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Guía de estilo para la elaboración del Trabajo Final de Licenciatura Índice Introducción 2 1. Elementos

Guía de estilo para la elaboración del Trabajo Final de Licenciatura

Índice

Introducción

2

  • 1. Elementos Formales

2

  • 1.1. Carátula o portada

2

Índice

  • 1.2. .....................................................................................

3

Introducción

  • 1.3. ...........................................................................

3

Objetivos

  • 1.4. ...............................................................................

3

Metodología

  • 1.5. ...........................................................................

4

Desarrollo

  • 1.6. ..............................................................................

4

Conclusiones

  • 1.7. .........................................................................

4

  • 1.8. Referencias bibliográficas

......................................................

5

  • 1.9. Resumen en inglés o abstract

5

  • 2. Las referencias bibliográficas en el método Harvard

6

  • 2.1. Normas de citación

6

  • 2.2. Cómo incluir el fragmento de texto citado

7

  • 2.2. Elaboración del apartado «Referencias bibliográficas»

..........

8

  • 2.3. Elaboración del apartado «Recursos en red»

9

  • 2.4. Sobre las obras generales y de consulta

9

  • 2.5. Las ilustraciones y los pies explicativos

9

  • 3. Recomendaciones de estilo

..........................................................

10

  • 3.1. El problema de la voz del autor

10

  • 3.2. El problema de la terminología específica ...........................

10

  • 3.3. Sobre los títulos de producciones audiovisuales

..................

10

  • 3.4. Las notas a pie de página

....................................................

11

  • 3.5. Las comillas

.........................................................................

11

  • 3.6. Las cursivas ........................................................................

11

  • 3.7. Otras consideraciones .........................................................

12

  • 3.8. Recomendaciones medioambientales

12

INTRODUCCIÓN

Un trabajo académico es un texto realizado para comunicar los resultados de un estudio. Dicho trabajo ha de estar basado en la investigación documental, sociológica, analítica o de cualquier otro tipo que se adecúe al planteamiento y a los objetivos del estudio. Siempre se han de emplear unas adecuadas herramientas metodológicas que permitan hacer una interpretación fiable de los datos y resultados obtenidos tras el estudio. Para elaborar un texto académico es necesario seguir las normas que se ofrezcan en cada caso. Siempre se ha tendido a estandarizar más allá de fronteras idiomáticas y culturales la forma de presentar este tipo de trabajos porque su accesibilidad y capacidad de comunicación debe ser lo más amplia posible. En esta guía breve se ofrece un repaso de los requisitos y recomendaciones de estilo más generalizados en el ámbito de los trabajos académicos.

1. ELEMENTOS FORMALES

Hay una estructura lógica que reúne las características necesarias para la presentación de trabajos, ésta consta de cuatro partes esenciales. Con las tres primeras, introducción, desarrollo y conclusiones, se logra hacer coherente la exposición escrita; La cuarta, las fuentes de información, incide directamente en la solidez del trabajo. En general, se recomienda que los trabajos académicos contengan los siguientes elementos:

  • 1. Carátula o portada

  • 2. Índice

  • 3. Introducción

  • 4. Objetivos

  • 5. Metodología

  • 6. Desarrollo, estructurado en apartados y subapartados

  • 7. Conclusiones

  • 8. Referencias bibliográficas

  • 9. Apéndices o anexos (opcional)

10. Resumen o abstract (versión en inglés del resumen). Éste se recomienda para

ensayos, artículos científicos o de divulgación, ponencias y tesis concluidas.

1.1. Carátula o portada

La portada se ha de ajustar en su contenido y características formales a los requisitos solicitados en cada caso. Normalmente, aparece el título del trabajo de forma destacada, el nombre del autor, el del profesor que ha tutorizado el trabajo, el centro superior en el que se ha realizado y la fecha de presentación. Es importante evitar los descuidos, ya que se trata del primer elemento de contacto con el trabajo. Es recomendable acordar un título con el tutor. El título es un elemento fundamental en la presentación de un trabajo. Por una parte, ha de tener la capacidad de despertar interés y, por otra, ha de resultar representativo del contenido del trabajo. El modelo de portada para el TFL se encuentra en el «Manual del estudiante de TFL» entregado a principios de curso.

