La vida y la muerte: Marx y el marxismo

Michel Henry
(Montpellier)

En ocasión del primer centenario de la muerte de Marx, ¿no ha llegado el momento de emitir sobre
aquel a quien no se sabe cómo designar –filósofo, economista, historiador, sociólogo, hombre político,
teórico del movimiento obrero, reformador revolucionario o profeta- un juicio por fin ecuánime, el que
precisamente permite el “paso del tiempo”? Y este juicio, considerando las cosas y poniendo finalmente
cada una en su lugar ¿no podría tomar la forma de una respuesta a la célebre pregunta: qué es lo que ha
muerto y qué es lo que está vivo hoy todavía de esta obra tan monumental como diversa, puesto que
toca todas las áreas del conocimiento y la acción?
Sólo que, a diferencia de Hegel, de quien Croce quiso, en efecto, reevaluar bajo la prueba de la
historia la enseñanza especulativa, lo que aportó Marx a la humanidad, es –y ello conforme a su
intención más explícita: “Los filósofos se han limitado a interpretar al mundo de diferentes maneras, de
lo que se trata es de transformarlo”-, además de un cuerpo teórico igualmente inmenso, algo totalmente
distinto: una trastocación no solamente del pensamiento sino de las sociedades mismas, es decir de la
vida de cientos de millones de individuos. Mientras que toda forma superior y elaborada de la
comprehensión que el hombre tiene de su relación con el mundo, toda religión, toda mitología, toda
moral, toda “concepción del mundo”, sólo influye poco a poco, por mediación de las conciencias,
sobre el modo de vida, uno se encuentra aquí en presencia de un fenómeno absolutamente excepcional:
la acción directa, decisiva y brutal de una filosofía sobre la realidad en su sentido más trivial y más
profundo: sobre la realidad cotidiana. ¿No es hacia los regímenes y los pueblos que han pretendido
organizarse y construir su destino a la luz de las concepciones formuladas por Marx que convendría
mirar? Resultados concretos, una situación histórica tangible, analizable objetivamente según los
múltiples métodos de los cuales disponen las ciencias humanas, desarrollos efectivos en las áreas que
caracterizan esencialmente una sociedad –económica, social, cultural-, todo ello ¿no constituye, para
juzgar hoy el pensamiento y la obra de Marx, una guía mucho más segura e indiscutible que los simples
escritos teóricos?
De ninguna manera. Se debe recordar aquí ese hecho determinante, pero siempre, y de nuevo
ahora, ocultado: que el pensamiento de Marx no tiene ninguna relación con el marxismo y que es éste y
sólo éste el que ha servido de modelo y de principio conductor para la construcción de las sociedades
nuevas que han deseado y creído reivindicar el socialismo concebido por Marx. La historia del
pensamiento de Marx después de su muerte, convertida en la del marxismo, representa en efecto el
fenómeno cultural más excepcional y el más sorprendente que se pueda percibir en los tiempos
modernos. Toda gran doctrina, es cierto, a causa del juego inevitable de las influencias y de las
interferencias, ha sufrido modificaciones o alteraciones más o menos profundas –a título de ejemplo: la
inversión del cristianismo por el pensamiento griego. Es tarea de los historiadores y filósofos el
desenredar el hilo enmarañado de esas secuencias ideales, espirituales o morales. En el caso que nos
ocupa, se trata de otra cosa: la totalidad de los escritos fundamentales de Marx –la Crítica del Estado
hegeliano, los Manuscritos del 44, y sobre todo La ideología alemana- permaneció desconocida para aquellos que
construyeron la ideología marxista y el mundo a la luz de esta ideología.
