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SOLICITUD DE I COACIÓ DE EXPEDIE TE DE

DECLARACIÓ DE BIE DE I TERÉS CULTURAL DE LA RED


HIDRÁULICA DE LA HUERTA DE MURCIA
CO CATEGORÍA DE LUGAR DE I TERÉS ET OGRÁFICO

Asociación para la Conservación


de la Huerta de Murcia
rec
Plan de recuperación
de la huerta de Murcia
DIRECCIÓ GE ERAL DE BELLAS ARTES Y BIE ES CULTURALES
CO SEJERÍA DE CULTURA
COMU IDAD AUTÓ OMA DE LA REGIÓ DE MURCIA

JOSÉ ANTONIO MORENO MICOL, con número de D.N.I. 34817591-F, en


representación de la ASOCIACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN DE LA HUERTA
DE MURCIA, con número de C.I.F. G-73585218, y con domicilio a efecto de
notificaciones en C/ Santísimo, 21, 30012 Murcia.

EXPO E:

- Que según el artículo 13 de la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad


Autónoma de Murcia (Ley 4/2007, de 16 de marzo), la incoación del
procedimiento de declaración de un bien de interés cultural puede ser
promovida por cualquier persona física o jurídica.

- Que en dicha ley se establece la clasificación de lugar de interés etnográfico


como “Aquel paraje natural, conjunto de construcciones o instalaciones
vinculadas a formas de vida, cultura y actividades propias de la Región de
Murcia”.

- Que solicita la incoación de expediente de declaración de bien de interés


cultural de la red hidráulica de la huerta de Murcia con categoría de
lugar de interés etnográfico, ya que cumple ampliamente los criterios para
esta calificación.

CO SIDERACIO ES

1.- Los pueblos que desde antiguo han poblado nuestra tierra han sido sabios e
ingeniosos gestores de un bien escaso como es el agua, de ellos hemos heredado una
importantísima red de infraestructuras hídricas asociadas a la agricultura que suponen
un valioso patrimonio arqueológico, histórico, etnológico, paisajístico y
medioambiental, siendo el sistema de regadío tradicional el más complejo y
representativo.

2.- El regadío tradicional ha sido el origen de numerosos pueblos de la cuenca


del Segura, constituyendo una de sus señas de identidad, y gracias al cual se ha creado
uno de los paisajes más emblemáticos de la región y del arco mediterráneo: la huerta
tradicional. Nuestra región es abundante en ejemplos (Ricote, Cieza, Lorca), siendo la
huerta de Murcia la más extensa, abarcando los municipios de Murcia, Alcantarilla,
Santomera y Beniel.

3.- La infraestructura más característica del regadío tradicional son las acequias
por las que se distribuye el agua, encontrándose en la actualidad en peligro de
desaparición debido a una mal entendida modernización de regadíos y a la falta de
reconocimiento de su valor cultural, paisajístico y medioambiental.

4.- La red hidráulica de regadío tradicional de la huerta de Murcia, cuya


cronología y formación todavía no han sido aclaradas, es el principal patrimonio y
vestigio arqueológico de este sistema, llegando hasta nuestros días en un buen estado de
conservación al no haber sufrido desde su creación grandes modificaciones en sus
aspectos fundamentales, conservando también los antiguos nombres de origen íbero y
latino (Caravija, Churra, Turbedal,…), y árabe (Aljufía, Alquibla, Benialé,
Almohajar,…) 1.

5.- Debido al paso de los ríos Segura y Guadalentín, la gran fertilidad del suelo y
su climatología benigna, el valle de Murcia comenzó a explotarse agrícolamente antes
de la llegada de los musulmanes2, ampliándose la superficie cultivable a lo largo de los
siglos. En este proceso tuvo una importancia fundamental la red hidráulica que es la que
distribuye el agua por todo la vega, posibilitando a su vez el aumento de la población y
la creación de la ciudad de Murcia3.

