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Relación de Logística y la Movilización con la

Economía de Defensa Integral

La Seguridad de la Nación venezolana está fundamentada en el


desarrollo integral y en la corresponsabilidad entre el Estado y sociedad Civil,
condiciones que promueven el goce y ejercicio de los derechos y garantías
en los ámbitos económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y
militar, correspondiéndole al Fuerza Armada Nacional como expresión militar
del poder nacional en Venezuela, garantizar la independencia, soberanía
nacional y el respeto a los más sublimes principios y valores expresados en
el preámbulo y texto de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela como son el establecimiento de una sociedad democrática,
participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural, que consolide la
libertad, la independencia, la solidaridad, el bien común, la integridad
territorial, la convivencia, el imperio de la ley y el mantenimiento de la paz.

La Fuerza Armada Nacional como parte esencial e indisoluble del


Poder Público Nacional, basada en los intereses y objetivos nacionales
establecidos para el cumplimiento de las políticas correspondientes a la
defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la
participación activa en el desarrollo integral del país.

El concepto integral de Seguridad y Defensa es mandato


constitucional aprobado mediante consulta electoral, libre y soberana. Este
mandato está contenido en el Artículo 322 de la Constitución Nacional, y
señala lo que sigue:

La seguridad de la Nación es competencia esencial y


responsabilidad del Estado, fundamentada en el desarrollo integral
de ésta y su defensa es responsabilidad de todos los venezolanos y
venezolanas; también de las personas naturales y jurídicas, tanto de
derecho público como de derecho privado, que se encuentren en el
espacio geográfico nacional.

Referida la carta magna de la República en cuanto a la seguridad de la


Nación, es preciso hacer referencia a lo dispuesto en la Ley Orgánica de
seguridad de la Nación la movilización esta definida en el art. 28 como:

…el conjunto de previsiones y acciones preparatorias y ejecutivas


destinadas a organizar el potencial existente y convertirlo en poder
nacional, abarcando todos los sectores de la Nación tanto públicos como
privados, para hacer más efectiva, armónica y oportuna la transición de una
situación ordinaria a otra extraordinaria

De igual manera tomando como referencia y considerando lo


dispuesto en el articulo. 29 de la referida ley, donde considera el Origen legal
de la movilización, cual está dada:

…a un decreto de estado de excepción, donde el Presidente o Presidenta


de la República podrá ordenar la movilización total o parcial en cualquiera
de los ámbitos que establece la Constitución y las leyes respectivas, en
todo o en parte del territorio. La movilización de la Fuerza Armada Nacional
se regirá por las disposiciones que sobre ella establezca la ley, sin que sea
necesario decretar el estado de excepción.
El reglamento respectivo dispondrá las medidas necesarias para la
preparación, movilización, aplicación eficiente del poder nacional y
desmovilización.

La preciso el resaltar que la máxima autoridad que dirige la


movilización es el Presidente o Presidenta de la Republica asistido en esta
actividad por el Consejo de Defensa de la Nación, los Ministerios y demás
organismos involucrados.

Es de hacer notar que Los gastos a que dé lugar la movilización se


consideran inherentes a la seguridad y defensa de la Nación, donde el
Presidente o Presidenta de la República adoptará las medidas que crea
conducentes para adecuar el presupuesto de gastos a las circunstancias de
excepción, de conformidad con las leyes, donde los planes de movilización
serán elaborados por los organismos involucrados de acuerdo a la
orientaciones suministradas por la máxima autoridad de la República.

De igual manera la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación en su


artículo 3 dice:

…es el conjunto de sistemas, métodos, medidas y acciones de defensa,


cualesquiera sean su naturaleza e intensidad, que en forma activa formule,
coordine y ejecute el Estado con la participación de las instituciones
públicas y privadas, y las personas naturales y y jurídicas, nacionales o
extranjeras, con el objeto de salvaguardar la independencia, la libertad, la
democracia, la soberanía, la integridad territorial y el desarrollo integral de
la nación.

Una vez conocido lo concerniente a la movilización y defensa integral,


pasaremos a la Logística, y tomaremos como referencia lo mencionado
en el concepto estratégico militar de la Fuerza Armada Nacional que
dice:

La relación entre el Estado y los sectores productivos del país agrega un


mayor alcance y oportunidad a las actividades logísticas de la Fuerza
Armada Nacional, alineando las necesidades generales y específicas, con
el empleo, el desarrollo propio y el de la Nación. En tal sentido es
necesario la consolidación de la doctrina logística conjunta, cuyas acciones
estarán orientadas hacia el incremento contínuo de la interoperabilidad,
compatibilidad básica entre los Componentes y economía de escala,
fortaleciendo y desarrollando la cultura organizacional del mantenimiento y
la innovación en todos los niveles.
El Sistema Logístico estará sustentado en la integración, permitiendo
articular o conciliar las necesidades del sector defensa, con el
mantenimiento y desarrollo de la capacidad operativa, con una visión
integral de los procesos de adquisición de sistemas de armas, equipos e
infraestructuras necesarias, dando prioridad a la industria nacional y a la
promoción y fomento de cooperativas que satisfagan las necesidades de la
institución.

