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52 semanas para Vivir en La Zona

Guía para una vida fácil, simple y abundante

Julio Bevione

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52 semanas para Vivir en La Zona

52 semanas para Vivir en La Zona


Guía para una vida fácil, simple y
abundante

Julio Bevione

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Bevione, Julio
52 semanas àra vivir en la zona : guía para una vida fácil,
simple y abundante - 3a ed. - Córdoba : Brujas.
156p. ; 23 x 15 cm
ISBN 978-987-591-126-0
1. Superación Personal. I. Título
CDD 158.1

© Julio Bevione
© Editorial Brujas
Edición 2014.
Impreso en Argentina
ISBN: 978-987-591-126-0

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de tapa, puede ser


reproducida, almacenada o transmitida por ningún medio, ya sea electrónico,
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52 semanas para Vivir en La Zona

Palabras del autor


Ha pasado un año desde que Vivir en La Zona salió
a la luz y no puedo dejar de sentirme agradecido
por la aceptación que la brevedad y simpleza del
mensaje consiguió durante estos meses.

Ahora les propongo continuar atentos al camino


con esta serie de reflexiones que les permitirán
mantenerse en La Zona.

Mi intención es recordarles que la vida es fácil, sim-


ple y abundante. Y que esta es una decisión que
depende de cada uno y sólo de nosotros.

Despertar a esta verdad es el propósito de estas 52


semanas.

Que las disfruten.

Julio

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52 semanas para Vivir en La Zona

Vivir en La Zona

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Julio Bevione

Vivir en La Zona es vivir en armonía con la realidad


entendiendo que nada amenaza la paz, excepto tus
pensamientos. Es permanecer en estado de bienes-
tar más allá de las situaciones o personas a tu
alrededor.

Estás fuera de La Zona cuando pierdes la conciencia


de quién realmente eres. Y con ello, pierdes la posi-
bilidad de usar tus poderes naturales para crear
bienestar. Vives en una prisión, con la luz apagada
y sin saber dónde estás. En consecuencia, sientes
miedo.

Pero, ¿Quién eres? ¿De dónde vienes?

Eras Uno con Dios. Vivías en la casa de tu Padre,


donde todo te había sido dado. Sólo conocías el
amor y tu vida era abundante. En consecuencia,
vivías en paz.

Pero un día pensaste: ¿Cómo será no ser hijo de


este Padre? Y decidiste salir del lugar al que perte-
necías en búsqueda de una realidad diferente.

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UNO/DIOS = AMOR INCONDICIONAL


PAZ/ABUNDANCIA

Y así, se presentaron la carencia, el dolor y el males-


tar. Y aunque tus ojos los veían, no podías sentirlos
propios.

—Si yo no soy eso, pensaste. Yo sé a quién perte-


nezco ¡y sé quién soy!

Seguiste el camino, alejándote de la casa de tu Pa-


dre, pero sin poder entender lo que era no ser su
hijo. Decidiste buscar ayuda y encontraste un com-
pañero de viaje: el ego.

Así es como llega este socio dispuesto a hacer más


fácil tu propósito y más difícil tu vida. Entusiasta e
ingenioso, mas no sabio, supo descubrir el lugar
donde debía actuar para que pudieras olvidar tu
identidad: la mente.

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Julio Bevione

- Si no has podido olvidarla aunque hayas vis-


to la carencia y el dolor, es la manera en la
que piensas tu realidad lo que debe ayudarte
a cambiar. ¡Ese es el secreto!, dijo el pequeño
ayudante.

ÓN
CI
RA
PA
SE

EGO
Y se puso manos a la obra, instalando en tu mente
todos los pensamientos que pudieras utilizar para,
al fin, experimentar el exilio de tu lugar original y la
separación de tu Padre. Todos llevaban un sello
común: el miedo.

Lo cierto es que hoy estás atrapado en esta ilusión,


has olvidado de dónde vienes y cuándo quieres
recordarlo le preguntas a tu ego cómo encontrar el
camino de regreso. ¿Confiarías en el mismo que
auspicia el dolor?

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52 semanas para Vivir en La Zona

Buscas dentro de ti, pero no puedes encontrar.


¿Qué podrías ver en la oscuridad?

Hay un camino de regreso y está frente tuyo.

Si lo que debes descubrir son aquellos pensamientos


de miedo que te mantienen preso de esta ilusión, pero
no los puedes encontrar, no tienes más que abrir los
ojos y reconocerlos frente a ti. Estos están siendo
proyectados en tu realidad y lo que percibes de ella,
es la parte de ti que no puedes reconocer.

EGO REALIDAD

PERCEPCIÓN

Aquello que ves fuera de ti, te pertenece. Lo que


percibes de una situación o una persona, no es ne-
cesariamente lo que está ocurriendo. Eso que ves, es
lo que has proyectado para ser reconocido.

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Julio Bevione

Piensa en la analogía de tu rostro. Tu cara es la


única parte de tu cuerpo que no puedes ver, pero la
que determina tu identidad.

Lo mismo ocurre con tus pensamientos. Aquellos


que necesitas ver y que precisan un espejo para que
te los muestre.

Entonces, llegan a tu vida maestros que te muestran


tus miedos, para que los reconozcas y los dejes ir. O
para que te niegues a aceptarlos, los sigas poniendo
afuera y aumenten su intensidad para llamar tu aten-
ción hasta que decidas mirarlos en ti.
U

E R

TIEMPO

Sin dudas, el único camino de regreso es a través


del amor. Y te pones en marcha cada vez que lo
descubres escondido detrás de aquello que te
recuerda tus miedos. De lo que percibas en la gente
a tu alrededor y de tu realidad, depende tu reen-
cuentro con la paz.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Claro está que vienes demorándote y esta es tu


propia condena: alargar el tiempo del dolor. Nada
importa esta tardanza en la eternidad, pero ¡cuán
diferente serían tus años de vida en este cuerpo
físico si eligieras el amor!

Mientras más apegado estás a tus miedos, alargas la


línea del tiempo. Cuando comienzas a liberarte de
ellos, ésta se reduce hasta la medida de los milagros.

U
R
E
G
R
E
S
O

E R

Cada vez que decides atacar y enjuiciar, sigues eli-


giendo poner el miedo fuera de ti.

No escapes de lo que ves y temes. Tomar responsa-


bilidad te hará libre de poder elegir de otra manera.

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Julio Bevione

Si no, seguirás tratando de cambiar el mundo con


resultados imposibles de lograr, tan simplemente
porque el miedo no está allí.

Pero no te sientas abandonado en esta travesía.


Cuentas con todas las herramientas suficientes para
asegurarte un exitoso regreso, especialmente con las
emociones.

Cada vez que elijas un pensamiento de miedo,


sentirás malestar. Si elijes uno conectado al amor, el
bienestar será inevitable.

Las emociones funcionan más allá de la razón. Es


posible que sientas que tus razones te dicen que sí
a cada interrogante, pero no te sientes bien. Ya no
podrás engañarte: está hablando tu ego y experi-
mentarás las consecuencias.

Por el contrario, quizás las razones no estén a tu


favor, pero te sientes bien. Ése es un pensamiento
de amor.

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52 semanas para Vivir en La Zona

EMOCIONES
BIENESTAR

MALESTAR

E R

Es importante que descubras cómo te sientes y cada


vez que no te sientas bien, elimines el ataque y
tomes responsabilidad.
Es posible que no logres encontrar el punto donde
termina el malestar y comienzan las emociones más
sanas, por eso, esta guía te auxiliará en esos casos.
U

PAZ LA ZONA
PASIÓN
FELICIDAD
ESPERANZA SATISFACCIÓN
ABURRIMIENTO
DESILUSIÓN
DUDA
RABIA
E R
DEPRESIÓN

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Julio Bevione

La depresión contiene la mayor cantidad de miedo


que puedes experimentar. Cuando ésta ocurra, sa-
brás que has llegado al fondo y lo que queda es dar
el primer paso de regreso.

Luego están la rabia o la cólera, que nos recuerdan


que estamos presos en nuestras razones y no estamos
dispuestos a conceder ningún espacio para un pen-
samiento diferente, manteniéndonos en el temor.

Si nos alejamos del miedo, podemos comenzar a


establecer opciones y, al menos, poner en duda
aquello que estamos percibiendo. Seguimos dejando
atrás el miedo, pero aún no estamos en La Zona
cuando, aunque comenzamos a verlo de otra mane-
ra, insistimos en cambiar el mundo allá afuera.

El último paso para entrar en La Zona se parecerá al


aburrimiento. Ya lo habremos probado todo para
cambiar a las personas y nuestras circunstancias,
pero el resultado habrá sido perecedero o ninguno.
Aburridos de tener estrategias que fracasan, entra-
remos en La Zona.

Y para lograrlo, deberemos estar al menos satisfe-


chos con lo que nos está pasando. Ciertas veces
confundirás la responsabilidad con la culpa, y si

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52 semanas para Vivir en La Zona

bien dejas de apuntar fuera de ti, ahora usas el


miedo en tu contra.

Para vivir en La Zona no puedes negociar con el


miedo, sino que tienes que renunciar a él. El sentir-
se satisfecho con lo que pasó, entendiendo que no
podría haber sido de otra manera, te permitirá vol-
ver a elegir responsablemente y, esta vez, decidirás
a tu favor.

La línea de la satisfacción es la misma que la del


perdón y la de la aceptación. Sólo a través de éstos
podemos comenzar a vivir en La Zona.

Luego, se hacen inevitables la esperanza de encon-


trar la paz, que si bien no la experimentamos com-
pletamente, comenzaremos a relacionarnos con ella;
la felicidad o el gozo que se siente al ser consciente
de que puedes crear las mejores condiciones para tu
vida y la pasión que experimentas al recordar que
tienes un Padre que sigue esperando compartir su
poder.

Y la paz, que te da la bienvenida al lugar donde


perteneces.

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Julio Bevione

Finalmente, podrás darte cuenta de que la única


parte de ti que te limita es la falsa identidad que
has inventado junto al ego, pero al cuestionarla
podrás recordar quién realmente eres.

— EGO = DIOS
TU NOMBRE

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52 semanas para Vivir en La Zona

52 semanas

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Julio Bevione

Para las próximas semanas, tienes este libro como


compañero de viaje. Es liviano para que no sea una
carga, pero consecuente en recordarte quién eres
para que no dejes pasar ninguna oportunidad sin
tenerlo presente. Y si te olvidas, volver a elegir.

No es necesario que sigas las secuencias semana a


semana: si lo sientes, puedes abrir el libro pidiendo
que se te muestre eso que debes trabajar en ese
momento. Y así será.

