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BUSCANDO EL ESPiRITU Pentecostalismo en Iztapalapa y la ciudad de México Carlos Garma Navarro = ig SB (BOA UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA (OAD ZTAPAPA et ona yen Primera edicién: 2004 ©Carlos Garma Navarro Universidad Auténoma Metropolitana, Iztapalapa © Plaza y Valdés, S. A.deC. V. Derechos exclusivos de edicién reservados para Plaza y Valdés S. A. de C. V. Prohibida la reproducci6n total o parcial por cualquier medio sin autorizacién escrita de los editores. Editado en México por Plaza y Valdés, S. A.de C.V. Manuel Maria Contreras, 73. Colonia San Rafael México, D. F., 06470. Teléfono: 5097 20 70 editorial@plazayvatdes.com Francesc Carbonell, 21-23 Entlo. 08034 Barcelona, Espaiia Teléfono: 9320 63750 Fax: 9328 04934 pyvbarcelona@plazayvaldes.com ISBN: 970-722-280-8 Impreso en México / Printed in Mexico indice Agradecimientos . 9 Prefacio........ 11 Introduccién. La Antropologia y los estudios sobre Religion . 21 Recuento hist6rico 2.2.06... e eect eee e eter e teeters 41 El pentecostalismo en la ciudad de México y en Iztapalapa......... 57 Religién, estratificacién social y condiciones socioecondmicas ....... 77 El don de lenguas y de la profecia en el pentecostalismo MEXICANO . 6. eee eee e nee eee es 101 La sanaciOn por la fe... .60ecceeeeeeeveeeeeeeeen neste eeteeeetens 121 Los problemas de liderazgo y de los dirigentes religiosos en el pentecostalismo «1.0.06. 00. 00e cee eee ee ec eee eens eee eee 145 Las mujeres en las iglesias pentecostales ........0.0.0:0e000eeeue ee 175 Movilidad religiosa, conversién y apostasia en la congregacién ..... 195 Testimonios, alabanza y otras formas de ritualidad en la congregaciOn......6ceeececevveeeeeeeteeeeeeteeee eens: 227 Los pentecostales ante las instituciones externas: las otras iglesias ... 243 Las relaciones de las iglesias pentecostales con el Estado y los partidos politicos .. 0.0.00... cece e cece e cece cece cece reese 265 Conclusiones ....... 60.0022 c cee eee eet cere eee e een nenene 289 Bibliografia .. 2.0.0.0... cece eee eee eee ener teen nee e ene 303 Agradecimientos Tengo deuda con muchas personas. Espero recordar a todos, pero si algu- no falta, mil disculpas, que mi memoria es limitada entre mas se acumulan los conocimientos y los recuerdos. Gracias a mi familia, por todo. A Luis y Alejandro por querer mucho a su papé a cada momento. A Cristina, por tanto apoyo en los momentos més diffciles durante la realizacién de este trabajo. A mi madre Raquel, a mis hermanos Marta, Héctor y Mirna, asf como a mi padre, Enrique, para quienes la distancia no cuenta. Muchas gracias a mis alumnos de la Universidad Auténoma Metropoli- tana-Iztapalapa. Reconocimiento especial merecen mis tesistas Alejandra Almaguer, Yolanda Diaz, Verénica Ortiz, Amelia Dominguez, Armando Sanchez, Sara Gardufio, Mirna Cruz, Claudia Huerta, Alejandro Hidalgo, Milca de la Rosa, Armando Criollo, Elizabeth Judrez, Sergio Contreras y Gabriela Llano. Todos me han ensefiado mucho y les agradezco que me hayan permitido decir con orgullo que fui su profesor. Gracias a todos los profesores del Departamento de Antropologia de la uaw-Iztapalapa por su camaraderia y comprensién. Partes de este texto fueron discutidas en foros que me ayudaron a afinar diversas secciones. Discutir con mis colegas fue siempre provechoso: Silvia Ortiz, Isabel Lagarriga, Patricia Fortuny, Felipe Vazquez, Elio Masferrer, Pablo Wright, Carlos Rodriguez Brandao, Marion Aubreé y Yolotl Gonzalez. Gracias a los investigadores que me apoyaron para asistir a eventos inter- nacionales: pude asistir a las reuniones de la Society for the Scientific Study of Religion gracias al apoyo de mis paisanos de corazén de paral (Program 9 10 / Buscando et esptritu: pentecostalismo en Iztapalapa for Analysis of Religion among Latinos), en especial de Anthony Stevens Arroyo y Meredith Mcquire. Fui a las reuniones de la saa (American Anthropological Association) gracias a James Dow, Alan Sandstrom, Steve Glazier y Miguel Leatham. Pude viajar a congresos europeos gracias a Massimo Introvigne y Manuel Gutiérrez Estévez.. Gracias a mis lectores, Andrés Fabregas y Esteban Krotz, por sus co- mentarios. Agradezco a Manuel Marzal, mi director de tesis, por ser un ejemplo de lo que quisiera llegar a ser: académico y amigo integro. Jean Pierre Bastian no pudo seguir como mi asesor, pero conoce mi aprecio por su trabajo. Un agradecimiento muy especial a todos los creyentes que han compar- tido sus vivencias con mi equipo de investigacion. Una mencién especial para la Iglesia Apostdlica de la Fe en Cristo Jestis; he encontrado en sus dirigentes un dnimo de didlogo y discusién que es ejemplo para los cientifi- cos. Gracias a todas las personas del Centro Cultural Mexicano. Nuestro respeto es mutuo. Estoy seguro de que los creyentes me pedirfan que agra- dezca al Creador, asf que por todo lo que me han dado, cumplo. Como cientifico social puedo testimoniar que he presenciado las manifestaciones