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Terapia cognitivo conductual para adicciones

Terapia Cognitivo Conductual para Adicciones

Introducción
En el presente trabajo se aborda un tema que hoy en día presenta gran preocupación, y peso en
nuestra sociedad. Considerada una enfermedad no solo personal y familiar sino también una
enfermedad social que se ha ido reproduciendo progresivamente. Estamos hablando de la
adicción, y como objetivo en este trabajo presentaremos la terapia cognitiva conductual, como
alternativa para abordarla.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) droga es toda sustancia que, introducida en
un organismo vivo, pueda modificar una o varias de sus funciones. Podemos aseverar que, cuando
una dependencia está motivada por una sustancia, estamos hablando de drogodependencia, estas
tienen una acción reforzadora positiva, capaces de generar dependencia física, psíquica o ambas
y que ocasionan en muchos casos un grave deterioro psicoorgánico y de conducta social (Del
Moral, 2003). Se calcula que unos 250 millones de personas, es decir, alrededor del 5% de la
población adulta mundial, consumieron drogas por lo menos una vez en 2015. Aún más
inquietante es el hecho de que unos 29,5 millones de esos consumidores, es decir, el 0,6% de la
población adulta mundial, padecen trastornos provocados por consumo de sustancias.
El nivel de consumo de sustancias entre las mujeres es mayor en los países de ingresos altos que
en los países de ingresos bajos y medianos. Hay un mayor aumento de la carga de morbilidad
derivada de trastornos relacionados con el consumo de sustancias en las mujeres que en los
hombres. Al menos dos veces más hombres que mujeres sufren trastornos relacionados con las
adicciones. Las mujeres en particular parecen enfrentar barreras para el tratamiento, mientras que
uno de cada tres consumidores de drogas a nivel mundial es una mujer, sólo uno de cada cinco
consumidores de drogas en tratamiento es mujer.
Existen varios enfoques en los tratamientos con base científica para tratar las adicciones. Entre
ellos se puede incluir terapia de la conducta (como terapia individual o de grupo, terapia cognitiva
o manejo de contingencias), medicamentos o una combinación de ellos. El tipo específico de
tratamiento o la combinación de tratamientos varía según las necesidades individuales del
paciente y, con frecuencia, según el tipo o los tipos de drogas que use. La gravedad de la adicción
y los intentos anteriores para dejar de consumir drogas también pueden influir en el enfoque del
tratamiento. Los tratamientos conductuales ayudan a comprometer a las personas con el
tratamiento para el abuso de sustancias, brindan incentivos para que ellos permanezcan en
abstinencia, modifican sus actitudes y conductas con respecto al consumo perjudicial y aumentan
sus destrezas de vida para afrontar circunstancias estresantes y señales ambientales que pueden
desencadenar un deseo intenso de consumo y desatar otro ciclo de abuso compulsivo.

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

I. TEORÍA Y TERAPIA DE LA ADICCIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA


COGNITIVO – CONDUCTUAL.

El problema de la adicción está asociado al conjunto de creencias que nacen o se originan


de las creencias nucleares que presenta la persona. Las creencias nucleares interactúan
con los estresores vitales produciendo un exceso de ansiedad, disforia e ira en el sujeto.
Las situaciones estresantes activan las creencias relacionadas con las drogas que llevan al
craving. Se da una secuencialidad en las creencias que conllevan a que la persona beba
o utilice drogas. Aparecen las creencias anticipadoras, ligada a la obtención del placer
continuando con las creencias imperativas, relacionadas al alivio conllevando a la
activación del craving y a las creencias facilitadoras o permisivas, legitiman la utilización
de la droga o bebida.

La forma o manera en que la persona interpreta diferentes acontecimientos va influir en


sus sentimientos, emociones, motivaciones, las interpretaciones que la persona tenga o
haga se van a modelar de diferentes formas por las creencias convenientes que se activan
en diversas circunstancias. Las creencias pueden constituir una vulnerabilidad al abuso
de sustancias y pueden contribuir en las reacciones de las personas antes sensaciones
dadas. También moldean las reacciones del sujeto antes las sensaciones fisiológicas y
ligadas con la ansiedad. Los sujetos con estas creencias pueden mostrarse hiperatentos a
esa sensación. Se dan diferentes niveles en las creencias que encontramos en la conducta
adictiva:

- Creencia básica “atrapado en un ambiente nocivo”


- Creencia “única forma de escapar del ambiente desagradable es consumiendo”
- Creencia “necesidad de las sustancias para aliviar sentimientos desagradables”

La aplicación terapéutica según esta teoría se basa en transformar y restaurar el sistema


de creencias de la persona. El sujeto aprende a identificar y corregir conductas
problemáticas mediante la aplicación de varias destrezas que pueden usarse para
interrumpir el abuso de drogas y abordar muchos otros problemas que suelen presentarse
simultáneamente. La terapia cognitiva conductual suele consistir en una serie de
estrategias concebidas para mejorar el autocontrol. Un elemento central de este
tratamiento es anticipar posibles problemas y ayudar a los pacientes a desarrollar
estrategias de afrontamiento eficaces.

II. PRINCIPIOS PARA UN TRATAMIENTO EFECTIVO

Existen muchos y variados enfoques terapéuticos que abordan el problema con algún
sustrato teórico que trata de explicar estos problemas, pero no se puede decir que existen
modelos únicos o unos más efectivos de otros ya que el modelo de intervención no resulta
ser claro y va a tener que adaptarse a la persona. Las estrategias que desde su experiencia
aprendió para poder sobrellevar ciertas situaciones. Dichas estrategias generadas por la
persona o por la terapia para la persona se presentan en oportunidades vivenciales de
ponerlas en práctica y su capacidad para poder asumirlas. Sin embargo hay muchos
factores ambientales que intervienen como la falta de apoyo familiar, motivación. etc.

Ante esto se puede pensar que el resultado de la terapia se debe al azar o a la maduración
de la persona si bien parte de nuestra labor es el de acompañamiento, debemos reconocer
que línea terapéutica más apropiada. La solución, consiste en evaluar nuestras
intervenciones y mostrar y debatir las evidencias alcanzadas; investigar no sólo los
resultados de salud, sino también los procesos psicoterapéuticos en los cuales está la clave
del éxito y del fracaso de los resultados. Y esta perspectiva de evaluación debería ser
común y ser aplicada por todos y cada uno de los modelos psicoterapéuticos.

