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EL TAIJI Y LOS DOCE MERIDIANOS

El Taiji tiene trece posturas principales: ocho fuerzas y cinco pasos, y cada una está conectada con
un meridiano o canal energético.

En el hombre los principales canales energéticos son doce: seis meridianos yang y seis yin. Se los
agrupa por parejas según la cantidad de energía que circula por ellos, y constituyen una red de vías
por donde circula el Qi. En chino los canales se denominan jingluo, es decir, meridianos principales
o jing que atraviesan el cuerpo de manera vertical, y sus colaterales o luo, que lo cruzan
horizontalmente.

La energía se inicia en el Pulmón, porque la inspiración es el primer movimiento que realizamos al


nacer. Después pasa, por orden, al Intestino Grueso, Estómago, Bazo, Corazón, Intestino Delgado,
Vejiga, Riñón, Maestro del Corazón, Triple Calentador, Vesícula Biliar e Hígado, donde reinicia el
círculo.

En los brazos hay tres meridianos yin, que circulan desde el pecho hacia los dedos de la mano. El
Corazón termina en el dedo meñique; Maestro del Corazón o pericardio en el dedo anular y el
Pulmón en el pulgar. Y existen tres canales yang, que parten de la punta de los dedos, pasan por el
dorso del brazo y terminan en la cabeza. El Intestino Grueso va desde el dedo índice hasta la nariz;
el Triple Calentador, desde el anular hasta la oreja, y el Intestino Delgado, del meñique al ángulo
externo del ojo.

En las piernas hay tres meridianos yin y tres yang. Los canales yin comienzan en los pies, ascienden
por la cara interna y van al abdomen o al tórax: el Bazo va desde el dedo gordo al pecho; el Hígado,
del segundo dedo al pecho; y el Riñón, desde la planta del pie hasta el pecho. Los tres canales yang
comienzan en la cabeza y terminan en el pie, pasando por la cara externa y posterior: el Estómago
va desde la cara hasta el tercer dedo del pie; la Vesícula Biliar, desde la cabeza al pecho y de ahí
hasta el cuarto dedo; y la Vejiga, desde la cabeza al meñique del pie pasando por la espalda y parte
posterior de la pierna.9-

Antes hemos dicho que el Taiji tiene trece movimientos principales y que se corresponden con cada
uno de los meridianos, que son doce. Entonces ¿nos sobra una postura? De ninguna manera. El
movimiento número trece es la síntesis de los otros doce y corresponde con el wuji. Se dice que el
Taiji es el estudio de la energía en los doce meridianos y su síntesis en el vacío. En el Taiji Quan se
busca hacer caer en el vacío al contrincante para que pierda su centro de equilibrio. La actitud
básica es ceder, neutralizar, mantenerse pegado al otro y estallar como un látigo. Para lograr este
objetivo marcial, el Qi debe moverse libre y suavemente por el cuerpo, que debe permanecer
relajado desde la piel hasta la médula ósea. Así los movimientos son blandos, pero la potencia está
contenida en su interior, como un balón de baloncesto bien hinchado.
LOS OCHO VASOS MARAVILLOSOS

Los chinos comparan los meridianos con ríos alimentados por lagos o reservas. A estos almacenes
de energía se les llama meridianos extraordinarios o vasos maravillosos. De los ocho, los más
conocidos son el Vaso Gobernador y el Vaso de la Concepción, porque la unión de ambos forma la
órbita microcósmica, la pequeña circulación de la energía. Ambos nacen en el hipogastrio, afloran en
el perineo y ascienden hasta la cabeza, y constituyen la primera vía de Qi a desarrollar en las
prácticas de zhan zhuang.

Los vasos maravillosos están en relación directa con el Qi original, regulan la energía (Qi) y la
sangre (xue), conectan los doce meridianos principales y, cuando el Qi comienza a acumularse, lo
hace en estas reservas de energía.

En concreto los ocho vasos son:

 Du mai o vaso gobernador - reserva de energía yang,


 Ren mai o vaso concepción - reserva de energía yin,
 Chong mai, vaso central - mar de la sangre,
 Dai mai, vaso cinturón - único vaso horizontal,
 Yang qiao mai - controla la movilidad yang (vigilia),
 Yin qiao mai - controla la movilidad yin (sueño),
 Yang wei mai - une los meridianos yang,
 Yin wei mai - une los meridianos yin.

