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POSICIONES POLITICAS

LA DERECHA POLÍTICA:

Dada la heterogeneidad de las posturas de la derecha política es difícil dar una


definición de este concepto que englobe a todos los movimientos derechistas. Quizás
una aproximación sea que mientras que en los movimientos de izquierda la igualdad
social es uno de los objetivos prioritarios del programa político, en los movimientos de
derecha esta igualdad no tiene un papel tan central; a veces los movimientos de
derecha propugnan el elitismo o el mantenimiento de ciertas diferencias entre los
miembros de la sociedad (sobre todo diferencias económicas); sin embargo, la
igualdad social sigue siendo parte del proyecto político de la derecha, aunque sin la
centralidad que tiene este objetivo para la izquierda.

EL LIBERALISMO:

Movimiento ideológico que defiende el libre mercado e intenta evitar, en lo posible, la


intervención del estado en la economía, en particular, y en la sociedad civil, en
general. Este movimiento considera que la libre iniciativa y la competencia son los
motores que crean riqueza social; por lo tanto, la intervención del estado es entendida
como una injerencia totalitaria.

La libre competencia es un valor clave para el liberalismo. Del mismo modo que en el
orden natural la competencia entre los seres genera un ecosistema estable y
sostenible, en la economía de un colectivo la competencia entre productores permite
que el mercado se amolde a la demanda y la satisfaga convenientemente. La
intervención del estado entorpece este orden natural y lo corrompe.

Para el liberal los derechos individuales son fundamentales. El derecho a la propiedad


de los individuos y los colectivos debe ser respetado por el estado que no debe tener
autoridad, o la tenerla en mínima medida, para erosionar las posesiones de los
individuos con impuestos. Los servicios sociales deben ser dejados en mano de
particulares, ya que si están en mano del estado se produce una competencia desleal
y, además, impide el crecimiento económico del colectivo.

Muchos liberales, aún cuando se encuadren dentro de la derecha, mantienen posturas


tan aparentemente de izquierda como el derecho al aborto, al matrimonio homosexual
o al consumo y venta de drogas. Téngase en cuenta que todos los derechos anteriores
son derechos individuales sobre los que el estado, para un liberal estricto, no tiene
porque entrometerse. Otros liberales, sobre todo en EE. UU., critican los sistemas
públicos de sanidad o los sistemas de pensiones del estado; estos sistema
sobrecargan, según ellos, a los ciudadanos con impuestos y frenan la libre
competencia.

El liberalismo más extremo y muy poco usual en Europa es el minarquismo. Este


movimiento propugna un estado mínimo que sirva únicamente para defender la
propiedad y la libertad de los individuos. El control del estado sobre los medios de
transporte, sanidad, educación o sobre el mercado debería desaparecer. En esta
situación, sin apenas impuestos y sin injerencia estatal los individuos se relacionarían
social y económicamente en libertad.

CONSERVADURISMO:

Movimiento ideológico que defiende valores familiares y/o religiosos y se muestra


cauto ante las innovaciones sociales. El conservadurismo, excepto extremos muy
minoritarios, no es contrario a la innovación científica y tecnológica.

Aunque se alía frecuentemente con partidos liberales, el conservadurismo,


tradicionalmente, no se ha opuesto al intervencionismo del estado en asuntos
económicos. Aunque dentro del conservadurismo hay muy diversas corrientes,
generalmente este movimiento se muestra favorable a la intervención del estado en
asuntos como la sanidad, educación, recursos sociales básicos. De este modo, el
conservador considera al estado como un garante más de la familia y del orden social
naturalmente establecido.

El conservadurismo suele ser también nacionalista. Defiende la identidad nacional del


grupo social y es más o menos combativo con las innovaciones culturales foráneas.
Muchos partidos políticos que luchan por la independencia de una región son
conservadores y, por lo tanto, de derecha.