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1. Terapia Cognitivo - Conductual: Parte de un modelo cognoscitivo que


incluye una fundamentación epistemológica, principios teóricos debidamente
validados y una metodología especifica. Se inicia partir de los años ochenta y
continúa hasta hoy, en la orientación cognitivo-conductual, debido a su
demostrada eficacia y porque esta forma de tratamiento puede administrarse
en un período más breve de tiempo que el psicoanálisis o la psicoterapia
tradicional, de las terapias cognitivas existentes en la actualidad existe un
acuerdo generalizado de que las más relevantes por su utilidad y aplicación
clínica. La terapia cognitivo conductual presenta unos principios con los que
va a trabajar basándonos solo en las adicciones, (Emilio Sánchez Hervás,
Vicente Tomás Gradolí, Reyes del Olmo Gurrea, Noemi Molina Bou y
Esperanza Morales Gallús, 2002):

 Lo primero que se quiere es un cambio en el pensamiento de la persona


y reforzar una conducta a través del auto refuerzo como el factor
determinante más poderosos para el mantenimiento del cambio La
terapia breve cognitivo-conductual, representa la integración de los
principios derivados de la teoría del comportamiento, la teoría del
aprendizaje social y la terapia cognitiva. Supone el enfoque más
comprensivo para tratar los problemas derivados del uso de sustancias
y consiste en el desarrollo de estrategias destinadas a aumentar el
control personal que el paciente tiene sobre sí mismo. La intervención
no debe de ser muy prolongada ya que se cuenta con un tiempo
limitado.
 En la primera fase (Evaluación) se realiza el análisis funcional del
comportamiento de consumo de sustancias, estableciendo las
relaciones funcionales de cada uno de los elementos, y haciéndole
entender al paciente la naturaleza de tales relaciones así como las
consecuencias que para su vida tiene el consumo de sustancias. Se
evalúan las actitudes hacia el consumo y hacia la abstinencia. Se valora
la motivación al tratamiento y procesos.
 La segunda fase (Desintoxicación) se inicia con una continuación del
último paso de la fase anterior, ofreciendo información y estableciendo
una previsión sobre el proceso farmacológico que va a realizarse, así
como una valoración de los síntomas de intoxicación y/o abstinencia
que presenta el paciente.
 La última fase (Deshabituación) comienza con la valoración de la
desintoxicación y la evaluación psicopatológica tras el proceso
farmacológico realizado. Se valoran los procesos de cambio en los que
está inmerso el paciente y se establece un proceso estructurado de
prevención de recaídas Finalmente se ponen en marcha los distintos
programas específicos de intervención que requiera el paciente

- Modelos Cognitivos de la adicción: Entre las terapias cognitivo conductuales


esta la terapia cognitivo conductual de Beck pretende cambiar cogniciones red
de Creencias disfuncionales que se centran alrededor de las drogas y el alcohol
«No puedo ser feliz a menos que consuma», «Tengo más control cuando he
tomado unas copas». Relacionándolas con lo comportamental (craving) y lo
emocional se sienten desilusionados si se contienen ellos mismos y no consumen
o beben. Perciben sus sentimientos de desilusión y angustia como intolerables;
ya que en el sujeto se va a dar distorsiones del pensamiento que lo llevan a actuar
o sentirse de cierta forma, como la sensación de indefensión con respecto a la
capacidad de controlar el craving. Como los pacientes creen que son incapaces
de controlar sus craving, tienen menos probabilidad de Intentar Controlarlos, y

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por tanto, confirman su creencia de que están indefensos para poder superar su
adicción. La terapia cognitiva es un sistema de psicoterapia que intenta reducirlas
reacciones emocionales excesivas y las conductas contraproducentes, mediante
la modificación del pensamiento erróneo o defectuoso y las creencias des
adaptativas, que subyacen a estas reacciones (Beck, 1976; Beck, Rush, Shaw y
Emery, 1979), veamos el siguiente sistema de creencias:

La corrección de estos pensamientos en relación a las otras esferas de la persona


en donde el terapeuta como técnicas o principios tiene:

a) Suponer un trabajo de colaboración terapeuta-paciente (basado en la


confianza), b) activo, c) basado en gran parte en preguntas abiertas, y d)
altamente estructurado y centrado.

b) Tener un registro de pensamientos y sentimientos que nos ayude a poder


comprenderlos así podemos tener una respuesta racional y obtener una
respuesta que sea distinta a la habitual reducir la intensidad y la
frecuencia de los impulsos de consumir droga mediante la refutación de
las creencias subyacentes, y enseñar al paciente técnicas específicas a fin
de controlar y manejar sus impulsos. En resumidas cuentas, el objetivo
es reducir la presión e incrementar el control.

2. Características de una conducta adictiva


 Existe un objeto de deseo: como lo acabo de mencionar, alguna
sustancia, objeto, actividad o una relación; que se convierte en una
obsesión para el sujeto.
 Necesidad del objeto de deseo: preocupación y ansiedad si no se lleva
a cabo la conducta que le produce placer y/o satisfacción.
 Pérdida de control: como su objeto de deseo le produce placer y
satisfacción, el llevar acabo esa conducta se vuelve más frecuente,
creando una dependencia hacia éste. El objeto de deseo pasa a tener el
control sobre la persona.
 Dependencia: solo el objeto de deseo puede satisfacer al sujeto
creándole una satisfacción inmediata. Por lo tanto, el sujeto siente un
malestar tanto físico como psicológico cuando no puede realizar la
conducta que le produce placer.
 Alteración en el entorno del sujeto: existe un abandono o disminución
de las actividades que realizaba la persona y va sufriendo un deterioro.
 Negación: la persona niega que su objeto de deseo controle su vida, y
cree que puede dejar de realizar cuando quiera.
 Consecuencias negativas: como por ejemplo, problemas financieros,
enfermedades, problemas con la familia/amigos/trabajo.
 Persistir con la conducta adictiva: la persona no deja su objeto de deseo,
aun sabiendo que le causa problemas.

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III. RELACIÓN TERAPÉUTICA ENTRE TERAPEUTA Y DEPENDIENTE

La relación con el terapeuta en la efectividad de una terapia es fundamental pero


esta difícil tarea se puede ver influenciada por:

 Los pacientes con abuso de sustancias frecuentemente no acceden a un


tratamiento voluntariamente.
 Los pacientes suelen mantener presuposiciones muy desadaptativas
acerca de la terapia.
 Los pacientes no suelen ser muy abiertos o sinceros, al menos al principio
de la terapia.
 Los pacientes pueden estar involucrados en actividades delictivas, y, por
tanto, presentarán dilemas de confidencialidad.
 Los pacientes opinan que su terapeuta es parte del «sistema» y no un
aliado.
 Los pacientes no lo pasan bien creyendo que el terapeuta se preocupa
realmente por sus problemas.
 Los pacientes miran con recelo al terapeuta si lo perciben con marcadas
diferencias respecto a ellos, en términos de actitudes y otras variables
demográficas

Ante estas variables el terapeuta primero debe enfocarse en crear un buen rapport
un clima de confianza y buena sintonía Si los pensamientos del paciente se
provocan deforma simpática, y a esto le sigue un compromiso sincero mediante
preguntas y feedback directo, honrado y humilde, será un beneficio importante
para establecer un buen rapport el terapeuta debe:

 Fomentar la confianza: Que no se desarrolla inmediatamente sino solo


atreves de la firme profesionalidad del terapeuta, su sinceridad y sus
buenas intenciones a lo largo de un periodo de tiempo.
 Establecer límites: el terapeuta debe establecer dichas reglas básicas sin
sabotear la relación terapéutica teniendo cuidado en tener un tono de
respeto y reiterar su compromiso en actuar de la mejor forma posible
para los interés terapéuticos de sus pacientes.
 Proteger la confidencialidad: Existen algunos límites para la
confidencialidad, los terapeutas deben ser muy claros en este aspecto
desde el principio de la terapia esto puede limitar un poco la terapia
porque el paciente al saber esto no contaría toda la verdad y la terapia se
vería un poco limitada.
 Mantener credibilidad : El terapeuta debe ser claro desde el principio
con la terapia los métodos y ser también realista con respecto a su trabajo
entender que también es una persona que no lo sabe todo o admitir que
estaba equivocado en algo ser sincero humilde y abierto al paciente para
desarrollar este elementó de confianza
 Mantener un espíritu de colaboración: El mayor potencial de cambio
terapéutico de produce cuando ambos se involucran en el tratamiento y
trabajan conjuntamente con compromiso para el abordaje del problema
así fomenta una alianza de trabajo positiva.
 Resistir confabulación del paciente: los pacientes al percatarse que el
terapeuta quiere ayudarlos de verdad intentaran abusar de dicha situación
manipulando información u omitiéndola en donde el terapeuta debe
reafirmar las reglas que puso desde el principio y no ceder ante esto
puede dificultar un poco la terapia.

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 Manejar luchas de poder: en la terapia van a ver momentos de tensión


u hostilidad cuando esto ocurra el terapeuta debe primero no responder
del mismo modo en que la persona nos trata o dirige a nosotros ,
mantener la sinceridad en momentos hostiles frases tranquilizadoras no
suenan muy creíbles por lo que debemos ser sinceros , permanecer
centrados en el fin terapéutico y las habilidades favorables tanto del
terapeuta como del paciente , desarmar al paciente con auténtica
humildad y empatía tratar de calmar a la persona poniéndose en su lugar
y por ultimo enfrentarse usando la diplomacia los terapeutas deben estar
preparados para enfrentarse a los pacientes que rompen las reglas
establecidas donde debe prevalecer un tono de respeto y preocupación
sin perder la calma (Beck, A., Newman, C. F., & Wright, F. D., 1999)

IV. ESTRUCTURA DE LA SESIÓN TERAPÉUTICA

En primer lugar hay que tomar en cuenta que es necesario establecer una buena
relación terapéutica, el paciente se pregunta si puede confiar en los terapeutas y
se van haciendo una idea de ellos. Es necesario que la sesión introductoria
comprenda dos objetivos importantes, en primer lugar establecer una rapport y
familiarizar al paciente con el modelo cognitivo. Esto va a constar de tareas
terapéuticas básicas de escucha, de autenticidad y consideraciones positivas. Es
necesario describir el modelo cognitivo, además de minimizar la jerga
psicológica y mantener un lenguaje ordinario. Decir que se va a enseñar que sus
procesos de pensamiento son erróneos y que va trabajar pensamientos y
distorsiones cognitivas en el paciente, también. Es una buena manera de empezar
(Beck, 1997, p. 87), por ejemplo:

1. Establecer la agenda: Nos ayuda a utilizar de forma eficiente el tiempo, además


de “poder brindar prioridades que se encuentran de manera deficiente en los
pacientes adictos. Ya que los pacientes al invertir mucho su tiempo en conseguir la
sustancias, pierden prioridades de solución de problemas en sus vida.
2. Chequear el estado de ánimo: Es importante. ya que el estado de ánimo es una
variable importante en su relación con el consumo de drogas y va a ser factor
predictible para la recaída. La desesperación es uno de predictores de suicidio.
Siempre hay que medir los estados de ánimo.
3. Tender un puente con la última sesión: Las personas que tienen un consumo
prejudicial de alcohol o drogas, tienen una vida caótica. Por lo que los terapeutas
deben pensar como seguir una coherencia adecuada. Por lo tanto debe existir una
continuidad a lo largo de las sesiones de terapia, ¿Cómo se relacionan los puntos
de la agenda actual con los planteados en la sesión anterior?, es la pregunta que se
realiza. Además es necesario que el terapeuta realice un feedback de algún asunto
pendiente por parte del paciente.
4. Comentar los ítems que hoy tenemos en la agenda: Para hacerlo es necesario
priorizar una lista de aspectos, estos factores dependen de si alcanza el tiempo. En

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segundo lugar el terapeuta tiene que ser capaz de detectar si el paciente se ha


olvidado de un ítem en la agenda, cuidándose que no se desvíen del tema. En tercer
lugar debe ser consciente del tiempo. En cuarto lugar no deben dejarse bloquear
por los pacientes cuando contestan un “no sé”. Los buenos terapeutas no aceptan
un no sé por respuesta (Beck, 1999, p. 89). El terapeuta comenzara por preguntarle
al paciente algunos temas de la agenda como por ejemplo ¿Cuál de este aspecto es
más importante para ti?
5. Interrogatorio socrático: Es la regla básica de la terapia, este debe establecer un
ambiente libre de perjuicio, y debe ser utilizado hacia un modo de pensar activo.
Si los terapeutas observan que el interrogatorio es demasiado duro, entonces deben
escoger una forma más directa. Hay que tener en cuenta que este debe ser
equilibrado.
6. Resúmenes parciales: Aquí se resume lo que se ha tratado la sesión. Esto ayuda
a los pacientes a hacer una conexión ente lo presente y los objetivos a largo plazo.
Cuando los pacientes hacen el resumen, ellos pueden procesar la información y el
terapeuta hace una comprensión de cómo le ha ido al paciente en esa sesión.
7. Asignación de actividades entre sesiones: Esta etapa tiene como objetivo que el
paciente continúe trabajando con sus problemas asimismo, proporcionar una
oportunidad para recoger información y evaluar creencias erróneas, intentando
nuevas conducta.
8. Feedback en la sesión de terapia: Al final el paciente debe obtener un feedback
de lo que paciente ha aprendido durante dicha sesión, como se ha sentido y como
se siente en la terapia en general.

V. REESTRUCTURACIÓN COGNITIVA EN ADICCIONES:

Para que exista una modificación cognitiva realmente, es necesario educar al paciente en
el modelo de tratamiento, para ellos es necesario que los pacientes tengan conciencia de
las características de sus problemas. Para eso lo terapeuta debe centrar en las creencias
que van de la mano con las interpretaciones con respecto a sus problemas con drogas,
esto se hace mediante un análisis funcional.

 Descubrir como los pacientes formulan sus problemas: El paciente suele tener
preparada la justificación “Hoy en día todos usan drogas” “Tengo un trabajo
estresante” “Solo es una etapa que si en cualquier momento puedo dejar”. Así el
terapeuta pregunta el momento inicial del problema y si ha intentado de solucionar
su problema sin los drogas. Los pacientes establecen razones comprensibles, con
la cual el terapeuta debe tratar de identificar las distorsiones cognitivas presentes.

