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Republica Bolivariana de Venezuela. Ministerio del poder popular para la Educación Universitaria. Universidad Nacional Experimental “Simón

Republica Bolivariana de Venezuela. Ministerio del poder popular para la Educación Universitaria. Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez”. Núcleo: Ciudad- Bolívar. Curso: Orientación Sexual Sección: “D

GENERALIDADES DE LA SEXUALIDAD

Facilitadora:

Lcda. Norka Bastardo

Participante:

Yoselin Hernández C.I: V-25.493.399

Ciudad Bolívar, 01 de Octubre del 2016

ÍNDICE:

INTRODUCCIÓN:

Según la OMS, se considera la salud sexual como “La integración de los elementos somáticos emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual por medios que sean positivamente enriquecedores y que potencien en las personas la comunicación y el amor.”

La sexualidad posee la función de relacionarnos con nosotros mismos y los demás y se caracteriza por la búsqueda del placer, la actividad, la comunicación y complementariamente de la reproducción, ayudando al ser humano a mantener su equilibrio interior y personal.

Desde el momento de la fecundación en que se forma el embrión, éste sufre una serie de cambios en su desarrollo hasta el momento del nacimiento, que diferencian nuestros órganos y características sexuales. Será a partir del nacimiento, cuando poco a poco se toma conciencia, de que somos niños o niñas y se va a esperar de cada persona un determinado comportamiento y unas determinada conductas.

Se debe intentar conseguir que los valores y actitudes que se transmiten a niños y niñas sean igualitarios y no discriminatorios, solidarios y no competitivos. Así, se fomenta el desarrollo de personas, hombre y mujeres, en una plano en el que se aprenda a respetar las diferencias, para complementarnos y enriquecernos mutuamente; de igualdad en derechos y obligaciones, confianza entre los sexos, para llegar a conseguir que las relaciones sean más igualitarias y gratificantes.

Freud le dio gran importancia a la sexualidad. Desde que el niño nace hasta la pubertad va recorriendo unas fases en que la libido o pulsión sexual tiene una importancia determinante, o bien por su origen o por el objeto al que Se dirige, o, finalmente, por la

inhibición que ésta sufre.

Concepto de sexo.

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En biología, el sexo es el conjunto de las peculiaridades que caracterizan los individuos de una especie dividiéndolos en masculinos y femeninos, y hacen posible una reproducción que se caracteriza por una diversificación genética. La reproducción sexual implica la combinación de células especializadas llamadas gametos para formar hijos que heredan el material genético, y por tanto los rasgos y naturaleza de ambos padres. Los gametos pueden ser idénticos en forma y función (isogametos), pero en algunos casos han evolucionado hacia una asimetría de tal manera que hay dos tipos de gametos específicos por sexo (heterogametos): los gametos masculinos son pequeños, móviles, y optimizados para el transporte de su información genética a cierta distancia; mientras que los gametos femeninos son grandes, no móviles y contienen los nutrientes necesarios para el desarrollo temprano del organismo joven.

El sexo de un organismo se define por los gametos que produce: los del sexo masculino producen gametos masculinos (espermatozoides) mientras que los de sexo femeninos producen gametos femeninos (óvulos), los organismos individuales que producen tanto gametos masculinos como gametos femeninos se denominan hermafroditas. En la especie humana hay varios casos que son similares al hermafroditismo, pero el término más correcto para referirse a una persona con estas condiciones es intersexual. Con frecuencia, las diferencias físicas se asocian con el sexo del organismo; este dimorfismo sexual puede reflejar las presiones reproductivas diferentes de cada sexo.

El concepto de sexo está relacionado a una serie de variantes que conducen a ideas en general, la diferenciación de las especies y la reproducción de la raza. En biología es el proceso mediante el cual los humanos y cualquier especie se aparean conduciendo a la reproducción de las mismas. Todo este proceso en el que se fecunda un ovulo y este se desarrolla en un vientre materno hasta nacer conduce a definir el sexo del feto. En los

humanos, el acto del sexo es más complejo, ya que no comprende el simple hecho de la

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Reproducción, es una de las pocas especies que practica el sexo por placer.

