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CAPILLA SIXTINA EN ROMA: TODA

"Sin haber visto la Capilla Sixtina, uno no puede


formarse una idea apreciable de lo que el ser
humano es capaz de lograr". Johann Wolfgang
von Goethe
La Capilla Sixtina es sinónimo de Miguel Ángel. El
grande artista dedicó casi 10 años de su vida a realizar las
pinturas que recubren la bóveda y la pared del fondo
encima del altar, obras de arte absolutas, queridas y
celebradas en todo el mundo.
¡Visitar la Capilla Sixtina es una experiencia
inolvidable que no os podéis perder en absoluto! En este
artículo encontraréis toda la información útil sobre
horarios, precios de las entradas y mucho más para
organizar de la mejor manera posible vuestra visita.
Pero antes de comprar las entradas, ¿qué os parece
descubrir algo más sobre esta increible obra?
La Capilla Sixtina en todo su esplendor

CAPILLA SIXTINA: DÓNDE, CUÁNDO Y POR


QUÉ
La Capilla Sixtina se encuentra cerca de la Basílica
de San Pedro, en el interior del itinerario de
los Museos Vaticanos y se accede por la imponente Sala
Regia. Nacida entre 1477 y 1480 gracias a
la reestructuración de la antigua Capilla Magna, toma
el nombre de Papa Sixto IV que comisionó las primeras
obras.
Inagurada el 15 de agosto de 1483, la Capilla Sixtina
además de contener obras de inestimable valor, es famosa
en todo el mundo por ser la sede oficial del Cónclave, o
sea, la sala en la cual los cardinales se reunen para elegir
al nuevo Papa.
El interior de la capilla está compuesto por
una nave individual con una bóveda de cañón rebajada
con penachos y una luneta encima de cada una de las
veinte ventanas. Una curiosidad: parece que las
dimensiones de la capilla son las mismas de las del
Templo de Salomón en Jerusalén según el
Antiguo Testamento.
Una vez dentro, lo que más llama la atención son las
maravillosas pinturas que recubren la bóveda, entre las
cuales descata en el centro "La Creación de Adán " y el
inmenso "Juicio Final" que recubre la pared del altar.
Pero en el interior de la capilla no sólo se encuentran las
obras maestras de Miguel Ángel sino también obras de
artistas del calibre de Pietro Perugino, Sandro
Botticelli, Domenico Ghirlandaio, Cosimo
Rosselli entre otros.
La complejidad de la bóveda de la Capilla Sixtina pintada por Miguel Ángel

LAS PINTURAS DE MIGUEL ÁNGEL


En 1483, el Papa Julio II, nieto de Sixto IV, no satisfecho
por el cielo estrellado que decoraba la bóveda, llama el
joven Miguel Ángel. El artista, que nunca se había sentido
a gusto con la pintura y que no había experimentado la
técnica del fresco, al principio rechaza el cargo, recalcando
que él es escultor. Al final, gana la perseverancia de Julio II
y Miguel Ángel empieza a pintar la bóveda y las lunetas en
la parte superior de las paredes.
Las obras duran ¡4 largos años!, desde 1508
hasta 1512. Años durante los cuales Miguel Ángel se
enfrenta a innumerables dificultades y pone seriamente
en riesgo su salud. La dificultad mayor es llegar hasta el
techo y, por eso, el artista llega a construirse un andamiaje
de madera compuesto por diversos escalones. A causa de
la pintura que gotea en los ojos mientras pinta, Miguel
Ángel corre el peligro de cegarse y, a causa de la
incómoda posición que es obligado a asumir con el cuello,
sufre una serie de repercusiones en las cervicales.
Otros elementos empeoraban la situación, como
la relación conflictiva con Julio II, hombre de carácter
difícil pero de grandes habilidades de persuasión, y el
hecho de tener que adelantar de su bolsillo gran parte de
los gastos para los materiales.

