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La fraternidad como espacio natural de crecimiento vocacional “Como elegidos de Dios, vestíos de la misericordia
La fraternidad como espacio natural de crecimiento vocacional “Como elegidos de Dios, vestíos de la misericordia

La fraternidad como espacio natural de crecimiento vocacional

“Como elegidos de Dios, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión” (Col 3,12)

  • 1. INTRODUCCIÓN

La fraternidad como espacio natural de crecimiento vocacional “Como elegidos de Dios, vestíos de la misericordia

“La vida de fe y el testimonio son cruciales. Testimoniar conjuntamente la felicidad de seguir juntos a Jesús y la riqueza de esta elección. Es fundamental que, al abrir las puertas a los jóvenes, nos puedan hallar “en familia”, puedan constatar la acogida entrañable, la bondad y la hospitalidad; que experimenten y saboreen una rica vivencia comunitaria, donde se demuestra el afecto, se posibilite el diálogo y la expresión de todos, se cuide a los enfermos y mayores. Porque al hacerlo anunciamos a Quien todo lo hace posible; Aquel que nos convocó y nos envió a la misión de servirle, anunciarle y amarle en cada persona y testimoniar con gran energía su Resurrección.”

  • 2. CANTO: Tú rostro buscaré Señor

Tu rostro buscaré, buscaré Señor. Y de Ti solamente me saciaré. Mis hermanos verán que yo soy feliz y los jóvenes sabrán que eres Tú el amor

  • 3. SALMO 62: Impactados por el amanecer de Dios en nuestras vidas

ANT. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo. Mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua

¡Ojalá que mis ojos se mantengan siempre abiertos al misterio de tu presencia que ilumina interiormente a todos los seres!.

¡Ojalá mi corazón descanse y eche raíces en ese amor tuyo que de todo me hiere!. ¡Mi vida entera llegue a ser alabanza de tu misericordia y mis manos se eleven en plegaria esperándolo todo de tu abundancia!.

Aquí estamos, Señor Jesús: juntos en tu búsqueda. Aquí estamos con el corazón en alas de libertad. Aquí estamos, Señor, juntos como amigos, juntos. Tú dijiste que estás en medio de los que caminan juntos.

Es bueno, Señor, entrar en la aventura de manos dadas. Es bueno para que nadie se quede perdido en el camino. Es bueno, Señor, compartir ilusiones y esperanzas. Es bueno, Señor, dejarse guiar por la presencia de tu Espíritu.

Nos has dado un deseo. Has puesto alas al corazón y queremos, como en bandada, alzar gozosos el vuelo. Nos has dado un deseo: el de buscarte, el de tender a ti como busca la flor al sol, y el agua el mar inmenso.

Aquí estamos juntos y queremos cortar amarras como Abraham aquí estamos y buscamos una libertad interior, para que las cosas, las ideas, los sentimientos ... no nos hagan poner la tienda sobre la arena del desierto.

Caminamos hacia ti, subimos cansados tu montaña. Sabemos que la ascensión es dura pero el grupo nos aguanta. Sabemos que Tú te das en lo alto, en lo de arriba. Sabemos que vale la pena subir y encontrarte.

Buscamos, Señor, el manantial de nuestro río. buscamos, Señor, la vida que alimente y anime nuestra vida. Buscamos, Señor, la raíz, la razón de nuestra existencia. Buscamos, Señor, el amor, la fuerza para amar.

ANT. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo. Mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua

ANT. Piedra preciosa es la unidad en una comunidad. Señor, enséñanos a amar

Señor, te pedimos un Instituto de Hermanos

preparado para los nuevos tiempos, con conciencia de su identidad, consagrados y consecuentes con sus compromisos, para descubrir la grandeza, la belleza y la profundidad de tu rostro.

Soñamos con jóvenes y salesianos consagrados que vivan su vocación bautismal en la Iglesia, y que quieran abrirse a la dulce y apremiante llamada de Dios, para comprometerse en el servicio de los pobres.

Queremos abrir nuestras comunidades a los jóvenes que quieran profundizar su experiencia espiritual y su discernimiento vocacional para tener una mejor comprensión de nuestra misión.

Apostamos por ofrecerles un espacio adecuado para vivir sus inquietudes y conocer mejor quiénes somos.

En el silencio de la noche invitamos a los jóvenes a sentir la serenidad y la paz regalada de Dios, para hacer visible, a través de las acciones educativas y pastorales, nuestra vocación al servicio del hombre y de la Iglesia.

ANT. Piedra preciosa es la unidad en una comunidad. Señor, enséñanos a amar

  • 4. LECTURA: Mt 9, 35-38

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio

del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; roguen al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.”

Palabra del Señor

  • 5. REFLEXIÓN PERSONAL

  • 6. CANTO: Me has seducido, Señor

...

(Kairoi)

  • 7. ORACIÓN DE LOS FIELES

Envía, Señor, a la Iglesia, a nuestro

Congregación...

jóvenes entusiasmados con el proyecto de vida

evangélica que Tú y don Bosco nos proponen. Roguemos…

Para que revisemos nuestras actitudes y motivaciones y sepamos acoger a jóvenes con inquietudes vocacionales en nuestras comunidades. Roguemos ...

Pidamos las vocaciones como don de gracia: “Pedid insistentemente a Dios que se digne acrecentar vuestro Instituto y lo haga fructificar de día en día” Roguemos…

Para que en nuestro servicio vocacional se manifieste calidad en el modo de animar y promover las vocaciones y demás ministerios en la Iglesia. Roguemos…

Por nosotros, para que tengamos fe en los jóvenes y les ayudemos a lo largo del camino de su proceso vocacional superar actitudes de juzgar, criticar y condenar. Roguemos…

8. ORACIÓN:

Señor Jesús, que la esperanza de tu Reino seduzca a los jóvenes hasta el fondo de su ser. Que pongan sus pies donde Tú pusiste tus pasos, comulgando con tu vocación y tu destino. Haz que como servidores, lleven tu presencia a otros jóvenes y hermanos. Envíanos, Señor, jóvenes capaces de seguirte. Así sea.