¿De qué base teórica, propiamente filosófica, dispusieron ellos entonces –ellos: Trotsky, Stalin,

uno de los subproductos del universal hegeliano. en la prodigiosa evolución filosófica de Marx durante los años 1840-1847. de los elementos idealistas y burgueses que aún contienen. Marx utiliza el adjetivo “material”. y de la cual ella persigue la elaboración indefinida. de tal manera que esta realidad se presenta todavía hoy como una X cuya conciencia adecuada es enviada al término ideal del progreso científico. por que designa en efecto la realidad. la tarea de hacer el resumen que debía servir de fundamento a todo el edificio teórico del marxismo: éste fue el: L. su propio reflejo en la conciencia o en el “cerebro” de los hombres. después de la muerte de Marx. no la realidad objetiva que tematiza la ciencia. invirtió las influencias decisivas de Feuerbach y Stirner. si se quiere conservar ese término que no es de Marx –La ideología alemana habla del “fundamento material de la historia”. Texto filosóficamente falso porque coloca especulativamente en el fondo de todas las cosas una materia que es la de la física y de la cual Marx no habla jamás. esta historia y toda sociedad posible como una historia y una sociedad que son y deben necesariamente ser primero una historia y una sociedad de la necesidad y . ya formulado en la Crítica del Estado hegeliano. que aparece así como el fundamento metafísico. los fenómenos que serán sometidos eventualmente (ya que ellos existieron cuando esas ciencias no existían) a su investigación. la reiteración indefinida de la necesidad y el trabajo. como lo creyeron Hegel y todos los idealistas. precisamente en la vida. sino una filosofía de la historia que asigna a los fenómenos “históricos” un origen situado fuera de ellos. Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. es decir en la vida que las produce y no cesa de producirlas. de la historia misma. esa necesidad innegable cuya presión sufrimos y que se cambia espontáneamente en la actividad que despliega para satisfacerse. Es. Texto de una extrema debilidad intelectual que nos sitúa en lo esencial ante la alternativa siguiente: o bien el espíritu crea la materia. lo que inaugura la nueva filosofía (¡nueva!) y determina la forma en que conviene en lo sucesivo abordar todos los grandes pensamientos del pasado. Por “material” Marx entiende esta realidad que nosotros somos y de la cual hacemos en nosotros mismos la prueba inmediata. o por el contrario la materia crea el espíritu.no es una concepción particular de la historia entre otras posibles. por inconclusos o a causa de la negativa explícita de los editores (por ejemplo para La ideología alemana). la que constituye el fundamento de la historia y de la economía en el sentido de que produce los fenómenos específicos que serán estudiados por esas ciencias que nosotros llamamos historia y economía política. no son nada de eso. es esta vida fenomenológica tal como se experimenta a ella misma –en consecuencia. disociando en cada uno de ellos. Engels emprendió. La vida no es el objeto de esas ciencias. Ahora bien. Texto históricamente inexacto porque. El “materialismo histórico”. algunos intelectuales del tipo de Plejanov? Como los mencionados escritos habían permanecido inéditos. ubicando la segunda ante la primera. “los individuos vivos” dice Marx. a priori. pero que en ellas mismas. tomando plenamente conciencia de su pensamiento profundo. en la vida. los que son “la primera presuposición de toda historia de los hombres” y los que así determinan. digamos. o en todo caso metahistórico. ella produce. como lo dijo Marx. una especie de absoluto-. por una parte. los signos precursores del materialismo y del futuro. a romper con Feuerbach y su filosofía de la Gattungswesen. son los individuos sufriendo y actuando. mientras que es la lectura de Lo único y su propiedad lo que condujo a Marx. la vida fenomenológica individual. ella se el naturante de las formaciones que serán convertidas en objetivas por la visión científica.Mao y algunos otros.

que era una filosofía del pensamiento. en efecto. con Hegel. Ya que la dialéctica de Hegel no hace más que describir ese proceso de objetivación del que el último capítulo del tercer Manuscrito del 44 presenta una crítica admirable al mismo tiempo que impide que en adelante se busque en él la realidad. si se consideran con más precisión la posiciones filosóficas sobre las cuales Marx reflexionó en el curso de su prodigioso trabajo teórico de los años 40-46. Ya que es en el plano filosófico. como se definió el propio aporte de Marx a la filosofía occidental. el que tiene hambre. y que debió conquistarse contra la filosofía clásica. Posición singular. A esta dimensión original del ser como excluyente de todo distanciamiento y de toda diferencia en tanto que vida. lo que importaba es una perspectiva de ese tipo. es porque. esta vida que aparece como el principio de la historia de la sociedad no es en Marx el objeto de una designación exterior. es. ése no instaura entre él y su deseo o su esfuerzo ninguna distancia en favor de la cual le sería posible escapar a lo que él hace o es. Si las Tesis sobre Feuerbach. esta determinación ontológica decisiva de la realidad como realidad exterior. a saber. el que despliega su cuerpo según uno de sus poderes.del trabajo. El que desea. Marx se encuentra. Mientras que la intuición (el materialismo) de Feuerbach. como ella es la vida. Y es aquí donde se debe intentar reconocer la originalidad y la extraordinaria penetración del Marx filósofo. a diferencia del pensamiento hegeliano. desprovisto de los medios . son difíciles de leer. de la producción y del consumo. Marx la llama praxis. cualquiera que fuera. no era primero que el hombre identificado con el pensamiento se pusiera al mismo tiempo como el Sujeto para el cual todo el resto no era más que objeto. Lo que ya de vivo en Marx: lo primero es que es un pensador de la vida. para decir lo que no ha sido jamás dicho y como todo investigador ubicado en esa situación crucial donde se hará un descubrimiento decisivo. que