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La Grandeza Verdadera

I. "¿Quién es el mayor?" Mat. 18:1-4; Mar. 9:34-35.


A. No es malo querer ser grande en el reino. Debemos ser importantes en el
servicio de Dios. No queremos ser enanos espirituales. El cristiano es
importante porque es obra de Dios, nueva creación de Dios. Es importante por
lo que es y por lo que hace. Es importante por su influen cia (luz del mundo,
sal de la tierra). El cristiano sí es grande, es importante.
B. Pero los apóstoles no entendieron la grandeza verdadera. Querían otra
clase de grandeza, otra clase de importancia. Tenían conceptos errados del
reino. Creían que Cristo iba a establecer un reino terrenal, como el de David, y
ellos ambicionaban puestos elevados en él.
1. Cristo será el rey, pero ¿quién será su primer ministro? ¿Quién estará
sentado a su lado derecho? ¿Quién a su lado izquierdo?
2. Eran doce hombres. Cristo tendría que escoger entre ellos para
nombrar tales oficiales. ¿Quién, pues, será el mayor? "En el camino habían
disputado entre sí quién había de ser el mayor" (Mar. 9:34).
C. ¡Qué respuesta tan inesperada! "Y llamando Jesús a un niño, lo puso en
medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como
niños, no entraréis en el reino de los cie los. Así que cualquiera que se humille
como este niño, ése ese el mayor en el reino de los cielos".
1. Pensando humanamente pregun taríamos, ¿qué tiene que ver un niño
con la grandeza en el reino? ¿Qué puede hacer un niño en el reino? Los niños
no son importantes. No pueden hacer nada. Un niño no puede ser "primer
ministro" de algún gobierno.
2. Pero Jesús no hablaba de "primeros ministros". No habló de
vicepresidentes, ni de otros oficiales de alguna jerarquía. Habló de la grandeza
verdadera, la grandeza espiritual, cuyo fundamento es la humildad.
3. "Mi reino no es de este mundo" (Juan 18:36). ¡Qué lección más dura
tenían que aprender!
D. Humillarse como niño para ser mayor en el reino. ¿Pero cómo? Para ser
grande y ejercer autoridad en el mundo uno tiene que ser dominante, duro, y
exi gente. Tiene que dar órdenes. Tiene que aplicar su ley con rigor.
1. La filosofía del mundo es que la nación más grande es la que puede
controlar y dominar a las demás con la fuerza de armas, y con la intriga
política.
2. Los oficiales de un reino dominante deberían ser personas de gran
poder, bien exaltados, con suficiente autoridad para ejecutar sus leyes.
3. Pero Cristo habla de otro concepto, totalmente opuesto a las ambiciones
de los apóstoles. El concepto de grandeza presentado por Jesús es un concepto
nuevo.
4. Dice que para ser grande, para ser mayor, para ser impor tante y tener
mucha influencia -- en fin, para ser elevado, enaltecido -- debe primero
humillarse, en lugar de enalte cerse. Para ir hacia arriba debe ir primero hacia
abajo. Es paradoja que muchos no quieren aprender. Muchos quieren ser
grandes, pero muy pocos quieren ser hu mildes.
E. "Es difícil cuando uno es tan per fecto". El problema es que tantos se
creen perfectos o casi perfectos, por ser muy educados, por tener dinero, por
ocupar puestos importantes en el gobierno o en alguna empresa, etc.
1. A Nicodemo, "un principal entre los judíos", Jesús dijo: "De cierto, de
cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios"
(Jn. 3:3). ¿Un "principal" tiene que empezar otra vez?
2. A los "sabios de este mundo" Pablo dice (1 Cor. 3:18) "Nadie se engañe a
sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase
ignorante, para que llegue a ser sabio".
3. "Me gustaría comprarlo por su valor verdadero, y venderlo por lo que él
piensa que vale".
4. "¿Quién te dijo que eres muy bella?" "Nadie, ¿por qué me preguntas?"
"Sólo quería saber por qué lo pensabas tú".
F. "Si no os volvéis y os hacéis como niños..."
1. El mensaje de Dios para el hombre desde Génesis hasta Apocalipsis es
lo mismo: "volver a Dios". Busque la palabra en la concordancia.
