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Francisca Puertas Maroto

EL PAPEL DE LAS
MUJERES EN LA CIENCIA
Y LA TECNOLOGÍA
FRANCISCA PUERTAS MAROTO
Doctora en Ciencias Químicas y pro-
fesora de investigación en el CSIC es
actualmente la secretaria general de
la Asociación de Mujeres Investiga-
doras y Tecnólogas (AMIT) y ejerce
como vocal en la Comisión de Muje-
res y Ciencia del CSIC.
ÍNDICE

6 Introducción

12 Situación actual de las mujeres en la ciencia


y la tecnología en Europa y España

24 Mujeres relevantes en la ciencia y en la tecnología.


Revisión histórica

56 Pioneras españolas

68 Algunas investigadoras y tecnólogas relevantes


actuales

78 Instituciones y organizaciones españolas que apoyan


a la mujer en la ciencia y la tecnología

82 Bibliografía de referencia
INTRODUCCIÓN

No, no es un techo de cristal,


es un techo de acero inoxidable,
pues si fuese de vidrio, a cabezazos
lo habríamos roto.

Maruja Torres
N
adie discute que la ciencia y la tecnología son el motor y los pi-
lares que han conducido, y continúan haciéndolo, al desarrollo
de las sociedades. Los países más avanzados y con mejor calidad
de vida son aquellos en los que las ciencias (ya sean las experimentales o
las sociales) están más apoyadas social y económicamente. Sin embargo,
en este camino de la ciencia y la tecnología, las mujeres han estado, hasta
no hace mucho, bastante alejadas, y en muchos casos ocultas. Durante
siglos los condicionantes sociales y culturales han apartado a las mujeres
de estos ámbitos científicos por ser considerados «cosas de hombres», y
solo las más tenaces y las que por su ambiente familiar estaban cercanas
a la ciencia hacían sus investigaciones, que en la gran mayoría de los ca-
sos han permanecido ocultas o bien utilizadas por su entorno masculino.
Hay muchos y abundantes ejemplos, como los de Émile du Châtelet y
Voltaire; o Marie-Sophie Germain, que tuvo que firmar sus trabajos con
seudónimo masculino; Ada Lovelace y Charles Babbage y muchos otros.

Desde hace unas décadas se está trabajando a nivel internacional en co-


nocer y enmarcar la situación de las mujeres en la ciencia y conseguir,
a partir de dicho conocimiento, una igualdad de género y oportunida-
des. Un punto básico de partida es la distinción entre «sexo» y «género».
«Sexo» hace referencia a las diferencias biológicas entre hombres y mu-
jeres, mientras que el género es una construcción social que diferencia
roles, responsabilidades, oportunidades y necesidades de hombres y mu-
jeres en un contexto determinado.

Afortunadamente, los tiempos en los que las mujeres, como Concepción


Arenal en 1841, se tenían que vestir de hombre para asistir como oyentes
a las clases de la universidad han pasado. Ahora hay grandes científicas y

7
Afortunadamente, el porcentaje de licenciadas y graduadas en las
los tiempos en los universidades españolas supera al de licencia-
que las mujeres, dos y graduados (en muchos casos, con mejores
como Concepción expedientes académicos). Sin embargo, todavía
Arenal en 1841, se existe ese «techo de cristal» que impide que las
tenían que vestir mujeres ocupen los puestos más altos de la ca-
de hombre para rrera científica y empresarial, pese a tener mé-
asistir como oyen- ritos y reconocimientos suficientes. También es
tes a las clases cierto que en determinadas disciplinas como
de la universidad las ingenierías y algunas carreras experimen-
han pasado. tales, la presencia de mujeres no supera el 30 %.

Durante siglos la investigación científica y


tecnológica ha estado realizada por y para hom-
bres. En medicina abundan los ejemplos: desde
los ensayos clínicos practicados solo a varones,
que no generan suficiente evidencia sobre los
efectos de los fármacos en mujeres, hasta el
no reconocimiento de los síntomas diferentes
en las dolencias cardiacas, y el incremento de
diagnósticos erróneos en mujeres. A modo de
ejemplo, el análisis más común en un ataque al
corazón es la medida de los niveles de troponina
(una proteína presente en el músculo estriado y
cardiaco, cuyos niveles se elevan cuando se pro-
duce un infarto de miocardio). Este análisis no
da positivo en mujeres porque el test no es sen-
sible a los bajos niveles femeninos, que aumen-
tan menos en el ataque de lo que lo hacen en los
hombres. Otro ejemplo son los cinturones de
seguridad de los automóviles, que están pen-
sados para hombres y no para mujeres (menos
aún para embarazadas), su colocación puede ser
problemática y en muchos casos incómoda.

Un estudio publicado en 2012 puso en evidencia


que existe, tanto en hombres como en mujeres,
un prejuicio previo negativo hacia las mujeres
científicas. En este estudio se examinó el proce-
so de selección de un candidato para un puesto
de estudiante predoctoral a través del análisis

8
del curriculum vitae. La selección fue llevada a
cabo por 127 profesores (hombres y mujeres)
de diferentes universidades estadounidenses
(todas ellas en ámbitos de ciencias). Estos eva-
luaron un mismo curriculum vitae, con la única
diferencia del nombre del candidato/a; mientras
unos llevaban el nombre de John (63 de ellos),
otros llevaban el nombre de Jennifer (los 64
restantes). El estudio reveló que, a igualdad de
condiciones, los evaluadores (tanto hombres
como mujeres) consideraron que era más com-
petente el candidato llamado John, y además le
ofrecían un salario superior que a la candidata
llamada Jennifer. Estos resultados evidenciaron
que existe un sesgo sutil de género, que puede
traducirse en desventajas en el tratamiento de la
mujer en la ciencia, lo que supone tener menos
probabilidades de ser contratada que el candi-
dato varón, al ser percibida como menos com-
petente; y que dicha apreciación procede tanto
de profesores masculinos como femeninos. Es Las instituciones
evidente que las cosas han cambiado, pero que-europeas han in-
da aún mucho por hacer. cluido el género
como un tema
Desde el Tratado de Roma de 1957, la Unión prioritario
Europea (UE) ha considerado la igualdad entre y transversal.
mujeres y hombres como algo prioritario en sus
políticas de actuación.

Así, la UE ha adoptado 13 directivas en el ámbi-


to de la igualdad de género, como las relativas al
salario igualitario, a la protección a las mujeres
embarazadas o al acceso a bienes y servicios.
En el Tratado de Ámsterdam de 1999 se esta-
bleció la igualdad entre hombre y mujer como
objetivo transversal que afectaba a todas las
tareas comunitarias, y la Comisión Europea for-
malizó su compromiso para lograr la igualdad
de género en la investigación. Se creó el Grupo
de Helsinki como órgano asesor de la Comisión,
y en 2001 la Comisión publicó el Informe ETAN

9
(European Technology Assessment Network), que llevaba por título «Pro-
mover la excelencia mediante la integración de la igualdad entre géne-
ros». Posteriormente, en los restantes Programas Marcos (el 6.º y 7.º), la
perspectiva de género en la investigación y la tecnología ha sido amplia-
mente considerada. En el programa que se está iniciando, el denominado
Horizonte 2020, las instituciones europeas han incluido el género como
un tema prioritario y transversal.

En España también disponemos de legislación a este respecto. Destaca la


Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres
y hombres (una de las más avanzadas a nivel europeo). Además está la
Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, de 2011, donde se reco-
gen los elementos básicos sobre los que sustentar medidas específicas
dirigidas a suprimir esos sesgos y barreras que permitan no desperdi-
ciar un capital humano altamente cualificado; y la Estrategia Española
de Ciencia y Tecnología y de Innovación, aprobada en febrero de 2013,
en la que se recoge la incorporación de la perspectiva de género en las
políticas públicas de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) como
uno de sus principios básicos.

En consecuencia, los organismos públicos de investigación y universida-


des han ido elaborando sus planes de igualdad. Se han creado unidades
de igualdad en las universidades españolas, la Unidad de Mujer y Ciencia
del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) y comisiones
específicas de mujer y ciencia, como es el caso del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC).

No se entiende una investigación de calidad si no hay especialistas multi-


disciplinares, e igualmente si no hay una integración efectiva de géneros.
La investigación ha demostrado que el sesgo de género tiene implica-
ciones importantes para el contenido de la ciencia. La desigualdad de
género conlleva una pérdida de oportunidades y errores cognitivos en el
conocimiento, la tecnología y la innovación.

10
12
SITUACIÓN ACTUAL
DE LAS MUJERES
EN LA CIENCIA
Y LA TECNOLOGÍA
EN EUROPA Y ESPAÑA

En la Europa de los 27, las mujeres


representan solo el 33 % del total
de investigadores.
En Europa

L
a Dirección General de Investigación e
Innovación de la Unión Europea publica
cada tres años, desde 2003, un informe en
el que se presentan los indicadores de la situa-
ción de la mujer en Europa en la ciencia y la in-
vestigación (en este estudio se hace también la
comparación con países de otros continentes).
El último informe editado es el SHE FIGURES
2012, que analiza dichos indicadores entre 2009
y 2011.

En la Figura 1 se muestra la proporción de mu-


jeres investigadoras, en diferentes países, en
2009. En la Europa de los 27, las mujeres repre-
sentan solo el 33 % del total de los investigado-
res; siendo Letonia el país con mayor propor-
ción de investigadoras (un 52 %). De los países
analizados, Japón es el que tiene una menor
presencia femenina en investigación. España En Europa ini-
está ligeramente por encima de la media, con cian y finalizan
un 38 % de investigadoras. Países tan importan- sus carreras
tes en la UE como Francia, Holanda y Alemania o grados en
están por debajo de la media europea. En estos la universidad
países es habitual que cuando las mujeres tie- más mujeres
nen hijos, pidan excedencias o medias jornadas que hombres.
15
0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% 55%

LV 52
LT 51
BE 48
HR 46
PT 46
RO 45
EE 43
SK 43
IS 41
PL 40
ES 38
UK 38
EL 36
TR 36
SE 36
SI 36
CY 36
NO 35
IT 34
IE 33
EU-27 33
BE 33
HU 32
EU-15 32
DK 32
FI 31
CH 30
MT 30
CZ 29
AT 28
FR 27
NL 26
DE 25
LU 21
JP 13

Figura 1. Proporción de mujeres investigadoras en 2009. En porcentajes.


Fuente: SHE FIGURES 2012.

16
en su reincorporación, lo que dificulta mantener y consolidar una activi-
dad profesional de manera comparable a la de sus compañeros varones.

En la Figura 2 se muestra el típico «gráfico de tijera» de la evolución de los


hombres y las mujeres en las universidades europeas desde que inician
sus estudios en la universidad (ISCED 5A), pasando por sus estudios
de doctorado (ISCED 6), trabajos de investigación y/o docencia como
profesor/a ayudante (Grado C), profesor/a titular (Grado B) y catedráti-
co/a (Grado A). En este gráfico se muestran también las variaciones ex-
perimentadas en estas posiciones entre 2002 y 2010. En Europa inician
(54-55 %) y finalizan (58-59 %) sus carreras o grados en la universidad más
mujeres que hombres; sin embargo, cuando comienzan sus estudios de
doctorado, los porcentajes se equilibran y vemos que la tijera empieza
abrirse al comprobar los datos de los/las que finalizan sus doctorados
(este efecto era más marcado en 2002 que en 2010). Definitivamente, la ti-
jera alcanza su máxima apertura al analizar la distribución de los puestos
de profesor/a y catedrático/a; en esta última y más elevada posición solo

85

80%
80
68

59 59 60
60% 55 54
51 54 63
54 46 58 49 56
42 46
44
45 46 37
40%
41 41 40
32
20
20%

15
0%

ISCED 5A ISCED 5A ISCED 6 ISCED 6 Grado C Grado B Grado A


Estudiantes Graduados/as Estudiantes Graduados/as

Porcentaje mujeres 2010 Porcentaje hombres 2010

Porcentaje mujeres 2002 Porcentaje hombres 2002

Figura 2. Gráfico de tijera de la evolución de las mujeres y los hombres


en las universidades europeas. Fuente: SHE FIGURES 2012.