su objeto –de manera que ese cambio de primacía del Sujeto en beneficio del Objeto era por el contrario concebible (como a su manera lo hizo Engels)-. como animal razonable o racional. el que talla la piedra. naturalmente. probándose a sí misma y no cesando de hacerlo. Pero la relación de la vida con ella misma no es una relación de exterioridad. conserva al menos. el término que se persiguiera en ella. la interpretación del ser original. sumergido rápidamente en sí mismo y fundamentalmente pasivo ante su propio ser. que invierte la relación sujeto-objeto en beneficio de este último –porque. que la relación del hombre con el ser fuera una relación de exterioridad. se ve qué es esta relación con el ser como relación de exterioridad que definía a uno y otra. ella no se propone como una realidad empírica. de donde surge el concepto de praxis. Pero. en un debate propiamente filosófico con los más grandes filósofos y con el que los encarnaba a todos –retomando y asumiendo sus pensamientos en el Aufhebung de su sistema-. al fin de cuentas. definiendo al ser como a eso a lo que se accede por intermedio de los sentidos. coincide inevitablemente con él para ser lo que es. Ahora bien. pero. el pensamiento de Hegel y la intuición de Feuerbach. el que lleva un fardo. la relación SujetoObjeto. que interpretaba al hombre como ser pensante. Por otra parte. el sentido con el cual se escogiera leerla. y que es justamente esta relación lo que Marx va a rechazar brutalmente. La vida es una dimensión de inmanencia radical en virtud de la cual ella se prueba a sí misma sin separarse de sí y es en verdad como tal. a saber. de lo que constituye el fundamento de toda cosa y particularmente de la historia y de la sociedad. la intuición sensible ya no es creadora de su objeto sino receptiva en relación a él-. tema también de una ciencia empírica. como la vida. de manera mucho más esencial.

reforzada por las tesis de la escuela de Durkheim y retomada recientemente por el estructuralismo. la cual es siempre la de un individuo y no puede ser pensada si no en relación a él. sigue leyes opuestas a las leyes que hacen actuar al hombre como individuo”. dispone sólo de la dialéctica de Hegel. el concepto fundamental del marxismo que unió los dos términos precisos puestos fuera de juego por Marx. Y lo que las explica. “el materialismo dialéctico”. al mismo tiempo que a toda la sociedad su forma. Esas son. las condiciones personales son simplemente transformadas en condiciones comunes y generales”. constituye la quintaesencia del absurdo. y ello sobre el fondo de su esencia común. sus hábitos. E inclusive: “Las relaciones personales se vuelven necesaria e inevitablemente relaciones de clase y se fijan como tales”. paralogismo cometido por Stirner antes de serlo por el marxismo y violentamente denunciado por Marx: “La afirmación que se encuentra frecuentemente en san Max de que todo lo que es cada uno lo es por el . toda la actividad social que nos parece ver concluida fuera de nosotros según regulaciones en apariencia objetivas. pues. los que forman y determinan a los de su clase.conceptuales apropiados. como en toda otra clase. Esta praxis concreta. No son los caminos que encontramos fuera de nosotros o que otros hombres han trazado antes que nosotros. de la primacía en apariencia evidente de la sociedad sobre el individuo. Siempre los hombres siguen caminos ya trazados. el despliegue de una “subjetividad orgánica” como lo dirán los Grundrisse. una tesis claramente durkheimiana que éste había sostenido afirmando la especificidad de las leyes y de los fenómenos sociales irreductibles a las propiedades individuales. igual que para refutar el materialismo de Feuerbach. y así determinándolas a manera de causa.y se construirá a partir de ese trabajo singular que aparecerá como punto de partida y punto de llegada de todo el sistema económico y como su único naturante. según El capital. ellas constituyen no los principios últimos de explicación sino realidades para ser explicadas. o mejor. que es la vida. encuentra en realidad en nosotros y en nuestra subjetividad viviente su prefiguración y sus leyes. contrariamente a lo que sucederá en el marxismo. son las líneas y las pulsiones de nuestro cuerpo y esos caminos no nos pierden. “En la clase burguesa. él sólo dispone del materialismo de Feuerbach. avant la lettre. para decirlo desde ahora. esta subjetividad orgánica. Para rechazar la dialéctica de Hegel. Describen el círculo de nuestras posibilidades y asignan. Es pues un paralogismo que consiste en meter todo “patas arriba” pretender deducir. las leyes de la vida en el individuo. que determinan por el contrario la estructura de una sociedad y. Materialismo y dialéctica representan. la interpretación de la relación que los une como homogénea a aquella por la cual un todo determina sus partes (pensamiento ya caro a Hegel).todo ello había sido tomado a broma pro Marx en su polémica contra Proudhon. Los caminos que seguimos están trazados en nosotros. y ello porque es ante todo una praxis corporal. La crítica del concepto de sociedad reconduce a Marx a las clases sociales pero. del abismo que existe entre el pensamiento de Marx y el marxismo. para el trabajo de la clase obrera en su conjunto. todo el análisis económico tomará como criterio y como referencia exclusivos el trabajo de un trabajador –lo que es válido para el trabajo de un obrero aislado es válido. lo que deber ser radical y conjuntamente alejado para que se abra el camino hacia lo esencial. las leyes que lo “hacen actuar”. a nuestra vida su destino. así. la realidad de un individuo de la clase a la cual él pertenece. Puesto que era. Pero es ante todo el análisis sociológico el que sólo es inteligible a partir del individuo vivo. La idea marxista. ironiza Marx. es justamente el modo de vida concreto de los individuos. “La vida de esta sociedad. se transformará en El capital en “trabajo vivo” y he allí por qué. se debe agregar que la praxis es en esencia individual. al contrario. o más bien precediéndolas. Si se quiere tomar la medida de la distancia.

