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Dieta blanda, ¿en qué consiste?

La dieta blanda consiste en modificar la textura o la consistencia de


los alimentos para facilitar la masticación o la digestión
 Por MAITE ZUDAIRE

 26 de junio de 2012

- Imagen: rusvaplauke -Hay dos maneras de


entender la "dieta blanda", con un fundamento distinto en cada caso. En uno, se
modifica la textura de ciertos alimentos para facilitar el proceso alimentario a
quienes tienen problemas de masticación. En el otro, se adaptan los alimentos y
las formas de cocinado hacia una fácil digestión para quienes tienenproblemas
digestivos o están próximos a una intervención quirúrgica. Ambas modalidades
están registradas en los protocolos terapéuticos de los centros hospitalarios.
También se pueden seguir en casa, aunque siempre con un buen conocimiento del
tema para no hacerlas más estrictas de lo necesario. En este artículo explicamos
en qué consiste la dieta blanda de fácil digestión y la dieta de fácil
masticación, o "mecánica", y señalamos las principales diferencias entre
ellas.

Dieta blanda: fácil digestión

La "dieta blanda" consiste en modificar la manera de cocinar los alimentos y en


seleccionar los productos de cada grupo que sean fáciles de digerir, tanto por su
adecuada composición nutricional como por su grado de maduración. El objetivo
es provocar el mínimo estímulo digestivo, con el fin de evitar complicaciones en su
estado de enfermedad o afectación.

En líneas generales, la dieta blanda es:


 Baja en grasas. Carnes magras, pescados blancos, huevos en tortilla o
revueltos.
 Pobre en fibra. Frutas no ácidas sin piel, muy maduras, asadas o en
compota, verduras suaves no fibrosas y cocinadas, sin legumbres.
 Con pocos azúcares simples.

Además, las comidas se distribuyen en varias tomas a lo largo del día y en


pequeños volúmenes, para no saturar la capacidad y funcionalidad digestiva.

La dieta blanda de protección gástrica debe ser baja en grasas, pobre


en fibra y en azúcares simples, con cocciones suaves y sin alimentos
ácidos, irritantes ni picantes

No obstante, las modificaciones dietéticas van más allá y consisten en eliminar los
alimentos irritantes de la mucosa gástrica o que aumenten la producción de ácido
clorhídrico en el estómago. Por ello no se admiten: alimentos y/o especias
picantes, ácidos, grasientos o platos muy condimentados; tampoco excitantes
como el café, el té, el cacao o las bebidas alcohólicas.

Tan importante como la selección de alimentos es la forma de cocinarlos. En la


dieta blanda de protección gástrica están indicadas de forma particular
las cocciones suaves: hervidos, al vapor, papillote (con el mínimo aceite), baño
María y estofados de verduras, pescado blanco o pollo a fuego lento y con la
mínima adición posible de aceite.

La dieta blanda en texturas está diseñada para personas con problemas digestivos
(úlcera péptica, úlcera duodenal, hernia de hiato, gastritis...). También se indica en
los momentos previos a una intervención quirúrgica o durante los días posteriores
a la misma, en el periodo de convalecencia.

Dieta blanda mecánica: fácil masticación

La dieta blanda mecánica debe ser variada, equilibrada e incluir


alimentos y texturas blandas, que permitan una fácil masticación

Este plan alimentario es adecuado para quienes tienen dificultad para masticar
alimentos. En este grupo se enmarcan quienes han sufrido algún trastorno
neurológico (una enfermedad degenerativa como el Alzheimer, un ictus, etc.) que
les impide hacer de forma correcta el proceso de masticación y deglución; quienes
no tienen suficientes dientes como para masticar de forma correcta; y las personas
que atraviesan procesos inflamatorios y dolorosos de la boca, como el periodo de
adaptación a la ortodoncia. Para evitar confusiones en la nomenclatura, este tipo
de dieta se denomina en clínica como "dieta blanda de fácil masticación" o "dieta
blanda mecánica".

Las particularidades dietéticas se podrían resumir en: dieta variada,


equilibrada y con una selección de alimentos y texturas blandas, que
permiten una fácil masticación. En comparación con la dieta blanda de
protección gástrica, las restricciones (tanto en alimentos como en forma de
cocinado) son menores. Solo se limitarán -siempre según tolerancia- los alimentos
o preparaciones culinarias de consistencia dura o astillosa. Si hubiera
irritación bucal, deberían evitarse también los alimentos ácidos e irritantes para no
agravar las molestias.

No conviene caer en la comodidad de ofrecer siempre a la persona con problemas


de masticación los alimentos triturados. Es gratificante para la persona enferma
poder distinguir los sabores de los distintos alimentos y degustar platos diferentes,
frente a un puré con varios ingredientes mezclados. El proceso de alimentación, de
alivio de síntomas o de curación a través de la dieta es más amplio que una
fórmula o una receta óptima desde el punto de vista nutricional. El objetivo es
procurar placer, gusto por lo que se come, estimular los sentidos y dar la
oportunidad de experimentar las mejorías al proponer distintas texturas a medida
que la situación mejora.

Dieta blanda para la digestión y la masticación: principales diferencias

Cada patología y cada circunstancia exige adaptarse lo máximo posible a las


necesidades específicas del paciente, con el fin de no limitarle la alimentación
más de lo necesario. En estas dos modalidades de dietas hay diferencias
sustanciales en cuanto a la recomendación de consumo de ciertos alimentos, que
permiten comprender la importancia de un buen asesoramiento nutricional al iniciar
el plan de alimentación. A modo de ejemplo:

Pan:

 Fácil masticación: pan de molde y similares.

 Fácil digestión: biscotes y pan tostado, que obligue a


masticarlos para favorecer una mejor digestión de los
carbohidratos, que comienza en la boca al mezclarse con las
enzimas salivares.
Frutas:

 Fácil masticación: se admite todo tipo de frutas, siempre y


cuando estén bien maduras y permitan una masticación sin
dificultad.

 Fácil digestión: se recomiendan de forma casi exclusiva las


frutas asadas o en compota, peladas para reducir el
contenido en fibra. Están desaconsejados los zumos de
naranja o de frutas ácidas, tipo piña, pomelo, limón, manzana
ácida o tomate, entre otros.

Leche:

 Fácil masticación: se admite todo tipo de leche y productos


lácteos si la persona no tiene alergia ni intolerancia alguna.

 Fácil digestión: se recomienda comer solo yogur descremado


y leche sin lactosa en las primeras fases de la recuperación
digestiva, además de valorar la tolerancia individual.