Lo importante es que recuerdes que este no es sólo


un libro de lectura. Es un espejo que te ayudará,
amablemente, a reflejar lo que está en ti listo para
sanar.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Intención
Hay una sola intención que te mueve: sentirte bien.
Esta es la máxima y única intención real que te co-
necta otra vez con La Zona.

Y quizá te sorprenda saber que siempre se ha cum-


plido, sólo que algunas veces no has podido darte
cuenta.

El bienestar es inevitable para el universo,


somos nosotros quienes lo evitamos. Es
decir, sentirte bien es una decisión que
forma parte de tu responsabilidad.
Esta semana elige sentirte bien, no importa qué, ni
importa quién.

Cuando lo haces, permites que un poder mayor que


el que has conocido fluya a través de ti, permitién-
dote vivir conectado con tu espiritualidad.

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Julio Bevione

Y este es el secreto: ¡sentirte bien!


Para lograrlo, sólo deberás preguntarte qué estás
haciendo para evitarlo. En esa lista encontrarás en-
ojos, críticas y dudas, así como una gran variedad
de miedos.

No debes trabajar con ellos. ¡Debes liberarte de


ellos!

Lo lograrás cuando elijas, más allá de todas tus bien


fundamentadas razones, sentirte bien.

Así, cuando comprendas que tu mayor intención se


ha cumplido, verás fluir fácilmente la abundancia
en tus relaciones, en tu trabajo, en tu cuerpo y has-
ta en la economía.

La decisión es simple y te ha sido dada la libertad


de elegir. La elección está en tus manos.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Responsabilidad
Todos tenemos sueños por realizar. Algunos están
pendientes desde hace mucho tiempo, mientras es-
peramos que algo o alguien nos ayude a realizarlos.

¿Y si supieras que eres ciento por ciento responsa-


ble de crearlos?

Eres creador desde el pensamiento.

Aquello que piensas, finalmente se convierte en


parte de tu realidad. Esto te hace responsable de lo
está frente a ti, de lo que te gusta y de lo que te
disgusta.

Debes saber que desde que un pensa-


miento se instala en tu mente, siempre
tenderá a manifestarse hasta convertirse
en realidad.

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Julio Bevione

Entonces, si crees que lo que estás viendo en tu


realidad es diferente de lo que piensas, seguramen-
te, deberás observar mejor lo que piensas para des-
cubrir que hay otros pensamientos a los que estás
dando tu atención, y que son éstos los que están
creando tu realidad.

El universo obra con precisión para cumplir esta ley:


lo que ves frente a ti es la manifestación de tus
pensamientos.

También debes reconocer que existen muchos otros


pensamientos que están actuando tan mecánica-
mente que ya casi no los puedes reconocer.

Y así, cada vez que piensas en tener algo, despiertas


otros pensamientos que te dicen que no puedes.
Cada vez que intentas querer o permitirte ser queri-
do, aparecen aquellos que te recuerdan que no lo
mereces. O si quieres realizar un cambio en tu vida,
vuelven los pensamientos que dicen que ya es tarde
o demasiado temprano, pero que este no es el mo-
mento.

Todos esos pensamientos que impiden


manifestar la vida que mereces, fueron
elegidos por ti mismo, sin saberlo, cuando

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52 semanas para Vivir en La Zona

decidiste darle certeza absoluta a tus


creencias.
En realidad, son mentiras que has creído verdades.

Entonces, si todos esos pensamientos fueron crea-


dos por ti, en ti reside el poder de desarmarlos.

El primer paso es ser consciente de que esto es así,


evitando buscar afuera a los culpables de tus des-
gracias.

¡Eres responsable de crear tu vida!

Esta semana, escribe aquellas cosas pendientes que


aún están a la espera de alguien o algo para mani-
festarse, y describe los miedos que se relacionan
con ellas.

Así podrás identificar qué es lo que te impide mani-


festar en tu realidad cotidiana aquello que hasta
ahora sólo habías imaginado, porque le habías
otorgado a alguien o a algo externo el poder de
lograrlo.

¡Despierta del sueño y no te detengas!

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Julio Bevione

El poder está en ti. No hay nada ni nadie que pueda


detenerte.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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¿Sabes cómo llegar?
De niño, muy a menudo escuché: “Preguntando se
llega Roma”.

¿Y si Roma simbolizara ese lugar al que toda la vida


quisiste llegar? Ser una persona más próspera,
desarrollarte en tu vocación, ser un mejor padre o
simplemente tener una vida en paz, lejos de los
vaivenes cotidianos.

¿Te has preguntado cómo llegar a Roma?

Muchas veces sabemos adónde queremos ir, pero


no sabemos dónde queda y, en consecuencia, tam-
poco hemos hecho un mapa para llegar.

Y el tesoro sigue allí, escondido, esperando ser


descubierto.

Hacer las preguntas correctas te dará las


respuestas seguras para abrir el camino

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Julio Bevione

directo hacia tus metas. Cada decisión que


tomes en el camino, te dejará más y más
cerca de tu propósito.
En general, asumimos las preguntas y evadimos las
respuestas. Así, vamos por la vida en piloto automá-
tico y, cuando llegamos, nos damos cuenta de que
no estamos donde pensábamos llegar.

Cuando te pongas una meta, pregúntate: ¿Sé


adónde quiero ir? Identificar lo que realmente quie-
res es poner un punto claro en el mapa de tu vida,
para diseñar el camino que comenzarás a caminar.

Cuando te preguntaste si era suficiente o si lo


merecías, ¿tu respuesta fue afirmativa?

¿Es tu meta un deseo verdadero o una forma encu-


bierta de complacer a alguien?

Cada decisión que tomes, ¿te acercará a lo que


deseas o será un consuelo provisorio?

¿Estás dispuesto a tomar responsabilidad de los


cambios que exigirá esta nueva experiencia en tu
vida?

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52 semanas para Vivir en La Zona

¿Estás decidiendo a favor de tu crecimiento y


evolución o sólo para esconder alguna inseguridad?

¿Estás realmente abierto a recibir lo que pides?

Preguntas como estas te liberan de las agendas


encubiertas por el miedo, haciendo que la experiencia
se convierta en una aventura fácil y entretenida.

Además, te permiten estar conectado al destino


final, sin tentarte a elegir un atajo que finalmente
te llevará a otro lugar.

Todo lo que pides te es dado. ¡Siempre!

Tienes acceso al Universo en su totalidad.

No obtener lo que quieres es como ganar


la lotería y no ir a buscar el premio
porque desconoces el camino.
Es momento de hacerte las preguntas correctas para
quitar el disfraz a esas decisiones que inconscien-
temente has tomado y que te alejan, cada vez más,
de tu máximo potencial.

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Julio Bevione

Estamos aquí para ser felices, para disfrutar de la


abundancia cada día y compartirla con quienes es-
tén a nuestro lado.

Esta semana observa aquello que esté pendiente y


hazte nuevas preguntas para escuchar respuestas
diferentes. A veces la simpleza de una pregunta
como: ¿es realmente esto lo que quiero?, alcanza
para revelar lo mejor para ti.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Tener razón
Aun cuando intentas vivir conectado con tu espíritu,
hay una decisión que hace que el ego tenga dominio
sobre tus pensamientos: quieres tener la razón.

Buscar que tu razón tenga valor frente a los otros, se


manifiesta cada vez que quieres salir triunfante de una
discusión, lograr acertar en un pronóstico o hacer notar
que tienes más capacidad que otros para saber lo que es
correcto.

Muchas veces, crees que tus consejos son los más acer-
tados y esperas que sean tomados de esa manera; o
defiendes un punto de vista que es “más espiritual”,
cayendo en la tentación de, en nombre del servicio, de
la amistad o del amor, aferrarte al ego para conseguir la
razón.

Detrás de la búsqueda de la razón, está la necesidad de


sentir que estás haciendo lo correcto.

¿Y qué es lo correcto sino lo que tu propio ego ha


determinado que lo es?

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Julio Bevione

Esta semana, cuando des una opinión, podrás notar que


detrás de ella se encuentra un juicio que has creído co-
rrecto en base a tus experiencias.

Así, estarás buscando hacer algo “bueno” para sentirte


útil, en función de confirmar que tus ideas son las me-
jores.

Y este es el laberinto que te distrae y te aleja de la paz.

Si quieres vivir en paz, debes renunciar a


que tus razones sean aceptadas. Sin duda,
en las relaciones humanas debes aspirar al
respeto de tus ideas, pero no necesaria-
mente a la aprobación.
El ego defenderá esas razones de muchas maneras y
todas sus defensas parecerán consistentes, pero aun así,
puedes decidir a favor de la paz, aceptando que cada ser
merece vivir su experiencia de la manera que elija.

Ésta siempre será perfecta para ese momento y esa


persona, más allá de lo que puedas entender.

Tu evolución es una decisión personal que nadie, aunque


lo quisiera, podría realmente afectar. Puedes inspirar a
otros con una actitud amorosa, pero eso no significa
convencer a nadie de que haga las cosas a tu manera.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Esta semana, cuando defiendas tus razones, escúchate.


Así, podrás apreciar que posiblemente ese consejo era
para ti y esas palabras, eran las que tú necesitabas
escuchar.

Y luego, volverás a La Zona.

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Julio Bevione

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Servicio
La generosidad es la llave de la plenitud. Cuando
sientas que por algún motivo te has desconectado
de la abundancia, pon en acción tu generosidad a
través del servicio.

La satisfacción del que da es inmediata, y esa


sensación te conectará otra vez con La Zona.

Cuando das generosamente, renunciando a


ser retribuido con otra cosa, un gesto o una
palabra, logras ir más allá de tus miedos que
te dicen que al dar vas a perder.
Un Curso de Milagros dice que “sólo tienes lo que
das y que pierdes lo que tratas de retener”. Esto
pone claramente de manifiesto que la satisfacción
de tener es una experiencia que no está relacionada
con la posesión de alguna cosa material, un cono-
cimiento o un poder, sino con el poder disfrutar lo
que tenemos cuando esa experiencia no encierre

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52 semanas para Vivir en La Zona

miedo. Eso se logra al compartir y, especialmente, al


dar con alegría.

La generosidad tiene su máxima expresión en el


servicio.

Esta semana pregúntate: ¿cómo puedo servir?

Para servir no debes hacer nada que no


sepas, ni mucho menos que no quieras
hacer.

Verás que una palabra amorosa puede ser suficien-


te. Una ayuda precisa a quien la necesite o un gesto
de atención para un desamparado puede cambiar
radicalmente la forma como te sientes. Verás que
por el sólo hecho de ser como eres, tienes todo para
lograrlo.

Para esto hay una sola condición: que sea hecho


con el corazón, con la renuncia a esperar algo a
cambio o a ser reconocido por ello.