La familia tradicional es otro valor importante para el conservadurismo. La defensa de


esta institución es una pieza clave en el discurso político del conservador. Además el
conservadurismo acentúa el papel social del individuo: cada persona pertenece a una
colectividad ante la que es un sujeto moral responsable.

Especialmente importante en Europa es la corriente conservadora de la democracia


cristiana. Esta corriente defiende la tradición cristiana de Europa y las costumbres a
ella asociadas. La política democristiana considera que el estado debe cuidar y
proteger a los más desfavorecidos con un sistema de asistencia pública. La moral
pública defendida por la democracia cristiana es la del catolicismo con algunos
matices; por lo tanto, el democristiano tenderá a oponerse al aborto, la eutanasia, la
legalización de las drogas, el matrimonio homosexual, etc.

EL FASCISMO:

El fascismo es un movimiento político surgido a principio del siglo XX. Su ubicación


dentro de la derecha es rechazada por algunos autores pero el uso común es
considerarlo un movimiento de extrema derecha. Hoy por hoy su importancia en la
política europea no es mucha.

A diferencia de los otros movimientos derechistas tratados, el fascismo no considera a


la democracia capitalista un modelo político-económico válido. Frente a ella propone
una sociedad fuertemente jerarquizada y militarizada. Un nacionalismo ferviente
también acompaña a los movimientos fascistas.

En lo económico el fascismo propone diversos modelos pero todos ellos coinciden en


un fuerte intervencionismo estatal. Los movimientos fascista, por lo tanto, defienden un
sistema estatal asistencial en mayor o menor medida.

Los derechos individuales, para esta corriente, son dependientes de los derechos
colectivos y no son, en ningún caso, derechos inalienables. El deber del individuo
hacia su patria es absoluto. El nacionalismo impregna buena parte de la práctica
política del fascismo, siendo el engrandecimiento de la patria e incluso la conquista de
otros territorios, objetivos políticos recurrentes del discurso fascista. Frecuentemente el
fascismo llega, al defender un nacionalismo a ultranza, el racismo y la discriminación
social.

Junto con el nacionalismo, el autoritarismo es otro rasgo sobresaliente del fascismo.


La sociedad esta, más o menos, rígidamente jerarquizada y los roles sociales muy
definidos. El ejército y la vida militar son idealizadas y se convierten en referente para
la sociedad.

El fascismo al pretender una revolución social, propugna un “orden social nuevo” que
rompa con el anterior para crear un orden total que englobe a una cuerpo social más o
menos homogéneo (totalitarismo). Por esta razón el fascismo no siempre se ha
relacionado amistosamente con el liberalismo o el conservadurismo.
LA IZQUIERDA POLÍTICA:

Al igual que la derecha, la izquierda política oscila entre un mayor o menor


autoritarismo. A diferencia de la derecha plantea la igualdad social como meta
prioritaria de su programa político, aunque en muchas ocasiones esa igualdad se
consiga a costa de algunos derechos individuales como el de propiedad o el de
libertad de empresa.

También como la derecha, los movimientos políticos izquierdistas tienen posiciones


diversas sobre el capitalismo y la democracia. Para algunos el capitalismo es un
sistema válido aunque es precisa la intervención del estado para garantizar la igualdad
social; mientras que para otros grupos izquierdistas el capitalismo es un sistema
intrínsecamente perverso que debe ser transformado de raíz. Igualmente existen
movimientos izquierdistas defensores de la democracia burguesa instaurada en
Occidente, y otros movimientos claramente contrarios a este sistema político.

LA SOCIALDEMOCRACIA:

En el siglo XIX surgieron en Europa movimientos obreros que proponían la


redistribución de la riqueza entre la población, el método para lograr esta redistribución
era la revolución social. Frente a este socialismo revolucionario, la socialdemocracia
nació a finales del XIX como un intento de conseguir la redistribución de las riquezas y
una mayor igualdad social a través de elecciones democráticas.

