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SOLUCIONES COSMETICAS CAPILARES

La importancia del cabello para el ser humano se ha evidenciado a lo largo de la historia de la humanidad, manifestándose de diferentes formas según la cultura de la que hablemos. Así por ejemplo, durante el periodo clásico chino la presencia de una cabellera larga y fuerte demuestra una gran fertilidad en el hombre, de tal modo que la calvicie era vivida como un castigo de los dioses o una maldición. En las mujeres de la china antigua, la falta de cabello era signo evidente de pérdida de atractivo sexual. No obstante, actualmente los budistas que dedican su vida al sacerdocio, como signo de ruptura con el mudo terrenal y aproximación al espiritual, se rapan completamente. Son conocidas las clásicas imágenes de los niños que entran en los templos budistas y que inmediatamente les son afeitadas las cabezas. Los Indios norteamericanos creían que los cabellos de los hombres blancos debían ser cortados para, de esta forma, evitar el avance de una civilización invasora, por ello, para segar la fuerza vital extraían el cuero cabelludo a sus víctimas. La manifestación de la fortaleza de Sansón y su conexión con Dios radicaba en la longitud de su cabellera.

Historia aparte, en la actualidad, el cabello sigue siendo un exponente de primer orden en el concepto de belleza para una persona. El color, la forma, el tamaño de la cabellera y su disposición en la cabeza son características que todo buen estilista o asesor de imagen ha de tener presente. Mediante el visagismo 1 , estos profesionales aconsejan a sus clientes qué tipo de corte de cabello, color y peinado le favorecerá más en función de variables como el tipo de óvalo, cuello, prominencia de pómulos o tamaño de ojos, siempre intentando lograr la mejor armonía posible de todo el conjunto.

Parece obvio por tanto que cualquier alteración tanto en el cabello como el cuero cabelludo afectará en sentido contrario a la consecución de un aspecto adecuado según el canon de belleza. Precisamente es aquí donde la cosmética juega un papel crucial, la propia definición de cosmético nos lo indica; “toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto y/o corregir los olores corporales, y/o protegerlos o mantenerlos en buen estado”.

Sin embargo, la corrección, modificación, mantenimiento e higiene del cabello y cuero cabelludo no son siempre suficientes si éstos están afectados por patologías que los conducen a un aspecto inestético. En estos casos es el preparado dermatológico o el medicamento quien actúa.

La cosmética capilar y los preparados dermatológicos capilares actúan en dos áreas íntimamente relacionadas, el cabello y el cuero cabelludo. Los primeros ejercen una acción estética y los segundos una curativa. Ambos se complementan y no en pocas ocasiones podemos encontrar preparados cosméticos que casi podrían ser fármacos.

La acción cosmética, es decir la corrección, mantenimiento e higiene, se centra a nivel capilar en productos cosméticos como:

Productos decorativos, destinados a cambiar el color del cabello (tintes capilares y decolorantes) o a cambiar su forma (fijadores del peinado y onduladores o productos para rizar y desrizar el cabello)

Productos de higiene, destinados a eliminar la suciedad del cabello y cuero cabelludo en donde los champús tienen su máxima expresión.

Productos de mantenimiento o protectores como los acondicionadores capilares, que mejoran la peinabilidad del cabello procurando una protección de la cutícula evitando su

1 Visagismo: técnica usada en asesoría de imagen personal por la cual a través del estudio de las características del óvalo de una persona, diferentes técnicas de corte de cabello y peinados resaltarían su belleza.

desgaste frente a agentes (sol, cloro de piscinas…) y procesos (exceso de peinado y cepillado) que la degradan.

Productos correctores, destinados normalizar desviaciones en la secreción sebácea del cuero cabelludo, en la descamación o incluso de la cantidad de cabello, nos encontramos con cosméticos antiseborreícos, antipitiriásicos y antialopécicos respectivamente. Son en estos cosméticos donde el límite entre cosmética y preparado dermatológico se estrecha. Encontramos tanto cosméticos como preparados farmacológicos destinados a estas alteraciones.

Cualquiera que sea el cosmético capilar siempre debe tenerse en cuenta las características del área de la piel para la que esté destinado. En general siempre es aconsejable que un cosmético capilar integre, si su estabilidad lo permite, junto con la acción correctora para la que esté diseñado, la posibilidad de ejercer una acción higiénica, tenga un vehículo líquido que haga posible una buena extensibilidad, incorpore un acondicionador que mejore el estado final del cabello proporcionándole unas características adecuadas de brillo y manejabilidad y que finalmente integre un protector solar. Es por ello que la forma cosmética más popular en los preparados capilares es el champú.

