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FUERA DE JUEGO Por Luis Lapuente

Fats
Domino
La contagiosa alegría
del rock’n’roll

El rock’n’roll no habría sido lo


mismo sin la irrupción precoz
del gran Fats Domino (1928-2017),
un artista colosal en su pasmosa
sencillez estética y humana, que
supo aportar al género el pálpito
criollo, festivo y colorista del
rhythm’n’blues de Nueva Orleans.
Una herencia monumental
esbozada en menos de quince
años en comandita con su amigo
Dave Bartholomew, otro gigante
que venía del jazz tradicional de
Crescent City.

C
on la reciente muerte de Chuck Berry (el
18 de marzo) y ahora la de Fats Domino, ya
solo queda en pie uno de los miembros de
la santísima trinidad del rock’n’roll negro, el
incombustible Little Richard. El periodista británico
Richard Williams conoció a los tres (y a Jerry Lee
Lewis) en sus años de gloria, pero siempre prefirió
a Domino. Recientemente recordaba una visita del
pianista de Nueva Orleans a Londres en los años
setenta, y celebraba su carácter cercano y amigable, Gran hombre.

su humildad y su generosidad al presentarse en


directo secundado por una genuina banda de
cuerdas y metales, en contraste con la actitud Fats, en cambio, se mantuvo en sus trece cuando “No puedo atreverme a tanto. Lo que es seguro es
arrogante y endiosada de Little Richard y Jerry Lee abandonó Imperial Records en 1963 para fichar por que hicimos música para divertirnos de verdad, y
y el talante desconfiado y huraño y la proverbial ABC-Paramount y luego por Reprise. Se dejó querer creo que eso sí lo conseguimos”.
tacañería de Berry, que siempre se caracterizó por por The Beatles, que reconocieron explícitamente
actuar en Europa acompañado de algún grupo local su influencia con el clásico “Lady Madonna”, y The Fat Man
devoto de su música, ajustando así al máximo los grabó algunos espléndidos directos en los que Antoine Dominique “Fats” Domino Jr. nació
gastos de producción. jamás chaqueteaba, fiel a sus orígenes musicales el 26 de febrero de 1928 en una humilde casa del
Los cuatro grandes, Elvis aparte, acertaron a y personales. Siempre tuvo claro que su referencia Distrito Noveno de Nueva Orleans, una parte de
sobrevivir después de 1960, cuando el rock’n’roll nuclear estaba en el corazón de Nueva Orleans, la ciudad edificada sobre antiguas plantaciones
se oscureció, aunque de manera distinta. Jerry Lee en ese formidable crisol musical atesorado desde esclavistas, hijo de Antoine Caliste Domino y
abrazó la causa del country & western en una larga las postrimerías del siglo XIX, cuando los ritmos Marie-Donatille Gros, dos negros de ascendencia
y fructífera relación contractual con la discográfica caribeños se mezclaron con el góspel, alumbrando el criolla oriundos de Vacherie, un distrito al norte de
Mercury, mientras Berry a duras penas sobrevivía ragtime y el jazz primitivo y, al fin, ese género mestizo Baton Rouge, en la antigua Louisiana francófona. El
a los años de cárcel y a la desaparición del sello que él encarnó como nadie, sin darse importancia. pequeño Fats fue el último de ocho hermanos, quizá
Chess, su casa de siempre, y Little Richard entregaba Hace años, Dave Bartholomew comentó en una el que más se benefició del bagaje musical de sus
soberbias grabaciones de soul y rock’n’roll adulto entrevista que Domino y él habían creado un nuevo familiares: su padre tocaba el violín y su hermana
en las etiquetas Okeh y Reprise, que apenas tenían género musical cruzando las esencias del dixieland mayor se casó con Harrison Verrett, un músico
repercusión comercial, antes de abrazar el góspel con el rhyhm’n’blues. Al preguntarle a Fats su opinión que había acompañado con la guitarra y el banjo a
como cristiano renacido. sobre esa idea apuntada por Bartholomew, contestó: grandes de la escena del jazz local como Kid Ory y