La socialdemocracia se ha mantenido más o menos alejada de las concepciones


revolucionarias y utopistas de otros movimientos de izquierda. Los socialdemócratas
defienden a ultranza la democracia occidental como sistema político válido.

En lo económico defienden un capitalismo reformado. Según la socialdemocracia,


aunque el capitalismo es el sistema económico imperante y ha aportado beneficios
indudables al género humano, la tesis liberal de que el capitalismo genera por si
mismo felicidad a la mayoría del género humano es falsa. La avaricia de los ricos o la
desigualdad de oportunidades hacen que en el capitalismo sin regulación surjan
estratos de población de desheredados que mal viven en la miseria. El estado debe
velar por estos sujetos más débiles y regular el mercado para subsanar estas
irregularidades. La socialdemocracia, junto con los conservadores, ha sido una gran
defensora del estado del bienestar, según el cual el estado debe proveer a los
ciudadanos de los servicios asistenciales básicos. La socialdemocracia tiende a
extender lo más posible este concepto de “servicio asistencial básico” por lo que suele
ser necesario aumentar los impuestos para mantener los servicios asistenciales.

La socialdemocracia defiende en lo social la igualdad de oportunidades para todos los


ciudadanos independientemente de sexo, raza, religión u orientación sexual. Por esto
el programa socialdemócrata suele acoger el reconocimiento de derechos para las
minorías (minusválidos, homosexuales, personas dependientes...) o para colectivos
marginados (inmigrantes, mujeres, etc.).

EL COMUNISMO:

Aunque ha habido teorizaciones políticas comunistas desde Platón (IV a.e.c) se


entiende aquí comunismo como la ideología política inspirada por la obra del filósofo
alemán Karl Marx.

El comunismo propone la máxima igualdad social posible. Esto es inviable dentro de


un sistema democrático burgués y capitalista. El capitalismo es el sistema creado por
los predadores para rapiñar a sus presas, promueve desigualdades al promover la
acumulación de capital. Por lo tanto, en defensa de la sociedad, el estado, creen los
comunistas, debe controlar la economía del país de manera más o menos absoluta.
De este modo, el estado planifica la economía de un territorio, las necesidades, a que
van dirigidos los recursos, etc.

En los regímenes comunistas el estado posee los medios de producción de riqueza


como las fábricas; los obreros dan la mayor parte de la fuerza de su trabajo al estado
pero a cambio reciben de este alojamiento, trabajo, comida, etc. Es importante
subrayar que en una economía planificada como la que existe en los países
estrictamente comunistas no existe el paro ni la pérdida de vivienda por embargo
bancario, por ejemplo. Los medios de trasportes públicos como trenes y autobuses
son gratuitos o muy baratos.

En los países comunista existe un solo partido, el partido comunista, que es el que
toma las decisiones y delibera. Como todo el mundo puede entrar a formar parte del
partido, los comunistas no creen que se esté negando la participación política a nadie.
La democracia es incompatible con el comunismo ya que los órganos del poder y de
los medios de comunicación son ocupados por la élite económica o sus fieles vasallos.

En los países comunistas no existe libertad de prensa como la conocemos en


Occidente. En ocasiones hay censuras y no se puede criticar abiertamente al régimen
sin ser acusado de “traidor a la patria”. La disidencia política no comunista está más o
menos perseguida. Debe tenerse en cuenta que en tanto que el estado provee de todo
a sus ciudadanos ejerce o puede ejercer un fuerte poder sobre ellos, por lo que son
regímenes políticos que caen fácilmente en el autoritarismo y en cierta falta de respeto
hacia los derechos individuales. No obstante, existen y han existido muchos países
comunistas, cada uno con sus peculiaridades, en alguno de los cuales los derechos
individuales eran más respetados que en otros.

Países comunistas en la actualidad son, por ejemplo, Cuba, China o Corea del Norte.