de imágenes. Ya que ninguna realidad objetiva. la prueba inmediata que cada uno hace de su propia vida. Conciencia no designa. tiene el poder de producir una idea. de pensamientos. sino la manera en la que se la representa y la interpreta espontáneamente. y es una de las tesis fundamentales de Marx. en Marx. bajo cualquier forma de que se trate. consignadas en los libros. en el apoyo que dieron a Luis Bonaparte. ¿Cómo un horizonte ideológico podría determinar el pensamiento de los campesinos franceses a mediados del siglo XIX. que piensan también de manera semejante y que todos esos pensamientos semejantes forman después lo que podemos llamar la ideología de una clase. intelectuales. en la subjetividad de un individuo. difundidas por los periódicos. no puede explicarse más que por su genealogía subjetiva concreta: es la actividad de cada individuo la que motiva inmediatamente su manera de comprender el mundo y de pensarse a sí mismo. de su “conciencia”. transmitidas por una enseñanza. “la lengua de la vida real”. qué más evidente y natural que explicar aquí lo que piensa cada vez un individuo dado a partir de las “ideas” de su propia clase o incluso de su época. es en el fondo la misma que la que hace del burgués un ejemplar de la burguesía. no es libre sino que depende de ella y se arraiga en ella. según su fórmula admirable. Es por ello que múltiples individuos hacen la misma cosa y viven de la misma manera. que para él el mundo de las ideas en el sentido más amplio no es autónomo y encuentra su fundamento en la vida misma. que la manera en la que los hombres comprenden e interpretan su propia vida. de un conjunto de representaciones o ideas. Es lo que estableció de manera innegable el análisis de la clase campesina francesa a mediados del siglo XIX. y que tiene. es la vida la que determina su conciencia”. Así se explica el famoso texto: “No es la conciencia de los hombres la que determina su vida. las primeras con las segundas. en ausencia de todo determinante objetivo. su sufrimiento. esta estructura mental. Lo que Marx afirma es justamente la determinación por las modalidades más profundas de la vida en nosotros. ésta surgió de su vida misma sin la mediación de ninguna estructura ideológica trascendente. es cierto. Esta similitud de pensamientos y de “reflejos ideológicos”. individual. por ejemplo en el plano político. haciendo así posible su golpe de Estado. Y la intuición decisiva de Marx es. que son la afectividad y la praxis corporal de sus modalidades representativas. y ello porque es la representación de la vida misma.Estado. haciendo de éstas. afirmación que presupone que la clase de los burgueses existía ya antes de los individuos que la componen”. sino solamente la vida. y la continuidad que reúne. el modo concreto de su actividad cotidiana –de ninguna manera la ideología preexistente de una clase objetiva. Es su vida. Ahora bien. de representaciones de todo tipo. clase social o materia de Engels. justamente. Puesto que toda clase tiene su ideología. si ese horizonte no existía? Y sin embargo todos esos campesinos piensan más o menos la misma cosa. es lo que Marx estableció de manera decisiva a propósito de una de ellas: la ideología. personal. pues. que juega desde este punto de vista el papel de un análisis crucial. de la ideología. Lo que caracteriza la situación de esos campesinos es la dispersión de las familias sobre un gran número de parcelas aisladas. . Que sea el modo de vida concreto de los individuos lo que da cuenta de las propiedades de una clase determinada y no a la inversa. la inexistencia entre ellas de toda relación que no sea puramente local. su esfuerzo. cultural o espiritual. su vida propia. espirituales. Este conjunto de ideas. de toda ideología en el sentido de una realidad ideal objetiva e intersubjetiva. traduciéndose la identidad de sus puntos de vista. la ausencia de toda comunidad política. su necesidad. una existencia efectiva y susceptible como tal de definir ese horizonte a partir del cual se explicaría el pensamiento de todos aquellos que le están sometidos. es lo que Marx llama la conciencia.