especiales en las vidas de hombres y mujeres, y sospecho que si en algtin lugar esta la divinidad, seré en las obras de los justos. Cartos GaRMA Prefacio Esta investigacién gira en torno del pentecostalismo en la ciudad de Méxi- co. Las agrupaciones que estudié con mayor cuidado se encuentran en la Delegaci6n Iztapalapa del Distrito Federal. Sin embargo, también asist{ a actos religiosos y realicé entrevistas en otras partes de la zona metropolita- na de la ciudad de México y opté por tomarlos en cuenta, ya que éste es un estudio sobre un fenémeno religioso y no acerca de una localidad 0 comu- nidad aislada. El periodo durante el cual se realizé este estudio ha sido largo. Comencé a estudiar el pentecostalismo urbano en 1989, y he conti- nuado hasta 1998. Cabe sefialar que toda mi vida profesional como cienti- fico social ha estado dedicada al conocimiento y andlisis de la religion. En este apartado precisaré brevemente algunas cuestiones sobre la in- vestigacién que permitié elaborar este texto. Mi investigacion de tesis de licenciatura traté de los protestantes en una comunidad totonaca de la sierra de Puebla (Garma, 1987). Al obtener la plaza definitiva de profesor investigador en la Universidad Auténoma Metropolitana-Iztapalapa, sur- gid la posibilidad de llevar a cabo un estudio sobre religiones en la a delegacién. Al efecto se creé el proyecto de investigacién Cambio Religioso en Iztapalapa que dirigi a partir de 1990. De esta manera, consideré que podia aprovechar mis conocimientos previos sobre las minorfas religiosas. Debido a que Iztapalapa estaba muy cerca de mi lugar de trabajo, la investigacién de campo y la recoleccién de datos no se conformé al estilo de una persona que va a una localidad remota 0 comunidad lejana y per- manece allf por un tiempo especffico. Si bien algunos periodos de trabajo aa 12 / Buscando el espiritu: pentecostalismo en Iztapalapa de campo fueron més intensos cuando debia identificar las iglesias y en- contrar la manera de trabajar con las congregaciones, debi también acudir a reuniones, servicios y a algunos eventos especiales, aunque esto no se considerara oficialmente trabajo de campo. Cuando encontraba a alguna persona interesante en la calle, alli la entrevistaba. No pocas veces hubo quienes fueron también a mi cubfculo y entonces mi “oficina” se volvia un espacio para el encuentro con mis sujetos de estudio. Numerosas entrevis- tas se realizaron en las casas de los creyentes, asi como en el templo, obvia- mente antes o después del servicio. Asisti de manera regular a los servicios y ceremonias de las agrupaciones estudiadas, previa autorizacién. El tra~ bajo con las iglesias pentecostales siempre se lievé a cabo con el consenti- miento de sus miembros, las autoridades o dirigentes de la congregacion. Aunque estudios valiosos sobre agrupaciones religiosas se han hecho mediante la investigacién encubierta (por ejemplo, Whitehead, 1974 y Zaretsky y Leone, 1974), me queda claro que el investigador que pretenda ser un miembro de la agrupacién dificulta la recoleccién de datos por me- dio de entrevistas estructuradas y cuestionarios con preguntas especificas, los cuales, en fin, fueron métodos de investigacién utilizados con frecuen- cia durante este estudio. Tampoco trabajé de manera individual. Desde el principio fui apoyado por alumnos de licenciatura que luego elaboraron proyectos de tesis. Esto me confirié grandes ventajas porque los grupos religiosos desconfian de una persona que asiste asiduamente a los cultos de otros grupos religiosos. Esta desconfianza puede significar un obstdculo ‘Cuando mencioné a un grupo de pastores de la Iglesia Apostélica de la Fe en Cristo Jestis reunidos en el Centro Cultural Mexicano (una institucién de preparacién pastoral de la asociacién religiosa) la presencia de investigadores que estudiaban grupos religiosos sin revelar su identidad como académicos pretendiendo ser miembros potenciales, los dirigen- tes religiosos reaccionaron con profunda indignacién: “Peto esos estudios son equivocados, porque no pueden preguntarnos lo que realmente significan nuestras acciones, sino que s6lo dicen lo que creen haber entendido. Nosotros no tenemos por que mentiries a ustedes. tor qué deben ustedes mentirnos a nosotros?” Entiendo que hay grupos religiosos que no permiten la presencia de un investigador externo que no es un creyente, siendo ésle et contexto donde se ha Itevado a cabo la investigacién encubierta con buenos resultados para os propésitos del cientifico. Afortunadamente siempre encontré una actitud abierta hacia la investigacién de las ciencias sociales en las agrupaciones pentecostales que aceptaron ser estudiadas. Si alguna agrupacién se oponia, no era estudiada. Hubo muchas iglesias de donde escoger, por lo que no tuve que imponer mi presencia o la de mi equipo a una congregaciGn de creyentes. Barker (1985, 1994, 1995) ha discutido ampliamente los proble- mas éticos de la investigacién sobre religiones minoritarias, sea encubierta o no.