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“DERECHO PREHISPÁNICO ” ESCUELA DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA DEL NORTE DE MÉXICO ARQUEOLOGÍA DE MÉXICO II

“DERECHO PREHISPÁNICO

ESCUELA DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA DEL NORTE DE MÉXICO

ARQUEOLOGÍA DE MÉXICO II DR. EMILIANO GALLAGA M. ALUMNA: WENDY MARISOL DOMÍNGUEZ PALACIOS

INTRODUCCIÓN

El Derecho Prehispánico es un tema interesante para abordar, que sin embargo, se ha visto relegado desde mi punto de vista al ámbito jurídico, por obviedad esto es así, quién si no los juristas pueden estudiar y entender mejor la normativa que existió en las culturas indígenas antes de la llegada de los conquistadores españoles. Aún en ésta tesitura se puede observar que muchos de los conocimientos sobre dichos regímenes jurídicos, provienen de las investigaciones arqueológicas, históricas, e incluso etnográficas, pues en algunos casos siguen vigentes ciertas normativas, que imperaban antes de la Conquista.

Tenemos conocimiento de la existencia de normas jurídicos y de ciertos sistemas legales, gracias a la existencia de Códices, algunos prehispánicos, otros elaborados durante y después del proceso colonizador. Además, de la tradición oral, pues muchas de las legislaciones no fueron sujetas a plasmarse en documentos, otras tantas eran consuetudinarias, claramente instauradas, acatadas y que estaban bien establecidas en la conciencia colectiva. Por otro lado, se conocen a través de los cronistas hispanos, o bien, por los propios indígenas que transmitieron e incluso escribieron su conocimiento sobre la normativa, la mayoría a petición de frailes. Incluso, por desgracia muchos de los recursos materiales donde se encontraban inscritas las leyes fueron mandadas destruir, perdiéndose así grandes fuentes de información. Es ahí donde la Arqueología encuentra un buen yacimiento de investigación, puesto que en la búsqueda de información, de entender los modos de vida, la organización, que tuvieron las culturas y su desarrollo, pues es necesario entender que vivieron bajo un sistema de reglas para que pudiera subsistir.

La existencia primero de pequeñas comunidades, donde existía algún tipo de igualdad entre las personas, hasta llegar a la conformación de grandes Estados, bien organizados, lo cual se pudo lograr gracias a la existencia de una economía fuerte, y por supuesto a un régimen jurídico existente. En el cual la normativa jurídica y moral, que a menudo se concebían en una sola, incluso iban de la mano con la religión estatal, hacían posible la convivencia, con una rigidez tal, que debía ser cumplida bajo pena de castigo severo; y que obligaban al sujeto a cumplir con las obligaciones en las cuales le competía acatar, esto incluso por la distinción de clases sociales existentes en su grupo.

¿QUÉ ES EL DERECHO PREHISPÁNICO?

Marco Antonio Pérez de los Reyes, lo define como “el conjunto de normas, instituciones y principios filosófico-jurídicos que regularon a los pueblos autóctonos de América”. En esta definición estamos hablando de un sistema jurídico, criterio que no siempre ha sido compartido por los autores de la materia. Pues para algunos no existía Estado en la época prehispánica, sin embargo, contra esa opinión cabe observar que los pueblos prehispánicos como se señaló en la introducción, se agruparon en sociedades organizadas de algún modo y generaron civilizaciones de gran alcance como el caso de los zapotecas, mayas, mexicas, entre otras, que fueron organizaciones sociopolíticas complejas.

Esta discusión es debido a que se ha visto el Derecho desde el punto de vista tradicional que es el romano-europeo-occidental, donde todo lo que no encuadre en ese sistema no es visto como algo digno de llamarse “Derecho”, pero dejando fuera la concepción romanista clásica, el que estas culturas difieran en su estructura, postulados y sistemas legales, del tradicional romano, no implica que no hubieran sido capaces de crear sus propias instituciones acordes con su manera de ver la vida, de ordenarla y de tener un sistema que regulara a sus habitantes, todo en pro de una vida en común.

