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El tejido de la vida a la luz del Budismo

Este texto es el borrador de la conferencia que impartió el maestro Dokushô en el marco


del Encuentro Ecología y Espiritualidad, celebrado desde el 21 al 23 de Julio del 2000 en
La Gomera (Islas Canarias), que fue organizado por la Fundación Universidad de Verano
de La Gomera.

Este es un mundo extraño. Parece que hace unos quince mil millones de años no existía,
con precisión, nada en absoluto y, entonces, en menos de un nanosegundo, el universo
material irrumpió en la existencia. (FISIOSFERA).

Es más extraño aún que la materia física producida no resultó ser meramente un
desorden aleatorio y caótico, sino que se organizó en formas cada vez más intrincadas y
complejas, tan complejas que muchos millones de años después algunas de ellas
encontraron la forma de reproducirse, y así de la materia emergió la vida. (BIOSFERA).

Todavía más extraño: estas formas de vida no se contentaron aparentemente con


reproducirse, sino que comenzaron una larga evolución que finalmente les permitió
representarse, crear signos, símbolos y conceptos, y así de la vida surgió la mente.
(NOOSFERA).

Este proceso evolutivo, fuera lo que fuera, parece haber sido impulsado increíblemente
desde la materia hacia la vida y hacia la mente.

Pero lo que es aún mucho más extraño es que hace unos pocos cientos de años, en un
pequeño e indiferente planeta de una estrella insignificante, la evolución se hizo
consciente de sí misma. (NEUMOSFERA).

Y justo al mismo tiempo, los mismos mecanismos que habían permitido que la evolución
se hiciera consciente de sí misma estaban maquinando su propia destrucción.

Y esto es lo más extraño de todo."


Ken Wilber
"Sexo, ecología y espiritualidad.El alma de la evolución"

1. Las cuatro esferas de la realidad.


Budismo Zen Ken Wilber Lenguaje común
Ku (vacuidad) Neumosfera Espíritu
Noosfera Mente (cultura)
Shiki (fenómenos) Biosfera Vida (emoción)
Fisiosfera Materia (cuerpo)

2. La Gran Cadena del Ser.


· Nivel Causal (Espíritu, Dios, Allah, Divinidad, etc.)
· Nivel Sutil.
· Nivel Psíquico.
· Nivel Mental (signos, símbolos, conceptos, análisis, deducción, etc.)
· Nivel Emocional.
· Nivel Físico.
Históricamente, desde el tiempo de Platón y Aristóteles hasta finales del siglo XIX
(revolucion industrial) se ha mantenido que estos grandes dominios (fisiosfera, biosfera,
noosfera) eran una manifestación continua e interrelacionada del Espíritu (Neumasfera),
una Gran Cadena del ser, que alcanzaba de manera perfecta, continua e ininterrumpida
desde la materia a la vida, la mente, el alma y el espíritu.Según Arthur Lovejoy, de la
Universidad de Harvard, los distintos teóricos de la Gran Cadena del ser han mantenido
tres puntos esenciales:

I - Todo fenómeno -todas las cosas y hechos, personas, animales, minerales, plantas -
son manifestaciones de la superabundancia y plenitud del espíritu, de tal forma que éste
está intrínsecamente entretejido en cada uno y en todos ellos, y así, como decía Platón,
incluso el mundo natural es "un Dios visible y sensible";

II - Por tanto, no hay "brechas" en la naturaleza, no hay eslabones perdidos, no hay


dualismos insalvables porque cada cosa está entretejida con las demás (el contiuum del
ser";