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Fats Domino

Papa Celestin, y que le dio sus primeras clases de el joven Fats sus señas de identidad, un estilo que en pequeñas fábricas: en una de ellas sufrió un
piano con solo 4 años y medio. enseguida forjó su propia personalidad y convirtió accidente que casi le cuesta la amputación de varios
Nueva Orleans era entonces un hervidero cada una de sus interpretaciones en únicas, con dedos de su mano derecha. En 1947 se casó con su
de grandes teclistas crecidos en el ragtime y esa especial habilidad para percutir tres notas novia de toda la vida, Rosemary Hall, y consiguió un
el dixieland, una tradición que explotó en los distintas en un único patrón rítmico, su característico empleo estable como pianista del Billy Diamond's
años inmediatamente anteriores a la Segunda triplete, que tomó prestado, perfeccionándolo, Combo en el club Hideaway. Allí trabó amistad con
Guerra Mundial y que hizo de la ciudad uno de del texano Little Willie Littlefield. “Domino era un Dave Bartholomew, que patrocinó sus primeras
los focos musicales más potentes y originales de músico absolutamente creativo”, dijo el productor y grabaciones para el recién estrenado sello Imperial
Norteamérica. Marshall Sehorn, uno de los capos empresario Cosimo Matassa: “Llevaba a su terreno Records: una sesión legendaria en los estudios J&M
de la etiqueta Sansu Enterprises, lo certificaría: “El cada una de las piezas que tocaba, les inyectaba su de Cosimo Matassa que alumbró ocho canciones,
pálpito rítmico de Nueva Orleans surge del Mardi sello particular, y ya nunca volvían a sonar iguales una de ellas “The Fat Man”, Top 6 en las listas de
Gras y de las ‘second lines’ de las bandas que tocan en otras manos. Era capaz de interpretar cualquier rhythm’n’blues de ‘Billboard’ en 1949; cuatro años
en los funerales”. clásico, desde ‘Blueberry Hill’ hasta el himno nacional después, el single había vendido en todo el territorio
Ese peculiar ritmo irresistible alimentado por las de un modo completamente nuevo. Empezaba a estadounidense un millón de copias.
marching bands germinó también en los bares y cantar y lo reconocías al instante. Ningún otro artista
tugurios animados desde siempre por los pianistas, fue capaz de hacer lo que él hacía”. La edad de oro del rock’n’roll negro
y allí crecieron gigantes como Professor Longhair, Recién cumplidos los 20 años, Fats ya se había “The Fat Man” anticipó todo el rock’n’roll negro
Champion Jack Dupree, Cousin Joe o Archibald. ganado una cierta reputación como pianista en los con su ritmo fuertemente sincopado, su estribillo
De ellos, y de los dioses del boogie woogie Meade más selectos honky tonks de la ciudad, mientras irresistible y su arquetípica historia de orgullo
Lux Lewis, Albert Ammons (estos dos, nacidos en completaba su sueldo mensual cortando el césped adolescente: soy un tipo gordinflón, pero me llevo
Chicago) y Pete Johnson (natural de Kansas), tomó en jardines, vendiendo helados y trabajando de calle a todas las chicas. También por el acertado
retrato humorístico del propio artista, un seductor
malgré lui de apenas 160 cm de estatura y casi 100
kgs de peso, y por esa especie de imposible duelo
de trompetas entre Bartholomew y el propio Fats,
cuya voz parece por momentos una second line en
toda regla.
Después de aquel primer gran éxito, Domino
y Bartholomew emprendieron su primera gira
conjunta con la vocalista texana Mary Jewel King,
una de las figuras emergentes del rhythm’n’blues
de Imperial Records. Fats los eclipsó a todos
con su estilo inimitable y se ganó el derecho de
liderar su propia banda, preparada y dirigida por
su cuñado Harrison Verrett. Poco a poco, Fats se
convertía en un personaje único: su música estaba
fuertemente anclada en las raíces del blues, el
dixieland y el barrelhouse de Nueva Orleans; su
estilo pianístico emulaba a los grandes del boogie
woogie superándolos en impacto comercial y
estatura artística (según se aprecia en poderosos
instrumentales de la época, como el arrollador
“Swanee River Hop”, de 1956), y también estaba esa
particular manera de entonar, esa voz dulce, casi un
trotecillo campestre, ese delicioso acento criollo que
tanto gustaba a los devotos del country & western,
una fascinante mezcolanza que resultaba única,
Fats Domino y Dave Bartholomew supervisando una grabación en Nueva Orleans en los años cincuenta.