17
el 20 % son mujeres. Desde 2002 a 2010, ese porcentaje ha pasado del 15 al
20 %. Es decir, que finalizan más mujeres los estudios universitarios pero
su progresión y consolidación en los puestos académicos más elevados
son muchísimo más lentas.

En España

D
e manera similar a como se hace en Europa, la Unidad de Mujer
y Ciencia del MINECO (Ministerio de Economía y Competitivi-
dad) elabora informes de la situación de las mujeres en la ciencia
y la universidad en España. El último informe corresponde a Científicas
en cifras 2013. Este documento proporciona información desde 2008 has-
ta 2013. Los datos muestran un cierto avance y pequeñas reducciones en
la brecha de género en algunos ámbitos, pero también nos dicen que, a
pesar de los progresos realizados en estos años, la infrarrepresentación
de las mujeres continúa. La presencia de mujeres en los escalones supe-
riores de la carrera, y en los puestos de decisión, tampoco ha avanzado

2008 2009 2010 2011 2012

53
50
48 48 47 47
48
47 47 47

41 41 41 41 42
38 39 38 39 38

29 30 30 30 30

IPSFL Administración pública TOTAL

Empresas Enseñanza superior

Figura 3. Proporción de mujeres investigadoras en España por sectores


(2008-2012). En porcentajes.
Fuente: MINECO, Científicas en cifras 2013.

18
en estos últimos años a una veloci-
dad proporcional al número de muje-
Grado A 15,3 84,7
res capacitadas para acceder a estos
Grado B 37,6 62,4
puestos. Grado C 48,4 51,6

Además, pocas mujeres estudian en


los campos tecnológicos y en algu-
2008 - 2009
nas ciencias experimentales, y pocos
hombres eligen carreras en las cien-
cias de la vida.

Grado A 16,9 83’1


En la Figura 3 se muestra la propor- Grado B 38,1 61,9
ción de mujeres investigadoras en Grado C 49,3 50,7
España (desde 2008 a 2012) en muy
diferentes sectores (administración
pública, enseñanza superior, empre- 2009 - 2010
sas e instituciones privadas sin fines
de lucro). Alrededor del 38 % de las
investigadoras en España son muje-
res (lo que coincide con el Informe Grado A 18,5 81,5
SHE FIGURES 2012); destaca la baja Grado B 38,6 61,4
proporción de mujeres científicas y/o Grado C 49,1 50,9
tecnólogas en el sector empresarial.

En la Figura 4 se muestra la distribu- 2010 - 2011


ción del personal investigador en las
universidades públicas españolas, en
los tres grados considerados: Grado C
(profesor/a ayudante); Grado B (profe- Grado A 19,7 80,3
sor/a titular) y Grado A (catedrático/a). Grado B 39,0 61,0
Grado C 48,5 51,5
La presencia de mujeres en el Grado C
(inicial en la carrera docente/investi-
gadora) es prácticamente paritaria en-
tre hombres y mujeres; y no se ha visto 2011 - 2012
afectada en los últimos cuatro años.

Figura 4. Distribución del personal investigador de las universidades


públicas, por sexo y categoría profesional (2008-2012). En porcentajes.
Fuente: MINECO, Científicas en cifras 2013.

19
En el Grado B la proporción de mujeres no supera nunca el 40 % (aunque
es cierto que ha aumentado ligeramente en estos años); y finalmente en
el Grado A, aunque nuevamente ha aumentado el porcentaje de mujeres
catedráticas entre 2008 y 2012, la proporción de estas no alcanza el 20 %.
Como se ve la situación de las mujeres investigadoras en España es total-
mente comparable a la situación de estas en Europa.

A
100%
90%
80,3
80%
70% 61,0
55,8 58,3
60% 51,0 51,2 51,5
50%
49,0 48,8 48,5 39,0
40% 44,2 41,7
30 %

19,7
20%
10%

ISCED 5A ISCED 5A ISCED 6 ISCED 6 Grado C Grado B Grado A


Estudiantes Graduados/as Estudiantes Graduados/as

B
100%
90%
80% 76’1
70% 61’2 65’4
58’6 58’8
60% 50’9
50 %
41’2
40% 49’1 34’6
41’4
30% 39’8 23’9
20%
10%

ISCED 6 ISCED 6 Grado C Grado B (CT) Grado B (IC) Grado A (PI)


Estudiantes Graduados/as Ramón y Cajal

Mujeres Hombres

Figura 5. Gráfico de tijera. Superior (A): Universidades públicas españo-


las; inferior (B): CSIC. En porcentajes.
Fuente: MINECO, Científicas en cifras 2013.

20
En las Figuras 5A y 5B se muestra el típico «gráfico de tijera» de las muje-
res en las universidades públicas españolas y en el CSIC, respectivamente.
En el CSIC, el 23,88 % de las mujeres son profesoras de investigación, que
es la categoría asimilable a la de catedrática y que corresponde al Gra-
do A. Es decir, en el CSIC hay más mujeres en este Grado superior que en
las universidades públicas.

En el CSIC hay más mujeres en el Grado superior


que en las universidades públicas.

La presencia de mujeres en las ramas del conocimiento también arroja in-


teresantes diferencias. En la Figura 6 se muestra el porcentaje de mujeres
con tesis leídas en España y la UE-27 en 2012. En áreas del conocimiento
relacionadas con la salud, la agricultura, las ciencias sociales y/o econó-
micas, humanidades y educación, el porcentaje de tesis leídas por muje-
res es comparable o superior al de los hombres; mientras que en las áreas

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60%

58,8
Salud
56,1

56,5
Agricultura y veterinaria
56,4

Ingeniería, manufactura 28,3


y construcción 30,3

Ciencias, matemáticas 41,9


y computación 47,4

Ciencias sociales, económicas, 59,9


empresariales y derecho 47,2

54,4
Arte y humanidades
52,0

65,0
Educación
55,3

UE - 27 España

Figura 6. Porcentaje de mujeres con tesis leídas en España y la UE-27 en


el año 2012.
Fuente: MINECO, Científicas en cifras 2013.

21
de ciencias, matemáticas y computación, y especialmente en ingeniería,
manufactura y construcción, esos porcentajes son claramente inferiores.

Esta evolución también es visible en las profesoras/es de Grado A (Figu-


ra 7). Hay más catedráticas en ámbitos de humanidades y claramente me-
nos en ámbitos de ingeniería.

No hay una explicación racional, aunque sí cultural y social, para estas


diferencias.

29,5 5,7 9,2 1,9 29,6 24 0,3

2008 - 2009

33,1 13,8 10,1 2,8 26,1 23,5 1,8

31,4 5,7 9,2 1,9 26,4 23,5 1,8

2009 - 2010

33,6 13,5 9,7 2,6 24,9 14 1,7

33,4 6 9,6 1,9 25 21,6 2,6

2010 - 2011

33,6 13 9,4 2,9 24,2 13,9 3

35,7 6,1 10,2 1,8 24,3 21,5 0,4

2011 - 2012

35,4 13,4 10,1 2,8 23,8 14,2 0,3

Ciencias exactas y naturales Ingeniería y tecnología Ciencias médicas

Ciencias agrarias Ciencias sociales Humanidades Sin determinar

Figura 7. Distribución de personal de grado A en las universidades pú-


blicas por sexo y rama del conocimiento, 2008-2012. En porcentajes.
Fuente: MINECO, Científicas en cifras 2013.

22
24
MUJERES RELEVANTES
EN LA CIENCIA
Y EN LA TECNOLOGÍA.
REVISIÓN HISTÓRICA

Durante siglos los condicionantes sociales


y culturales han apartado a las mujeres
de estos ámbitos científicos por ser
considerados «cosas de hombres», y solo
las más tenaces y las que por su ambiente
familiar estaban cercanas a la ciencia, hacían
sus investigaciones, que en la gran mayoría
de los casos han permanecido ocultas o bien
utilizadas por su entorno masculino.
A
unque ocultas, las mujeres han estado en el ámbito de la ciencia
desde los inicios. A continuación se presenta, de forma cronoló-
gica, una selección de investigadoras relevantes con sus princi-
pales aportaciones y contribuciones.

Hipatia de Alejandría (370-415)


Matemática, astrónoma y filósofa

Fue hija y alumna de Teón, el úl-


timo gran matemático asociado
con el Museo de Alejandría (en el
que estaba la famosa Biblioteca).
Hipatia fue la primera mujer mate-
mática de la que se tiene un cono-
cimiento razonablemente seguro
y detallado. Trabajó en geometría,
álgebra y astronomía. Mejoró el
diseño de los primitivos astrola-
bios, que son los instrumentos que
permiten determinar las posicio-
nes de las estrellas sobre la bóve-
da celeste. Inventó un destilador
para medir el nivel del agua y un
hidrómetro graduado para medir
la densidad relativa de los líquidos,
así como un hidroscopio para mi-
rar bajo el agua.

27
Fue una mujer independiente y agnóstica, lo que, dentro de la inestabili-
dad política y religiosa de la época, hizo que fuera asesinada. En la pelí-
cula Ágora (2009), de Alejandro Amenábar, se muestra parte de su vida.
Un asteroide y un cráter lunar llevan su nombre. En octubre de 2013 se
encontraron los restos de un cometa que colisionó con la Tierra hace 28
millones de años en el desierto del Sahara y se le nombró Hipatia.

Trótula de Salerno (s. XI-1097)


Médica

Perteneciente a la Escuela Médica de Salerno, fue una defensora de la


medicina preventiva, la limpieza, las dietas equilibradas y el ejercicio fí-
sico. Poco se sabe de su vida; se cree que dio clases en la Escuela Médica
Salernitana (posiblemente la primera universidad europea). Sus libros
se centran en problemas médicos de las mujeres (menstruación y parto).
Afirmaba, muy adelantada para su época, que la infertilidad podía ser
debida tanto a las mujeres como a los hombres.

Junto con su marido, Giovanni Platearius, escribió la Encyclopaedia ré-


gimen sanitatis, y también se le atribuyen dos obras propias: Trótulae
curandarum aegritúdinum mulierorium, también conocido como Trótu-
la maior o Trótula, un tratado sobre ginecología y obstetricia, y Ornatu
mulierum o Trótula minor, sobre el cuidado de la piel y la higiene para
prevenir enfermedades.

Hildegard von Bingen (1098-1179)


Filosofa, teóloga, médica y naturalista

Fue la décima hija de una familia noble alemana, y a los ocho años fue
ingresada en un convento. En esa época la vida de las monjas era más
abierta y activa de lo que lo sería en siglos posteriores. En los primeros
siglos de la Edad Media la cultura permanecía encerrada en el ámbito
monacal, y es en este ambiente donde Hildegard aprendió música, filo-
sofía, teología e incluso adquirió conocimientos científicos y médicos.
Fue una mujer con un gran prestigio e influencia religiosa (por ejemplo,
con los papas Eugenio III y Anastasio IV) y política (por ejemplo, con el
emperador alemán Federico I o con san Bernardo de Clairvaux). Fundó
monasterios y congregaciones religiosas.