 Demostrar las relaciones entre las situaciones, cogniciones, afecto, craving,


conducta y consumo de drogas. Para ello se deben enseñar al paciente como
reconocer los pensamientos automáticos que tienen, es decir que se relacione con
los pensamientos actuales, por ejemplo “Me gustaría que recordaras cuando estaba
en la sala de espera, se le pregunta al paciente adicto “¿Cómo te sentías?”, el
paciente contestara, y luego propiamente preguntarles “¿Qué pasaba por tu mente
en esos momentos”. Algunas respuestas típicas son: “qué estoy haciendo aquí, no
voy a ser capaz de dejar usar droga”. Entonces se le enseña al paciente que estos
son ejemplos de pensamientos automáticos.

 Identificar el sistema de creencias: Estas pueden ser creencias relacionadas con


las drogas, como por ejemplo “la cocaína, no es adictiva, solo para pasarla bien”
b) creencias sobre lo que espera de la droga como la “coca me ayudara a relajarme”
c) creencias que permitan tener permiso para consumir como por ejemplo:
“Merezco sentirme bien”. Para ello se puede usar el siguiente cuestionario. Otro

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método es a través de la flecha descendente, en la cual se parte de los pensamientos


automáticos, para llegar a la creencia.

Algunas anotaciones:

- Muchos pacientes no son capaces de identificar sus pensamientos automáticos,


por lo tanto el terapeuta debe esperar que exista un cambio afectivo en la sesión,
y hacerle la pregunta de que le está pasando por la mente en ese momento, y si
no responde preguntarle: que está sintiendo. También es necesario que el paciente
ponga un nombre a esos sentimientos.
- Es necesario establecer metas es un mapa que se debe establecer en toda terapia,
ya que es necesario establecer objetivos. Pues muchas veces los pacientes tienen
expectativas irrealistas sobre las terapias.

VI. TECNICAS COGNITIVAS

Para trabajar los continuos círculos de las personas con abuso de sustancias, es
necesario técnicas cognitivas y conductuales. La primera es relacionada a tratar
las creencias con las drogas y pensamientos automáticos que inducen al craving.
Mientras que las técnicas conductuales se centran en acciones que interfieren con
los procesos cognitivos. Además ayuda a que el paciente a probar los acertadas
que son las creencias con las drogas y se utilizan para enseñar los pacientes
habilidades.

1. Análisis de ventajas y desventajas: Las personas con adicciones, tiene a


tener creencias que minimizan las desventajas y maximizan las ventajas. Por
ellos esta técnica se convierte en útil. Para ello se puede utilizar una celda de

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desventajas y ventajas. De esa manera el paciente si dicha técnica tiene éxito,


consigue tener una visión más objetiva y equilibrada del consumo.

2. Identificar y modificar las creencias asociadas con la droga:


Ya conocemos las distintas creencias de los pacientes adictos, por ellos hay
que atribuir que mayormente su adicción la consideran a factores extrínsecos,
mas no sus actitudes acerca de fumar.

3. Técnica de flecha descendente: Consiste en la técnica de ir bajando hacia


abajo en las cogniciones del paciente, de tal forma de hallar la creencia
subyacente, como en el siguiente ejemplo:

4. Retribución de la responsabilidad: Esto se utiliza porque las personas


tienden a atribuir a factores externos la responsabilidad. El alcohólico lo
atribuirá a un mal matrimonio, a una infidelidad o compañeros que ejercen
presión para que sea uno de ellos. Para ello el terapeuta ayuda a retribuir la
responsabilidad. Esto requiere del método socrático.

5. Registro de diario de pensamientos (RDP): Sabemos que los que abusan


es como resultado de las creencias. Mediante el RDP, es capaz de examinar
dichas creencias de manera objetiva. Afrontando los estados de ánimos
negativos (Ver anexo 2), estas son algunas preguntas que se puede hacer el
paciente:

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6. Imaginación
Las técnicas de imaginación se pueden utilizar con los pacientes adictos, para
visualizar al autocontrol. De esa manera se puedan centrar en las creencias
relacionadas con las drogas y los pensamientos automáticos. Distrayéndolos
del craving. Asimismo también se puede cambiar las creencias. Por ejemplo,
se puede imaginar actividades positivas y divertidas como alternas al
consumo de drogas.

VII. TÉCNICAS CONDUCTUALES:

Existe una amplia gama de estrategias con las que bien se puede incrementar o
fomentar conductas deseables, bien reducir o eliminar las disfuncionales. Entre ellas
encontramos las siguientes.

 Programación y control de actividad:


o Son estrategias básicas útiles para comprender y controlar las conductas
relacionadas con la droga y para incrementar las conductas productivas. El
proceso de control de la actividad y de su programación es simple, el paciente
recibe un formulario (Inventario de actividades diarias) que incluye los 7 días
de la semana divididos en bloques de 1 hora. Durante el perdiodo de una
semana, el paciente apunta las actividades diarias y el grado en que siente
placer y dominio o habilidad cuando participa en dicha actividad.
o El inventario de actividades diarias se puede usar al menos con tres
finalidades: En primer lugar, como diario de actividades que realizan,
mediante esto el terapeuta y el paciente consiguen un nivel de comprensión
básico de las actividades del paciente de cómo estas se relacionan con el
consumo de droga. En segundo lugar, este inventario puede servir como una
guía prospectiva para futuras actividades permitiendo así programar
actividades alternativas que tiendan menos hacia el consumo de drogas.
Finalmente, este instrumento puede utilizar para evaluar en qué medida el
paciente ha estado consiguiendo su programación adecuadamente.

 Experimentos conductuales:
o Los experimentos conductuales se utilizan para probar la validez de las
creencias relacionadas con las drogas y las creencias nucleares de los
pacientes. Por ejemplo, consideramos el paciente que cree que perdería a todos
sus amigos si no fumara marihuana. Un experimento conductual consistiría en
que este paciente participara en actividades usuales con sus amigos, sin usar
marihuana. En este caso se consideran dos variables; la variable independiente

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en este experimento sería la utilización de marihuana por parte del paciente.


La variable dependiente sería mantener las amistades. Es así como el paciente
se vería responsable en evitar cualquier variación extraña manteniendo la
consistencia en todas las otras facetas de la conducta.

 Repaso conductual (Role playing)


o Esta técnica ayuda al paciente a desarrollar repertorios de conducta social
nuevos, maduros, efectivos en ambientes seguros, donde los errores se pueden
corregir sin consecuencias reales. Una forma de convencer a un paciente
recitente a participar activamente en el role playing es tomar voluntariamente
el papel del paciente mientras este representa al otro problemático.

 Entrenamiento de relajación
o El entrenamiento en relajación puede ser una técnica útil porque proporciona
al paciente un método para relajarse seguro (libre de la droga), asimismo
proporciona al paciente un periodo de tiempo después de la experiencia inicial
del craving, durante la cual disminuirá el mismo. Finalmente, el entrenamiento
en relajación será útil para establecer la creencia nueva del paciente de que
controla y es responsable de sus respuestas de afrontamiento.