6.- La clave del sistema de regadío tradicional en la huerta de Murcia está en el


aprovechamiento de las aguas del río Segura y su conducción a través de un sistema
jerarquizado de acequias y azarbes. La captación del agua se consigue mediante un azud
(Contraparada) que eleva el nivel de las aguas del río hasta la cota en la que se
encuentran las tomas de las dos acequias principales, cada una situada en una margen
del río (Aljufía-Norte y Alquibla-Mediodía). Además de estas dos acequias mayores,
aguas arriba de la Contraparada se encuentra la toma de la acequia de Churra la Nueva
(construida en el siglo XVI) que pertenece a una comunidad de regantes distinta. Las
dos acequias mayores se ramifican a lo largo de su recorrido por la vega en otros cauces
menores de forma sucesiva y jerárquica, formando una amplia red que abastece de agua
a todas las tierras de la huerta. El agua sobrante es reaprovechada para el riego de las
tierras más bajas mediante la construcción de unos cauces de avenamiento llamados
azarbes. Mientras las acequias se extienden por la mitad occidental de la vega, los
azarbes lo hacen por la mitad oriental siguiendo el declive del terreno hacia el mar. La
longitud de todos estos cauces supera los 500 km, lo que la hace la mayor de toda
España y todo un ejemplo de infraestructura hidráulica eficiente.

Los principales cauces de riego son4:

- Acequia mayor Aljufía (del Norte): Regaliciar, Churra la Vieja, Alfatego, La


Ñora (agua elevada por la rueda del mismo nombre), Beniscornia, Bendamé (se divide
en Albatalía y Genoles), Nacar, Argualexa, Carabija (de este nace el brazal de Belchí),

1
Ver anexo 1.
2
Flores Arroyuelo, Francisco J.; Obón de Castro, Concepción; Ribera Nuñez, Diego y Riquelme Manzanera, Ángel,
La huerta antigua del Segura, Edición Nausícaä, Murcia, 2004, págs. 163-196 y 229-270. Ver también El Consejo de
Hombres Buenos, tribunal “consuetudinario y tradicional” de la huerta de Murcia, González Blanco, Antonino;
Jordán Montes, Juan; Molina Gómez, José Antonio y Puche Bernal, Raquel, Real Academia Alfonso X el Sabio,
Murcia, 2008, págs 50-91.
3
Manzano Martínez, José A., Toponimia gentilicia y antroponimia musulmana en la huerta de Murcia, Revista de
Verdolay, 5, Museo de Murcia, Murcia, 1993, págs. 212-217.
4
Mancha y Rincón, Rafael de, Memoria sobre la población y los riegos de la huerta de Murcia, Real Sociedad
Económica de Amigos del País, imprenta de Mariano Bellido, Murcia, 1836. El texto ha sido consultado en la edición
facsimilar realizada por Frey, A.; Gil, E. y Gómez, J. Mª, Tabularium, Murcia, 2003. Ver también Repartimiento y
repoblación de Murcia en el siglo XIII, 2ª edición, Torres Fontes, J, Real Academia Alfonso X el Sabio, 1990.
Zaraiche (de este nace Zaraichico), brazal Chorro de S. Diego, brazal del Roncador,
brazal de Santiago, Casteliche (de este nace Benipotrox), Nelva (va cambiando su
nombre por Casillas y Cabecicos), Benetucer (es la Aljufía que va cambiando su
nombre. A este le siguen Benefiar y Benizá que se divide en el brazal de S. Antón o
Benimoji y en el de Benizá o Sta. Cruz), Raal Viejo (nace de Benefiar), Aljada y
Aljadeta (ambas nacen de Benetucer), azarbe de Monteagudo y de la Cueva, azarbe
Mayor del Norte (de este nace la acequia de Raal Nueva). Además de estos azarbes
existen otros cauces de aguas muertas como los azarbes del Papel, Viejo, Conejo,
Chopo, Aguijones, Aguera, de la Parra, del Jurado, Merancho, landronas de Lucas,
Pajarilla, del Conde, Peñafiel, Quico, Llofrin, de Gil, de la Compañía, de Tizón,
Avellaneda, Fontes, del Campillo, de los PP. de S. Felipe y de Cascales.