Desarrollaremos aquí algunas de las soluciones generales que la cosmética ofrece para mejorar en términos de eficacia un cosmético. Estas soluciones son siempre adaptables a los medicamentos tópicos dermatológicos. Posteriormente pasaremos a tratar las alteraciones inestéticas más importantes que afectan al cabello, esto es:

La alopecia

La seborrea

La pitiriasis

La pérdida de brillo y manejabilidad.

SOLUCIONES GENERALES QUE APORTA LA COSMÉTICA PARA MEJORAR LA EFICACIA DE UN COSMÉTICO CAPILAR.

En realidad no son muy diferentes a las que podríamos analizar en un cosmético destinado a cualquier otra zona de la piel, si bien el estudio de las características del cuero cabelludo y cabello nos aproxima a algunas reflexiones interesantes.

En cuanto a características del sustrato capilar que hay que tener presente a la hora de formular un cosmético destinado al cabello y cuero cabelludo caben destacar las siguientes:

La vía de penetración de las sustancias activas del cosmético.

Si una sustancia debe realizar una acción dermatológica concreta, tendrá que llegar a aquellas células en donde la acción biológica deba darse. En otro sentido, también debemos tener esto en cuenta pues no en pocas ocasiones determinados componentes de un cosmético han penetrado tanto que ocasionan problemas de sensibilización o toxicidad, algo desde luego es impensable en un cosmético y que debe evitarse o controlarse en un preparado farmacológico por vía tópica teniendo en cuenta la relación beneficio/riesgo que todo medicamento puede tener. Una molécula cualquiera tiene dos caminos posibles para atravesar la piel y llegar al estrato biológico donde debe desarrollar su acción.

Hablamos de penetración transepidérmica al proceso por el cual dicha molécula entra y sale consecutivamente de las células que componen las diferentes capas y estratos de la epidermis, o bien recorre tortuosamente los espacios intercelulares de la misma hasta llegar al estrato biológico en cuestión. Que se produzca uno u otro recorrido, o ambos a la vez, depende entre otras cuestiones, de las características fisicoquímicas de la molécula, pero sobre todo del coeficiente de reparto agua/lípido de la misma. Aunque el espacio intercelular constituye sólo un 10-30% del volumen del estrato córneo, el mecanismo de penetración a través de los espacios intercelulares es muy importante. Las moléculas de carácter lipídico recorrerán fácilmente este espacio por tener características similares a las bicapas lipídicas que constituyen los lípidos cementantes intercorneocitarios. Por su

parte las moléculas con más hidrofilia recorrerán las regiones polares que contienen esta sustancia cementante y por la vía intracelular alternativa.

Hablamos de penetración transanexial al proceso por el cual una molécula aprovecha un anexo de la piel para penetrar. En el caso concreto de que la vía de penetración sea un folículo piloso, de otra parte el caso más favorable, hablaremos de penetración transfolicular. Digamos que en comparación con la anterior nos encontramos ante una autopista, sin embargo en términos absolutos dada la mayor extensión de la superficie de la piel en relación a la densidad de folículos, la vía transepidérmica normalmente aporta un mayor rendimiento. Esto es bien cierto para la piel en general, pero el cuero cabelludo es denso en folículos y su tamaño es considerablemente mayor, por lo que esta vía de penetración no es despreciable.

Por lo que en cosmética puede ser una solución que mejore la penetración a nivel transepidérmico, nos encontramos con la incorporación frecuente de queratolíticos en las formulaciones, que disminuirían el grosor de la capa córnea (disminuyendo la capacidad barrera de la misma), o la utilización de los denominados vectores cosméticos (liposomas, cristales líquidos, etc.) que facilitan la penetración por mejorar el coeficiente de reparto agua/lípido.

Dicho todo lo cual y teniendo en cuenta el grosor de la epidermis y la presencia de los folículos pilosebáceos, se puede establecer un criterio genérico de penetración para el cuerpo humano que en orden decreciente sería:

Genitales > cuero cabelludo > tronco > extremidades

Propiedades de superficie del cabello.

