Vous êtes sur la page 1sur 27
ae “ Se, Loo. a ciencia en la historia Traduccién de Eli de Gortari) EL COLEGIO DE MEXICO VAT 905 0200552 ll UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO U EDITORIAL NUBVA IMAGEN INDICE refacio a la primera edicidn © | |. ww ww refacio ala segunda edicidn , =. 7 www oe. BL Prefacio a la tercera edicin. . 2 . 1. v4 PRIMERA PARTE SURGIMIENTO Y CARACTER DE LA CIENCIA I. Introducciin ©. ww, . 3 Aspectos de la ciencia, 39, 1.1 La ciencia como instituci6n . 2 | 2. et 1.2 Los métodos de la ciencila |. 46 Observacién y experimento, 47. Clasificacién y me- dicién, 47. Aparatos, 48. Leyes, hipdtesis y teorfas, 49. El lenguaje de la ciencia, 50. La estrategia de Ja ciencia, 50.’Ciencia y arte, 58 El cientt- fico y el ingenierd, 55. 1.3 La tradicién acumulativa de la ciencia . . 56 La trayectoria del ayance cientifico y téenico, 58. Ei papel de los grandes hombres, 60. 1.4 La ciencia y los medios de producci6n . . . . 61 El caracter clasista de la ciencia primitiva, 64. 1.5 La ciencia natural como fuente de ideas generales G? Materialismo e idealismo, 70. 1.6, Las interacciones de la ciencia y la sociedad . . 72 SEGUNDA PARTE LA CIENCIA EN EL MUNDO .ANTIGUO Introduccién, 79. Las sociedades humanas primitioas: La Edad Patleo- litica. . . . see ee ee 8B 2.1 Los origenes de la sociedad «ww eww. 8 2.2. La base material de la vida ptimitiva toe . 84 Utensilios y herramientas, 84. Vestidos, 86. EL 684 INDICE fuego y el arte de cocinar, 87. Conocimiente de los animales, 88. Arte primitivo, 89. 2.8 La base social de la vida primitiva . El lenguaje, 89. Simbolismo, 91. La vida social pre mitiva, 91.Recoleccién de alimentos y caza, L; divisién del trabajo, 92. Totemismo y magia, 93. : Ritual y mito, 94, 2.4 Los origencs de la ciencia racional . La mecdnica, 97. La clasificacién en la ciencia primitiva, $8. Las sanciones de la tradicién, 99. 2.5 La transformacién del medio ambiente . Utensilios al finalizar la edad paleolitica, 101. Pro: yectiles y maquinas, 102. pe2.6 Las organizaciones sociales y las ideas . ‘ B El hechicero, 105. La teorfa de la magia: los ee piritus, 106. 2.7. Las conquistas del hombre primitivo : Las limitaciones de una economia de cazadores, 108. WI. Agricultura y civilizacién El trdnsito a Ja economia productiva El origen de la agricultura, 110. Oficios agricolas y artes domésticas, 113. El trabajo, 114. La cieneia y los nuevos oficios, 115. La edad neolitica, 116. La formalizacién de la religién, 118. La cultura rural, 119. : $.2 La civilizacion .- Cultura fluvial, 119. Ampliacion de la coord: cién social, 120. El origen de la ciudad, 121. Li evolucién de la vivienda, 123. Templos, di sacerdotes, 123. Servidores de los templos’y artes nos, 124, Sociedades divididas en clases. Esclavos siervos, 125. Comercio y mercaderes, 126. Eid cho y el Estado, 127. 3.8 Las técnicas de la civilizacidn . . El descubrimiento de los metaies; 129. Efectos empleo de los metales, 180. El oficio del forjado: ; 131, Transportes, 132. Los embarcacionés; La rueda. 133. 3.4 El origen de la ciencia cuantitativa. : CAlculo, escritura y ciencia, 136. Nuimeros' ¥ 41 ficos, 137. Matematicas, aritmética y geome! 138. La astronomia y el calendario," 141: La logia, 142. La medicina, 144, ‘La qutinica, tiva, 145. 3.1 INDICE 3.5 Los origenes clasistas de la ciencia primitiva Escribas y trabajadores, 148. Magia y ciencia, 150. 3.6 Triunfos y fracasos de las primeras civilizaciones . ¥stancamiento técnico, 15$. La guerra, 154, El arte militar y Ja técnica: el ingeniero, 155. Comercio e imperio, 156. El imperio y el dios supremo, 157. 3.7 La propagacién de la civilizacién . Los primeros barbaros, 158. La esclavitnd, 159, La _ _ decadencia, 160. 3.8 El legado de la civilizacién primitiva IV. La Edad dé Hierro: la Cultura Clasica . 4.1 Origenes de las culturas de la Edad de Hierro . El impacto del descubrimiento del hierro, 164. La metalurgia del hierro, 165. El hacha y el arado, 167. Navios y comercio, 167. 4.2 Las ciudades de la Edad de Hierro . La polttica, 169. Fl dinero y las deudas, 171. EI alfabeto y la literatura, 173. 4.3 Fenicios y hebreos : La Biblia: la ley y la virtud, V4. El Genesis 175. 4.4 Los griegos . La cultura clasica, 177. Elr nacimiento > de la. ciencia abstracta, 177, Las bases econdémicas de Ja ciudad griega, 179, Arte y dialéctica, 180. La séparacién de la ciencia y la técnica, 181. Arquitectura, 183. Contenido y método en 1a ciencia griega, 184. Las etapas en el desarrollo de la ciencia griega, 185. La ciencia griega primitiva . Naturalismo jénico, 186. Filésofos y sabios, ‘187. EL mundo y sus elementos: “Tales, Herdclito y Empé- docles, 189. Cantidad y numero: Pitdgoras, 191. Las razones y los irracionales, 193. El misticismo ingresa en Ja ciencia, 194. La infiuencia de Pitdgo- ras, 195. Parménides, 196, Los atomos y el vacio: Democrito, 198. La época de Pericles, 199, El triun- fo de Ia geometria, 200. Astronomia esférica, 201. La medicina griega: Hipdcrates, 202. La doctrina de los humores, 204, 4.6 La proeza ateniense . La filosofia social de ‘Atenas, 206. Los fildsofos de la reaccién, 207. Sécrates y la légica, 207, Pla- tén, 209. El idealismo platdnico, 211. La astrologia, 212. La Academia, 213., El platonismo, 214. Aris- 4.5 685 147 152 157 161 163 164 169 178 176 186 206 686 4.7 EL Imperio Alejandrino . 4.8 Roma y la decadencia de la ciencia clasica ; 4,9 El legado del mundo clasico . V. La ciencia en la transicién hacia el feudalismo::. 5.1 5.2 5.3 5.4 INDICE tételes, 214. Clasificacién y ldgica formal, 215: La fisica aristotélica, 216. Las causas finales, 218. El movimiento y el vacio, 218. Biologia: la escala: de la naturaleza, 219. Materia y forma, 220, Sus. tancia y esencia, 221, El hombre y Dios, 221. L; influencia de Aristételes, 223. La ciencia helenistica, 224. La ciudad ‘helenfstics y los imperios macedoénicos, 226. Las filosofias:de. la aceptacién, 227. Desarrollo cientifico,, 228,° Museo de Alejandrfa, 229. Matematicas helenis. pecan helenistica: > anqulmeden, 2 236. Estéticn ¢ hidrostatica, 238. Néiimética, 238. La aurora de la S quimica cientffica, 239. Historia natural, 240. Me: dicina helenistica: Galeno, 240. Obras ptblicas y comercio, 244, Arquitectura, 245, Agricultura, 245. Administracién y legislacién, 245, Decadencia y ocaso, 246. Decadencia econdémica: e intelectual, 247. El misticismo y la religién ‘or- ganizada, 247. Los barbaros, 249. Desaparicién di Ja organizacién y de la técnica, 250. TERCERA PARTE LA CIENCIA EN LA EDAD DE LA.FE Introduccién, 263. El desarrollo de Ja civilizacién después. i de: la:cald: del Imperio Romano . - La transicién al feudalismo, 269, La edad dela fe . : Cristianismo primitivo, 272, Organizacién ele tica, 274. El fin del Paganismo, 275. & Dogma y ciencia . . Phe Ortodoxia y herejfa, 276. La reaccién contra el helenismo . “. La ciencia en Siria y Egipto, 278. El Horecin VIL 5.5 inpIcE de la cultura en la India, 280. Numeros hindues: el cero, 280. La cultura de Bizancio, 281. La trans- misién de Ja cultura clasica, 282. Mahoma y el surgimiento del Islam . El renacimiento arabe, 286. El nuevo impulso a a Ja ciencia cldsica, 287. 5.6 La ciencia islamica . El caracter de la ciencia isldmica, 291. " Matemati- cas, 292, Astronomia, 293. Geografia, 293. Medicina islamica, 294. Optica, 294. El comienzo de ia qui- mica cientifica, 295. El legado de la ciencia isla- mica, 298. 5.7 La decadencia de la cultura islamica . 6.1 6.2 eg 6.5 6.6 6.7 6.8 Ciencia y técnica medievales . La edad del oscurantismo en Europa Occidental . El sistema feudal . . Las poblaciones medievales, 309. La iglesia en la Edad Media. . El advenimiento de los frailes, 313. La escoldstica y las universidades . : El impacto de los conocimientos arabes y griegos, 316..La fe y la razén, 317. La oposicién nominalis- ta, 319. La ciencia’ medieval - Matematicas y astronomia, “322. Limitaciones de la cienciz :acdieval, 323. La concepcién: medieval del mundo, 326. Jerarquia, 327. La trasformacién de la economia medieval por las nuevas técnicas : Arquitectura medieval, "380, Innovaciones técnicas provenientes del Oriente y la China, $30. Las nue- vas guarniciones para las caballerias, 334. Molinos de agua y molinos de viento, 334. El reloj, 336. La _briijula de Jos navegantes, 337. El timén de codaste, 388. La navegacién, 339. Lentes y espe- jJuelos, $39. La pélvora y el cafién, 340. Las con- secuencias cientificas —quimicas y fisicas— de la pélvora, 341, La destilacién y el alcohol, 343. El papel, 344. La imprenta, 345. Los libros baratos, la religidn y el nuevo saber, $45. El desarrollo de Ja ultima fase de la economia me- dieval . . Comercio y matematicas, 348. ‘Arte y ciencia, 349, Los frutos de la Edad Media . oe 687 283 299 304 804 306 311 815 320 328 346 349 VH. La Revolucién Cientifica INDIGE CGUARTA PARTE EL NACIMIENTO DE LA CIENCIA MODERNA: Introduccién, 359. La revolucién cientifica, 361. Las fases principales en Ja transformacién dela” ciencia, 364. 7.1 La primera fase: El Renacimiento (1440-1540) La revolucién humanista en las actitudes y en:lag ideas, 369. Placer, arte y dinero, 370. La unidn intima entre el artesano y el sabio, 371. La exple racién del mundo, 372. 7.2 Arte, naturaleza y medicina . El arte renacentista, 875. Perspectiva y vision 376. Naturaleza y hombre, 377. Medicina renacentista, 378. Los ingenieros: Leonardo da Vinci; 379, ‘Tec: nologia renacentista, 381. Metalurgia y- quimica, ~ $81. Paracelso y la doctrina de los espiritus, 382. 73 Navegacién y Astronomia . . 2 Viajes y‘ descubrimientos, 385. Cristobal Colén el Nuevo Mundo, 886. Efectos econémicos y cien- tificos, $88. La revolucién copernicana;. 390." Las. conquistas del Renacimiento, 392. ‘ 7.4 La segunda fase: La ciencia durante Tas primeras revoluciones burguesas (1540-1650) El avance de la tecnologia, 895. Los altos hornas y el vaciado del hierro, $96. El uso de la hulla 397. Los proyectistas: Simon Sturtevant, 398: nuevos filésofos experimentales, 400. ° Educacid: cientifica: el Gresham Gollege, 402. 7.5 La justificacién del sistema solar. . Uraniemburgo y Tyclio Brahe, 404: Kepler, 405; El telescopio, 406, Galileo Galilei, 407; La caida de los cuerpos: la dinamica, 409. Fisica ‘experim tal, 410, El renacimiento de las matematicas, 4qt Estdtica y dindmica: propiedades primarias:y Se: cundarias, 412. Destruccién de Ja antigua ‘cos! logia, 413. El proceso de Galileo, 413) Ei-magm tismo: Norman y Gilbert, 415, La “mecdnica cuerpo humano, 417. Harvey y la circulacién: sangre, 417. La guimica, 419. 