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LA CORONA DE NUESTRA FE

(1 CORINTIOS 15.1-28, 32b-34, 58)


Pastor Juan Carlos de la Cruz V.

“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”. v.34.b
1
Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en
el cual también perseveráis; 2por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois
salvos, si no creísteis en vano.
3
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros
pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a
las Escrituras; 5y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6Después apareció a más de 500
hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7Después apareció a Jacobo;
después a todos los apóstoles; 8y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9Porque yo
soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la
iglesia de Dios. 10Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para
conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 11Porque
o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.
12
Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros
que no hay resurrección de muertos? 13Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo
resucitó. 14Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.
15
Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo,
al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. 16Porque si los muertos no resucitan,
tampoco Cristo resucitó; 17y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.
18
Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. 19Si en esta vida solamente esperamos en
Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.
20
Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.
21
Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los
muertos. 22Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 23Pero
cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
24
Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda
autoridad y potencia. 25Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos
debajo de sus pies. 26Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte. 27Porque todas las cosas las
sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se
exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. 28Pero luego que todas las cosas le estén sujetas,
entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo
en todos.
De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos
resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?
30 ¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?
31 Os aseguro por la gloria que de vosotros tengo en Cristo Jesús Señor nuestro, que cada día muero.
32 Si como hombre batallé en Efeso contra las bestias, ¿qué me aprovecha?
32b
…Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos. 33No
erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. 34Velad debidamente, y no
pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.
Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?
36 Necio, lo que tú siembras no revive, si no muriere antes.
37 Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que ha de ser, sino el grano desnudo, ya sea de trigo,
o de otro grano;
38 mas Dios le da el cuerpo como Él quiere, y a cada simiente su propio cuerpo.

1
39 No toda carne es la misma carne; pues una carne es la de los hombres, y otra carne la de los
animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves.
40 También hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; mas ciertamente una es la gloria de los
celestiales, y otra la de los terrenales.
41 Una es la gloria del sol, y otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas; porque una
estrella es diferente de otra en gloria.
42 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levantará en
incorrupción;
43 se siembra en deshonra, se levantará en gloria; se siembra en flaqueza, se levantará en poder;
44 se siembra cuerpo natural, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo natural, y hay cuerpo
espiritual.
45 Y así está escrito: El primer hombre Adán fue hecho un alma viviente; el postrer Adán un
espíritu vivificante.
46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo natural; luego lo espiritual.
47 El primer hombre, es de la tierra, terrenal; el segundo hombre que es el Señor, es del cielo.
48 Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.
49 Y así como hemos llevado la imagen del terrenal, llevaremos también la imagen del celestial.
50 Mas esto digo, hermanos; que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la
corrupción hereda la incorrupción.
51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados.
52 En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y
los muertos serán resucitados sin corrupción, y nosotros seremos transformados.
53 Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido
de inmortalidad.
54 Y cuando esto corruptible haya sido vestido de incorrupción, y esto mortal haya sido vestido de
inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.
55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
56 El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.
57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
58
Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor
siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

PROPOSICIÓN
“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”.

INTRODUCCIÓN
El escenario de fondo a la resurrección, la doctrina que representa la corona de nuestra fe, fue uno
de tensión, discusiones, discursos, aclaraciones, milagros, etc. El colmo de todo fue la vergüenza que
Jesús hizo pasar a los maestros del pueblo con la respuesta a la pregunta sobre a quien pagar los
tributos. Los seguidores del Maestro no habían entendido ninguna de las enseñanzas de Jesús sobre la
muerte y resurrección de Cristo hasta que todo aconteció. Una vez muerto el Cristo todos pensaron que
sus esperanzas de restauración del reino habían sucumbido y fenecido. No bastaron las enseñanzas
textuales del Maestro sobre el particular, nadie había entendido lo que el quería decir con aquello de
que resucitaría al tercer día. Aquel sábado de recogimiento, aquel día de reposo fue el más anormal de
todos para los seguidores del que se decía ser el Mesías. El que había enseñado tantas maravillas,
aquel que había hecho historias sin precedentes había fenecido al igual que todos los que habían
venido. Las esperanzas de restauración del reino se pusieron oscuras. Había unos seguidores tristes y
dolidos aquel día de reposos. Había mucho dolor en María, las demás seguidoras de Jesús y de los
discípulos. Aquella pascua no sería olvidada jamás por aquellos seguidores del Mesías. Todo
aparentaba sombrío. ¡Cuánto dolor!

