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Heidegger y la exégesis de Hölderlin de Paul de Man

Por Mauricio Vargas

Paul de Man (Amberes 1919, New Heaven 1983) pública en 1983 su texto BLINDNESS AND INSIGHT : essays in the rhetoric of contemporary criticism (De Man, BLINDNESS AND INSIGHT : essays in the rhetoric of contemporary criticism 1983)a partir de conferencias realizadas en 1971; este mismo texto sería traducido y publicado en español en 1991 bajo el título Visión y Ceguera (De Man 1991). La edición que tomaremos como fuente se basa en la edición original en inglés de la Universidad de Minnesota 1 . Sumariamente podemos decir que la obra presenta doce ensayos y dos apéndices que si bien se emparentan con el tema de teoría literaria y el concepto de krisis no responden a un hilo conductor formal específico y de ello el propio autor da cuenta cuando en el prólogo sostiene la falta de sistematicidad de la obra. Cabe mencionar que esta obra fue publicada en vida de Man, cosa muy distinta a lo que sucedió con The Rhetoric of Romanticism (1984), The Resistance to Theory (1986) y Allegories of reading : figural language in Rousseau, Nietzsche, Rilke, and Proust (1990) tod as publicadas póstumamente, que no contaron con autorización por parte del autor . Como dato interesante el autor dejó bien organizado su material por temas, fechas y autores según da cuenta el Guide to the Paul de Man Papers (Papers 2015) elaborado por la Universidad de California.

Pasemos a considerar algunos de los elementos del texto "Heidegger y la exégesis de Hölderlin".

No es un secreto el importante recurso intelectual y conceptual que fue la obra de Hölderlin para Martin Heidegger. La potencia poética que representa Hörderling brindó elementos de abordaje filosófico a Heidegger no sólo desde la profundidad de los elementos conceptuales de la obra poética sino desde la recuperación de conceptos fundamentales ligados al mundo antiguo y a la ruralidad alemana. No en vano Heidegger se referiría a Hölderlin como El poeta de Poetas(Hölderlin y la esencia de la poesía 1989). Inveterados conceptos como Tierra, Cielo, Mortales y Divinos tienen su conexión profunda con la poesía de Hölderlin y ello es posible entenderlo a plenitud si tomamos en cuenta la exégesis de la obra de Hölderlin llevada a cabo por el filósofo. En su célebre texto Construir, habitar, pensar Heidegger expondrá con toda claridad las necesidades intrínsecas de unidad de estos cuatro elementos de cara a la formulación de un modelo de habitar que está en sintonía con el construir material y reflexivo.

Paul de Man reconoce el influjo de Hölderlin en la obra de Heidegger pero encuentra que deben pensarse algunos matices. A de Man le interesa abordar el método exegético llevado a cabo por el filósofo alemán toda vez que Heidegger

1 En Colombia no se encuentra la edición en español publicada por la Universidad de Puerto Rico y el texto que se consigue en internet para descarga en formato pdf se encuentra mutilado en más del 50%. Sin embargo contrasté las versiones en español e inglés allí donde fue posible.

realiza una interpretación profunda y permanente de la obra del poeta 2 . Un punto definitivo con el que de Man se enfrenta tiene que ver con las ediciones de la obra de Hölderlin comoquiera que este punto constituye la puerta de entrada para una correcta comprensión del ideario del poeta. De Man recuerda, especialmente, las acuciosas ediciones de la obra de Hölderlin llevadas a cabo por Hellingraph pero mantiene que para una correcta interpretación de la obra del poeta se hace necesario consultar los múltiples matices que se presentan en sus borradores y notas, cosa a la que la edición de Hellingraph no presta atención. El interés académico por el legado de Hölderlin produjo que en el siglo XX aparecieran ediciones comentadas como las de Friedrich Beissner, llamada también edición Stuttgart, acompañada de estudios detallados de notas, apuntes, análisis métricos y estudios comparativos. Esta edición es en cuanto a profundidad la mejor obra realizada sobre el poeta.