Conociendo lo que es la movilización y la logística y lo relativo a la


seguridad de la Nación es preciso relacionar lo concerniente a la economía
de defensa, considerando que los cambios producidos en el orden
internacional sobre el papel del estado y del gobierno en la estrategia de
desarrollo de las naciones ha producido la adaptación del gasto público y
por ende vinculado con esto, el gasto militar.

Parafraseando a Vera N., el cual menciona La importancia que reviste la


seguridad de la nación justifica principalmente el gasto militar a través del
gasto militar, el cual se debe observar en varias dimensiones como Factores
internacionales, Amenazas, desarrollo nacional, Demanda de bienes
sociales, Condicionantes socio-políticas, adelantos tecnológicos y Factores
históricos y ambientales.

De igual manera el referido oficial Considera a las actuales tendencias


de gasto militar, la precisión de contar con fuerzas armadas que permitan, a
nivel regional y nacional enfrentar las amenazas en forma conjunta, con la
suficiente capacidad disuasiva, razonable de las actuales necesidades y
medios para enfrentar los nuevos escenarios.

Otros autores definen y enfocan la economía de defensa como es el caso de


Viñas A. el cual dice:

La Economía de la Defensa es una rama especializada del


conocimiento económico, aplicado éste a una actividad estatal
concreta y que utiliza planteamientos interdisciplinarios. El ámbito
amplio de sus preocupaciones puede resumirse como sigue:
• El estudio de los efectos económicos de los gastos de
Defensa.
• El análisis de las relaciones entre el sector de la Defensa y
el sector civil del sistema económico.
• La administración de los recursos destinados a cubrir la
necesidad colectiva que la Defensa Plantea.
• La distribución de recursos entre los componentes de las
Fuerzas Armadas.
• La gestión económica en tiempos de emergencia o, incluso,
de guerra, en lo que se comprende también la preparación ante
dichas eventualidades.

Un campo amplio y complejo camino se puede decir que la actividad


de Defensa, demanda la preparación de actuaciones operativas, concurre
una pluralidad de necesidades que entran en conflicto, lo que plantea el
problema económico por excelencia, es decir, el de la asignación de recursos
escasos susceptibles de ser empleados para dar satisfacción a exigencias
alternativas.

Citando lo que refiere Vera N. que refiere:

Aplicada esta perspectiva, tradicional, a la Defensa, se plantean en ésta


como cuestiones específicas las siguientes:

a) Determinación de la necesidad de «seguridad», bien colectivo que se


obtiene como fin de la actuación en materia de Defensa. Esta sería la
contrapartida del problema de la producción y encierra la definición del
grado de cobertura deseable de dicha necesidad.
b) Determinación del volumen de recursos que deban asignarse a la
Defensa, en detrimento de otras utilizaciones: problema de la
asignación.
c) Determinación de quienes sean los beneficiarios de los gastos de
Defensa, teniendo en cuenta que éstos no sólo contribuyen a reforzar
las posibilidades de obtención del bien colectivo «seguridad», sino que
encierran muchas otras repercusiones adicionales.

En este ámbito la cuestión esencial que se suscita es la de cómo


utilizar lo más adecuadamente posible los recursos asignados a la Defensa
para alcanzar el más elevado nivel de seguridad. por lo que se debe
relacionar la preparación del sistema económico para hacer frente a
situaciones de emergencia o de guerra y la gestión del mismo en ésta.
Considerando lo anteriormente expuesto se puede decir que la
economía de la Defensa no cabe excluir las relacionadas con la anticipación
del tipo de gestión del sistema económico necesaria para hacer frente a
situaciones de emergencia. De la misma forma que las Fuerzas Armadas
(con su planificación material que absorbe cuantiosos recursos económicos)
se preparan para evitar que se produzca un fallo de la disuasión ante
amenazas exteriores, hoy se considera que existe una previsión específica
de los requerimientos de la Defensa en el plano económico que abarca
numerosos aspectos y que constituye una parte esencial de este
conocimiento especializado.

Parafraseando lo que el autor refiere se puede mencionar la


Economía de la Defensa se descompone, pues, en dos grandes campos:

a) Análisis de las repercusiones económicas del mantenimiento de un


dispositivo militar permanente, en acelerado proceso de innovación y
renovación tecnológicas que origina una apelación cambiante, pero
intensa, a la base industrial y económica del país.
b) Análisis de las medidas y planeamiento específicos para hacer frente a
condiciones de emergencia y crisis, incluida una eventual situación de
guerra esta es, pues, sólo una parte de la moderna Economía de la
Defensa y para determinar su operatividad hemos aún de introducir
nuevas precisiones.

Analizando lo anteriormente se puede inferir que la economía de


defensa tiene que evaluar dos situaciones:
a) Determinación de contingencias ligadas a la aparición de crisis.
b) Inicio de un conflicto armado.