Cuando un acto de servicio parece trabajo, detente


y cuestiona tu verdadera intención. Serás recom-
pensado, pero ese no es tu propósito. Si lo es,
encontrarás desilusión.

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Julio Bevione

Al brindar servicio, no estás haciendo


nada realmente importante por nadie. Lo
que a esa persona le puedes dar, cualquiera
lo puede hacer. Pero lo que vas a recibir,
sólo tú te lo puedes dar.
Ponlo en práctica durante esta semana. Quizá no
encuentres un servicio en particular que puedas
realizar, pero sí puedes tener una actitud de servicio
en tu manera de relacionarte. Buscando el máximo
interés de la otra persona, sabiendo que no hay
nada que perder, encontrarás la paz.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Sobrepeso emocional
El ego es como una persona con sobrepeso. Al prin-
cipio, cuando niño, se alimentaba de lo que era
indispensable. Luego, con el correr de los años,
perdió el control y no estuvo atenta a cuánto
comía. Hoy, el sobrepeso le recuerda que tiene más
de lo que realmente necesita para vivir.
Todos los aprendizajes que has ido acumulando han
formado las creencias acerca de quién crees ser, de
cómo son los demás y de cómo funciona el mundo.
Así, sin cuestionarlos, sigues comiendo lo mismo y
el sobrepeso emocional te pone en alerta.

Esta semana, identifica dónde está tu so-


brepeso emocional y decide hacer una dieta
que te libere de él.
¿Cuál es la situación que aún sigue pendiente?
¿Quién es la persona que aún duele en tu corazón?
¿Qué te molesta de ti y criticas?
El dolor te ayudará a identificarlo.

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Julio Bevione

A medida que vayas vaciando tu ego de


estas cargas, te pondrás en estado ideal
para volver a sentirte suficientemente li-
viano para que amar te resulte natural.
Esta semana estarás a dieta de aquellos pensamien-
tos relacionados con lo que te pesa. Los reconocerás
porque no se sentirán bien. Cuando las emociones
te hagan saber que sigues hablando, actuando o
simplemente pensando en aquello que te molesta,
ríndete y permítete dejarlo ir.

Volverá, pero tu firme decisión será continuar eli-


giendo a tu favor.

Y volverás a La Zona.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Cambio
¿Alguna vez has tratado de detener los cambios en
tu vida? De seguro te habrá parecido una misión
imposible.

La vida, es decir, tus circunstancias, experiencias o


vivencias, cambian permanentemente. Tampoco tú
puedes evitar cambiar y que la realidad refleje esos
cambios.

Es necesario que seas consciente de este constante


e inevitable movimiento para tomar partido de él.

Y aunque todo cambie, un sentido de es-


tabilidad puede vivir en ti cuando aceptes
la incertidumbre como parte del juego de
la vida.

En la vida moderna, la necesidad de poder controlar


todo lo que te pasa ha hecho que la incertidumbre
sea una amenaza para tu estabilidad.

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Julio Bevione

Y es allí donde debes encontrar la paz, en la capaci-


dad de seguir sorprendiéndote a cada instante de lo
ilimitada que es tu capacidad de crear.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Lo bueno y lo malo
En este camino de crecimiento espiritual, has tomado
muchas decisiones a tu favor, la mayoría determinadas
por tu convicción de que estabas eligiendo lo bueno y
evitando lo malo.

Esta semana, cuestiona aquello que has considerado


malo… y lo bueno también.

Este es un paso importante para recuperar la paz.

Cuando eliges ver esta diferencia, estás generando


en tu mente la posibilidad de que Dios sea capaz de
crear algo que puede no ser bueno para ti. Y esta
creencia es la base del caos.

Lo bueno y lo malo está determinado por


tu percepción, alimentada de todas las
vivencias que has tenido. Las relacionadas
con el miedo son malas, las otras son
buenas. Pero no es necesariamente así.

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Julio Bevione

Detrás de lo bueno y lo malo, existe una sola intención:


¡que seas feliz!

Esta semana, no permitas que esta intención divina


quede postergada por tu decisión de seguir dividiendo el
mundo entre el miedo y el amor.

Mantente atento a escucharte al definir el mundo y


descubrirás que todas tus sentencias están dedicadas a
determinar qué o quién es bueno o es malo, y a actuar
en función de esto.

Cuando ocurra, recuerda que no debe ser necesariamen-


te así. Puedes justificar lo bueno y lo malo, pero cuando
tu mente lo hace, se cierra a ver el propósito por el cual
esa persona llegó a tu vida o esa situación ocurrió.

Tenemos todo lo suficiente para ser la persona que so-


ñamos, sólo falta un paso para darnos cuenta: que lo
aceptemos.

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52 semanas para Vivir en La Zona

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Enojo
¿Con quién te has enojado hoy?

En esa respuesta encontrarás las causas por las que


has sacrificado la paz para buscar defender tus
razones.

El enojo se siente mal porque nos desconecta de La


Zona. Es necesario que haya en tu cuerpo un aviso
cuando te vas del camino para poder elegir volver, y
las emociones te hacen ese favor a través del dolor.

Cuando tratas de defender una razón, esa que has


justificado perfectamente con tus experiencias que
ya no son válidas, aparece el enojo para que puedas
reaccionar a esta manera adictiva de pensar y pue-
das entonces volver a elegir.

El enojo es nuestra mejor alarma.


En busca de sentirte seguro, querido o valorado,
emprendiste una cruzada que lidera el miedo, con la

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Julio Bevione

garantía de que nunca llegarías a encontrar lo que


realmente buscabas. Es verdad, hallaste satisfacción
momentánea, pero nunca fue suficiente.

Si todo lo que buscas es sentirte en paz, debes bus-


car en donde la paz radica: en ti. Y para eso, no es
necesario hacer un camino tan largo. Éste, comien-
za con la renuncia a tener razón.

Cuando tus razones son amorosas, no ne-


cesitas defenderlas. El enojo llega cuando
tratas de justificar aquellas razones que
defienden tus miedos, tus inseguridades o
tus mentiras.
El dolor, en sus formas de rabia, descontento o in-
satisfacción, te avisa que has decidido en tu contra.

Esta semana, observa tus emociones y ellas te avisa-


rán cuando por defender una de tus verdades, has
obrado en tu contra. Cuando te enojes contigo, con
algo o con alguien, de seguro recibirás la alerta. Las
emociones son inevitables.

Será el momento de renunciar a una vieja razón,


para recibir la fresca sensación que nos da la paz.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Esta semana, cuando te enojes, recibirás la alerta


que te invitará a volver a elegir. Y esto no significa
renunciar a tus deseos, evitar organizarte o no esta-
blecer metas.

Esta semana, abre un espacio en tu mente para


dejarte sorprender por el Universo.

Cuando te niegas a convivir con la incertidumbre,


estás construyendo una jaula que termina por ence-
rrarte en el aburrimiento, la ansiedad y la tristeza.

Despierta, entonces, a la posibilidad de


sorprenderte, de renunciar a querer saber-
lo todo y a controlar cada minuto de tu
vida... y la de los demás.

Si supieras que cuando dejas de controlar, es el uni-


verso quien se hace cargo de tus proyectos…

Si aceptaras que tus mejores razones son siempre


limitadas y la mayoría basadas en tus miedos…

Si entendieras que tu poder no es real, sino que es


compartido con una fuente superior… ¿Te permiti-

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Julio Bevione

rías aceptar la incertidumbre como un ingrediente


más de tu vida cotidiana?

Las certezas que te hacen sentir seguro están soste-


nidas por la relatividad del mundo. Esto significa
que nunca estuviste realmente seguro. Sólo jugabas
un juego tranquilizador.

Esta semana disfruta de un juego que te pondrá


otra vez en contacto con La Zona. Desde allí, la
seguridad será auténtica, ya que estará en manos de
quien jamás falla, porque todo lo puede.

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52 semanas para Vivir en La Zona

10
Hábitos
Aun cuando tu intención sea despertar a una vida espi-
ritual y trabajes en transformar tu mente y tu corazón,
los dos lugares donde se han cerrado las puertas, es
importante que revises algo mucho más preciso: en qué
estás ocupando tu tiempo.

Esta semana, observarás tus hábitos.

Es posible que no estés alerta a ellos, pero descubrirás


que hay actividades que se repiten, no sólo en la fre-
cuencia, sino en la forma en que las haces. Y éstas no
siempre apoyan tu intención de transformar tu vida.

Divide tu día en varios períodos y te será más fácil la


tarea de hacer un mapa del camino que te lleva diaria-
mente al mismo lugar. El hacerlo conscientemente será
el primer paso para volver a decidir. Algunos de tus
hábitos han sido elegidos inconscientemente y ni siquie-
ra los reconoces.

Los hábitos son necesarios para tu camino


espiritual. Éstos facilitan que mantengas

45
Julio Bevione

una disciplina sin que ésta llegue a inco-


modarte.

Esta semana, no deberás deshacerte de ellos, sino cam-


biar aquellos que no contribuyen con tu propósito de
vivir en paz.

E incluirás uno más: el hábito de hacer nada.

Es importante que, al menos una vez al día, consideres


tu tiempo para preguntarte qué realmente quieres hacer
realmente en ese momento. Así, no te transformarás en
una máquina que repite estrategias. Es posible que has-
ta en la búsqueda de la espiritualidad los hábitos nos
distraigan, atándonos a determinados ejercicios que
terminan por adormecer nuestra conciencia.

Este será tu hábito más importante del día. El momento


de crear, sentirte libre de hacer lo que necesites y disfru-
tar de tu originalidad. No es necesario que sea un tiem-
po prolongado, ya que un instante de creatividad puede
hacer una verdadera diferencia en el día, y en tu vida.

Esta semana revisa tus hábitos e incorpora uno más, el


que te permitirá entender que eres ilimitado y tienes el
universo al alcance de tu mano. Y que sólo debes abrirla.

46
52 semanas para Vivir en La Zona

11
Inspiración
Hay personas que llegan para mostrarte tu mejor parte y
son quienes te inspiran. Ellos, al igual que un espejo,
están reflejando lo que tú no puedes ver de ti mismo.

En realidad, aquello que admiras en los


demás es parte de ti. Pero fue necesario
que llegara alguien para mostrártelo.
Esta semana, descubre qué es lo que te inspira de las
personas que admiras y conocerás tus grandezas.
Pregúntate: ¿qué están haciendo ellos que yo no me
atrevo a hacer? ¿Qué piensan ellos que yo no estoy
pensando? ¿Cuál es su actitud?