En un análisis filológico que toma en cuenta la edición Stuttugart, Paul de Man reconoce algunas de las principales omisiones o equívocos en los que incurrió Heidegger durante su lectura de Hölderlin. La tergiversación o reemplazo de algunas palabras como es el caso de Entwächst (lo que crece) por "entwacht" (lo

que despierta) en el poema "Como en un día de fiesta"

poniendo en riesgo la correcta interpretación del poema. En este caso en particular las ediciones Sttutgart y Hellingraph mantuvieron la palabra "entwächst" sobre la base de la reiteración en más de siete oportunidades del término en la obra de Hölderlin en tanto Heidegger se mantuvo en el significado de "lo que despierta". 4

da un giro al significado

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De Man sostiene entonces que la decisión arbitraria de Heidegger por usar ciertas palabras o giros semánticos de la poesía de Hölderlin obedece más al interés del primero por ajustar la poesía del segundo a sus conceptos filosóficos que al abordaje riguroso que impone un trabajo de esta naturaleza. En palabras de de Man, los postulados de Heidegger estuvieron encaminados a hacer hablar al poeta bajo las necesidades filosófico-estructurales del filósofo de Friburgo. De Man incluso enfatiza su punto y sostiene: "To accept this poetics is to accept its consequences" (De Man 1983, 249). Aceptar los contenidos poéticos de la obra es aceptar de suyo (y acometer) las consecuencias, necesarias de ser preciso, del conjunto poético. Así por ejemplo, notorio es el descuido de Heidegger acerca de la condición mental del poeta cuyos estados emocionales y momentos de irritación afectaban la íntegra comprensión de su poesía; al menos así debe intuirse cuando Hörderlin firma un poema de mayo de 1748, con su alter ego, Scardanelli. A de Man le perturba que exista un criterio de revelación autorreferencial en la apropiación de la poesía de Hörderlin por parte de Heidegger. Para este, Hölderlin representa la encarnación de la poesía por antonomasia y la tal poesía es la

2 Heidegger comentará la obra de Hölderlin en varios artículos, especialmente en Aclaraciones a la poesía de Hölderlin (1981), Sendas perdidas (1950), Los himnos de Hölderlin “Germania ” y “El Rin” (1980) y Hölderlin y la esencia de la poesía (1981) 3 Si bien tenemos una traducción de este poema (y unos pocos más) en la selección de ensayos Aclaraciones a la poesía de Hölderlin (Heidegger 2005), en adelante tomaremos la edición bilingüe de Ediciones 29 (Hölderlin 1977) por ofrecer un mayor rigor filológico toda vez que el traductor coteja en la página opuesta el texto original en alemán. 4 Las ediciones en castellano no precisan este matiz aunque los textos de Alianza y Ediciones 29 ofrecen traducciones distintas de esta palabra ("le despierta" y "lo nacido", respectivamente)

representación absoluta del Ser. Sin embargo, y este es el punto nodal de la interpretación demaniana, la revelación del Ser que se da a través de la poesía puede resultar indiferente o cuando menos no consciente para el poeta con lo cual se hace necesario que exista un otro que de cuenta de la parusía del Ser. Con este movimiento el metafísico se presenta no sólo como un exegeta de la presencia poética del Ser, sino que además sirve como intérprete de la presencia del poeta.