III - El continuum del Ser, sin embargo, muestra graduaciones de complejidad porque hay
diversos emergentes que aparecen en algunos niveles y no en otros (los lobos pueden
correr, las rocas no). La Gran Cadena del Ser ha sido la filosofía oficial, mas o menos
comprendida o explícitada, de la mayor parte de la humanidad civilizada a lo largo de la
mayor parte de la historia; y además ha sido la visión del mundo de la que han
participado, en sus diversas formas, la mayor parte de las mentes especulativas sutiles y
de los grandes maestros religiosos (tanto orientales como occidentales). La visión de la
Gran Cadena del Ser contempla a la materia, al cuerpo y a la mente como una vasta red
de órdenes mútuamente entrelazadas que subsisten en el Espíritu, en la que cada
eslabón de la cadena es absolutamente necesario e intrínsecamente valioso. Por ejemplo
Plotino explicaba que cada eslabón tiene un valor intrínseco -un valor en y por sí mismo-
en virtud de ser una manifestación de la bondad del espíritu, y que ningún eslabón, sin
importar lo bajo que sea, existe solamente e incluso principalmente para ser usado como
instrumento por los demás: si cualquiera de las preciosas hebras se destruye, todo el
tejido se deshilacha. No obstante, nuestra crísis medioambiental actual es debida en
primer lugar a una visión fragmentada del mundo, una visión que separa drásticamente
cuerpo de mente, sujeto y objeto, cultura y naturaleza, pensamiento y cosas, valores y
hechos, Espíritu y materia, lo humano y lo no-humano; una visión del mundo dualista,
mecanicista, atomista que, en resumen, a menudo separa erróneamente a los seres
humanos elevándolos sobre el resto del tejido de la realidad; una visión del mundo rota,
que alinea a hombres y mujeres del intrincado tejido de interrelaciones que constituye la
naturaleza misma de la vida, la Tierra y el cosmos. ¿Cómo ha podido instalarse en la
mente y en la cultura humana esta visión?

3. Aparición y desarrollo de la Percepción Fragmentada.


Tenemos tres grandes ámbitos de la evolución: físico (fisiosfera), biológico (biosfera) y
socio-cultural (noosfera). En su verdadera naturaleza, estos tres ambitos no están
desconectados en absoluto: de las codiciones creadas por la evolución en el ámbito físico
(fisiosfera) emergen las condiciones que permiten el despliegue de la evolución biológica
(biosfera). Y de las condiciones creadas por la evolución biológica vienen las condiciones
que permiten que en los seres humanos emerga la inteligencia, la cultura y la
organización social (noosfera).

Hay que destacar en este punto que este proceso de emergencia no se da en absoluto de
forma fragmentada, sino que hay un contiuum sin brechas. Es la mente humana la que ha
creado la visión fragmentada, especialmente el aspecto conceptual y racional de la
inteligencia humana. Esto nos lleva a ver claramente que la situación de desequilibrio
ecológico actual ha sido causado por una determinada visión de la mente humana:
aquella que percibe la realidad fragmentada en partes. Lo cual quiere decir que en su
intento de representar mentalmente la Realidad, la mente humana ha cometido un error
capital de percepción. En la base del actual desequilibrio ecológico se encuentra un error
cognitivo que ha dado lugar a una representación errónea, por incompleta, de la
Realidad. Esta representación errónea ha dado lugar a una organización cultural y social
(noosfera) escindida de su misma base biológica (biosfera) y material (fisiosfera), que
puede conducir a la destrucción de todo el tejido de la vida y, por lo tanto, de la
inteligencia y de la humanidad misma.

¿Cómo ha podido producirse este error cognitivo? Para ello tenemos que estudiar y
conocer la genesis y el funcionamiento de la mente misma (piedra capital de la noosfera).

· Emergencia y desarrollo de la mente representativa.

La mente representativa (germen de la noosfera) ha emergido como un nuevo ámbito de


mayor complejidad a partir de la biosfera. En todo proceso evolutivo de emergencia se
dan dos fases fundamentales: 1º separación del ámbito previo y 2º integración del ámbito
trascendido en el nuevo ámbito. Estas fases las encontramos en la emergencia de la vida
a partir de la materia (la biosfera a partir de la fisiosfera). Y teóricamente tendría que
haberse producido de la misma forma en la emergencia de la noosfera de la biosfera. Sin
embargo, la emergencia de la noosfera de la biosfera es un proceso muchisimo más
complejo que el anterior, debido a las características propias de la mente representativa.

Esta se organiza alrededor de diversas funciones que van de menor a mayor


complejidad. Veamos.

- El nivel más básico de la mente representativa es el de creación de signos. Un signo es


algo que designa la realidad, aunque no es la realidad en sí, aunque tiene alguna relación
con ella. Entre el signo que trata de representar la realidad y la realidad misma se crea
una separación. Este es el nivel propio de las sociedades o individuos que se encuentran
en el nivel mágico de representación. Su unidad de funcionamiento básica es la analogía.
(Eje. Un bisonte pintado)

- El siguiente nivel es el de crear símbolos. Un símbolo es algo que simboliza la realidad,


auque no es la realidad en sí ni tiene necesariamente ninguna relación ella. Un símbolo
es un signo de signos, por lo cual el símbolo está doblemente separado de la Realidad.
Este es el nivel propio de las sociedades o individuos que se encuentran en el nivel mítico
de representación. Su unidad de funcionamiento básica es la representación arbitraria.
(Ejem. La palabra española "bisonte" es un símbolo que trata de representar lo que un
bisonte es en realidad, aunque no existe ninguna relación real entre la palabra "bisonte" y
lo que el bisonte es).