Miguel Ángel - Creación de los astros y las plantas


El 1 de noviembre de 1512 Miguel Ángelo completa
finalmente los frescos de las vueltas y la Capilla Sixtina se
muestra al público. La obra es simplemente
maravillosa: en los nueve recuadros centrales están
representadas las Historias del Génesis, entre los cueles
se encuentra la célebre "Creación de Adán"; a los lados
hay potentes figuras de Ignudi (desnudos) que
sostienen medallones, dentro de los cuales están
representadas las Escenas del Libro del Rey, en los
espacios entre las enjutas se distinguen
las cinco Sibilas y los siete Profetas, y para acabar, en
los pechinas angulares algunos de los Episodios
de Salvación sacados del Antiguo Testamento.
A los largo de la bóveda están
representados elementos arquitectónicos a los que la
ilusión de perspectiva confiere un realismo
desconcertante. Los frescos se caracterizan por colori
encendidos y tornasolados, distribuidos con
gran libertad de combinaciones. Además, la línea neta
de contorno de los personajes y la anatomía de los
cuerpos, hace parecer que los personajes salen hacia
quien los mira, como si fueran auténticas esculturas.
Miguel Ángel Buonarroti - La Creación de Adán

La escena más famosa en los grandes recuadreos de la


bóveda es la Creación de Adán. A la derecha notamos
a Diós Padre en el aire, sostenido
por numerosos ángeles y rodeado por un una
capa violácea que se infla con el viento, creando una forma
parecida a un cerebro, símbolo
de la sabiduría y racionalidad.
A la izquierda, Adán, tumbado, se alza atraído por la
potencia vital que se libera de la mano derecha de Diós.
Los dos no se tocan, sólo sus dedos se rozan, en el centro
de la composición, recortándose sobre un cielo clarísimo.
EL JUICIO UNIVERSAL
En 1533, treinta años después, el Papa Clemente
VII llamó de nuevo a Miguel Ángel, esta vez para
encargarle la realización del Juicio Universal, modificando
las paredes de encima del altar, que albergaban frescos
del siglo XV de gran valor, como la Virgen Asunción entre
los Apóstoles y algunos episodios
de las historias de Moisés y del Cristo de Perugino.
Se trata de la primera intervención destructiva en la
historiadel arte.
Miguel Ángel - Juicio Universal

Miguel Ángel se pones manos a la obra en 1536 y finaliza


el fresco cinco años después. La obra, no hace falta
decirlo, es una ¡absoluta obra maestra!
Todo el fresco se estructura de modo tal que se
desarrolla alrededor de la figura de Cristo, que ocupa
totalmente la escena. Miguel Ángel, en el
Juicio Universal elimina cualquier referencia espacial y
ambiental: el fondo profundo es azul y
los únicos elementos de apoyo para los varios
personajes son las nubes en una dimensión abstracta
y atemporal.
El Juicio Universale de Miguel Ángel recogió en
seguida muchos elogios, pero también feroces críticas,
a causa de
las numerosas figuras representadas completamente
desnudas consideratdas obscenas.
En 1564, se encargó a Daniele da
Volterracubrir las figuras consideradas vulgares con
vestimentas, ganándose el sobrenombre de “braghettone”.
Las vestimentas se eliminarosn parcialmente en las últimas
intervenciones de restauración.
Cristo con la Virgen María en el centro de la escena
"Autoretrato" de Miguel Ángel en manos de San Bartolomeo/Pietro L'Aretino

En el Juicio Universal, Miguel Ángel, encuentra el tiempo


para darse alguna que otra satisfacción con respecto a
sus detractores. La figura de Minos, retratado con
orejas de asno y una serpiente que le muerde
los genitales, es en realidad Biagio da Cesena, maestro
de cerimonias papal que tildó la Capilla Sixtina
como "digna de una taberna".
Además, el artista florentino se autoretrató en la
piel despellejada viva regida en mano por un San
Bartolomeo con el rostro de Pietro l’Aretino, que
había definido públicamente el Juicio
Universal como "vulgar".
El infierno en el Juicio Universal de Miguel Ángel - A la izquierda Caronte y a la derecha
Minos con las facciones de Biagio da Cesena

¡Este artículo termina aquí! Ahora os toca a vosotros ir a


ver en persona la gran obra realizada por el genio
florentino para comprender completamente
su extraordinaria belleza.
En la casilla del fondo de la página encontraréis toda la
información útil y nuestros consejos para organizar los
mejor posible la visita. Escribid un comentario y si os ha
gustado nuestro artículo, compartidlo
con vuestros amigos.
Capilla Sixtina
Capilla Sixtina

Cappella Sistina (italiano)


Sacellum Sixtinum (latín)

Patrimonio de la Humanidad (con el nombre de «Ciudad del Vaticano»)


(1984)
Interior de la Capilla Sixtina

Localización

País Ciudad del Vaticano

Municipio(s) Roma

Ubicación Ciudad del Vaticano (00120)