1.2.

Índice

La referencia al contenido y la organización del trabajo se realiza en el índice, que además de localizar los contenidos en la página específica, permite expresar el esquema temático del trabajo. Se recomienda utilizar el índice de formato decimal y utilizar tabulaciones con relleno del siguiente modo:

LA ESPAÑOLADA. HISTORIA DE UN GÉNERO CINEMATOGRÁFICO

Introducción

5

Objetivos

6

7

14

 

..............................

20

  • 1.1.1. Martingala (Fernando Mignoni, 1940)

....................................

23

  • 1.1.2. La dolores (Florián Rey, 1940)

...............................................

25

  • 1.1.3. La Lola se va a los puertos (Juan de Orduña, 1947)

.............

27

Es necesario trabajar en un índice provisional desde el principio. Ayuda a organizar las ideas y el plan de trabajo, y constituye un mapa conceptual que permite mantener siempre la perspectiva sobre el trabajo.

  • 1.3. Introducción

La introducción constituye una carta de presentación del trabajo al lector, un primer contacto con la temática desarrollada, por lo tanto debe estar muy clara, con buena redacción y ofrecer ideas clave para motivar la lectura. La introducción debe contener:

  • 1. Presentación clara y concisa del tema.

  • 2. La delimitación del objeto de estudio, también en términos espaciales y temporales.

  • 3. La justificación ha de explicar la relevancia del tema, las motivaciones académicas y científicas y la necesidad de llevar a cabo aportaciones en determinados aspectos. Para ellos se ha de reseñar brevemente el estado bibliográfico de la cuestión.

  • 4. Planteamiento del problema y de las hipótesis iniciales de trabajo o de los supuestos o fundamentos que orientan la investigación.

  • 5. Una breve presentación de la estructura del trabajo escrito.

También es recomendable hacer un boceto de la introducción como punto de partida del trabajo. No obstante la introducción se ha de reelaborar al finalizar el trabajo para contar con una visión de conjunto y tener clara la estructura y los alcances del escrito.

  • 1.4. Objetivos

Debe expresar la intención que motiva llevar a cabo un estudio o investigación revelando el alcance que se va a dar al trabajo, es decir, contestar a las preguntas ¿para qué? y ¿qué se busca con la investigación? Los objetivos se deben indicar al principio del trabajo de forma clara y concisa, pero no de forma telegráfica. Entre los verbos más utilizados en el planteamiento de los objetivos están: describir, explorar, comprobar, demostrar, ponderar, analizar, proponer… Con ellos se indica la complejidad o profundad con la que se van a abordar

los distintos problemas que plantea el trabajo, por ejemplo: analizar es más complejo que describir o explorar; evaluar implica ponderar, estimar o medir; relacionar significa demostrar la medida en que el cambio de una variable afecta a otra. Elaborar un modelo o metodología implica una revisión exhaustiva de las existentes.

  • 1.5. Metodología

Una descripción de la metodología empleada. Explicando el sustento teórico y el procedimiento seguido. Esta parte debe explicar cómo se hizo el estudio de forma que se pueda presuponer que la metodología es aplicable a otros casos. La metodología se puede enfocar hacia estudios cuantitativos y cualitativos. Entre los instrumentos metodológicos más habituales en los trabajos de investigación están: la recopilación y el estudio bibliográfico y hemerográfico, la consulta en bases de datos, el análisis (de contenido, textual, estadístico, sociológico…), el estudio de casos, la elaboración de encuestas, o las entrevistas y cuestionarios cerrados.