 Resolución de problemas
o Los pacientes con abuso de drogas que suelen demostrar impulsividad tienden
a solucionar mal sus problemas. Este es un proceso largo y gradual que,
además está cargado de frustración a lo largo del camino. El terapeuta debe
dar siempre apoya, tener paciencia y animar a sus pacientes a que perseveren
y que puedan aprender dichas habilidades.

VIII. TÉCNICAS EN EL CRAVING

El craving es un deseo (o necesidad psicológica) intenso e irrefrenable que conduce


al individuo a abandonar la abstinencia. Se pueden clasificar en tres aspectos:

1. Respuesta a los síntomas de la abstinencia: Cuando sucede la disminución del


grado de satisfacción que encuentran en el uso de la droga, pero el incremento
de sensación de malestar interno cuando deja de tomar la droga.
2. Respuesta a la falta de placer: Cuando sucede el aburrimiento o no tengan
habilidades para encontrar formas prosociales de divertirse, por lo cual desea
mejorar su estado de ánimo "automedicandose"
3. Respuesta "condicionada" a las señales asociadas con drogas: Cuando los
pacientes asocian estímulos neutros (una esquina determinada de una calle, un
número telefónico, un nombre, etc.) condicionados por una intensa recompensa
obtenida de la utilización de drogas que inducen un craving automático.
4. Respuesta a los deseos hedónicos: Cuando el paciente combina una experiencia
natural placentera con el uso de drogas (por ejemplo, cuando combina el sexo y
drogas) que hace que se asocien, desarrollando un inicio de craving al realizar
la actividad natural sin el uso de drogas por que el placer experimentado de estas
experiencias no es comparable cuando se combina con la droga

El manejo del craving es una situación determinante para la adherencia al tratamiento


de las personas fármacodependientes, puesto que es el factor más importante de
abandono terapéutico. Los pensamientos, sentimientos y conductas que se presentan
durante el periodo de abstinencia pueden lograr, por su intensidad y su naturaleza,

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que el paciente deje el tratamiento y reincida dado el poder que éste ejerce sobre la
persona, incluso, después de varios años de abstinencia. Por lo tanto el craving
significa un problema muy difícil para las personas que presentan abuso de
sustancias. De igual manera no resta de importancia clínica.
Ya identificado el craving y las emociones y pensamientos asociados (por medio de
autorregistros, análisis funcional y la entrevista), se procede, según la elección del
terapeuta y la naturaleza del craving, a la aplicación de un programa o estrategia
cognitivo-conductual, a continuación explicaremos algunos de ellos:

 Detención de Pensamiento: El método de detención de pensamiento


(También llamada bloqueo o parada de pensamiento) consiste en la
interrupción y modificación, por medio de la sustitución, de los pensamientos
asociados al craving. Es decir, “se entrena el paciente para que excluya,
incluso antes de su formulación, cualquier pensamiento indeseable o
improductivo.”

 Se procede a discutir con el paciente los pensamientos relacionados con el


craving que son necesarios eliminar. Posterior a esto, el terapeuta le pide al
paciente que cierre los ojos e inicie verbalizando con una secuencia de
pensamientos negativos asociados al craving como por ejemplo: "Me siento
horrible, me voy a morir si no uso droga, etc." Mientras el paciente procede,
el terapeuta interrumpe diciendo "¡Alto!" Después de esto el terapeuta “hace
ver al paciente cómo se detuvieron aquellos pensamientos”

 Técnicas de Distracción: Como su nombre indica, son técnicas sencillas que


tienen como objetivo distraer al sujeto ante pensamientos y sentimientos
relacionados con el craving. Es decir, que “cambien su enfoque atencional de
interno a externo, para que disminuyan sus deseos- La distracción puede
consistir en que el terapeuta indique, con un previo acuerdo en función de las
actividades de distracción de relevancia y agrado para el paciente, lo siguiente:
centrar la atención en los elementos del ambiente verbalizandolos, siendo lo
más detallista posible.

 Control y Programación de Actividades: Es una técnica que tiene como


objetivo modificar los hábitos del paciente en función de sus actividades, que
por lo general giran en torno al uso de drogas. Así mismo, “cuando los
pacientes se están recuperando deben enfrentarse con mucho tiempo libre en
sus manos.” Por lo cual, es importante que las actividades previas a la
abstinencia "relevantes al uso de droga" sean sustituidas por nuevas
actividades positivas para el paciente.

 Entrenamiento en Relajación: El Entrenamiento en relajación son


procedimientos que están enfocados a hacer incompatible estado de relajación
con la ansiedad o la ira, emociones que pueden propiciar los cravings, por
medio del entrenamiento del paciente de modo que el mismo propicie un
estado de relajación al enfrentar situaciones de ansiedad o ira para el.

IX. TERAPIA COGNITIVA – CONDUCTUAL EN DIFERENTES


SUSTANCIAS:
La TCC “representa la integración de los principios derivados de la teoría del
comportamiento, la teoría del aprendizaje social y la terapia cognitiva” (Hervás,
Gradolí, del Olmo, Molina & Morales, 2001, p. 1444). Según muchos autores, es uno
de los enfoques más comprensivos para tratar problemas relacionados con el abuso

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

de sustancias, ya sea alcohol o drogas, y consiste en el desarrollo de diferentes


estrategias con el fin de aumentar el control personal que el paciente tiene sobre sí
mismo.

Se considera además que el paciente es un científico, capaz de recurrir al método


científico para comparar sus ideas y creencias. Esta terapia entonces puede ser
aplicada tanto para adicciones de alcohol, como para adicciones a drogas como la
cocaína o marihuana, ya que se centra en mayor medida en el control de la persona
misma. Según Hervás et al. (2001), la terapia más utilizada ha sido la terapia de
Prevención de Recaídas, la cual en un principio se utilizaba tan solo para el
tratamiento de problemas de alcoholismo, pero posteriormente fue adaptada para
adictos a la cocaína.

Se puede observar hasta ahora, que la terapia Cognitivo-Conductual se puede llevar


a cabo hacia todas las adicciones, no haciendo grandes cambios, ya que lo que se
busca en el caso de la TCC es prevenir recaídas, reestructurar pensamientos
disfuncionales y entender los problemas relacionados con el consumo de sustancias
(Generalitat de Catalunya, 2011). En realidad, no se trata de que la TCC tenga
diferentes enfoques para cada sustancia en particular, es la diferencia en los perfiles
de los pacientes, lo que supondrá realizar tratamientos individualizados en función a
las necesidades de cada uno de estos, claro, que estén validados empíricamente
(Hervás et al., 2001).

Como se expresó anteriormente, el abordaje de la Terapia Cognitivo Conductual,


ahora desde el punto de vista de Beck (1999), “consiste en: suponer un trabajo de
colaboración terapeuta-paciente (basado en la confianza), activo, basado en gran
parte en preguntas abiertas y altamente estructurado y centrado” (p. 52). Esto quiere
decir que en el abordaje cognitivo, aplicado en general al abuso de sustancias, el
individuo es capaz de luchar por los problemas que le causarían una gran angustia
emocional y asimismo establecería una perspectiva más amplia de su confianza en
las drogas para conseguir placer y/o alivio del malestar. Además de esto, algunos
otros enfoques de la TCC ayudan a las personas a aliviar sus impulsos y a establecer
un sistema más poderoso de control interno. Según Beck, esta terapia está centrada
en el correcto afrontamiento de los problemas sin tener que volver a utilizar drogas o
alcohol para aliviar su angustia y preocupación (1999).