Dave Bartholomew, el gran superviviente


Lew Chudd nació en Toronto en 1911, de la música negra de Nueva Orleans compinche artístico en distintas etapas el soul. En las últimas dos décadas ha
hijo de emigrantes rusos de origen judío. al frente de su banda, The Dew Drop- de la carrera de Domino, cuya banda grabado un par de álbumes de jazz tra-
Crecido en Harlem, se aficionó al swing pers, que acababa de debutar con el dirigió durante años, y en cuya pro- dicional al frente de su propia orquesta
y en 1947 conoció a Dave Bartholomew single “She’s Got Great Big Eyes”, pa- pia discográfica, llamada Broadmoor (“Walking To New Orleans”, en 1995, y
y decidió fundar Imperial Records, una trocinado por otra de las leyendas del Records en referencia al barrio donde “New Orleans Big Beat”, en 1998) y ha
discográfica devota de los sonidos su- rhythm’n’blues local, el gran Cosimo residía, llegó a grabarle algunos singles respaldado la carrera de su hijo Don,
reños, desde el rhythm’n’blues hasta Matassa, en cuyo pequeño estudio de a mediados de los años sesenta. uno de los asesores de grabación de la
el country y el jazz tradicional. Nom- grabación se gestarían buena parte de Pero, más allá de esta mítica unión ar- serie “Treme”.
brado responsable de A&R del sello, los incunables del género. tística, la trayectoria de Bartholomew En una de sus últimas apariciones
Bartholomew recomendó a Chudd que Pero la auténtica explosión artística y —trompetista, arreglista, director de públicas en su ciudad de adopción se
fichara a un joven pianista de Nueva comercial de Bartholomew se produjo orquesta, compositor y productor— le pudo ver en silla de ruedas, acompa-
Orleans llamado Fats Domino. Antes al unir su destino al de Domino y formar cobra sentido por sí misma en dece- ñando a Domino y a Dr. John en un acto
de haber tomado esa decisión trascen- una de esas parejas de compositores nas de producciones a su nombre y de homenaje a las figuras históricas del
dental para el devenir del rock’n’roll, esenciales en la historia de la música para otros artistas de la escena local: rhythm’n’blues local. Una jugosa se-
Bartholomew (nacido en Edgard, Loui- popular negra. Dave fue el alma en la su legado y su influencia son absolu- lección de su herencia musical puede
siana, en 1920) ya gozaba de una sólida sombra de Fats durante más de quin- tamente decisivos en la evolución de la disfrutarse en un doble CD imprescin-
reputación como trompetista de jazz ce años, hasta el colapso de Imperial música negra de Nueva Orleans, des- dible, “Spirit Of New Orleans. The Ge-
y de rhythm’n’blues en el mundillo Records, y luego su amigo y eventual de el jazz arcaico hasta el rock’n’roll y nius Of Dave Bartholomew” (1992). „