2. Al volver a Dios llegamos a ser niños: humildes, sumisos, obedientes,
de pendientes, inocentes, dispuestos a aprender y hacer la voluntad
de Dios. "de los tales es el reino de los cielos" (Luc. 19:14).
3. "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os
exalte cuando fuere tiempo" (1 Ped. 5:6).
II. Mat. 20:20-28 La Ambición De La Madre De Jacobo Y De Juan.
A. La petición: "Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno
a tu derecha, y el otro a tu izquierda" (v. 21). Quería que sus hijos fuesen eleva
dos como príncipes sobre los demás após toles. Quería que fueran los
"mayores" en el reino. Quería grandeza para ellos.
B. "Entre vosotros no será así". Es de cir, no habría jerarquía en la iglesia.
No habría señorío. Disputaban en vano, an helaban algo que no iba a existir.
1. Pablo no quería señorío (2 Cor. 1:24).
2. Los ancianos no deben tener señorío (1 Ped. 5:2,3).
3. Los evangelistas no tienen señorío. No son elevados sobre las iglesias
para di rigirlas y controlarlas.
4. Los evangelistas no pueden orga nizarse en concilios, juntas
directivas, etc. para controlar las iglesias. Tal práctica es puro sectarismo.
5. La Biblia no habla de "líderes" que tomen la dirección de la
congregación. Si no hay ancianos, no debe haber "líderes" oficiales.
C. " No Tenga Más Alto conceptote Si Que El Que Debe Tener" (Rom.
12:3,16;
Gál. 6:3). Es un consejo ignorado por mu chos hermanos en la iglesia hoy en
día.
1. ¿Por qué hay tantas divisiones? ¿Tantas contiendas y disensiones?
2. Una causa mayor es que algún Diótrefes (3 Jn. 9) quiere mandar,
quiere imponer su voluntad o sus opiniones, so bre la iglesia.
D. El remedio: Pablo explica el reme dio en Fil. 2:2-4 "Nada hagáis por
contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los
demás como superiores a él mismo".
E. La causa de la apostasía. El espíritu ambicioso observado en Mar. 9:34;
Mat. 20:21, etc. es precisamente el espíritu que causó la apostasía en los
primeros siglos de la iglesia. La creación de oficios ecle siásticos para la
elevación de los hombres es la piedra de ángulo del fundamento de la Iglesia
Católica Romana.
1. Pero no sólo del catolicismo, sino también de cualquier iglesia humana.
Ob serve la organización humana de estos movimientos y usted verá la causa
básica de su existencia.
2. La división de la iglesia en el siglo pasado fue causada principalmente por
la Sociedad Misionera, que era simplemente una organización para la
exaltación de los hombres.
3. La división de la iglesia en este siglo se puede trazar al mismo espíritu
carnal: la iglesia patrocinadora, instituciones de las iglesias de Cristo fueron
creadas y exis ten para elevar y exaltar a los hombres (predicadores, ancianos
y otros).
a. Ahora hay "ancianos patroci nadores" que no son ancianos en el sentido
bíblico, sino sencillamente una mesa directiva sobre alguna empresa.
b. Hay presidentes, vicepresidentes, superintendentes, y directores de
toda ín dole para el funcionamiento de institutos y escuelas de varias
categorías, de casas edi toriales, de hospitales o clínicas, de asilos para niños y
ancianos, y de empresas de evangelización (Radio Mundial, Heraldo de la
Verdad, etc.).
F. "Más entre vosotros no será así". Dijo Cristo que en Su iglesia no sería
así. No habría jerarquía, no habría rango, no habría elevación de hombres
como en los gobiernos humanos.
1. Pero según la doctrina y práctica de muchos hermanos, no están de
acuerdo con Jesús. Porque entre ellos "es así". Quieren tener y hacer lo que las
iglesias sectarias tienen y hacen.
2. Y todo empieza con la elevación de los hombres.
G. "Sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro
servidor". La única grandeza verdadera es la de servir de acuerdo a la
voluntad de Dios.