- Acequia mayor Alquibla (del Mediodía): Dava, Turbedal, Alcantarilla (agua


elevada por la rueda del mismo nombre), Benialé, Santarén, Menjalaco, Benavia, Alfox
o de la Raya, Albalate, Almohajar, Albadel, Beniajan, Alcatel, Herrera, Alquibla Madre
(se divide en Alquibla del Norte y Alquibla del Mediodía), Alguazas (de este nace
Meana), Aljoravia, Gabaldon, Junco (se divide en Junco Alto y Junco Bajo o Rumia),
Aljande (es la acequia Alquibla, también Barreras, que va cambiando de nombre. De
esta nace Villanueva, y continúa con los nombres de Benicotó y Benicomay), Alarilla
(se divide en Alarilla y Roncador), azarbe de Beniel (en el que vierten sus aguas los
azarbes del Malecón, la Sierpe y Tierra Roya), La Acequieta (nace del azarbe de
Beniel), El Riacho (nace de los avenamientos de las tierras de Benicotó y Ceneta),
Ceneta (nace del azarbe de Beniel), Parras (nace del azarbe de Beniel), Carcanox (nace
del azarbe de Beniel). Además estos azarbes existen otros cauces de aguas muertas
como los azarbes de Azacaya, Beniazor, la Olivera, el Pino, Salucio, anillas, Guilicos
Nuevo y Viejo, landrona de los Mesegueres, del Rodeo, Bollo y Tercio antiguo de
Ceneta.

Cuando el caudal de agua es escaso se necesita la construcción de depósitos o


albercas para almacenar el agua y poder regular el riego. Estas suelen ir asociadas a
cursos de agua irregulares como las ramblas. En la huerta de Murcia las podemos
encontrar en la zona de Cabezo de Torres y Monteagudo (existen los restos de tres de
ellas, de los siglos XII-XIII, asociadas a los palacios y fortificaciones del Cabezo de
Abajo, Larache y el Castillejo). En la Fuensanta se conserva otra alberca y en la rambla
de Churra podemos encontrar una presa conocida con el nombre de Pared de Los
Moros.

Para elevar el agua de las acequias o de pozos se construyeron artilugios


mecánicos como la noria (Felices, La Ñora y Alcantarilla), la aceña o ceña, que era
movida por la fuerza de un animal, y el ceñil, movido por uno o dos hombres5.

7.- Además de las citadas, a lo largo de los cauces hay otras construcciones
vinculadas al sistema de regadío tradicional como acueductos, puentes y molinos.
Muchas están protegidas por los planes generales de ordenación urbana de los
municipios, siendo algunas de ellas bien de interés cultural como la Contraparada, la
rueda de La Ñora, la rueda de Alcantarilla, el Museo de la Huerta, la torre islámica del

5
Manzano Martínez, José A., Aproximación a la problemática histórica de un espacio hidráulico: la huerta de
Murcia, Memorias de Arqueología, 9, Consejería de Turismo y Cultura, Murcia, 1994, págs 490-507.
molino del Batán (Zarandona)6 y el Consejo de Hombres Buenos que se ocupa de
solucionar los litigios ocasionados por la utilización incorrecta del agua en la huerta de
Murcia, y que ha sido presentado para la declaración de Patrimonio Inmaterial de la
Humanidad. La Asociación para la Conservación de la Huerta de Murcia ha solicitado
recientemente la declaración de bien de interés cultural del acueducto Los Arcos por
donde las acequias Alquibla, Dava y Turbedal salvan el desnivel de la rambla de Las
Zorreras en el municipio de Alcantarilla. Mencionar, también, la relación de los cauces
de Churra la Vieja y Zaraiche con el Real de Monteagudo, en donde podemos encontrar
las albercas antes citadas y los palacios y fortificaciones del Cabezo de Abajo, Larache,
Castillejo y Monteagudo, todos declarados BIC7.

Hay que destacar que son muchas las construcciones, como puentes, acueductos
y aceñas, las que están todavía sin catalogar, al igual que algunos molinos como el de
Alfatego (Espinardo), el de los Abades (Puebla de Soto), el del marquesado de
Camachos (camino de Alcantarilla), el molino del Batán de Aljucer o los restos del
antiguo molino de la pólvora en Los Canalaos (Rincón de Beniscornia)8.

8.- Todos estos inmuebles y bienes inmateriales ligados a los cauces de las
acequias tienen un alto valor arqueológico, histórico y etnográfico, no pudiendo
entenderse como elementos aislados sino formando parte de un conjunto que es el
sistema de regadío tradicional.