También se le llama sexo al carácter que se le inserta a las especificaciones de un espécimen, estas son las que conocemos como femenino y masculino o macho y hembra. El sexo representa también una taza poblacional importante, ya que separa a las especie humana en dos, definiendo para cada tareas y ejercicios propias a cada uno. Los hombres, de sexo masculino se diferencian de las mujeres de sexo femenino por sus características físicas y emocionales, mientras que el hombre posee una musculatura mayor a la de la mujer ella posee cualidades afectivas que la denotan y le dan un toque característico que les da la feminidad.

El sexo se distingue del género aunque van de la mano, el sexo difiere entre las características físicas entre una mujer y un hombre, el género lo hacen en la relación a nivel cultural o se es masculino o se es femenino, llevando a una condición que puede cambiar o modificar a pesar de lo correctamente dicho por la sociedad.

En lo referente a sociedad el sexo siempre ha sido tema de controversia y discusión, en los enfrentamientos al presentar a la mujer como el sexo débil, sin fuerza o poder, y colocar a un hombre todo poder, llegando al término sexistas calificativo que se le da a las acciones por ambas partes descalificando al enfatizar las diferencias y discriminándose poniendo en acción lo que se le conoce como la mujer feminista o todoterreno 4×4, y un hombre machista que solo lleva el lograr una dominación o poder ya sea del hombre sobre la mujer o la mujer sobre el hombre.

Definir el sexo o la palabra como tal y no englobar todo lo que conlleva es muy difícil, porque abarca un sinfín de variedad de temas que van desde lo religioso a lo psicologo sin olvidar lo biológico, que sabemos marca las características entre los humanos, los

animales, marcando los genitales como punto de partida.

Genitalidad.

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La genitalidad hace referencia al aspecto más corporal de la sexualidad, centrándose en los genitales (masculinos y femeninos).

La genitalidad es un concepto parcial del sexo del individuo y de su conducta sexual, Reduciendo ambos conceptos al aspecto anatómico fisiológico de los órganos genitales o reproductores, entendiendo principalmente: el pene en el varón y la vagina en la mujer.

La genitalidad hace referencia al aspecto más corporal de la sexualidad, centrándose en los genitales (masculinos y femeninos). Es un concepto parcial del sexo del individuo y de su conducta sexual.

Sexualidad.

La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico- afectivas que caracterizan cada sexo.

También es el conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.

La sexualidad humana de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define como: “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre, porque la sexualidad está

influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales”.

Diferencias.

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Actualmente el concepto de sexualidad engloba el de genitalidad, ya que contempla otros aspectos definitorios de la vida sexual como son elementos culturales, emocionales, sociales, hormonales, etc.

A lo largo de la historia de la sexualidad encontramos momentos en los que el sexo se expresaba y se enmarcaba estrictamente en la genitalidad, es decir, en lo físico. La relación sexual se limitaba casi exclusivamente al coito. Sin embargo, hoy día, este concepto ha evolucionado, hasta el punto en el que se entiende que una mirada, un gesto, una caricia, un susurro, pueden considerarse como componentes sexuales, que cumplen el objetivo principal del sexo: el placer.

La sexualidad y la genitalidad no son lo mismo, sin embargo se entrelazan en una dimensión relacional donde la analogía es la función básica de la sexualidad y requiere, exige, no solo el deseo sino la apertura y la atención hacia el otro a través del afecto, la comunicación y la duración. La sexualidad es mucho más amplia que la genitalidad, ya que incluye todas las experiencias placenteras. Es por eso que la sexualidad se define en relación con el placer, y el placer genital es uno de los placeres posibles.

Reseña histórica de inicio de concepto de sexualidad.

