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Historia—y una continuada serie de matanzas~ ha pretendido olvidar. Esta hubiera sido a mi entender la oportunidad de mostrar un cuerpo poético coherente que no discurre por caminos auténomos, sino que, por el contrario, encuentra en la dicotomfa lingilistica entre burguesia en el poder y clases bajas, una atroz voluntad de supervivencia e in tegracién cultural, El no plantear este problema, para mf, bésico, con- duce a estimar a la poesia catalana como una aventura marginal —y, por tarito, en este caso, peligrosamente conducida al racismo mis 0 menos velado— cuando hist6ricamente no es cierto, Este recordatorio no ser bien recibido por un nacionalismo ob- jetive, que ha encontrado en el libro de Castellet un caballo de bata- Ha sentimental, Sin embargo, esa postura pudiera pecar, en exceso, de falta de rigor, con lo cual no se acrecentard ni un Apice el cono CGmiento real de ln problemética eatalana; al contrario, se contribuiré 4 Ja creacién de un confusionismo estimablemente disuasorio de me- jores profundizaciones eriticas, siempre necesarias. En el prélogo de cesta antologla, ni siquiera se hace mencién al problema que, no por aludido, se manifieta menos conereto; y, de hecho, la euestion no serfa traseendente si entre los poctas olvidados se encontrara, entre otros, la figura de Juan Boscén, Boscén nace en Barcelona entre 1487 y +492, y muere en la misma ciudad en 1542, No es mi deseo, en esta breve nota, hacer el recordatorio de la figura de Boscin en’ un sentido amplio y reivindicatorio, Sola- mente quiero subrayar el hecho. De todos modos, y estas sugerencias se apoyarén en su cuestio- namiento, la figura de Juan Boscin aparece en el contexto de la lite- ratura hispana de Ia época en momentos de grave crisis para la pocsia catalana, para Ia nacionalidad catalana: el 28 de junio de 1412 se hhabia firmado el Compromiso de Caspe, por el que los stibditos de Ja Corona de Aragén juraban fidelidad a don Fernando, infante de Castilla, En Ja historia de Cataluiia el Compromiso de Caspe ocupa tun lugar todavia no suficientemente dilucidado. De don Ramén Mc- néndez Pidal a Vicens Vives (2) existen varias tesis encontradas que, en su oposicién manifiesta, contribuyen a posibilitar varias opciones, ninguna de las cuales exime, en un panorama de Ia poesia catalana (a). Refriéndote al Compromiso de Caspe, Jaume Vicens Vives ha exeito: sasingue en cl desarollo del Compromiso.inervinteron diverios facores olf ticos 7 teligiosos internslonalesysiplomsticoy tclles y econdmico, indepen {lentes de in voluntad de la burgucats catalan, ck evidente que n0 re Dabela redid Hewat 1 fe ain wt gulscenlas Prete In problematic del Come Dromizo existen dos te las que parton de Menéndez Pidal y lat que paren ferla escuela de Victoe Vives, Remlfo al lector Interendo al arfculo «Menéndex Pigal Yel Compromiso de. Caspes, que el. histriador valenclapo Joon ‘Repld plied en esta revista cael mimero monogrdfco dedicado a Menéader. Plat 134