9.- Esta red hidráulica construida por nuestros antepasados, y que aún sigue
utilizándose hoy en día, es el fruto del esfuerzo y la capacidad humana por crear
complejos sistemas que redunden en su supervivencia y bienestar, y todo un ejemplo de
aprovechamiento sostenible de un bien escaso como es el agua. La red de acequias es,
además, la generadora del paisaje cultural de la huerta de Murcia9, siendo este el mayor
signo de identidad de los municipios que abarca e incluso de toda la Región. Sus valores
culturales y medioambientales están reconocidos por la Agencia Europea de Medio
Ambiente (Calatayud 2005), el Observatorio Virtual del Paisaje Mediterráneo y el
reciente Atlas de los paisajes de la Región de Murcia, así como en estudios, informes y
publicaciones de la Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio, la
Consejería de Cultura y el Ayuntamiento de Murcia10. Hay que tener en cuenta también
el Convenio Europeo del Paisaje, donde se destaca la importancia del paisaje como
componente fundamental del patrimonio natural y cultural que contribuye a la identidad
y a la calidad de vida de las poblaciones, y cuyo objetivo es promover entre los
firmantes la protección, gestión y ordenación de los paisajes.

10.- Además de generar el paisaje de huerta, los cauces tienen una extraordinaria
importancia medioambiental, ayudando a regular el microclima y el nivel freático. El

6
Manzano Martínez, José A. y Bernal Pascual, Fca., Una torre musulmana en la huerta de Murcia,
Revista de Verdolay, 6, Museo de Murcia, Murcia, 1994, págs. 125-132.
7
Ver anexo 2
8
La Asociación para la Conservación de la Huerta de Murcia está realizando un estudio sobre los valores de la red
hidráulica, con la catalogación de todos los edificios y elementos asociados a ella, así como el estado de conservación
de los cauces.
9
Mata Olmo, R. y Fernández Muñoz, S., Paisajes y patrimonios culturales del agua, Panel cientifico-técnico de
seguimiento de la política de aguas, Fundación Nueva Cultura del Agua, Universidad de Sevilla- Ministerio de Medio
Ambiente, 2007, págs 10-24. Ver también Análisis, diagnóstico y propuestas de directrices del paisaje de la
Comarca de la Huerta de Murcia y Vega Media, Mata Olmo R. (dir.), Región de Murcia, Consejería de Obras
Públicas y Ordenación del Territorio, 3 vols (inédito), Murcia, 2001.
10
Ver anexo 3.
listado de especies y comunidades vegetales (líquenes, briofitos, cormofitos –helechos,
gimnospermas, angiospermas- , hongos, etc. ) que pueden medrar en la acequia es muy
extenso y, dentro de él, hay que destacar ciertas especies y comunidades vegetales
protegidas por las leyes regionales (Orden del 17/2/1989), y europeas (Directiva
92/43/CEE y Directiva 97/62/CEE). El listado de animales silvestres, especialmente
avifauna, que dependen directamente de la acequia para sobrevivir es amplio, estando
algunos de ellos protegidos por las leyes nacionales y regionales. El riego por
inundación ayuda a la fertilidad del suelo y evita su salinización.

11. A pesar de la importancia de nuestra red hidráulica tradicional, recogida en


numerosos estudios y bibliografía, son muchas las amenazas y la destrucción debido a
la falta de concienciación, protección y recuperación. Con la desaparición de estos
cauces, no sólo perdemos sus valores, sino, también, todos los que están vinculados a
ellos, siendo necesaria la catalogación de todo este patrimonio hidráulico y la
calificación de bien de interés cultural para su reconocimiento y conservación.

12.- Una vez protegida y reconocida su importancia cultural y medioambiental, y


tras diversos planes de restauración y puesta en valor, cabría la posibilidad de
proponerla como Patrimonio de la Humanidad ya que cumple los criterios establecidos.

Por todo lo expuesto, SOLICITA:

Que se admita este escrito, con la documentación anexa que se acompaña, y se


tenga por bien incoar expediente de declaración de bien de interés cultural de la red
hidráulica de la huerta de Murcia con categoría de lugar etnográfico, requiriendo
provisionalmente a la Junta de Hacendados de la Huerta de Murcia, a los ayuntamientos
de Murcia, Alcantarilla, Santomera y Beniel, a la Confederación Hidrográfica del
Segura y a la Consejería de Agricultura y Agua, que suspendan cualquier tipo de
licencia que autorice la realización de obras que pudieran afectar al estado de
conservación de los cauces de acequias y de las construcciones asociadas. Así mismo,
solicito como interesado ser notificado sobre el acuerdo de incoación del procedimiento
de declaración, según el artículo 13 de la Ley de Patrimonio Cultural.

Murcia, a 27 de julio 2009

José Antonio Moreno Micol

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