Por ende, no es que la terapia Cognitivo-Conductual ponga mayor énfasis en el


tratamiento de una sustancia más que en la otra, la TCC apunta a cambiar los
pensamientos, ideas, control interno de la persona que se encuentra inmersa en el
consumo adictivo de sustancias en general, sea alcohol o drogas, por lo que esta
terapia es global para este problema, tomando en cuenta la individualidad de cada
paciente para así utilizar distintas técnicas dentro de la TCC como podrían ser la
detención del pensamiento, técnicas de distracción hacia el sujeto, relajación,
imaginación (visualizar el autocontrol y evitar el consumo de sustancias),
autoafirmaciones (afirmar que el consumo de sustancias no llevara a la persona a
ninguna parte, autoafirmarlo), discusión de ideas irracionales, entre otras muchas que
pueden ayudar al individuo a poder controlar el problema (González, 2009).

X. TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL EN ADICCIONES


COMPORTAMENTALES.

La teoría cognitivo-conductual propuesta por Sharpe y Tarrier (1993), y reformulada


posteriormente por Sharpe (2002), plantea una integración de los factores conductuales
y cognitivos. En primer lugar, los principios del condicionamiento operante favorecen
la permanencia inicial de la conducta de jugar; posteriormente, la exposición continua

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

al programa de reforzamiento de razón variable facilita el desarrollo de expectativas


irreales sobre el juego, lo que sumerge al jugador todavía más en esta actividad, y,
finalmente, la experiencia de activación psicofisiológica durante el juego contribuye a
establecer estímulos condicionados que desencadenan la conducta de jugar

El programa de Ladoucer (1994), que comprende 5 elementos son:

1. Información sobre el juego: Informar al jugador de lo que es un juego de azar y


de apuestas. Se pretende con ello hacer ver que el único determinante del juego
es el azar, no existe ninguna estrategia que favorezca al jugador a largo plazo
2. Corrección de creencias erróneas: La terapia de reestructuración cognitiva se
centra en la identificación de las creencias erróneas sobre el juego y su sustitución
por pensamientos más realistas. Comienza entrenando al jugador a verbalizar su
propio pensamiento, para posteriormente acompañar el clínico al sujeto a una
sesión de juego y grabar sus verbalizaciones, con el objetivo de que detecte al
menos el 80% de sus verbalizaciones inadecuadas. En otros casos, después de
entrenar al jugador en verbalizar sus propios pensamientos, se analiza en
imaginación sesiones de juego recientes para detectar ideas erróneas sobre el
juego, con atención especial a las verbalizaciones inadecuadas. Una vez
detectadas, se someten a discusión para que el jugador pueda desmontar estas
ideas, se motive hacia el cambio, comprenda el concepto de azar, comprenda los
errores de pensamiento y las consecuencias que tienen en la toma de decisiones,
y aprenda a modificar sus pensamientos por otros más acordes con la realidad del
juego y que estén en consonancia con el objetivo de dejar de jugar, este es un
cuadro que se puede utilizar:

3. Entrenamiento en la solución de problemas respecto al juego: Recomiendan


la aplicación de D’Zurilla, que comporta 5 etapas: 1) orientación general del
problema; 2) definición y formulación del problema; 3) enumeración de
soluciones; 4) aplicación de una solución, y 5) verificación de la eficacia.
4. Entrenamiento en habilidades sociales: El jugador aprende en forma de
representación de rol a rechazar las peticiones que se le hacen, a aceptar los
comentarios negativos y desagradables de sus semejantes y a desarrollar una red
social que le convenga.
5. Prevención de recaídas: La fase de mantenimiento es la más importante en el
proceso de cambio. El paciente es informado de las posibilidades de un retorno
al juego excesivo. El terapeuta le enseñará a reconocer las situaciones de riesgo
y que una recaída no representa un error irreparable, siendo una dificultad
remontable.

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

XI. PREVENCIÓN DE RECAÍDAS:

Un programa de tratamiento que esté relacionado con la prevención de recaídas debe


focalizar más en los aspectos positivos y menos en las áreas deficitarias del paciente cuya
finalidad sea definir los aspectos prioritarios del proceso terapéutico y planificar así el
programa de entrenamiento en habilidades específicas. Para Marlatt (1993), la prevención
de recaídas (PR) es un programa de autocontrol diseñado con el fin de ayudar a los
individuos a anticipar y a afrontar los problemas de recaídas en el cambio de conductas
adictivas. En este sentido el trabajo de prevención de recaídas en general está relacionado
con el aumento de la capacidad individual para afrontar con éxito las situaciones de alto
riesgo. Para ello, la PR combina los procedimientos conductuales de entrenamiento de
habilidades, la terapia cognitiva y el re-equilibrio del estilo de vida. La integración de
estas estrategias terapéuticas debe, por tanto, capacitar a los individuos a identificar
primeramente el cuándo y dónde de las situaciones de riesgo, las señales de alerta,
reconstruyendo detalladamente los pensamientos, imágenes, emociones y cómo esto
interactúa en el proceso de toma de decisiones. Este primer paso en la prevención de
recaídas marca una oportunidad de cambio, es decir, permite identificar claramente cuáles
son los elementos cognitivos, emocionales, conductuales y ambientales que ponen en
peligro su propósito de mantener la abstinencia, asimismo, permite ubicar los recursos y
los déficit en habilidades de afrontamiento, con los cuales será posible establecer las
estrategias particulares de entrenamiento.
El segundo paso es el entrenamiento o desarrollo de habilidades o capacidades de
afrontamiento, que abarcan tanto las respuestas conductuales como las cognitivas para
afrontar las situaciones de alto riesgo.

 Técnicas, Entrenamiento en Habilidades Sociales (EHS):

a. Entrenamiento en habilidades. Implica enseñar conductas específicas, que


deben ser practicadas e integradas al repertorio conductual de la persona, con
apoyo de instrucciones, modelado, ensayo de conducta, retroalimentación y
reforzamiento.
b. Reducción de la ansiedad. La disminución puede obtenerse en forma
indirecta, al poner en práctica la nueva conducta adaptativa que es
incompatible con la que provoca ansiedad, o directamente mediante técnicas
de relajación.
c. Reestructuración cognitiva. Al modificar valores, creencias, cogniciones y/o
actitudes, sea directa o indirectamente, con la adquisición de nuevas
conductas, se modifican las cogniciones a largo plazo.
d. Entrenamiento en solución de problemas. Enseñar al individuo a percibir los
valores de los parámetros situacionales relevantes, procesarlos para generar
respuestas potenciales, seleccionar una de ellas y aplicarla.
Para iniciar el EHS, deben identificarse las áreas en las que se tienen dificultades, para delimitar
la conducta problema, analizar el comportamiento que se tiene y por qué se cree que no puede
cambiarse esto facilitará determinar el procedimiento a utilizar, explicar al paciente lo que se
pretende alcanzar, fomentar la motivación para que sea capaz de reconocer lo que se dice a sí
mismo, y la manera en que influyen en sus sentimientos y conducta. Posteriormente, debe
reconocerse si se carece de la conducta o si se encuentra inhibida, haciendo uso de instrucciones
claras y precisas; exponer modelos, realizar ensayos conductuales mediante el roleplaying,
apoyarse en la autoobservación.