La sexualidad ha ido evolucionando junto con la mentalidad del ser humano. En la Prehistoria era una simple satisfacción del impulso reproductivo. Es probable que la preocupación por la sexualidad no contara demasiado en las primeras comunidades cavernarias debido a la vida totalmente insegura de los primeros hombres. La persecución de la caza y la búsqueda de frutos obligaban a un constante cambio de refugios.

La sexualidad

pasa

a ocupar

un lugar

importante en la

civilización con el

descubrimiento de la agricultura, pues permitió a las tribus establecerse por períodos

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Prolongados en territorios fijos, con lo que hombres y mujeres pudieron por fin

conocer el placer de reproducirse.

En ese momento, la humanidad identifica a la mujer (da vida) con la tierra (da frutos). Así nace un culto a la sexualidad femenina que sólo relegarían, las religiones judaica, cristiana e islámica. En las culturas helénica y latina el acto sexual llegó a ser una manifestación religiosa. Las orgías dedicadas a Dionisio o Baco, divinidad masculina de la sexualidad, fueron al principio verdaderos rituales del amor. En ellos se ofrecía a los dioses un presente para propiciar sus favores, en formada fertilidad femenina y terrestre. Con el correr del tiempo esta creencia perdió su base religiosa y se transformó en exceso hedonista. Es especialmente famoso el caso de las orgías romanas, que llegaron a dimensiones monstruosas durante ciertos períodos de su historia imperial. En este período se consolidó también la exaltación del potencial sexual masculino, a través de las imágenes divinas como Zeus y, especialmente Apolo. La mitología grecolatina está llenas delas aventuras eróticas de estos personajes, el primero padre de los dioses y el segundo, su hijo predilecto.

La gente veneraba a Apolo como un dios pleno de belleza física y espiritual (era, en cierto Modo, el protector de las artes), así como de fortaleza y valor. De su imagen surgió el concepto de belleza apolínea, que marca hasta la actualidad, el prototipo del hombre viril y sensual. Su relación de conquistas divinas y humanas sólo se compara a la de su padre Zeus. Pero Apolo se acerca más a la simpatía de los mortales porque sus aventuras amorosas no siempre terminaban bien. Cuando, por ejemplo, engañaba al feo, Vulcano con su esposa, la bellísima Afrodita, ambos fueron descubiertos y expuestos al ridículo por el marido.

Una costumbre de aquellos tiempos, fue la prostitución sagrada. Con la que las mujeres atraían favores de las diosas protectoras de su pueblo. La mujer debía ofrecer su virginidad y fertilidad a la diosa Venus o a algún de sus equivalentes, a través de la unión con un sacerdote o un extranjero; el forastero, en este caso, debía pagar a su vez con una

ofrenda en especie o en metálico para costear los cuidados del templo de la diosa. Esa costumbre ritual degeneró en la simple venta del cuerpo femenino. Era natural que estos

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Excesos ocurran en pueblos dominados por las concepciones helénicas y latinas, cuando las guerras o el desgaste de la sociedad alteraban las costumbres y causaban una profunda ansiedad por disfrutar placeres. Entre los múltiples descubrimientos e invenciones de estas culturas no podía faltar la educación sexual.