como toda clase. En tanto que clase considerada como una totalidad trascendente a los individuos que la componen. su posible papel en la historia. es en ella donde encuentran el principio de su desarrollo. en lugar de crecer como en tiempos de Marx y de incluir en él. se necesitan hombres”. sin cesar.Esta cuestión del estatuto del concepto de clase de Marx reviste la mayor importancia desde el punto de vista político. por la inclusión en ella de medios materiales tecnológicos cada vez más poderosos. la significación del proletariado mismo. su destino. a la situación siguiente descrita por Marx bajo el título de evolución de las fuerzas productivas: en ese proceso de producción la parte de los elementos objetivos. como toda realidad de ese tipo. justamente otra “clase”: la burguesía. en una palabra. si el proletariado en tanto que clase objetiva debe cumplir en lahistoria la grandiosa acción para la cual está llamado. una entidad autónoma dotada de una vida propia y que actúa como tal. por el contrario. La historia toma entonces la forma de un enfrentamiento gigantesco entre fuerzas antagónicas. asegura la salvación de la humanidad. que es inconsciente y que tampoco tiene cuerpo. que es la suma de ese “trabajo vivo”. el proletariado. luchando a la manera de un poder global contra otro poder de la misma naturaleza. Un partido –más precisamente aquellos que estén a su cabeza. no tiene ni pensamiento ni voluntad alguna –ni tampoco capacidad de actuar. la pérdida completa del hombre y en consecuencia no pueda reconquistarse a ella misma más que por la renovación completa del hombre”. Este enfrentamiento reviste a su vez un alcance mesiánico porque tal es. No se ha visto jamás a la sociedad o a una entidad social cualquiera cavando un agujero o edificando un muro: “Para hacer todo eso. para fundirse en el grandioso proceso que. a disminuir también y. a desaparecer. del proletariado. es decir la actividad y el esfuerzo de los individuos vivos para conservar su vida y acrecentarla. no puede ser él en realidad. el que la ejecutará. a nuevas capas de la población. por la lucha dialéctica de los contrarios (proletariado-burguesía).es el sustituto inevitable del “proletariado mundial”. tenderá. a saber. en el límite. Pero de la hipóstasis de las clases y. La idea de definir por él el motor y el sentido de la historia de los hombres estaría. su naturaleza. sino un grupo de hombres que harán todo eso en su lugar y en su nombre. Solamente si el proletariado es. sobrepasándose olvidándose de sí mismo. se deriva otra consecuencia que interesa distinguir claramente. dice Marx. Supongamos por ejemplo que esta praxis. el proletariado. en los textos anteriores al 45. sólo la resultante y el efecto de la praxis concreta de los múltiples individuos que la componen. es decir de los medios de producción (materias primas e instrumentos de trabajo) no cesa de aumentar. no tienen que ser definidos en otro lado. pero que debe llevar esta alienación hasta su término y sufrirla hasta el fin para que. son función ellos también de esta praxis. como una totalidad que existe por sí misma y para sí misma. es la “historia de la lucha de clases”. En consecuencia. en consecuencia. Pero su acción sobre una masa tan grande de individuos será posible sólo a condición de mantener la ideología predefinida. si entendemos por ello la efectuación de una acción concreta. de este exceso de miseria y de sufrimiento. vacía de sentido. esta concepción de una historia del mundo en la cual el proletariado es el agente y al cual cada uno debe unirse. el proletariado inaugura un drama que es sólo la transformación profana de una historia sagrada de la cual toma prestado todo su prestigio: el de Cristo mismo. en el plano de la metafísica y de la teología alemanas que tematizan otros problemas. sobre todo. salga la salvación. en tanto que la del trabajo vivo no cesa de disminuir –entonces. en tanto que clase “que sea. En tanto que realidad autónoma –realidad sin embargo alienada en el sistema de explotación del trabajo. . dos formas de considerarlo: como un a priori. ya que éste siempre pertenece a un individuo. como una estructura objetiva. que designa a esos múltiples individuos en el trabajo. Se sabe el papel que le corresponde al proletariado en la lucha por la liberación del hombre respecto de todas las formas de alienación que pesan sobre él. y el proletariado es una clase. Hay. llega. desde entonces.