Es posible que esas personas no tengan


las cualidades que tú ves en ellos, porque
éstas son tu proyección, por lo tanto, no
debes esperar que ellos actúen de la manera
que lo imaginas. Sólo debes comenzar a
hacerlo tú.

47
Julio Bevione

Y si te resulta difícil pensarte de esa manera, comienza a


actuarlo.

Esta semana, cuando te sientas confundido, pregúntate:


¿qué estaría pensando esa persona, en este momento,
que yo no estoy pensando? ¿Qué estaría haciendo?

Y, poco a poco, te descubrirás haciendo grandezas.

Finalmente, sabrás que cada vez que alguien te inspire,


será una oportunidad para ver una parte de ti que creías
haber olvidado.

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52 semanas para Vivir en La Zona

12
Creencias
Alguna vez tuviste un pensamiento que hoy ya es una
creencia. Y en ella nos enfocaremos esta semana.

Las creencias son modelos de pensamien-


tos que están en tu mente y te han sido
útiles para organizar esos pensamientos
que tienes acerca de algo, de alguien o de
ti mismo.

Así, cada vez que aparece algo relacionado a esa infor-


mación, la creencia despierta. Las creencias tienen un
impacto tan poderoso sobre tu realidad, que si fueras
consciente de ello, las revisarías con mayor atención.

Si crees que no es posible que algo ocurra, estará


ocurriendo, pero quizá no lo puedas ver. Si deseas
conquistar una meta y alguna creencia dice lo contrario,
por más esfuerzo que pongas en lograrlo, el efecto de la
creencia será superior al más fuerte de tus deseos.

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Julio Bevione

Esta semana, revisa lo que piensas acerca


de ti y podrás responder fácilmente a la
pregunta: ¿por qué me pasa esto?
Y cuando descubras lo que piensas acerca de las perso-
nas que te rodean, entenderás mejor lo que percibes de
ellas.

Las creencias le ponen un precio a las cosas o a las per-


sonas, que es el que finalmente pagarás. Lo que piensas
que te costará, ese será tu pago.

Esta semana, observa lo que piensas de ti, de los demás y


del mundo, y podrás volver a decidir. Es posible que
muchas de tus creencias las hayas aprendido a consecuencia
de vivir en una determinada cultura, por herencia familiar
o por una experiencia pasada.

Pero para cambiarlas, no necesitas cuestionar de dónde


llegaron, sino decidir qué quieres hacer con ellas.

Y cuando te preguntes si lo que buscas es posible,


recuerda que todos los fundamentos están sostenidos
por una creencia. Y esta puede cambiar esta semana.

50
52 semanas para Vivir en La Zona

13
Respira…
Mientras más te conectas con tu espíritu, más agra-
decido debes estar de tu cuerpo.

Es cierto, tu identidad real no está determinada so-


lamente por la experiencia física, pero tu cuerpo
tiene el propósito de asistirte en este proceso de
evolución.

Y esta asistencia que nuestro físico ofrece es evi-


dente a través de la respiración.

Al respirar te conectas con la misma ener-


gía con la cual fue creado el universo. Al
hacerlo te conectas con La Zona.
Respirando te unes al movimiento natural de la
abundancia que organiza todo lo que experimentas.

¿Dudarías en entregarte a la voluntad de la misma


energía que permite que haya noche y día, que

51
Julio Bevione

mueve las aguas del mar y que mantiene viva la


naturaleza?

Esa energía está disponible cada vez que inhalas y


exhalas. Sólo debes hacerla consciente. Esto es
realmente todo lo que necesitas hacer.

Al respirar, permites que tus pensamientos cambien,


elevas tu vibración y, en consecuencia, te sientes
pleno hasta alcanzar la paz.

Si estuvieras más consciente de tu respiración, te


moverías por el mundo como pez en el agua.

Esta semana, respira más largo y profundo…

Al respirar conscientemente, estás haciendo un es-


pacio entre tus viejos pensamientos para permitir
que una energía mayor sea parte de ellos. Esto no
es necesario que lo comprendas, sólo debes estar
pendiente de usarlo continuamente, cada vez que
pierdas la paz.

Esta semana, sé consciente de tu respiración por la


mañana al levantarte y por la noche al comenzar el
sueño. Observa tu respiración antes de tomar una

52
52 semanas para Vivir en La Zona

decisión y al conversar con alguien que te quite la


paz.

Respira, solamente respira conscientemente.

Al respirar conscientemente podrás aliviar un dolor,


generar prosperidad y hasta ser más amable con tus
palabras y acciones.

Al respirar, te conectas con la experiencia física del


amor.

Respirando profundamente vivirás más


fácil, simple y abundantemente.
Y sigue respirando conscientemente, que el mundo
entero seguirá el ritmo de tu respiración.

53
Julio Bevione

14
Aceptación
La mejor manera de liberarte de algo es aceptándo-
lo para luego dejarlo ir.

Cuando te permites aceptar, estás reconociendo que


las cosas no podrían haber sido de otra manera y
que el modo como ocurrieron fue el mejor, aun
cuando no puedas comprenderlo.

Aceptar es soltar el control que tomaste al


pensar que debería haber sido diferente.
Esto no es rendirse. El rendirse encierra cierta sen-
sación de pérdida que no ocurre en la aceptación.
Al aceptar estás comenzando a amar lo que te haya
pasado, más allá de lo que tus razones dicen.

Sí, es un verdadero desafío, pero la recom-


pensa vale la pena. Al hacerlo, recuperas
completamente la libertad de volver a elegir.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Esta semana vuelve a mirar aquellas situaciones que


consideraste malas o aquellas personas con las que
aún no puedes sentirte cómodo y practica la acep-
tación. Renuncia a pensar que podría haber sido de
otra manera.

Las razones, siempre atentas, te dirán que


es injusto. Pero al volver a sentir paz, sa-
brás que ese era el camino para regresar a
La Zona.

Y no lo postergues. El momento para hacerlo es


ahora. Quizá en el futuro haya promesas que no
puedas comprender, pero la comprensión no es lo
que buscas, porque no te garantiza la paz. Esta se-
mana, tu decisión es aceptar.

Una manera de encontrar aquello que aún no has


aceptado es preguntarte: ¿con quién o con qué me
sigo peleando? Allí comenzará tu práctica de acep-
tación.

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Julio Bevione

15
Volver a empezar
Esta semana jugarás al juego del tiempo, pero no bajo
las leyes del ego sino bajo tu nueva ley: el presente.

El ego ha creado estrategias para llevarte


al pasado y proyectar sus consecuencias
en el futuro. Pero toda su parafernalia se
desarma en el momento en que usas el
tercer elemento del tiempo que él parece
esconder: el presente.

¿Qué consecuencias habría en el futuro si aquello que te


preocupa y ocurrió en el pasado es desvanecido en el
presente?

No es necesario que lo niegues, lo borres o lo escondas.


Nada de eso será necesario cuando te des cuenta de que
puedes volver a empezar.

El solo hecho de plantearte esta posibilidad, hace que


pierdas la ansiedad en el futuro, porque arrastras los
miedos del pasado.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Ya sea haciendo una dieta, con tu cambio de actitud o


con tu búsqueda de la paz, no importa donde te en-
cuentres, puedes volver a empezar.

Esta semana, haz una lista de todo lo que


tienes pendiente y no te preocupes por lo
que no se hizo o no se hizo de la manera
que hubieses querido, y decide volver a
empezar.
Toma acción inmediatamente y siente la frescura de este
nuevo comienzo. Si algo te perturba, vuelve a empezar
una vez más.

Finalmente, te harás consciente de que nunca hubo tal


cosa como pasado y futuro, sino que fueron lugares
virtuales donde pusiste el miedo para nunca enfrentarlo.
Y comprenderás que cada día, a cada instante, estás
volviendo a empezar.

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Julio Bevione

16
Balance
Encontrar el balance es tu propósito mientras habites en
un cuerpo, en este planeta.

La manera en que puedes aligerar el dolor de tu vida no


es escapando del drama, sino aceptando que además del
drama, hay un contrapeso que lo convierte en un juego.
Al compensar tus problemas con una visión espiritual,
estos pierden lo único que no necesitas de esa experien-
cia: el sufrimiento.

Esta semana, observa qué parte de tu vida está lleván-


dose tu atención y cuál tienes postergada. Ya sabes lo
que debes hacer a continuación.

Observa tu vida de pareja, laboral, tu hogar, tu cuerpo y


tus proyectos. Repasa uno a uno aquellos asuntos en
que pones tu atención desde que te despiertas hasta
que vas a dormir, y reordénalos, quitando atención a
aquellos que te han ocupado en demasía y dando lugar
a atender a los otros.

Y si no has incorporado una práctica que te conecte con


tu espiritualidad, abre tu agenda para que forme parte

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52 semanas para Vivir en La Zona

de ella. Hacer silencio, pasar un momento solo, hacer


una caminata conciente, o pasar un momento dedicado
a la oración, remediarán fácilmente cualquier intento de
perder la paz.

No hay nada de lo que debas prescindir, si


entiendes su propósito. No hay nadie que
debas evitar, si comprendes lo que vino a
decirte. El propósito final es amar incluso
aquello que ofrece resistencia.
El primer paso para lograrlo es quitarle toda la atención
que le estás dedicando. El secreto es encontrar el balan-
ce. La manera de hacerlo es volviendo a decidir cómo
observar tu realidad.

Finalmente, podrás trascender lo que consideraste


bueno y malo, viendo que siempre hubo detrás una
experiencia útil y a veces necesaria.

59
Julio Bevione

17
Suficiencia
Reconocer que has nacido en el hogar correcto, que
estás viviendo la realidad que necesitas vivir y que tienes
todo lo suficiente para seguir creando una vida aún más
amorosa, es otro de tus grandes desafíos. Y quizá uno
de los más grandes.

La creencia de que no eres suficiente está


escondida en cada cosa que haces y en
cada decisión que tomas.

Y para asegurarte que esto no cambie, mantienes viva


una cultura que te lo recuerda a cada instante: tienes
que ser algo mejor, tener algo más, ir, llegar, alcanzar,
superar, etc.

La manera de trascender este pensamiento que ha liderado


gran parte de tu vida no es que otro diga lo contrario, que
sí somos suficientes. Esta sería la ecuación perfecta, pero
aún no la crees, por lo cual sería un ejercicio mental y
nada más.

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52 semanas para Vivir en La Zona

El paso para salir de esta parálisis de insuficiencia es


comenzar a aceptar lo que te pasa y crees que no está
bien, aceptar a la gente a tu alrededor a quienes has
enjuiciado de insuficiente, y renunciar a pensar que las
cosas deberían haber ocurrido de otra manera.