2
Cunado hablamos del hecho histórico de la resurrección, la corona de la fe cristiana, estamos
hablando de un hecho trascendental que o bien sea es el fraude mas grande y sofisticado de la historia
o es el hecho mas fantástico y sobrenatural de la historia humana.
Hay tres credenciales básicas en la historia de Jesús, de los cuales, si alguno de ellos sucumbe,
sucumbe todo el cristianismo, a saber: 1) El impacto de la vida de Jesús sobre la historia, 2) el
cumplimiento de las profecías en su persona, 3) la resurrección de entre los muertos.
Si se pudiera negar la resurrección, el cristianismo no tendría razón de ser. El cristianismo
permanece en pie o cae con la resurrección. Esta doctrina no es un asunto de mera discusión teológica,
sino un asunto de vida o muerte para la fe cristiana. Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos,
que mañana moriremos.
En la historia de Jesús todo armoniza perfectamente, lo extraño hubiera sido si Cristo se hubiera
quedado en la tumba. Todo su mensaje, las profecías y su obra habrían fenecido si el no hubiera
resucitado, conforme a las escrituras.
La primera multitud que se convirtió al cristianismo se convirtió en un mensaje sobre la
resurrección.
El meollo del mensaje apostólico era exactamente la resurrección de Cristo y la esperanza de la
resurrección de los cristianos. El cristianismo no tuviera nada que ofrecer si no fuera la esperanza
de resurrección y vida.

La resurrección enfatiza cinco grandes realidades:


1) Explica la muerte de Jesús,
2) Confirma y completa las profecías sobre la primera venida, al igual que da paso al flujo normal
del plan de Dios en la historia, según las profecías.
3) Anticipa la venida del E. S. y la expansión de la fe cristiana.
4) Preanuncia la segunda venida de Cristo como rey.
5) Nos anima en la esperanza de vida.

Nuestra fe no avergüenza, por el contrario, nos trae esperanza de vida eterna.

“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”.

UNA EXPLICACIÓN GENERAL DEL PASAJE


La carta de Pablo a los corintios, principalmente, no es una carta doctrinal, sino una carta de
corrección de conductas personales y de la iglesia; no obstante y por ello, debe contener doctrinas en si
misma. Esta carta de Pablo, aunque es dirigida a la iglesia, no es como la que escribió a los Gálatas, o
a los efesios o a Timoteo. En aquellas, el contenido es puramente doctrinal, en esta es correctivo. Pero
la conserjería y la corrección no ocurren separadas de la doctrina, por tal razón, la carta a los corintios
tiene un alto contenido doctrinal práctico.
Este capitulo 15 de primera a los Corintios es la defensa mas abundante en las escrituras
sobre la doctrina de la resurrección. Es una apología a favor de tal doctrina, y en oposición a las
falsas enseñanzas de algunos que estaban introduciendo doctrinas malditas, quizás públicamente y
encubiertamente en la iglesia sobre el particular que nos atañe. El apóstol esta haciendo una referencia
abundante y marcada sobre la predicación apostólico-cristiana y su mensaje. Si se quiere un resumen
del contenido del evangelio de Cristo, helo aquí. En este pasaje (versos 1 al 11), a grueso modo,
encontramos las evidencias que podían ser comprobadas sobre la doctrina de la resurrección,
entre las cuales tenemos: 1) la enseñanza universal de la iglesia (vv.1, 2), 2) el testimonio de las
Escrituras (vv.3, 4), 3) la prueba del testimonio de la basta nube de testigos oculares que aun vivían
en el entonces (vv.5-7), 4) el testimonio del mismo Apóstol Pablo (vv.8-10), y 5) el mensaje apostólico
común (v.11). Cabe mencionar aquí que las variaciones del verbo resucitar ocurren unas 20 veces en
todo el capitulo.