Cuestión primera. las del leninismo. La historia patética de Nadejda y de Ossip Mandelstam –el más grande poeta ruso de este siglo. respirar. . justamente. por sí mismo. y que el corpus teórico que edificó no constituye ante todo una doctrina económica entre las otras. pensar. imaginar. y lo que debe ante todo ser elucidado solo si la realidad original no es en sí y por ella misma nada económico –y tal es justamente la intuición de Marx. no comportan en sí ningún índice económico. como lo hemos explicado. ignorando las concepciones filosóficas fundamentales de Marx. en esta vida que es la suya –según la reivindicación que era. Cómo un fracaso semejante. es decir. ya que la ciencia es una superación perpetua de sí misma? Lo que está vivo en el pensamiento de Marx economista es. amar. como una realidad que es la de la vida misma. en consecuencia.sino en la conformidad de su acción con ese movimiento de la historia que es el único que importa –conformidad que le será indicada por el comisario del partido más próximo. correr. ¿no las han rechazado en esta especie de muerte conceptual que alcanza a toda forma de tematización científica. lejos de ser la simple consecuencia del pensamiento propio de Marx. más finas. como un dominio ofrecido previamente y. describió lo que ella llama “las ideas de 1920 en Rusia” y que son. y como tal decisiva. que hace de él un ejemplo del “burgués”.no es más que una de las manifestaciones entre millones de otras de esa devastación de la tierra a la cual llegaron tales “ideas”. de alguna manera. el cual había sustituido bajo el nombre de marxismo y. puesto que no se puede pretender analizar fenómenos económicos para reconocer sus leyes más que si tales fenómenos existen con anterioridad. a las de éste. Que la realidad original no sea en sí misma nada económico. el hecho de que Marx no es un economista en el sentido en que nosotros lo entendemos habitualmente. también. Caminar. El tema inicial de su investigación no es el análisis de fenómenos económicos tomados ingenuamente como tales. incansablemente la de Marx a través de todos sus escritos filosóficos. o que no pueda hacerlo a causa de su pertenencia a la burguesía. En su admirable obra Contra toda esperanza. es lo que resulta de la definición filosófica de Marx como praxis de los individuos vivos. a la economía política. De tal manera. en la experiencia de los hombres y en su historia. y ello bajo la doble forma de la dictadura política y del fracaso económico. es resultado por el contrario de su desconocimiento y de su incomprensión es lo que un breve vistazo a la obra llamada “económica” nos permitirá precisar. Marx es un filósofo de la economía. pero cuyo correlato no debe tampoco mantenerse escondido: ya que la emergencia en el seno de la realidad de fenómenos económicos específicos no puede proponerse como un enigma. destinada como ellas a ser “superada”. Apartemos primero una duda: las teorías de Marx sobre la economía datan precisamente de hace más de un siglo: ¿son ellas capaces todavía hoy de guiar la inteligencia de un mundo infinitamente complejo como es el nuestro? Otras teorías. sin embargo.es más bien ésta: ¿Cómo los fenómenos económicos en general son posibles? ¿Qué es lo que hace que. a la investigación del sabio.rechazando de entrada las concepciones bien conocidas del marxismo-leninismo que ubica a la economía en el fondo de la sociedad y de la historia como la infraestructura sobre la cual se construye todo el resto. más elaboradas. pueda surgir en un momento dado alguna cosa como una realidad económica? Cuestión previa a toda ciencia de la economía. que aquél que rechazara conformarse con esa “línea” que se tiene la solicitud de trazarle. en realidad. cuestión trascendental.De tal manera que cada uno no encuentra más la justificación y el sentido de su vida en sí mismo. Nadejda Mandelstam. deberá ser eliminado. La cuestión fundamental que él plantea –cuestión propiamente filosófica. nacidas del contacto con realidades nuevas.