- El siguiente nivel es el de crear conceptos. Un concepto es una representación


abstracta de la realidad. Es un símbolo de símbolo, por lo cual el concepto está
triplemente separado de la Realidad. Su unidad de funcionamiento básica es el análisis.
(Ejem. La idea "animal" es un concepto, una abstración que no existe como tal en la
realidad en sí, sólo en nuestra mente).

- El siguiente nivel de la mente representativa es el de crear relaciones entre conceptos,


es decir, encadenamientos lógicos y leyes deductivas (pensamiento hipotético-deductivo).
Este tipo de pensamientos se encuentra en la base de la ciencia occidental. Su
funcionamiento está basado mayormente sobre el análisis. Su unidad de funcionamiento
básica es la dedución.
- El siguiente nivel de la mente representativa podría ser llamado operativo. Gracias a él
todos los niveles anteriores se vuelven operativos, es decir, adquieren el poder de actuar
sobre los ambitos biológicos y físicos. Esta facultad se encuentra en la base de la
aplicación tecnológica de la ciencia y en su poder de trasformar los ámbitos biológicos y
materiales. Su unidad de funcionaiento básica es la experimentación.

- El siguiente nivel de la mente representativa es el de reflexionar sobre su propio


funcionamiento, con el poder virtual de corregir posibles errores de representación. La
facultad de la reflexión se encuentra en la base de todo el pensamiento filosófico y en la
emergencia del sentido de identidad (Self o Sí mismo).

- El último de los niveles de la mente representativa cartografiado es el lógico-existencia,


síntesis de todos los anteriores y al mismo tiempo un nuevo nivel con una grado de
organización interna y complejidad mucho mayor. Esta facultad es la que nos permite
establecer relaciones entre distintos sistemas lógicos y, al mismo tiempo, nos hace
preguntarnos por el sentido de nuestro ser/estar en el mundo. Aunque no deja de ser
analítico, su funcionamiento es básicamente sintético.

· Repercusiones evolutivas de la mente representativa.

Estos niveles emergen paulatinamente en el desarrollo evolutivo normal de cualquier ser


humano. Al mismo tiempo, la Humanidad, como un todo también ha ido experimentando
la emergencia paulatina de estos niveles en su desarrollo evolutivo.
A medida que la Humanidad ha ido desarrollando el poder de representar la realidad, se
ha ido creando al mismo tiempo una disociación o fragmentación entre la representación
y la realidad misma. Veámoslo más detenidamente:

Durante casi tres millones de años, los seres humanos se dedicaron a la caza y a la
recolección. La representación mágica de la realidad era la forma de conocimiento propia
de este estadio. En este estadio, los seres humanos no se diferenciaban a penas de los
demás animales. Vivían fundidos, para bien y para mal, con la naturaleza. La caza y la
recolección no exigían que los seres humanos produjeran nada. Se confiaba
fundamentalmente en la naturaleza para vivir. El alimento consistía en raíces, hojas y
frutas, además de insectos y animales.

Fue hace aproximadamente unos 10.000 años cuando el ser humano comenzó por
primera vez a labrar campos y a criar ganado. Esto fue un hito en la historia. Hasta
entonces, el hombre había dependido en gran medida de la naturaleza, al igual que otros
animales y era un eslabón más en la cadena alimenticia. Pero empezó a labrar la tierra,
sembrar semillas, cosechar y criar ganado. El descubrimiento de la agricultura y de la
ganadería marcó el comienzo de la cultura humana y la emergencia de la fase mítica de
la mente representativa. Originalmente el término latín cultura designaba el cultivo de la
naturaleza. En estos primeros tiempos de la agricultura, el ser humano aún se mantenía
en armonía con la naturaleza. Cultivar tenía aún un doble significado: extraer alimentos
de la tierra y al mismo tiempo nutrir y proteger la tierra. Se usaba la tierra pero también se
la nutría.

Con el nacimiento de la agricultura el ser humano dejó de ser nómada y pasó a


establecerse en un lugar concreto. Como granjero-agricultor, el ser humano fue capaz de
crear y de almacenar excedentes y de esta forma acumular riqueza. La riqueza permitió el
desarrollo de la tecnología y éste el aumento de la producción. La ecuación circular: más
excedente- más riqueza- mejor tecnología- mayor producción- más riqueza, etc. comenzó
a girar. Esta situación se encuentra en la raíz del nacimiento de las ciudades, del
aumento de la población, del nacimiento de las clases sociales y de las diferencias entre
ricos y pobres que aún persisten hoy día.