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Fats Domino

trascendía los límites del rock’n’roll y lo colocaba un


peldaño por encima de todos sus coetáneos.
No en vano, entre 1949 y 1963 vendió alrededor
de 65 millones de discos, más que ningún otro
cantante de rock’n’roll salvo Elvis Presley, y
consiguió más éxitos que Little Richard, Chuck
Berry y Buddy Holly juntos. El auténtico bombazo
comercial de Domino, el que lo catapultó hasta
el estrellato, sobre todo entre el público negro,
fue el single “Goin’ Home”, Top 1 en las listas de
rhythm’n’blues en 1952, una pieza adhesiva y
reivindicativa, cuyo mensaje entendieron muy bien
los negros que habían emigrado al Norte y añoraban
sus raíces. A partir de aquí, los singles y los álbumes
se sucedieron con una velocidad pasmosa, casi
todos genuinos pelotazos comerciales, hasta
los primeros años sesenta, cuando el rock’n’roll
empezó a perder fuelle y las grandes figuras del
género se oscurecieron en bloque, como apestadas
de la industria. Cuatro grabaciones esenciales
“‘They Call Me The Fat Man...' “Fats Is Back”
entre 1949 y 1963 vendió alrededor Antoine ‘Fats’ Domino. The Legendary (REPRISE, 1968)
Imperial Recordings” En 1968, Fats fichó por el sello Reprise (hubo quien
de 65 millones de discos, más (EMI, 1991) reprocharía a los Beatles no haberle echado una
que ningún otro cantante de El núcleo central del legado de Fats Domino se grabó mano a su ídolo en horas bajas, incorporándolo a
entre 1949 y 1963, cuando el pianista trabajaba para Apple) y registró este soberbio álbum, donde le
rock’n’roll salvo Elvis Presley Imperial Records con Dave Bartholomew. Lo esencial acompañaron, entre otros, gigantes como James
de aquella época irrepetible se encuentra en este Booker (ese genio subterráneo del piano negro
En 1963, Ricky Nelson y él abandonaron cofre de cuatro CDs, absolutamente imprescindible de Nueva Orleans), King Curtis, Randy Newman
la disciplina de Imperial Records, y Domino, para cualquier aficionado, que compila casi la mitad o el productor Richard Perry. Con ellos firmó una
descolocado con la eclosión del Merseybeat y de las canciones que Domino grabó en la compañía maravillosa versión de “Lady Madonna” y un puñado
el soul, se dejó seducir por los cantos de sirena de Lew Chudd, aderezado con un documentado de neoclásicas de su catálogo. Para gourmets de la
de la entonces todopoderosa discográfica ABC- libreto, que describe mejor que cualquier tratado al música de Domino, la antología “Sweet Patootie.
Paramount, que lo llevó a grabar a Nashville con uso al personaje y su legado. Para completistas, la The Complete Reprise Recordings” (Rhino, 2004).
ampulosas orquestas y arreglos recargados, muy caja, mucha más cara, de ocho CDs “Out Of New
lejos de la deslumbrante simplicidad de las viejas Orleans” (Bear Family, 1993). “The Legends Of New Orleans.
producciones de Bartholomew, sin esa chispa Fats Domino Live!”
especial de gumbo picante que impregnaba sus “The Very Best Of Fats Domino 1963-1965” (SHOUT! FACTORY, 2003)
canciones mágicas de años anteriores. (VARÈSE SARABANDE, 2004) Después de su aventura fugaz en la compañía
Enfrentado a las edulcoradas y ampulosas Reprise, Domino se refugió cada vez más en su
Trébol de cuatro hojas producciones de los estudios de Nashville y sin la amada Nueva Orleans y en lo que siempre le gustó
Pero la carrera de Fats, su trayectoria vital, nunca presencia de su viejo compinche Dave Bartholomew, más, la música en directo; asiduo de los escenarios