Griegos y latinos conocían la importancia de desarrollar una sexualidad plena; buscaban, por lo tanto, cumplir el ideal de la vida sexual. Educaban a sus niños en el conocimiento de las funciones sexuales. Procuraban exaltar el erotismo. Las consideraciones grecolatinas sobre la sexualidad permitían, asimismo, conductas que otras culturas condenarían y perseguirían como por ejemplo, la noción de hombría que se manejaba en la época grecolatina no excluía las conductas homosexuales que no constituían gran menoscabo para la virilidad. Las historias cuentan ejemplos de homosexualismo desde los dioses mitológicos, como Zeus, hasta los grandes guerreros, como Alejandro Magno. En la sociedad helénica estas conductas recibían poca censura. Nadie pensaba tampoco que la virilidad de estos personajes disminuyera por sus prácticas, siempre y cuando no afectaran su desempeño en las continuas guerras. La cultura romana no cambió esta visión pues muchos romanos la adoptaron gozosamente para excitar sus rutinarios placeres. Pero la introducción de la moral estoica, en plena época del Imperio, condujo a varios pensadores y gobernantes a condenar las conductas homosexuales. Las imágenes de desenfreno y perversión sexual con que se identifica a griegos y romanos sin embargo, resultan exageradas. La religión judía fue de las primeras en reprimir la sexualidad, particularmente la de las mujeres que eran considerabas simples objetos sexuales. En el Antiguo Testamento, la función de la mujer era procrear, perpetuar, y servir a los hijos. El cristianismo cambió esta visión pero al pasar a ser religión oficial del imperio romano se convirtió en una fuerza política y represiva. El cristianismo designó la sexualidad como algo impuro. El islamismo reprimió aún más ferozmente a las mujeres, y continúa esa injusta práctica hasta nuestros días. Lo prueban los velos y pesados rodajes que les obligan a llevar en los países donde es la religión oficial. En el Oriente, la sociedad buscaba el conocimiento y el desarrollo de las funciones sexuales. En la India son famosos los libros sagrados del erotismo hindú, como el Kama Sutra, que enseñan las maneras de convertir el goce de la sexualidad en una experiencia

casi mística. Esto no quiere decir que en estas culturas el desarrollo de la sexualidad triunfara. Las conveniencias políticas y las concepciones machistas mantenían gran número de costumbres atroces y represivas

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Contra las mujeres y las clases más humildes. Entre los peores aspectos de sus ideas Sexuales, por ejemplo, se encuentra la costumbre del suti. Por ella, la viuda de un hombre debe incinerarse viva en la pira funeraria de su esposo. Esta práctica, afortunadamente, fue Virtualmente erradicada por los cambios sociales que ese país experimentó en este siglo. En Occidente, la represión político-religiosa de la sexualidad y sus manifestaciones se mantuvo hasta bien entrado el siglo XX. Sin embargo, entre el siglo XVIII y el actual se dieron diferentes cambios en la mentalidad social. Algunos fueron espectaculares y otros poco perceptibles. Pero todos marcaron el camino hacia la revolución sexual, que ocurrió en la década de 1960 y desembocó en las actuales concepciones sobre este tema. Por ejemplo, a finales del siglo XVIII el Marqués de Sade introdujo en Francia, entre otras cosas, una nueva visión del placer sexual. Esta fue malentendida en su tiempo, como mera incitación a la perversión y al crimen. Inclusive en la actualidad recibe aún interpretaciones equivocadas. Durante el siglo XIX, la sexualidad comenzó a estudiarse con mayor serenidad, la represión de sociedades puritanas, como la de Inglaterra en la época de la reina Victoria, continuó. La sociedad victoriana ostentaba varias contradicciones morales. Por ejemplo, exigía continencia sexual a las mujeres "decentes", y al mismo tiempo toleraba la prostitución como un vertedero inevitable de las necesidades "sucias" de los hombres. Lo peor fue que el concepto victoriano sobre sexualidad marcó los años posteriores con una serie de creencias equivocadas. El inicio del siglo XX fue también el principio del importante movimiento de liberación femenina, para situar a la mujer en un plano de igualdad con el hombre. Así empezaron a desecharse los tabúes sobre el cuerpo y su capacidad sexual. Por la misma época, el psicólogo Sigmund Freud dio a conocer sus revolucionarias teorías sobre la sexualidad humana, que condujeron a una verdadera revolución sexual. Hombres y mujeres comenzaron a preocuparse por entender mejor el desarrollo de sus capacidades y habilidades sexuales. Las dos guerras mundiales aumentaron la permisividad sexual en la sociedad, que a corto plazo propiciaría la liberación conceptual sobre el sexo. Poco después se dieron a conocer las investigaciones modernas que permitieron el nacimiento del la sexología como ciencia. Entre estos estudios destacan, por sus revelaciones y su

popularización mundial, los que realizaron los doctores William H. Masters y Virginia Jonson, Helen S. Kaplan, Shere Hite, Alfred Kinsey y Wilhelm Reich, entre otros. Tales estudios aparecieron entre 1920 y 1980. Los años 60, con sus movimientos juveniles de transformación política, económica y ética, trajo un cambio decisivo. La sexualidad se consideró desde entonces como una cualidad única del ser humano; cambió así la actitud