El aumento de la población exigió el aumento de la producción, de forma que cada vez se


fue ganando más terreno a la naturaleza para dedicarlo a la agricultura o al pastoreo. Fue
con el nacimiento de las ciudades y de la llamada cultura urbana (lenguaje, escritura,
organización social) cuando se produjo un hito importante en la disociación del hombre
(noosfera) de la naturaleza (biosfera y fisiosfera). Comenzó el triunfo del hombre y de su
cultura sobre la naturaleza.

No obstante, a pesar de que esta tendencia no dejó de aumentar durante los siguientes
diez mil años, la verdadera crísis ecológica sólo ha aparecido en toda su crudeza en los
últimos cien años. En los tres millones de años de historia de la humanidad, la
explotación de la naturaleza sólo se ha producido en los últimos diez mil años. Y tan sólo
hace unos cien años que la vida misma (biosfera) está seriamente amenazada. Esta
impresionante aceleración de la fragmentación entre la noosfera y la bio y la fisioesfera
ha corrido paralela a la emergencia y desarrollo de la mente representativa. Cuanto más
se ha ido desarrollando la mente representativa, cuanto más abstracta se ha ido
volviendo la representación de la realidad, más ha ido creciendo la fragmentación entre la
representación y la realidad representada.

Se acepta que con la Gracia clásica irrumpe de forma contundente en la historia de la


cultura occidental el pensamiento conceptual, reflexivo e hipotético deductivo que
constituyen los pilares cognitivos sobre los que se asientan la filosofía y la ciencia. De no
ser por la total oposición de la Iglesia Católica -el representante más poderoso de las
religiones míticas desde el comienzo de la era cristiana hasta el Renacimiento- la filosofía
y las ciencias racionales (conceptuales) hubieran podido desarrollarse ampliamente en
todo Occidente mucho antes del Renacimiento. Desde la destrucción del centro de
conocimiento que fue la Biblioteca de Alejandría hasta el Renacimiento, la filosofía y la
ciencia occidentales vivieron una época de oscuridad, salvo honrosas excepciones, y el
pensamiento mitológico defendido por la Iglesia católica continuó dominando en
Occidente.

El Renacimiento marca en Occidente el comienzo del declive del pensamiento mítico y la


irrupción del pensamiento representativo racional y con él la ciencia moderna. Copérnico,
Kepler, Galileo y más tarde Newton ocupan un lugar destacado en esta emergencia. Con
ellos, los restos de la visión holística y unificada comenzó a desmoronarse de f orma que
ninguno de estos científicos pioneros hubieran podido preveer. Descartes utilizó los
resultados experimentales de estos científicos para crear una filosofía que llegó a ser muy
influyente. Se comenzó a desentrañar los mecanismos de la fisiosfera. Se la concibió
como un reloj, como una máquina universal gobernada estrictamente por leyes rígidas
que a partir de entonces el pensamiento racional se dispuso a inventariar. El pensamiento
conceptual, racional, pasó a ser la forma de conocimiento dominante, dando lugar al
positivismo.

Al mismo tiempo que la mente conceptual, la mente operativa experimentó un enorme


desarrollo y las leyes científicas encontraron pronto nuevas y avanzadas aplicaciones
tecnológicas. Lo cual redundó en una mayor producción. Esta en un aumento de la
población. Esta en un aumento del consumo. Y este en un aumento de la producción,
siguiendo una espiral ascendente cuya estabilización aún no conseguimos ver.

La dinámica emprendida en el Renacimiento alcanza un hito importante con la Revolución


Industrial. Dotado con una tecnología poderosa, Occidente aceleró a un ritmo vertiginoso
la dinámica producción-consumo, con lo que la naturaleza comenzó a ser
sistemáticamente saqueada a una velocidad nunca antes vista. Al mismo tiempo que la
fisiosfera y la biosfera comenzaban a resentirse de una explotación tal, la cultura
occidental (noosfera), especialmente la cultura urbana, alcanzaba elevadas cotas de
sofisticación y una gran proliferación de filósofos, escritores, poetas, artistas, pensadores,
etc. Creando, paradójicamente, una mayor fragmentación entre noosfera y biosfera y
fisiosfera. Es como si la noosfera, en su impulso por nacer y afirmarse, olvidara que la
fisiosfera y la biosfera constituyen sus fundamentos mismos sin los cuales su propia
existencia sería impensable.