El cabello existente en el cuero cabelludo representa en términos relativos una enorme superficie. Para un promedio de unas cien mil unidades de cabello de 20 cm. de largo y un diámetro de fibra de 80 micras, la superficie que ésta representa es de seis metros cuadrados. Cualquier cosmético destinado a impregnar la superficie de esta cabellera lo tendrá complicado teniendo en cuenta las dosificaciones tan reducidas que se usan (piénsese lo complicado que sería impregnar el suelo de una habitación de 6 m 2 con una dosis habitual de un tónico capilar por ejemplo). Evidentemente una buena formulación cosmética capilar deberá incluir humectantes y tensioactivos que mejoren la mojabilidad de esta superficie y reduzcan la tensión superficial existente entre la el vehículo del cosmético y la superficie capilar, favoreciendo el proceso de adsorción al cabello.

En sentido contrario, cualquier cosmético o preparado dermatológico destinado al cuero cabelludo sufrirá el inconveniente de que la gran superficie que presenta el cabello restará posibilidades en la absorción del principio activo en el cuero cabelludo por fijarse (adsorberse) éste en el cabello.

Las sustancias lipófilas suelen adsorberse superficialmente sobre el cabello mediante procedimientos físicos, ya que éstas muestran una tensión superficial baja con el manto graso que impregna el cabello y cuero cabelludo procedente de la secreción sebácea. Las sustancias hidrófilas se adsorben, sin embargo, mediante procedimiento químico y, dependiendo del punto isoélectrico del cabello y el pH existente, la fijación será mayor o menor. El punto isoeléctrico del cabello (aquel pH para el cual el cabello presenta una carga efectiva neutra) se sitúa entre 3.7 y 4.0. Para un pH < 3.7 la carga del cabello se vuelve positiva y negativa para un pH > 4.0.

La presencia de cargas condiciona la fijación y absorción de sustancias. Muchos cosméticos como los decolorantes, tintes capilares y rizadores del cabello u onduladores realizan su acción en valores de pH alcalinos muy alejados del punto isoeléctrico, de esta forma consiguen abrir la cutícula capilar y mejorar la penetración del principio activo cosmético.

La adición de los denominados promotores de la absorción es a veces necesaria para favorecer la penetración de activos cosméticos o principios activos. Los disolventes que pueden solubilizar en algún cierto grado los componentes del estrato córneo y los tensioactivos que actúan según su HLB 2 tanto a nivel hidrofílico como lipofílico, son los componentes más adecuados para fomentar la absorción percutánea cuando ésta interese. Entre los disolventes, además del agua (el más eficaz), encontramos diversos alcoholes, los alquil-metilsulfóxidos, las pirrolidonas como el PCA (ácido pirrolidín carboxílico) de marcado carácter hidratante. Estos y otros frecuentemente forman parte de la composición vehicular de los cosméticos favoreciendo no sólo la penetración de los activos cosméticos sino que aportan otras características a la formulación en función de cual se trate.

En resumidas cuentas, las posibles “soluciones cosméticas” que puedan diseñarse en cosmética capilar atienden como en cualquier caso a criterios de estabilidad del cosmético,

pero conseguida tal cuestión, se orientan a proporcionar las características antes mencionadas,

es decir:

Un aumento de la penetración de las sustancias activas cuando esto interese (productos de acción biológica como los preparados antiseborreicos, antialopécicos, antipitiriásicos, etc.) mediante el uso de vectores cosméticos y la elección de un vehículo que incluya promotores de absorción.

Un aumento de la fijación al sustrato capilar con mejora de la penetración en las estructuras queratínicas del cabello (productos destinados al rizado y desrizado del cabello y tintes y decolorantes capilares) usando los pH adecuados a tales efectos.

Garantizada la estabilidad y la inocuidad de los componentes, un formulador cosmético debe buscar siempre factores que optimicen la eficacia de su cosmético.

En los siguientes casos veremos claros ejemplos sobre diferentes tratamientos cosméticos y dermatológicos capilares.

SOLUCIONES COSMÉTICAS EN ALOPECIA ANDROGÉNICA.

La eficacia de un preparado cosmético antialopécico es muy dudosa cuando no casi nula de

por sí, a no ser por el pequeño efecto estimulante que pueda conllevar el propio masaje capilar

al aplicarlo. Hemos de movernos dentro de los preparados dermatológicos si pretendemos

encontrar alguna solución de tratamiento para alopecia. En la actualidad las formas cosméticas

y dermatológicas de aplicación tópica se formulan en vehículos líquidos que incluyen

disolventes acuosos y alcohólicos (promotores de la absorción) o incluso pueden realizarse formulaciones que incluyan vectores liposomiados. En cosmética siguen siendo populares las

lociones (formas cosméticas liquidas hidroalcohólicas) y el champú. Ambas suelen aplicarse conjuntamente (la primera tras la aplicación del segundo que consigue además la higiene capilar).