Cada uno de estos vasos maravillosos se relaciona con un trigrama del Bagua, el estudio de la
energía desarrollado por los chinos y que se expresa en las lineas enteras, yang y partidas, yin. El
sistema de los ocho vasos maravillosos es el método que sigue el Baguazhang para movilizar la
energía y, a través de las ocho palmas básicas, cultivar, acumular y utilizar el Qi para el combate, la
curacion y la vida espiritual.
TIPOS DE QI

Qi original o Yuan Qi

Es el más importante de todos los tipos de Qi. Viene de nuestros padres y, a través de ellos, de los
orígenes de la vida misma. Según la medicina tradicional china, este Qi se distribuye por todo el
cuerpo hasta los órganos internos y externamente hasta la piel y los poros. Es el responsable de que
el desarrollo intrauterino sea normal y después de nacer se sustenta de los nutrientes que provienen
de los alimentos y la respiración. Radica en los riñones y constituye el yin del Riñón, la esencia vital.

Qi respiratorio o Zhong Qi

Lo obtenemos a través de la respiración y viene del cielo. Su función principal es actuar como el
motor que mueve los órganos y los músculos a través de su aporte de oxígeno. El oxígeno es la
molécula que ejerce de gasolina para producir energía, y sin él moriríamos. También promueve los
latidos cardíacos, la visión, la audición, la voz, los movimientos.

En Taiji se distinguen tres tipos de respiraciones: natural, abdominal y abdominal inversa. Esta
última es característica del estilo Chen. Las posiciones estáticas o la ejecución de la forma implican
un ejercicio respiratorio unido al trabajo con la sensación de Qi. Sin esta sensación, la voluntad
o yino puede alimentar con Qi el dantian.

Qi nutritivo o Ying Qi

Viene de la tierra y del proceso de extraer las sustancias fundamentales de los alimentos que
ingerimos, que realizan el Bazo y el Estómago. Circula con la sangre y se distribuye a través de los
vasos sanguineos. El Qi nutritivo y la sangre siempre van juntos.

En medicina tradicional china se dice que según sea el sabor de los diferentes alimentos se
estimularán unos órganos u otros. El sabor picante estimula el Pulmón; el ácido al Hígado; el dulce
al Bazo; el amargo al Corazón; y el salado al Riñón. Todos son necesarios para tener un Qi nutritivo
equilibrado. Además, los alimentos y las bebidas frías agotan el Qi del Bazo y el Qi nutritivo. Para no
consumir nuestras reservas es aconsejable tomar bebidas del tiempo o tibias.

En China es tradicional el uso de plantas para fortalecer y tonificar el Qi, que pueden utilizarse como
infusiones o en fórmulas preparadas. Por ejemplo, la raíz de astrágalo o Huangqi reabastece el Qi
del Bazo y Pulmón, hace ascender el yang, y es dulce y ligeramente tibia. Está presente en fórmulas
muy antiguas de la farmacopea china, como la Guipitang, que fortalece el Qi y la sangre, trata las
palpitaciones, la ansiedad y la falta de memoria.

Otra raíz que se utiliza en América y que puede consguirse ya en España, es la yuca, conocida en
China como shanyao. Es dulce y neutra, y fortalece el Bazo, el Pulmón y el Riñón. Si se come cocida
trata la astenia, las poluciones nocturnas, la poliuria, síntomas del desgaste del Qi de los riñones, el
Qi ancestral. Para este problema también existe la fórmula Zhi Bai Dihuang Wan.

El ginseng o renshen es la raíz más común para restablecer el Qi. Es dulce, tibio, tonifica el Bazo y
los pulmones, es decir, las fuentes de la energía. Existen tres variedades; la americana, que se
utiliza más para los hombres; la siberiana usada sobre todo para las mujeres; y el ginseng coreano,
más tonificante que los dos anteriores pero contraindicado en el caso de personas nerviosas,
calurosas o con fiebre o dolores agudos

Qi defensivo o Wei Qi

Principalmente viene del Qi de los alimentos, y se lo conoce como "yang defensivo". Circula por los
meridianos, la piel, los músculos y los órganos internos. Defiende el cuerpo de las enfermedades,
regula la temperatura corporal y lubrica la piel y el pelo.

Si se contraen resfriados con facilidad, se siente a menudo frío en el cuerpo, y los ojos aparecen sin
brillo, puede ser por falta de Qi defensivo. Todo esto mejora con una adecuada tonificación. Para ello
los antiguos maestros descubrieron que puede tonificarse el Qi a través de prácticas lentas,
relajadas y acompañadas de respiraciones profundas. Por eso el Taiji está especialmente indicado
para reforzar este tipo de Qi.

LAS FUNCIONES DEL QI

 Impulsora: promueve el crecimiento del cuerpo, la función de los órganos y los meridianos, la
circulación de la sangre y la distribución de los líquidos.

 Termorreguladora: mantiene la temperatura vaporizándose como una sauna. El Qi se describe


como una olla a vapor que llena nuestro cuerpo como si infláramos un balón. Es la misma mecánica
que en peng, la primera fuerza del Taiji.

