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EL CAMPAMENTO (Segunda parte)

HACERSE RESPETAR

La noche iba bien, hasta que uno de los nios comienza a descompensarse.

Jos el director del campamento) decide ignorar los llamados de auxilio del nio ya que intua
que tan solo estaba llamando la atencin.

Mauricio por su lado decide hacer caso omiso de la orden del director y acude a enfermera
con el nio.

A la maana siguiente, Mauricio se encontraba dentro de su cabaa preparndose para


desayunar, cuando de repente Jos con aire amenazante ingresa sin avisar: Vengo a hablar
contigo por lo sucedido anoche, aqu el responsable de la seguridad soy yo. Mauricio que en
ese momento se encontraba sentado a la orilla de su cama, de un solo movimiento queda de
pie frente a su cara, con su mirada relajada pero fija y con un porte sereno pero firme esboza
una sonrisa contenida y se limita a decir: Buen da
Jos reacciona retrocediendo y justificndose: Lo que trato de decirte es por seguridad de
todos haciendo una pausa para tragar saliva, agrega- para que se pueda mantener un orden

Mauricio retira su sonrisa controlada para volver al semblante sereno y firme.

El nerviosismo contenido de Jos le favorece la oportunidad para un nuevo cambi, invita a


Jos a la apertura y conversacin franca, sin embargo al instante de mostrar su disponibilidad
deja entrever que hay intencionalidad y bravura en sus sentimientos, su podero y energa
expansiva se puede vislumbrar en la presencia que impone Mauricio, pronto para usar en una
batalla.

Las palabras de Mauricio transmitan el mensaje: Entiendo supongo que ambos velamos por
lo que es correcto mientras que su postura, tono de voz y gestos decan: har y defender lo
que considere correcto por encima de las autoridades si eso fuera necesario

Jos se encuentra sumamente incmodo y decide retirarse de la cabaa.

Jugar con una y otra tcnica es de poca utilidad, acta con decisin y sin reservas!

Morihei Ueshiba

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