Y si se habla de Derecho en concreto que es fácil de definir, y que es su esencia, entonces se puede señalar que en la clásica definición del mismo, considera a éste “un conjunto de normas impero-atributivas que regulan la conducta social del individuo”. Por lo que las culturas prehispánicas si cumplen con cada uno de los elementos contenidos en dicha definición.

Como lo señala Rafael Rojina Villegas, “no existe sociedad sin Derecho, aun cuando el mismo en sus orígenes más rústicos aparezca confundido con elementos místicos y religiosos”. (Marco Antonio Pérez de los Reyes, op.cit., p.60)

El mismo Rojina Villegas, señala que debemos considerar la existencia del Derecho si se cuentan con ciertos elementos, tales como la existencia de un conglomerado humano, una entidad de poder o de decisión general, y que las decisiones que esa entidad tome sean coercitivas. Por lo que los pueblos prehispánicos por ejemplo, en la sociedad mexica se dan esos tres elementos, por lo que se puede afirmar la existencia de un orden jurídico.

Los cronistas españoles al referirse a las costumbres de los pueblos conquistados, describen a detalle la vida jurídica, dando así testimonio de la existencia de un Derecho Prehispánico, así como en algunos códices como el Mendocino, el Quinatzin, Nuttall, donde se habla de castigos, penas, los aspectos jurisdiccionales, entre otros.

LIMITACIONES Y CRONOLOGÍA

El estudio del Derecho Prehispánico presenta algunas dificultades, tales como que se requiere el análisis de especialistas de diversas áreas, como el historiador, el arqueólogo, el antropólogo, que en muchas ocasiones se encuentran fuera del alcance del jurista; por lo que debe de haber un diálogo entre todos ellos. Otra de las limitaciones es el manejo de las lenguas, el conocer las lenguas originarias es necesario a fin de poder hacer una buena interpretación de los vestigios encontrados, o del material con el que se cuente. Por último el estudio de las fuentes formales, pues fueron principalmente los españoles quienes dejaron por escrito la existencia de fuentes jurídicas. Pues se consideraron que la mayoría eran consuetudinarias, y que, salvo el caso en el que se atribuye a Nezahualcóyotl como ser el artífice de unas 80 leyes, de las cuales apenas la mitad se conocen hoy, y que son citadas por los historiadores de origen indígena como Fernando Ixtlilxóchitl, no existen mayores testimonios impresos del contenido de dichas normas.

En muchas ocasiones lo que se describió fue con el afán en el caso de los frailes como Bernardino de Sahagún, Motolinía, para efectos de lograr una evangelización, otros como Bernal Díaz de Castillo, que como conquistador lo que lo motivó fue el deseo de destacar sus hazañas frente a los indígenas. Con excepción de Cortés que estudió Derecho, los cronistas no eran juristas, y de ahí puede provenir su imprecisión al describir los sistemas jurídicos existentes a la llegada de los españoles. Por lo que es menester tomar con cuidado las fuentes que se utilizan para su estudio. Pero aún y con todas esas imprecisiones se puede contar con buena información que sirve como análisis, además de los nuevos descubrimientos arqueológicos, el estudio de estelas, el análisis de la pictografía entre otros, como la Arqueología Histórica. Además de la necesidad de entender que cada sistema jurídico se dio en los parámetros propios de cada cultura, por lo que no es factible compararlos pues vivieron circunstancias y hechos propios del marco específico en que se desenvolvían.

Por otro lado, la temporalidad establecida para estos efectos, es para el periodo Clásico y Posclásico, donde se desarrollan culturas tan importantes como la Mexica y Maya, pues mientras en el periodo Clásico, (100 a.C.-850 d.C.), florecen las grandes culturas bajo el poder de una teocracia, para luego ser reemplazada por un fuerte grupo militar que teminó apoderándose del control político. En el Posclásico (850- llegada de los españoles), es el tiempo de la transición de la teocracia a los gobiernos militaristas. Es importante señalar que dicha temporalidad varía de acuerdo a cada cultura, pero en la generalidad vivieron los mismos periodos sólo con ciertos años de diferencia.