Es pues este giro el que atribula a de Man ya que Heidegger pareciera imponerse sobre Hölderlin al sostener la necesaria presencia de la metafísica para la apropiación y correcta comprensión de la poesía de Hölderlin. "They [los poetas] say the truth but without knowing it, and this truth is apparent only to the meta- metaphysician" (De Man 1983, 250) Nombrar la verdad es condición natural del verdadero poeta pero dicho nombramiento puede resultar "inconsciente" para él; de lo que sigue que un ejercicio de concientización de la verdad sólo es posible bajo la inspección crítica de los filósofos. En el Epílogo a "¿Qué es Metafísica?" (Heidegger 2003), Heidegger expondrá claramente este aspecto al sostener que "el pensar esencial ayuda como un simple insistir en existir, en la medida en que en la insistencia se enciende algo similar a ella, sin que ésta pueda tan siquiera saberlo o tener algún poder sobre ello." (Heidegger 2003, 59) Tal pensar esencial es el tributo básico de la poesía cuando la tarea de enunciación (revelación) se aviene a un hacer verdaderamente poético. Heidegger ha privilegiado a Hölderlin no porque sea la esencia de la Poesía (1989, pág. 20), nada más alejado de la realidad; Heidegger escoge a Hölderlin justo por el hecho de que su poesía "mantiene la determinación poética de poetizar con la esencia de la Poesía". Tal empresa se encuentra vehiculizada por la Palabra que es, de lejos, la mayor y más precisa herramienta con que cuenta el hombre histórico para dar apertura al Mundo.

Así entonces en la palabra poética se dan cita las potencias que hacen posible el acceso a lo ente y al Ser. Sólo que para efectos del pensar metafísico la existencia de tal conexión entre la palabra poética y la verdad queda constreñida al papel pasivo del simple existir en la verdad del ser. Un movimiento de desvelamiento que acaece sólo en la medida en que el poeta lo nombra pero que requiere de la reflexión para su explicitación. "El pensar del ser protege a la palabra y, en esa tutela, cumple su determinación y su destino" (Heidegger, ¿Qué es metafísica? 2003, 60) recabará Heidegger. Así pues el pensador acometerá una empresa doble: por un lado expondrá el ser pero a su vez protegerá la palabra. La metafísica en su búsqueda por desentrañar el ser y la nada dará cuenta del primer aspecto, mientras que paralelamente en la custodia de la palabra el pensador tendrá las herramientas para acceder a los arcanos de la verdad de tal suerte que su condición de finitud (su ser) podrá aspirar a entenderse en términos de lo trascendente (el Dasein) "el propio ser es finito en su esencia y sólo se manifiesta en la trascendencia de ese Dasein que se mantiene fuera, que se arroja a la nada". (Heidegger, ¿Qué es metafísica? 2003, 40)

Llegados a este punto bien podemos señalar el interés de Heidegger por remarcar la importancia de la palabra como el punto de encuentro entre el poeta y el pensador; pero, subsecuentemente, un punto de intersección que es a su vez su

punto de desencuentro pues el pensador dice (nombra) el ser, en tanto que el poeta nombra lo sagrado. Si como vimos anteriormente es la Palabra aquella que atraviesa la historia del hombre y de paso es la única condición propicia para que el hombre sea, al pensador le corresponde dilucidar desde la metafísica las condiciones que hacen posible entender la totalidad del Ser; punto de arribo si tomamos como presupuesto que la pregunta por el Ser en tanto pregunta por la Verdad toma en cuenta no sólo la existencia del Ser-ahí (Dasein) sino que además coliga la presencia de lo ente (la cosidad), mientras que paralelamente se traza la pregunta por la nada. De este movimiento reflexivo brota la intelección por (y sobre) el Ser. Caso contrario debemos entender en la poesía, terreno en donde el poeta, a través de la Palabra, muestra lo esencial de la Divinidad. Heidegger remarca un pasaje de Hölderlin en donde este señala: "Muchas cosas ha experimentado el Hombre;/ A muchas celestiales ha dado ya nombre/ Desde que somos Palabra-en-diálogo/ Y podemos los unos oir a los otros." (Citado por Heidegger en Hölderlin y la esencia de la poesía, pág. 26). Para Heidegger el aspecto de "Palabra-en-diálogo" pone en discusión el hecho cierto de que el hombre es tal en virtud de la Palabra; y es justo desde la palabra, que además ahora es palabra en diálogo -tal como canta el poeta-, cuando el hombre nombra la divinidad, que es como decir, accede a ella, pero a la vez instaura la temporalidad del mundo (su movimiento histórico) en un juego de acaeceres entre la enunciación y el reconocimiento del mundo. "Desde que la Palabra le aconteció ese fasto de ser diálogo vienen a palabra los dioses, y aparece Mundo" (Heidegger, Hölderlin y la esencia de la poesía 1989, 27)pues la condición necesaria para que opere la palabra-en-diálogo es aquella en donde los dioses, nombrados ya por la Palabra, acceden a entrar en diálogo con los hombres. De esta suerte la palabra en tanto vehículo de nombramiento de lo ente y de lo divino, es recurso recíproco de mortales y divinos constatando la concomitancia de ambos a través de la Palabra. En este momento se hace necesario recordar que el nombrar no es sólo ponerle nombre a las cosas; el nombrar es acceder a la esencia de lo nombrado y en esa medida el nombramiento es una fundación, a lo cual Heidegger se referirá cuando dice: "Poesía es, pues, fundación de la palabra por la boca" (pág. 30)