Que duda cabe que las aplicaciones tecnológicas desprendidas de los descubrimientos
científicos tuvieron y siguen teniendo resultados muy positivo para los seres humanos. En
sus aplicaciones médicas, el pensamiento científicos ha conseguido erradicar
enfermedades mortales y ampliar la esperanza de vida, racionalizar los medios de
producción artesanales y convertirlos en medios de producción de masas, etc. Todo esto,
sin embargo, ha tenido como consecuencia un aumento incontrolado de la población.

Hoy día, se dice, el aumento de la población mundial es una de las principales causas del
desastre ecológico. Se dice que somos muchos y que no hay suficiente para todos.
Personalmente no estoy de acuerdo con esta visión, aunque estpy de acuerdo en que los
seres humanos tenemos que aprender a autocontrolar nuestro afán reproductivo.

El último desencadenante del desastre ecológico actual no debe ser achacado a los
logros positivos de la revolución científica, industrial y tecnológica como son: mejores
condiciones de salubridad, ampliación de la esperanza de vida, avances en medicina, etc,
ni en su consecuencia lógica como es el aumento de la población mundial, sino en el
surgimiento de las sociedades de consumo masivo que ha tenido lugar en los países
ricos. En efecto, los países ricos, que apenas constituyen un cuarto de la Humanidad,
consumen más que las tres cuartas partes restante.
El engranaje infernal creado por una producción inútil y un consumo irresponsable y
desenfrenado es la máxima amenaza para el equilibrio no solamente ecológico sino
también social, cultural, político y económico y, a la larga, la mayor amenaza para la paz
internacional.

¿Cuál es la Visión que subyace en la producción alocada y en el consumo irresponsable?


La visión nihilista de que NO HAY FUTURO, un quemar las naves aquí y ahora, caiga
quien caiga, una sustitución de la SED de ABSOLUTO que ha impulsado a las mentes
más preclaras de la Humanidad por el deseo de acumular bienes de consumo inútiles. La
visión de que la historia de la Humanidad termina su andadura en el materialismo más
rampante. El anhelo de Felicidad Real que impulsa la vida de todo ser humano es
convertido en gratificaciones sustitutorias por la sociedad de consumo.

La crísis ecológica es inseparable de las actuales estructuras económicas, políticas y


sociales. La crísis ecológica se debe, entre otras causas, al hecho de que mientras que
los grandes propietarios de las grandes corporaciones multinacionales no saben ya
donde meter su dinero ni en qué gastarlo, mientras que los políticos a sus órdenes
parecen guiar el barco - aunque no tienen ni idea de la naturaleza ni del rumbo de este
barco-, tres cuartas partes de la Humanidad vive por debajo del índice de pobreza, sujeta
a enfermedades y a guerras provocadas muchas veces, directa o indirectamente, por los
que juegan a creerse dueños del mundo.

La situación que nos hemos encontrado a principio del siglo XXI es más o menos la
siguiente:

Por un lado, el Occidente desarrollado (y los paises occidentalizados) organizado


principalmente en grandes núcleos urbanos, masivamente poblados, enormemente
escindidos del medio natural, dotados de potentes cinturones industriales y tecnológicos
donde trabajan millones de seres humanos como piezas de un gigantesco engranaje,
dedicados a una tarea frenética de explotación del medio natural y a la fabricación de
productos manufacturados, cuya plusvalía pasa a ser propiedad de unos pocos entre los
muchos. A las masas productoras se les bonifica con el dinero suficiente para que
puedan dedicarlo al consumo alocado, cuyas beneficios pasan a ser propiedad de unos
pocos, -casi siempre los mismos que antes-; y por otro, zonas rurales o naturales
abandonadas por la población pero explotadas por los grandes consorcios, así como las
tres cuartas partes de la humanidad viviendo en sociedades preindustriales, por debajo
del umbral de subsistencia, a pesar de que sus recursos naturales son los que sirven de
base a la riqueza de los países "cultos" o "desarrollados".

En el fondo de esta situación subyace la visión de que lo único importante es el


egocentrismo: YO Y LO MIO es lo primero, lo único y lo último. La Visión fragmentada ha
cristalizado en esta especie de individualismo ciego en el que la supervivencia de la
propia individualidad y el aferramiento a la propiedad parecen ser los puntos culminantes
de la historia de la Humanidad. ¡Que triste sería que la culminación de millones de años
de evolución fuera este infierno frío en el que millones de seres humanos se sienten
solos, aislados y fragmentados en la cárcel del egocentrismo!
Los resultados que esta situación están teniendo sobre las culturas humanas, sobre la
biosfera y la fisiosfera son de todos conocidos y, de alguna manera, esta situación de
crísis ha traído consigo el nacimiento de la conciencia ecológica.

