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Partiremos de dos tendencias que se formaron desde la antigüedad en la filosofía:

materialismo e idealismo.

El materialismo ha sido fiel a la ciencia y a la actividad práctica de los hombres, a


base de las cuales él mismo surgió y se desarrolla.

El idealismo explica las contradicciones sociales y los vicios del capitalismo como
extravío de los hombres como imperfección moral de los mismos, desviando así la
atención de las personas para que nos se preocupen de organizar en la Tierra una
vida mejor, digna del ser humano.

Esto da pie a lo que nos ocupa en la Era de la Revolución, el análisis de la


"revolución dual"

Revolución francesa, cuyas principales consecuencias fueron la abolición


de la monarquía absoluta y la proclamación de la República, eliminando
las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen.

Revolución Industrial, la economía basada en el trabajo manual fue


reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura, sufre el
mayor conjunto de transformaciones socioeconómicos, tecnológicos y
culturales de la historia de la humanidad

En ambas revoluciones surgen grandes cambios, se logra comenzar a concebir el


mundo quizás de una manera menos descabellada a la de ahora:

Se logró destruir el sistema feudal, se acabó a la monarquía absoluta,


surge una República de corte liberal, se difunde la declaración de los
Derechos del Hombre y el Ciudadano, que sería la proclama, y se
transformó en la síntesis de las ideas revolucionarias, basadas en tres
ideales: igualdad, fraternidad y libertad. Les interesaba la libertad para
comerciar, la defensa de la propiedad privada y la igualdad de los
ciudadanos ante la ley.

Del mismo modo, esta revolución anticipó los nuevos modos de hacer
política: dio forma más precisa a la tradición de pensamiento que llaman
“liberal”; y proclamó la idea de que la fuente legítima del poder se hallaba
en el pueblo.

En cuanto a lo industrial, provoca cambios muy profundos en la


organización de la economía. El poder productivo se libera de las
sociedades humanas para hacerse cargo de sus ilimitadas formas de
producir.

La nueva industria reclamaba una unidad de producción especial, la


fábrica, alrededor de la cual surgieron nuevos grupos sociales, como el de
los obreros industriales. También se transformó el resto de la vida
económica con la aparición de los mercados nacionales de capitales y de
salarios. La industria algodonera (primer paso de la revolución) y la
expansión colonial fue la coyuntura económica que le permitió sostener tal
revolución.

Se demuestra básicamente que durante esas últimas décadas del siglo XVIII y las
primeras del siglo XIX, se desarrollan en Europa dos procesos que de forma
decisiva contribuyen a forjar el mundo que conocemos y un detalle bien
importante es entender la forma en que ambas dinámicas logran una relación de
complemento. Por un lado la influencia económica mundial por parte de los
ingleses y por otra la influencia política e ideológica por parte de los franceses,
ambas partes se fusionan para darle arranque a una nueva era.
Considerando que Marx planteó que en lo social, es lo económico la base de toda
la evolución, pues de lo económico se derivan las ciencias, las artes, la política, la
religión, etc; es algo que se ha venido presentando siempre en cualquier
actividad humana, principalmente, en lo social cuando desde un punto de vista
político se libra una lucha de clases entre ricos y pobres.

Por ejemplo los tipos de relaciones de producción a través de la historia


de la humanidad, incluyendo el modo de producción capitalista porque, a
pesar del desempleo reinante en los países latinoamericanos, y del avance
científico y tecnológico, aún el común denominador en las relaciones
patrón-obrero, es la venta de su fuerza de trabajo por parte de estos
últimos.

Las grandes repercusiones que traía cada crisis durante la revolución (las
perturbaciones agrarias fueron la causa principal de las grandes depresiones,
pag.47), que a pesar de ser tan firme por parte de las clases ricas y su increíble
acumulación de capital, igualmente sobrellevaba problemas sociales que aunque
no afectaban el progreso de la economía según los capitalistas porque “no
lograban modificar el orden social establecido” si golpeaba los más “pobres”.

Y no es que este considerando que los bienes llamados materiales, tales como el
dinero, no son necesarios para la vida del hombre; no, lo que se debería de hacer
es tomar conciencia sobre el error en el que se está incurriendo el hombre por
culpa del consumismo de la sociedad en la cual está inmerso, en el sentido de la
dilapidación y el gasto inútil de los recurso naturales.

Crítico

En el texto de Eric Eric Hobsbawm se trata claramente el cambio enorme que


tuvo el mundo del s XVIII y como generó los lineamientos para el desarrollo del
mundo de hoy, como la revolución dual ha desencadenado el desarrollo y la
superproducción mundial, pero más que esto la manera como lo cuenta, la forma
de expresarse al comportamiento humano en cuanto las clases sociales, el mundo
rural del s XVIII amplio y ajeno y a la cantidad de humanos virtualmente libres
que ocupa un lugar importante en la historia de la humanidad.

INFORME DE LECTURA.
“La Era de La Revolución”
Eric Hobsbawn

CHRISTIAN CARMONA
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