Esta semana, deja de criticarte por lo que crees que te


falta. Si no, seguirás defendiendo una mentira que te
mantiene atrapado en el malestar.

Eres suficiente por ser quien eres. No por


lo que has creído de ti, lo que has apren-
dido o lo que te dijeron.
Esta semana, piensa que cada cosa que te pasa está
bien, porque así es como lo elegiste. Y recién podrás
ejercer la libertad de volver a elegir.

Y ten presente que este no es un ejercicio más de tu


mente. La aceptación vendrá cuando, justamente, dejes
de buscar excusas, justificaciones y razones.

Eres lo mejor que puedes ser hasta hoy.

Y si algo no te gusta, puedes volver a elegir.

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Julio Bevione

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Intuición
Cuando necesitas una respuesta, es tu mente racional la
que está a cargo de dártela. Su contestación te hará
sentir seguro, que estás haciendo lo correcto. Pero esta
es una verdad aprendida que no necesariamente te co-
necta con una posibilidad mejor.

Esta semana, anímate a desafiar tu lógica y hacer algo


sin sentido.

La vida es un juego, pero te has olvidado


de disfrutarlo, porque te mantienes atento
a ganar y evitar perder.
Esto viene de la parte de tu mente que cree saberlo todo
y te anticipa lo que es bueno y lo que es malo.

Hasta tanto no te atrevas a desafiar tu lógica, no podrás


experimentar la abundancia, la libertad y tu poder. Todo
lo que diga tu mente, te llevará a buscar más de lo
mismo.

62
52 semanas para Vivir en La Zona

Sí, es necesario que escuches lo que tu ego te dice, pero


no es necesario que lo tomes como verdad única. El ego
tratará de advertirte lo que es mejor para ti, pero ese
juicio se basará en tus miedos. Entonces, no evoluciona-
rás, ya que vivirás evitando perder o sufrir.

Hay una parte de ti que tiene acceso a una mejor res-


puesta y esta es de fácil acceso.

Esta semana, antes de tomar una decisión, pregúntate


cómo te sientes en ese momento. Y si sientes bienestar,
sabrás que hay una inteligencia superior que está en ti,
pero que estaba dormida, aplastada por tanta informa-
ción.

Fíjate cómo te sientes en el primer espontáneo encuen-


tro con una persona. ¿Qué te dice tu cuerpo?

No es necesario que lo comprendas, sólo permítete es-


cuchar tus sensaciones.

Esta semana, anímate a desafiar tu lógica


con una respuesta que se sienta bien,
aunque no sea la más cómoda.
Lleva tu razonamiento de la mente, a la sensación física
y decide a favor de lo que se sienta bien y podrás volver
a escribir en una hoja en blanco las historias de tu vida
que, aun con diferentes actores, parecen repetirse.

63
Julio Bevione

19
Desapego
Vives apegado a aquello que crees imprescindible o cuya
ausencia significaría una amenaza a tu bienestar.

Así, compulsiva pero inconscientemente, has ido atán-


dote a bienes materiales, a relaciones, a carreras y a
logros, perdiendo lo que quieres conservar: la paz.

Esta semana, revisa lo que temes perder y


sabrás dónde estás condicionando tu
bienestar.
Ocurre que puedes estar atado a los pensamientos de
placer o seguridad que te unieron a alguna experiencia
o a una persona, y temes perder esa sensación. Por eso
quieres más de lo mismo.

De alguna manera, estás intentando pro-


longar el pasado en el futuro. Pero es
sencillamente imposible, y el apego sólo
conduce a la frustración.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Esta semana, atrévete a renunciar a aquello que te ata a


la seguridad, para realmente alcanzarla, deja ir aquello
que te trae paz, para que la experimentes.

Para lograrlo, debes agregar a este juego el eslabón per-


dido: el ahora.

Darte cuenta que aquello que buscas lo puedes tener en


este momento y que depende de ti desarmará tus estra-
tegias.

Suelta lo que tengas atado, poco a poco, pero comienza


esta semana.

No busques razones ni esperes justificarte, porque es


posible que sean las mismas razones las que te mantie-
nen atado. El desapego es la única decisión que pondría
en jaque a tu ego. Y lo estás haciendo, por eso, no espe-
res nada menos del ego.

Y al soltarte de aquello a lo que te mantenías apegado,


descubrirás que nunca realmente lo necesitaste, excepto
para darle validez a tus miedos.

Pero lo sabrás después de dejarlo ir. Ese será tu gran


premio.

65
Julio Bevione

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Vulnerabilidad
Es posible que relaciones la vulnerabilidad con el peli-
gro, con una amenaza o la susceptibilidad. Y no es para
menos. Pero hay más.

Cuando la mente miedosa piensa en vulnerabilidad, no


puede menos que temer.

¿Pero qué ocurriría si reconocieras que el poder está en


ti? ¿En qué lugar cabría el miedo en este juego?

Esta semana, anímate a derribar las paredes que te han


estado protegiendo de que algo pase, porque el peligro
ya no está ahí.

Y la amenaza que temes que se cumpla, si bajas las ba-


rreras, entonces se desarmará cuando entiendas que el
miedo no está en lo que temías, sino en tu pensamiento.

Esta semana aspira a sentirte totalmente


indefenso. No es necesario que lo logres,
pero esa es tu meta.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Cada vez que te protejas de algo o alguien, permítete ir


más allá de lo que dicte tu adictivo razonamiento y res-
pira profundamente. Y vuelve a elegir.

Verás que estás renunciando al miedo que vive en ti,


reconociendo que la amenaza no está en lo que te ocu-
rre o en esa persona, sino en tu percepción.

Así, caminarás otra vez en La Zona, aceptando que el


bienestar es tu elección. Y junto con tus miedos, caerán
aquellos temibles espejos que te los mostraron.

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Julio Bevione

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Resentimientos
Es claro que no puedes ver las consecuencias de mantener
resentimientos; si no, ya los hubieses dejado ir.

Estos pensamientos te atan a una volun-


tad de venganza que termina por herirte.

Esta semana, revisa tu lista de todas aquellas personas o


situaciones que haces responsables de tu inestabilidad.
Comienza por los más obvios, pero es posible que des-
cubras que son muchos a quienes les haces cargo, cada
uno en diferente medida, de que no puedas vivir con
bienestar.

Si aún no estás dispuesto a dejar ir esos juicios, hazlo al


menos por esta semana y mira cómo se siente vivir sin
ellos.

De inmediato experimentarás seguridad; porque al dejar


de atacar, tus imaginarios enemigos perderán fuerza y
su supuesta amenaza que justifica tus resentimientos
comenzará a desaparecer.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Si quieres paz, no puedes abrigar resentimientos. Es


necesario que te des cuenta de esto, porque hasta hoy
has pensando que el mantener ese resentimiento te lle-
varía a encontrar la paz, porque te mantendría alejado
de lo que considerabas podía hacerte daño.

No te traiciones con resentimientos por


los demás, porque eres tú quien sufre los
resultados de ese ataque.

Esta semana podrás liberarte cada vez que liberes a


aquellos en quienes, detrás de tu condena, habías es-
condido tus miedos.

Y volverás a respirar la plenitud que gozan quienes viven


en La Zona.

69
Julio Bevione

22
Descansa
Esta semana, descansa en la certeza de saber quién eres.
No analices, no especules, no pienses en ser mejor; sólo
entrégate a gozar tu verdad.

¿No lo harías con la confianza de que no hay nada que


pueda atentar contra tu paz, porque ésta ya está en ti, y
depende sólo de ti?

¿A quién podrías pedírsela? ¿Quién podría amenazarte?

Cada vez que te sientas tentado a abandonar La Zona,


recuerda que estás descansando en la certeza de estar
unido a Dios y nada en tu contra puede ocurrir. De nada
te debes proteger, ni de nadie te debes esconder, porque
descansas en Dios.

A cada pensamiento de preocupación, a


cada instante de inquietud y ansiedad,
permítete recordar quién eres.

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52 semanas para Vivir en La Zona

Es lógico que te hayas cansado; has necesitado esforzar-


te durante mucho tiempo en tratar de obrar en contra
de las leyes del universo.

Tu creencia en la carencia ha hecho que te sacrifiques a


cambio de lograr tus metas.

Tu pérdida de identidad requirió que te esforzaras en


mostrarle al mundo que no eres malo.

Tu aceptación del pecado te hizo dolerte de tus errores,


sin poder superarlos.

Tu falta de fe te obligó a confiar en quienes te defrau-


darían, perdiendo tu entusiasmo.

Es lógico que te hayas cansado.

Esta semana, recuéstate en el hombro de


Dios y despierta de este tenebroso sueño
que ha hecho un mundo amenazante que
ha terminado por cansarte.
Es lógico que te hayas cansado. Pero esta semana po-
drás descansar en la certeza de saber quién eres real-
mente.

71
Julio Bevione

23
Bendiciones
Al bendecir estás optando por ver lo mejor de lo que
está enfrente de ti, sea esto una persona o una situa-
ción. Al hacerlo, enseñas una lección de amor, siendo tú
el primero en aprenderla.

Bendecir es renunciar al ataque, a la crítica


o al juicio, por más justo que este parezca.
La bendición sólo ocurre en el amor, sin que nada la
interrumpa. Es posible que tu ego haya fabricado su
propia versión de la bendición y quiera hacerte sentir
superior, más sano o menos necesitado que aquellos
que bendices. No caigas en su tentación.

Bendecir es aceptar que la grandeza que vive en ti, también


está presente en los demás. Y para lograrlo, no debes esfor-
zarte, sino animarte a ver más allá de los errores que la
persona estuviera cometiendo, para reconocer su santidad.

Con esto, abres tu mente a pensamientos amorosos que


de inmediato te brindarán paz.

72
52 semanas para Vivir en La Zona

Es importante que sepas que no es necesa-


rio que la persona a quien bendices con tu
pensamiento esté dispuesta a aceptar tu
amorosa actitud. Esta no es una condición
para que lo hagas, aunque sí puede servirte
de perfecta excusa para no hacerlo.

Esta semana, reparte bendiciones a cada paso. Así, po-


drás transformar tu vida e inspirar a otros para que lo
hagan.

Y quizá, seas testigo de un milagro.

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Julio Bevione

24
Alternativas
Aunque creas que tienes muchas opciones entre las que
elegir, sólo hay dos.

Cada decisión te lleva hacia el amor o hacia el miedo. Y


elegir es tu responsabilidad.

Esta semana, permanece alerta a descubrir a favor de


cuál estás decidiendo. Será evidente saberlo cuando ob-
serves cómo está tu vida. El amor te lleva a la paz; el
miedo te lleva al caos.

Cada vez que te encuentres con una persona, tendrás


sólo dos alternativas. Las mismas entre las que tendrás
que decidir ante cualquier evento.