4. Aparición de la consciencia de la crísis ecológica y de sus causas.


El libro de Rachel Carson "Silent Spring" (Primavera silenciosa) publicado en 1962 marca
la irrupción de la consciencia del desastre ecológico en la escena mundial. Carson dió a
conocer con su libro los efectos perjudiciales de los productos agroquímicos sobre el
medio ambiente. En apenas cuarenta años la consciencia de la crísis ecológica se ha
extendido por todo el planeta, dando lugar al nacimiento de nuevas ramas de la ciencia,
como la ecología, y a importantes movimiento filosóficos y sociales que definen el
momento histórico en el que nos encontramos.

Con la ecología como ciencia, como filosofía, como movimiento social y como actitud
individual entra en escena una nueva forma de pensamiento representativo, el llamado
lógico-existencial, a través del cual percibimos no ya las relaciones entre conceptos sino
las relaciones entre relaciones o metarelaciones y al mismo tiempo reflexionamos sobre
nuestro rol en medio de este vasto entramado de interrelaciones. En otras palabras,
emerge la consciencia de la interdependencia: Todo está conectado con todo y nada
puede existir fuera o independientemente de esta red interdependiente.
Nunca hemos usado tanto como ahora la palabra interpendencia: en economía, en
cultura, en organización social, en ecología, en política. Y este será un hecho histórico.

No obstante, el descubrimiento de la realidad de la interdependencia no es original de


Occidente. Las enseñanzas del Buda Shakyamuni, quien vivió cinco siglos antes de la era
cristiana, están basadas básicamente en la realidad de la interdependencia. Occidente ha
tardado veinticinco siglos en descubrir una realidad que forma parte esencial de la
enseñanza del Buda.
La visión de la interdependencia y las aplicaciones científicas, filosóficas, culturales,
sociales, políticas, económicas, etc. que esta visión conllevan constituyen la medicina que
necesita la humanidad ( especialmente los países llamados desarrollados) para curar la
enfermedad de la visión fragmentada.

5. Aparición de los movimientos basados en la visión de la interdependencia.


El concepto, o mejor dicho el metaconcepto, de interdependencia está dando lugar a
corrientes de pensamiento y a movimientos sociales nuevos:

- La globalización en política y en economía es una de sus aplicaciones (aún muy limitada


y tendente sobre todo al beneficio de los países ricos) al terreno político y económico.

- Los movimientos medioambientales y conservacionistas tratan de preservar y hacer


respetar la delicada interdependencia entre los seres animados e inanimados que
constituyen la fisiosfera y la biosfera, aunque pecan a veces de no incluir entre sus
reflexiones la delicada interdependencia que existe también entre ambas y la noosfera.

- El Ecofeminismo es un movimiento filosófico y social que trata de poner en relieve la


profunda relación que existe entre las culturas patriarcales, la opresión de la mujer, la
denigración del cuerpo y el desprecio por la naturaleza, ligando la liberación de la mujer
con la restitución del respeto a la naturaleza.

- La Ecología profunda es un movimiento filosófico que trata de poner en relieve la


interdependencia entre cultura (noosfera) y naturaleza (fisiosfera y biosfera).

- La ecología, como rama de la biología, estudia la interdependencia entre los seres vivos
entre sí y con su entorno.
- La ecología, como rama de la sociología, estudia la interdependencia entre los grupos
humanos (noosfera) y su ambiente, tanto físico como social.

- Los movimientos de voluntariados, ong, y organizaciones caritativas tratan de paliar o de


coser los enormes agujeros de la red interdependiente que interconecta a unas clases
sociales con otras y a unas sociedades con otras.

Todos estos movimientos son expresiones de la nueva visión de la interdependencia y


todos ellos deberían ser apoyados y difundidos.
(Me gustaría mencionar de pasada que los movimientos ecologistas modernos necesitan
desprenderse de ese romanticismo regresivo según el cual la solución a la situación
actual es la de volver a la época de cazadores-recolectores o en cualquier caso a una
época pre-industrial y pre-tecnológica. La aparición y el desarrollo de la agricultura, la
ciencia, la industria y la tecnología es irreversible y han venido para quedarse. El desafío
real no consiste en un retorno al pasado sino en encontrar la mejor manera de caminar
hacia el futuro. La solución a la tiranía racionalista no es el regreso a lo pre-racional sino
la trascendencia hacia lo trans-racional, hacia una visión más holística que sitúe
correctamente a cada parte en el lugar exacto que ocupa en el todo).

