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Dame la mano desde la prffinda zona de tu dolor diseminado. No volverás del fondo
Dame la mano desde la prffinda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volveró tu voz endurecida.
No volverón tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrado4 tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda demamado:
traed a la copa de esta nueva vida
Sube a nacer conmigo, ;"" :i:,"d;?:;"!::: ::":";::"
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decidme: aquí fui castigado,
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la piedra en que caísteis
ISBN: 958-9482-02-3
(Pablo
Neruda, selección de Poenuts,
señaladme
y la madera
qr" os cricificaron,
1925-1952)'
"i
encendedme tos iie¡os pedeinales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
l" edición: 1996
2" edición: 1998
lu reimpresión: 2000
2" reimpresión: 2002
3" edición: 2003
1" reimpresión: 2003
2" reimpresión: 2004
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tiema juntad todos
los silenciosos labios deruamados
@ Autor:LUIS JOSE 3ONZALEZALVAREZ
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
@ Editor: EDITORIAL EL BUHO LIDA.
Calle 54A No. l4-13 Of. l0l
Apartado Aéreo75.935
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como un río de tigres enterrados,
Tels. : 25 5 I 521, 249 I 083
E-mail: casaeditorial @etb.net.co
y dejadme llorar, horas, días, años,
":#:
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua,la esperanza.
Diseño de ca¡átula: Luis Javier González Femández
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Apegadme los cuerpos como tmanes.
Digitación, diagramación e impresión:
Acudid a mis venas y a mi boca.
ARFO Editores e Impresores Ltda.
Car¡era 15 No. 53-86
Tels.: 24.947 53 - 2494992
E-mail: casaeditorial @etb.net.co
Bogotá, D. C.
Hablad por mis palabras y mi sangre.
kohibida su reproducción total o parcial.
Unidad 1 MORAL Y ETICA EI, FENOMENO SOCIAL Y LA TEORIA FILOSOFICA l,l l,a moralidad
Unidad 1
MORAL Y ETICA
EI, FENOMENO SOCIAL Y LA TEORIA FILOSOFICA
l,l
l,a moralidad como fenómeno social
Ll,l
l.)escubrindento de la ntoral a trcwés del lengtnje
A través del lenguaje percibimos la importancia social de cualquier realidad.
Anelizándolo, descubrimos las preocupaciones religrosas, políticas, econórucas o de
sualquier otra indole en una sociedad. El lenguaje cotidiano está lleno de expresiones
l[gfñlcs: "Eso no está bien"; "¿Por qué lo llciste?"; "Esa actitud es irresponsable";
l' Astr¡ó en forma deshonesta"; "I{ay que respetar las leyes", "Tenemos deberes y dere-
ullgg"; etc., etc. Esto nos indica que la moral está presante en la üda detodos nosotros
I etrnlifica las relaciones sociales.
Desde muy niños aprendemos que hay cosas buenas y cosas malas, que unas
tdividades son simplemente toleradas, otras premiadas y otras castigadas. La fami-
Ita, ol colegio, la televisión, las lecturas, etc., van habituándonos paulatinamente a
rltl'orcnciar los cornportamientos positivos o buenos de los negativos o malos. "Esto es
llltorto", "aquello es malo",
"no debes hacer eso",
"debes
portarte bien", etc., son ex-
que el niño va grabando ql su mente y operan en ella inconscientemente
¡lrosiones
trolrro
condicionadores de la conducta.
Inicialmente todas las norrnas se reducen a dos posibilidades: lo permitido y lo
prohibido. Luqo, a medi-<la que crecemos, esta primera y sencilla drferericiación dálos
nctos se vuelve más compleja y se teoriza hasta distinguir las normas de conducta de
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acuerdo a su origen. fuí, lo bueno ylo malo dicen relación a diferentes aspectos üda
acuerdo a su
origen. fuí, lo bueno ylo malo dicen relación a diferentes aspectos
üda humana.
, las clasificamos. Unas son buenas, decentes, honorables, dignas, magnífi-
Otras son indecentes, vulgares, deshonestas, perversas, inmorales, bajas.