La alopecia androgénica implica el metabolismo de los andrógenos y la sensibilidad especial del folículo capilar a la acción de éstos. La actividad de los andrógenos depende de la

disponibilidad de testoterona libre en sangre capaz de ser convertida en dihidrotestosterona en

el folículo. Niveles normales de testosterona (principal andrógeno y único circulante en sangre)

pueden producir alopecia en unos individuos y pueden no producirlas en otros. Parece ser que

la fuerte actividad de la enzima 5 alfa-reductasa en el interior de las células de la matriz papilar

del cabello, promueve la conversión de testosterona en un metabolito mucho más activo, la dihidrotestosterona (DHT), lo que explicaría la especial sensibilidad de ciertas personas con niveles normales de testosterona en sangre.

Las concentraciones elevadas de DHT contribuyen a la caída del cabello en los varones al

interrumpir el ciclo vital del folículo piloso en áreas sensibles del cuero cabelludo. La DHT se ha implicado en el acortamiento del estadio de anágeno o de crecimiento del cabello aumentando

la proporción de cabello en fase de parada o catágeno y caída o telógeno.

2 HLB: balance hidrófilo lipófilo. Aplicado a un tensioactivo, indica las características hidrofílicas o lipofílicas de éste mediante la interpretación de una escala numérica.

Debido a ello, los cabellos no crecen hasta la madurez completa. Muchos varones que parecen tener zonas totalmente desprovistas de cabello en realidad tienen una "pelusa" o cabellos muy inmaduros que en términos médicos se denominan vello.

En el caso de la alopecia androgénica, el objetivo del tratamiento es incrementar la cantidad de superficie de cuero cabelludo cubierta, favoreciendo el crecimiento del pelo existente, y retardando al máximo posible la disminución del grosor del pelo.

La batería de sustancias usadas en el tratamiento tópico de la alopecia incluye las siguientes:

Tratamientos clásicos, que implementan vitamínicamente los folículos o aportan aminoácidos que forman parte de la estructura capilar. Entre estos tratamientos clásicos y de dudosa eficacia podemos incluir plantas exóticas muy diversas. Sustancias vasodilatadoras que mejoran la microcirculación papilar y por tanto su aporte nutricional. Entre ellas la más usada es el minoxidilo al 2-5%, en soluciones hidroalcohólicas que contienen además propilenglicol y que pueden o no estar liposomiadas y asociadas a queratolíticos. Las siguientes son fórmulas que ilustran estos casos.

FORMULA 1

Minoxidilo

2

mg

Propilenglicol

10

ml

Agua

40

ml

Etanol

100

ml

FORMULA 2 Minoxidil sol. Liposomas

20%

Ac. Retinoico sol liposomas

3%

Phenonip (conservante)

0.5%

Agua c.s.p

100

cc

FORMULA 3 Minoxidilo

2

mg

Acido salicílico 3

2 mg

Thioxolone 4

1mg

Propilenglicol

10

ml

Agua

40

ml

Etanol

100

ml

FORMULA 4

Minoxidilo

2

mg

Ketoconazol 5

2

mg

Hidrocortisona 6

1

mg

Propilenglicol

10

ml

Agua

40

ml

Etanol

100

ml

N H 2 N N + N - O N H 2
N H 2
N
N
+
N
-
O
N
H 2

MINOXIDILO

Antiandrógenos o inhibidores de la 5 alfa-reductasa, como la progesterona, la 11 hidroxi- progesterona, el 17-alfa-estradiol (de uso restringido a mujeres), la flutamida y experimentalmente en solución tópica el finasteride, actualmente usado vía oral en el adenoma benigno de próstata (Proscard ) y aprovechando sus efectos secundarios, a menor dosis en la alopecia androgénica (Propecia ).

3 Queratolítico.

4 Seborregulador, importante en alopecias que cursan con seborrea
5

Antifúngico.
6

Corticoide.

O

H C 3 C H 3 H N C H 3 C H 3 O
H
C
3
C
H 3
H
N
C
H
3
C
H 3
O
C
H 3
N
H

Finasteride

SOLUCIONES COSMÉTICAS EN ALOPECIA AREATA.