Debido a la gran cantidad de información y a la diversidad de culturas de las cuales se puede encontrar información. Para efectos del presente trabajo, sólo se hablará de las más prominentes y de ciertas áreas del Derecho, ya que abarcar cada una de las áreas tendría que realizarse un trabajo mucho más amplio y concienzudo, para lo cual se requiere mayor cantidad de tiempo y estudio.

DERECHO MAYA

Los mayas fueron una civilización de las más importantes de Mesoamérica. Se trata de un pueblo distribuido en una amplia zona geográfica. Que va desde parte de los estados del sur de México, abarcando Guatemala, Belice, parte de El Salvador y Honduras.

Entre las fuentes clásicas para el estudio del Derecho Maya como menciona Guillermo Floris Margadant, se encuentran los Códices, como el de Dresde, Matritense o el Parisinus, los libros del Chilam Balam, Popol Vuh, entre otros.

El Derecho Penal era muy severo. El procedimiento penal era ante sólo una instancia, ya fuera ante el Batab o el Ahau, según el delito que se hubiera cometido en la aldea o en la ciudad. No cabía pues la apelación. Con una sola autoridad se llevaba a cabo todo el proceso y se emitía sentencia, absolutoria o condenatoria, y se expresaba de viva voz. El proceso se desarrollaba en la plaza pública.

Había responsabilidad colectiva de toda la familia en caso de daño en propiedad ajena, pero se distinguía entre delito doloso (por lo general, castigado con pena de muerte), y el delito culposo (con reparación del daño o indemnización).

Por ejemplo, en caso de adulterio cometido por la mujer, el marido podía optar entre la muerte de ella o la de su amante, entonces la pena consistía en atar a un poste al o los condenados y se les dejaba caer una roca para aplastarlos, o se les otorgaba el perdón, pero con repudio a la mujer y el divorcio.

Por delitos de violación y estupro, la pena era de muerte por lapidación, para el homicidio era la muerte, la muerte se llevaba a cabo de la misma manera en que se había cometido el homicidio, pero si el homicida era un menor se le aplicaba la esclavitud a favor de la familia de la víctima. También merecía pena de muerte el incendiario o el que se dedicaba a prostituir mujeres.

Respecto al robo, si se realizaba por primera vez, el ladrón era perdonado, pero si reincidía caía en esclavitud, a favor de la víctima a la cual había robado. Si el robo lo cometía un noble, además se le dejaba marcado de por vida la cara con una navaja de obsidiana, desde la frente hasta el mentón.

No existía la prisión como pena y sólo se detenía al posible delincuente atándole las manos y colocándole un aro en el cuello.

En algunos casos la pena capital fue ejecutada mediante ahogamiento en el cenote sagrado. Un hecho de que las casas no tuvieran puertas sugiere un alto grado de honradez.

DERECHO MEXICA

Una de las culturas más estudiadas y con mayor información es sin duda la mexica o azteca. Es por lo tanto, una de las más reconocidas pues a la llegada de los conquistadores era el pueblo que tenía la hegemonía, y por lo mismo, fue el más conocido estudiado por los europeos. De ahí que en muchas ocasiones cuando se estudia el derecho prehispánico sólo se hace referencia al caso de los mexicas, sin tomar en cuenta a otros pueblos que también tenían un gran acervo jurídico.

En el caso de los mexicas, sus fuentes de información son amplias y variadas, tales como los Códices, los hay anteriores o posteriores a la conquista española. Algunos de ellos son el Códice Mendocino, que incluye por ejemplo, algunos datos sobre el Derecho Procesal y

Penal, la Matrícula de Tributos que nos da datos sobre el Derecho Fiscal, Códice Quinantzin que habla sobre delitos y sus penas, obras de historiadores indígenas como Fernando de Alva Ixtlilxóchitl o Fernando de Alvarado de Tezózomoc, así como las diversas crónicas europeas.

Además de la Arqueología, que en todo momento, con sus investigaciones y descubrimientos, va dando nuevas bases al conocimiento del México prehispánico, además del análisis comparativo de algunas comunidades de origen indígena del Valle de México, que aún conservan muchas de sus antiguas costumbres prehispánicas.

Al ser uno de las culturas más estudiadas se puede encontrar una gran cantidad de información sobre el sistema jurídico, así como saber que fue uno de los más completos en su proceso y organización.