Pueder re,ferirse al ámbito de las costumbres
sociales,
como las formas
com,nicación, las normas de urbanidad, el respao;l;;;á;""".;
De ahí deducimos que la moral no es algo yuxtapuesto a la persona, sino su
- pueden referirse tambien ar ámbito de ra
d¡ma üda evaluada desde un daerminado criterio de perfección o de realización.
Etho una terminología moral que dice relación al estado anímico de las personas.
religión, como ros manda
que el hombre cree haber recibido de Dios;
- y pueden referirse, por ultimo, al
ámbito de los valores
que
nos
la perfección humana, independiert
át"
piÁñ;;
¿e toJa
social.
Et¡fn¿o alguien ha sido afectado por r¡n corúratiempo, decimos de él que está desmo-
illl¡¡do, sin moral, con una moral caída o con la moral en los pies; o bien, al contra-
HO, que está recuperando o levantando la moral, que tiene la moral muy alta. Aunque
llgnificado de este lenguaje es más psicológico que moral, lo mencionamos para
ver que en la mentalidad común lo moral y lo ütal se hallan tan estrechamente
Ut{dos que llqan a confrindirse.
cada uno de estos ámbitos
posee
supropia
criteriología. Aveces coinciden
complementan. Otras veces se opónen. Cuando una sociedad
A través de este lenguaje cotidiano, expresamos espontáneamorte, al margen
es tradicionalmente
resulta m.uv dific,
asting*; iund";#
fo toda elaboración teórica, una profunda realidad: la moral es algo vital, algo
ff::f:^,111":!1",
por
,
de
uti
t¡na valora
tlta
valora
determinada'
ejempro, en a Lso áJluorto
Qt0lcncial, es la vida mismo, consciente de sí, autoevaluándose en busca de la
o der
divorcio,
tan pronto
oi
condenaciones como
aprobaciones, en ras que los pranos ,nas veces se confi.rnd
pQrficción.
otras se enfrentan radicalmente.
I'1,2 Utilidadsocial de la moral
t
U
s
T
La actitud más común que asumimos frente a la moral es simultáneamente de
lflptación y de rechazo. Aunque restilte paradójico, tan pronto echamos mano de la
if,grrl y la de,fendemos como la hacemos a un lado para escapamos de sus requeri-
d¡ntos. Ejemplos de esta situación los tenemos a cadainstante:
o
Y
F
R
A
il
c
o
Cuando gobemantes y burócratas saquean descaradamente el erario públi-
€€ o adjudican contratos que perjudican el patrimonio nacional, denunciamos a gritos
It lnmoralidad pública y pedimos moralización; pero, simultáneamente, quienes los
Éfitlcamos no tenemos inconveniente en hacer pequeñas trampas en los impuestos o en
lil nogocios, y vemos como algo normal el tener preferencias con los amigos, el uso
de lal palancas, el "serrucho".
- Todo mundo está de acuerdo en que el colegio debe dar a los jóvenes una
btnnn orientación sexual: respeto a la mujer y al matrimonio, rechazo del aborto, del
En esteniver roca.rizamos una
abundanteterminorogía
Edultorio, del amor libre, etc.; pero poco importa que los adultos no cumplan esas
moral.
Iüblamos de r
yl!.*,ir;h,ttJ;,
ffirt;;;;l*"sto,
f,::'ffi::* i:*::
v ñ0mtos.
érico
áico, justo
e
injusto,-etc
"1':'";
L;¡
.gtñi"q;;.ñ-;;;
,ilJ#d:"ffi#.il
y
negativas vicios.
de acuerdo ar grado á"
,.tua;;;;;;ácontramos
e.,
- El estudiante está de acuerdo con que el copiar es deshonesto, pero si se
€flcuontra en apuros y tiene la ocasión, copia sin remordimiento alguno.
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2t
el copiar es deshonesto, pero si se €flcuontra en apuros y tiene la ocasión, copia sin
les pierden la autoridad moral necesana para hacer respetar los pnncipios Esta doble actitud revela
les pierden la autoridad moral necesana para hacer respetar los pnncipios
Esta doble actitud revela un hectro elemental: lavida en sociedad necesita
serle de normas que aseguren lapaz y el orden sÍre los indiüdios, de forma que
interesos particularos no atenten contra los intereses comunes. Acordes con la rar
nalidad surgEl elovados idealos de perfección, que la sociedad difrurde e impone
principios de comportamiento quo todos deben obedecer: respeto a la üda, a los
apoya
t,
De ahí la actitud generalizada de burlar las exigencias morales siempre que es
actitud que se da tanto en los ncos como en los pobres, en los adultos como en
nes, a la fama de los dunás, amor a los somejantes, cumplimiento de la palabra d
respeto a las insütuciones, veracidad, educación, etc.