28
Entre sus contribuciones destacan
las composiciones musicales (han
llegado hasta nosotros setenta y
ocho de ellas) y libros sobre temas
religiosos, de ciencias naturales y de
medicina. Sorprendentemente para
su época fue la primera mujer euro-
pea en reconocer la importancia del
orgasmo femenino, pese a permane-
cer virgen toda su vida.

La devoción que Hildegard von Bin-


gen despertó tras su muerte, con un
halo de santidad y curaciones, hizo
que en 1233 se iniciase su proceso
de canonización, que se formalizó en
2012 por parte de Benedicto XVI.

Lady Margaret Cavendish (1623-1673)


Física y poetisa

Pese a recibir una rudimentaria


educación por ser mujer, tenía una
gran curiosidad y un enorme inte-
rés por aprender, algo que mantu-
vo durante toda su vida.

Fue dama de honor de la reina Ma-


ría Antonieta, y se casó con William
Cavendish, que llegó a ser duque
de Newcastle. Conoció a Thomas
Hobbes, René Descartes y Pierre
Gassendi. Participó en discusiones
sobre la materia y el movimiento, la
existencia del vacío, la percepción
y el conocimiento. También en la
formulación de las primeras teorías
moleculares. Llegó a escribir diez
libros de filosofía natural.

29
En 1667 fue la primera mujer en ser invitada a visitar la Royal Society
(creada en 1660) y asistir a una sesión de experimentos de Robert Boyle.
Con la publicación de su primera novela (sin seudónimo) fue terriblemen-
te criticada por la sociedad inglesa de la época.

Su obra New Blazing World está considerada la primera novela de ciencia


ficción de la época.

Elena Lucrecia Cornaro-Piscopia (1646-1684)


Teóloga, filosofa, matemática, lingüista y música

Nació en Venecia, en una familia noble, lo que posibilitó que Elena reci-
biera una cuidada educación. El apoyo de su padre, Giovanni Baptista
Cornaro-Piscopia, primer procurador de San Marcos, fue fundamental
en la formación de la niña prodigio.

Muy joven decidió dedicarse a la


teología y la filosofía y se unió a la
orden Benedictina. Fue una gran
concertista de arpa, clavicémbalo
y violín.

Su padre le animó a que continua-


ra estudios en la Universidad de
Padua, en la que preparó su doc-
torado. Su examen de doctorado
es legendario. Iba a producirse en
el salón de actos de la universidad,
pero hubo tal afluencia de público
que tuvo que defender su tesis so-
bre el análisis y la física de Aristó-
teles en la catedral. Su examen fue
tan brillante que el 25 de junio de
1678 se convirtió en la primera mu-
jer doctorada en el mundo.

La principal conquista de Elena


Piscopia fue demostrar que las mu-
jeres podían conseguir logros aca-
démicos y alcanzar un doctorado.

30
Maria Margareth Winkelmann-Kirch (1670-1720)
Astrónoma

Fue una científica alemana que realizó aportaciones importantes en el


campo de la astronomía, pero siempre tuvo que trabajar como «asisten-
te» de su marido (Gottfried Kirch) o de sus hijos. Maria Winkelmann so-
licitó un cargo de astrónomo en la Academia de Berlín, para el cual esta-
ba altamente cualificada; pero por ser mujer (y por lo tanto sin estudios
universitarios) le fue denegado. Los miembros de la Academia de Berlín
temieron establecer un mal precedente al contratar a una mujer.

Maria dedicó gran parte de su tiempo al estudio de los astros. Fue la


primera mujer que descubrió un cometa (el C/1702 H1, en 1702), aunque
inicialmente fue atribuido a su marido. A pesar de las decepciones que
experimentó durante su carrera en la sombra, sus publicaciones le dieron
cierto reconocimiento en vida y supusieron una perdurable contribución
a la astronomía. Entre ellas, sus observaciones acerca de la aurora boreal
(en 1707) y dos opúsculos, uno sobre la conjunción del Sol con Saturno y
Venus (en 1709), y otro sobre la predicción de un nuevo cometa (en 1711)
fueron muy bien acogidas.

Émilie du Châtelet (1706-1749)


Matemática y física

Pese a los imperativos de la época,


el liberal padre de Émilie (el barón
de Breteuil) le dio la misma forma-
ción que a sus hermanos. Aunque
Émilie no pudo asistir a los colegios
para hombres ni a la universidad,
tuvo una exquisita formación con
los mejores preceptores. A los doce
años había estudiado matemáticas,
metafísica, hablaba inglés, italiano,
alemán y leía en latín y griego.

Se casó con el marqués de Chaste-


llet-Lomont (el nombre evoluciona-
ría a Châtelet), pero fue el filósofo
de la Ilustración Voltaire, su gran

31
amor, con el que realizaría trabajos de traducción de clásicos y estudios
sobre la física newtoniana. Voltaire publicó como autor único el libro Les
Élements de la Philosophie de Newton en 1738. Émilie aparecía en la por-
tada como una musa. Posteriormente, Voltaire reconocería la importan-
cia de la contribución de Émilie, sobre todo en la parte de óptica.

Émilie tradujo al francés los Philosophiae naturalis principia mathematica


de Newton, lo que permitió el conocimiento de los trabajos de Newton en
el continente. Además de la traducción, Émilie introducía notas y comen-
tarios propios de gran valor científico.

Fue una figura muy importante en la Ilustración, y entre sus principales


contribuciones destacan las relacionadas con la radiación infrarroja y la
conservación de la energía.

Laura María Caterina Bassi (1711-1778)


Física

Fue una niña prodigio y desde pequeña recibió, de Gaetano Tacconi, ins-
trucción en matemáticas, filosofía, anatomía, historia natural y lenguas.
A la edad de 20 años consiguió un puesto de profesora de filosofía en la
Universidad de Bolonia (la más antigua de Europa), convirtiéndose así en
la primera mujer que oficialmente enseñó en una universidad europea.
También fue miembro de la Academia de Ciencias de Bolonia.

En 1738, se casó con el médico y


físico Guiseppe Veratti, y pese a
tener doce hijos, pudo continuar
con su carrera profesional. Como
mujer, hasta entonces había trope-
zado con numerosas dificultades.
Por ejemplo, podía celebrar confe-
rencias públicas solo con el consen-
timiento del Senado. En 1749, para
paliar estas dificultades, inauguró
un laboratorio privado, que se hizo
famoso en toda Europa y acogió a
numerosos científicos de renombre
y jóvenes destinados a ser famosos.
Solo en 1776 el Senado de Bolonia

32
le concedió la cátedra de Física Experimental en el Instituto de Ciencias.

Fue una de las primeras mujeres en enseñar la filosofía newtoniana en


Italia. Ella mantenía que las fuerzas de la naturaleza obedecen a leyes na-
turales que pueden ser cuantificadas, previstas y controladas, frente a los
que pensaban que la naturaleza estaba sujeta a fuerzas sobrenaturales.

María Gaetana Agnesi (1718-1799)


Matemática

María Gaetana es conocida como la


primera mujer matemática después
de Hypatia. Nació en Milán en una
familia acomodada. Era la mayor
de 20 hermanos, a los que tuvo que
cuidar. Fue una niña prodigio, y ya
desde edades muy tempranas, en-
tre 9 y 13 años, hablaba varios idio-
mas: latín, griego, hebreo, francés,
español y alemán. Tuvo una educa-
ción guiada por intelectuales y ma-
temáticos de la época, en su gran
mayoría monjes o jesuitas (por
ejemplo, Guivanni Saccheri, Rami-
ro Rampinelli y Vicenzo Ricatti).

A los 20 años, María Gaetana se centró en las matemáticas y la religión,


y en 1748 publicó su libro más reconocido (Instituzioni analítiche ad uso
della gioventú italiana). Es considerado el primer libro en el que se dis-
cuten tanto los cálculos diferenciales como las integrales. Debido a su
claridad de exposición y los ejemplos que aportaba, el libro se hizo muy
popular, traduciéndose al francés y al inglés.

Entre los ejemplos del libro hay uno que, por un error en la traducción del
italiano al inglés, lleva el curioso nombre de La bruja de Agnesi. Se trata
de una curva que tanto Fermat, en 1703, como Grandi, en 1718, habían
estudiado.

En la última etapa de su vida se dedicó a la teología y a la vida religiosa.

33
Carolina Herschel (1750-1848)
Astrónoma

Carolina procedía de una familia de músicos, en la que su padre, Isaac


Herschel, quiso que sus hijos varones estudiaran música y matemáticas;
no así sus hijas (sobre todo por imperativo de la madre, que consideraba
que las hijas debían formarse para ser amas de casa).

Sin embargo, en 1767, Carolina


tuvo la oportunidad de acompañar
a su hermano William Herschel a
Inglaterra como organista y músi-
co. La afición, y posterior dedica-
ción, de su hermano a la astrono-
mía, orientaron a Carolina, que lo
ayudó a preparar espejos y estudiar
astronomía y álgebra. En 1781, Wi-
lliam descubrió el planeta Urano,
en el que la colaboración de Caro-
lina fue decisiva. Posteriormente, y
ya como astrónoma independiente,
encontró tres nuevas nebulosas y
descubrió ocho cometas, incluyen-
do uno que ahora lleva su nombre:
35P/Herschell-Rigollet. En reconocimiento a su trabajo obtuvo un salario
de 50 libras, convirtiéndose en la primera mujer en Inglaterra que recibía
un sueldo del gobierno como astrónoma. En 1828 recibió la medalla de
oro de la Royal Astronomical Society, sociedad de la que fue su primer
miembro honorario femenino. La nombraron miembro de la Real Acade-
mia Irlandesa y en 1846 recibió la medalla de oro de las ciencias de manos
del rey Guillermo IV de Prusia.

Marie Anne Poulze Lavoisier (1758-1836)


Química

Su interés por la química se produjo tras su matrimonio con Antoine


Lavoisier. Ella trabajaba con él en el laboratorio y su conocimiento del
inglés, latín y francés le permitió traducir libros de otros investigadores
(por ejemplo, de Georg Stahl, Joseph Priestley y Henry Cavendish). No
solo los traducía, sino que también introducía anotaciones y comenta-

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rios de gran valor científico. A la muerte de su esposo publicó el tratado
Memorias de Química, de Lavoisier, sentando las bases de la química mo-
derna. Sus estudios y conocimientos sobre la combustión permitieron el
descubrimiento del oxígeno.

Marie-Sophie Germain (1776-1831)


Matemática y física

Marie-Sophie fue una estudiante autodidacta. Recluida en la biblioteca


de su padre (durante la Revolución francesa), estudió matemáticas, la-
tín y griego. Debido a las censuras familiares, ella estudiaba de noche
a la luz de las velas. Nada ni nadie podía detener a la joven matemática.
Una vez agotada la colección de libros de su padre, decidió ir a la famosa
École Polytechnique de París. Pero en el siglo xviii en Francia las mujeres
no eran aceptadas en las universidades, por lo que Marie-Sophie decidió
asumir la identidad de un estudiante varón que había dejado la universi-
dad (M. le Blanc). Así pudo asistir a las clases del matemático Joseph-Louis
Lagrange. Este quedó impresionado por las observaciones de este alumno y
al concretar una reunión descubrió la verdadera identidad de Marie-Sophie.
Algo parecido le sucedió con el famoso matemático alemán German Friedri-
ch Gauss, con el que mantuvo relaciones profesionales y de amistad durante
bastante tiempo.