3
El verso 12 da testimonio de la falta de fe de algunos que se llamaban creyentes, en los cuales,
quizás, pesaban más las influencias filosóficas anteriores del dualismo griego o el saduceísmo judío.
El dualismo griego, que dominó la mayoría de las escuelas filosóficas, que consideraba el universo
como dos realidades mezcladas, lo material y lo espiritual, en donde lo material era contrario a lo
espiritual, el epicurianismo y el estoicismo son corrientes que enfatizan una de las realidades en contra
de la otra. El platonismo, etc. están dominados por esta concepción dual del universo. Los saduceos
eran una corriente judía influenciada por esta filosofía que mezclaban los conceptos fundamentales del
judaísmo con el dualismo griego, y habían llegado a negar la realidad espiritual futura para los seres
humanos.
En Corinto había algunos que superponían sus concepciones filosóficas por encima de los
fundamentos de la fe cristiana. En este capitulo el apóstol Pablo está atacando tal herejía, ya que ellos
habían llegado a la conclusión de que no había resurrección, al igual que creían que los judíos
saduceos.
En los versos del 13 al 19 Pablo resume seis consecuencias desastrosas en caso de que la
resurrección no sea una realidad. Encontramos entonces: 1) La predicación de Cristo seria un absurdo
(vv.13), 2) la fe en Cristo seria inútil y vana (v.14), 3) todos los testigos y predicadores de la
resurrección serian mentirosos (v.15), 4) nadie seria redimido del pecado y la fe seria una farsa
(v.17), 5) no habría esperanza para los cristianos ya fallecidos (v.18), y 6) los cristianos seriamos las
personas mas dignas de lastima del universo (v.19).
Los versos siguientes continúan dando evidencias y razones teológicas y practicas sobre la realidad
de la resurrección. En el v.20 hay una afirmación de la doctrina como base para nuestra fe. Se trae a la
memoria la analogía de Adán y Cristo, el primero como el representante en la carne, el pecado y la
muerte de la raza humana, y el segundo como el dador de la vida y la resurrección.
El v.23 habla del orden de la resurrección, dando por sentado la inerrancia de la doctrina de la
resurrección. El orden es el siguiente: 1) Cristo, 2) las primicias, 3) todos los que son de Cristo –los
verdaderos cristianos, estos últimos en su venida. Las primicias representan a aquellos que ya han
resucitado, o que resucitaran antes de la resurrección final.
Los vv.24 al 28. Nos relatan el estado final de las cosas bajo el dominio y control de Dios el Padre,
en el cual, incluso Cristo, estará sujeto al Dominio eterno del Padre. Todo esto luego de que la muerte
sea derrotada y sometida por completo (v.25).
Los versos 29 al 32 son una ilustración de lo impregnado de tal esperanza en las culturas paganas.
Los versos 35 al 56 nos ilustran la forma de la resurrección. Ilustran la manera como sucederá la
resurrección propiamente dicho. Podríamos decir que nos hablan de la mecánica de la resurrección.
Los versos 34, 57 y 58 nos refieren las recomendaciones y mandamientos del apóstol Pablo a los
creyentes para asegurarnos de que no hemos creído en vano.

“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”.


No se puede hablar de resurrección sin hablar de nacimiento, vida, obra y muerte. Aquí no hablaremos
ni del nacimiento, ni de la vida ni la obra de nuestro Señor. Tampoco pretendemos hablar
abundantemente de la doctrina de la resurrección misma; nuestro marcado interés en esta mañana es
indagar sobre las implicaciones de creer la doctrina que representa la corona de la fe cristiana, la
resurrección de Jesús y la postrera resurrección de los muertos.

ILUSTRACIÓN DE LA BIOGRAFÍA
Toda biografía inicia con los datos de nacimiento, después habla de la vida y obra del biografiado, y
finalmente concluye con la fecha de defunción. Todas son iguales en esto, excepto la de nuestro Señor
Jesucristo que concluye con la resurrección póstume a su muerte en la cruz.