6. Interdependencia horizontal e interdependencia vertical.


Si observamos atentamente, cada una de estas corrientes de pensamientos o
movimientos sociales se están ocupando de estudiar y de extraer conclusiones y
aplicaciones prácticas acerca de zonas específicas de la enorme red interdependiente
Unos se ocupan de relaciones interdependientes horizontales (dentro de una misma
esfera), mientras que otros se ocupan de las relaciones interdependientes verticales
(entre las distintas esferas).

Dentro de las relaciones interdependientes horizontales, están los que conectan:

- A las distintas culturas y sociedades humanas entre sí (interdependencia noosférica),


campo de la ecología como rama de la sociología, de la sociología, de la historia, de la
política, de las relaciones económicas, de las ong, de las organizaciones caritativas y de
ayuda, etc.

- A los distintos seres vivos entre sí (interdependencia biosférica), campo de la biología y


de la ecología como rama de la biología, movimientos medioambientales y
conservacionistas.

- A los distintos cuerpos y leyes físicas entre sí (interdependencia fisiósferica). Ciencias


tradicionales: física, química, etc.
Dentro de las relaciones interdependientes verticales, están los que conectan:

- La fisiosfera con la biosfera, campo de las nuevas teorías científicas tales como las
llamadas "ciencias de la complejidad" y que incluyen la Teoría General de Sistemas, la
Cibernética, la Termodinámica del Desequilibrio, la Teoría de las Catástrofes, la Teoría
del Caos, etc,

- La biosfera y la fisiosfera con la noosfera, tales como la Ecología Profunda, la Ecología


como rama de la Biología,

Como podemos ver, al poco tiempo de surgir el desastre está surgiendo la consciencia
del desastre y la investigación de sus causas, nuevas ciencias y nuevos movimientos
sociales. Podríamos decir que la red de la interdependencia está comenzando a ser
reparada, o al menos, está comenzando a ser estudiada.

7. Acerca de la Ecología Espiritual.

Lo que personalmente hecho aún en falta es el estudio, la emergencia de la consciencia y


sus correspondientes aplicaciones prácticas, de la delicadas interrelaciones que existen
entre el mundo manifiesto y perceptible (la realidad evolutiva formada por la fisiosfera, la
biosfera y la noosfera) y el mundo invisible del Espíritu. A esto es a lo que llamo Ecología
Espiritual. Y poner de manifiesto la necesidad de esta ecología Espiritual es el objetivo
principal de estas Jornadas. Creo que es en esta zona de la red interdependiente donde
las grandes tradiciones espirituales de la Humanidad deben trabajar: en hacer sentir a la
humanidad que la vasta red interdependiente de la realidad evolutiva existe en, desde y
por la realidad del Espíritu, sea como sea que cada tradición espiritual conciba o explique
el término "Espíritu".

(Creo que es en este sentido como podemos entender el surgimiento del llamado eco-
chamanismo: un movimiento ecológico basado en la visión espiritual de las culturas
chamánicas).

En efecto, uno de los efectos desastrosos que ha tenido y sigue teniendo la Visión
Representativa Racional ha sido el de escindir la noosfera, no solo de la fisiosfera y de la
biosfera, sino también y sobre todo de la Neumosfera o de la Esfera del Espíritu, es decir,
de aquello que está más allá de la realidad evolutiva, más allá de la percepción sensorial
ordinaria, más allá de los símbolos, de los conceptos y de las teorías científicas. En otras
palabras, aquello que constituye el Origen mismo de la materia, de la vida y de la cultura,
el soplo vital que recorre y anima a toda forma manifiesta.
En el Budismo se le da varios nombres, siendo conscientes que los nombres son sólo
nombres. Uno de ellos es Consciencia., o bien Naturaleza Original, o Naturaleza de Buda.
El Budismo enseña que todos los seres animados e inanimados forman parte o contienen
en sí la Naturaleza de Buda.

Puesto que la Naturaleza de Buda está más allá del conocimiento empírico y del
lenguaje, no se puede decir a ciencia exacta qué es.
Aunque no se pueda decir qué es, en el Budismo se le atribuyen tres características:

- Es Infinita (está más allá del tiempo y del espacio, siendo el ámbito en el que ha surgido
el tiempo y el espacio), es decir Omniabarcante.