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De las sociedades hacia el conocimiento de la sexualidad y sus manifestaciones. En nuestros días, la manifestación de la sexualidad ocupa un lugar importante dentro de la vida cotidiana.

Relación de los aspectos biológicos con la sexualidad.

Desde el punto de vista Biológico la sexualidad es descrita como un mero hecho evolutivo, que va siendo más complejo a medida que se asciende en la escala zoológica.

Hay que diferenciar entre el comportamiento reproductivo entre los seres celulares y los seres pluricelulares. Los primeros, se reproducen por medio de defesión, es decir, se produce entre ellos una transmisión de material genético y se crea un individuo igual a sus progenitores. En cambio, los seres pluricelulares se crean a partir de diferentes organismos que da como consecuencia un ser diferente a sus progenitores, es la reproducción conocida como sexuada.

La sexualidad evoluciona, así en la escala inferior se encuentran los seres pluricelulares controlados solo por los genes, mas adelante se encuentran los seres vertebrados e invertebrados que al control genético se le une el hormonal y en los mamíferos se superpone un tercer control que introduce la libertad de elección. Por último el hombre a esa libertad de elección se ve perfeccionada por la distancia que introduce su mundo imaginario y simbólico con respecto a la sexualidad.

Una de las diferencias existentes entre los humanos y los animales, es en el control

hormonal y genético que poseemos .En la fecundación humana, cada una de las células reproductoras masculina y femenina, contienen 23 cromosomas, de los cuales sólo uno va a determinar el sexo del futuro ser, compuesto de 46 cromosomas (23+23). El óvulo, solo puede contener el cromosoma x, mientras que el espermatozoide puede contener el

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Cromosoma x o y, por lo tanto, va a ser esta célula la que determine el sexo del individuo (xy macho, xx hembra).

Genética como ciencia.

La genética estudia la forma como las características de los organismos vivos, sean éstas morfológicas, fisiológicas, bioquímicas o conductuales, se transmiten, se generan y se expresan, de una generación a otra, bajo diferentes condiciones ambientales.

La genética, pues, intenta explicar cómo se heredan y se modifican las características de los seres vivos, que pueden ser de forma (la altura de una planta, el color de sus semillas, la forma de la flor; etc.), fisiológicas (por ejemplo, la constitución de determinada proteína que lleva a cabo una función específica dentro del cuerpo de un animal), e incluso de comportamiento (en la forma de cortejos antes del apareamiento en ciertos grupos de aves, o la forma de aparearse de los mamíferos, etc.). De esta forma, la genética trata de estudiar cómo estas características pasan de padres a hijos, a nietos, etc., y por qué, a su vez, varían generación tras generación.

Relación entre la genética y la sexualidad.

Por determinación genética del sexo se entiende el conjunto de la información genética que define el carácter "sexo" de un individuo, mientras que por diferenciación sexual se entiende la expresión fenotípica o manifestación de dicha constitución genética. En la especie humana la determinación genética del sexo es de tipo cromosómico (determinación cromosómica sexual), en la que el sexo homogamético es el femenino (XX) y el sexo heterogamético es el masculino (XY). No obstante, puede haber personas

que tengan una constitución cromosómica sexual anómala; por ejemplo, los varones XXY (síndrome de Klinefelter) o XYY (duplo Y) o las mujeres XO (síndrome de Turner) o XXX (triplo X).