4
LAS DISCUCIONES CIENTÍFICAS SOBRE LA RESURRECIÓN
- El postulado materialista
- El postulado dualista
- El postulado de la falsamente llamada ciencia (gnosis)
- El postulado panteísta y unitarianista.

LAS APLICACIONES EN EL PASAJE


En los vv. 32 al 34 y 58 encontramos las aplicaciones: “Si los muertos no resucitan, comamos y
bebamos, porque mañana moriremos. No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas
costumbres. Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza
vuestra lo digo”. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor
Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del
Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
Encontramos:
1) El consejo a los impíos, los que niegan las doctrinas cristianas: La idea es: está bien, si usted
cree que los muertos no resucitan, que podemos hacer por usted, siga así, viva la vida loca, coma y
beba, goce de los placeres y deseos carnales, y nos vemos mañana, cuando muramos. Pero yo estoy
seguro de que los muertos resucitan, por lo que ya les expuse, basado en mi conocimiento, mi
experiencia y el testimonio de otros cientos de hermanos y hermanas, incluyendo los demás apóstoles
del evangelio que anunciamos.
2) Los mandatos a los creyentes: (a) tenga cuidado, las malas conversaciones corrompen las
buenas costumbres. Tenga cuidado con quien se junta, los herejes no merecen ser nuestros amigos.
Cuidado lo que vemos en la TV, lo que oímos en la radio, lo que conversamos con nuestros amigos,
etc. (b) Velemos debidamente y no pequemos; pues los que viven pecando son una vergüenza, no
conocen a Cristo. (c) En el verso 57 se nos recuerda que debemos agradecer constantemente a aquel
por quien tenemos la victoria. La idea es: cuidado con jactarte porque lo que tienes te ha sido dado, la
victoria es segura porque el esta de nuestra parte para darnos el poder para velar debidamente, para no
pecar, para estar firmes, constantes y en continuo crecimiento en la fe. (d) El v.58 nos trae el consejo
cristiano final: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del
Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. (e) Recordando siempre que
habra grande recompensa y que el trabajo en el Señor no es en vano. Amén.

“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”.

ALGUNAS APLICACIONES A NOSOTROS HOY

¿A cual de los personajes involucrados en la resurrección representas tu hoy?


¿A los perversos que estaban enseñando herejías destructoras en la iglesia, los cuales mostraban
apariencia de piedad pero con sus acciones la negaban?
¿Representas a alguno de los apóstoles que vio a Jesús?
¿O representas a los fieles creyentes que hicieron caso al testimonio de los apóstoles?

Quizás usted diga: Pastor pero yo creo fielmente la doctrina de la resurrección.


Respondo: ¿y por que vives como si no la creyeras?
- ¿Qué estas haciendo en tu vida privada?
- ¿Cómo es tu testimonio público?
- ¿Cómo es tu testimonio privado?
- ¿Con quien te juntas?
- ¿Qué hay en tu vocabulario?
- ¿Qué domina tus conversaciones?

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- ¿Qué tipo de programas estas viendo en la TV?
- ¿Qué tipo de literatura estas leyendo?
- ¿Con que te sueñas?
- ¿Qué calificación piensas que daría Jesús a tu corazón?
- ¿Por qué hay que luchar tanto contigo si en verdad crees las doctrinas cristianas?
- ¿Cuánto creciste en los últimos dos años de creyente?
- ¿Qué se puede decir de tu trabajo en el Señor?, ¿Hay que regarte para involucrarte en el trabajo
del Señor?
- ¿A cuanto ascendieron tus ofrendas y diezmos el último año fiscal?
- ¿Que dicen los que te rodean, tus amigos, tus familiares, etc. de ti?

La fe no es un asunto del intelecto. Cuando afirmamos creer lo que Dios ha dicho acerca de la
resurrección, nunca debemos pasar por alto las advertencias y mandatos sobre como mostramos que
verdaderamente creemos la doctrina de que se habla. Es con nuestros hechos.

“Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos”.