Es necesario hacer resaltar que la defensa económica y planificación,


están íntimamente relacionados dentro de la defensa económica, teniendo
en consideración y que no se trata de militarizar la política económica del
País o Nación, si no es que preciso entender que la Defensa Económica
debe ligarse a escenarios de crisis que puedan significar de alguna manera
amenaza a la seguridad, a la defensa y a la integración.
Considerando lo anteriormente mencionado es necesario especificar
que la política de defensa debe considerar tres aspectos fundamentales:
a) Necesidad de asegurar el abastecimiento, tanto individual como colectivo.
b) Utilización económica de la capacidad de producción que no esté
directamente relacionada con las anteriores actividades.
c) Mantenimiento, en el más amplio grado posible, de los principios
esenciales que informan el ordenamiento económico de las sociedades
democráticas, compatibilizándolo con las medidas de intervención y de
gestión apropiadas para hacer frente a las contingencias externas.
Naturalmente no es posible crear capacidades productivas o distributivas
pensando en las que pudieran ser necesarias frente a escenarios de crisis.

De lo anteriormente señalado se desprende que el potencial


productivo de la Nación, y que se dispone en tiempos de normalidad y
puede ser reorientarlo para hacer frente a situaciones de emergencia, por lo
que hay que considerar tres variables que se mencionan a continuación:

1. Establecimiento de un conjunto de prioridades para el aprovisionamiento


de los mecanismos de disuasión.
2. Determinación de la mejor utilización posible de la energía y materias
primas para la producción de bienes esenciales asignables a la Defensa
y al abastecimiento de la población.
3. Reducción del consumo privado suntuario o menos esencial con el fin de
liberar capacidad productiva para otras finalidades más apremiantes.

Los escenarios que más habitualmente se contemplan son aquellos


que se refieren a: Conflictos de países suministradores, Cambios que
reduzcan la capacidad o voluntad de suministro de proveedores extranjeros,
Alteraciones en las rutas de transporte como consecuencia de conflictos más
o menos localizados.
En fin, la planificación de la economía de Defensa se orienta por la
necesidad de preservar en la más amplia medida posible las estructuras y
procesos internos, lo que se extiende también a la economía y a las
implicaciones económicas del mantenimiento de un dispositivo de disuasión.
Es determinante el precisar que definir la política de seguridad debe
estar orientado, estrictamente por consideraciones defensivas, sino que es
preciso orientarla también frente a las emergencias a las acciones de
Protección Civil y Administración de Desastres, al mantenimiento de las
funciones estatales y gubernamentales en situaciones de emergencia de otra
índole.
La importancia de los aspectos económicos en la Defensa Nacional
hace, en efecto, interesante distinguirlos claramente frente a los restantes,
que son competencia de Protección Civil o de la Defensa Integral. La
planificación de la política de Defensa, y su apoyo desde el punto de vista
económico, cualesquiera que sean sus manifestaciones, no puede obviar
eventuales supuestos de la aparición de amenazas que puedan afectar la
seguridad, la defensa y la integración.
Es necesaria la consolidación de la doctrina logística conjunta, cuyas
acciones estarán orientadas hacia el incremento continuo de la
interoperatividad, compatibilidad básica entre los componentes y economía
de escala, fortaleciendo y desarrollando la cultura organizacional de
mantenimiento y la innovación en todos los niveles.
El sistema logístico estará sustentado en la integración, permitiendo
articular o conciliar las necesidades del sector defensa, con el mantenimiento
y desarrollo de la capacidad operativa, con una visión integral de los
procesos de adquisición de sistemas de armas, equipos e infraestructuras
necesarias, dando prioridad a la industria nacional y a la promoción y
fomento de cooperativas que satisfagan las necesidades de la institución.
Las personas naturales y jurídicas, tanto de derecho público como de
derecho privado que se encuentren en el territorio nacional, están en el deber
de prestar su colaboración y facilitar la movilización militar.
La movilización del personal profesional, técnico, empleados y obreros
de empresas de servicios o industrias que interesen a la defensa militar,
como parte de la defensa integral de la Nación, queda a cargo de la Fuerza
Armada Nacional, por intermedio del Estado Mayor Conjunto del Comando
Estratégico Operacional y prestarán sus servicios donde las circunstancias
así lo exijan.

Bibliografía

Ley Orgánica de Seguridad de la Nación. Última consulta 8/7/2010: 14:25


hrs. http://web.laoriental.com/Leyes/L035M/L035MT1Cap0.htm.

Referencia electrónica http://www.manuales-pdf.com/movilizacion-y-logistica-


nacional/ ultima consulta 8/7/2010 14:35 hrs.

Referencia electrónica
http://www.acapomil.cl/investigacion/boletines/boletin_2000/01_Articulos
_Economia/01_Art%EDculos_Ecomomia_Defensa.htm. Última consulta
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Referencia electrónica
http://www.cepc.es/rap/Publicaciones/Revistas/3/REPNE_037_035.pdf.
Última consulta 8/7/2010 15:15 hrs