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Por ser mujer fue rechazada dos veces en un concurso de la Academia
Francesa de las Ciencias para explicar los fundamentos matemáticos;
aunque finalmente lo consiguió, convirtiéndose en la primera mujer que
asistía a las sesiones de la citada Academia.

Las principales contribuciones de Marie-So-


phie Germain fueron la teoría de los núme-
ros (sobre todo lo relacionado con las so-
luciones del último teorema de Fermat,
que no pudo ser demostrado por com-
pleto hasta 1995) y la teoría de la elasti-
cidad. Uno de los más importantes fue
el estudio de los que posteriormente
fueron denominados «números primos
de Sophie Germain» (números primos
cuyo doble incrementado en una unidad es
también un número primo).

Mary Somerville (1780-1872)


Matemática, astrónoma y física

Fue una científica autodidacta.


Hasta los 18 años, su formación era
muy limitada, y fue tras sus matri-
monios cuando estudió matemáti-
cas y astronomía. Su segundo ma-
rido tenía inquietudes científicas y
Mary hacía de secretaria, apoyo y
traductora. Mantenían un círculo
de amigos en Londres en el que se
encontraban investigadores de la
calidad de Charles Babbage y la fa-
milia Herschel.

Es conocida como la «reina de las


ciencias del siglo xix ». Fue una de
las mujeres de su tiempo que con
más pasión se dedicó al estudio de las matemáticas y al conocimiento de
los avances científicos. Trabajó en temas de magnetismo y popularizó la
astronomía. En 1835, junto con la astrónoma Caroline Herscher, se con-

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virtió en la primera mujer de la Royal Astronomical Society. Durante su
vida se dedicó a promover actividades sociales e intelectuales en favor
de las mujeres. Después de su muerte, uno de los primeros colegios de
mujeres de la Universidad de Oxford recibió, en su honor, el nombre de
Somerville College.

Ada Lovelace (Lady Byron) (1815-1852)


Matemática y tecnóloga, creadora del primer
programa de computación

Hija del poeta romántico Lord Byron. Fue educada por su madre, des-
pués del abandono de su padre a los pocos meses de nacer. La madre le
inculcó el amor y la pasión por las matemáticas y las ciencias.

Su talento matemático la condujo a una relación de amistad con el mate-


mático inglés Charles Babbage, y concretamente con la obra de Babba-
ge sobre la máquina analítica. Entre 1842 y 1843, tradujo un artículo del
ingeniero militar italiano Luigi Menabrea sobre la máquina, que com-
plementó con un amplio conjunto de notas propias, denominadas sim-
plemente «Notas». Estas notas contienen lo que se considera el primer
programa de ordenador, esto es, un algoritmo codificado para que una
máquina lo procese.

Las notas de Lovelace son impor-


tantes en la historia de los orígenes
de la computación. También desa-
rrolló una visión sobre las capaci-
dades de los ordenadores de ir más
allá de unos simples cálculos nu-
méricos, mientras que otros, entre
ellos el propio Babbage, se concen-
traron solamente en estas posibili-
dades. Ada Byron es la madre de la
programación informática.

Durante su vida, sus aportes fue-


ron poco apreciados; solo se les
dio la importancia merecida años
después de su muerte. En 1979, el
Departamento de Defensa de los

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Estados Unidos creó un lenguaje de programación basado en Pascal y
que en honor a Ada Byron se llamó lenguaje de programación ADA. Su
rostro ha aparecido como marca de autenticidad en los certificados de
licencia del sistema operativo Microsoft Windows.

Elenor Ormerod (1828-1901)


Bióloga y entomóloga

Criada en una familia acomodada


de Inglaterra, fue educada en casa
por su madre. La joven Elenor tenía
inquietudes científicas y realizaba
experimentos con sus hermanos
utilizando un microscopio. Al vivir
en un entorno rural empezó a in-
teresarse por los animales y plan-
tas, y de manera especial por los
insectos.

Durante 16 años recolectó y estudió insectos. Publicó folletos, que repar-


tía gratuitamente, sobre plagas de insectos y cómo combatirlos. Por su
trabajo la Royal Horticultural Society le otorgó la medalla floral de la so-
ciedad en 1872. El resultado de sus investigaciones quedó plasmado en el
manual publicado en 1877: Observación de insectos perjudiciales. Elenor
logró descubrir métodos para la prevención de los daños causados por
los insectos en la huerta y los bosques.

Aunque fue recomendada para una cátedra de Entomología en la Univer-


sidad de Edimburgo, se la denegaron por ser mujer. En 1900 recibió de la
misma universidad un doctorado honoris causa, en reconocimiento a sus
méritos, siendo la primera mujer en conseguirlo.

Elizaveta Federovna Litvinova (1845-1919)


y Sofia Kovalevskaya (1850-1891)
Matemáticas

Fueron dos matemáticas rusas contemporáneas y amigas. Las dos tuvie-


ron grandes problemas para cursar sus estudios universitarios en Rusia,
por la prohibición que tenían las mujeres de estudiar en la universidad.

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Para continuar sus investigaciones tuvieron que salir de su país: Elizaveta
fue a Zúrich y Sofia a Berlín. Vivieron en una época muy convulsa en
Rusia, que afectó también a sus vidas y carreras.

Elizaveta fue la primera mujer en


dar clases en el Instituto Politécni-
co de Zúrich. A su vuelta a Rusia no
pudo continuar con sus investiga-
ciones y se dedicó a la enseñanza
en una escuela de secundaria para
chicas. Desarrolló unos métodos
pedagógicos novedosos para la en-
señanza de las matemáticas.

Sofia fue editora de la prestigiosa


revista Acta Matemática, y profeso-
ra en la Universidad de Estocolmo.
Entre sus trabajos figuran: «Sobre
la teoría de las ecuaciones dife-
renciales», y «Sobre la rotación de
un cuerpo sólido alrededor de un
punto fijo», por el cual obtuvo un
importante premio otorgado por
la Academia de Ciencias de París,
en 1889.

Hertha Marks Ayrton (1854-1923)


Ingeniera

De origen polaco, ella y su familia vivieron en el Reino Unido. Con gran-


des dificultades familiares y económicas, consiguió estudiar en la uni-
versidad, y se licenció finalmente por la Universidad de Londres, ya que
la Universidad de Cambridge (en la que había realizado sus estudios) no
daba titulaciones a mujeres.

Su interés por el campo de la electricidad hizo que Hertha iniciara estu-


dios en el Finisbury Technical College con el profesor William Ayrton,
investigador que apoyaba los derechos de las mujeres, y con el que fi-
nalmente se casaría. Trabajaron conjuntamente en física y electricidad, y
Hertha acabó convirtiéndose en una reconocida especialista en el estudio

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del arco eléctrico. En 1899, Hertha Ayrton fue elegida la primera mujer en
formar parte de la Institución de Ingenieros Eléctricos. Entre sus inven-
tos destaca un ventilador que podía crear vórtices espirales para repeler
los ataques de gas, de aplicación directa en las trincheras de la Primera
Guerra Mundial.

Hertha fue muy activa en temas relacionados con el movimiento de muje-


res sufragistas e investigadoras.

Marie Curie-Sklodowska (1867-1934)


Física y química

Seguramente es la mujer investigadora más conocida, y lo es por sus


grandes contribuciones científicas y repercusión social.

Marya Sklodowska (nombre de soltera) era hija de un matrimonio de


profesores polacos. Durante su infancia pasó muchas penurias económi-
cas y dificultades para estudiar. Ella y su hermana Bronya tuvieron que
trabajar duro para pagarse sus estudios. A Marie le resultó muy difícil
dejar a su padre viudo en Polonia y trasladarse a París para continuar
su formación.

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En 1891, Marie se matriculó en la Facultad de Ciencias Matemáticas y
Naturales de la Universidad de la Sorbona de París. Pese a sus problemas
con el idioma francés (que conocía de manera algo rudimentaria), finalizó
sus estudios en Física (1893) como primera de la promoción y como se-
gunda en Matemáticas (1894). Poco después conoció a su marido, Pierre
Curie, que era profesor de Física y comenzaron a trabajar juntos.

Interesada por los trabajos de Henri Becquerel sobre la radioactividad,


Marie decidió hacer su doctorado sobre las radiaciones que producían las
sales de uranio. En este trabajo siempre tuvo el apoyo de su marido. En
1903, Marie defendió su tesis doctoral, que llevaba por título Investiga-
ciones sobre las sustancias radioactivas, que fue calificada con la máxima
nota. Las condiciones en las que Marie y Pierre realizaron estos estudios
fueron muy precarias.

Otra faceta interesante de Marie Curie es que desarrolló durante la Pri-


mera Guerra Mundial un sistema móvil de rayos X que permitió ayudar
y curar a muchos soldados.

Durante su fructífera actividad investigadora, Pierre y Marie Curie


consiguieron, a través de la concentración de varias clases del mineral

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pechblenda, aislar dos nuevos elementos químicos: el polonio (Po),
así llamado por el país de origen de Marie y el Radio (Ra) por su intensa
radioactividad. En 1903, les concedieron el Premio Nobel de Física a ella,
a su marido y a Becquerel en reconocimiento por los extraordinarios ser-
vicios rendidos en sus investigaciones conjuntas sobre los fenómenos de
radiación descubiertos. Lo triste fue que inicialmente la concesión era
para Pierre Curie y Henri Becquerel, y fue Pierre el que exigió, por justi-
cia, que también se lo concedieran a su mujer por su trascendental contri-
bución. La Academia de Ciencias sueca accedió finalmente. Marie Curie
fue la primera mujer en recibir un Premio Nobel en Física.

Pocos años después, Pierre Curie moría y Marie quedó profundamen-


te afectada. Asumió la cátedra de su marido en la Universidad de París,
siendo la primera mujer en dar clases en esta universidad.

En 1910, demostró que podía obtener un gramo de radio puro, y le con-


cedieron el segundo Premio Nobel, en este caso de Química, en reconoci-
miento de sus servicios en el avance de la Química por el descubrimiento
de los elementos radio y polonio, por el aislamiento del radio y por el
estudio de la naturaleza y compuestos de este elemento. Nunca patentó
el proceso de aislamiento del radio, dejándolo abierto a la investigación
científica mundial, lo que la privó de ganar mucho dinero.

Tuvo importantes reconocimientos mundiales por sus descubrimientos,


aunque siempre pesó su condición de mujer. Marie murió de cáncer en
1934, y desde 1995 sus restos mortales y los de su esposo reposan en el
Panteón de Hombres (¡!) Ilustres de París.

Hay muchos libros sobre su biografía y sus contribuciones, entre ellos


destaca el de su hija, Eva Curie (Mother´s biography), y uno reciente de
Rosa Montero (La ridícula idea de no volver a verte).

Lise Meitner (1878-1968)


Física nuclear

Lise fue llamada por Einstein la Madame Curie alemana. Esta investiga-
dora austriaca estudió en la Universidad de Viena y se doctoró en Berlín,
donde trabajó con Max Planck, el fundador de la teoría cuántica, y Otto
Hahn, renombrado físico nuclear.