Información religiosa

Culto Iglesia católica

Diócesis Diócesis de Roma

Propietario Santa Sede

Acceso público 20 euros

Sitio web Página web de los Museos Vaticanos

Uso Oratorio papal y sede del cónclave


Estatus Capilla

Advocación Virgen María

Dedicación 15 de agosto de 1483, por Sixto IV

Historia del edificio

Fundador(es) Papa Sixto IV

Construcción 1473-1481

Arquitecto(s) Baccio Pontelli


Giovanni de Dolci

Datos arquitectónicos

Estilo(s) Renacentista

Longitud 40,9 m

Anchura • 13,4 m

Altura
• 20,7 m (máxima)

Mapa(s) de localización

Capilla Sixtina

Capilla Sixtina (Roma)


41°54′11″N 12°27′16″ECoordenadas:
41°54′11″N 12°27′16″E (mapa)

[editar datos en Wikidata]

La Capilla Sixtina es una capilla del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano, la
residencia oficial del papa. Se trata de la estancia más conocida del conjunto
palaciego.
Originalmente servía como capilla de la fortaleza vaticana. Conocida anteriormente
como Cappella Magna, toma su nombre del papa Sixto IV, quien ordenó su
restauración entre 1473 y 1481. Desde entonces la capilla ha servido para celebrar
diversos actos y ceremonias papales. Actualmente es la sede del cónclave, la
reunión en la que los cardenales electores del Colegio Cardenalicioeligen a un
nuevo papa. La fama de la Capilla Sixtina se debe principalmente a su decoración
al fresco, y especialmente a la bóveday el testero, con El Juicio Final, ambas obras
de Miguel Ángel.
Durante el pontificado de Sixto IV, un grupo de pintores renacentistas que incluía
a Sandro Botticelli, Pietro Perugino, Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio, Cosimo
Rosselli y Luca Signorelli realizó dos series de paneles al fresco sobre la vida
de Moisés (a la izquierda del altar, mirando hacia El Juicio Final) y la de Jesucristo (a
la derecha del altar), acompañadas por retratos de los papas que habían gobernado
la Iglesia hasta entonces en la zona superior y por cortinas pintadas
con trampantojo en la zona inferior.
Las pinturas fueron concluidas en 1482, y el 15 de agosto de 1483, con motivo de la
festividad de la Asunción, Sixto IV celebró la primera misa en la capilla y la consagró
a la Virgen María.12
Entre 1508 y 1512, por encargo del papa Julio II, Miguel Ángel decoró la bóveda,
creando una obra de arte sin precedentes que cambiaría el curso del arte
occidental.34 Años después, tras el Saco de Roma, pintó también El Juicio Final en la
pared del altar entre 1536 y 1541 para los papas Clemente VII y Pablo III.5 Más de
cinco siglos después, los frescos de Miguel Ángel siguen atrayendo a multitud de
visitantes a la capilla, y son considerados una de las obras cumbre de la historia de
la pintura.

Índice
[ocultar]

 1Historia
o 1.1Cónclave papal
 2Arquitectura
o 2.1Estructura
o 2.2Interior
 3Decoración
o 3.1Historia
 4Frescos
o 4.1Frescos laterales
 4.1.1Pared sur
 4.1.2Pared norte
 4.1.3Pared oeste
o 4.2Frescos de Miguel Ángel
 4.2.1Bóveda
 4.2.2El Juicio Final
 5Restauración y controversia
 6Véase también
 7Referencias
 8Enlaces externos

Historia[editar]
La función principal de la Capilla Sixtina es la de servir de sede de la Capilla
Pontificia, uno de los dos órganos de la Casa Pontificia, llamada Corte
Pontificia (Pontificalis Aula) hasta 1968. En la época de Sixto IV, a finales del siglo
XV, este órgano estaba formado por unas 200 personas, incluyendo clérigos,
oficiales de la Santa Sede y laicos distinguidos. Había 50 ocasiones a lo largo del
año establecidas por el calendario papal en las que la Capilla Pontificia al completo
debía reunirse.6 De esas 50 ocasiones, 35 eran misas, de las cuales ocho eran
celebradas en basílicas, generalmente en San Pedro, y a ellas asistían numerosos
fieles. Estas misas incluían la de Navidad y la de Pascua, en las que el propio papa
era el celebrante. Las otras 27 misas podían ser celebradas en un espacio más
pequeño e íntimo, para lo cual era usada la Capella Maggiore, antes de ser
reconstruida como actual Capilla Sixtina.