EL ANARQUISMO:

Al igual que el comunismo, el anarquismo es un movimiento izquierdista


revolucionario. Pretende llegar a la igualdad social mediante la revolución. Sin
embargo, su perspectiva del proceso revolucionario es muy diferente a la del
comunismo por lo que estos dos movimientos han estado en continuo conflicto.

El anarquismo critica al capitalismo por las mismas razones que el comunismo. El


capitalismo promueve la desigualdad social y la depredación de los más poderosos
(ricos) sobre los más débiles (pobres). En tanto que el motor del capitalismo es la
acumulación de capital deja a una capa de población sin parte en la riqueza social.

Sin embargo, y en esto se separa profundamente del comunismo, el anarquismo


también critica al estado. El estado es una estructura política creada bajo la base de
que unos hombres deben dominar sobre otros y dirigir sus destinos. Desde la
perspectiva anarquista no es posible la igualdad social mientras persistan este tipo de
estructura del poder ya que el poderoso frente al que no tiene el poder, representa la
diferencia social más radical de todas. Por esta razón el anarquismo propone la
destrucción del estado y su sustitución por comunas independientes en las que la
democracia sea directa y no representativa; es decir, que cada cual en la asamblea
posea derecho a hablar y a votar sobre los asuntos a debatir. Los medios de
producción pertenecerán al colectivo de la comuna que decidirá cómo utilizarlos,
obviamente para el bien común.

El anarquismo es respetuoso con los derechos individuales que no dañen la economía


colectiva; por esta razón no reconoce al individuo derecho a la propiedad de los
medios de producción. Los movimientos anarquistas, por lo tanto, reconocen la
igualdad de derechos de todos y la máxima amplitud de estos derechos.
POCISIÓN POLÍTICA DE CENTRO

Es el conjunto de partidos, políticas e ideologías que se caracteriza por considerarse a


sí misma intermedias, en el espectro político, a posiciones tanto de derecha como
de izquierda política. Es conveniente no confundir el centrismo con el reformismo.
Mientras el centrismo valora las posiciones consensuales como un fin en sí mismas -
las políticas del "justo medio” [] - el reformismo mantiene objetivos de largo plazo para
las cuales tales posiciones serían solo un momento en un proceso progresista de
avance moderado o paulatino. En la práctica política contemporánea, el centrismo
propone y defiende políticas de economía mixta y de profundización de la democracia.

Principios o ideales Conservadurismo

 En lo social, preferencia por concepciones organicistas o naturalistas de la


sociedad y los individuos, en las cuales la ley natural y el derecho natural juegan
un papel central.
 Valorización de la religión tanto como fuente de cohesión social como sirviendo
una necesidad humana profunda.
 Preferencia por el «orden» establecido, tanto social como jurídico, lo que se
expresa en el Orden público.
 Preferencia por las tradiciones como base estable de gobernabilidad.
 Preferencia por el Nacionalismo
 Desconfianza por teorías «metafísicas» de la sociedad.- Michael Oakeshott: “Un
plan para resistir toda planificación puede ser mejor que lo opuesto, pero
pertenece al mismo estilo de políticas”[4]
 (en lo económico) Preferencia por la propiedad privada y la prudencia fiscal. Sin
embargo, el conservadurismo no es, en general, adverso por principio
al intervencionismo.[ (generalmente para promover o defender la industria «nacional» o el desarrollo de actividades que
se ven como esenciales para el bien o interés nacional. Ver, por ejemplo:
Dirigismo y Estado Social)5]

Principios o ideales del Liberalismo

 El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en


ejercicio de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo.
 La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad
de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite
consiste en la libertad de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la
intromisión del gobierno en la vida de los individuos.
 El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a
diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo, todos los
ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado.
 El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual,
y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley.
 El establecimiento de códigos civiles, constituciones, e instituciones basadas en
la división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y en la discusión y solución
de los problemas por medio de asambleas y parlamentos.
 Las tolerancias religiosas en un Estado laico.