de su esfuerzo y de su sufrimiento. la naturaleza.o más bien.también constituye un misterio: puesto que: ¿cómo intercambiar productos cualitativa y cuantitativamente diferentes? Se conoce la respuesta de la escuela inglesa: productos diferentes son susceptibles de ser intercambiados en la medida en que son el resultado de un mismo trabajo. a la vez realidad ligada a la vida en tanto que valor de uso. como toda teoría científica. ni puede ser tampoco medido por aquél. Al igual que la vida. los individuos vivos han vivido y ninguna realidad económica surgió en el horizonte de su mundo. Es el despliegue irreductiblemente singular del poder de un cuerpo en esencia individual. habitación. su correlato inorgánico. “no es un concepto económico del valor”. Quizá vivirán sin que ninguna realidad económica exista más. es lo que Marx llama el fetichismo o incluso el materialismo económico: es esta creencia ingenua de los economistas de que los fenómenos económicos existen en sí y que no hay más que tomarlos como tales para estudiarlos. y si. las doctrinas económicas se ordenan inevitablemente según la ley de un enriquecimiento constante. a la que aquélla trabaja para volvérsela homogénea en tanto valor de uso –alimentos. la diversidad irreductible de los “trabajos reales”. establecer entre ellos una equivalencia y así hacer posible su intercambio. La realidad. Se puede analizar un terrón de azúcar y. “El valor de uso”. Es en el intercambio donde los valores de uso se transforman en valores de cambio. dice Marx en una proposición esencial. El trabajo. Es esto lo que debe ser explicado –ya que “el valor no lleva inscrito sobre su frente lo que es”. Solamente en una filosofía de la praxis subjetiva el trabajo no existe.. He aquí porqué: porque no se puede encontrar en la actividad subjetiva del trabajo y en su temporalidad subjetiva. La génesis de la economía toma como punto de partida en El capital el análisis de la mercancía. ninguna medida. Pero la mercancía es justamente un enigma. Es porque la temporalidad de este esfuerzo radicalmente subjetivo no tiene nada que ver con el tiempo objetivo del universo. y él mismo no es susceptible de ser medido por nada. él solo “sabe” lo que él es de sí mismo. su procedencia a partir de una realidad que le es por principio heterogénea. tampoco se encuentra en él su precio. si se lo analiza.no es tampoco nada económico. pero el intercambio –el primer intercambio histórico que ha provocado una realidad económica en el mundo de los hombres. subsumiendo bajo sí productos cualitativamente diferentes. sino una diversidad más radical. pero. permite superar su heterogeneidad. lo que se encuentra no es una unidad susceptible de dominar esta diversidad y reducirla. la génesis trascendental de la realidad económica a partir de una realidad que en sí no es económica es el descubrimiento genial de Marx. si se pudiera. no es absoluto objetivo ni universal. ha podido convertirse. La definición de la realidad como realidad económica. lo universal que. él mismo medido por el tiempo objetivo de su duración y por su naturaleza (trabajo calificado o no) es la unidad. vestidos. es decir de las mónadas corporales aisladas. También. y en esta realización muda de las potencialidades de la subjetividad orgánica librada a lo inefable de su noche. en consecuencia. etc. la medida. medida que haría posible su . cuando en presencia de la variedad de los productos llevados al mercado ser remite para determinar su valor y poder intercambiarlos. no se encontraría en él la prostitución. al trabajo del cual resultan. la medida de los productos que resultan de él. Mientras que en Marx se trata de comprender cómo una realidad no económica en sí. indiferente tanto al tiempo como a las adquisiciones ulteriores de la economía política: lo que hay de eternamente vivo en su pensamiento. Solamente si los progresos son naturalmente posibles en el análisis de los fenómenos económicos y de su complejidad creciente. y determinación económica en tanto que valor de cambio. está puesta de manifiesto.No se puede analizar el erotismo. aunque sea diferente de él. “extra económica”.

bajo el conjunto de estos fenómenos y de sus leyes que los economistas toman por una realidad específica e independiente. como lo dice Marx. Porque la producción del valor y a fortiori su crecimiento remiten en realidad al trabajo vivo que produce este valor. su repartición: la renta. es la obra de la vida misma al mismo tiempo que su condición. y este autocrecimiento del valor de cambio es el capital bajo sus diferentes formas. Conviene retornar a la vida para comprender los fenómenos aparentes de la economía y sus variaciones: la plusvalía.no son sino las representaciones ideales del proceso real del trabajo y de la producción. o mejor. a su sustancia verdadera. Pero es ante todo la conservación del valor de cambio. de su duración objetiva. Ahora bien. se presenta así como un análisis que atraviesa la realidad económica para volver a su fuente. y como trabajo económico. Así. incomprensible en el plano económico. Porque el valor de cambio no se conserva más que si se conserva el valor de uso que le sirve de soporte. se explica sólo por esta propiedad de la vida en cada individuo de producir más valores de uso que los que son necesarios durante esta producción y así más valores de cambio de lo que esa producción cuesta. entonces es evidente que ellos no se explican en absoluto por sí mismos son por ese proceso real del cual ellos son el doble. proponer un equivalente objetivo. no retiene ninguna de sus propiedades vividas. Marx describió en términos líricos esta unión original de la vida y del mundo y cómo la potencia frágil de la primera. la forma de este objeto que fundamente su uso. Esta salvaguardia de la forma del objeto. se conserva a su vez