La poesía de Hölderlin le habla descarnadamente a la Verdad en su potencia iluminadora. Así lo intuye Heidegger y de ello saca cabal provecho para su sistema de pensamiento; sin embargo es al seno de la interpretación poética en donde debemos, primero, y antes que todo, hallar este sentido sobre lo originario, y no allende las premisas exógenas de filosofías y metafísicas. De Man encuentra que por esta vía es poca la comprensión a cabalidad de la obra poética y en su lugar termina alzándose una visión instrumental del recurso literario. Dejar hablar la obra debe estar por encima de las intenciones argumentativas.

Esto podemos verlo más claramente en el poema "Retorno al país, a los míos" (Hölderlin 1977, 293). De Man subraya particularmente dos pasajes de este poema que merecen una especial dedicación.

"¡Verdaderamente, esta es mi patria, el suelo patrio! Lo que busca, aquí está y sale a tu encuentro."

"Sin embargo, el mayor de los bienes, el tesoro que custodia el arco sagrado de la paz, está reservado a jóvenes y ancianos."

El "Lo" del segundo verso alude a la potencia del Ser que permaneciendo y existiendo se arroja al encuentro del hombre. El poeta prevé la presencia de algo superior y opera dejándolo en tensión para que sea el hombre quién descubra aquello que le sale al encuentro. De igual manera en los versos 3 y 4 el mayor de los bienes, lo intuido, se coloca en el lugar de custodio de lo sagrado y de nuevo la intervención del hombre se presenta como una disposición al descubrimiento.

Como corolario a esta anticipación, a esta epifanía, Hölderlin en su poema "Como en un día de fiesta" (Hölderlin 1977, 329) sellará el proceso así:

"Pero ahora despunta el día. Lo esperaba y lo vi llegar. ¡Que esta visión sagrada inspire mi verbo! Pues la Naturaleza, más antigua aún que las edades y más grande que los dioses de Oriente y Occidente, ahora se despierta con un fragor de armas

"

De Man interpreta estos versos como el tránsito del error de la noche a la claridad de la mañana; un momento en el que las dudas se despejan y el hombre en su potencia se ve asaltado por la presencia de la Verdad, del Ser. La verdad revestida de Naturaleza que transita en el Tiempo más allá de las contingencias históricas de hombre.

A de Man le asalta la duda de porqué Heidegger precisa de Hölderlin para

formular sus pensamientos. Se le figura que para Heidegger resulta provechoso recurrir ex profeso a la poesía de Hölderlin para darle mayor peso a sus argumentos; pareciera como si en medio de la complejidad de sus asertos Heidegger reclamara un testigo que diera cuenta de que lo que habla es

verdadero, o si no verdadero en un sentido positivista, al menos inteligible desde

el punto de vista humano. Aún así de Man insiste que el foco del problema está en

otro lugar: preservar el momento de verdad. Terreno de preocupación en la historia del pensamiento, de Man cree que la tarea de Heidegger es conseguir un

aliado que permita darle continuidad a su idea sobre la Verdad del Ser. Entretanto

la poesía de Hölderlin bien puede ser ese mecanismo de legitimación que daría

cuenta del hallazgo. O al menos así se intuye en un poema como "El Ister" (Hölderlin 1977, 421) del que de Man considera es la puerta de entrada del poeta en los arcanos más profundos del Ser.