76 La nueva filosofia » : Los profetas: Bacon y "Descartes, 426; EL No Ee INDICE Organum y ¢] Discours de la Méthode, 421. Propie- dades primarias y secundarias, 425. Separacién de religidn y ciencia, 426. La tercera fase: La ciencia alcanza su mayorla de edad (1650-1690) Le Grand Siécle, 450. Fundacién ‘de ‘las sociedades cientificas, 431. Promesas y realizaciones: prime- ros fracasos y éxitos ulteriores, 436, La ciencia se convierte en una institucién, 437. Centros de in- terés en la técnica 440, Robert Boyle, 441. Robert Hooke, 443, 7.8 La formacién de Ja nueva concepcién de] mundo La filosofia corpuscular: Gassendi, 445, Instru- mentos ‘fisicos: lentes dpticos, 446. La dptica de Newton: Ja doctrina de los colores, 447. La luz como corpusculos o como ondas: Huygens, 448. El microscopio: el nuevo mundo de los objcvos pequefios, 448. Et vacio y el bardmetro, 449, Von Guericke y la maquina neumatica, 450. El falso amanecer de la quimica racional, 452. La biologia del siglo xvi, 454. 7.9 La mecanica celeste: La sintesis newtoniana . . Determinacién de la longitud geografica, 456. El cronémetro, 457. Los movimientos planetarios: la doctrina de Ja atraccién, 458. Isaac Newton, 459. E] cdlculo infinitesimal, 461. Los “Principia”, 462. Newton sustituye a Aristéreles: um universo esta- blecido’ frente a un universo afirmado, 464. El prestigio y la influencia de Newton, 467. 7.10 Mirada retrospectiva: El capitalismo y el nacimien- to de la ciencia moderna La unidad de la ciencia en el siglo. XVI, 468. Fe losoffa matematica, 469. La ciencia y los problemas técnicos, 469, La ciencia demuestra su valor, 470. Los antiguos y los modernos, 471, La revolucién intelectual, 472. La ciencia establecida, 476. 7.7 QUINTA PARTE “CIENCIA E INDUSTRIA Introduccidn, 481. Tecnica y ciencia. 483. La Revo- lucién’ Cientifica y la Revolucién Industrial, 184. Fases y aspectos en el desarrollo de Ia industria y la ciencia, 485. 689 444 - (468) 690 {NDICE VIEL. Antecedentes y consecuencias de la Revolucion In- dustrial 6 0 8.1 La pausa a comienzos del siglo xvut (1690-1760) La ciencia se pone de moda en Francia: los filé- sofos, 491. La propagacién de la ciencia en Euro: pa: Prusia, Suecia, Rusia, 492. El establecimiento de la ciencia: la influencia de Newton, 493. Nuevos intereses: la electricidad y la botanica, 494. EL nuevo orden en la filosofia, 495. 8.2 La ciencia y las revoluciones (1760-1830) La Revolucién Industrial, 497. Hulla y: hierro, 498, Mecanizacién de la industria textil, 499. S Capitalismo industrial, 500. Concentracién dela industria, $01. La revolucién en la agricultura, 502, Los creadores de 1a Revolucién Industrial; 503. La mé&quina de vapor, 503. La ciencia ‘en las regiones industriales: la Encyclopédie, 504, Ben: «' jamin Franklin, 505. Las academias desidentes''y ja Lunar Society, 506. La quimica racionaly: la revolucién neumatica, 508. La Edad de la Razén: Joseph Priestley, 509. Antoine Laurent Lavoisier: 512, . s 8.3 La Revolucién Francesa y sus efectos sobre la ciencia Napoleén: patrocinador de Ja ciencia, 515. La Royal Institution: el conde Rumford, 517, La reae~ cign posterior a Napoledn, 518. : 8.4 El cardcter de la ciencia en la Revolucion Industrial 8.5 El tercio medio del siglo xrx (1830-1870) = Los utilitaristas, 524. El advenimiento de’ los. i genicros, 525. El ferrocarril y el buque de Vapor, 526. El telégrafo, 526. La organizacién de la” cien: cia, 528. La Asociacién Britanica para el Progreso. de la Ciencia, 528. Las sociedades cientificas, 53 La ciencia en las universidades, 530. La clase medi y la ciencia popular, 531. 8 6 Los progresos de la ciencia en el siglo xr’. : El triunfo de la quimica, 533. La conservacidn di la energia, 583. La evolucién, 534. El surgimiento del socialismo, 536. Ciencia y cultyra, 537. 8.7 Ef final del siglo xix (1870-1895). we La edad dei acero, 539. El surgimiento, de lava dustria alemana, 539. La indusjria eléctrica, ‘541 Ya medicina cientffica, 541. La carrera por: 1 colonias, 544. INDICE 8 8 La ciencia en la ultima parte del siglo xx. |. La teorfa electromagnética de la luz, 546. La tabla periédica de los elementos, 546. Laboratorios de investigacién, 547, Prepotencia de la ciencia ale- mana, 548, La gran depresién, 548. IX. Desenvolvimiento de las ciencias en los siglos XVHI y KIX 2 ee 90 Introduccién 91 Calor y energia soe ee . oe Evolucién de la maquina de vapor, 555. Caler espe- cifico y calor latente: Joseph Black, 558. James Watt: el condensador separado, 559. Matthew Boulton: la propagacién de la maquina de vapor, 559. La locomotora y el motor marino, 560. Inte- raccién de la técnica y la economia en la Revolu- cién Industrial, 661. Introduccién del calérico, 562. Carnot: la maquina térmica reversible, 563. La conservacién de la energid: Mayer, Joule, Helm- holtz, 564. La energia disponible, 566. La filosoffa de la energfa: Mach, Ostwald y el neopositivismo, 567. 9.2 Maquinaria y metalurgia Fo Los ingenieros, 568. Eficiencia y utilidad: la tur- bina y el motor de combustién interna, 570. Cons- truccién de maquinaria: la méaquina-herramienta, 571. La revolucién en los metales, 572. La edad del hierro, 573, La edad del acero: Bessemer, Sic- mens, Gilchrist Thomas, 574. 9.8 Electricidad y magnetismo . . . | . : Los primeros conocimientos de la electricidad: los efectos de ja friccién, 576. Gray: conductores y no-conductores, 577. Dufay: las dos clases de elec- tricidad, 578. La “botella de Leyden” y el choque eléctrico, 578, Franklin: electricidad positiva y ne- gativa, 579. El pararrayos, 579, Coulomb y la ley de Ja atraccién,, 580. La electricidad animal: Galvani, 581. La corriente eléctrica y la pila: Volta, 581. Electromagnetismo, 583. ¢Descubrimientos ac- cidentales?, 584. Michael Faraday: la induccién electromagnética, 585. El campo electromagnético: Maxwell, 586, Ondas electromdgnéticas, 586. EI retardo en la aplicacién de Ja electricidad, 587. 691 546 BBE 551 554 567 576 9.4 Quimica . 9.5 Biologia iNDICE La luz de arco y Ja dinamo, 588. La descarga’ eléc: trica y la nueva fisica, 591. Fin de Ja alquimia, 592, ‘La indagacién “de los principios quimicos, 598. Doctrina del flogisto,-593: La légica del flogisto, 594. La revolucién neumé- tica: los indomables espiritus silvesires: van. Hel mont, 595. Hales y la manipulacién de’ los Bases; 596, La medicidén rigurosa del peso: la conser vacién de la materia, 596. Joseph Black: cl aire fijo, 597. Joseph Priestley y el descubrimienté. del oxigeno, 597. Derrumbe de la teorfa del flogisto, 598. Los elementos quimicos, 599. Primacia de la quimica, 600. La quimica de la nutricién: yd Ja respiracién, 601. Dalton: la teoria atémica, 601 La cristalografla: Hatiy, 602. La electrolisis: Hum- phry Davy y Faraday, 602. Quimica inorgénica y mineralogia: Berzelius, 602. Quimjca . organica:: Dumas y von Liebig, 608. La ley de Avogadro 604. Moléculas asimétricas: Pasteur, 604. Kekulé y el anillo del benceno: Ja valencia, . 605, Van’. Hoff y Le Bel: Ja estereoquimica, 606. Los’ ‘colo: rantes sintéticos y la industria quimica alemana, 606. La fisico-quimica, 607. El comienzo. de a Dioquimica, 609. L Historia natural y clasificacién: Lintiéo! 613, Ne cesidad de un sistema natural: Buffon, 614. Lo: primeros evolucionistas: Lamarck, 615. La geolo gia especulativa y la creacién, 616. Hutton y sentido comin, 616. Los Principles de Lyell; Carlos Darwin y‘la evolucién organica, 618, seleccién natural, 619. El Origen de las especies Ja controversia sobre la evolucién, - G19.°Nai philosophie, 620. El microscopio: tejidos y-célu 620. La teorfa celular, 621. Fermentacién, 62: Pasteur y la bacteriologia, 622. La enfermeda del gusano dé seda y la teoria de ‘los: gérmene: 624. Pasteur enfrentado a los médicos,” 625. FH dacién de la medicina ‘ciéntifica, 625. El: domi de las epidemias: Ja bacteriologia, 626. “Cla Bernard y 1a quimica fisiologica, 627. Neurologi: 627. Agricultura cientifica, 628. La “nutricién animales y plantas, 629. Abonos artificiales, GS INDICE 693 La industria alimenticia: la refrigeracién, 631, Bio- Jogia aplicada: medicina y agricultura, 631. 9.6 Mirada retrospectiva . 632 La ciencia en la época del capitalismo, 632. La clase obrera y el socialismo, 634. La ciencia en el mundo de Ias ideas, 636, La evolucién como fuerza social, 636. La posicién social del cientifico, 640. El ideal de la ciencia pura: el pesimismo _ césmico, 644. Los limites de la ciencia, 645. Bibliograffa. . 647 EL COLEGIO DE. MEXICO WAC 83-905. 0200552 u* il 60 INTRODUGCION cuerdas que, a su vez, estaban anudadas di (seccién 14.2), * modo compl EI papel de los grandes hombres Tanto los largos encadenamientos de investigaciones coni puntos de bifurcacién de los descubrimientos cruciales sont ciales para el progreso de la ciencia, Pero, mientras los pri son, en su mayor parte, fruto de la dedicacién de une: numero de inteligencias empefiosas pero comunes, en cai Jos segundos se- encuentran generalmente asociados a los grat hombres de ciencia. Esto ha Hevado a concebir ja ciencia si se debiera exclusivamente al genio de los grandes hombr por consigulente, como si estuviera casi enteramente divords de los efectos producidos por los factores sociales y econémi, EI mito de los “grandes hombres" se ha sostenido durante. tempo en la historia de la ciencia que en la historia soci; politica. Muchas historias de Ja ciencia son, en realidad, apenas algo mas que el relato de los grandes descubrimientos a los cu Se presenta en una especie de sucesién apostélica de las1 laciones trascendentales sobre los secretos de la naturaleza. Aho bien, €s cierto que los grandes hombres han producido ef decisivos en el progreso de la ciencia; pero, también Jo est Sus conquistas no se pueden estudiar aislandolas de su amb social, El error que se comete al no advertir esto es lo g ha lMevado a recurrir a palabras que no dicen nada, “inspiracién” ¢ “sent,” -inspiracion” o “genio”. Los grandes hombres resultan ast sy pequeficcidos y vulgarizados por quienes son demasiado limit © perezosos para comprenderlos. El hecho de que sean homb de su tiempo, sujetos a las mismas influencias formativas y soi tidos a las mismas coaccioncs sociales que los otros hombres, su tiempo; Unicamente asi puede obtener una comprensién ficientemente amplia de su propia época para estar en capaci de cambiar de manera importante el curso del conocimien| y de la accidén, a En_ningtin dominio cultural es autosuficiente el gran ‘hom! y menos todavia en el de la ciencia, Porque no hay descul miento efectivo alguno que pueda hacerse: sin contar “6: trabajo preparatorio de centenares de cientificos de menor tal MEDIOS DE PRODUCCION 61 jn mucha imaginacion. Estos acumulan, a menudo sin enten- er completamente lo que hacen, los datos necesarios sobre los wales trabajan los grandes hombres. Los seres humanos indivi- uales presentan una enorme gama de inteligencias diferentes. glo.unas cuantas de ellas son capaces de contribuir a la ciencia; cuando en Ja actualidad el ntimero de quienes tienen opor- hidad de hacerlo es mayor que en toda época pasada y en el uturo-immediato sera todavia mucho mayor, Quienes son selec- ados, o se deciden por si mismos, para dedicarse a la ciencia, ‘casi tan diferentes entre si como los otros hombres, Esto duce en la ciencia su gran variedad y, por otra parte, la uni- que le es igualmente necesaria, proviene de los controles la sociedad ejerce sobre ella, inconsciente o conscientemente. s. esta unidad de la ciencia, impuesta socialmente, la que smite advertir que se trata de un esfuerzo cooperativo del eimbre para comprender y dominar, en consecuencia, su medio biente. 