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Con la llegada del nazismo en 1938 al ser judía, se vio obligada a abandonar
Alemania y se fue a trabajar a la Universidad de Estocolmo, donde colaboró
con su sobrino Otto Frisch.

Mantuvo una colaboración científica de más de treinta años con Otto


Hahn, con quien descubrió el elemento químico protactinio (Pa, número
atómico 91).

Junto con su sobrino Otto Frish,


produjo el primer ejemplo de «fi-
sión nuclear» (término acuñado
por ellos). Por estos estudios, en
1944, le concedieron a Otto Hahn
el Premio Nobel de Química, olvi-
dando completamente a Lise.

Lise sugirió la existencia de la reac-


ción en cadena, lo que contribuyó
posteriormente al desarrollo de
la bomba atómica, aunque ella no
participó en el Proyecto Manhat-
tan, que finalmente preparó esta
mortífera bomba. En su honor se
nombró meitnerio al elemento quí-
mico 109.

Emmy Noether (1882-1935)


Matemática y física teórica

Emmy fue considerada por Albert Einstein y otros investigadores la mu-


jer más importante en la historia de las matemáticas. Alemana de naci-
miento, siguió los pasos de su padre, el matemático Max Noether.

Estudió en la Universidad de Erlangen-Núrember. Tras su tesis doctoral,


fue invitada a entrar en el Departamento de Matemáticas de la Univer-
sidad de Gotinga; aunque tuvo que esperar cuatro años para conseguir
un puesto fijo por los obstáculos que se le imponían desde la misma
universidad. Durante todo ese tiempo estuvo dando clases en nombre
de otro profesor.

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Cuando en la Alemania nazi se ex-
pulsó a los judíos que ocupaban
puestos en la universidad, Emmy
tuvo que emigrar a Estados Uni-
dos, donde ocupó una plaza en el
Bryn Mawr College de Pensilvania.

Los trabajos de Emmy fueron muy


relevantes en el campo del álgebra
y desarrolló un teorema (deno-
minado teorema de Noether) que
probó que las leyes de la física son
independientes del tiempo y del es-
pacio, sentando las bases de la físi-
ca cuántica.

Agnes Sjöberg (1888-1964)


Veterinaria

La finlandesa Agnes es un ejemplo claro de superación y decisión para


alcanzar su sueño. Tuvo en contra a su familia, a la sociedad de la época y
a las autoridades académicas; pero pese a todo logró ser veterinaria. Des-
pués de muchas dificultades, fue admitida en la Universidad de Dresde,
donde el rector la calificaba de «caso raro». Era la única mujer en una
clase de 300 alumnos.

Agnes fue la primera mujer veterinaria de Europa. Su interés se centró


en los caballos y realizó la primera inseminación artificial a una yegua.

Gerty Radnitz Cori (1896-1957)


Bioquímica y médica

Gerty, de origen checo y posterior nacionalidad estadounidense, estudió


Medicina en la Universidad Alemana de Praga. Allí conoció al que luego
sería su marido, Carl Cori. Trabajaron casi siempre juntos. En sus prime-
ros años, en la Universidad de Viena, estudiaron trastornos en la sangre.
En 1922 decidieron trasladarse a Estados Unidos, donde trabajaron en
varias universidades. En muchas ocasiones Carl recibió presiones para
que no trabajara junto a su mujer, cosa que siempre desoyó. En Estados

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Unidos había unas estrictas normas contra el nepotismo, que solo eran
aplicables a la mujer.

Estaban particularmente interesados en cómo se metaboliza la glucosa en


el cuerpo humano y en las hormonas que regulan este proceso. En 1929,
propusieron el ciclo teórico que más tarde les hizo ganar el Premio Nobel,
el ciclo de Cori. Este describe el movimiento de energía en el cuerpo
humano –del músculo al hígado y luego de vuelta al músculo– mostrando
el papel del ácido láctico y la conversión en glucosa del glucógeno.

En 1947, les concedieron el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por su des-


cubrimiento del proceso de la conversión catalítica del glucógeno.

Irene Joliot-Curie (1897-1956)


Química y física nuclear

Hija de Marie y Pierre Curie, estudió Física y Química en la Universidad


de París. El inicio de sus estudios en la Sorbona en 1914 coincidió con el
estallido de la Primera Guerra Mundial, por lo que tuvo que posponerlos
hasta el final de esta. Trabajó con su madre en el equipo móvil de rayos X.
Ese trabajo continuado y sin protección a la radiación motivó muy proba-
blemente que ambas, madre e hija, murieran de leucemia.

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Su tesis doctoral, presentada en
1925, estuvo orientada hacia los ra-
yos alfa del polonio (elemento des-
cubierto por sus padres). Comenzó
a trabajar en el Instituto del Radio
(ahora Instituto Curie) fundado por
su madre, y allí conoció al que sería
su marido, Frédéric Joliot. Junto a
su marido trabajó en el campo de
la física nuclear y en la producción
artificial de elementos radioacti-
vos. En 1935, cuando su madre ya
había muerto, les concedieron el
Premio Nobel de Química por sus
investigaciones en la síntesis de
nuevos elementos radioactivos.

Barbara McClintock (1902-1992)


Genetista

Esta investigadora estadouniden-


se se especializó en citogenética.
Se doctoró en Botánica en la Uni-
versidad de Cornell, donde realizó
gran parte de sus investigaciones.
Centró sus estudios en los cambios
que ocurren en los cromosomas
durante la reproducción del maíz;
para ello desarrolló en su labora-
torio unos métodos microscópicos
nuevos. Inició la cartografía ge-
nética del maíz y puso de relieve
la importancia de los telómeros y
centrómeros. Por estos estudios le
invitaron a formar parte de la Aca-
demia Nacional de Ciencias de Es-
tados Unidos en 1944.

Descubrió la trasposición genética, es decir, la existencia de elementos


genéticos móviles que cambian de posición entre cromosomas. Estos

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trabajos fueron muy discutidos en su tiempo por sus colegas y por ello
dejó de publicar resultados en 1953. Posteriormente, se comprobaría que
eran acertados y confirmados por otros investigadores. En 1983 por estos
estudios de la trasposición genética, logró el Premio Nobel de Fisiología
y Medicina.

Marie Goeppert-Mayer (1906-1972)


Física nuclear

Marie era de origen alemán y de


familia de intelectuales (desde pe-
queña estuvo rodeada de profeso-
res e intelectuales eminentes, como
Enrico Fermi o Wolfgang Pauli).
Estudió Física en la Universidad de
Göttinger, donde tuvo como pro-
fesores a futuros premios Nobel
como Max Born, James Franck y
Adolf O. Reinhold Windaus. Rea-
lizó su tesis doctoral en la misma
universidad, calculando la proba-
bilidad de que un electrón orbitan-
do alrededor del núcleo del átomo
emitiera dos fotones de luz al saltar
a una órbita más cercana al núcleo.
Esta teoría fue confirmada expe-
rimentalmente en la década de
los sesenta.

En 1930, se casó con el investigador Joseph Edward Mayer y se mudaron


a Estados Unidos. Por las normas en contra del nepotismo, Marie no pudo
conseguir un trabajo estable ni remunerado hasta los 53 años. Todos esos
años estuvo trabajando como «voluntaria». No por eso dejó de investigar
como física teórica. Cuando se creó el Laboratorio Nacional de Argonne,
en 1946, empezó a trabajar en la División de Física Teórica, y fue en este
tiempo cuando desarrolló el cálculo matemático que demostraba el mo-
delo nuclear de capas por el que le concedieron el Premio Nobel de Física
en 1963. Curiosamente, un periódico local de San Diego tituló la noticia
de su premio como «Una madre de La Jolla gana el Premio Nobel» (La
Jolla es una localidad californiana).

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Hasta la fecha solo dos mujeres han ganado el Premio Nobel de Física: Marie
Curie-Sklodowska y Marie Goeppert-Mayer. Es el premio que menos muje-
res han logrado.

Grace Murray Hopper (1906-1922)


Ingeniera computacional

Grace es considerada una pionera en el mundo de las ciencias de la com-


putación. En su familia había militares e ingenieros, lo que marcó su for-
mación y vida profesional. Desde muy pequeña demostró aptitudes para
las ciencias y las matemáticas. Estudió Física y Matemáticas en las uni-
versidades de Nueva York y Yale, donde se doctoró en 1934.

En plena Segunda Guerra Mundial Grace se unió a las fuerzas armadas de su


país, en las que llegó a ser contraalmirante. Durante la guerra inició estudios
sobre programación. En 1949, empezó a trabajar en la Eckert-Mauchly Cor-
poration, que en esos momentos estaba desarrollando computadoras.

Fue en esta empresa donde Grace de-


sarrolló la mayor parte de su trabajo
de programación, como el primer
compilador de la historia. Pero su
mayor contribución fue la creación
de un lenguaje de programación que
usara el inglés en su comunicación y
que sirviera para aplicaciones de ne-
gocios. Ese lenguaje fue el COBOL,
por el que Grace figura en la historia
de la informática como su creadora.
COBOL fue el primer lenguaje de lo
que posteriormente sería la revolu-
ción tecnológica.

Rita Levi Montalcini (1909-2012)


Médica neuróloga

Pese a la oposición paterna, Rita decidió estudiar Medicina en la Facultad


de Turín, donde se graduaría con las mejores calificaciones. De origen
judío, tuvo que dejar el laboratorio en el que trabajaba con el histólogo

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italiano Guiseppe Levi, por mandato de Benito Mussolini, una vez que
este publicara el «Manifesto per la Difesa della Razza», que prohibía a los
judíos acceder a una carrera académica o profesional. Durante la Segun-
da Guerra Mundial montó en su habitación un pequeño laboratorio en el
que continuó investigando.

Viktor Hamburger la invitó a su


laboratorio de la Universidad de
Washington en San Luis. Allí per-
maneció treinta años y descubrió
junto con Stanley Cohen que las
células solo comienzan a reprodu-
cirse cuando reciben la orden de
hacerlo. Esta orden es trasmitida
por unas sustancias llamadas fac-
tores de crecimiento. Por este tra-
bajo les fue concedido el Premio
Nobel de Fisiología y Medicina en
el año 1986.

Rita fue siempre una mujer muy comprometida con todos los que estaban
en situación de inferioridad, incluidas las mujeres científicas. Tuvo muchos
reconocimientos a lo largo de su vida. Murió con 103 años.

Dorothy Crowfoot Hodgkin (1910-1994)


Bioquímica y cristalógrafa

Esta investigadora británica estu-


dió Ciencias Químicas en la Univer-
sidad de Oxford (en el Sommerville
College). Cuando acabó la carrera
se fue a trabajar con el profesor
Bernal en cristalografía. Dedicó la
mayor parte de su actividad cien-
tífica a la determinación de la es-
tructura de las proteínas y otras
sustancias biológicas. Concreta-
mente, dedicó 35 años a la deter-
minación de la estructura cristali-
na de la insulina. Cuando empezó

49
sus estudios (en los años treinta), los equipos de difracción de rayos X no
estaban prácticamente desarrollados, por lo que dedicó mucho tiempo a
mejorar la técnica cristalográfica.

Dorothy fue pionera en la técnica de determinación de estructuras de


sustancias de interés bioquímico mediante rayos X. Consiguió determi-
nar la estructura tridimensional de las siguientes moléculas: insulina,
colesterol, ferritina, penicilina, vitamina B12, vitamina D2 y muchas más.