Ten presente que la luz no puede convivir


con la oscuridad. O la una o la otra. Así es
que no intentes experimentar con fórmu-
las que combinen el miedo y el amor.
Y cuando sientas que has decidido en tu contra, no te
impacientes. Lo único que requiere la oscuridad para

74
52 semanas para Vivir en La Zona

desvanecerse es un rayito de luz. Un destello de bondad


obrará milagros.

Esto es todo lo que debes hacer esta semana. Pregun-


tarte ¿a favor de quién he decidido?

Y recuerda que siempre podrás volver a elegir.

75
Julio Bevione

25
Observa
Esta semana, observa a tu alrededor.

Sin importar lo que estés haciendo, mantente atento a


ser un observador de lo que pasa a tu alrededor. Incluso
trata de observar tus emociones y hasta tus pensamientos.

Imagina tus pensamientos como nubes


que pasan frente a ti, pero evita involu-
crarte con ellos. Lo lograrás al observarlos,
renunciando a calificarlos o analizarlos.
Obsérvalos con una actitud inocente.
Es imposible que logres poner tu mente en blanco, al
menos por ahora. Pero lo que sí podrás lograr cada vez
con más facilidad es desprenderte de tus pensamientos
para observarlos.

Esto hará que seas menos reactivo y puedas alivianar los


juicios que tu ego lanza en contra de lo que percibe
fuera de ti.

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52 semanas para Vivir en La Zona

A medida que lo practiques durante la semana, verás


que las emociones dolorosas van perdiendo intensidad
hasta que te descubras en la plenitud del silencio dentro
de ti. Para eso, no debiste cambiar nada afuera, sólo
volverte un observador de lo que está ocurriendo.

Y si sientes que no puedes volverte un observador de


aquellas cosas o personas que te distraen de la paz, eli-
ge un camino más simple, pero con iguales resultados.
Comienza por observar detalles insignificantes: un árbol,
recorre cada parte de él y descubre sus detalles; un lá-
piz; una fruta o simplemente este libro; esta página;
estas letras, una a una; sólo observando, dejando pasar
las conversaciones que tu mente parlanchina comienza
una y otra vez.

Esta semana, regresa a La Zona sin intelectualidad. No


necesitas preguntarte nada, ni saber nada; solamente
mantenerte consciente de ser un observador y volver a
elegir serlo cuando te distraigas.

77
Julio Bevione

26
Excusas
Ya no dudas en tu propósito de encontrar la paz, cada
día, en cada encuentro. Pero aún piensas que algo te lo
impide.

Esta semana, tomarás un nuevo compro-


miso: elegir la paz, sin importar qué, ni
quién.

Esta es una decisión basada en la confianza de que sí


puedes hacerlo, ya que depende de ti. Estoy seguro de
que aún hay circunstancias o personas con las que pier-
des la paz. Pero no son ellas las que te desequilibran,
sino lo que piensas de ellas.

Esta semana necesitarás fortaleza, pero no será para


tomar distancia de lo que te disgusta, sino para renun-
ciar a las razones que tu ego te da para mantenerte ale-
jado de esa situación o de esa persona.

Estas son excusas para no encontrar la paz.

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52 semanas para Vivir en La Zona

El guerrero va en busca de lo que persigue sin importar-


le lo que se cruce en su camino. Pero aún te diferencias
del guerrero, porque todavía no deseas que la paz sea tu
único propósito en la vida.

Esta semana, te convertirás en un guerre-


ro pacífico e irás en busca de la paz, sin
importar qué, ni quién. Y te aseguro que
la encontrarás.

Cada vez que no lo consigas, pregúntate: ¿por qué no


puedo lograrlo? Y en la respuesta encontrarás la excusa
con la que te permites demorar.

No dudo de que tus excusas serán sostenidas por impor-


tantes razones que te costará desafiar, pero recuerda
que el que establece la importancia eres tú y, esta se-
mana, lo más importante es vivir en paz.

79
Julio Bevione

27
Cuerpo físico
Cuando inicias algún camino que te acerca a la es-
piritualidad, sueles olvidar incluir a tu cuerpo físico.

Es verdad, al camino de la espiritualidad no lo has


elegido para lucir mejor físicamente, sino para des-
pertar tu ser interior que por algún tiempo estuvo
esperando ser atendido.

Pero a veces la espiritualidad suele ser una


buena excusa para justificar tu poca aten-
ción al cuerpo, al peso, al bienestar físico,
o a mantener una dieta saludable. Otras
veces, exageras yéndote al otro extremo y
confundes la espiritualidad sólo con la
posición de meditación o con la comida
vegetariana.

Ni una ni la otra.

80
52 semanas para Vivir en La Zona

Tu cuerpo es la casa donde más tiempo habitarás


mientras recuerdes quién realmente eres. Por eso, es
útil preguntarte cómo estás tratando tu hogar.

Lo cierto es que si tu organismo carga demasiadas


toxinas y está agobiado, no podrás experimentar la
paz. Entonces, el cuerpo sí es una herramienta para
tu experiencia espiritual.

Esta semana, pregúntate: ¿estoy cuidando


mi cuerpo con conciencia?

Esto incluye prestar atención a lo que comes, cómo


lo comes y cuándo lo comes.

También incluye la actividad física. Y no es preci-


samente la última clase de gimnasia ni alguna nue-
va disciplina. Se trata simplemente de poder cami-
nar y respirar por un rato cada día por el sólo placer
de hacerlo, sin ninguna otra intención.

Y todavía queda una pregunta por hacer:


¿qué piensas de tu cuerpo? Si escuchas lo
que dices de él y cómo lo describes,
quizás te sorprendas al escuchar que la

81
Julio Bevione

relación con tu cuerpo no es precisamente


de amor.
Sin dudas, el gran secreto del cambio es la discipli-
na. Por eso te invito a que con cada decisión que
tomes de cuidar el cuerpo, incluyas el compromiso
de crear un hábito que te permita continuar, día a
día, con tu intención de atenderlo.

Osho dice: “Existen dos leyes: una es la gravedad, la


otra es la gracia. La gravedad te empuja hacia aba-
jo; la gracia te empuja hacia arriba”.

Esta semana, ayuda a la fuerza de la gracia a obrar


en ti, permitiendo alivianar la fuerza de la gravedad,
haciendo que tu cuerpo sea testigo de tu espiritua-
lidad, creando una nueva relación con él y dándole
alas para permitirte vivir, en cuerpo físico, una
magnífica experiencia espiritual.

82
52 semanas para Vivir en La Zona

28
Abundancia
La abundancia es la condición natural que logramos
cuando estamos conectados con nuestra vida espiritual.

La abundancia, en sí, no es más que una experiencia


interna que, manifestada, produce una realidad mayor
a la que estamos acostumbrados, por lo que la relacio-
namos con crecer, aumentar o extendernos. Pero esta
no es más que una confirmación de que estamos en
contacto con nuestra espiritualidad. La vemos afuera,
pero antes ha ocurrido en nosotros.

Cada vez que eliges sentirte en paz al acep-


tar un conflicto, cada vez que renuncias al
miedo, siempre que aceptas un pensamiento
más amoroso que el que estabas pensando,
te abres a la experiencia de la abundancia.
Puedes reconocer la abundancia como la ausencia
de necesidades. No es importante lo que posees,
sino lo que no necesites. Esto lleva implícito un

83
Julio Bevione

pensamiento de satisfacción que sólo lo da el


encuentro con tu espiritualidad, el sentirte completo
con quien eres, más allá de lo que crees ser o tener.

Puede que el miedo que te desconecta de la abun-


dancia no esté relacionado con algo en particular,
pero es posible que tu atención esté puesta en du-
das, preocupación, manipulación, frustración o al-
guna buena ocurrencia del ego.

Este es el límite donde te desconectas de la abun-


dancia y comienza la carencia.

Por eso, cuando te preguntes por qué la


abundancia no es parte de tu realidad,
mejor cuestiónate en qué conflicto has
puesto tu atención y allí tendrás clara-
mente la respuesta.
Al igual que el dolor, la carencia es sólo un aviso
del universo para hacerte saber que te has ido de La
Zona, que has dado prioridad al miedo sobre el
amor, que todas tus decisiones están a cargo del
ego.

84
52 semanas para Vivir en La Zona

Entonces: ¡Bienvenida sea la carencia! Porque con


ella podrás regresar a la abundancia. Si te fueras del
camino y no hubiera señales que te avisen que vas
por el sendero equivocado, el viaje sería muy largo.

Claramente, no hay nada que tengas que hacer para


generar mayor abundancia. Por el contrario, debes
“dejar de hacer” lo que tu ego considera “necesario”
para permitir conectarte con quien realmente eres.

Sencillamente, deja de ocuparte de tus


miedos. Eso es todo.
Esta semana, revisa dónde estás poniendo tu ener-
gía, y encontrarás la suficiente fuerza para comen-
zar a crear una mejor realidad en tu vida.

Pregúntate: ¿dónde estoy usando mi miedo?

Allí estará la puerta que debes abrir para recuperar


el poder de crear una realidad sin límites.

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Julio Bevione

29
Gratitud
Todos tenemos la posibilidad de recordar esta divi-
na estrategia que nos devuelve al amor.

Cada vez que agradeces, permites cerrar


un círculo, completar una historia y dar
vuelta la página.

Por eso, esta semana piensa con gratitud en aque-


llas personas que llegaron a tu vida a recordarte que
mereces ser feliz. Sé generoso tanto con aquellas
que lo hicieron desde el amor, como con quienes
sólo pudiste percibir dolor.

Agradece aquellas experiencias que llegaron a des-


pertarte a una conciencia mayor, más compasiva y
generosa.

Y, sobre todo, agradécete a ti mismo por haberte


permitido aceptar a estas personas y haber elegido

86
52 semanas para Vivir en La Zona

aprender de estos momentos, aun cuando significa-


ron un desafío.

Agradecer es una acción que lleva impreso tu deseo


de vivir en plenitud.

Esta semana, ofrece un obsequio que será


finalmente para ti.
Al agradecer, te sentirás libre para poder volver a
elegir y disponerte a recibir el mayor regalo que
jamás antes hayas recibido.

Sustituye crítica por gratitud y estarás de regreso a


La Zona.

87
Julio Bevione

30
Fe
Cuando descubres la fe en una energía superior,
caen todas tus inseguridades.

Incluso si lograras tener todo lo que crees que te


garantizaría la seguridad en esta vida, si no tienes
fe, no puedes conquistar la seguridad que te da el
creer en algo más grande que tú.