, en los educadores como en los educandos, en los gobemantes corno en los
. Así
se ganeraliza la denonxnada"doble ntoral", tan común entre noso-
lo tiene una moral en la iglesia y otra en la calle, Lrna en la üda pública y otra en
Estos principios reprcsentan el bien moral, por
pnvada, una para los demás y otra para LIno rrusmo.
cuanto miran directamente a
.Ul'
perfección y al bienestar social; sus contrarios
constituyen el mal moral. Sin
distinción entre el bien y el mal, la sociedad no podría subsistir. De ahí que la
dad sea defendida por todo sistema social, como codigo de comportamiento acep
y respetado por todos. La conciencia de cada indiüduo es más eftcaz que las I
escntas.
I\AAS SE DEN CUENTA \
UNo ES UN BUEN TiPO?
ESTAS FR,ITO
1.1.3 Conductas morales contadictorias: la'doble moral"
Sin embargo, y aquí viene el problema, el indiüduo se siente limitado en
intereses por las norrnas morales. Entonces, o bien renuncia a sus intereses para
seryar r:na conducta reúa, o bien adopta conductas condenadas por la moral pero
a él le satisfacen. Más aún, se da el caso de que algunos indiüduos rechazan
eqüvocadas determinadas norrnas establecidas y adoptan conductas opuestas, con
cual entran en abierta crisis los valores morales tradicionales. Contra este peligro,
sociedad se vale de diferentes instituciones para mantener y reproducir sus patrc"
morales: la familia, la escuela, el gobiemo, la religón, los medios masivos de com
rucaclon,
l,¿l,l Univnrsalidad del hecho moral D
El fenómeno que vmimos describiendo posee un caráúer universal. Debido a
En esto podemos percibir un cierto relativismo de los principios o norrt
G1H0 os algo arraigado en el ser mismo del hombre, como lo es su sociabilidad, éste ha
liéo cualificado por la moralidad desde sus orígenes. Veremos luego que el sentido de
h moralidad brota de la conciencia de la responsabilidad y la libertad. De ahi que no
morales definidos por una sociedad. Sabemos que la sociedad no es un ente abstra
tulte atreüdo afirmar que el hombre en cuanto hombre es un ser moral. De ahí
y trascendente, enr el que reside la verdad etema. La sociedad, nuestra sociedad,
conformada por grupos con intereses antagónicos. Un grupo minoritario, el de
familias acomodadas, dueño del poder económico y político, y orientador de la
Clmbien el hecho de que entodos los pueblos, incluso en los más primitivos, aparezca
llmpre la estructura de lo moral.
grón y la cultura en gmeral, se identifica a sí mismo con la sociedad. Otro grupo,
conformado por las familias de bajos ingresos, que son la mayoria, como carece
podeq se ve obligado a aoeptar los patrones impuestos por el primero. El orden
establecido durante siglos por los poderosos, que responde a sus intereses, se ha
aparecer como "el orden nroral" sin más, Como los poderosos ocultan tras él su pro
interés de clase qoísta, pronto el "ord€n" es cuestionado por quienes se sienten ü
Las diferencias entre los pueblos y los mismos individuos residen no en el he-
6fig de ser morales sino en el contenido de su üda moral. No siempre lo que es bueno
páfn mos resulta bueno para otros, ni lo que es considerado bueno hoy lo ha sido
ilornpre. El desarrollo del hombre, tanto a nivel colectivo como indiüdual, abre ante
á nuevas posibilidades, nuevos horizontes derealizacton quetransforman sus cáno-
nras de los abusos del poder, calificándolos como un desorden, y las instituci
ne¡ de valoración moral. El hombreantiguo pudo encontrarbuena la práctica de la
€rolaütud. la poligamia, el asesinato de los vencidos, el sometimiento de la mujer al
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En otro nivel se encuentra la áica. Damos el hombre de ética al estudio siste-
En otro nivel se encuentra la áica. Damos el hombre de ética al estudio siste-
frtáUe
ala
teoría de
leza, impresa
Ela¡
y
otra distint
de la
belleza,
ffl
nr
a
cosa es la
y normas de
Éamlento, y otra diferente es la teoría que la estudia. A esta teoría la denomina-
Lo mismo se puede decir de cada indiüduo
particular. ñngun sujao
ica. Incluso, es necesario hablar de áicas, en plural, porque, como veremos
por
malv_ado
que
se¿¡,
ca¡ece de conciencia moral.