La insulina artificial ha trasformado la vida de millones de diabéticos en


el mundo; los estudios de Dorothy facilitaron y posibilitaron la síntesis
de esta proteína. En 1964, le concedieron el Premio Nobel de Química
por la determinación de la estructura de muchas sustancias biológicas
mediante los rayos X.

Mary Leakey (1913-1996)


Antropóloga y arqueóloga

Su entrada en el mundo de la ar-


queología fue como ilustradora de
un libro de arqueología de la doc-
tora Gertrude Caton-Thompson,
The Desert Fayoum, a través del
cual conoció a Louis Leakey, que
sería su marido y con el que reali-
zaría la gran mayoría de sus traba-
jos científicos.

Sus descubrimientos fueron muy


importantes para conocer la evolu-
ción humana. En 1947, los Leakey
desenterraron un cráneo de Pro-
consul africanus en la isla de Rusin-
ga. Dicho cráneo fue el primero de
un simio fósil en ser encontrado; y
hasta hoy solo se conocen tres de
estos simios. Hallaron cráneos de
Australopithecus, de Homo habilis y
de Homo erectus. Descubrió también las huellas de Laetoli (Tanzania), que
demostraron el andar bípedo de los Australopithecus.

50
Hedy Lamarr (1914-2000)
Actriz y tecnóloga

Nacida en Austria, fue una niña superdotada: inició estudios de ingenie-


ría a los 16 años, que abandonó para convertirse en actriz. Era una mu-
jer bellísima. Pronto sería mundialmente famosa por la secuencia de la
película Éxtasis (1937) en la que, por espacio de diez minutos, aparecía
completamente desnuda. Por dicha escena ha pasado a la historia del cine
como la primera mujer en aparecer desnuda en una película comercial.
Se casó con un traficante de armas (Friedrich Mandl), suministrador de
Hitler y Mussolini, que la mantuvo prácticamente secuestrada. Durante
este tiempo aprovechó para continuar sus estudios de ingeniería.

En 1942, patentó un sistema de conmutación de frecuencias. La patente


la firmó con su apellido de casada y no con su nombre artístico, lo que
impidió que su contribución fuera conocida en su momento. En 1957, la
compañía Sylvania Electronics reconoció la patente que permitía cons-
truir torpedos teledirigidos por radio que no se podían detectar por los
enemigos. Posteriormente, fueron utilizados en la crisis de los misiles en
Cuba (1962) y en la guerra de Vietnam (1964). La conmutación de frecuen-
cias permitió implantar la comunicación de datos wifi.

Fue además una actriz muy reconocida en su época. Hizo películas famosas,
como Sansón y Dalila en 1949. El Día del Inventor se celebra el 9 de noviembre
(fecha de su cumpleaños) en su honor.

51
Joan Clarke (1917-1996)
Matemática y encriptóloga

Esta matemática británica tuvo un papel fundamental en la victoria de los


aliados en la Segunda Guerra Mundial. Había estudiado un doble grado
en Matemáticas en la Universidad de Cambridge.

Corrían los años cuarenta y en Europa había una amenaza real por parte
de la Alemania nazi. El Ejército alemán utilizaba el Código Enigma como
mecanismo tanto para cifrar como para descifrar mensajes. La inteligen-
cia británica, con Alan Turing a la cabeza, trataba de romper y descifrar
este lenguaje secreto.

Joan empezó a trabajar para el Gobierno británico en el equipo de Alan


Turing, pero por ser mujer le asignaron un puesto de secretaria por el
que cobraba mucho menos que sus compañeros varones. Enseguida,
Joan demostró unas enormes cualidades como encriptóloga y, junto con
Alan Turing, consiguió descifrar el Código Enigma y salvar muchas vidas
humanas. Como no había protocolos para contratar a una criptoanalista
mujer, tuvo que ser clasificada como lingüista. En la película The Imitation
Game se muestra el proceso de desciframiento del citado Código Enigma.

Gertrude Belle Elion (1918-1999)


Farmacóloga

Gertrude es conocida especial-


mente por sus trabajos en el desa-
rrollo de nuevos fármacos. Se li-
cenció en la Universidad de Nueva
York y pronto empezó a trabajar en
la farmacéutica Burroughs-Wellco-
me (actualmente GlaxoSmithKline)
con George H. Hitchings.

Trabajando en solitario o simultá-


neamente con Hitchings, Gertrude
desarrolló una gran cantidad de
fármacos valiéndose de innova-
dores métodos de investigación;
entre ellos destacan los que pos-

52
teriormente conducirían al primer tratamiento antirretroviral indicado
para el VIH (virus del sida). También desarrolló medicamentos como el
primer tratamiento contra la gota, la malaria o la leucemia.

Sus esfuerzos y contribuciones fueron recompensados con la concesión,


en 1988, a ella y a su compañero Hitchings, del Premio Nobel de Fisiolo-
gía y Medicina. La gran curiosidad de Gertrude es que nunca tuvo un
título formal de doctora, pese a ganar un Premio Nobel. Con el tiempo
se le concedieron títulos honoríficos como el de la Universidad George
Washington.

Rosalind Franklin (1920-1958)


Biofísica y bioquímica

La ciencia fue la pasión de Rosa-


lind. Esta joven londinense estudió
Ciencias Químicas en la Universi-
dad de Cambridge, donde se gra-
duó en 1940 solo con el grado par-
cial porque la Universidad no había
establecido aún el grado total para
mujeres. Hizo estudios sobre mi-
croestructuras de carbón y grafito,
que fueron la base de su tesis docto-
ral y que luego, al cabo de los años,
sentaron las bases de los materiales
compuestos (composites) basados
en fibras y nanofibras de carbono.

Estuvo varios años en París (1947-1950) en el Laboratoire de Services Chi-


miques de L´Etat, donde estudió la técnica de difracción de rayos X apli-
cada a materiales amorfos.

En 1951, volvió al Reino Unido para trabajar en el King College de Lon-


dres, donde empezó a investigar sobre el ADN. Rosalind tuvo una relación
compleja con Maurice Wilkins, quien enseñó, sin su permiso, la famosa
foto 51 a James Watson y Francis Crick, que fue decisiva para que, en 1952
hicieran pública la estructura del ADN, en la que, por supuesto no se men-
cionaba a Rosalind. La foto 51 mostraba la estructura helicoidal de la doble
cadena del ADN.

53
Rosalind murió muy joven, a los 38 años, y tras su muerte, en 1962, se
les concedió a Watson, Crick y Wilkins el Premio Nobel de Fisiología y
Medicina por el descubrimiento de la estructura del ADN. Con el tiem-
po estos mismos investigadores acabaron reconociendo la indiscutible y
fundamental contribución de Rosalind.

Dian Fossey (1932-1985)


Zoóloga

Esta investigadora norteamericana se graduó en Terapia Ocupacional en


el San Jose State College; sin embargo, dedicó su vida al estudio de los
gorilas de montaña, por cuya defensa murió asesinada.

En 1966, logró el apoyo de la National Geographic Society, y la Fundación


Wilkie para trabajar en Zaire, pero debido a la situación política del país
se trasladó a Ruanda para continuar sus investigaciones. Su paciencia
y su meticulosa observación de los gorilas le permitieron comprender
e imitar su comportamiento, ganando paulatinamente la aceptación de
varios grupos. Aprendió a reconocer las características únicas de cada
individuo, llegando a tener con ellos una relación de confianza y afec-
to. Karisoke, su lugar de estudio, se convirtió en centro internacional de
investigación sobre los gorilas. En 1974, recibió el título de doctora en
Zoología por la Universidad de Cambridge.

En 1983, Dian publicó Gorilas en la niebla, libro en el que expone sus


observaciones y su relación con los gorilas en todos sus años de estudios
de campo. La película del mismo nombre, e interpretada por Sigourney
Weaver, muestra la vida de esta zoóloga.

54
56
PIONERAS ESPAÑOLAS

En 1892, Concepción Arenal defendía el


derecho de las mujeres a ejercer todas
las profesiones, incluida la científica.

Sin embargo, hasta 1910 no se aprobó


legalmente la entrada de las mujeres
españolas en la universidad.
M
aría de Maeztu escribía en 1920: «El
movimiento por la educación supe-
rior de las mujeres en España ha pro-
gresado a una velocidad impresionante en los
últimos años. Hace veinte años apenas se podía
encontrar una mujer en la universidad, aunque
por la promulgación del código de leyes del rey
Alfonso X el Sabio, las célebres Siete Partidas,
las mujeres españolas de la Edad Media y del
Renacimiento tuvieron una posición tan avan- Las mujeres
zada como la de cualquier otro país, con dere- españolas de la
cho legal a estudiar para todas las profesiones. Edad Media y
Pero nuestras mujeres perdieron todos esos pri- del Renacimiento
vilegios más tarde y a principios del siglo  xviii tuvieron una
habían retrocedido hacia una posición de in- posición tan
ferioridad en la que han permanecido hasta el avanzada como
presente». (Carmen Magallón, Pioneras españo- la de cualquier
las en las Ciencias, 2004). otro país.

Dos mujeres intelectuales destacan en España


en el siglo xvi: Beatriz Galindo (1465-1535),
escritora y humanista, que estuvo en la corte
de los Reyes Católicos como preceptora de los
hijos de estos y como asesora de la propia Rei-
na Isabel, y Olivia Sabuco (1562-¿?), autora
de la obra Nueva Filosofía de la Naturaleza del
Hombre.

59
En 1910, las En 1892, Concepción Arenal defendía el dere-
estudiantes que cho de las mujeres a ejercer todas las profesio-
se matriculaban nes, incluida la científica. Sin embargo, hasta
en facultades de 1910 no se aprobó legalmente la entrada de las
ciencias procedían mujeres españolas en la universidad. En este
de familias mismo año se creó la Residencia de Estudiantes
acomodadas. (en la que luego residirían Dalí, García Lorca,
Buñuel y muchos otros) para acoger a aquellos
En casi todas de fuera de Madrid que venían a estudiar a la
las ocasiones, Universidad Central (actual Universidad Com-
las estudiantes plutense de Madrid).
alcanzaban sus
licenciaturas, A partir de 1910, el porcentaje de mujeres que
algunas incluso se matriculaban en facultades de ciencias en Es-
su doctorado, paña aumentó, pasando de un 1,5 % en el curso
pero cuando se 1915-1916 a un 10,9 % en el curso 1932-1933. En
casaban, dejaban la inmensa mayoría de los casos, el perfil de es-
su carrera tas estudiantes era el mismo: procedían de fa-
profesional. milias acomodadas, el padre era un hombre con
inquietudes intelectuales y científicas que apo-
yaba tanto a sus hijos como a sus hijas a la hora
de su educación, y mujeres que tenían una gran
inteligencia, constancia y vocación. En casi todas
las ocasiones, las estudiantes alcanzaban sus li-
cenciaturas, algunas incluso su doctorado, pero
cuando se casaban dejaban su carrera profesio-
nal. Este fue el caso de María Antonia Zorraqui-
no. Carmen Magallón la califica de «caso para-
digmático». Su situación es aquella en la que las
condiciones favorecen y dificultan a la vez. Per-
tenecía a una familia burguesa acomodada con
un padre que apoyaba sus estudios e inquietudes
científicas. Eso favoreció que estudiara Ciencias
Químicas en la Universidad de Madrid, e incluso
que hiciera prácticas y la tesis doctoral en el la-
boratorio del doctor Rocasolano. Su padre le dijo
que no se casara o que lo hiciera con un hombre
inteligente; pues bien, se casó con un catedráti-
co de Química, que pese a ser un hombre inteli-
gente, le impuso que dejara su carrera científica.
Eran los tiempos que imponían su tiranía.