14 LA GIENCIA Y LOS MEDIOS DE PRODUCCION das las caracteristicas presentadas en los parrafos precedentes den servir para describir a la ciencia como una institucion, mo un inétodo, come una coleccién creciente y cada vez mejor anizada de experiencias, Sin embargo, dichas caracteristicas pueden explicar por s{ mismas las principales funciones de ncia actual, ni las razones ‘por las cuales la ciencia surgié iginalmente como una forma especializada de actividad social. Estavexplicacién hay que buscarla en el papel que la ciencia desempefiado en el pasado y que sigue desempefiando ahora cada una de las formas de produccién. La historia de la aboracién de los medios de dominio del hombre sobre su medio biente inorganico y organico, tal como sera esbozada en los ipitulos subsecuentes, demuestra que su curso se ha desarrollado jor-etapas y que cada una de éstas se encuentra sefialada por aparicién de alguna nueva técnica material, Hasta ahora lizamos los términos arqueolégicos que fucron sefialados “primera vez por Thomson, con fundamento en tradiciones iquisimas que nos fueron transmitidas por Hesfodo y Lucte- i para describir las eras del pasado, refiriéndolas a ciertos teriales: la Edad de Piedra, la Edad de Bronce, la Edad de tro (aunque hemos. perdido la Edad de Oro). Y continua- 62 INTRODUCCION MEDIOS DE PRODUCCION 63 mientos tradicionales y el ocuparse de ella se consideraba dante para el hombre instruido. Ahora bien, la observacién de la estrecha asociacién entre encia y los cambios en Ja técnica no explica por si sola el en.y. el desarrollo de la ciencia; es necesario conocer tam- los factores sociales determinantes de los propios cambios icos. La relacidn inversa entre los factores técnicos y la socie- es, enteramente obvia. El nivel técnico de la produccion na época cualquiera, impone un Hmite a las posibles formas organizacién social. Hubiera sido inutil tratar de formar xtenso Estado nacional en la Edad de Piedra, cuando la leccion de alimentos y la caza limitaban la unidad social iva,a unos cuantos centenares de hombres dispersos en un to territorio. Asimismo, la moderna civilizacién urbana no pondré cada vez més de manifiesre lee ee it é j surgir hasta el momento en que la combinacién de los ade- ¥ se desatrollan inicamema ass que Tas ci gy antos: agricolas e industriales hizo posible que la mayoria de Ja ndo estén e Jacion se pudicra mantener apartada de la tierra (seccién mos con la‘edad del vapor y la edad de la electricidad y, ¢ actualidad; estamos entrando en Ta edad atémica o en la espacial. , es el modo, establecido indivi de hacer algo; i hace algo para > obstante, los cambios en la técnica no son determinados an simplemente por la organizacidn social, Seria muy exagerado poner que la humanidad ha actuado en el pasado como una ad intelectual, tratando siempre de utilizar los medios exis- tes. para suministrar lo mejor para todos los hombres y ndo siempre los mejores medios de extender el poder hu- no.sobre la naturaleza. De hecho, tal como se mostrard en apitulos siguientes, durante la mayor parte de la historia delantos en la técnica han surgido principalmente bajo el filo de la ventaja inmediata que ofrecen a ciertos individuos ertas clases, a menudo en detrimento de las otras y algunas es, como en la. guerra —perenne fuente de inventiva—, para struccién. La forma de la sociedad depende, en ultimo mo, de las relaciones establecidas entre los hombres en la uccion y.la. distribucién de los bienes producidos —rela- es.-en que casi siempre tiene indebida ventaja el rico sobre Entre I . a ; bre y algunas veces, coaccién directa, como en el régimen as erupciones de actividad ha habido épocas de q esclavitud, : 1-como lo mostraremos después (capitulo 12), estas rela- de. produccidn, dependientes de los medios de produccidn, §.que plantean la necesidad de transformar dichos medios ste modo, se impulsa la ciencia (seccién 12.7). Cuando laciones de. produccién estén cambiando con rapidez, como grandes erupciones de activi de decaimiento, hasta que vuelve a ocurrir una nueva erupe con gran frecuencia en un pats diferente. Pero, el lugar. momento en que la actividad cientifica cobra impetu, no cosas accidentales. Sus periodos de florecimiento coineiden las €pocas de actividad econémica y de avance técnico, La yectoria seguida por Ja ciencia —de Egipto y Mesopotanii Grecia, de la Espafia musuimana a la Italia renacentista, dé a a los Paises Bajos y a Francia y, luego a ing terra de la Revolucién Industrial— ¢ } han seguido el comercio y la industria, la ciencia iba siguiendo a la industria; ahora tiende a alcanzarh 64 INTRODUCGION MEDIOS DE PRODUGCION 65 éa relacién con las artes practicas y asi, en lo que respecta q ciencia natural, no-hayan sabido propiamente de ane aban hablando. Los cientificos no pod{an comprender Bs césidades practicas de la vida corriente porque no tas sent an carne propia y, por lo tanto, no tenian el estimulo de tistacerlas mediante el empleo de la ciencia. / sta identificacién de la ciencia con las clases gobernantes y Jotadoras ha engrendrado —desde el comienzo de ta division ie Ja sociedad en clases, surgida hace cinco mil afios con as rimeras ciudades— una profunda suspicacia hacia la ciencia y f general hacia las personas cultas, en las mentes de los campe nos y, en menor grado, de las clases trabajadoras. A pewar we bien intencionados que fueran los esfuerzos de: los ese . lantropos, el pueblo no podia dejar de tener la sensacion de ae'dichos esfuerzos. conducitian a cambios que x le rere ingun bien y que servirlan para esclavizarlo de modo ss pleto 0, en otros casos, para privarlo de su trabajo. OS pI eros cientificos eran considerados como magos ca paces cause os ilimitados, y esta actitud persistid hasta el final de a jaca cldsica, cuando el sentimiento popular, frecuentemente jado con la religién, se manifestaba en hostilidad y algunas 6s en actos de violencia contra los filésofos que eran i en 3, con cierta justicia, con los intereses de las Ja oP seccién 4.8), del odiado Imperio Romano. En la Edad - edia ; ciencia existi6 inicamente donde huba tolerancia, e inc e espués de su renacimiento, se advierte la misma renccion pops sr én los destructores de maquinas de la Revolucién In us rial, iialmente todavia podemos observarla en las reacciones pro idas por el ultimo triunfo dela ciencia, la pbomba atomic . _éfecto combinado del desprecio y la ignorancia de los « octos y Ja suspicacia y el resentimiento de las clases oprimid as pa étituido, durante el curso entero de la civilizacién, “uno de los incipalés ebstaculos para el libre avance.de la ciencia. Es nece- io substituir esa cooperacién lograda con animarversion y uencia, por un intercambio libre y activo de conocnien ee clicos’ y tedricos, que puede incrementar smucho € rime de la. ciencia abstracta, 177, Las bases econdémicas de Ja ciudad griega, 179, Arte y dialéctica, 180. La séparacién de la ciencia y la técnica, 181. Arquitectura, 183. Contenido y método en 1a ciencia griega, 184. Las etapas en el desarrollo de la ciencia griega, 185. La ciencia griega primitiva . Naturalismo jénico, 186. Filésofos y sabios, ‘187. EL mundo y sus elementos: “Tales, Herdclito y Empé- docles, 189. Cantidad y numero: Pitdgoras, 191. Las razones y los irracionales, 193. El misticismo ingresa en Ja ciencia, 194. La infiuencia de Pitdgo- ras, 195. Parménides, 196, Los atomos y el vacio: Democrito, 198. La época de Pericles, 199, El triun- fo de Ia geometria, 200. Astronomia esférica, 201. La medicina griega: Hipdcrates, 202. La doctrina de los humores, 204, 4.6 La proeza ateniense . La filosofia social de ‘Atenas, 206. Los fildsofos de la reaccién, 207. Sécrates y la légica, 207, Pla- tén, 209. El idealismo platdnico, 211. La astrologia, 212. La Academia, 213., El platonismo, 214. Aris- 4.5 685 147 152 157 161 163 164 169 178 176 186 206 686 4.7 EL Imperio Alejandrino . 4.8 Roma y la decadencia de la ciencia clasica ; 4,9 El legado del mundo clasico . V. La ciencia en la transicién hacia el feudalismo::. 5.1 5.2 5.3 5.4 INDICE tételes, 214. Clasificacién y ldgica formal, 215: La fisica aristotélica, 216. Las causas finales, 218. El movimiento y el vacio, 218. Biologia: la escala: de la naturaleza, 219. Materia y forma, 220, Sus. tancia y esencia, 221, El hombre y Dios, 221. L; influencia de Aristételes, 223. La ciencia helenistica, 224. La ciudad ‘helenfstics y los imperios macedoénicos, 226. Las filosofias:de. la aceptacién, 227. Desarrollo cientifico,, 228,° Museo de Alejandrfa, 229. Matematicas helenis. pecan helenistica: > anqulmeden, 2 236. Estéticn ¢ hidrostatica, 238. Néiimética, 238. La aurora de la S quimica cientffica, 239. Historia natural, 240. Me: dicina helenistica: Galeno, 240. Obras ptblicas y comercio, 244, Arquitectura, 245, Agricultura, 245. Administracién y legislacién, 245, Decadencia y ocaso, 246. Decadencia econdémica: e intelectual, 247. El misticismo y la religién ‘or- ganizada, 247. Los barbaros, 249. Desaparicién di Ja organizacién y de la técnica, 250. TERCERA PARTE LA CIENCIA EN LA EDAD DE LA.FE Introduccién, 263. El desarrollo de Ja civilizacién después. i de: la:cald: del Imperio Romano . - La transicién al feudalismo, 269, La edad dela fe . : Cristianismo primitivo, 272, Organizacién ele tica, 274. El fin del Paganismo, 275. & Dogma y ciencia . . Phe Ortodoxia y herejfa, 276. La reaccién contra el helenismo . “. La ciencia en Siria y Egipto, 278. El Horecin VIL 5.5 inpIcE de la cultura en la India, 280. Numeros hindues: el cero, 280. La cultura de Bizancio, 281. La trans- misién de Ja cultura clasica, 282. Mahoma y el surgimiento del Islam . El renacimiento arabe, 286. El nuevo impulso a a Ja ciencia cldsica, 287. 5.6 La ciencia islamica . El caracter de la ciencia isldmica, 291. " Matemati- cas, 292, Astronomia, 293. Geografia, 293. Medicina islamica, 294. Optica, 294. El comienzo de ia qui- mica cientifica, 295. El legado de la ciencia isla- mica, 298. 5.7 La decadencia de la cultura islamica . 