O

C H 3 H 3 C N H - + N O F F
C H 3
H
3 C
N H
-
+
N
O
F F

F

O

FLUTAMIDA

La alopecia areata, AA, se presenta como una alopecia que va desde pequeñas a extensas placas de cuero cabelludo desprovistas de cabello hasta la falta de cabello total (alopecia areata total) incluso la pérdida de pelo en todo el cuerpo (alopecia areata universal). Su etiología es desconocida y existen evidencias de que el estrés emocional suele ir asociado a la misma, identificándose igualmente mecanismos de autoinmunidad.

Las placas alopécicas únicas o múltiples son ovales o redondeadas, no inflamatorias, con signo de Jacquet o del pliegue positivo (no cicatriciales) y maniobras de tracción (prueba de Sabouraud) positiva. El tratamiento contempla formas exclusivamente dermatológicas (la cosmética no trata esta afección), que serán líquidas para cuando la extensión es pequeña y además tratamiento oral para la AA extensa y Universal.

La estrategia terapéutica incluye los siguientes principios activos:

Irritantes: como la tintura de cantáridas (rubefaciente), mentol, alcanfor, peróxido de benzoilo y el hidrato de cloral o resorcina en vehículos volátiles como alcohol o licor de Hoffmann (alcohol-éter).

Sensibilizantes: como el difenciprona en excipiente graso a bajas concentraciones y acetona o éter a mayores concentraciones (destinadas a áreas extensas).

Vasodilatadores como el minoxidilo al 4% - 5%.

Corticoides como la hidrocortisona al 1 % o el propionato de clobetasol al 0.05 %. Ambas en combinación con alguno de los activos anteriores en soluciones hidroalcohólicas.

La AA no es una alteración tratable de forma cosmética y los preparados dermatológicos suelen ser lociones hidroalcohólicas a excepción de algunos preparados grasos usados en placas extensas o un vehículo gelificado para el peróxido de benzoilo.

Algunas formulaciones son las siguientes:

FORMULA 1 Licor de Hoffman

100

cc

Hidrato

de

cloral

10%-20%

Tintura de cantáridas

5%-10%

FORMULA 2 Licor de Hoffman

100

cc

Alcohol de romero

100

cc

Tintura de cantáridas

5 %

Imidazol

2 %

Resorcina

2 %

O

O DIFENCIPRONA

DIFENCIPRONA

CH 3 O O O O CH 3
CH
3
O
O
O
O
CH
3

CANTARIDINA

FORMULA 3

Minoxido

3%

- 4%

Acido retinoico

0.01-0.05 %

Dimetilsulfoxido 7

5 %

Propilenglicol

Água

cc

20 cc

10

Etanol

100

cc

FORMULA 4

Minoxidilo

3%-4%

0.01%-0.05%

Ácido retinoico Propionato de clobetasol

0.05%

Propilenglicol

10

cc

Água

20

cc

Etanol

100

cc

SOLUCIONES COSMÉTICAS EN SEBORREA.

La etimología de la palabra seborrea es latina sebum, sebo, y griega rheos, río, significando una producción exagerada del sebo cutáneo y unas alteraciones cualitativas en su composición. En la vida de un individuo aparecen épocas con cambios significativos en la producción de sebo. Desde el tercer trimestre de gestación las glándulas sebáceas son intensamente activas, permaneciendo estimulada la producción de sebo hasta algunos meses después del nacimiento y parece claro que en los primeros meses de vida la secreción sebácea está todavía aumentada por la influencia androgénica de la madre. Alrededor de los dos años de edad se reduce la producción de sebo a niveles muy bajos, aumentando a partir de los ocho años de forma progresiva hasta la pubertad, y por el desarrollo más precoz de la mujer es mayor en el período de los 10 a 15 años de edad que en los varones. Continúa aumentando desde la pubertad, alcanzando el máximo valor entre los 30 y 40 años en ambos sexos, a partir de esa edad desciende paralelamente a la disminución de actividad de las glándulas sexuales y en las mujeres se acentúa en la menopausia por la disminución de los niveles de progesterona. Los andrógenos, principalmente la testosterona y su metabolito la dihidrotestosterona (por acción en este caso de la isoenzima I de la 5 alfa-reductasa), van a ser los responsables tanto del control de la secreción como del tamaño de la glándula sebácea.