60
En 1915, de manera análoga a como se constituyó la Residencia de Estu-
diantes, se creó en Madrid la Residencia de Señoritas. Ambas institucio-
nes estaban ligadas con la Junta de Ampliación de Estudios y la Institu-
ción Libre de Enseñanza. Esta Residencia de Señoritas fue apoyada por
universidades e instituciones norteamericanas. Su primera directora fue
María de Maeztu, una gran intelectual y filósofa española. Para facilitar
los estudios experimentales, se creó un laboratorio químico en la propia
residencia cuya profesora fue la estadounidense Mary Louise Foster, que
le daría el nombre: Laboratorio Foster. Entre las mujeres que pasaron
por la Residencia están Victoria Kent, Elena Fortún, Carmen Baroja, Cla-
ra Campoamor y otras muchas intelectuales y científicas españolas del
primer cuarto del siglo xx. La Residencia de Señoritas recibió la visita de
otras personalidades de la época, como Marie Curie o Santiago Ramón
y Cajal.

Mujeres españolas relevantes


en la ciencia y en la tecnología

E
n el libro de Carmen Magallón (Pioneras españolas en las Ciencias,
CSIC, 2004) se hace una descripción detallada de muchas mujeres
investigadoras de principios del siglo xx en España. A continua-
ción se presentan las reseñas bibliográficas de algunas mujeres españo-
las relevantes en el ámbito de la ciencia.

Dorotea Barnés González (1904-2003)


Química

Los padres de Dorotea apoyaron a sus hijas para que estudiaran en la


universidad. Dorotea estudió Ciencias Químicas en la Universidad de
Madrid y participó de los cursos del Laboratorio Foster. Por su brillante
expediente académico consiguió una beca para una estancia en la Uni-
versidad de Yale junto a la investigadora Gladys Anslow para estudiar
técnicas de análisis espectral.

A su vuelta a España empezó a trabajar en el Instituto Nacional de Física


y Química, en la sección de Espectroscopia. En 1932, se fue a Graz (Aus-
tria) para aprender la espectroscopia Raman, técnica que se iniciaba en
aquella época. Su trabajo publicado ese mismo año sobre esta técnica fue
el primero sobre este tema en España.

61
Isabel Torres Salas (1905-1988)
Farmacóloga

En 1933 era considerada la mayor especialista española en espectrosco-


pia y obtuvo la cátedra de Física y Química del Instituto Lope de Vega
de Madrid, donde ejerció hasta el estallido de la Guerra Civil, por la que
tuvo que exiliarse y finalmente dejar su carrera científica. Su matrimonio
tampoco ayudó a que siguiera su actividad científica.

Perteneció al grupo de mujeres universitarias que vivieron en la Residen-


cia de Señoritas. En 1930, consiguió una plaza en el Servicio Químico de
la Casa de Salud de Valdecilla (Santander), aunque inicialmente sin suel-
do. Única mujer del hospital con formación superior, se dedicó al análisis
nutricional de los alimentos con el objetivo de elaborar dietas adecuadas
para cada paciente. En 1933, empezó a trabajar en el Instituto de Patolo-
gía Médica que dirigía el Dr. Marañón. Trabajó también con investigado-
res extranjeros de primer nivel, como el Dr. Meyerhof, en el metabolismo
intermedio de los hidratos de carbono, y el Dr. Dyckerhoff, sobre la es-
tructura de la vitamina K. Después de la guerra no pudo reincorporarse a
su laboratorio de investigación y estuvo trabajando hasta su jubilación en
unos laboratorios farmacéuticos en Santander. Su contribución al carác-
ter científico de la elaboración de dietas no ha sido reconocida.

Josefa González Aguado (1907-1955)


Farmacóloga y química

Josefa simultaneó las carreras de Farmacia y Ciencias Químicas, que fi-


nalizó entre 1930 y 1931. Fue una de las cinco alumnas, de un total de 211
matriculados, que estudiaron Químicas en la Universidad de Granada
en el curso 1924-25. Fue becaria en la Sección de Espectroscopia del Ins-
tituto Nacional de Física y Química de Madrid entre 1933 y 1936, donde
colaboró con Santiago Piña de Rubíes en la determinación de las rayas
analíticas cuantitativas del hafnio, itrio, lantano, escandio, bario, estron-
cio, calcio, magnesio y berilio.

Su vida personal y profesional cambió radicalmente a partir de la Guerra


Civil, pues fue destituida, junto con su marido, de todos sus cargos, por
ser afines al Gobierno de la República. Al acabar la guerra aprobó una
oposición de farmacéutica titular y ejerció como tal en su pueblo de Al-
buñuelas (Granada).

62
Sara Borrell Ruiz (1917-1999)
Farmacóloga

Se doctoró en Farmacia y fue profesora de investigación del CSIC. Ex-


perta en estudios bioquímicos y clínicos de hormonas esteroides, tuvo
una intensa actividad científica fuera de España, lo que le permitió traer
nuevos conocimientos y técnicas.

Trabajó en el Instituto de Endocrinología Experimental, que dirigía el


Dr. Gregorio Marañón, y del que llegó a ser directora. En 1983, se trasladó
al Instituto Cajal del CSIC, en el que estuvo trabajando hasta su jubilación.

María Josefa Molera Mayo (1921-2011)


Química

Fue profesora de Investigación del CSIC en el Instituto de Química-Física


Rocasolano. Se licenció en Química en 1942 y se doctoró en 1948. Traba-
jó con los premios Nobel C. N. Hinshelwood (Universidad de Oxford) y
G. B. Porter (Universidad de Sheffield).

Molera construyó el primer cromatógrafo de gases de España, que utili-


zó para la caracterización del vino junto con las también pioneras María
Dolores Cabezudo y Marta Herráiz.

Olga García Riquelme (1920-2012)


Física

Olga se doctoró bajo la dirección del Dr. Miguel A. Catalán. Fue espe-
cialista en la obtención y análisis de espectros atómicos de interés as-
trofísico y en cálculos teóricos de configuraciones atómicas. Estudió los
espectros atómicos del manganeso (Mn I y Mn II), del niquel (Ni III, Ni
IV), del vanadio (V II) y del wolframio (W IV) junto con sus configuracio-
nes electrónicas.

Mantuvo colaboraciones con instituciones científicas de Estados Uni-


dos (National Bureau Standards), Francia (Observatorio de Meudon) y
de Israel (Laboratorio de Espectroscopia de la Comisión de Energía Nu-
clear), que posibilitaron que sus datos fueran recogidos por organismos
internacionales.

63
Concepción Llaguno Machena (1925-2010)
Química

Concha quedó huérfana muy joven. Las dificultades familiares (su ma-
dre fue maestra represaliada después de la Guerra Civil) la obligaron a
ponerse a trabajar con 15 años, actividad que compatibilizó con sus estu-
dios de Química en la Universidad de Madrid.

En 1953, empezó a trabajar en el Instituto de Fermentaciones Industriales


del CSIC. Sus investigaciones más destacadas pertenecen a los comienzos
de la actual biotecnología. Se enmarcaron en el ámbito de la fermentación
alcohólica y, en particular, del metabolismo de las llamadas «levaduras de
flor». Profundizó en la aplicación de la tecnología de las fermentaciones al
vino, a las bebidas alcohólicas y al vinagre vínico, estableciendo pautas
que influyeron notablemente en la calidad de los productos obtenidos y
en la garantía de su genuinidad. Aportó nuevos sistemas de aireación
para acelerar la crianza de los vinos finos y la acetificación del vino.

En 1961, se le concedió el Premio Juan de la Cierva. También ocupó car-


gos de gestión en el ámbito de la investigación en España y en el CSIC. Se
preocupó por la situación de las mujeres españolas en el ámbito científi-
co, y a ella se debe la creación de la guardería del CSIC.

Juana Bellanato Fontecha (1925)


Química

Estudio Ciencias Químicas en la Universidad de Madrid y realizó su tesis


doctoral en el Instituto de Óptica Daza Valdés. Se especializó en Espec-
troscopia Infrarroja y Raman-Laser, aplicadas a diferentes problemas de
interés científico, médico, farmacológico e industrial. Desde 1985 a 1988,
fue presidenta del Comité Español de Espectroscopia y vicepresidenta
del Grupo Español de Espectroscopia, que después presidió entre los
años 1990 a 1995.

A lo largo de su carrera investigadora ha tenido muchos reconocimientos


y premios, entre ellos la medalla de la Real Sociedad Española de Quí-
mica, la de plata del Comité Español de Espectroscopia y de la Socie-
dad Española de Óptica. En noviembre de 2007 recibió la insignia de oro
y billantes de la Asociación Nacional de Químicos de España (ANQUE).

64
Sagrario Martínez Carrera (1925-2011)
Química

Sagrario se licenció y doctoró en la Universidad de Madrid y desarrolló


su actividad científica en el CSIC. Fue una de las científicas que formó
parte de esa generación tan brillante de la ciencia española dedicada a la
cristalografía. Trabajó en el Instituto Alonso de Santa Cruz y en el Ins-
tituto Rockefeller. Formó parte activa de lo que hoy se denomina como
Grupo Español de Cristalografía y Crecimiento Cristalino.

Griselda Pascual i Xufré (1926-1979)


Matemática

Se doctoró en Matemáticas en la Universidad de Barcelona, donde también


ejerció como profesora titular. Tuvo una intensa actividad docente en insti-
tutos de enseñanza secundaria, donde desarrolló un trabajo muy importan-
te en la didáctica de las matemáticas.

Estuvo vinculada al CSIC con una beca Von Humbold, estudió en Fribur-
go geometría diferencial, teoría de grupos y retículos e inició sus trabajos
sobre mosaicos del plano y de la esfera. En 1974, se doctoró con una tesis
sobre teoría de números. También realizó trabajos de traducción (del latín al
catalán), como la de las Disquisiciones Aritméticas de Gauss (trabajo editado
en 1966).

Carmina Virgili i Rodón (1927-2014)


Geóloga

Estudió Ciencias Naturales en la Universidad de Barcelona. Se especiali-


zó en sedimentología y estratigrafía del Triásico y del Pérmico. En 1963,
obtuvo la cátedra de Estratigrafía de la Universidad de Oviedo (siendo
la primera mujer catedrática de esa universidad y la tercera de España).
Tuvo una intensa actividad investigadora y gestora.

Mujer muy comprometida, formó parte del primer Gobierno socialista


de Felipe González en 1982 como secretaria de Estado de Universidades
e Investigación. Fue senadora electa en 1996, y en 1987 fue nombrada
directora del Colegio de España en París.

65
Gabriella Morreale de Castro (1930)
Química

Gabriella y su marido, Francisco Escobar del Rey, fueron los precursores


de la endocrinología moderna en España y dos de los investigadores de
endocrinología experimental más importantes a nivel mundial, lo que les
ha provocado comparaciones con el matrimonio Curie, con los que coin-
ciden en ser un matrimonio de científicos y pioneros en sus respectivos
campos.

Experta en bioquímica de la endocrinología y la nutrición, su aportación


más importante es la llamada prueba del talón, que consiste en detec-
tar anomalías en los niveles de yodo de un recién nacido mediante una
extracción de sangre. Una falta de este componente puede provocar
trastornos tales como retraso mental severo, hipertiroidismo o hiperac-
tividad. Solamente un tratamiento que comience muy poco después del
nacimiento puede evitar la aparición de estos efectos.