6.1 6.2 eg 6.5 6.6 6.7 6.8 Ciencia y técnica medievales . La edad del oscurantismo en Europa Occidental . El sistema feudal . . Las poblaciones medievales, 309. La iglesia en la Edad Media. . El advenimiento de los frailes, 313. La escoldstica y las universidades . : El impacto de los conocimientos arabes y griegos, 316..La fe y la razén, 317. La oposicién nominalis- ta, 319. La ciencia’ medieval - Matematicas y astronomia, “322. Limitaciones de la cienciz :acdieval, 323. La concepcién: medieval del mundo, 326. Jerarquia, 327. La trasformacién de la economia medieval por las nuevas técnicas : Arquitectura medieval, "380, Innovaciones técnicas provenientes del Oriente y la China, $30. Las nue- vas guarniciones para las caballerias, 334. Molinos de agua y molinos de viento, 334. El reloj, 336. La _briijula de Jos navegantes, 337. El timén de codaste, 388. La navegacién, 339. Lentes y espe- jJuelos, $39. La pélvora y el cafién, 340. Las con- secuencias cientificas —quimicas y fisicas— de la pélvora, 341, La destilacién y el alcohol, 343. El papel, 344. La imprenta, 345. Los libros baratos, la religidn y el nuevo saber, $45. El desarrollo de Ja ultima fase de la economia me- dieval . . Comercio y matematicas, 348. ‘Arte y ciencia, 349, Los frutos de la Edad Media . oe 687 283 299 304 804 306 311 815 320 328 346 349 VH. La Revolucién Cientifica INDIGE CGUARTA PARTE EL NACIMIENTO DE LA CIENCIA MODERNA: Introduccién, 359. La revolucién cientifica, 361. Las fases principales en Ja transformacién dela” ciencia, 364. 7.1 La primera fase: El Renacimiento (1440-1540) La revolucién humanista en las actitudes y en:lag ideas, 369. Placer, arte y dinero, 370. La unidn intima entre el artesano y el sabio, 371. La exple racién del mundo, 372. 7.2 Arte, naturaleza y medicina . El arte renacentista, 875. Perspectiva y vision 376. Naturaleza y hombre, 377. Medicina renacentista, 378. Los ingenieros: Leonardo da Vinci; 379, ‘Tec: nologia renacentista, 381. Metalurgia y- quimica, ~ $81. Paracelso y la doctrina de los espiritus, 382. 73 Navegacién y Astronomia . . 2 Viajes y‘ descubrimientos, 385. Cristobal Colén el Nuevo Mundo, 886. Efectos econémicos y cien- tificos, $88. La revolucién copernicana;. 390." Las. conquistas del Renacimiento, 392. ‘ 7.4 La segunda fase: La ciencia durante Tas primeras revoluciones burguesas (1540-1650) El avance de la tecnologia, 895. Los altos hornas y el vaciado del hierro, $96. El uso de la hulla 397. Los proyectistas: Simon Sturtevant, 398: nuevos filésofos experimentales, 400. ° Educacid: cientifica: el Gresham Gollege, 402. 7.5 La justificacién del sistema solar. . Uraniemburgo y Tyclio Brahe, 404: Kepler, 405; El telescopio, 406, Galileo Galilei, 407; La caida de los cuerpos: la dinamica, 409. Fisica ‘experim tal, 410, El renacimiento de las matematicas, 4qt Estdtica y dindmica: propiedades primarias:y Se: cundarias, 412. Destruccién de Ja antigua ‘cos! logia, 413. El proceso de Galileo, 413) Ei-magm tismo: Norman y Gilbert, 415, La “mecdnica cuerpo humano, 417. Harvey y la circulacién: sangre, 417. La guimica, 419. 76 La nueva filosofia » : Los profetas: Bacon y "Descartes, 426; EL No Ee INDICE Organum y ¢] Discours de la Méthode, 421. Propie- dades primarias y secundarias, 425. Separacién de religidn y ciencia, 426. La tercera fase: La ciencia alcanza su mayorla de edad (1650-1690) Le Grand Siécle, 450. Fundacién ‘de ‘las sociedades cientificas, 431. Promesas y realizaciones: prime- ros fracasos y éxitos ulteriores, 436, La ciencia se convierte en una institucién, 437. Centros de in- terés en la técnica 440, Robert Boyle, 441. Robert Hooke, 443, 7.8 La formacién de Ja nueva concepcién de] mundo La filosofia corpuscular: Gassendi, 445, Instru- mentos ‘fisicos: lentes dpticos, 446. La dptica de Newton: Ja doctrina de los colores, 447. La luz como corpusculos o como ondas: Huygens, 448. El microscopio: el nuevo mundo de los objcvos pequefios, 448. Et vacio y el bardmetro, 449, Von Guericke y la maquina neumatica, 450. El falso amanecer de la quimica racional, 452. La biologia del siglo xvi, 454. 7.9 La mecanica celeste: La sintesis newtoniana . . Determinacién de la longitud geografica, 456. El cronémetro, 457. Los movimientos planetarios: la doctrina de Ja atraccién, 458. Isaac Newton, 459. E] cdlculo infinitesimal, 461. Los “Principia”, 462. Newton sustituye a Aristéreles: um universo esta- blecido’ frente a un universo afirmado, 464. El prestigio y la influencia de Newton, 467. 7.10 Mirada retrospectiva: El capitalismo y el nacimien- to de la ciencia moderna La unidad de la ciencia en el siglo. XVI, 468. Fe losoffa matematica, 469. La ciencia y los problemas técnicos, 469, La ciencia demuestra su valor, 470. Los antiguos y los modernos, 471, La revolucién intelectual, 472. La ciencia establecida, 476. 7.7 QUINTA PARTE “CIENCIA E INDUSTRIA Introduccidn, 481. Tecnica y ciencia. 483. La Revo- lucién’ Cientifica y la Revolucién Industrial, 184. Fases y aspectos en el desarrollo de Ia industria y la ciencia, 485. 689 444 - (468) 690 {NDICE VIEL. Antecedentes y consecuencias de la Revolucion In- dustrial 6 0 8.1 La pausa a comienzos del siglo xvut (1690-1760) La ciencia se pone de moda en Francia: los filé- sofos, 491. La propagacién de la ciencia en Euro: pa: Prusia, Suecia, Rusia, 492. El establecimiento de la ciencia: la influencia de Newton, 493. Nuevos intereses: la electricidad y la botanica, 494. EL nuevo orden en la filosofia, 495. 8.2 La ciencia y las revoluciones (1760-1830) La Revolucién Industrial, 497. Hulla y: hierro, 498, Mecanizacién de la industria textil, 499. S Capitalismo industrial, 500. Concentracién dela industria, $01. La revolucién en la agricultura, 502, Los creadores de 1a Revolucién Industrial; 503. La mé&quina de vapor, 503. La ciencia ‘en las regiones industriales: la Encyclopédie, 504, Ben: «' jamin Franklin, 505. Las academias desidentes''y ja Lunar Society, 506. La quimica racionaly: la revolucién neumatica, 508. La Edad de la Razén: Joseph Priestley, 509. Antoine Laurent Lavoisier: 512, . s 8.3 La Revolucién Francesa y sus efectos sobre la ciencia Napoleén: patrocinador de Ja ciencia, 515. La Royal Institution: el conde Rumford, 517, La reae~ cign posterior a Napoledn, 518. : 8.4 El cardcter de la ciencia en la Revolucion Industrial 8.5 El tercio medio del siglo xrx (1830-1870) = Los utilitaristas, 524. El advenimiento de’ los. i genicros, 525. El ferrocarril y el buque de Vapor, 526. El telégrafo, 526. La organizacién de la” cien: cia, 528. La Asociacién Britanica para el Progreso. de la Ciencia, 528. Las sociedades cientificas, 53 La ciencia en las universidades, 530. La clase medi y la ciencia popular, 531. 8 6 Los progresos de la ciencia en el siglo xr’. : El triunfo de la quimica, 533. La conservacidn di la energia, 583. La evolucién, 534. El surgimiento del socialismo, 536. Ciencia y cultyra, 537. 8.7 Ef final del siglo xix (1870-1895). we La edad dei acero, 539. El surgimiento, de lava dustria alemana, 539. La indusjria eléctrica, ‘541 Ya medicina cientffica, 541. La carrera por: 1 colonias, 544. INDICE 8 8 La ciencia en la ultima parte del siglo xx. |. La teorfa electromagnética de la luz, 546. La tabla periédica de los elementos, 546. Laboratorios de investigacién, 547, Prepotencia de la ciencia ale- mana, 548, La gran depresién, 548. IX. Desenvolvimiento de las ciencias en los siglos XVHI y KIX 2 ee 90 Introduccién 91 Calor y energia soe ee . oe Evolucién de la maquina de vapor, 555. Caler espe- cifico y calor latente: Joseph Black, 558. James Watt: el condensador separado, 559. Matthew Boulton: la propagacién de la maquina de vapor, 559. La locomotora y el motor marino, 560. Inte- raccién de la técnica y la economia en la Revolu- cién Industrial, 661. Introduccién del calérico, 562. Carnot: la maquina térmica reversible, 563. La conservacién de la energid: Mayer, Joule, Helm- holtz, 564. La energia disponible, 566. La filosoffa de la energfa: Mach, Ostwald y el neopositivismo, 567. 9.2 Maquinaria y metalurgia Fo Los ingenieros, 568. Eficiencia y utilidad: la tur- bina y el motor de combustién interna, 570. Cons- truccién de maquinaria: la méaquina-herramienta, 571. La revolucién en los metales, 572. La edad del hierro, 573, La edad del acero: Bessemer, Sic- mens, Gilchrist Thomas, 574. 9.8 Electricidad y magnetismo . . . | . : Los primeros conocimientos de la electricidad: los efectos de ja friccién, 576. Gray: conductores y no-conductores, 577. Dufay: las dos clases de elec- tricidad, 578. La “botella de Leyden” y el choque eléctrico, 578, Franklin: electricidad positiva y ne- gativa, 579. El pararrayos, 579, Coulomb y la ley de Ja atraccién,, 580. La electricidad animal: Galvani, 581. La corriente eléctrica y la pila: Volta, 581. Electromagnetismo, 583. ¢Descubrimientos ac- cidentales?, 584. Michael Faraday: la induccién electromagnética, 585. El campo electromagnético: Maxwell, 586, Ondas electromdgnéticas, 586. EI retardo en la aplicacién de Ja electricidad, 587. 691 546 BBE 551 554 567 576 9.4 Quimica . 9.5 Biologia iNDICE La luz de arco y Ja dinamo, 588. La descarga’ eléc: trica y la nueva fisica, 591. Fin de Ja alquimia, 592, ‘La indagacién “de los principios quimicos, 598. Doctrina del flogisto,-593: La légica del flogisto, 594. La revolucién neumé- tica: los indomables espiritus silvesires: van. Hel mont, 595. Hales y la manipulacién de’ los Bases; 596, La medicidén rigurosa del peso: la conser vacién de la materia, 596. Joseph Black: cl aire fijo, 597. Joseph Priestley y el descubrimienté. del oxigeno, 597. Derrumbe de la teorfa del flogisto, 598. Los elementos quimicos, 599. Primacia de la quimica, 600. La quimica de la nutricién: yd Ja respiracién, 601. Dalton: la teoria atémica, 601 La cristalografla: Hatiy, 602. La electrolisis: Hum- phry Davy y Faraday, 602. Quimica inorgénica y mineralogia: Berzelius, 602. Quimjca . organica:: Dumas y von Liebig, 608. La ley de Avogadro 604. Moléculas asimétricas: Pasteur, 604. Kekulé y el anillo del benceno: Ja valencia, . 605, Van’. Hoff y Le Bel: Ja estereoquimica, 606. Los’ ‘colo: rantes sintéticos y la industria quimica alemana, 606. La fisico-quimica, 607. El comienzo. de a Dioquimica, 609. L Historia natural y clasificacién: Lintiéo! 613, Ne cesidad de un sistema natural: Buffon, 614. Lo: primeros evolucionistas: Lamarck, 615. La geolo gia especulativa y la creacién, 616. Hutton y sentido comin, 616. Los Principles de Lyell; Carlos Darwin y‘la evolucién organica, 618, seleccién natural, 619. El Origen de las especies Ja controversia sobre la evolucién, - G19.°Nai philosophie, 620. El microscopio: tejidos y-célu 620. La teorfa celular, 621. Fermentacién, 62: Pasteur y la bacteriologia, 622. La enfermeda del gusano dé seda y la teoria de ‘los: gérmene: 624. Pasteur enfrentado a los médicos,” 625. FH dacién de la medicina ‘ciéntifica, 625. El: domi de las epidemias: Ja bacteriologia, 626. “Cla Bernard y 1a quimica fisiologica, 627. Neurologi: 627. Agricultura cientifica, 628. La “nutricién animales y plantas, 629. Abonos artificiales, GS INDICE 693 La industria alimenticia: la refrigeracién, 631, Bio- Jogia aplicada: medicina y agricultura, 631. 