La velocidad de secreción de la glándula sebácea depende principalmente de los factores

hormonales, pero sufre también variaciones circadianas, con un máximo a las 24 h y un mínimo

a las 18 h, y aumentos en estados de nerviosismo, tensión emocional y agotamiento debido a

la influencia sobre las glándulas productoras de andrógenos. Y en los cambios de hábitos alimenticios, por la excesiva ingestión de alimentos hidrocarbonados, salados, sazonados, picantes, frutos secos, bebidas carbónicas, té y café; aunque encontramos bibliografía que insiste en que no hay una relación directa entre la dieta y la seborrea. Se ha descrito también un incremento de la secreción sebácea producido por una deficiente absorción de las vitaminas del grupo B, estado carencial de alcohólicos. Otros factores exógenos tales como la temperatura aparecen como favorecedores del incremento de la secreción sebácea, sin embargo puede deberse más a una dilución y fluidificación del sebo por el aumento de sudoración que a un incremento en su secreción.

Por otra parte, la flora saprófita de la superficie cutánea constituida entre otros por Pytirosporum ovale, Staphylococcus epidermidis y Propionibacterium acnes, que tienen una actividad enzimática sobre el sebo por sus lipasas que hidrolizan progresivamente a los triglicéridos hasta ácidos grasos libres y glicerol.

Es frecuente la referencia de que un excesivo número de lavados capilares induzca una mayor excreción sebácea, es decir que la glándula sebácea reacciona frente a una excesiva extracción de la grasa con un aumento de su actividad por un mecanismo de retroalimentación

a través de la película lipídica de superficie. Sin embargo, no ha podido probarse que el ritmo de reposición del sebo esté influenciado por el número de lavados, ya que la secreción sebácea aparece como continua y lineal, dado que la glándula sebácea es una glándula

7 Promotor de la absorción cutánea.

holocrina y la velocidad de secreción va a depender del índice de mitosis. Actualmente el denominado “efecto rebote” se plantea como una alteración de la emulsión epicutánea por factores endógenos y por una incipiente dermatitis seborreica. A pesar de todo, la hipótesis de la secreción discontinua mediante un control tipo retroalimentación sigue pareciendo válida para algunos autores, aunque todavía no ha sido demostrada.

Los cosméticos para el tratamiento de la seborrea no deben tener una acción detergente o secante demasiado intensa, calmar el posible prurito, facilitar la irrigación de la papila capilar, poseer una acción bactericida y fungicida adecuada, y deberían reforzar la cohesión a nivel del estrato córneo.

En general se usan cuatro tipos de principios activos, alguno de ellos de exclusivo uso dermatológico:

Queratolíticos cosméticos, tintes, permanentes que degradan la cutícula capilar y que aumenta la porosidad del cabello, absorbiendo el exceso de grasa.

Inhibidores de la mitosis de los sebocitos, como los derivados de la piritiona y olamina.

Inhibidores de la isoenzima I de la 5 alfa reductasa, como las sales de cinc y derivados del ácido azelaico.

Astringentes que coagulan la las proteínas del conducto del sebo en la glándula sebácea, dificultando la salida de la secreción sebácea. Derivados de la sales de aluminio.

La siguiente tabla recoge las moléculas usadas en cosméticos y preparados dermatológicos en el tratamiento de la seborrea.

PRINCIPIO ACTIVO

ACCIÓN

PREPARADOS

Sales de cinc

Inhibidores de la 5 alfa reductasa

 

Acetato de ciproterona 8

Inhibidores de la 5 alfa reductasa

Ácido azelaico

Inhibidores de la 5 alfa reductasa

Cosmética

 

Piroctone olamina

Citostáticos, reducen hidrólisis bacteriana.

y

dermatología

Ciclopirox olamina

Citostáticos, reducen hidrólisis bacteriana.

Cinc piritiona

Citostáticos, reducen hidrólisis bacteriana.

 

Aminoácidos azufrados.

Citostáticos

Coaltar

Citostáticos

 

Disulfuro de selenio

Citostáticos

Sulfuro de cadmio

Citostáticos, reducen hidrólisis bacteriana.

Preparados

Ácido 13 cis retinoico

Citostáticos

dermatológicos

Adapaleno

Citostáticos

Calcipotriol

Citostáticos

Citrato de aluminio

Astringente.

Cosmética

y

dermatología

Las formas cosméticas más usadas hasta la actualidad son las lociones líquidas o en forma de gel, con predominio casi exclusivo de los champús. Las lociones capilares antiseborreícas pueden ser el complemento del champú cuando se aplican sobre cabello limpio. Conviene la formulación de estos preparados, tanto lociones como champús y geles, a pH ácidos que disminuye la sensación de prurito.