1. 6. Desarrollo

El desarrollo es el cuerpo, la parte medular del trabajo y debe contener, de acuerdo con la distribución plasmada en el índice, los apartados y subapartados establecidos en la exposición del trabajo realizado. Cada apartado deberá llevar un encabezado en negrita que ayude a identificar el asunto o materia de que se trate. Aquí, el autor expone en forma ordenada los pasos de su investigación hasta llegar a las conclusiones. El desarrollo es la exposición escrita de un cuerpo temático coherentemente articulado, debe contar con un aparato crítico bien sustentado y con los requisitos de un trabajo científico: fundamentos teóricos, organización del material documental, así como las ilustraciones, cartografía, diagramas, fotografías, testimonios o informes de entrevistas que se hayan utilizado. Es muy posible que durante nuestro estudio hayamos recogido numerosos datos (por ejemplo, de una encuesta) y tengamos la tentación de incluirlos todos, pero no debemos hacerlo. Debemos intentar por todos los medios agrupar y analizar nuestros datos de manera que sean representativos en lugar de repetitivos. Esta sección debe estar bien escrita, porque los resultados son los que avalarán las conclusiones y justificarán la utilidad del trabajo realizado.

  • 1.7. Conclusiones

En las conclusiones se ha de mostrar el nivel de consecución de los objetivos planteados al principio del trabajo. Las conclusiones deben ofrecer la sensación de que el desarrollo del trabajo con su investigación, toma de datos y análisis ha servido para llegar a algo concreto, aunque sea provisional. Es frecuente que en los trabajos académicos que presentan los estudiantes en lugar de presentar las conclusiones, se ofrezca una especie de resumen o incluso una simple valoración de conjunto del trabajo. Si bien las conclusiones tienen un carácter sintético, se debe poner énfasis en los hallazgos o aportaciones científicas, metodológicas y/o técnicas de la investigación, presentar los resultados finales; es deseable establecer la relación con los objetivos y la confrontación con las hipótesis y supuestos iniciales. Las conclusiones deben explicar las relaciones, las tendencias, las posibles generalizaciones de los resultados observados, sin dejar de discutir aquellos resultados inesperados que invaliden total o parcialmente alguna de las hipótesis iniciales del trabajo. Debe poner los resultados en relación con los de otros trabajos e indicar las posibles aplicaciones (o implicaciones teóricas) de nuestros resultados.

Por último, las conclusiones plantean perspectivas de desarrollo del tema a manera de asignatura pendiente. Se proponen temas o aspectos sobre los que se debe profundizar, así como nuevas líneas que pueden orientar investigaciones futuras.

1. 8. Referencias bibliográficas

Las referencias bibliográficas se presentan en un listado final, en orden alfabético por el primer apellido del autor. Se debe ser muy cuidadoso en incorporar en esta parte todas las referencias utilizadas a lo largo del trabajo. En el segundo capítulo de esta guía se detallan las características formales del apartado «Referencias bibliográficas».

1.9. Resumen en inglés o abstract

Dependiendo de la normativa de cada caso, al principio o al final del trabajo debe presentarse un resumen en inglés de unas 300 palabras. El resumen ha de contener una presentación del tema, una descripción del planteamiento y de la metodología de trabajo, así como un resumen de las conclusiones.

2. LAS REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS EN EL MÉTODO HARVARD

Siempre que se hace referencia (textual o no), a una idea formulada por otro autor, hay que mencionar quién lo dice y en qué obra. Esto se hace en el transcurso del texto indicando una referencia al autor y a la obra consultada, que aparecerá detallada en el listado bibliográfico final. Existen varios estilos de citado que se emplean en los textos o artículos científicos o de divulgación: Modern Language Association (MLA), American Psychological Association (APA), Chicago y Harvard, entre los más comunes. En general, cuando un trabajo académico se va a publicar, el comité editorial estipula las normas de la publicación, de la misma forma que en las instituciones educativas, cada cuerpo académico suele definir las normas y estilos para la elaboración de los trabajos de sus estudiantes. En esta guía se recomienda el estilo Harvard porque es el más difundido en los textos científicos nacionales e internacionales, en virtud de que cada vez es más necesaria la lectura de papers o textos científicos provenientes de universidades o centros de investigación internacionales, o por lo menos, escritos en lengua anglosajona, que adoptan este estilo; adicionalmente, es un estilo muy práctico porque permite la localización rápida de fuentes o referencias, así como la identificación de los autores clave especializados en cierta temática, solo con anotar el apellido del autor, el año de la publicación y, en su caso, la página cuando se cita textualmente. Este sistema no requiere utilizar las citas a pie de página, éstas se reservan para hacer precisiones o aclaraciones que en el cuerpo del texto distraerían la idea principal. A continuación se detalla la forma de empleo de este estilo atendiendo a la gran variedad de textos y fuentes de investigación utilizadas en un trabajo académico.