Esta semana vive en La Zona practicando


la devoción. Entrega parte de tu tiempo a
conectarte sin condiciones a una expe-
riencia espiritual. La que elijas, la que se
sienta bien.
Este es un ejercicio para despertar tu fe que sólo
está adormecida por la necesidad de confiar en ti,
en algo o en alguien, pero no en Dios o el universo.

Evita los ritos si éstos te distraen. Pero entrégate


por unos minutos cada día a renunciar a tus fórmu-

88
52 semanas para Vivir en La Zona

las y confiar en que hay otra manera y no depende


de ti.

Puedes elegir la oración o simplemente el silencio.

Es posible que hayas escuchado de mu-


chos caminos para experimentar a Dios,
pero ninguno fue efectivo si no te abriste
a la fe.
Este no es un tema de tu mente o intelecto, es
asunto de tu corazón.

Observa en quién has depositado la fe y mira cómo


te sientes. Si fuera una persona, es posible que tu fe
se haya quebrado, porque nadie te puede ofrecer la
seguridad que te da el saber que perteneces a algo
superior a todo lo que has conocido.

Esta semana no analices, ten fe. Y al lograrlo, des-


cubrirás el camino directo para experimentar la pre-
sencia del universo en ti.

89
Julio Bevione

31
Juicios
Es posible que hayas llegado hasta este momento de tu
evolución con ideas claras y estrategias precisas para
favorecer actitudes amorosas, pero aún no te sientes en
paz, la abundancia sigue esquiva o hay cierta sensación
de insatisfacción.

Esta semana pregúntate: ¿a quién sigo


juzgando?

La respuesta a esta simple pregunta tiene las llaves del


perdón, la paz y el bienestar.

Los juicios se oponen a la paz. O los unos o la otra.

Cada vez que buscas tener razón, estás


renunciando a sentirte bien. Aun cuando
todas las razones jueguen a tu favor, el
bienestar será pasajero.
¿Cuál es el juicio que te distrae?

90
52 semanas para Vivir en La Zona

En esa respuesta encontrarás el camino hacia donde


quieres llegar.

Puede que consideres como un desafío y hasta una uto-


pía esto de renunciar a emitir juicios. Aun así, confía en
que puedes eliminar aquellos que inútilmente usas para
condenar o condenarte.

¿Has pensado amorosamente de alguien


esta semana?, ¿has sido amable al hablar
de ti? Este es el primer paso que te llevará
a la paz.

Esta semana, sé honesto contigo y vuelve a elegir un


mejor pensamiento cuando conscientemente te decidas
por la crítica, cuando defiendas tus intereses y cuando
trates de atacar.

Al enjuiciar, saboteas tus planes y te escapas de La Zona.

Si de verdad quieres vivir en plenitud, ya


sabes dónde está la llave.
No demores en hacerlo, está en juego tu paz.

91
Julio Bevione

32
Perseverancia
¿Te has preguntado por qué hay semanas en las que
sientes que hay mayor fluidez, que estás más consciente
o que permaneces más tiempo en paz? ¿O semanas en
las que estás más enfocado en lo que quieres, sin dis-
traerte con lo que te molesta?

La respuesta es simple y está en la perseverancia.

La perseverancia es lo que nos permite


seguir en el camino que nos lleva hacia
donde hemos puesto un punto de guía,
sabiendo que puede haber nubes y tor-
mentas, pero que son sólo parte del viaje,
no su final.
Vale decir que el ego también ha creado su propia
versión de la perseverancia. Y que es muy fácil distin-
guirla.

La perseverancia del ego se manifiesta caprichosa, impa-


ciente y desmesurada, resultando pesada y frustrante.

92
52 semanas para Vivir en La Zona

Claro que esta es la versión preparada por la parte de ti


que busca una buena razón para fracasar y justificarse
poniendo la culpa afuera.

Por otro lado, cuando estamos conectados con La Zona,


la perseverancia está llena de confianza, es constante, va
más allá de las razones y sobre todo, ¡se siente bien!...
eres feliz con lo que te está pasando aunque no lo en-
tiendas, sabiendo que es parte del camino y no su final.
De esta manera, ser perseverante se convierte en algo
natural y no significa ningún esfuerzo.

Cuando creas tu realidad, tus intenciones son aparente-


mente más grandes que lo que tienes o haces en ese
momento, por lo cual se convierten en un desafío.

Si bien esta es una verdad relativa, porque está funda-


mentada sólo en tu perspectiva, te ayuda a entender por
qué surgen situaciones que parecen estar en contra de
lo que quieres: debes acomodarte a esta nueva realidad,
estás viviendo el contraste entre lo que dejas y lo que
llega. Esto ocurrirá hasta que toda tu energía esté cen-
trada en lo que realmente quieres.

En otras palabras: cuando construyes, levantas polvo. Y


esas situaciones aparentemente adversas son el polvo de
viejas paredes que te protegían; vetustos adornos que
decoraron tu antigua casa y que, inevitablemente, caen
o se mueven cuando decides volver a construir.

93
Julio Bevione

Y es posible que haya incomodidad emocional o física.

La tentación es enojarse con el polvo y olvidarse de la


creación.

Claro que es inevitable que puedas crear lo que quieras...


siempre que lo puedas pensar y vibrar positivamente con
ello. Pero también lo puedes demorar tanto tiempo como
quieras, cada vez que luches con el polvo y desvíes tu
atención del propósito que te puso en marcha.

Esta semana, marca un punto de guía, que no será un


final, y mantente enfocado en él, sin demorarte en lo
que te distraiga.

La perseverancia requiere tu disciplina para mantenerse


viva. Y tú tienes todo para lograrlo, sólo necesitas ali-
vianar excusas y ponerte en marcha.

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52 semanas para Vivir en La Zona

33
Ahora
Obsérvate.

Estás pendiente de la hora de llegada y no disfrutas del


viaje; comienzas a leer un libro y quieres saber cómo
termina; intentas controlar lo que podría pasarte el
próximo mes, el próximo año… ¡y en tu vida!

El tiempo es uno de los recursos favoritos


del ego para distraerte del único momento
donde todo está bien y encuentras la paz:
éste, ahora.
Cada vez que buscas una explicación, estás regresando
al pasado. También lo haces cuando te justificas y juz-
gas a alguien o a ti mismo. Y te vas ilusoriamente al
futuro cuando quieres garantizar tu seguridad haciendo
planes.

El primer paso para estar conectados con el ahora es


aceptar que no sólo es posible, sino que es necesario, ya
que la mayoría de aquellos que llamas problemas exis-
ten cuando viajas hacia atrás o hacia adelante en el

95
Julio Bevione

tiempo, perdiendo el contacto con el mejor momento, el


que está ocurriendo.

Cuando digo que lo pienses como algo posible, es jus-


tamente eso lo que estoy diciendo: que realmente es
posible. Muchas veces, creemos que elegir vivir en el
presente requiere una disciplina de meditación o de al-
guna técnica especial. Sin duda, esto te ayudará a lo-
grarlo, pero no depende de nada más que de tu decisión
de soltar tu conexión con el pasado o con el futuro.

Esta semana, lo único que debes hacer es estar atento a


no dejarte llevar por los juicios, los planes, las estrate-
gias, el control o cualquier forma de miedo.

¿Cómo podrás reconocer que te fuiste del


presente? Perderás la paz.
¿Cómo regresas? Liberándote del deseo de control, de
tener razón o de planear cada minuto de mañana, la
semana que viene o el próximo año. Ni qué decir de los
planes para dentro de veinte años, que muchas veces ya
están escribiéndose en tu mente en el justificado nom-
bre de la responsabilidad.

Y no digo que no desees el futuro o que dejes de pensar


en él. Lo que te pido es que tomes conciencia de que
algo mejor va a ocurrir en el futuro si pones la atención
en el presente y haces lo que quieres hacer… ¡ahora!

96
52 semanas para Vivir en La Zona

La recompensa de esta acción será gratificante: bienes-


tar físico y emocional, y libertad en la mente para crear
lo que realmente quieres, no lo que te dicten tus mie-
dos.

En el presente no caben los miedos, no


pueden sobrevivir. Estos necesitan del pa-
sado y del futuro.
Esta semana, siéntete seguro en balance y plenitud.

¡Cambia las reglas del juego! Elige volver al presente, a


este momento, a esta página y a esta precisa palabra.

No importa cuán lejos de La Zona te hayas ido, siempre


puedes regresar adonde perteneces.

97
Julio Bevione

34
Relaciones
Si buscas maestros que te iluminen y te abran paso
hacia una vida espiritual, con mirar a tu alrededor po-
drás encontrarlos. Tus relaciones son los verdaderos
maestros que llegaron para mostrarte el camino para
aprender, crecer y trascender tus aparentes limitaciones.

Esta es la verdadera razón por la que han llegado a tu


vida. El entenderlo claramente desde el principio, te
ahorrará tiempo y dolor, abriéndote a vivir esta expe-
riencia en plenitud.

Ante todo, estar en pareja es un medio maravilloso para


tu transformación personal.

Estar en pareja ayuda a tu crecimiento


porque te descubre aquellas partes oscuras
que a solas no podrías ver. Te transforma.
Es muy valioso ese momento cuando encuentras a
alguien con quien compartir tu día a día. Desde ese
momento, comienzas a crecer, te vuelves más consciente
y descubres una nueva manera de experimentar la plenitud.

98
52 semanas para Vivir en La Zona

Pero para que una relación se vuelva una experiencia


verdaderamente amorosa, es necesario verla desde otro
punto de vista: entender que estás en ella para ampliar
tu conciencia, para descubrirte y conocerte mejor.

Y aceptar una nueva verdad: tu pareja, en verdad, es tu


espejo. Nunca podrías haber visto lo que escondes de ti
si esa persona no hubiese llegado.

Confieso que resulta desafiante la idea de que nuestras


parejas son la proyección de quienes somos, haciendo
que esas emociones que se despiertan en nosotros, res-
pondan al reflejo que nos devuelve quien está enfrente.

Entiendo que, a veces, este puede resultar un punto de


vista difícil de entender y lento de madurar, pero no
tiene que ser necesariamente así. El primer paso es in-
tentar cambiar el enfoque, como dice Un Curso de Mila-
gros: “Elegir otra vez la manera en la cual lo queremos
percibir”.

Esta verdad que proyectas en los demás cada parte que


no puedes ver en ti, parece esconder el verdadero secre-
to de tu transformación.

Aquí se abren dos caminos: intentas acabar con el pro-


blema destruyendo a la otra persona a través de la cul-
pa, los celos y los cargos, o aceptas ese conflicto como
la oportunidad de, por fin, aprender una lección que te

99
Julio Bevione

abrirá las puertas a una vida más sana en todos los


niveles.

