Vous êtes sur la page 1sur 3

Paul Elvis Rondinel Toscano

LA MISIÓN DE DIOS EN LAS ESCRITURAS


Todo comienza en Dios. No hay nada fuera de Él; no existe nada creado sino
fuera por el Trino Dios. Por tal razón:
El amor de Dios es el principio fundamental de la historia de la redención.
Este es el principio para la creación del hombre. Dios creó al hombre para
redimirlo, lo cual fue brotado por su infinito amor. Puso más importancia en
el hombre, aunque no olvido cuidar lo demás de su creación; le dio
autoridad para que gobierne en la tierra, dándole libre albedrío para
brindarle la libertad como lo tuvo Lucifer quien tenía un cargo en el cielo y
manteniendo una hermosa comunión con Dios. De la misma manera, el
hombre fue dotado con estas capacidades, tiene un lugar de dominio; y
contando con el libre albedrío tiene la libertad de hacer lo que su voluntad
le pida. En este caso tendría que obedecer a Dios voluntariamente. Lo cual
no lo quiso hacer. Y en consecuencia cayó en pecado y distorsionando todo
su ser.
Fue que por este motivo; anticipando Dios lo que sucedería estableció la
historia de la redención revelada por el amor que Dios tuvo al hombre para
rescatarlo de la miseria en que cayó por causa de su desobediencia, y
restaurarlo a su propia naturaleza.
Este acto no se pudo ejecutar por medio de otro hombre, ya que para poder
cumplirlo se necesitaría de un sacrificio puro y que sea digno de ser recibido
por Dios mismo. Es por eso que Dios envió a su Hijo Jesucristo encarnado en
hombre para que pueda cumplir este mandato, el de redimir al ser humano.
Él murió en la cruz y resucitó. Y ahora es que por medio de Él podemos
estar en paz con Dios.
Todo esto ya estuvo planeado por Dios. Como Él es el único ejecutor de su
creación. Soberanamente predestinó la redención del hombre, no por
capricho sino por Amor; para que el hombre pudiera salvarse de la
condenación eterna, que sería estar lejos de la presencia de Dios.
Todo esto Dios hizo con una perfecta sabiduría. Comenzando, para alcanzar
la redención, tomo a un pueblo como suyo al que le llamo Israel; y el que
sería su nación santa. Y quien tendría que obedecer sus leyes para ser
participes de su bendición. Y el cual sería el portador quien llevaría al
mensaje de Salvación para todo el mundo.
Génesis muestra el primer anuncio de la victoria del hombre sobre la
serpiente, Satanás. Declarando que mediante la cimiente de la mujer saldría

1
Paul Elvis Rondinel Toscano

un Mesías quien derrotaría al adversario. De manera que, esta salvación no


es dada tan sólo a una raza, nación, ni grupo cultural. Sino para sus
escogidos quienes recibieron el mansaje de salvación predicado a todo el
mundo.
Por conclusión de este punto podemos decir que Dios utilizó a un pueblo, al
que Dios mismo lo escogió, para que sea portador de sus promesas para la
salvación del hombre. Mostrando al Mesías que vendría de parte de la raza
judía para todo el mundo y esto se obtendría sólo por la fe que los creyentes
tienen como heredad de Abraham. Además las leyes que Dios dio al pueblo
de Israel se convirtió ahora en una norma de conducta para la gente de hoy.
No sólo a los judíos; sino también para los gentiles. Esto es el pacto mosaico
que Dios dio a Israel en el monte Sinaí.
Dios tomó a Israel como su especial tesoro, un reino de sacerdotes, nación
santa. Les brindo sus bendiciones que estaban dadas en sus promesas y
que para obtenerlas era necesario una respuesta positiva de parte del
pueblo.
Todo esto por causa de Abraham, quien confió en Dios y a quien Dios tomó
por justo; bendiciéndole por toda su generación y poniendo en alto su
nombre. Además siendo antecesor de todas las familias de la tierra, los que
confiarían también en Dios por la fe que Abraham les heredó.
De esta manera Dios escogió a Israel para que llevase este mensaje de
manera centrípeta, haciendo que las demás naciones de la tierra se fijaran
que Israel tiene un Dios Vivo y no de materia inerte. Lo lamentable es que
este pueblo no pudo cumplir todo lo que Dios le pedía, que era de anunciar
al Mesías fuera de sus prejuicios. Pero por consecuencia de su egoísmo,
Dios abrió el campo del mensaje de salvación; ya no desde el pueblo de
Israel, sino desde su Iglesia quien ahora es ya no de una sola raza, sino de
muchas razas. Ahora podemos decir que la Iglesia es la que está encargada
de llevar el mensaje de salvación a todo rincón de planeta, formando así su
labor centrífuga. La cual consiste en que el mundo ya no tiene que venir a
una Iglesia; sino que la Iglesia debe de ir al mundo para rescatar lo que se
había perdido.
Y no es más decir que en medio de todo este acto existe un motor principal
que impulsa a cada individuo a la evangelización. Este motor es el Espíritu
Santo, quien capacita a cada miembro de la Iglesia para mostrar las Buenas
Nuevas a todo el mundo.

2
Paul Elvis Rondinel Toscano

Por conclusión se dirá que el ministerio intercultural que la Iglesia ahora


tiene es producto de la acción del Espíritu Santo en la Iglesia.