2.1. Normas de citación

Debemos recordar siempre que los datos completos de la obra se ofrecen en la bibliografía final. Por tanto, en las referencias introducidas en el transcurso del texto podemos ofrecer los datos mínimos para no entorpecer la lectura. Se trata de colocar entre paréntesis (Apellido, año: número de página), es decir, (Bozal, 1999: 56). Téngase en cuenta que en el caso de autores del ámbito hispano se suelen utilizar los dos apellidos y que el año se refiere al de la edición que se maneja para la cita, no al año de la primera edición, que se podrá indicar en el apartado «Referencias bibliográficas». A partir de este modelo básico de citación, vamos a indicar de qué modo se referencian citas de otras características:

Si la referencia se encuentra en varias páginas, esto se indica con un guion entre la página inicial y la final (Bozal, 1999: 56-63). Si son dos autores se señalarán sus apellidos separados por una y (Montero y Paz, 2009: 115-120). Si son más de dos autores se indicará el primer autor seguido de la expresión et al. (Gubern et al., 1999: 45), aunque la primera vez es recomendable citar a todos los autores (Gubern, Pérez Perucha, Monterde, Riambau y Castro de Paz, 1999: 365). Si un autor tiene más de una publicación en el mismo año, se acompaña el año de la publicación con una letra minúscula:

En dos recientes publicaciones de Jean Claude Seguin se demuestra lo erróneo del planteamiento de Martínez Sandoval sobre la llegada del cinematógrafo a España (Seguin, 1996a: 152 y 1996b: 24).

Cuando la cita no es precisa (es decir, cuando se menciona la idea del autor pero no se cita textualmente), no es necesario indicar la página de la referencia. En el siguiente ejemplo se hace alusión a publicaciones de diversos autores que

apoyan determinada idea; nótese que en el caso de Connolly se hace referencia a dos publicaciones:

Numerosos estudios muestran que la expansión urbana de la ciudad de México no ha sido un proceso continuo que se dirija indistintamente a todas direcciones sino que se ha desarrollado mediante extensiones periódicas del área urbana (Connolly, 1988 y 2005; Duhau, 1998; Coulomb y Duhau, 1997; Schteingart, 1989).

2.2. Cómo incluir el fragmento de texto citado

Si en nuestro texto citamos textualmente un párrafo de otro autor, se incluirá del siguiente modo:

Si su extensión es menor de tres líneas: aparecerá en el cuerpo del texto

distinguido entre comillas latinas («…»). Al final de las comillas

indico la

referencia bibliográfica breve entre paréntesis como se señala en el párrafo

anterior.

En su influyente trabajo Especulaciones T. E. Hulme, después de definir la contemplación como un interés distante, escribió: «El objeto de la contemplación estética es algo que está enmarcado aparte por sí mismo y que es visto sin memoria ni expectativas, simplemente como siendo él mismo, como un fin no como un medio, como individual y no universal» (Hulme, 1924: 136).

Si

su

extensión es

superior

a

tres

líneas,

se pasará

a

un

párrafo distinto,

sangrado un centímetro a la izquierda, con un tamaño de letra de inferior (en

nuestro caso de 10), sin utilizar comillas. Al final se indica la referencia bibliográfica breve entre paréntesis.

A fin de introducir la segunda innovación producto del siglo dieciocho, a través de un ejemplo del siglo veinte, veremos lo que dice A. C. Bradley acerca de la naturaleza distintiva de un poema, en un ensayo escrito en 1931:

Su naturaleza no

es

ser

una parte,

ni

una

copia,

del mundo real (tal como

entendemos ordinariamente a esta frase) sino ser un mundo por sí mismo, independiente, completo, autónomo; y para poseerlo plenamente se debe entrar a ese mundo, acatar sus leyes, y por un tiempo, ignorar creencias, fines y condiciones particulares que le pertenecen a Usted en el otro mundo de la realidad. […] [Poesía y realidad] son desarrollos paralelos que en ninguna parte se encuentran son análogos. Se diferencian porque tienen diferentes clases de existencia. (Bradley, 1931: 5-6)

Lo afirmado por Bradley no se opone en ningún caso a los principios estéticos de Smithson que desplazaban el foco de interés a las afirmaciones aristotélicas sobre los efectos de la experiencia estética.