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

XII. MANEJO DE CONTINGENCIAS

El MC se basa en la aplicación sistemática de reforzadores o castigos contingentes a la ocurrencia


de la conducta objetivo o a la ausencia de la misma, que compiten con los efectos reforzantes de
las sustancias. Los programas de MC han sido empleados sobre todo para reforzar la abstinencia,
pero también, otros objetivos terapéuticos, como, por ejemplo, la retención y la asistencia a las
sesiones de tratamiento o el incremento de la adherencia. Entre los reforzadores más utilizados
destacan los privilegios clínicos, el dinero en metálico o los vales y los descuentos canjeables por
bienes o servicios en la comunidad (Petry, 2000).

1. INTERVENCIÓN COGNITIVA ANTE LA CRISIS: Suponemos que es una crisis,


porque supone un cambio que no es planificado, ni repetitivo y en frecuencia no deseado.
En terapia cognitivo conductual una crisis es un peligro de recaída, pero también una
oportunidad para aprender. Ya que si el individuo no afronta la crisis, esto crea un
debilitamiento en sus habilidades de afrontamiento y en su recaída futura. Para ellos es
necesario observar diversos signos de alarma, como por ejemplo que llegue tarde a
terapia, o que ya no aparezca, otro signo es que su estado de ánimo este alterado, por ello
no articula bien sus pensamientos ni puede definir sus emociones. En estos casos se aboga
por una empatía y una confrontación para estabilizar al paciente de manera constructiva.

XIII. EFICACIA DE LA TCC EN ADICCIONES:

La terapia cognitivo-conductual tiene una excelente trayectoria, con numerosos estudios que
demuestran su eficacia en el tratamiento de la depresión, la ansiedad y la adicción. Los pacientes
aprenden a identificar y corregir conductas problemáticas mediante la aplicación de varias
destrezas que pueden usarse para interrumpir el abuso de drogas y abordar muchos otros
problemas que suelen presentarse simultáneamente es decir consiste en una serie de estrategias
concebidas para mejorar el autocontrol.

En las más recientes teorías sobre adicción sugieren que los mecanismos neurocognitivos; como
el procesamiento atencional, control cognitivo y procesamiento de la recompensa desempeñan un
papel clave en el desarrollo y mantenimiento de la adicción, por lo que la adicción con o sin
sustancia se apoya en la alteración de los procesos cerebrales de toma de decisiones. Algunas
terapias, sobre todo aquellas que se encargan de la modificación de la conducta toman en cuenta
los procesos neurobiológicos que subyacen a los comportamientos observables. La adicción
podría abordarse satisfactoriamente mediante tratamientos de rehabilitación cognitiva para que la
tasa de abandono de los pacientes adictos o recaídas puedan evitarse.

La eficacia de la TCC principalmente se da porque la rehabilitación cognitiva es “un proceso de


enseñanza que se dirige a las áreas de funcionamiento neuropsicológico involucradas en el
aprendizaje y el funcionamiento básico cotidiano, que tiene como objetivo específicos reforzar
las capacidades cognitivas deterioradas y enseñar estrategias de compensación” (Pedrero, Rojo,
Ruiz, Llenero, & Puerta , 2011)

Existen muchas investigaciones que demuestran la eficacia de la TCC en adicciones, una de ella
es un artículo sobre la TCC breve en un grupo de dependientes a drogas donde se evalúa la
efectividad de una intervención psicológica dirigida a reducir el malestar psicológico y el
consumo de drogas de un grupo de pacientes dependientes a drogas. “Se realizó un seguimiento
de seis meses, en los que se evaluaron medidas de ansiedad, depresión, distress, calidad de vida
y abstinencia a drogas” (Sánche, Gradolí, Reyes del Olmo, Molina , & Morales , 2002). Se
encontró que después del tratamiento los pacientes han mejorado su calidad de vida, reducido su
malestar psicológico y reducido su consumo de drogas. Es importante tomar en cuenta que la
intervención debe ajustarse al igual que en otras disciplinas a la utilización de técnicas en
instrumentos que hayan demostrado su utilidad en la clínica.

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

XIV. TERAPIAS COGNITIVO-CONDUCTUALES DE TERCERA GENERACIÓN (TTG)

La primera generación de la terapia conductual se sitúa en 1950, supuso la instauración de una


terapia psicológica sustentada en principios científicos. La segunda generación se sitúa en torno
a 1970, la psicología cognitiva se dedicó a estudiar el guión entre el estímulo y la respuesta.

 La tercera generación se sitúa a partir de la década de 1990 (Durante los últimos años ha
emergido un amplio número de terapias psicológicas desde la aproximación o tradición
conductual), se considera la TTG como fundamentada en una aproximación empírica y
enfocada en los principios del aprendizaje, se considera que es sensible al contexto y a
los fenómenos psicológicos, enfatizando el uso de estrategias de cambio basadas en la
experiencia. El objetivo de la TTG es que busca la construcción de repertorios amplios
flexibles y afectivos de los problemas, resaltando lo relevante tanto para el paciente como
para el terapeuta. Las siguientes terapias de tercera generación son técnicas que no se
enfocan tanto en los síntomas del sujeto, sino en modificar su experiencia subjetiva y que
haya conciencia de esto
 Terapia de Aceptación y Compromiso
 Psicoterapia analítica funcional
 Terapia de conducta dialéctica
 Terapia conductual integrada de pareja, etc.
Es la atención plena, también conocida como Mindfulness, se tiene como principio
terapéutico la reorientación de la vida. “Implica que el sujeto se concentre en la tarea
que está realizando en ese momento sin que la mente divague sobre el futuro o el pasado,
y sin sensación de apego o rechazo, provocando en éste energía, claridad de mente y
alegría” (Moreno, 2012)
XV. TERAPIA FAMILIAR EN EL TRATAMIENTO DE LAS ADICCIONES:

Existe una amplia evidencia que demuestra la eficacia de las intervenciones familiares en el
tratamiento de las adicciones. Si a esto añadimos que las actuales tendencias de tratamiento tienen
cada vez más componentes de tipo ambulatorio y por consiguiente una mayor presencia de la
familia, podemos concluir la importancia de que se incluyan estas intervenciones basadas en la
familia en los programas terapéuticos que se diseñan en los dispositivos de atención a personas
drogodependientes. En cuanto al abordaje terapéutico familiar se ha visto el aumento de
compromiso tanto de los pacientes como de sus familiares, también hay un aumento de adherencia
al tratamiento, disminución del uso de sustancias pos tratamiento, mejora del funcionamiento
familiar y una óptima incorporaciones social.