llegó a resentirse de verdad, ni siquiera en los parece que Domino empezó a aficionarse a la cocina de Las Vegas, grabó un puñado de soberbios
momentos más bajos. No le fue bien en Paramount en su etapa en ABC-Paramount: dicen que se llevaba conciertos. Los mejores: “‘Hello Josephine’ Live
ni tampoco en su breve paso por Mercury, donde a Nashville las especias de Nueva Orleans para At Montreux” (Atlantic, 1974), “Live From Austin
quisieron convertirle en una estrella del country sobrevivir mejor lejos de su ambiente, preparando TX” (New West, 2006) y este “The Legends Of New
a lo Jerry Lee Lewis. En 1971, tras registrar una él mismo su comida. Lo mejor de aquellos años se Orleans. Fats Domino Live!”, registrado en el New
estupenda versión del clásico “Lawdy Miss Clawdy” disfruta en este volumen antológico: dieciocho piezas Orleans Jazz & Heritage Festival en 2001. Un set
en la compañía Broadmoor de Bartholomew, notables que alternan el rhythm’n’blues de aromas formidable donde Fats repasa sus composiciones
Domino logró remontar el vuelo con sus apreciables country con canciones mágicas como “Wigs”, donde canónicas en envidiable estado de forma. El último
grabaciones para la etiqueta Reprise Records, se respira Nueva Orleans por todos los poros. de sus clásicos. „
apoyado por el gran Randy Newman –quien pasó
su infancia en Nueva Orleans– y por el productor
Richard Perry. Dos singles de relativo éxito, la
versión de “Lady Madonna” y “Honest Papas Loves
Their Mamas Better”, además de una explosiva monotonía urbanística de un distrito de clase media la Guardia Nacional. El año siguiente publicó un
lectura del clásico de Newman “Have You Seen My baja, mayoritariamente habitado por población fantástico álbum, “Alive And Kickin’”, que había
Baby?” y del álbum “Fats Is Back” (Reprise, 1968), negra. Consciente de haberse convertido en grabado en 2001 para el sello Tipitina’s Foundation,
quedan para el recuerdo. símbolo intemporal del espíritu de Nueva Orleans, con canciones que lo definían perfectamente,
En 1980, Clint Eastwood le regaló un cameo en la de cuyo famoso Festival de Jazz se convirtió en como la pegajosa “Four Leaf Clover” (“Trébol de
película “La gran pelea”, donde Fats interpretó el un asiduo invitado, se refugió en su afición por la cuatro hojas”). En 2007 participó en el doble CD de
tema country “Whiskey Heaven”, pero cada vez se cocina, en sus escasos conciertos locales y en su homenaje “Goin’ Home. A Tribute To Fats Domino”
hacía mas evidente que sus días de gloria comercial vida familiar. que congregó a un puñado de admiradores
habían terminado: nunca fue un personaje orgulloso En agosto de 2005 fue dado por muerto durante –grandes del soul, el reggae, el jazz y el rock– en
ni se dejó desarraigar o deslumbrar por la fortuna unas horas, ya que su hogar, un viejo edificio de torno a su figura. En 2012 hizo una última aparición
comercial. A mediados de los noventa decidió madera, fue arrasado por el huracán Katrina y pública en un episodio de la magnífica serie
quedarse definitivamente en su patria chica, en esa Domino se había negado a abandonarlo debido al televisiva “Treme”. Murió el pasado 24 de octubre
modesta vivienda del mismo barrio que lo vio nacer, delicado estado de salud de su esposa. Al fin se por causas naturales, nueve años después de su
donde solo su fantástico Cadillac rosa rompía a su supo que Fats y Rosemary habían sido rescatados esposa Rosemary, en su domicilio del distrito de
modo, siempre divertido y bonachón, la humilde del tejado de la vivienda por un helicóptero de Harvey, al suroeste de su querido Vieux Carré. „