Cuando se cita un texto entre comillas latinas (« »), nos podemos encontrar con que el autor ya ha utilizado a su vez comillas. En este caso, para señalar las comillas del autor, utilizaremos comillas dobles (“ ”). Es decir, las comillas dobles se utilizarán para insertar comillas dentro de comillas. Si del texto que transcribo textualmente evito algunos párrafos que no considero oportunos para el tema que estoy tratando, señalo que eludo parte del texto mediante tres puntos suspensivos entre corchetes […]. Los corchetes también sirven para que el autor que cita introduzca sintagmas o términos que, por hallarse el fragmento fuera de contexto, son necesarios para su comprensión.

Si en el fragmento que citamos textualmente aparece algún error del autor (fecha, nombre…) podemos dejar claro que no es nuestro error si indicamos

seguidamente la expresión latina sic entre corchetes, es decir: «El final de la guerra civil española en 1945 [sic] supuso el comienzo de una dramática época de hambre».

2.3. Elaboración del apartado «Referencias bibliográficas»

La forma de presentar la bibliografía al final es mediante un listado en orden alfabético y preferentemente clasificado por tipo de fuente: libros/artículo de revistas, estadísticas, leyes, reglamentos y referencias institucionales. Este apartado será denominado REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. Sólo se incluirán bajo este epígrafe las fuentes (obras completas y/o artículos) a las que nos hemos referido de forma expresa a lo largo de nuestro texto. Se aplicará la norma norma ISO 690, la descripción bibliográfica normalizada internacional (ISBD). El listado bibliográfico se ordenará por orden alfabético de apellidos de autores 1 y con sangría francesa. En el caso de los libros, se harán constar: APELLIDO/S, Nombre del autor (año del libro manejado). Título completo de la obra 2 . Ciudad de edición: editorial. El uso correcto de mayúsculas, minúsculas y cursiva, es como podemos ver en el ejemplo:

FONTCUBERTA, Joan (1990). El beso de Judas. Fotografía y verdad. Barcelona:

Gustavo Gili. Si se trata de un libro colectivo coordinado o editado por un autor, se indicará detrás del nombre y entre paréntesis lo siguiente (ed.), en plural (eds.). A veces en los propios libros se le considera coordinador de la edición (coord.) o compilador de textos (comp.). Si lo que se cita es un capítulo de un libro, se indicarán primero las referencias del capítulo y luego las del libro colectivo: APELLIDO/S, Nombre (año). «Título entrecomillado (sin cursiva)». En: APELLIDO/S, Nombre (ed.). Título del libro (en cursiva). Ciudad de edición: editorial. Por ejemplo:

PÉREZ PERUCHA, Julio (1995). «Los años 20. Narración de un aciago destino». En:

GUBERN, Román (ed.). Historia del cine español. Madrid: Cátedra, pp. 55-115. En el caso de citar un número completo de una revista periódica se hará del siguiente modo: Título: subtítulo (año). Volumen. Número. Lugar de publicación:

Editorial. Periodicidad. Ejemplo:

Justicia: Revista de Derecho Procesal (2000). Núm. 1. Barcelona: J.M. Bosch. Trimestral. Si lo que cito es un artículo de una revista, se hará del siguiente modo:

APELLIDO/S, Nombre, (año). «Título entrecomillado (sin cursiva)». Título de la Revista (en cursiva), número, fecha de edición, páginas que el artículo ocupa. Por ejemplo:

GUTIÉRREZ ESTÉVEZ, Manuel (1988). «La leyenda del enano de Uxmal». Étnica, nº18, 1988, pp. 95-115. Los textos legales se citarán del siguiente modo: «Título normalizado» [formado por: número de ley, decreto, etc.; día y mes; nombre oficial de la ley]. Título de la publicación (fecha entera de publicación), pág. inicial-pág. final. Por ejemplo:

«Ley orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código penal». Boletín Oficial del Estado (24 de noviembre de 1995), p. 33987-34058. Las obras de un mismo autor, se mencionarán por orden cronológico de la edición. Si sus publicaciones corresponden a un mismo año, se indicarán por orden alfabético y con una letra después del año. Además no hará falta repetir el apellido, sino que se indicará con un guion largo:

GUBERN, Román (1995). Etcétera. Etcétera: etcétera. —— (2000a). Etcétera. Etcétera: etcétera. —— (2000b). Etcétera. Etcétera: etcétera. HILL, David. S. (1975). Etcétera. Etcétera: etcétera.

1 Las fuentes encontradas en Internet que no están firmadas, ofrecen menor garantía de rigor. No obstante, si decidimos incluirlas, figurarán al final del listado. 2 En las obras anglosajonas llevan mayúscula la primera letra de la primera palabra –aunque esta sea un artículo-, así como nombres, adjetivos y verbos. Ej.: Philosophy and Religion.

Cuando sean varios los autores o editores, se indicarán separados por punto y coma (CASTRO DE PAZ, José; ZUNZUNEGUI, Santos ; MONTERDE, José Enrique…). Si la fuente en cuestión (prensa, libro o artículo) han sido consultadas en una versión online o pdf, debe indicarse después de la referencia, es decir, (versión online) o (versión en pdf).

  • 2.4. Elaboración del apartado «Recursos en red»

Las referencias de Internet se citarán de un modo similar a las revistas académicas, indicando al final entre corchetes la fecha de acceso a la red. Se debe incluir el URL (Uniform Resource Locator, localizador uniforme de recursos) o dirección del documento como referencia. APELLIDO/S, Nombre (año). Título del trabajo [unidad de contenido + tipo de soporte]. Editorial. [Fecha de consulta: (día) de (mes) de (año)]. <URL> Es decir:

PRATS CATALÀ, J. (2002). Institucions i desenvolupament a l'Amèrica Llatina.

Un rol per a l'ètica? [articulo en línea]. UOC. [Fecha de consulta: 7 de junio de 2002].

<http://www.uoc.edu/web/cat/art/uoc/prats0502/prats0502.html>

Con respecto a la unidad de contenido, nos referimos a las características de la fuente (artículo, entrada de blog, blog, base de datos, . En cuanto al tipo de soporte, básicamente, se puede encontrar en CD-Rom, en línea, en línea privada o intranet. Se recomienda utilizar fuentes alojadas en blogs, webs, bases de datos de instituciones públicas o privadas de referencia o de profesionales del medio audiovisual. La calidad de las fuentes revertirá directamente en la calidad del trabajo de investigación.

  • 2.5. Sobre las obras generales y de consulta

Las obras de referencia son instrumentos de trabajo no fuentes. La ortografía española, el diccionario de la RAE o María Moliner, las bases de datos (ministerio o imdb). El uso y citación de enciclopedias generales como fuente es impropio de un trabajo académico a no ser que estas o sus definiciones sean objeto de estudio o crítica. Nos referimos tanto a obras en papel como online.

  • 2.6. Las ilustraciones y sus pies explicativos

Cuando los trabajos contengan ilustraciones (cuadros, gráficos, dibujos o fotos), se han de introducir pies de ilustraciones que contengan la información básica sobre su contenido y su procedencia. Las ilustraciones tienen que ir centradas a continuación del párrafo al que hacen referencia, con un espacio de una línea en blanco como separación con los párrafos anterior y posterior. Los pies de ilustración deben estar centrados bajo la ilustración y con un tipo de letra ligeramente inferior al del cuerpo del texto. Seguirán una numeración a partir del número 1 en cada capítulo, a continuación del número del capítulo y un punto, e independiente para cada tipo de ilustración. Es decir, la figura

2.2 corresponde a la segunda figura del capítulo 2; la 3.1, a la primera ilustración del capítulo 3. Debajo se indicará la fuente de donde procede la imagen y, si es posible, el año. Si el autor de las mismas es el propio autor del trabajo, debe indicarse así:

Fuente: elaboración propia (2011).