 Defensiva: si los factores nocivos invaden nuestro cuerpo, el Qi defensivo los combate y si es fuerte
los expulsa.

 De control: controla los líquidos para que no se agoten ni extravasen. Por ejemplo, la orina en
exceso, demasiada sudoración o la eyaculación precoz, son signos de debilidad del Qi en esta
función.
LA CIRCULACIÓN DEL QI

El Qi circula por todo el organismo y se mueve en cuatro formas básicas: asciende, desciende, entra
y sale. Su primera vía de circulación la constituyen los meridianos, luego la piel, los músculos,
tendones, órganos internos, huesos y por último, la médula ósea, donde el Qi se mueve como una
gran ola de energía.

El Qi actúa dentro de cada persona como vía de comunicación entre la esencia vital y el núcleo
central o shen, es decir, entre el ser físico y el mental. Esto es muy importante para todo practicante
de artes marciales internas, porque el Qi no es sólo la energía en sí, también es la comunicación con
el shen o espíritu.

El Taiji es una herramienta de acceso al conocimiento espiritual a través del cultivo y la circulación
del Qi. Si se permanece a la escucha del Qi para llegar a sentirlo, después podrá cultivarse y hacerlo
circular, entrando así en contacto con el espíritu. Este es el objetivo que persiguen tanto las grandes
tradiciones místicas hindúes como las occidentales. El fin último del Taiji va más allá del
mantenimiento de la salud física, mental y espiritual de las artes marciales y del combate, pues se
adentra en la búsqueda de la unidad con la esencia vital de cada persona. Una vez alcanzado este
punto la energía puede manifestarse para curar otros o a uno mismo, para la lucha, el
autoconocimiento, el arte, etc.

Esto conlleva muchos años de práctica que pueden ser muy fructíferos si se cuenta con una
enseñanza adecuada y una actitud de investigación y alerta. Por eso es muy importante aprender de
un profesor que conozca el proceso, aunque no lo haya completado. La actitud tradicional del
enseñante es esperar intuitivamente a que el alumno descubra estas etapas por sí mismo, sin
forzarlo.

Todos los estilos de lucha chinos tienen muy claro su objetivo final y cómo llegar a alcanzarlo. En el
mundo del Taiji si nadie orienta a un practicante puede dar vueltas durante muchos años sin obtener
resultados. Este artículo intenta ofrecer datos que puedan ser útiles en esta andadura hacia el
conocimiento y que, personalmente, me han ayudado mucho. Un ejemplo es la teoría de los
meridianos.
LOS CINCO ELEMENTOS

Los antiguos chinos describieron el universo en función de cinco energías, que expresaban los
cambios del yin y el yang.

En el ciclo de creación la energía inicial, la madre, es el agua porque es nuestra fuente de vida.
Del mar surge la semilla para las plantas que origina la segunda energía, la madera. Cuando ésta se
seca y se quema da origen a la tercera energía, el fuego. El fuego, en forma de cenizas, alimenta a
la cuarta energía, la tierra. De las entrañas de la tierra surge la quinta energía, el metal, que a través
del oxígeno y el hidrógeno origina el agua, volviendo a iniciarse el ciclo. Cada energía se ocupa
además de controlar a otra. Así el agua apaga el fuego; el fuego funde el metal; el metal corta la
madera, la madera sujeta la tierra, y la tierra detiene el agua.

En el cuerpo cada fase contiene un órgano yin y otro yang. Así, en el agua, la energía ancestral y
fuente del Qi original, el órgano yin es el Riñón y el yang es la Vejiga. En la madera, que representa
la capacidad de actuar y tomar decisiones, el órgano yin es el higado y el yang la Vesícula Biliar. En
el fuego, que calienta el cuerpo, el Corazón y el Maestro del Corazón son yin y el Intestino Delgado y
Triple Calentador son yang. En la tierra, que nutre y sustenta, el Bazo es yin y el Estómago yang. El
metal, o motor del Qi, comprende el Pulmón yin y el Intestino Grueso yang.

El Xingyiquan utiliza específicamente cada una de estas energías como táctica para penetrar en la
esencia vital de cada practicante y lograr fundir los cinco elementos en un solo movimiento, que
representa la unidad total, el wuji.

El Xingyiquan, el Baguazhang y el Taijiquan trabajan sobre los doce meridianos, los ocho vasos
maravillosos y los cinco elementos. Aunque difieren en la forma de enfocar estos conceptos su meta
es la misma: cultivar la esencia vital y conectarse con el origen. Ocurre igual con los estilos externos,
ya que persiguen el mismo fin, aunque sus métodos vayan de lo duro a lo suave, del yang al yin. El
camino varía, pero no así el objetivo. Si perdemos de vista esta idea discutiendo o peleando para ver
cuál de los estilos es mejor, ello significará que no hemos comprendido nada.

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