9.6 Mirada retrospectiva . 632 La ciencia en la época del capitalismo, 632. La clase obrera y el socialismo, 634. La ciencia en el mundo de Ias ideas, 636, La evolucién como fuerza social, 636. La posicién social del cientifico, 640. El ideal de la ciencia pura: el pesimismo _ césmico, 644. Los limites de la ciencia, 645. Bibliograffa. . 647 EL COLEGIO DE. MEXICO WAC 83-905. 0200552 u* il 136 AGRICULTURA Y CIVILIZACION de. los materiales valiosos, beradas y a los comienzos de la geografia. condujeron a las exploraciones deliz ORIGEN DE LA CIENCIA CUANTITATIVA 137 ablemente en escala, a fin de que fuera verdaderamente ade- _quada para pesar metales preciosos® (figura 3, seccién 3.4). La invencidn y el desarrollo subsecuente de todas estas muevag ‘conicas sumimistraron un campo sumamente extenso parael saber. cientifico, justamente cuando las necesidades de organiza: cién de Ja nueva civilizacién estaban ofreciendo los medios ine telectuales que permitian: la expresion y la trasmisién de- esté saber. 34 EL ORIGEN DE LA CIENCIA CUANTITATIVA Célculo, escritura y ctencia EI gran alcance de las operaciones, las enormes cantidades: de materiales y Ja magnitud de los servicios implicados en las acti. vidades del templo urbano, provocaron un cambio cualitativo, que sefiala el principio de la ciencia consciente. lugar, cuando los. sacerdotes ya no pudieron confiar moria, se vieron obligados a registrar de algun modo dades de mercancias yecibidas y¥ entregadas, “Lo cual implicé el uso de la medida; primero como simple: conveniencia —ca- nastos de grano, tinajas de cerveza, piezas de tela—; pero luego para permitir la comparacidn, se hizo necesario establecer deta, normas, Se adoptaron conjuntos de medidas definidas —ecle- slasticas 0 reales— temas entre las distintas ciudades, comercial. Probablemente después, €n su me: Tas canti en beneficio del intercambio pero bastante pronto, se és. tablecié la medida del peso con el consiguiente empleo de la” balanza, que’ trajo consecuencias incalculables para la ciéncia. La balanza debe de haber sido un producto urbano; en la eco: nomia rural no habia nada que pudicra ser contado o medido” —sdlo habia perniles de carnecro, cargas de madera, etcétera La medicién del peso es necesaria,“en primer lugar, ara. os. metales valiosos que no pueden ser contados y para ‘es cuales la unidad constituida por una “pieza” es demasiado indefinida La balanza, unico medio para comparar los pesos, tiene todas las trazas de ser una invencién cientifica. Su prototipo fue pro: bablemente la pértiga con cestas dé carga que se balainceaba sobre el hombro. Sin embargo, fue necesario reducirla conside- En primer: y gradualmente se fueron coordinando los die Nedaneros y jero glificos Aun antes de que se establecieran normas de medida, se hizo “necesario anotar el niimero de objetos —ya fuesen cabezas de ganado.o canastos de grano— que eran recaudados o entregados. | Estas anotaciones deben de haber consistido primero en simples incisiones en una vara (figura 1 ¢, seccién 2.5), luego en rayas dibujadas en planchas o trozos de arcilla y, después, en sefiales mas elaboradas para representar los nttmeros grandes. Cuando existia el problema de que se pudiera olvidar Ja clase de objetos contados, el registro se hacia poniendo a continuacién del sim- {bolo numeral un dibujo o un signo taquigratico del objeto en i cuestion. Por extensién, estos simbolos acabaron por representar tam- bién acciones, formandose asi las palabras; bien .por un solo ( significado, coino en’el chino, o por combinacién de sonidos con . significadas,"“como en la escritura cuneiforme de Mesopotamia _ 6 en los jeroglificos egipcios que parecen’ haberse inspirado en _ Uaquélla: 22 La simplificacién final del verdadero alfabeto, en’ él ‘cual los simbolos tinicamente répresentan sonidos y no” pala- bras, no se efectué sino hasta la Edad de Hierro. De este modo la escritura, el més grande invento manual-intelectual del hom- sbie, ernergié gradualmente del calculo, Como lo ha sefialado Speiser, “Ja escritura no fue una invencién deliberada, sino un producto accesorio y contingente del poderoso sentimiento de [la propiedad privada” 2% Primero las declaraciones oficiales de propaganda, después Jas alabanzas a los reyes y los himnos a los dioses, y por ultimo la ciencia y la literatura vinieron a ‘ser “registrados mediante la escritura. 4 a |. @ Las unidades de peso suministran el registro mas duzadero de las me- = didas primitivas, especialmente en las proporcioncs que guardan unas con | otras, coma las. sesenta minas que constituyen un ciclo, que ¢s la base de _ja notacién sexagesimal de Mesopotamia, también utilizada en la astronomfa. La persistencia de las unidades de peso, tal como se nsan actualmente en ‘uropa, fundanientalmente dé origen ‘romano, o inclusive anterior, constitu- ‘e-un testimonio vivo de Ja ‘continuidad de las mediciones en ef trinscurso de toda la historia.de, la civilization. : AGRIGULTURA Y CIVILIZACION 188 Mateméaticas, aritmética y geometria La matemdtica, o por lo menos la aritmética, surgié antes que la escritura. El manejo de los signos representativos de objetos (como simples simbolos) significéd la posibilidad de ejecutar por vez primera las operaciones elementales de adicién y subs: traccién sin contar los objetos reales en el campo. Para esto:se". necesité establecer una correlacién entre dos colecciones dife. rentes de objetos, La primera coleccién utilizada como norma para esta correJacin fue la de los diez dedos de las manos; que son los digitos de la aritmética en los cuales se origindel sistema decimal, Fn una inscripcién de una pirdmide, el alma de un faraén es desafiada por un espiritu maligno para que demuestre que puede contar los dedos de sus manos, pasando, | triunfalmente el examen. Para efectuar cuentas mas complicadas,.: Jo mismo. que para sumar y restar, se utilizaron guijarros (cal- cult), de donde proviene el nombre de edleulo que seguimos empleando para Jas operaciones matematicas, Mas tarde, log, guijarros fueron sustituidos en alambres, de donde surgié la primera maquina de calcular, ‘el dbaca, de mayor utilidad atin. La intreduccién de la medicién. hizo posible que se ampliaran las operaciones de sumar. y restar cantidades. Las operaciones mas complicadas de multiplicar y dividir surgieron cuando se manejaron cantidades formadas por partes iguales; en particular, cantidades conectadas con. las obras. publicas, como son aquellas referentes a la excavacién, de canales y la edificacién de pirdmides. Las propias operaciones de la edificacién contribuyeron tam- bién, tal vez mds todavia que la agrimensura, a la fundacisn: de la geometria. Originalmente, las viviendas urbanas eran sim- ples chozas rurales hechas de madera o de carrizo, En cl espacio limitado de la ciudad, con él nuevo peligro de incendio, la sustitucién de los carrizos por adobes resulté una mejora de gran importancia. El paso siguiente, de. consecuencias mayores aun, fue la invencién del bléque de. arcilla. seca hecho en moldes: normales, o sea, del. ladrillo. Tal vez el ladrillo no fue-un invento original, sino una copia —hecha con el unico material disponible en tos valles— de las lajas que se encuentran en estado natural en los bancos de roca de las. montafias, Para poder apilar adecuadamente los ladrillos era necesario que .tuvieran una for por cuentas ensartadas por decenas.” 139 ORIGEN DE LA CIENCIA CUANTITATIVA Figura $..'Técnicas egipcias. tal como se muestran en una tumba de Rekhmiré (c. 1470 ane) a) Cordeleria (obsérvese cl peso oscilante) y carpinterfa {en donde se advierte et uso del taladro de arco, el escoplo y la sierra) . by Fabricacién de Jadrillos y edificacién (adviértanse Jas cargas balan- das sobre na pértiga) . ; ' oy Vaciado del bronce (obsérvense los fuelles movidos con el pie y la ncia de tenazas) . . ; ; wD Acabado ‘de * os y medicién del peso de metales preciosos (adviértase ja similitud entre la balanza y la pértiga para acarrear ladrillos). 140 AGRICULTURA Y CIVILIZACION ORIGEN DE LA CIENCIA GUANTITATIVA 141 ma rectangular; y su empleo Hevé necesariamente a la idea de dngulo recta y el uso.de la linea recta, que surgié originalmenite de Ja nea extendida. del‘ cordclero o del tejedor (figuras aye . , seccién 3.4) . La habilidad para contar y calcular, derivada de las necesidades La practica de construir con Jadrillos, especialmente log gran. | practicas de la administracion del templo, tuvo un uso. inme- des edificios de forma piramidal, no sdélo hizo surgir la geo. | diate ert el dlesempefio de otra fetividad: it “ormulacion de metria, sino que también condujo a la concepcion de las super. a svcmbre y elton dhe de I be ot ‘he a pstron one fictes de las figuras y de los vol%imenes de los sdlidos, que:'se at 1 Mek e * ve sere © naber presi a ae a atencion pueden calcular con base en las longitudes de sus lados. “Al a f° he io ae ie an ontos 38; ate ate fol Baeo ‘ae comm. principio sdlo se calculaba el volumen de los. bloques rectan “a oe acontecimien % ve ents el cielo, como las tem- gulares, pero la necesidad estructural de rematar en punta. los pesta Ia y on Dee a c ‘h on menos enteramente mare muros y de construirlos utilizando ademes, hizo que se con: ee lends ~ ke vt c ae e, Por cle, mecesité primero le sideraran otras formas mas complicadas como la pirdmid on dos ritos econ, 280 con seeegs interven in oe las oe A FA, . : LOS, ** e CI - 1 cAlculo del volumen de una piramide fue la operacion de eetices o de le astronomia Seasa initerye! as ma mas altos vuelos de los matemdticos egipcios y con ella se esbo: ma se rere ; zaron ios métodos del calculo integral. 248 i roe con el advenimiento de la civilizacién agricola, se des La ejecucién de planos a escala también proviene de la préc tac la importancia del afio, superando ala lel mes, Cuando tica de Ja edificacién. En la estatua de Gudea de Lagash se Cuvieron que planear las operaciones agricolas en gran escala, 2250 a. n. €.), por ejempl € Lagash (¢ 4 ge hizo necesario saber cudndo se deberia tener todo listo para : “D. G)> por ejemplo, se muestra el plano de wna ciudad | jniciarlas. La naturaleza, desde luego, ofrece varios indicios Junto con él escantillén del arquitecto. 