Ei
el lenguaje
clmr¡n
útili:
i¿"ri*'i;;;;6;rac¿lifi
car.";"*;;;;fi"drIH"#;ffif,JJTí
o, son muchas y a veces opuestas las teorizaciones que a 1o largo de la historia se
Élaborado sobre la moral.
:gTygn1t"
aceptados. Pero etimol gicamente
inmoral significa carqrte de
sólo los
dementes podrían ser inmoralás en el sentido
-á16áü ¿el término. Lo
sucede co-n el lorguaje es que moral y moralidad
"t
han pasado
íser sinónimos
de rr
La ética no se limita, como algunos han pretendido, al estudio sociohistórico de
jh ñoralidad. Al intentar ftmdamentar la bondad de las conductas, la ética se vuelve
tud moral, y, consiguientemente, inmoral e inmoralidid, sinónimos de falta de
!Érclplina normativa. Trata de establecer en qué consiste el valor de bondad que atri-
tud.
ibUlmos a determinadas conductas. Y cuando lo hace, simultáneamente establece una
,ÉBñtrnposición entre las conductas buenas y las malas, imponiendo el consiguiurte
,ldibor" de seguir aquéllas y eütar éstas. Etica es, por tanto, la filosofia moral o la
1.2 Distinción entre moral y ética Definiciones
álo¡ofia de la moral.
En el
punto anterior hablamos de moral y
',
no de étic,a, apesar de que éste es
Laéticanocrealamoral. Seencuentraconellaylaestudia. Analizalasformas
libro de ate,a.
¿cúl
es la diferencia entre ambós
términos? bti"orogi"umente
pos,
el mismo significado. Morll proüene del latín mos (¡iural
mores);&:""
p.*i!""
gnego ethos- l¡rtbos significan costumbre. Muchos áutores utiiíartindiferenteme
estos dos términos, como sinónimos. Sin embargo, se va
generalizandola
tendenc
lñcrotas de comportamiento moral, con el fin de definir la esencia de la moralidad,
!H Origen y razón de ser, la estructura de la conducta moral (actos, actitudes, opcio-
ñl!, ¡ituaciones), las expresiones de normatividad moral (ley, conciencia, valores) y
hl diferencias de orientación entre las morales de distintas épocas, culturas y filoso-
distinguirlos para identificar dos niveles diferñtés dentá de la misma realidad.
ñg¡ ,{ este tipo de análisis corresponde precisamente la estructura del presente libro.
gurendo esta
corriente, entendemos por moral el hecho al que nos hemos referido
las páginas anteriores,
poco esta diferenciación.
ypor áica laleoría sobre el fenómeno.-a. Expliquemos
Podemos definir la moral como er
conjunto de reglcts o normcs de compor
miento en que se establece la distinción entre lo
buenJy
lo malo como
criterio
perfección humana. En el plano más simple, se encuentran las costumbres o tradi
nes
nes y las formas de
y
ras
rorrnas
de conuvenoa: práúicas
conüvenaa:
práatcás religiosas,
j
religiosas, económicas,
proCieativas,
""o"¿-i""ffi-ól"rti"r.l
dicas,. educativas, etc. Por encima de elras se ñaflan
valores,
qui
cumplen
úi
ios
'
ción de principios universales:justicia, amor, verda tñ'
Ambos planos se entremezclan y configuran el nivel de la moralidad o mor
Así se
puede hablar lo mismo de la móral de un pueblo que de la de
t¡n indiüduo,
la moral
religiosa que de la morar ciüI, de la morál más p.i-itir" que de la moral
civilizada.
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