En el caso de las formulaciones de los champús hay que recordar que la superficie del cuero cabelludo seborreico es a menudo irregular, heterogénea, débil y sensible a las manipulaciones, por ello debe tratarse con precaución y extrema suavidad. Los tensioactivos de estos champús específicos serán cuidadosamente seleccionados, destacándose los derivados no iónicos del poliglicerol que presenta propiedades detergentes y espumantes adecuadas disminuyendo la velocidad del proceso de reengrase del cabello sin ningún otro tratamiento adicional.

8 De uso sólo en mujeres por su carácter feminizante.

H O O N C H 3 H C 3 C H 3 C H
H O
O
N
C H 3
H C
3
C H 3
C H 3
OH
C H 3
H N
2

Piroloctone olamina

Etanol Agua Polioxietilen polimetilsiloxano 9 Ácido perfluorononanoico Perfume

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SOLUCIONES COSMÉTICAS EN PITIRIASIS.

Otra posibilidad cosmética sería la adición de una

sustancia lipofóbica en

el cabello que repeliera

el sebo. Un preparado

en loción que incluye un componente perfluorado y una resina acrílica de carácter lipofóbico, es el

que sigue:

Zn 2+

- O N S
-
O
N
S

2

Piritiona de Zn

30%

69.7%

0.1%

0.1%

0.1%

La descamación del cuero cabelludo es un hecho fisiológico, al igual que en el resto de la organismo, debido a las continuas mitosis de las células de la capa basal de la epidermis. Las células de las capas superiores del estrato disyuntivo se separan unas de otras y son eliminadas con el lavado o fricción de una forma imperceptible, pero si la descamación aumenta da lugar a agregados de gran tamaño en forma de escamas de color marrón o grisáceo. Los estados descamativos leves, apreciables a simple vista, sin eritema, sin lesiones en otras zonas ni ninguna otra sintomatología que permitan encuadrarlos en alguna entidad patológica como psoriasis de cuero cabelludo, se denominan pitirasis del cuero cabelludo, pitiriasis simple, pitiriasis seca o caspa, siendo ya la presencia de eritema e inflación indicadores de una verdadera dermatitis seborreica.

Varios son los factores etiológicos que inciden en la aparición de la pitiriasis:

Por una parte se ha involucrado a un a un hongo saprófito del cuero cabelludo, Pytirosporum ovale, razón por la cual en el tratamiento se incluyen antifúngicos.

Una aceleración de las mitosis de las céulas basales del cuero cabelludo afectado, provocando un “turn over” acelerado que reduce a 7 ó 10 días el tiempo que tarda una célula en alcanzar la capa córnea, en lugar de los 20 a 30 días habituales. Por ello también los citostáticos o inhibidores de la mitosis se indican en su tratamiento.

En el cuero cabelludo con pitiriasis la proporción del P. ovale aumenta del 45% normal, al 75% sobre el total de la flora saprófita, y su actividad puede consistir en la degradación de los triglicéridos en ácidos grasos libres, que van a inducir una paraqueratosis por irritación. Esto explica que las moléculas antilipasas se indiquen en los preparados antipitiriásicos.

Conjuntamente con estas dos teorías, es observable una cierta relación con estados estresantes.

Muchos de los principios activos antiseborreícos son compatibles en los preparados antipitiriásicos y como en el caso anterior la fórmula cosmética más adecuada es el champú o la loción.

9 Resina acrílica.

10 Compuesto perfluorado

El tratamiento de la pitiriasis integra los siguientes principios activos:

1. Citostáticos (disulfuro de selenio y derivados de la piritiona).

2. Disgregadores queratínicos

Queratolíticos y/o reductores (ácido salicílico, resorcina, alfahidroxiácidos)

3. Antifúngicos (derivados imidazólicos).

4. Antiinflamatorios

Puros (aloe vera, alfa bisabolol, etc…)

Antilipasa (ácido azelaico, etil-lactato)

5. Antiseborreicos

6. Astringentes

SOLUCIONES COSMÉTICAS PARA CABELLOS ALIPICOS.