Gabriella fue Premio Nacional de Investigación en Medicina en 1977,


y además fue la primera mujer nombrada académica de honor de la
Real Academia Nacional de Medicina en 1994. También fue presidenta
de la Sociedad Española de Endocrinología y de la European Thyroid
Association.

66
ALGUNAS
INVESTIGADORAS
Y TECNÓLOGAS
RELEVANTES ACTUALES

Tanto en Europa como en España,


la situación de las mujeres en la ciencia
ha mejorado en los últimos años pero,
a pesar de las muchas mujeres que
actualmente trabajan en estos campos,
su infrarrepresentación continúa.

Esta no es más que una pequeña


representación, hay muchísimas más,
y las que faltan por llegar...
E
n las secciones anteriores se ha presentado una selección de inves-
tigadoras relevantes (hay otras muchas que tendrían méritos su-
ficientes para ser también reseñadas). A continuación se presenta
una relación de investigadoras y tecnólogas, igualmente importantes en
sus ámbitos profesionales, que actualmente ejercen y trabajan en sus la-
boratorios y centros de investigación e innovación. No es más que una pe-
queña representación, hay muchísimas más.

Jane Goodall (1934) 1


Zoóloga

Especialista en chimpancés en África.

71
2 3

Josefina Castellví (1935) 2


Bióloga

Especialista en biología marina. Participó en la expedición científica


a la Antártida.

Valentina Vladímirovna Tereshkova (1938) 3


Ingeniera

Ingeniera rusa y primera mujer que viajó al espacio como cosmonauta


en 1963.

Margarita Salas (1938) 4


Bioquímica

Discípula de Severo Ochoa y creadora junto con su marido, Eladio Vi-


ñuela, de la Escuela Española de Biología Molecular. Premio Nacional de
Investigación Santiago Ramón y Cajal en 1999.

72
5 6

Carmen Maroto Vela (1938) 5


Médica

Especialista en el estudio de la respuesta inmunológica frente a diferen-


tes virus (especialmente hepáticos y VIH) y su biología molecular. Acadé-
mica de la Real Academia Nacional de Medicina.

María Josefa Yzuel (1940)


Física

Especialista en el campo de la óptica. Tiene importantes aportaciones al


estudio de pantallas y dispositivos de cristal líquido neumático de estruc-
tura helicoidal, así como en materiales holográficos. También tiene resul-
tados en el procesado de imágenes, principalmente en el reconocimiento
de objetos, considerando el color en la información.

Manuela Juárez (1941) 6


Química

Experta en tecnología de alimentos, con dedicación especial al campo de los


lácteos y a incrementar el perfil de ácidos grasos saludables de la grasa de la
leche. Ha desarrollado una amplia actividad científica y de gestión de la ciencia.

73
7

9 10

74
María Ángeles Durán (1942) 7
Socióloga

Sus investigaciones se han centrado en la estructura social, la familia,


la sociología sanitaria y la dimensión social del tiempo y el espacio. Fue
pionera, especialmente en el análisis del trabajo no remunerado y la situa-
ción socioeconómica de las mujeres. Su aportación en este ámbito ha sido
de gran trascendencia social. Premio Nacional de Investigación Pascual
Madoz en 2002.

Pilar Carbonero (1942) 8


Bioquímica e ingeniera

Especializada en biotecnología de plantas, ha caracterizado genes en se-


millas que protegen a las plantas del ataque de insectos y patógenos.
Académica de la Real Academia de Ingeniería.

Jocelyn Bell-Burnell (1943) 9


Astrónoma

Descubrió los pulsares. No le dieron el Premio Nobel de Física, por más


que fuera totalmente merecido. Se lo dieron a su compañero, varón, con
el que había estado trabajando en el tema.

María Vallet Regí (1946)


Química

Experta en biomateriales, fármacos y biomedicina regenerativa. Premio


Nacional de Investigación Leonardo Torres Quevedo en 2008.

Françoise Barré-Sinoussi (1947) 10


Médica

Experta en virología. Participó en el descubrimiento del virus del sida.


Recibió por ello el Premio Nobel de Medicina en 2008.

75
Linda B. Buck (1947) 11
Médica

Experta en inmunología. Ha investigado en olores, feromonas y recepto-


res olfativos. Estos trabajos fueron reconocidos con el Premio Nobel de
Fisiología y Medicina en 2004.

Zaha Hadid (1950) 12


Arquitecta

Es una de las más importantes e innovadoras arquitectas actuales, con


edificios y construcciones por todo el mundo.

Fabiola Gianotti (1960) 13


Física

Primera directora de la Organización Europea para la Investigación Nu-


clear (conocida como el CERN).

Carol W. Greider (1961) 14


Bióloga

Junto con Elizabeth H. Backbum, descubrió la telomerasa, enzima esen-


cial para la longevidad de las células. Recibieron en 2009 el Premio Nobel
de Fisiología y Medicina por la repercusión de sus estudios en la com-
prensión del cáncer y otras enfermedades.

María Blasco (1965) 15


Bioquímica

Directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Especia-


lista en telómeros y telomerasas. Premio Nacional de Investigación Ra-
món y Cajal en 2010.

76
11

12 13

14 15

77
INSTITUCIONES
Y ORGANIZACIONES
ESPAÑOLAS QUE
APOYAN A LA MUJER
EN LA CIENCIA
Y LA TECNOLOGÍA

La Unidad de Mujer y Ciencia del


MINECO, las unidades de igualdad
de las universidades, las sociedades
científicas, asociaciones como
AMIT y otras muchas instituciones
apoyan actualmente
el trabajo de las mujeres en la
ciencia y la tecnología.

78
H
ay bastantes instituciones y organi-
zaciones en España que apoyan a las
mujeres en su trabajo en la ciencia y la
tecnología. Desde la Unidad de Mujer y Ciencia
del MINECO a las diferentes unidades de igual-
dad de las universidades españolas. También las
sociedades científicas, como la Sociedad de Físi-
ca y Astronomía, tienen grupos de trabajo para
abordar la situación de las mujeres científicas.

A continuación se describen los objetivos de


dos organizaciones muy activas en este ámbito:
la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tec-
nólogas (AMIT) y la Comisión de Mujer y Cien-
cia (CMyC) del CSIC.

Asociación de Mujeres
Investigadoras
y Tecnólogas (AMIT)

En diciembre de 2001, un grupo de mujeres de


variadas disciplinas, de la universidad, del CSIC
y la industria crearon la Asociacion de Mujeres
Investigadoras y Tecnologas (AMIT). Es una
asociación no excluyente que pretende ser voz,
foro de discusión y red de apoyo para todas
las investigadoras y universitarias, con el fin

79
de lograr la plena participación de las mujeres
en la investigación y la ciencia. Esta asociación
persigue:

• Promover la igualdad entre mujeres y


hombres en el acceso a la actividad inves-
tigadora en todas las disciplinas (Ciencias
Naturales, Sociales, Ciencias de la Materia
y Humanidades).

• Sensibilizar a nuestro entorno sobre las


situaciones de discriminación y los meca-
nismos que llevan a ella.

• Conseguir la igualdad de oportunidades


para las mujeres investigadoras y tecnólo-
gas en los ámbitos público y privado a lo
largo de su carrera.

• Elaborar recomendaciones y colaborar


con otras organizaciones europeas e in-
ternacionales para facilitar el avance de las
mujeres en el ámbito de la ciencia.

• Promover el cumplimiento de las reco-


mendaciones de la Comisión Europea para
lograr la equidad de género, así como el de
las normativas y leyes españolas en mate-
ria de ciencia e igualdad.

Durante los años de vigencia de esta Asocia-


ción, se han creado nodos regionales en Anda-
lucía, Aragón y Cataluña, y actualmente cuenta
con más de 500 afiliadas/os en todo el territorio
nacional.

Más información en la web:


www.amit-es.org/

80
Comisión de Mujer y Ciencia
del CSIC

Esta Comisión se creó en 2002 con dos objetivos principales:

• Estudiar las posibles causas que dificultan tanto el ingreso como la


carrera científica de las mujeres.

• Proponer a la Presidencia posibles acciones destinadas a conseguir


la igualdad entre mujeres y hombres en el CSIC.

Esta Comisión está dirigida por el propio presidente del CSIC, que delega
en una investigadora de prestigio, y en ella están representadas las ocho
áreas científico-técnicas en las que se estructura la institución y otros
vocales nombrados por el propio presidente.

Durante estos años, a través de esta Comisión se han elaborado estadís-


ticas desagregadas de todas las escalas científicas y técnicas del personal
del CSIC; se ha asegurado que, desde 2005, hubiera una representación
paritaria en todos los tribunales de concurso y/o oposición, y se ha velado
para que las mujeres del CSIC tuvieran la representación y visibilidad
que merecen.

Más información en la web:


www.csic.es/web/guest/composicion-comisionmujeres-y-ciencia

81
BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA

• Guía práctica para la inclusión de la perspectiva de género en los


contenidos de la investigación. Fundación CIREM. 2012.
> www.idi.mineco.gob.es/portal/site/MICINN/menuitem.
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torate-General for Research. 2013. ISBN. 987-92-79-27642-2.

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Colección Estudios sobre la Ciencia, n.º 24. CSIC, 2004. ISBN.
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> www.csic.es/web/guest/
composicion-comision-mujeres-y-ciencia

• La otra mitad de la Ciencia. Instituto de la Mujer, 2001.

83
DIRECCIÓN DEL PROYECTO
Antonio Brandi Fernández
EDICIÓN
Ana Piqueres Fernández
DIRECCIÓN DE ARTE
José Crespo
DISEÑO GRÁFICO Y MAQUETACIÓN
Elisea Nicolás Sánchez
CORRECCIÓN
Juan Miguel de Pablos
DOCUMENTACIÓN Y SELECCIÓN FOTOGRÁFICA
Nieves Marinas Mateo y Sergio Aguilera Rubio
FOTOGRAFÍA
GARCÍA-PELAYO/Juancho; J. Gómez; 123RF; A. G. E. FOTOSTOCK/
Science Source, Mary Evans Picture Library, Sovfoto\UIG, Science Photo
Library, Classic Vision, Rino Petrosino, DEA/Dagli Orti; ACI AGENCIA
DE FOTOGRAFÍA/ Alamy Live News/ Gary Doak; CONTIFOTO; COR-
DON PRESS/ Rue des Archives/AGIP, Topham Picturepoint, CORBIS/
Dan Lamont, Bettmann, SIPA/AGF/Armando Dadi, The Granger Co-
llection, New York, PA Wire/Press Associated, ROGER-VIOLLET; EFE/
lafototeca.com/ Nacho Gallego, Andrés García, Kote Rodrigo, Esteban
Cobo, Matthew Cavanaugh, Marta Pérez, J. L. Pino; EFE/SIPA-PRESS/
MUSÉE DE BOSTON/Goldner/ SIPA ICONO; GETTY IMAGES SALES
SPAIN/ Cynthia Johnson, Graham Denholm, Monty Rakusen, New York
Public Library, Mondadori, DEA/ Veneranda Biblioteca Ambrosiana; IS-
TOCKPHOTO/ Getty Images Sales Spain; BIBLIOTECA NACIONAL DE
ESPAÑA/ Laboratorio Biblioteca Nacional; ARCHIVO SANTILLANA.

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