- Es Vácua, puesto que está más allá de toda conceptualización y definición.

- Es Luz Invisible, pues gracias a su luz podemos darnos cuenta de que cada cosa es lo
que es aunque no podamos ver la luz misma.
La consciencia ecológica no será completa hasta que no se reconozca y se restablezca la
interdependencia fundamental entre Espíritu y Materia, entre Espíritu y Vida, entre
Espíritu y Cultura. Este reconocimiento no puede darse meramente a nivel mental o
filosófico. Solo puede darse mediante una experiencia espiritual trans-racional de primer
orden. Siento que la gran responsabilidad de las tradiciones espirituales del Planeta es
ayudar a que los seres humanos tengamos este tipo de experiencias espirituales de
Unidad Fundamental, para ello debemos superar las rivalidades basadas en las
diferencias, que mas que como causa de separación debemos considerarlas como causa
de riqueza, o bio-diversidad espiritual.

RESUMEN:

Desde mi punto de vista la actual crísis ecológica tiene como causa fundamental la visión
fragmentada de la realidad que ha ido progresivamente imperando en las culturas
desarrolladas occidentales desde hace 10.000 años (comienzo de la agricultura) y que ha
tenido sus principales hitos con:

- El nacimiento de la agricultura.

- La fundación de las grandes ciudades y de las culturas urbanas asociadas.

- El florecimiento de la mente racional en la Grecia clásica.

- El Renacimiento europeo y el comienzo de las ciencias.

- La Revolución Industrial.

- La sociedad de consumo masivo implantada en los actuales países ricos.

Esta crísis, cuya raíz se encuentra en la mente humana y no en la naturaleza, debe ser
considerada como una crísis de crecimiento evolutivo, como la irrupción de un nuevo nivel
de consciencia y de percepción de la realidad y no como una final apocaliptíco para la
especie humana y para la vida, si bien el peligro de autodestrucción no está del todo
ausente.
La emergencia de la consciencia ecológica y su rápida expansión por todo el planeta es
una muestra de que el Espíritu Humano está reaccionando. La adopción y la aceptación
general que la Visión de la Interdependecia que está teniendo lugar es una clara muestra
de que la Humanidad ha comenzado a reparar la fragmentación de la Red de la Vida,
sustituyendo la Visión Fragmentada por una Visión Holística.

El reto en los próximos años es el de penetrar cada vez en nuestra comprensión de la


Interdependencia de y entre las distintas esferas del mundo evolutivo, incluyendo también
la interdependencia del mundo evolutivo con la Neumosfera, o esfera del Espíritu; difundir
esta visión mediante la educación y transformar nuestras estructuras económicas,
políticas, sociales y culturales en acuerdo a esta Visión Interdependiente.
Esta transformación no podrá producirse si no asumimos una Nueva Etica Planetaria que
incluya:

- Una sustitución progresiva de la Visión Fragmentada por la Visión Interdependiente.

- Respeto a la vida y a biodiversidad.

- Respeto a la diversidad cultural, social y religiosa

- Consumo responsable (frenar la maquinaria producción-consumo, disminuir los


deseos).

- Sustitución de las fuentes contamina ntes de energía por otras menos contaminantes.

- Reparto de la riqueza del planeta entre todos sus habitantes.

- Solidaridad internacional para erradicar las enfermedades, el hambruna y el


subdesarrollo de los países más pobres.

- Lo real es la Vida, la Inteligencia y el Espíritu, no el dinero.

La base de esta transformación colectiva no puede ser otra que la transformación de la


mente de cada individuo. Las fuerzas de la evolución no han empleado millones de años
en llegar al ser humano para que ahora los seres humanos nos dediquemos a acumular
riqueza material (objetos inertes) o utilicemos nuestro poder en destruir el trabajo de
millones de años de evolución. Las fuerzas de la evolución nos empujan a ir más allá, a
acceder a nuevos niveles de inteligencia y de consciencia, desde los que nos llama el
Espíritu, final y principio de la historia. La historia aún no ha terminado. El final de la
historia sólo puede decretarlo la fuerza misma que la ha puesto en marcha y esto no lo
hará hasta el momento en el que considere que el Propósito Ultimo de su trabajo ha sido
realizado.

Considero que nuestra responsabilidad, como seres humanos, es la de hacernos cada


vez más conscientes del Maravilloso Entramado de la Vida y la de actuar de acuerdo a
esta consciencia cada vez más amplia y luminosa.

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