sólo si su forma. y que hace de ésta la simple representación objetiva de la actividad concreta de los hombres. lo que remite a lo que se debe llamar claramente una metafísica. Toda la problemática económica de Marx. es la construcción de lo que Marx llama “el trabajo abstracto”. la crítica de la economía en Marx es radical: cambiando las determinaciones vividas de la praxis contra un sistema relacional de entidades ideales. Porque si todos los fenómenos económicos –el valor de cambio y su forma pura: el dinero. es solo el conjunto de los sustitutos cuantificables por los cuales se la reemplaza para someterla al cálculo. puesto que el valor de cambio es la representación en el producto del trabajo abstracto necesario para su producción y que el trabajo abstracto no es a su vez más que la representación del trabajo real que realizó esta producción. fragmento de la naturaleza. su aumento: la plusvalía y el capital. es ella misma salvaguardada. esta información de la naturaleza que la vuelve acorde al deseo de la vida. Pero el valor de uso de un objeto. “una forma diferente de sí mismo”. fuego ardiente que tuerce la materia y la pliega bajo su . el sufrimiento. Doble fantástico desde que se le concede una autonomía efectiva: es entonces cuando el valor parece aumentarse a sí mismo. La economía no es pues la vida. existe allí algo totalmente diferente de una especie de juicio ético vertido desde arriba sobre la economía: el principio de su explicación teórica. por una parte.intercambio. una ontología radical de la vida. se debe construir esa medida y para ello.para sustituirles ese “equivalente” ideal que constituyen la idea de un trabajo calificado o no y la medida cuantitativa ella misma ideal. por otra. sino. Representación abstracta en el sentido de que abandona todos los caracteres reales de esta actividad –la pena. Desdoblamiento que es a su vez el de la vida y de la economía. es su gran descubrimiento: a saber. a sus determinantes reales. lo que consigue es nada menos que la sustitución de la muerte por la vida. “la crítica de la economía política”. según su propia afirmación. la ganancia. La crítica del capital consiste en la denuncia de su pretendida autonomía y en la puesta al descubierto de su carácter ilusorio. el interés. el esfuerzo. La construcción de este equivalente objetivo del trabajo subjetivo real es la génesis trascendental de la economía. Y aparece cada vez que esos determinantes reales no son de orden económico. esencial a todo sistema económico. ese desdoblamiento del trabajo como trabajo vivo. dando a ese trabajo subjetivo. la praxis de los individuos vivos que los producen y no cesan de producirlos. Y eso.

lo que es de la muerte: esas ideologías y esos regímenes. entonces vendrán esos tiempos de miseria que el optimismo de Marx no había previsto pero que la lucidez de su mirada. Lo que está vivo de la filosofía de Marx: esta filosofía misma por poco que se la disocie de las ideologías y los regímenes donde ella se ha perdido. sino justamente el de la vida. porque se habrían preferido en todos lados grandes entidades abstractas (la Historia. por efecto de condiciones misteriosas que sin embargo nos es dado entrever. el Plan o aun la Burocracia que sustituye sus propias finalidades a las de los individuos -a esos mismos individuos que son. Pero que la disminución del esfuerzo de los hombres en la producción de su vida se acompañe por el contrario de la pasividad creciente de su existencia librada a los media y a la imitación. el proceso de producción es el teatro de una modificación decisiva a la cual nosotros ya debimos hacer alusión: la disminución progresiva en él de la parte de trabajo vivo. Traducción de Cintia Russo y Alejandro Katz . esta vida se volvería contra ella misma. el instrumento se oxida. la Sociedad. El “tiempo libre” no era en consecuencia sinónimo de “ocio” sino que. los portadores de la praxis y de la vida). así. los puertos se enarenan. el de la ciencia. su utilidad desaparecer. la mantiene propiamente en el ser y la arranca de la nada. teniendo a la naturaleza entera al alcance de su praxis. su liberación. movimiento. de sometérsela. no podía liberarse del proceso material de producción más que para invertir sus energías en las actividades más elevadas del espíritu: teóricas y estéticas. a todo lo que es. que no es solamente. pertenece también el tema del progreso. desde que cesa un instante. su principio y su fundamento en la vida. las civilizaciones mueren. Porque fuera de este alcance. el Proletariado. especialmente las que se reclaman marxistas. Esas tareas eran a los ojos de Marx las de la cultura. en vista de otras tareas.acción. siendo la vida esencialmente dinamismo. de “esa mirada de águila del pensamiento” de la cual habla la carta a su padre. no cesa de imprimirle su forma y. pero a causa primero del dinamismo propio de la vida de la cual el pensamiento científico no es más que una forma. dice la Crítica del programa de Gotha. según la terrible profecía de Nietzsche. lo que por todas partes del mundo se llama el “marxismo”. Que se imagine entonces tiempos donde. la Revolución. tensión y superación de sí. pues. la forma del objeto se pierde. A este pensamiento se asigna. solamente ellos. o incluso porque. Lo que está muerto. según la idea cara al siglo XIX. las subsistencias decaen. desechando toda diferencia. esfuerzo. Por el efecto del progreso científico y técnico. Más aún: es esta vida frágil que. haciendo nacer el asco hacia el trabajo. es cierto. vuelve por desgracia transparentes para nosotros. toda forma de superioridad y de invención: entonces el hundimiento y la desviación de sociedades enteras. se volvería inteligible a la luz del mismo pensamiento de Marx. la denigración del talento.

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