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aplicarlos conforme a las leyes naturales.

Pero si se ignora la
significacin oculta de los trminos -por ejemplo, Ares se distingue de Aries y se aproxima
a Arles, Arnet y Albait-,
calificativos extraos empleados a propsito en la redaccin de tales obras, hay que temer
no comprender nada o
dejarse confundir infaliblemente. No debemos olvidar que se trata de una ciencia esotrica.
En consecuencia, una
viva inteligencia, una memoria excelente, el trabajo y la atencin ayudados por una
voluntad fuerte no son en
absoluto cualidades suficientes para esperar convertirse en docto en la materia. Se
engaan -escribe Nicolas
Grosparmy- quienes imaginan que hemos escrito nuestros libros para ellos, cuando, en
realidad, 1os .hemos escrito
para arrojar fuera a todos aquellos que no son de nuestra secta.5
Batsdorff, al comienzo de su tratado 6 , previene caritativamente al lector en estos trminos:
Todo hombre prudente
-dice- debe, en primer lugar, aprender la Ciencia, si puede; es decir, los principios y los
medios de operar, en .lugar
de emplear totalmente su tiempo y sus bienes... As, pues, ruego a quienes lean este librito
que den fe a mis palabras.
Les digo, pues, una vez ms, que jams aprendern esta ciencia sublime a travs de los
libros, y que no puede
aprenderse ms que por revelacin divina, por lo que se llama Arte divino, o bien por
medio de un buen y fiel
maestro, y como hay muy pocos a quienes Dios haya hecho esa gracia, tambin hay pocos
que lo enseen.
Finalmente, un autor annimo del siglo XVIII 7 da otras razones de la dificultad que se
experimenta al descifrar el
enigma: Mas he aqu -escribe- que la primera y verdadera causa