DERECHO PROCESAL

El procedimiento era oral, pero se levantaba un testimonio de todo lo actuado a manera de expediente, cosa que podemos observar hoy en día en nuestro actual sistema judicial mexicano. Este expediente quedaba en poder del juzgado, como un archivo judicial. La duración máxima de un proceso era de 80 días, tal y como lo menciona Ignacio Burgoa, los casos más graves eran resueltos con mayor prontitud, y con menos recursos de defensa para el acusado.

La carga de la prueba era para el acusador, la prueba podía ser testimonial, confesional, presuncional o documental, en ocasiones se aceptaban los careos, la inspección ocular y la reconstrucción de hechos. Interesante mencionar que todo esto se lleva a cabo hoy en día en cualquier procedimiento judicial.

Las audiencias podías ser públicas o privadas, a decisión de los jueces, ya existían los días y horas hábiles. Existía la apelación.

Se conocían las cárceles de madera, a manera de palomares, llamadas telpiloyan, o también llamadas cuauhcalli, y allí entraban los condenados a muerte o a al sacrificio. Por último el petlacalli, donde estaban los presos por faltas leves, generalmente castigados con trabajos.

DERECHO PENAL

Existía una gran variedad de delitos, era muy severo también en su aplicación. Incluso se pueden tipificar dichos delitos, tal y como lo hace Sergio García Ramírez. Clasificándolos en delitos contra la seguridad del Imperio, como la traición al soberano, el espionaje, la rebelión, la hechicería, donde la pena consistía en la confiscación de bienes, la esclavitud del inculpado, muerte por golpes o lapidación.

La embriaguez también era castigada, sin embargo, el pulque podía ser administrado con autorización del juez o ancianos, en fiestas se podía consumir, pero si un plebeyo se embriagaba se le quemaba el pelo públicamente, se le demolía su casa o perdía sus bienes. En el caso de un noble se le condenaba al destierro o a la muerte, si se había alcoholizado dentro del palacio. Así de severas eran las penas.

La homosexualidad era un delito grave, se le podía empalar. El lenocinio, el aborto era castigado con pena de muerte para la mujer y los que la ayudaran, el adulterio, era castigado con muerte de la adúltera y su amante, envolviéndolos en un petate atados y ahogándolos en la laguna.

La riña y las lesiones generaban una indemnización, la violación, estupro e incesto, merecían la pena de muerte.

El robo de 20 mazorcas por hambre se perdonaba, pero si se excedía o reincidía se castigaba con esclavitud o pena de muerte.

El fraude o abuso de confianza tenían como pena la esclavitud, el parricidio o filicidio, era castigado con la pena de muerte.

Al exhibicionista, se le castigaba con prisión, y 100 azotes con tiras de fibra de maguey.

Se castigaba igual al delincuente y a sus cómplices, si se trataba de un noble el castigo era más severo. La prostitución femenina no era castigada, sin embargo, la masculina sí.

La pena de muerte se aplicaba por ahogamiento, ahorcamiento, lapidación, agotamiento, apaleamiento, degollamiento o desgarramiento del cuerpo.

CONCLUSIONES

A pesar de haber hecho un esbozo del Derecho Prehispánico, y sólo de dos de las culturas mesoamericanas más importantes. Nos permite concluir que fueron Estados perfectamente organizados bajo un régimen legal estricto, del cual todos sus habitantes eras conscientes de su cumplimiento, y de su posible castigo al no dar cumplimiento con sus obligaciones. En sí es visible la fuerza coercitiva del Estado. Lo que generó también un fuerte dominio del gobierno sobre la población. Una gran estructura y diferenciación social, incluso en las penas, pues no se aplicaba de igual manera para plebeyos que para nobles. Es manifiesta la potestad del Estado en todos sus actos y como regula la conducta de los individuos en cada uno de los aspectos de su vida cotidiana. En éste caso se vio grosso modo el Derecho Procesal y Penal de dos grupos, el mexica y el maya. Un tema importante de seguir abordándose y digno de estudiarse con una perspectiva más arqueológica, pero siempre con la ayuda de los especialistas del Derecho y de otras disciplinas agregadas.

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