El pie quedará del siguiente modo:

Fig. 1.1. Explicación breve (tamaño 10 puntos; con punto final si es una frase con verbo) Fuente: Nombre de la fuente, año, si procede

3. CONSIDERACIONES DE ESTILO

Es necesario cuidar el estilo y estar especialmente atentos al principio y al final del trabajo. No son tolerables los errores ortográficos y de sintaxis. Un trabajo ha de presentarse después de varias revisiones. Una de las últimas revisiones ha de hacerse sobre papel. Para la realización de cualquier trabajo escrito, ya sea académico, literario o divulgativo, resulta imprescindible la consulta del Diccionario de la lengua y del Diccionario panhispánico de dudas, ambos de la Real Académia Española de la Lengua, que se encuentran disponibles en la dirección URL: www.rae.es

  • 3.1. El problema de la voz del autor

Este es uno de los problemas clásicos que se presenta cuando un trabajo tiene un único autor, y es siempre tema de discusión. En este caso, usar nosotros y las correspondientes formas verbales podría dar la impresión de un plural mayestático ("medimos la respuesta actitudinal"). Sin embargo, comúnmente se interpreta este nosotros como un intento de incluir al lector en la discusión (Eco, 1991:187). Por otro lado, sustituirlo en esos casos por una primera persona del singular yo suena algo extravagante ("medí la respuesta actitudinal") y puede sugerir que la afirmación es de naturaleza subjetiva cuando no se desea esto. Una posible solución puede consistir en el uso de frases impersonales con se ("se midió la respuesta actitudinal") , o incluso de la voz pasiva ("la respuesta actitudinal fue medida"), aunque el abuso de esta

última suele ser típicamente un anglicismo bastante ajeno al genio de las lenguas romances como el español. La pasiva sólo debería usarse cuando otra redacción fuese incompatible con el énfasis que se quiere dar al objeto de la frase (en este caso, la "respuesta actitudinal"). Otras veces, para evitar usar yo en frases valorativas o de opinión, se recurre a

locuciones como "El autor opina que

"

o "Es opinión del autor que

".

Algunos autores

... sugieren que estos circunloquios son aún peores que un simple "Creo que ...

...

".

Se recomienda utilizar en la medida de lo posible la forma impersonal.

  • 3.2. El problema de la terminología específica

Es muy importante que la primera vez que usamos una abreviatura, símbolo o término específico, lo definamos adecuadamente, normalmente en la introducción del artículo. Para utilizar términos que no están en castellano se utilizarán caracteres en cursiva. También para destacar conceptos sobre los que queramos llamar la atención o imprimir un toque irónico.

Como bien

dicen los sabios

de la crítica culinaria,

el handicap de paella

cocinada en vitrocerámica es la imposibilidad de conseguir un buen socarrat.

  • 3.3. Sobre los títulos de producciones audiovisuales

Los títulos de libros, obras audiovisuales (películas, series, programas de televisión, videojuegos…) o discos han de aparecer en cursiva. Los títulos de capítulos, episodios o singles aparecerán entre comillas latinas (« »). Por ejemplo:

El primer capítulo de Mad Men llevó por título «Smoke Gets in Your Eyes» y situaba la serie en una exclusiva avenida de Nueva York hacia 1960.

Obsérvese que para títulos en inglés se usa el formato «Tipo Título» (empiezan con mayúscula todas las palabras menos los artículos y conjunciones que no sean la primera o última palabra). Para títulos de álbum en español, francés e italiano, se debe utilizar la mayúscula en «Tipo oración» (sólo la primera letra de la primera palabra

debe ser mayúscula y el resto de palabras todas minúsculas; la primera letra de los nombres propios también en mayúscula).