1. Cristo nos deja el ejemplo perfecto de esta grandeza (v. 28).
a. "Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los
discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido" (Jn. 13:5). Jesús
vino al mundo no para ser servido sino para servir. En esta ocasión El hace el
papel de siervo. No es en ningún sentido una humildad fingida.
b. "Jesús de Nazaret... anduvo ha ciendo bienes" (Hech. 10:38).
c. Se humilló a sí mismo, y luego Dios le exaltó (Fil. 2:6-11).
2. Mar. 14:3-9, la mujer que ungió a Jesús hizo un servicio notable. "Buena
obra me ha hecho... Esta ha hecho lo que podía... dondequiera que se predique
este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho,
para memo ria de ella".
a. Esta mujer fue exaltada por Jesús por la "buena obra" que le hizo. Se
humilló a sí misma, y fue exaltada por Jesús. Era mu jer muy importante y su
hecho está re gistrado en la Biblia.
b. Ella encontró la verdadera grandeza, no por buscarla con vana ambición,
sino por un acto humilde de servicio.
3. Hech. 9:36,39, Dorcas también recibe mucha alabanza. El Espíritu
Santo, a través de Lucas, la alaba (como hicieron sus amigas), y la gran
exaltación de esta hermana se observa en que su nombre está escrito en la
Biblia. No hay renombre comparable. Dice Cristo que si nos hu millamos y le
servimos, seremos exaltados. Aquí está la prueba.
4. Rom. 16. En este hermoso capítulo Pablo alaba a varios hermanos.
a. V. 1,2, Febe. Su buen servicio es elogiado. (Al propósito la palabra
"diaconisa" debe ser traducida "servidora"; la palabra "diaconisa" es palabra
griega sin traducir; no se refiere a algún oficio ecle siástico). Se habla
claramente en el mismo texto de cómo ella "ha ayudado a muchos, y a mí
mismo".
b. V. 3,4, Priscila y Aquila "que ex pusieron su vida por mí".
c. V. 6, María "la cual ha trabajado mucho entre vosotros".
d. V. 7, Andrónico, Junias "los cuales son muy estimados entre los
apóstoles". Cuando Cristo dice que los que se humi llan serán exaltados o
serán enaltecidos, de esto está hablando. Serán exaltados en el cielo, pero aun
en esta vida son exalta dos, alabados, estimados, apreciados. Son importantes,
tienen influencia.
e. V. 10, Apeles es llamado "aprobado en Cristo".
5. 1 Cor. 16:15, Pablo alaba a la fa milia de Estéfanas porque "ellos se han
dedicado al servicio de los santos". Los tales deben ser imitados ("que os
sujetéis a personas como ellos, y a todos los que ayudan y trabajan"). ¡Qué
honor más grande! Son dignos de imitarse. Es la grandeza verdadera. Los tales
son enalte cidos aun en esta vida.
6. Fil. 4:3 habla de los que comba tieron con Pablo "cuyos nombres están
en el libro de la vida". ¿Habrá honor más grande?
7. 1 Tes. 5:12,13 "reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os
presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima".
Precisamente de esto Jesús hablaba. Si queremos ser grandes e
importantes, trabajemos por el Señor. Los que trabajaban entre ellos y les
presidían en el Señor eran dignos de "mucha es tima". ¡Esto es exaltación! de
la clase que Jesús habla en Mat. 18:4; 20:26,27; etc.
H. Hermano, hermana, ¿Usted quiere ser grande en el reino? ¿Quiere ser
importante? ¿Quiere tener influencia? ¿Quiere ser estimado(a)? Estos textos
nos enseñan el camino. Son ilustraciones be llas de lo que Jesús dice acerca de
humillarse para exaltarse.
1. Recuérdese, no es malo querer ser "mayor en el reino". No es malo
anhelar ser grande en el reino. Pablo era muy grande en el reino, no por buscar
señorío, sino por buscar servir. Así también los otros apóstoles y gran número
de dis cípulos.
2. Por lo tanto, debemos estudiar dili gentemente, orar, y esforzarnos para
ser obreros útiles de Dios.
3. Sin faltar, El nos exaltará (1 Ped. 5:6).
4. No tendremos los nombres inscritos en mármol aquí en la tierra (ni
mencionados en el periódico), pero sí serán inscritos del libro de Dios, y aun
aquí en la tierra seremos amados, apre ciados, estimados, etc. Tendremos el
verdadero honor, la verdadera grandeza.