24% 2 Con estos métodos_ bastante buenos, Uno de ellos, que después quedd adulterado matematicos, un administrador estaba en posibilidad de planear a seida ae y ‘4 i por anticipado la operacién entera d A ee | en la supersticién del augurio, proviene de Ja conexién comple- Jadrillos o de piedia Podia caledlar cons nd edificio de tamente practica entre las aves y las estaciones. F1 cuclillo es necesario de trabaiad I ar con, exactitul el numero | yalioso porque anuncia la primavera. Incluso se le pudo atribuir ‘abajadores, las cantidades de materiales y de-ali. | in cardcter divi or hacer esto. En realidad, un observador tnentos: requeridos y el tiempo que tomarta | lizaci Sa + ivino Pp Sto. 2 obra. Estas téenics po'”d varia la realizacién de la agudo de la naturaleza cuenta con un calendario bastante buc- a. Estas tCcnicas se extencieron facilmente de la ciudad al no, sin necesidad de preocuparse por Ievar cuenta alguna de scampo, sirviendo para la di icid: i P P Pp Ig 4 P para la disposicién de Jos terrenos, el cdlculo fos dias le sus superficies: y-la-estimacién de sui imienté ar a : Ho: los tributes Este eel origen de la wart rencimiento para fijar _— Ahora bien, existe por lo menos un lugar ~el valle del Nilo— ¥ fue este uso prictico oe ue Levd a ee y oe a lopografia. en donde Ja avenida del rio es un fendmeno regular que se bre de geometria, o sea, mn medicion d iL ar después el nom: | repite cada afio y para el cual és esencial preparatse de ante- », . a9 z : : a : . ticas sutgiero * © ta terra. Las matemds mano. La duracién real del afio, dé 365.2422 .. dias, no es facil irgieron, €n rigor, como un método auxiliar de la i b: i 7 di idade produccidn, que la vida urbana hi : : ‘e la | de calcular. Requiere observaciones prolongadas y cutdacosas 4, seccion 4.7) izo necesario y posible (figura sobre el sol y. las estrellas. Estas observaciones fueron hechas | por Jos sacerdotes en Egipto y, ya hacia el afio 2700 a. n. e, les permitieron formar un calendario solar que sc siguid usando -millares de afios después. Los sumerios y sus sucesores en Mesopotamia. estaban dema- iado apegados a la luna para aceptar esa solucién tan simple. En vez de esto, acometieron la tarea mucho mas diffcil ‘de econciliar el calendario lunar con el solar. Esta tarea requirid [a astronomia y el. calendario 10Sin embargo, la idea del Angulo recto existié ciertamente antes de la. edificacién y, probablemente, antes del arte de tejer. Entre Jas pinturas Jas paredes de las grutas de Lascaux se encuentran Jos Mamados “blasones" © sea, figuras rectangulares divididas en cuadros algo irregulares en forma de tablero de ajedrez y con los cuadros coloreados alternativamente origen mis plausible de dichas figuras parece set la hechura de plicgues de Ia cual sabemos que efectiyamente se rcalizaba en la Rdad Paleolitica 142 AGRICULTURA Y GIVILIZACION ORIGEN DE LA CIENCIA CUANTITATIVA 143 el registro de observaciones realizadas por muchas generaciones =: Luego se Je encontraron otros usos a la astronomia. Desde el y el desarrollo de cémputos precisos, En Mesopotamia fue donde. se elaboré el sistema sexagesimal —360 grados en un circulo (numero muy cercano al de los dias del afio), 60 minutos én una hora, 60 ‘segundos’ minutos en un minuto— que todavia em. pleamos para medidas angulares y del tiempo. Fstos célculos ¢a. lendaricos se efectuaban mediante extensas iablas matemdticas. ‘Tales tablas se habfan elaborado para ser utilizadas en las cuéntag comerciales. De dichos cdlculos surgieron el digebra y la ‘arin mética, incluyendo la muy importante notacién del valor'de posicién de las cifras que habia de volver siglos después a’ nos. otros con el nombre de numeros ardbigos —o, también, babilo. nios, persas o hindties— que todavia utilizamos. 2-45 La astrologia La observacién practicada en los templos de todas las civiliza- ciones antiguas, incluyendo las americanas, sé extendiéd mds all4- de Jas necesidades del calendario. El sol, como regulador del afio y portador de Ja cosecha, vino a ser adorado como un dios. La luna, aunque desplazada de la primacia que tuvo en la época de los cazadores, no fue despreciada y, ademas, se ampliaron lay observaciones a las brillantes estrellas errdticas, que son los pla- netas, las cuales adquirieron divinidades menores propias. Todo esto superaba las exigencias de la agricultura y aun de la navegacién, pero, para entonces, las necesidades calendatic: y astrondémicas habian adquirido un significado religioso. El ¢ lJendario mismo se hizo indispensable para fijar la coleccién cada vez mds complicada de dias de fiesta religiosa, cuya obser vancia escrupulosa —como ocurre con nuestro domingo, ori nalmente dia del sol (Sunday, en inglés) era considerada. esencial para la preservacién del orden de la naturaleza. 41 Se ha comprobado que Ja invencién de la semana para propésitos réli giosos, tuvo un origen astrondémico. Neugebauer 2.45 ha rastreado su origen: hasta la divisién artificial en cuatro partes de la aproximacién mds cerca) al mes lunar, con lo cual se aseguré automaticamente que se diera el paso al mes veal de 28.9 dias, en sustitucién de un calendario lunar mas antiguo, dividido en ‘tres conjuntos de nuéve dias, asociade con la diosa lunar Hécate, Ja de-Jos tres. rostvos.. El mito de la creacién que figura.en Ja primef: parte det primer capitulo. del Genesis, es un intento sacerdotal hecho para justificar esa construccién astronémica; pero, en’ rigor, Jo que le dio real: mente apoyo popular fue la institucién regular del séptimo dia, el sabado, principio, su estudio estuvo conectado con la religién. Asi, se ‘ocupé del mundo celestial en cl cual moraban los espiritus des- _ pués de la muerte, en particular los de los reyes sagrados, La re- presentacion de este mundo celeste fue primero muy semejante la del mundo terrenal. Los egipcios se lo imaginaban como ‘una cubierta plana apoyada en las montafias y a través de la cual fluia el Nilo celestial —la Via Lactea. Los babilonios se lo repre- sentaban primero como el interior de una inmensa tienda quadrangular, en la cual las estrellas estaban colgadas como si fueran ldmparas. ® Fue sdlo después de la invencién de la rueda cuando se pudo imitar con precisién el movimiento del cielo alrededor de su eje en el polo. La astronomia china parece haber artida de esta 1dea de la rotacién; tal como se muestra en la _ antigiiedad dei pi, objeto semejante a una rueda que representa | al cielo y el cual se puede utilizar efectivamente para fijar la posicién de las estrellas del Boyero. En la astronomia china 3'se mantuvo durante muchos siglos el dominio de las estrellas | rcumpolares sobre la ecliptica. 35 La idea de la rotacién regular de los cielos atrajo Ja atencién | sobre los movimientos de Jos cuerpos celestes, Se pensd que si la recurrencia regular de los cielos afecta a la naturaleza y es causa de las estaciones, entonces debia afectar igualmente a la condi- cién humana, Al principio, inicamente el rey divino era quien: 2 12 El profesor G. Thomson 8.85 ha expuesto vigorosamente el argumento: presentado primero por Duhem, de que Jos orfgenes de la astronomia se re- jnontan hasta la época de Ja organizacién social totémica, Esto se aplica | especialmente a ja divisién del cielo en cuarteles,, correspondientes a los distintos clanes y asociados a los colores y animales totémicos apropiados. Por analogia, esto explica igaalmente los cuatro elementos que, particularmente en Ja China, estan asociados con los cuarteles. 8-61 E] quinto elemento con- siderado como central y real, Ja tierra amarilla, es una adicién caracteristica. Tal parece como si 14 ideologia o Ja teorfa de ta ciencia indicara una adapta- ién de lo que es para nosotros el mundo inanimado de los conceptos deri- yados de ja sociedad, cde Ja misma manera como Ja préctica cientifica fue logtada por la ampliacién de Jos procedimientos técnicos del hombre pri- initivo. No obstante, algunas veces la técnica misma es la que da nacimiento Py la teoria. En este caso particular, la rueda es transferida a los clos, Ydentificindola con su movimiento entero y, luego, en detalle como ocurrié con el carro de la Luna, que fue un objeto de gran devocién en la Edad de Bronce. La mistica de la rueda, con su movimiento de retorno, fue con- vertida cn una imagen de la vida humana y en una promesa de la re- - surreccién, 144 AGRICULTURA Y CIVILIZACION ORIGEN DE LA CIENCIA CUANTITATIVA 145 se encontraba en relacién con los cielos; pero, después, estec|,nios, que el médico que se equivocaba no sélo se exponia a ser privilegio se hizo mds comin y todo aquel que podia Pagar | -procesado, sino que incluso tenia que perder un ojo cuando por ello tenia la posibilidad de normar su conducta por las qestruia por error el ojo de su paciente. Por lo tanto, no es estrellas. Los siete planctas quedaron domesticados por completo — de sorprender que muchas de las descripciones de casos en un y gobernaban Jos dias de la semana. Hasta el orden de estos diag | papiro egipcio terminen con las palabras “caso que no debe —Sel, Luna, Marte, Mercurio, Jupiter, Venus— tiene un origen | astrolégico, Por lo demds, la astrologia siempre estuvo conec- La medicina oficial codificé después las plantas y sustancias tada intimamente con la astronomia y, a pesar de su cardcter | .minerales, cuyo conocimiento proviene tradicionalmente de los esencialmente falaz, durante varios milenios constituyé el prin- | hechiceros y las brujas de las culturas primitivas. Algunas fue- cipal incentivo para que los hombres se ocuparan de observar | ron escogidas por su manifiesta accién como purgantes o emé- las estrellas; ya que, de no haber creido en la astrologia, “las sicos; otras, debido a que se encontréd, de un modo menos estrellas les hubieran parecido demasiado remotas y carentes ‘de claro, que tenian efectos benéficos en ciertas enfermedades, como eficacia. = ocurrid con la quinina, cuya accién sobre el paludismo fue des- .cubierta por los indios sudamericanos; pero, en su mayoria, se trataba probablemente de atributos puramente magicos, basados en semejanzas como la de la mandrdgora con el cuerpo humano. a tratarse’’. La medicina Sin embargo, los médicos urbanos disponian de una regién mucho mayor para obtener sus drogas y podian organizar su produccién. Esta fue la fuente de donde surgieron, mas bien que de la agricultura, la ciencia.de la botdnica y los primeros jardines de plantas o botdnicos. 