Dibujo del siglo XIX que muestra el posible aspecto de la Capilla Sixtina en el siglo XV.

La Cappella Maggiore recibió su nombre (capilla magna) del hecho de que existía
otra capilla también usada por el papa y su séquito para el culto diario. En la época
de Sixto IV, esta era la capilla Nicolina, que toma su nombre del papa Nicolás V y
que había sido decorada por Fra Angelico. Está documentado que la Cappella
Maggiore ya existía en 1368. Según un comunicado de Andreas de Trebisonda a
Sixto IV, en el momento de su demolición para dar paso a la capilla actual,
la Cappella Maggiore estaba en estado de ruina, con las paredes inclinadas.7
La capilla actual, situada en el lugar que ocupaba la Cappella Maggiore, fue
diseñada por Baccio Pontelli para Sixto IV, de quien toma su nombre, y construida
bajo la supervisión del arquitecto Giovanni de Dolci entre 1473 y 1481.8 Una vez
terminada, la capilla fue decorada con frescos de algunos de los más famosos
artistas del Alto Renacimiento, lo que la convirtió en un lugar privilegiado para el
arte.7
La primera misa en la Capilla Sixtina fue celebrada el 15 de agosto de 1483, fiesta
de la Asunción de María, y en esa ceremonia la capilla fue consagrada y dedicada a
la misma Virgen María.9
La Capilla Sixtina ha mantenido sus funciones hasta el día de hoy, y continúa siendo
la sede de los eventos importantes del calendario papal, a menos que el Papa esté
de viaje. Por ejemplo, en ella se celebra cada año una misa con motivo de la fiesta
del Bautismo del Señor, durante la cual el Santo Padre imparte el bautismo a los
recién nacidos. En algunas ocasiones especiales, también allí se celebra la misa
papal con el Colegio Cardenalicio o la Casa Pontificia reunidos en pleno, y en otras
ocasiones se cantan vísperas solemnes con la presencia del papa.
Hay un coro permanente, la Capilla Musical Pontificia, schola
cantorum o escolanía de la Capilla Sixtina, para el que se han compuesto algunas
piezas originales, siendo la más famosa el Miserere de Gregorio Allegri.10
Dos importantes encuentros de artistas con el papa tuvieron lugar en la Capilla
Sixtina. El 7 de mayo de 1964, Pablo VI convocó allí una misa con artistas. En su
discurso final, subrayó la íntima vinculación entre arte y religión, y ofreció a los
artistas una alianza de amistad.11 El 21 de noviembre de 2009, en la Capilla Sixtina
se reunieron más de 260 artistas con Benedicto XVI. Su alocución fue una reflexión
sobre la belleza poniendo el ejemplo del fresco de El Juicio Final de Miguel Ángel.12
Cónclave papal[editar]
Artículo principal: Cónclave

Una de las funciones principales de la Capilla Sixtina es la de sede


del cónclave del Colegio cardenalicio, en el que se elige al papa. Durante el
cónclave, se instala una chimenea en el tejado de la capilla, y el humo, al ser visto
desde la plaza de San Pedro, actúa como una señal. Si sale humo blanco (fumata
bianca), formado al quemarse en una estufa las papeletas de la elección, significa
que el cónclave ha finalizado y que se ha elegido a un nuevo papa.

Fumata bianca

Si ningún candidato obtiene la mayoría (dos tercios de los votos), sale humo negro
(fumata nera), formado al quemarse las papeletas junto con paja húmeda y algunos
productos químicos, que indica que todavía no ha habido una elección
satisfactoria. 13

Fumata nera
El cónclave también proporciona a los cardenales un lugar en el que pueden oír
misa, comer, dormir y pasar el tiempo asistidos por sirvientes. Lós cónclaves han
sido celebrados en el Vaticano desde 1455 (en la Capilla Sixtina a partir de 1878).
Hasta el Cisma de Oriente se celebraban en la basílica dominica de Santa Maria
sopra Minerva.14
Desde 1996, la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis de Juan Pablo
II establece que los cardenales se alojen en la Domus Sanctae Marthae durante el
cónclave, pero que las votaciones se realicen en la Capilla Sixtina.15
Antiguamente, todos los cardenales electores usaban un palio durante el cónclave
como signo de equivalente dignidad. Después de que el nuevo papa aceptaba su
elección y daba su nuevo nombre, los cardenales tiraban de una cuerda atada a sus
asientos para bajar sus palios en señal de respeto y obediencia al elegido. Hasta las
reformas establecidas por San Pío X, los palios eran de diferentes colores para
distinguir a los cardenales nombrados por cada papa. Pablo VI abolió el uso los
palios debido a que, durante su papado, el número de miembros del Colegio
Cardenalicio había aumentado hasta el punto de que tenían que sentarse en dos
filas, y los palios obstruían la visión de los cardenales de la fila trasera.