Para citar títulos de películas se ha de utilizar un sistema unitario en todo el texto. Debemos encontrar la solución que mejor se adapte a las características de las películas citadas. Ofrecemos dos extremos:

Versión larga: Título en castellano (titulo original en inglés, país, director, año)

Ejemplo: Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, EEUU, Billy Wilder, 1959) Versión breve: Título en castellano (director, año)

Ejemplo: Con faldas y a lo loco (Billy Wilder, 1959) Lógicamente si todas las películas de las que hablamos pertenecen a una nacionalidad, no es necesario insistir constantemente en esta información. Si la película es de un idioma minoritario o excesivamente extraño al ámbito para el que se escribe el trabajo, lo más útil es utilizar el título internacional (en inglés) y el título castellano, si lo tiene:

Trenes rigurosamente vigilados (Closely Watched Trains, Checoslovaquia, Jirí Menzel, 1966) The Firemen's Ball (Checoslovaquia, Milos Forman, 1967)

3.4.

Las notas a pie de página

 

Las notas a pie de página se reservan para hacer precisiones o aclaraciones que en el cuerpo del texto distraerían la idea principal. Las llamadas de las notas a pie de página (números dentro del cuerpo del texto principal que remiten a las notas) deben situarse inmediatamente después del concepto o de la última palabra de la frase que remite a la nota. Si esta palabra va seguida de un signo de puntuación, la llamada ha de situarse inmediatamente después del signo de puntuación. Es decir:

Como ha defendido en numerosas ocasiones el autor de la citada novela, el argumento no procede de un texto anterior de Sánchez Ferlosio, sino de las crónicas periodísticas de los años cincuenta. 3

3.5.

Las comillas

La RAE las describe así:

 

Signo ortográfico doble del cual se usan diferentes tipos en español: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas (« »), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’). Las comillas inglesas y las simples se escriben en la parte alta del renglón, mientras que las angulares se escriben centradas. En los textos impresos, se recomienda utilizar en primera instancia las comillas angulares, reservando los otros tipos para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado.

Además de las citas textuales cortas, también se encierran entre comillas las palabras textuales que se reproducen dentro de un enunciado en estilo indirecto

Desde Medicus Mundi reconocieron ayer sentir «impotencia y congoja» por este asesinato y exigieron «un compromiso de las autoridades para el esclarecimiento de estos graves hechos». (El punto se coloca detrás de las comillas)

Para indicar

que una

palabra o expresión es

impropia,

vulgar

o

se utiliza

irónicamente o con un sentido especial.

 

3.6.

Las cursivas

Utilizar las cursivas en los extranjerismos y en los títulos.

Cuando en un texto se comenta un término en sí mismo, este se escribe en cursiva.

El concepto cine no surge en la prensa hasta aproximadamente el año 1907.

  • 3.7. Otras consideraciones

Utilizar la negrita solamente en los títulos de los epígrafes, nunca para destacar palabras en el cuerpo del texto. No utilizar nunca el subrayado. No utilizar abreviaturas.

Al final de las frases sin verbo o sintagmas nominales que se utilizan índices, títulos de apartados o pies de foto no se escribe punto.

en los

  • 3.8. Consejos medioambientales

Evitar el gasto innecesario de papel y tinta. Hacer fotocopias a doble cara e intentar encajar dos páginas de libro en una cara.

Imprimir

una sola prueba

previa a doble

cara

y con

el modo ecológico

de

la

impresora. Contemplar la posibilidad de presentar los trabajos a doble cara.

Referencias bibliográficas

BORGOÑÓS MARTÍNEZ, M. D. (2007): Cómo redactar referencias bibliográficas en un trabajo de investigación aplicación práctica del Harvard Style. Barcelona:

Anabad. CLANCHY, John; BALLARD, Brigid (1995) Cómo se hace un trabajo académico: guía práctica para estudiantes universitarios, Zaragoza: Prensas Universitarias de

Zaragoza. ECO, Umberto (1991). Cómo se hace una tesis doctoral. Barcelona: Gedisa [décima edición]. PÉREZ, S. (1994): Cómo elaborar y presentar un trabajo escrito. Madrid: Deusto. TORREGROSA, Marta: Metodología de la Investigación. [Manual en red elaborado

para

la

web

de

la

Universidad

de

Navarra).

URL:

http://www.unav.es/gep/Metodologia/TesisDoctoral.html