14 La otra ocupacién que compartié con la astronomia la distin: cién de ser una profesién de la clase mds elevada, fue la medi: cina, Pero aqui, no obstante que el prestigio era posiblemente: similar, sin embargo, debido a la complejidad esencial de-los sistemas vivientes, el verdadero éxito tenia que ser mucho mag jimitado. De hecho, el médico de aquella época no podfa hacer practicamente nada, salvo curar. cierto tipo de heridas, reducir dislocaciones y fracturas y tratar de evitar que el paciente se matara, 0 lo mataran sus parientes, por seguir un tratamiento | La quimica nunca alcanzé el rango de una ciencia reconocida o una dieta inadecuada. En cambio, en donde el médico de en la Edad de Bronce; ni siquiera Jo consiguié al finalizar podia tener aciertos era en el diagndstico. En la ciudad se pre la Edad de Hierro. Sin embargo, sus cimientos quedaron estax sentaban suficientes casos como pata permitir Ja comparacién blecidos por las multiples observaciones y practicas de los meta- de unos con otros; y estas comparaciones, ampliadas por me- lurgicos, plateros y alfareros, Los procesos de fundiciédn de los dio de conversaciones y codificadas por la tradicién, representan _ minerales, de purificacién de los metales, de coloracién y de el comienzo de la ciencia. Los médicos, desde mucho antes dé la | esmaltado de los mismos, implican complejas reacciones quit invencién de Ja escritura, se trasmitian oralmente sus tradi micas que debieron ser aprendidas a través de muchisimas tenta- ciones, primero dentro de clanes cerrados que luego se fueron |_.tivas, en su mayoria fallidas. Los resultados acertados quedaron ampliando a través de Ja ensefianza y de la adopcién (scccién formulados en recetas, que se trasmitian con esmero y eran 4.5). De las noticias sobre las enfermedades y de su _regist -seguidas escrupulosamente. No tenemos manera de conocer todo —de lo cual tenemos algunos ejemplos extraordinariamente“in el alcance de las conquistas logradas por los primeros quimicos, teresantes en los primitivos papiros egipcios*12— surgieron, las .\, pero lo que conocemos es bastante valioso. 2.47 ciencias de la anatomia y de la fisiologia. _— Conocicron, por lo menos, nueve de los elementos quimicos El prondstico ~el saber cémo serd el probable fin dela __ oro, plata, cobre, estafio, plomo, mercurio y hierro, ?*? ademas enfermedad— tavo particular importancia en los tiempos ‘pri del azufre y del carbono— y distinguieron y utilizaron com- mitivos, pues las leyes revelan, por lo menos entre los babilo- puestos de cinc, antimonio y arsénico. También conocieron . : LC La quimica primitiva 146 AGRICULTURA Y CIVILIZAGION reactivos, sdlidos y liquidos, incluyendo Alcalis como Ia potas ! yel amoniaco (en Ia orina fermentada) y el alcohol en forma de cerveza 0 Vito. Sus aparatos se limitaban a las vasijas de barro y de metal; careclan de alambiques y no podian ocuparse de log espiritus 0 gases, ] La orientacién de su método de trabajo. en el sentido. de‘la ciencia racional y cuantitativa, constituyé un impulso poderosii: ee . on) ; } que fue el origen del vidrio, El hecho de que dominaran muchas particularmente por la rareza y el valor de los materiales con que trabajaban, Desde el principio, hubo necesidad de pesar og metales preciosos, considerando las proporciones utilizadas ‘en las aleaciones y en las mezclas registradas. El andlisis quimico: © ensaye, que implica la separacién de los metales ya aleados 0° mezclados en los minerales, surgié naturalmente de la necesidad” de rescatar los metales mas preciosos y de precaverse de la adulte- racién. El ensaye sefialé un paso critico en la historia de la. quimica y, aun cuando no podemos precisar la fecha en que se comenzé a efectuar, si sabemos cudndo aparecieron los pre. meros objetos de oro refinado, en vez de la aleacién natural de oro y plata, o sea, el electro. A través de fuentes posteriores * conocemos algunos de los procedimientos empleados, como él del antimonio para separar la plata del oro y la copelaciéa para separar el plomo de la plata, El éxito asombroso y la pers: sistencia de estos procedimientos se ponen de manifiesto por el hecho de que la receta para fabricar la copela que figura en un antiguo papiro egipcio ~empleando huesos calcinados hu medecidos con cerveza— todavia sigue siendo una manera reco. mendable para hacer copelas. El sorprendente espectaculo de ©" la resplandeciente burbuja de plata hirviente, apareciendo stibi tamente de Ja oscura masa del dxido de plomo macerado, pro- dujo una impresién profunda. No sdlo se convirtié en el centto. del interés alquimico, sino que dio origen a las analogias espi- rituales de la purificacién por el fuego y de la resurreccién | del cuerpo glorioso. En realidad, éste pude haber sido el origet de la cremacién (seccién 4.5; figura’ 8, seccion 7.1). El hecho de que no trabajemos conforme a la teorfa quimi¢a ~ antigua, no implica que dicha teoria no exista, A pesar de que: i posiblemente nunca hayan sido expresados formalmente, Ios *, productos de los quimicos antiguos muestran que éstos cono- | clan los principios generales de la oxidacién y la reduccién | y que podian introducir o eliminar algunos elementos no meta: licos, como el azufre y el cloro. ORIGENES CLASISTAS DE LA CIENCIA 147 Debido a que se ocupaban principalmente en fabricar orna- mentos, lograron una comprensién particularmente buena de Jos modos de producir colores y, como lo que interesaba mas era la apariencia, estimaban los resultados por la presentacién lograda. Al tratar de conseguir’ que el cobre tuvicra la apa- riencia del oro, produjeron el latén; al tratar de lograr el azul turquesa o el lapislazuli, produjeron una sustancia.azul vidriosa transformaciones pasmosas los llevé a considerar que nada era imposible para su arte. Este saludable optimismo cientifico degeneré después en la supersticién mistica de la alquimia. Los primeros quimicos nunca se tuvicron a si mismos por tales, sino como metalurgicos, orfebres y joyeros. Eran técnicos muy apreciados, conectados estrechamente con el clero y con la corte, pero sin dejar de ser por ello trabajadores manuales que se ocupaban de un oficio bajo, Sus conocimientos no se podian considerar como una ciencia, al mismo nivel que la as- tronomia, las matematicas y la medicina, Se trataba de un arte, pero de un arte perteneciente a la magia negra y con grandes posibilidades (secciones 4.7 y 5.6). 35 LOS ORIGENES CLASISTAS DE LA CHENCIA PRIMITIVA A pesar de la brevedad del esquema que hemos hecho de las conquistas cientificas de Jas primeras civilizaciones, podemos advertir los avances enormes que se derivaron de la fundacién de las ciudades. Asimismo queda en claro que los progresos cientificos, en cuanto son distintos de los técnicos, se limitaron a los resultados surgidos de los problemas planteados por Ja administracién en gran escala. Por lo tanto, fueron obtenidos por los sacerdotes y quedaron restringidos a ellos, debido a que unicamente los sacerdotes tenian acceso a los medios de registro y de cdlculo. El término mismo de jeroglifico —escritura de sacerdotes— dio lugar a esta limitacién. La asociacidén del apren- dizaje y Ja ciencia con una clase, dentro de Ja recién formada sociedad de clases, se mantuvo como una de sus caracteristicas conspicuas, salvo unas cuantas valiosas excepciones (seccién 14.4), hasta el advenimiento de nuestra época. El prestigio de las matematicas, la astronomia y la medicina como ciencias no- bles de las antiguas civilizaciones impresiond de tal manera a los griegos y, luego, a los eruditos medievales que, con el agre- 148 AGRICULTURA Y CIVILIZACION gado de la musica, siguieron siendo los pilares de la educacién: superior; mientras que las ciencias fundamentales de la quiz mica y la biologia todavfa tuvieron que luchar para obtener el reconocimiento cultural. Mads aun, el programa principal que la ciencia tuvo hasta el siglo xvim —la comprensién de log movimientos celestes y su conexidn con Jas vicisitudes de la vida terrestre— quedé establecido en sus rasgos generales casi desde eI comienzo de la civilizacién antigua. Una caracteristica notable de las técnicas y la cultura de Jag primeras ciudades-estados fue la extremada rapidez de su desen: volvimiento, incluso juzgindolo con arreglo a las normas Tid- dernas. Se sabe, por ejemplo, que Ia construccién de las pird. | mides de Gizeh, con sus cnormes dimensiones, su exactitud geométrica y astronémica y su intachable albafiileria, se derivd de Jas sencillas tumbas talladas en la roca en el transcurso dé apenas dos 0 tres siglos, del afio 3000 al 2700 a. n. ¢. aproxima- damente. Esta velocidad implica, como lo sefiala el cardcter del propio trabajo, la existencia de hombres hébiles y prdcticos, dispuestos a inventar y poner a prueba nuevos métodos dentro de un enorme campo de actividades. Al principio, parece que los mismos innovadores eran técnicos; las leyendas acerca de estos héroes culturales, como Imhotep, Tubal-Cain y Dédalo, Ios. muestran como artesanos que inventaron y fabricaron porten- tosas cosas nuevas. Escribas y trabajadores Poco después de la fundacién de las primeras ciudades, en la €poca de las primeras dinastias egipcias o de los primeros reinos. de Mesopotamia, es ya manifiesto que las necesidades de la organizacién en gran escala llevaban a los organizadores a di: vorciarse de los procesos técnicos concretos. En la medida en que se fueron haciendo mds numerosos e indispensables, se convirtieron en una casta ostensiblemente separada de los arte: sanos y con un pronunciado sentimiento de superioridad res- pecto. a ellos, En un fragmento de un papiro egipcio bastante: antiguo, aunque no se ha podido precisar su fecha, se muestra’ un ejemplo muy interesante de esta nueva actitud. Se trata de las instrucciones que da un padre a su hijo, al enviarlo a estu- diar al “Colegio de Escribas”’: { . ORIGENES CLASISTAS DE LA CIENCIA 149 Yo he considerado violento el trabajo manual; ofrenda tu coraz6n a las letras. También he reflexionado acerca del hombre que estd li- .. berado del trabajo manual, ciertamente no hay nada més valioso que las letras. Como un hombre que se zambulle en el agua, asi debes calar por ti mismo en Jas profundidades de la Literatura de Egip- to... Yo he visto al herrero dirigiendo su fundicién, también he visto afanarse al metalirgico ante el horne encendido. Sus dedos estan como la piel del cocodrilo y apestan mds que los huevos de pescado. ¢¥ qué me dices del carpintero cuando labra o corta la madera?; gacaso puede tomarse mayor descanso que el labriego? Sus campos son ja madera, sus instrumentos de labranza son el cobre. Y en la noche, cuando ha terminado su trabajo, sigue trabajando mas que sus brazos (durante el dfa). En la noche, enciende una lam para... La suerte del tejedor que trabaja en una barraca cerrada resulta peor que la de la mujer. Sus muslos estén encogidos oprimiendo su pecho, sin que pueda respirar libremente. Por un solo dia en que deje de producir la cantidad de tela que tiene asignada, es golpeado como el lirio en Ios estanques. Unicamente sobornando a vigilantes de las puertas con (sus) pasteles, puede lograr ver la luz del sol... ‘Te digo que el oficio del pescador es el peor de todos los oficios; en yerdad no vive sino para (su) trabajo en el rio. Se mezcla con los cocedrilos y cuando faltan los macizos de papiro tiene que gritar (para obtener auxilio). Si no le dicen dénde acecha el cocodtila, el temor ciega sus ojos. En verdad, no se puede