Arquitectura[editar]
Estructura[editar]

Vista exterior de la Capilla Sixtina.

La capilla es un edificio alto y rectangular, y sus medidas exactas son difíciles de


determinar, ya que solo se conocen las del interior: 40,9 metros de largo por 13,4
metros de ancho, las dimensiones del Templo de Salomón según el Antiguo
Testamento.16
El exterior no tiene adornos arquitectónicos ni escultóricos, como es común en
muchas iglesias medievales y renacentistas de Italia. No tiene fachada principal ni
entradas exteriores; sólo se puede acceder a través del interior del Palacio
Apostólico, y el exterior sólo es visible desde las ventanas de alrededor y desde
patios interiores del palacio. El hundimiento y agrietamiento de la mampostería
también ha afectado al edificio, y ha requerido la construcción de
grandes contrafuertes que refuercen las paredes exteriores. La construcción de otros
edificios contiguos también ha alterado el aspecto original del exterior.
El espacio interno está dividido en tres niveles, de los cuales el inferior es un sótano
alto con varias ventanas utilitarias y un acceso al patio exterior. El sótano está
cubierto por una robusta bóveda que sustenta la capilla. Encima está el espacio
principal, la Capilla Sixtina, cuya bóveda está a una altura de 20,7 metros. El edificio
tenía seis ventanas altas y arqueadas en cada lado y dos en cada extremo, pero
algunas de ellas han sido tapiadas. Sobre la capilla hay otra planta con salones para
la Guardia Suiza Pontificia. En esta planta se construyó una pasarela al aire libre
que sobresalía de la fachada y rodeaba el edificio, sustentada por una arcada que
surge de las paredes. Esta pasarela ha sido cubierta, pues originaba goteras en la
bóveda de la capilla.

Grabado del siglo XIX que muestra el aspecto de la Capilla Sixtina a finales del siglo XV,
antes de la intervención de Miguel Ángel.

Interior[editar]

Interior de la Capilla Sixtina.

Las proporciones del interior de la capilla utilizan la longitud como medida de


referencia: dividida por tres da el ancho y dividida por dos da la altura. Para
mantener la proporción, había seis ventanas a cada lado y dos en cada extremo. Las
proporciones claramente definidas fueron una característica de la arquitectura
renacentista y reflejaban el creciente interés en la herencia clásica de Grecia y
Roma.
El techo de la capilla es una bóveda de cañón rebajada, con lunetos que rodean los
arcos de las ventanas. La bóveda está cortada en sentido transversal por pequeñas
bóvedas formadas sobre cada ventana, que la dividen en su nivel inferior en una
serie de pechinas elevadas sobre pilastrassituadas entre las ventanas. La bóveda de
cañón estaba pintada originalmente de color azul brillante con estrellas doradas,
según un diseño de Piermatteo da Amelia.7 El pavimento es de cosmatesco, un
estilo decorativo que usa mármol y piedra coloreada en un diseño que refleja la
proporción que existía antiguamente en la división del interior y también marca el
camino procesional desde la puerta principal, utilizado por el papa en ocasiones
importantes, como el Domingo de Ramos.
La mampara o transenna de mármol, obra de Mino da Fiesole, Andrea
Bregno y Giovanni Dalmata divide la capilla en dos partes.17 Originalmente estaba
situada en el centro de la capilla, dejando el mismo espacio para los miembros de
la Capilla Pontificia, en el lado del altar, y para los peregrinos y los ciudadanos al
otro lado. Sin embargo, al crecer el número de asistentes del papa, la mampara fue
movida reduciendo la zona de los fieles. La transenna está coronada por una hilera
de candeleros ornamentados, antiguamente dorados, y tiene una puerta de madera,
que sustituye a una antigua puerta ornamental de hierro forjado dorado. Los
escultores de la transenna también crearon la cantoria o púlpito para el coro.
Decoración[editar]
Historia[editar]

Diagrama de la decoración de las paredes y el techo de la Capilla Sixtina.