Otro de los motivos que colocan a Heidegger tras el rescate de Hölderlin tiene que ver con asuntos políticos derivados de cierto sentimiento nacionalista. O al menos así se entiende cuando al fragor de la II Guerra Mundial tanto ciudadanos como pensadores tomaron partido. Para el caso de Heidegger el poeta de las Elegías ofrecía todo un arsenal de buena poesía nacionalista que exaltaba los valores tradicionales del pueblo y la tierra germana. En este punto de Man cree que los argumentos podrían distraer el enfoque analítico de la relación entre Heidegger y Hölderlin y en tal sentido argumenta que el motivo de fondo por el cual Heidegger

rescata el legado de Hölderlin se basa en que Heidegger intenta retomar al poeta con argumentos que en apariencia parecieran similares pero que vistos con mayor detalle muestran marcadas diferencias. El caso más patente lo podemos encontrar en el concepto de Naturaleza al que Heidegger apela como elemento crítico de su análisis sobre el Ser pero que en Hölderlin adquiere un matiz diferente. El análisis que ofrece de Man sobre este tema se centra en demostrar que el pasaje de "Como en un día de fiesta" al cual aludimos anteriormente la Naturaleza allí planteada es la que enseña al poeta a acceder a lo maravillosamente omnipresente; un concepto tal de Naturaleza tiene que ver con una inmersión en las fuerzas de lo natural ligadas a la experiencia epifánica de la palabra poética y por esa vía acorde con la visión romántica que inspiraba a los poetas del XIX. Sin embargo Heidegger creyó encontrar en este pasaje la cercanía de la poesía de Hölderlin con el concepto de Dios y de paso con la categoría metafísica del Ser. Mientras el poeta aludía a la expectativa por lo trascendente de la Naturaleza (¡Que esta visión sagrada inspire mi verbo!), el filósofo encontró argumentos para acercar tal palabra poética con el momento del nombramiento de lo divino. De esta manera los momentos de revelación de la verdad del Ser entran en contradicción entre lo que expresa el poeta y lo que infiere el filósofo. De Man señala que la intención de Heidegger estuvo por encima de las precisiones filológicas necesarias en las comprensión de un texto literario; operó el interés por la demostración de un aserto de naturaleza externa, más que la correcta identificación de la precisión textual. El hombre del poema se expresa bajo la pura intención de sublimidad e intercambio con la Naturaleza en una suerte de autorreconocimiento de la finitud y el yerro. Para Heidegger en cambio la epifanía del poeta ausculta la esencia del nombramiento de lo divino y en esa medida el Ser participa de la Totalidad de la Verdad: dos miradas que se distancian exponencialmente.

Bibliografía

De Man, Paul. Visión y Ceguera. Rio Piedras: Universidad de Puerto Rico, 1991. . BLINDNESS AND INSIGHT : essays in the rhetoric of contemporary criticism. Minnesota: University of Minnesota, 1983.

Papers, Guide to the Paul de Man. «Online Archive of California.» Online Archive of California. Jeffrey Atteberry. 30 de Octubre de 2015. http://www.oac.cdlib.org (último acceso: 11 de Abril de 2017).

Heidegger, Martin. Aclaraciones a la poesía de Hölderlin. Traducido por Helena Cortés y Arturo Leyte. Madrid: Alianza, 2005.

. Hölderlin y la esencia de la poesía. Barcelona: Anthropos, 1989.

Hölderlin, Friedrich. Hölderlin Poesía Completa. Traducido por Federico Gorbea. Barcelona: Ediciones 29, 1977.

Heidegger, Martin. ¿Qué es metafísica? Traducido por Helena Cortés y Arturo Leyte. Madrid: Alianza, 2003.