encontrar alguna ocu- pacién que sea mejor que la profesién del escriba, que es la mejor de todas. EI hombre que conoce el arte del escriba es, por ese solo hecho, superior; sin’ que se pueda decir jo mismo de ninguna otra ocupa- cién. Yo te la sefialo a ti, En verdad, cada trabajador reniega de sus compafieros, Nadie dice al escriba, “ara los campos para fu- lano"... Un dfa (transcurrido) en la cémara de instruccién es mejor para ti que ja cternidad fucra de ella; los trabajos que se realizan allé (perduran como) las’ montafias.., En verdad, la diosa Rennit est en el sendero de Dios, Ella presta.su apoyo al es- criba, tanto el dia de su nacimiento como el dia en que, convertido en hombre, entra en la Camara del Consejo. En verdad, no existe escriba que no coma la comida de la Casa del Rey (jvida, poderfo y salud para él!) 24% Como se advierte, los empleos de cuello blanco —o, por lo menos, de falda blanca— eran considerados superiores, tanto moral como practicamente, y valian la pena de enfrentarse a _[ In escritura fantdsticamente complicada y a los sistemas de calculo 150 AGRICULTURA Y CIVILIZAGION de Ia civilizacién primitiva. Los sacerdotes-administradores, aparz 5 cf tendieron a elaborar. sug propios métodos simbélicos y a atribuirles una realidad inde- pendiente. Esto resulté valioso en cierto sentido, porque per. mitid que por lo menos unas cuantas inteligencias selectas tus vieran el ocio necesario para pensar y, as{, pudieron tomar esos simbolos como base para crear las construcciones abstractas de - Jas matematicas. Las grandes conquistas de los calculistas egip- cios. y babilonios sirvieron de fundamento para la construccidn, posterior y mas abstracta, de las matematicas griegas. Pero, a la ver, esta preocupacién por los simbolos permitid el manteni- : miento de ideas mucho més primitivas, como Ja magia por afinidad de la época de los cazadores, y el fortalecimiento. de tados de los menesteres materiales, la creencia en el poder de Ios espiritus, Magia y ciencia En realidad, con la mengua en el primer impulso hacia el avance técnico, la magia parece haber adquirido més impor- ancia que nunca. Dejé de ser una explicacién progresiva —aun- que errénea-~ del funcionamiento de las cosas en el mundo, para convertirse en un obstdculo para el progreso del pensa. miento eficaz. Por provenir de los sacerdotes, cada vez ms di vorciados de Ios procesos de produccion, la magia se caracteri, } por ofrecer soluciones a los problemas reales que * temente demasiado faciles. Al atribuir a los espiritus el dominio sobre Ja salud y el éxito, se impidié la realizacién de investi a ciones conducentes al descubrimiento de acciones utiles a alcanzar éstos, También favorecié el empelo de vagas analog fas como supuestas explicaciones de los acontecimientos naturales en funcién de los actos de los espiritus divinos, Se considerd al mundo de la naturaleza como una simple versién ampliada del mundo humano, De hecho, cada avance logrado en la técnica humana constitula una invitacién pata tratar de entender el resto del universo en funcién de esa fructuosa actividad hu- mana. Los principales mitos sobre la creacién ofrecen justa- mente explicaciones de este tipo. La hechura del mundo es atti buida al trabajo de un supremo técnico en riego que aparta las aguas de la tierra; y la hechura del hombre se auribuye 1 trabajo de un alfarero supremo que lo modela con arcilla, E to muitos son mis tecnomédrficos que antropomérficos, “_ eran aparen- | é ORIGENES CLASISTAS DE LA CIENCIA 15] Tomandolos con las debidas reservas ~y considerando las mormes dificultades que habia para formular teorias cientificas generales antes de que existiera un lenguaje cientifico— podemos yeconocer en muchos mitos los prototipos de las teorias cienti- ficas. En los mitos, las fuerzas de la naturaleza son _personifi- cadas; pero, tal vez sus autores, los sacerdotes, utilizaron la personificacién como una manera de expresarse. Lo cierto es que Jas teorias contenidas en ellos fueron advertidas con facilidad los jonios, quienes las reconstruyeron prescindiendo de los dioses (seccidn 4.5) .?60-. 2.25 __ Sin embargo, mientras la ciencia no avanzé hasta el punto de que la mayor parte del medio ambiente que interesaba a la humanidad fuera controlable racionalmente por su accidn di- recta —conquista que es bastante reciente—, fue muy dificil _demostrar que la teoria de los espiritus no daba al hombre | ningtin dominio practico sobre la naturaleza. La creencia en los espiritus no parecifa ser peor que las otras y, haciendo una combinacién sensata entre la fe y la probabilidad, era posible imaginar que las cosas marchaban de acuerdo con ella, Los hom- | bres se recuperaban generalmente de las enfermedades, las plan- tas cultivadas crecian Ja mayor parte de las veces y cada mafiana se podfa ver al sol elevandose sobre el horizonte. No obstante, mientras los hombres se apegaron a las expli- ‘caciones de los fendmenos naturales con base en los espiritus, \el desarrollo de la ciencia fue activamente inhibido. , Porque | entonces, no sélo parecia inutil cualquier intento de encontrar “na comprensién racional o de conseguir un dominio sobre el exterior, sino que tales tentativas podian resultar perjudiciales, ‘ya que parecla indudable que los espiritus se podian disgustar ante esos actos que atentaban contra sus prerrogativas. Esto no es sino otra forma de decir que se ponia en peligro el modo de vida de los sacerdotes; para quienes la teoria magica de los espiritus constituia un interés creado, particularmente cuando |empezaron a decaer las primeras instituciones econdmicas de los templos y los sacerdotes fueron dependiendo cada vez mas de las ofrendas de los creyentes. */. El peligro que representaba para la aristocracia de los dioses __ cualquier intento de dominio sobre las fuerzas de la naturaleza, es lo que significa fundamentalmente ¢l mito de Prometeo. 7 El fuego pertenecia desde un principio a los cielos y el hombre no tenia derecho a tomarlo para sf. Lo que requerian los sacer- 152 AGRICULTURA Y CIVILIZAGION dotes era devocién: prdctica inflexible de los ritos propiciatorios, observancia esmerada de todos los tabus y resignacién ante la voluntad de los dioses. Mientras estas concepciones —que aun no han desaparecido en nuestra sociedad— recibieron el apoyo: de Ia autoridad, Ja sola indagacién minuciosa del método de funcionamiento del universo fue una manifestacién de impiedad; Tales indagaciones podian agraviar a las potencias celestiales, haciendo que su resentimiento se desfogara no sdlo en quien trataba de averiguar sino en la socicdad entera. Las fuerzas de la religion han estado identificadas estrechamente, desde un’ principio, con el mantenimiento del dominio de la clase privi- legiada. Por ello, varios siglos después de la fundacién de las primeras ciudades, cuando las clases gobernantes dejaron de fa- vorecer el progreso material y técnico, la religién coadyuvé a la restriccién del avance intelectual. 36 TRIUNFOS ¥ FRACASOS DE LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES. Empero, considerandolas en conjunto, las primeras civilizaciones.: lograron realizar y sustentar un avance enorme en las técnicas y en las-ideas, El elevado nivel de sus conquistas técnicas se muestra en el hecho, tan comun que dificilmente le prestamos atencién, de que durante la mayor parte de nuestra vida esta- mos rodcados y hacemos uso constante de los utens ie fucron elaborados en esa época, sin que hayan sufrido altera- ciones de importancia ‘éii Tos 5 000 afios que nos separan de ella, los Nuestras sillas y nuestras-mesas no han cambiado desde. que primeros carpinteros egipcios. resolvieron los difici ) mas de la ebanisteria, Las sillas de brazos con asiento tejido y patas dé garra son conocidas desde el afio 2500 a. n. e., aproxi- madamente, Seguimos habitando en cuartos con muros y techos de picdra, tabiqué y mortero; comemos el mismo tipo de ali- ments; nos vestimos con ropa hecha de las mismas clases de ela, Incluso nuestras instituciones sociales no han sufrido cambios tan extraordinarios que superen a los efectuados entre las insti: tuciones de las comunidades primitivas y las de las primeras ciudades. Seguimos teniendo, como entonces, comerciantes, ma- gistrados y. soldados; y las preocupaciones politicas de nuestro tiempo no eran desconocidas para ellos. En otras palabras, la TRIUNFOS Y FRACASOS 183 ayorta de los hombres vivimos atm en la sociedad dividida en clases que se originé con las primeras ciudades. “Estancamiento técnico fl gran brote de innovacidn técnica que se produjo con el _comienzo de Ja vida urbana en los grandes valles fluviales de [Mesopotarmia, Egipto, la India y la China duré solamente unos \cuantos siglos, aproximadamente de 3200 a 2700 a. n. e. Inme- _diatamente después vino un periodo relativamente largo de ‘estancamiento cultural y politico, Las distintas ciudades tuvie- jon su apogeo y su decadencia; las dinastias de reyes-sacerdotes se sucedieron unas a otras. Hubo irrupciones de los barbaros y hasta dinastias barbaras, sin que se produjera cambio esencial alguno en la organizacién de la produccién. La agricultura de riego, complementada por el comercio con regiones extranjeras, comtinud siendo la base de ta produccidén. Todas las riquezas acumuladas y consumidas en las ciudades provenian de los exce- “denies producidos por la agricultura practicada bajo la direc- cién urbana. Y, debido a que ese excedente era relativamente pequefio, unicamente permitia el sustento de un nimero pro- yporcionalmente reducido de personas ociosas, que tendieron a formar una clase exclusiva. Los sucesores de los administradores originales que trabajaron por mejorar las técnicas agricolas, se “fueron divorciando cada vez mds del proceso de la produccién. |Su unico interés consistié en asegurar para su provecho personat la mayor parte posible de los productos, De generadores de oriqueza se convirtieron en explotadores. Cada vez exigieron mas para su disfrute privado y para la construccién y el sosteni- miento de magnificos templos y tumbas, Estas exigencias tra- jeron como consecuencia el empobrecimiento y Ja esclavizacion efectiva de los campesinos y de los artesanos urbanos, lo cual provocé conflictos que debilitaron las ciudades-estados y acabaron _por detener su progreso intelectual y técnico. - Conocemos detalles bastante completos de uno de estos aconte- _cimientos. En la ciudad sumeria de Lagash, la principal metrd- “¢poli del sur de Mesopotamia, ocurrié hacia el afio de 2400: |a.n.e@ lo que podemos Mamar justamente una revolucién social. Parece ser que un hombre llamado. Urukagina les arre- baté el poder a los gobernantes de otra dinastia e inici6 una serie de reformas sociales encaminadas a limitar la opresién