Los acondicionadores se han convertido hoy en día en componentes protagonistas de la mayoría de los productos capilares. El abuso de cosméticos de higiene mal formulados, con tensioactivos muy detergentes o desengrasantes, la excesiva utilización de tintes capilares, decolorantes y onduladotes que llevan sustancias agresivas para la cutícula capilar producen una cierta alipia en el cabello y una pérdida de brillo y manejabilidad.

La descuticulación capilar puede producirse igualmente por fenómenos habituales como peinados, cepillados y roces del cabello en general, así como el envejecimiento del cabello, en especial en las zonas de cabello más envejecidas, en las puntas. Este fenómeno se agudiza al aumentar el estrés capilar por exposición solar del cabello, inmersión en agua salada y/o clorada, todos hemos comprobado la pérdida de brillo y aspecto “seco” después de un verano en donde se ha expuesto el cabello a estas situaciones. La sequedad del cabello es un concepto erróneo que no tiene implicación en la falta de acondicionabilidad.

Una degradación de la cutícula capilar produce ocasiona que los cabellos se tornen más reactivos. La cutícula tiene una composición en aminoácidos sensiblemente diferente al córtex capilar (capa que se descubre cuando la primera desaparece), lo que confiere un punto isoeléctrico distinto al cabello y una mayor reactividad así como una carga residual aniónica mayor que los cabellos vírgenes.

El fenómeno de la peinabilidad de los cabellos pasa por mantener la cutícula y el CMC (cell membrane complex) en perfectas condiciones, facilitar el deslizamiento del utensilio que se emplea para atusar el cabello y originar un film protector de cada cabello que permita mantener la integridad del mismo.

Los productos acondicionadores, independientemente de su forma cosmética, se basan en tres fenómenos para acondicionar y/o reestructurar el cabello:

1. El empleo de tensioactivos catiónicos que neutralizan la carga electrostática negativa del cabello.

2. Reengrasantes que proporcionan brillo, lubricación y/o mejoran las propiedades del roce para el peinado.

3. Proteínas filmógenas que tapizan la superficie del cabello restructurando las zonas del cabello rotas o abiertas (fundamentalmente puntas) y le proporcionan volumen y cuerpo.

Los cosméticos destinados al acondicionamiento han sido tradicionalmente vehículos grasos (bálsamos) cuya aplicación se realizaba tras el lavado y aclarado del cabello. En la actualidad se imponen los champús que integran al acondicionador (2 en 1, champú + acondicionador), pero aún se comercializan acondicionadores con vehículo oleoso (aceites), lociones, emulsiones espesas de fase externa grasa (mascarillas) o incluyo aerosoles espumosos.

La tabla siguiente recoge los activos cosméticos más usados en los acondicionadores.

Activos cosméticos

Moléculas

Función

Acidos grasos

Oleico, estático, linoleico, linolénico (vitamina F)…

 

Alcoholes grasos

Cetílico, Oleílico, Miristílico,…

Triglicéridos

Aceites naturales, almendras, ricino, aguacate…

Ceras naturales

Abejas, visón, jojoba…

Esteres glicólicos y de PEG 11

PEG-8 Stearate, PEG-10 Laurate

Alcoholes

grasos

Laureth-4, Steareth-3

Reengrasantes

oxietilenados

Lanolina y derivados

PEG 25 Lanolin

Fosfolípidos

y

Lecitina, Fitoesfingosina…

ceramidas

Siliconas

Dimeticona, Ciclometicona…

Hidrolizados

de

   

proteínas

Queratina, Hidrolizado de colágeno…

Filmógenos

 

Cloruro de estearil dimetil bencil amonio, Quaternium 26, Pantenol cuaternizado, Cloruro de cocoil amonio PEG 15, etc…

Tensioactivos

Amonios cuaternarios

catiónicos

En resumidas cuentas los cabellos y el cuero cabelludo constituyen una de las áreas que necesitan de una mayor atención cosmética. Las alteraciones estéticas en esta área son siempre visibles y producen no pocas preocupaciones en aquellas personas que la sufren. La mayoría de las disfunciones que afectan al cuero cabelludo implican una atención médica pero, al mismo tiempo se acompañan alteraciones estéticas que necesitan cuidados cosméticos.

Combatir la caspa (pitiriasis), regular la secreción sebácea, evitar o mejorar la alopecia son los grandes campos en los que la dermatología y la cosmética a nivel capilar han centrado este trabajo sin olvidar el problema inestético que produce la falta de brillo y la “sequedad” del cabello por el uso indiscriminado de otros cosméticos capilares, sol o excesivos cepillados.

BIBLIOGRAFIA

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