La primera etapa de la decoración de la Capilla Sixtina fue la pintura de la bóveda en


azul cielo, salpicado de estrellas doradas, y con bordes decorativos alrededor de los
detalles arquitectónicos de las pechinas. Esta decoración fue sustituida por la obra
de Miguel Ángel.
Del diseño actual, la primera parte fue la decoración de las paredes laterales, que
están divididas en tres secciones. En la sección central hay dos series de paneles
que se complementan entre sí: La Vida de Moisés en la pared norte y La Vida de
Cristo en la pared sur. Fueron encargadas en 1480 por Sixto IV y realizadas
por Perugino, Ghirlandaio, Botticelli y Cosimo Rosselli junto a algunos de sus
aprendices. Es posible que el proyecto fuera supervisado por Perugino, cuyo trabajo
fue anterior al de los florentinos. También es posible que la contratación de
Ghirlandaio, Botticelli y Roselli fuera una forma de reconciliación entre Lorenzo de
Médici, líder de facto de Florencia, y Sixto IV. Los tres florentinos empezaron a
trabajar en la Capilla Sixtina en la primavera de 1481.
Bajo los frescos de La Vida de Moisés y La Vida de Cristo, la parte inferior de las
paredes está decorada con cortinajes de oro y plata pintados en trampantojo. Sobre
los frescos de las Vidas, la parte superior está dividida en dos zonas. En la zona
inferior, entre las ventanas, hay una Galería de Papas, pintada al mismo tiempo que
las Vidas. Sobre de los arcos de las ventanas están los lunetos, donde se
encuentran los Antepasados de Cristo, pintados por Miguel Ángel como parte de la
decoración de la bóveda.
La decoración de la bóveda fue encargada por Julio II y realizada por Miguel Ángel
entre 1508 y 1512. Originalmente, el encargo consistía en pintar a los doce
apóstoles en las pechinas que sustentan la bóveda; sin embargo, Miguel Ángel
exigió tener carta blanca en el diseño de la decoración. En la parte central de la
bóveda pintó una serie de nueve escenas del Génesis que muestran La
Creación, La Relación de Dios con la Humanidad y La Caída del Hombre. En las
pechinas están pintados doce hombres y mujeres, los profetas y las sibilas, que
profetizaron que Dios enviaría a Jesucristo para la salvación de la humanidad. En los
lunetos situados sobre las ventanas están pintados los Antepasados de Cristo.
En 1515, Rafael recibió el encargo de León X de diseñar una serie de diez tapices
para colgar en la zona inferior de las paredes.18 Los tapices representan episodios
de la Vida de San Pedro y la Vida de San Pablo tal y como las describen
los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles. El trabajo comenzó a mediados de
1515. Debido a su gran tamaño, los tapices fueron fabricados en Bruselas a lo largo
de cuatro años, por los tejedores del taller de Pieter van Aelst.19 Los tapices de
Rafael fueron expoliados durante el Saco de Roma de 1527 y quemados por el
metal precioso que contenían o distribuidos por Europa. A finales del siglo XX se
reunió una colección a partir de varias series que fueron realizadas después de la
primera, y fueron usados de nuevo en la Capilla Sixtina en 1983. Los tapices
continúan utilizándose ocasionalmente en ceremonias de particular importancia.
Los cartones o bocetos preparatorios para siete de los diez tapices son conocidos
como Cartones de Rafael y se conservan en el Museo de Victoria y
Alberto de Londres.20
En este punto, toda la decoración seguía un programa iconográfico consistente. En
el diseño para la bóveda ideado por Julio II, los retratos de los Papas hubieran
quedado bajo los de los apóstoles, simbolizando la sucesión apostólica. Existe la
teoría de que el diseño de la decoración fusionaba los dos Testamentos bíblicos, con
el Antiguo profetizando el Nuevo, sintetizando de esta manera la lógica de la Biblia
cristiana.21
Sin embargo, esto fue alterado cuando posteriormente, Miguel Ángel recibió el
encargo de decorar la pared del altar con el El Juicio Final, que realizó
entre 1536 y 1541. Pintar este mural exigió que se eliminaran dos escenas de
las Vidas (que representaban La Natividad y El Hallazgo de Moisés), varios de
los Papas y dos lunetos de Ancestros.