XVI. OTRAS TERAPIAS:

Otras Terapias u técnicas que se pueden utilizar para pacientes con adicciones son:
- Enfoque de refuerzo comunitario (CRA) esta terapia sirve para tratar a pacientes
externos con adicción a la cocaína y al alcohol. El tratamiento tiene dos metas:
a) Mantener la abstinencia por un tiempo suficiente como para que los pacientes
aprendan nuevas técnicas de vida que les ayuden a mantener dicha abstinencia.
b) Reducir el consumo de alcohol en el caso de los pacientes que asocian la bebida con
el uso de la cocaína.

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

c) Los pacientes asisten a una o dos sesiones semanales de terapia individual, en las que
se concentran en mejorar sus relaciones familiares, en aprender una variedad de
técnicas para disminuir el uso de drogas, en recibir orientación vocacional y en
desarrollar nuevas actividades recreativas y redes sociales.
- Intervenciones de manejo de contingencias e incentivos para la motivación, estas
intervenciones implican brindar a los pacientes en tratamiento para la drogadicción la
oportunidad de ganar incentivos de bajo costo a cambio de muestras de orina libre de
drogas. Estos incentivos incluyen premios entregados de inmediato o comprobantes
intercambiables por alimentos, pases para el cine y otros artículos de uso personal.
- La terapia de estímulo de la motivación es un enfoque de orientación centrado en el
paciente con miras a iniciar cambios de conducta en la que se le ayuda a resolver su
ambivalencia en cuanto a participar en el tratamiento y dejar de consumir drogas. Este
enfoque emplea estrategias para producir cambios rápidos y de motivación interna, en
lugar de guiar a las personas por cada paso del proceso de recuperación.
Consta de una sesión inicial en la que se realiza una serie de pruebas de evaluación, seguida de
dos a cuatro sesiones de tratamiento individual con un terapeuta. En la primera sesión al paciente
se le sugieren y se le explican estrategias de afrontamiento para situaciones de alto riesgo. En las
siguientes sesiones, el terapeuta monitorea los cambios, revisa las estrategias usadas para dejar el
abuso de sustancias y sigue motivando al paciente para que se comprometa a cambiar o mantener
la abstinencia.
- El Modelo Matriz provee un marco referencial para lograr que los adictos a los
estimulantes (por ejemplo la cocaína) entren en tratamiento y ayudarles a lograr la
abstinencia. Los pacientes aprenden sobre cuestiones críticas de la adicción y de las
recaídas, reciben orientación y apoyo de un terapeuta capacitado, se familiarizan con los
programas de autoayuda y son supervisados para controlar el uso de drogas por medio de
los análisis de orina.
- La terapia conductual de pareja es una terapia para aquellos drogadictos con parejas.
Esta terapia usa un contrato de sobriedad y abstinencia además de principios conductuales
para reforzar la abstinencia a las drogas y al alcohol. Se ha estudiado como un agregado
a la terapia individual y de grupo y suele comprender una sesión de 60 minutos en pareja
cada semana por 12 semanas.
- Terapia de la conducta para adolescentes dentro de esta terapia encontramos:
 La terapia multisistémica donde se maneja los factores asociados a
comportamientos antisociales graves en niños y adolescentes que abusan de las
drogas y el alcohol.
 La terapia familiar multidimensional para adolescentes es un tratamiento
centrado en la familia que está dirigido a pacientes externos adolescentes con
problemas de abuso de alcohol y otras drogas. etc.
XVII. PROGRAMA DE VIDA

1. Programas de tratamiento a largo plazo


A veces los adictos dependen gravemente contra las drogas que les causan deficiencias
mentales. También reciben grandes déficits psicológicos y sociales debido al abuso de
drogas que no son capaces de funcionar en su vida normal. Para tratar estos casos, los
programa de rehabilitación drogas ofrecen programas de tratamiento a largo plazo.
Estos programas suelen ser programas de hospitalización y pueden durar de 6 a 12
meses. El objetivo de estos programas es eliminar la dependencia de las drogas junto
con asegurarse de que no va a recaer. Este programa de tratamiento es siempre bien

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

estructurado de acuerdo a la condición del adicto a las drogas. El programa de ayuda


al adicto a desarrollar auto-conceptos constructivos, examinar sus creencias y patrones
de comportamiento perjudiciales y proporcionar maneras de adoptar nuevas
habilidades armoniosas en su vida.
2. Programas de Tratamiento Ambulatorio

Programas de tratamiento para pacientes ambulatorios que ofrecen los programas de


rehabilitación drogas varían de un centro a otro. Adictos a optar por programas de
tratamiento ambulatorio en situaciones en las que tienen otros compromisos, como
van a la escuela o trabajo, etc. Estos programas también son menos costosos que los
programas de tratamiento a largo plazo de pacientes hospitalizados.

XVIII. CONCLUSIONES:

 La TCC no difiere en su tratamiento hacia las adicciones de distintas sustancias, es única


para todo tipo de adicciones, sin embargo, esta puede cambiar a partir de la individualidad
de cada paciente y su respectivo perfil. Asimismo, es posible que las distintas técnicas de
la TCC se adecúen al individuo dependiendo de su control interno o de la magnitud de su
problema con las drogas o alcohol.
 La terapia cognitivo conductual es una de las técnicas más usadas y eficaces que se ejecuta
con el fin de salvaguardar el bienestar de la persona ya que plantea una integración de los
factores conductuales y cognitivos. En cuanto la prevención de recaídas debe ser un
objetivo del especialista por lo tanto se debe trabajar en ello, por lo tanto se debe focalizar
más en los aspectos positivos y menos en las áreas deficitarias del paciente cuya finalidad
sea definir los aspectos prioritarios del proceso terapéutico y planificar así el programa
de entrenamiento en habilidades específicas
 Se concluye que un modelo de intervención psicológica con formato de terapia breve, de
orientación cognitivo-conductual, puede ser útil en muchos pacientes, presenta unos
costes menores que otro tipo de intervenciones y, dispone de una contrastada evidencia
científica que le sitúan como la primera elección de intervención en pacientes con
diagnóstico de dependencia a drogas.
 Existen varias terapias con las que se puede complementar el abordaje terapéutico de los
pacientes con adicciones o a los cuales se puede recurrir en caso la TCC no dé resultados
esperados.
 La técnica de mindfulness consiste en estar atento a varios aspectos de la propia mente.
Es una forma concreta de atender a las experiencias del aquí y el ahora, y a la propia
naturaleza de la mente desarrollando una forma especial de atención en la terapia familiar
se da una mayor adherencia al tratamiento, disminución del uso de sustancias pos
tratamiento, mejora del funcionamiento familiar y una óptima incorporaciones social.

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

XIX. REFERENCIAS:

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ognitivo_conductual_terapia_ocupacional_Valverdi_mayo13.pdf

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ANEXO 1

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Terapia cognitivo conductual para adicciones

ANEXO 2

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ANEXO 3

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