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Fats Domino

“I’m Walkin’” (1957)


Ritmo de galope, boogie woogie cente-
lleante para una vibrante historia de ro-
manticismo zumbón, muy del gusto del
Fats más pícaro: el protagonista quiere
que la chica vuelva para ser el quien se
reserve el derecho de romper. Tom Petty
babeaba al cantarla.

“Whole Lotta Loving” (1958)


Otra barbaridad a golpe de latido car-
díaco acelerado, la máxima inspiración
melódica, el piano saltimbanqui y un
estribillo febril. La piedra filosofal del
pop condensada en menos de dos minu-
tos (como casi la totalidad de sus obras
maestras). Deslumbrante.

“Be My Guest” (1959)


Los discos de Fats eran reverenciados
en Jamaica y resultaron decisivos para
la eclosión del ska. Este tema instantá-
neo es uno de los ejemplos más claros de
esa influencia de ida y vuelta en la mú-
sica popular negra de Nueva Orleans y
las islas del Caribe.

“I’m Gonna Be A Wheel Someday” (1959)


Como en “Jambalaya (On The Bayou)”,
otra pieza que celebra la vida y sus pla-
ceres, donde Fats demuestra que do-
mina todos los registros que conducen.
al rhythm’n’blues de su patria chica,
desde el country y el boogie woogie has-
ta el rhythm’n’blues de Memphis y el
rockabilly.

“Walking To New Orleans” (1960)


Una de esas memorables canciones de
Bobby Charles, canónica en los anales
del rhythm’n’blues. (“No tengo dinero
Esencia picante. Foto: Everett Collection
para ir de Lafayette a Nueva Orleans”,
dijo Charles. “Pues vente caminando”,
replicó Domino). Y fue la primera vez
Quince canciones esenciales Por LUIS LAPUENTE
PLAYLIST que Fats utilizó los arreglos de cuerdas.

“Before I Grow Too Old” (1960)


“The Fat Man” (1949) Robinson. Lennon le rindió homena- ley Lewis. Como siempre, en manos Fue una gloriosa cara B, compuesta con
Diana absoluta, con un memorable so- je en su álbum “Rock’n’Roll” (1975). de Fats, la canción creció en brillo y Bobby Charles: una hermosa balada su-
lo de trompeta de Dave Bartholomew en matices y el propio Randy Newman reña con una letra que habla de la alegría
y el piano registrado por error en pri- “I’m In Love Again” (1956) la interpretó después al estilo Domi- de disfrutar la vida antes de que sea de-
mer plano, una de las claves de su éxi- Cara B de un single prodigioso, en plena no en el homenaje publicado en 2007. masiado tarde. Joe Strummer grabó una
to arrollador. Recreación de un oscuro eclosión del rhythm’n’blues de Nueva maravillosa versión –retitulada “Silver
clásico del rhythm’n’blues (“Junker’s Orleans, transmutado ya en rock’n’roll. “I Love Her” (1956) And Gold”– en el LP “Streetcore” (2003)
Blues”) sin sus referencias a las drogas. Tercer Top 1 en las listas negras, y esta No es una de sus piezas más co- de The Mescaleros.
vez Pat Boone no pudo arrebatarle el éxi- nocidas, pero esta gloriosa balada
“Goin’ Home” (1952) to. Hay versiones posteriores de Ricky rhythm’n’blues muestra la vertiente “Let The Four Winds Blow” (1961)
Un misil dirigido al corazón de los negros Nelson (Fats lo adoraba) y The Animals. más cercana al soul sureño de Domino, Clásico irresistible que ya había graba-
explotados en las fábricas y las cadenas con un solo de saxo alto que demuestra do a su nombre Dave Bartholomew con
de montaje de las ciudades del norte, “My Blue Heaven” (1956) que Bartholomew y él estaban inven- el título “Four Winds” en una onda más
donde habían emigrado en busca de La cara A de “I’m In Love Again” fue tando el género antes de que llegaran pegada al rhythm’n’blues de un Louis
libertad y prosperidad: “Mañana me esta balada swing, uno de esos están- King Curtis y Stax. Jordan o Roy Brown. Fats la mantiene
vuelvo a casa, no puedo aguantar lo dares que Fats incorporó a su repertorio en Nueva Orleans, pero la despereza
mal que nos tratáis”. Respect! para quedarse en Nueva Orleans como “Blueberry Hill” (1956) y la inunda de su alegría contagiosa. „
si hubiera surgido allí.Una pieza ideal Clásico mayúsculo virado a Nueva Or-
“Ain’t That A Shame” (1955) para un crooner, que Domino aceleró leans por Domino, una de sus señas de
Primer exitazo de Fats también en las para que nunca volviera a sonar igual. identidad y una de esas interpretacio-
listas de pop, probablemente su canción nes que dejan en pañales a todas las Playlist con esta
selección
más redonda e imbatible y una perfec- “Blue Monday” (1956) demás anteriores y posteriores, por de canciones,
ta muestra de su estilo inimitable, con Un glorioso medio tiempo que habían más que la hubieran grabado Gene disponible en la web:
un texto que recuerda al mejor Smokey popularizado antes Bartholomew y Smi- Autry y Louis Armstrong, entre otros. www.rockdelux.com

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