el proceso que se ha denominado identifica cién. Esto es, él nifio va elaborando una identidad (lo que Yo soy) a partir de lo que le transmiten las personas que lo rodean (habi: tualmente, primero la madre, después el padre y luego, el resto de la familia). Llega un momento en el que se siente capaz de buscar confirmaciones y hasta de afiadir otras evidencias, que descubre por su cuenta. En un periodo no mayor de siete afos, ha reunido la suficiente informacién sobre su persona como para establecer una base operativa; ha creado una IMAGEN de si mis- mo, mas 0 menos coherente y responde a la vida apoyandose en ella. Lo que sigue es un proceso de ajuste constante de esa ima gen, para adaptarla a cada nueva realidad que se presenta. Sin embargo, y esto es lo notable, cuanto mayores sean los desafios que le toca enfrentar y resolver, mas tendera a estabilizarse sobre el terreno ya conocido, volviéndose renuente “+ IDELBA J. GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINGRUN « a descubrir otras posibilidades, otros recursos que aquellos que permanecen grabados en su psiquis. 0, mas precisamente, a medida que crece, la persona se vera ante un dilema severg, ceder a lo espontaneo, a lo que surge de si misma como chispa creativa, confiando en el potencial con el que vino al mundo, 9 recurtir al bagaje de gestos, conductas y acciones que ha venidg ‘almacenando desde los primeros aftos. Porque llega un momento donde todo aprendizaje se convierte en un riesgo para la super. vencia. Y la tentacion de echar mano a lo conocido (por mas que se trate de fragmentos de una totalidad) realimenta la sensacién de seguridad. Amoldarse a lo que la sociedad va proponiendo, no hace mas que reforzar esta tesis y todos reconocemos que los aiios de escolaridad contribuyen a mantener adormilada buena parte de nuestra “naturaleza”, a cambio de socializacién y conoci- Imientos. Como quiera que esto ocurra, siempre habra preferencias por mantener esa imagen con la menor alteracion posible. En la edad adulta esto se convierte en una norma que permanece implicita, ‘aun cuando se presenten deseos de atreverse alo desconocido, El ndcleo de esa imagen adquiere entonces suficiente solidez y permanencia como para que la mayoria de las respuestas a la vida provengan de alli, del repertorio ya transitado; aunque esos comportamientos sean esquematicos, no validos para la situa cién presente y conserven el aroma de Io infantil. Justamente, ese niicleo mantiene intacta la memoria de las experiencias que la persona atraves6 en la infancia, junto con jas conductas que alli se manifestaron. Este es el punto de mayor trascendencia para nuestro enfor que. Lo que venimos denominando integracién de la conciencia, depende francamente de nuestra habilidad para percibir en qué medida permanecemos ligados a la imagen que forjamos, sobre todo en el periodo mas primario (los primeros siete aos) 0 logra: Mos superar nuestras dudas ¢ inseguridades, provocando su cuestionamiento y reemplazo. En este sentido, la medida sien | LA ARIA NATAL GOMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONCIENGIA « ees varlable. En algunas etapas, permanecemos atrapados mas del que imaginamos 0 quisiéramos. En ciertos momentos, am superar esas identificaciones y generamos otra clase pa respuestos alla vida, Pero este proceso de reajuste viene plan- teado, no sOlo por nuestra capacidad para darmos cuenta sino, primordialmente, por las presiones internas que pugnan hacia la renovacion, tanto como por las experiencias que nos toca vivir en fl contacto con otras personas y con la realidad. Lo que cualquiera de nosotros puede advertir es que queda mos demorados por mas tiempo en los circuitos de relacién. Es decir, que seguimos reaccionando con los otros, de maneras an&- logas a lo que quied6 grabado en nuestra psiguis, en épocas muy tempranas. Nuestra imagen es, antes que nada, imagen vincular: ‘como nos vimos, en relacién con quienes nos rodeaban, como nos reconocieron esas otras personas. Si permanecemos adheri- dos a esa imagen, nos volvemos previsibles, creemos ganar se- guridad y reiteramos las viejas conductas; tratamos a los demas de maneras similares a como lo haciamos en el pasado. Y, de esa forma, terminamos por generar conflictos, dado que esas respuestas no son apropiadas. El conflicto no es otra cosa que la evidencia del error que estamos cometiendo. En este sentido, integrar es reconocer que podemos soltar- nos de lo habitual, recuperar la espontaneidad y, por eso, iluminar otros espacios (intemos y externos) de los que provienen res: puestas diferentes y mucho mas eficaces. Ahora bien, lo que venimos deseribiendo como imagen esta simbolizado en la carta natal por una serie de factores que for man parte de lo que llamaremos complejo lunar. Pero podemos distinguir ya mismo, que no nos estamos refiriendo a la Luna como planeta astrol6gico, sino mas bien a una mirada, propia de la conciencia en el estadio infantil, sobre determinados factores de la carta, 0, mas propiamente, a lo que cada uno de nosotros interpreta desde su propia imagen, cuando toma contacto con | 137 138 + IDELBA J, GONZALEZ, ALEJANDRO LODI Y HECTOR STEINBRUN « ciertos aspectos de su naturaleza. Esa mirada va cambiando cuando la conciencia es capaz de abrirse, crecer, unir los fragmentos. Los mismos aspectos son Feconocidos de otras maneras, precisamente porque hay menos Parcelaci6n. No obstante, el nicleo de la imagen resiste mas de lo que admitimos, y lo hace a través del automatismo. Es decir, Creamos habitos, conductas que de tanto reiterarse se vuelven automaticas y, por eso, sélo registramos como nuestra manera natural de responder a la vida Lo interesante —en una nueva vuelta de tuerca—es que esas respuestas que se convierten en habitos, no proceden de nuestra inventiva, no han sido creadas en virtud de los acontecimientos, sino que son funcionales a ellos. En efecto, respondemos mucho mas desde la memoria genética (la acumulacién de experiencias en la historia de la vida humana sobre la Tierra) que desde la memoria inmediata. Dicho de otra manera: lo que nos ocutre en la infancia nos remite a modelos, patrones de conductas que la humanidad ha venido recopilando y cortigiendo, segiin las carac- teristicas de cada época de la historia. Venimos al mundo con la ‘memotia de esos comportamientos, incluida en los genes. ¥, por @80, tales respuestas se han vuelto arquetipicas. Cualquier nifo, en cualquier lugar del mundo, que forme parte de una misma cultura o tradici6n, reaccionaré de maneras anélogas ante situa ciones que guarden semejanza con las que ya estén incluidas en los archivos genéticos. De manera que, romper con los habitos, es romper con la tradicion, con los modelos perpetuados durante siglos. Una haza- fia que s6lo es posible por momentos, ya que tenemos que balarr cearnos entre la dependencia indispensable y la oscura y anhela- da libertad. Cuando comprendemos que nuestro pequefio drama es el mismo drama que millones de personas han vivido alo largo dela historia, desatamos una paradoja: queremos seguir perte- neciendo a esa tradicion y, también, diferenciarnos, epartanos de ella poniendo en juego nuestra posibilidad creativa. A GARTA NATAL COMO GUIA EN EL DESARROLLO DE LA CONGIENGIA + —— ou pe ese modo, podrlamos asumir que coexisten la mirada lu- ‘as los comportamientos habituales), para algunas areas ra ria personalidad y otra mirada, mas ebarcante, referida a antes Lacorlencia no termined urinal Ss fe enables para desmantelarlo. O bien, nuestro deseo de se- pe ei mantiene el control y los habitos subsisten, creandonos ea (a veces severos) en los vinculos con los demas. pre or eso, seria err6neo suponer que e! proceso de integracién es lineal: de la oscuridad a la claridad. Mas bien se trata de con quistas parciales y renuncias o complicidades. Lo no consciente presionando para que la conciencia acceda. EI nicleo de la ima- gen abroquelandose para resist. EL COMPLEJO LUNAR EN LA CARTA NATAL El complejo lunar esta referido, entonces, a todos los facto- res que entran en contacto con la conciencia en los primeros afios de vida. Se desprende de ahi que las areas de la carta referidas al origen sean las mas sensibles, las m&s propensas a impactar la conciencia y definir la elaboracion de la identidad primaria Entonces hablamos del FC (la clispide de la cuarta casa), la propia cuarta casa y los planetas que alll se encuentren. Pero también —puesto que se trata de la emergencia y desarrollo del Yo— del signo ASC, la primera casa y los planetas que alli se ubiquen. Por supuesto, la Luna, su ubicacién por casa y por signo y sus aspectos duros (¢, Cl, o®.7,2, Gl) con otros planetas, for man parte del complejo lunar. Todos estos factores son interpretados por la conciencia in- fentil, de una cierta manera. Los escenarios y las diversas esce- nas de ese inundo quedan registradas por la mirada lunar, siem pre inocente y forzosamente parcial. Y sobreviven bajo esa patina hasta que puedan ser reinterpretadas desde otra perspectiva, naturalmente mas adulta. |139