Los trabajos clásicos sobre la Genética del Sexo llevados a cabo en la década de los

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Años veinte condujeron a las formulaciones de la teoría básica de la determinación genética del sexo que se expresó como ley de la potencia bisexual; es decir, la doble capacidad de un mismo organismo de desarrollarse en la dirección masculina o femenina, estableciendo que la diferenciación sexual es el resultado de la fuerza relativa de los “realizadores sexuales” y los “factores modificadores externos”. En lenguaje genético moderno, por realizadores sexuales debe entenderse la información genética que determina el sexo y por factores modificadores externos no sólo hay que tener en cuenta cualquier factor ambiental físico o químico externo al organismo, sino también y, muy especialmente, los factores internos al propio individuo como son las hormonas sexuales. Las hormonas responsables del desarrollo de caracteres sexuales femeninos se llaman estrógenos y andrógenos las de los masculinos; cada grupo está compuesto de numerosas hormonas específicas, pero todas ellas son lípidos que pertenecen al grupo de los esteroles. Es importante, sin embargo, señalar que algunos autores no aceptan la denominación de hormonas "masculinas" o "femeninas" -andrógenos y estrógenos, respectivamente- ya que ambos sexos secretan los dos tipos de hormonas; lo que varía es la proporción con que se encuentran en cada sexo. Las gonadotropinas, que son hormonas producidas por la glándula pituitaria del cerebro, regulan la descarga de las hormonas producidas por el ovario o el testículo y luego son transportadas a otras partes del cuerpo por el torrente circulatorio. Ambas clases de hormonas se producen no sólo en el ovario o el testículo, sino también en la corteza de la glándula suprarrenal, tanto en varones como en mujeres. Además, los dos tipos de hormonas pueden transformarse unos en otros por acción de determinadas enzimas presentes en el organismo y, por tanto, genéticamente determinadas. Por ejemplo, la progesterona -que es una hormona típicamente "femenina" porque afecta al desarrollo del útero, la vagina y las mamas y está íntimamente relacionada con el proceso del embarazo y el ciclo menstrual- está presente también en los varones, incluso a niveles semejantes a los que se encuentra en las mujeres en la fase de pre ovulación del ciclo menstrual. Además, la progesterona puede ser un precursor químico de la testosterona, hormona típicamente "masculina". La primera

etapa de la diferenciación consiste en decidir la dirección masculina o femenina que va a tomar un blastema somático común indiferenciado de la gónada embrionaria indiferenciada. Los factores determinantes del sexo masculino inducirán a que se diferencie el blastema en células intersticiales productoras de andrógenos, transformando la gónada indiferenciada en testículo. Por el contrario, los factores determinantes del sexo femenino inducirán a la transformación del

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Blastema en células foliculares productoras de estrógenos, dando lugar al ovario. En definitiva, nos encontramos ante una expresión particular de la ley de potencia bisexual mencionada anteriormente.

Desde el punto de vista genético, en la diferenciación sexual se suele distinguir la Diferenciación sexual primaria o gonadal y la diferenciación sexual secundaria que incluye el desarrollo genital y la manifestación de los caracteres sexuales secundarios (pelvis, sistema locomotor, grasa subcutánea, sistema piloso, laringe, etc.) Que según las Especies pueden presentar un dimorfismo más o menos acusado.

CONCLUSION .

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La sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano. Su desarrollo pleno depende de la satisfacción de las necesidades humanas básicas como el deseo de contacto, intimidad, expresión emocional, placer, ternura y amor. La sexualidad se construye a través de la interacción entre el individuo y las estructuras sociales. El desarrollo pleno de la sexualidad es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social. Se reconoce el ejercicio de la sexualidad humana como medio de disfrute, goce, amor y afecto característico de la especie humana. Es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales.

BIBLIOGRAFIA.

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Bría, Ll., Marías, I., Molina, M.C. y Ramírez, A. (1991). Educación sexual en el cole. Madrid: Diseño.

Barragán Medero, F. (1991). La educación sexual. Guía teórica y práctica.

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ANEXOS