Si sigues enfocando hacia la otra persona, solamente


estarás alargando el camino y haciéndolo más doloroso.

Esta semana, no trates de cambiar tu


espejo y regresa la mirada a ti.

Utiliza esa energía para observarte, descubrirte y, de una


vez por todas, darte cuenta de que el espejo sólo mos-
trará el cambio que tú decidas hacer. Cuando asumas
esta, responsabilidad, los conflictos se transformarán,
milagrosamente en una oportunidad de crecimiento
interior y conexión espiritual.

Llevas en tu mochila muchos dolores que quedaron es-


condidos y que recién cuando alguien llega a tu vida te
permites sacar a la luz. Y es que en la soledad no se
curan las heridas emocionales.

Esta semana, agradece a cada persona que ha pasado


por tu vida iluminándote y, especialmente, a quien esté
hoy frente a ti, recordándote el maravilloso ser que eres
o lo que aún debes cambiar para darte cuenta.

100
52 semanas para Vivir en La Zona

35
Límites
Tus límites determinan tu vida. Tus capacidades, tus
preferencias, tus relaciones, tu trabajo, tu casa y tu eco-
nomía están determinados por límites que has aceptado
como propios y que estructuran tu experiencia de vida.

Pero si reconocieras que esos límites fueron establecidos


por ti y son nada más que pensamientos, ¿estarías dis-
puesto a cambiarlos?

Los límites marcan hasta dónde te sientes


cómodo con una situación. Al traspasar
ese límite, piensas que entras en un terre-
no de riesgo que podría atentar contra tu
bienestar. Pero no es necesariamente así.
Esta semana, cuestiona tus límites, para animarte a des-
pertar tu máximo potencial.

Reconocer que ninguno de ellos ha sido verdadero y


sólo has estado ejercitando una mentira sobre ti mismo,
es el primer paso para desafiar aquellas situaciones por

101
Julio Bevione

las que has hecho cargo al destino, a tu herencia fami-


liar o a tu cultura.

Eres ciento por ciento responsable de crear


tu vida. Si no lo puedes ver de esa manera,
es que todavía estás esperando que alguien
haga algo por ti. Allí tienes tu primer límite.

Permítete cuestionarlo.

Esta semana, cada vez que te encuentres con un “no


puedo”, “no es para mí”, “es demasiado”, “no todavía”,
o cualquier pensamiento que te impida vivir la vida en
plenitud, cuestiónalo y atrévete a cruzar la barrera.

Al contrario de lo que piensas, no habrá riesgos, excepto


el de tu ego que comenzará a desarmarse porque perde-
rá una batalla.

Al hacerlo, experimentarás sentimientos de poder que te


recordarán quién eres, animándote a ir a la conquista de
todos tus sueños, aquellos que por un buen tiempo
quedaron escondidos detrás del fino muro que creías era
un límite.

No hay nada ni nadie que pueda crear límites, excepto tú.

¿Estás listo para el gran salto?

102
52 semanas para Vivir en La Zona

36
Perdón
Si realmente entendieras el poder del perdón, de seguro no
dudarías un instante más en perdonar todo y a todos.

¡Si pudieras realmente comprender que la


salud, tus relaciones, la economía y hasta
aquello que llamas destino podría transfor-
marse en el mismo momento en que dejaras
ir a esa persona o aquella situación que
tienes pendiente y aún está presente en tu
mente!
En Vivir en La Zona, definimos el perdonar como: “Tras-
cender el juicio que originó una condena, reconociendo
que su fuente es una ilusión”.

Vuélvelo a leer.

Piénsalo.

103
Julio Bevione

Perdonar, entonces, no es disculpar, ni entender, ni jus-


tificar. Perdonar es ver más allá tus juicios, es la máxima
herramienta para volver a tomar el camino hacia la paz.

Cuando emitiste un juicio hacia otra persona, o hacia


alguna situación, pusiste tus propios pensamientos fren-
te a ti, como un espejo, para poder reconocerlos.

Así, estratégicamente, los sacaste de ti para no tomar


responsabilidad por ellos.

Tu propio dolor, tus carencias y tus errores estuvieron


frente a ti y por eso es que te molestaron tanto.

Es decir, nunca te has enojado por la razón que creíste.


Nunca has visto realmente lo que tenías enfrente, sino
tus propias culpas.

Pero no ha pasado nada, sólo te has demorado y este es


el momento de iniciar tu viaje de regreso.

Aquello que pensaste fuera de La Zona, lejos del amor,


debió ser reconocido. Por eso llegaron a tu vida las per-
sonas y las situaciones que te ayudaron a despertar de
esa ilusión.

Y como no pudiste verlo con claridad, porque pusiste la


culpa fuera de ti, las personas se multiplicaron, el dolor
se hizo más evidente y fuiste perdiendo fuerzas.

104
52 semanas para Vivir en La Zona

¡Pero hoy es tu momento de despertar!

Esta semana, repasa la lista de personas o situaciones en


las que aún tienes pendiente usar el amor. Y vuelve a
elegir.

Al perdonar, finalmente agradeces a esas


personas o esas situaciones que llegaron a
tu vida para recordarte tus propias menti-
ras, tus miedosos aprendizajes y tus con-
denas.
Perdonar no requiere que hagas nada más que desarmar
la película que has montado con un libreto de culpas y
enojos.

Perdonar es abrir las puertas del paraíso.

Y ya sabes dónde está escondida la llave…

105
Julio Bevione

37
Paz
El mundo parece estar cada día más convulsionado,
agitado y temeroso. Puedes escuchar repetidamente que
ya no es lo que era, un lugar seguro para vivir.

Y por casa ¿cómo andamos?

Sin duda, nosotros somos parte del mundo. ¡Somos el


mundo!

Aquello que vemos en las noticias, no es


más que el reflejo de ese mundo que
hemos construido.
Ya es tiempo de asumir la responsabilidad y tomar acción.

¿Qué puedes hacer para contribuir a la paz del mundo?


Lo mismo que puedes hacer por ti.

Esta semana, pregúntate cuántas veces has sido compa-


sivo y tolerante. Observa cómo ha sido tu actitud al de-
fender tus razones, cuántas veces pudiste expresar grati-

106
52 semanas para Vivir en La Zona

tud y las dejaste pasar, incluso con aquellos que tuvie-


ron alguna actitud que te disgustó.

Detente y observa cuándo has usado el amor y cuándo


el miedo en los últimos días.

La guerra no sólo está en Irak. Las tragedias no sólo


ocurren en Indonesia. El hambre no es sólo un mal del
África.

Cuando te preguntes cómo puedes colabo-


rar en construir un mundo mejor, ya sabes
por dónde comenzar a tomar acción.
Una sola actitud de tu parte puede generar el cambio.

Menospreciar tu tarea individual, no es más que una


excusa para seguir siendo observador de un mundo que
te parece ajeno e irremediable.

La paz del mundo comienza por ti. ¿Estás listo para


asumir la responsabilidad y tomar acción?

Esta semana, permítete respirar una vez más antes de


buscar un culpable.

Acepta que tus razones no son las únicas, ni siempre las


mejores.

107
Julio Bevione

Perdona cada vez que estés tentado a atacar.

Practica la compasión incluso cuando no puedas enten-


der razones.

Haz un momento de silencio por cada hora que hables.

Expresa gratitud a aquellos que están en tu vida, sin


importar el papel que cumplen.

Cambia una actitud reactiva por otra amorosa.

Y por nada, negocies la paz.

Llegaste al mundo en paz y ese es tu derecho natural.


Esta semana, no dejes pasar una sola posibilidad de re-
cordarlo.

Cuando descubras la paz en ti, podrás ver


un mundo dispuesto a mostrarte que este
es un lugar que merece ser vivido en ple-
nitud y que es posible lograrlo.

Así, podrás abrir las puertas de un paraíso que imagina-


bas lejano para darte cuenta de que puedes vivir en él,
aquí y ahora.

108
52 semanas para Vivir en La Zona

38
Decisiones
Hijos de padres divorciados, padres de hijos en crisis,
esposas conviviendo con la violencia doméstica, esposos
sufriendo abusos y adicciones e hijos viviendo en medio
de la carencia económica o emocional. No importa dón-
de estés parado ni de dónde vengas. Sólo una cosa im-
porta: adónde vas.

Cada vez que miras adónde quieres ir,


cómo te quieres sentir o lo que quieres
tener, sientes el peso de tu historia
haciendo lento el caminar o deteniéndote
sin dejarte dar un paso más.

Esta semana, libérate del pasado y comienza


a caminar.
Cuando eliges cómo quieres vivir, lo haces inconscien-
temente desde tus temores, tus debilidades y ansieda-
des, volviendo a elegir lo mismo, aunque quizá con una
cara diferente.

109
Julio Bevione

Parejas diferentes en relaciones parecidas, nuevos traba-


jos con experiencias similares y flamantes proyectos con
resultados conocidos.

Ha llegado el momento de romper esta rutina y volver a


elegir. A elegir de verdad, consciente de que puedes
cambiar tu realidad si optas por una alternativa real, la
que jamás hayas considerado con claridad y conciencia.

Para el ego esto significa un gran desafío, por eso res-


ponderá con dudas, incertidumbre y hasta con dolores
físicos y emocionales.

Pero que ningún engaño te detenga.

Atrévete a cuestionar tu manera de mirar


el mundo: lo que piensas de tu trabajo, de
tu pareja, de tus padres, de tus amigos... y
lo que piensas de ti.
Ya es momento de sacudir tu vida con nuevas decisiones.

Eres responsable de crear tu realidad y debes actuar en


consecuencia.

No hay nadie que pueda hacer este trabajo por ti, por
más amoroso que sea tu entorno. Esta es tu misión y tu
vida es tu gran obra.

110
52 semanas para Vivir en La Zona

Eres Miguel Ángel y también eres el David. Eres el escul-


tor creando su propia obra.

Una nueva vida comenzará en el mismo


momento en que te pongas en marcha
con una decisión que esté amorosamente
a tu favor.
Esta no debe ser una gran decisión. Sólo toma la que es
posible hoy. No trates de hacer más de lo que sientes
que puedes hacer, porque encontrarás un argumento
diseñado a la medida del fracaso.

Esta semana, toma una decisión que vienes postergan-


do. Da el primer paso.

No es necesario cambiar toda tu vida, ella


cambiará naturalmente cuando tus deci-
siones apoyen tu intención de vivir en
paz.
Y regresarás a La Zona, confirmando que vivir debe ser
fácil, simple y divertido.

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Julio Bevione

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Sufrimiento
Cuando sufres y experimentas dolor, no debes evitarlo,
sino sentirlo y usarlo a tu favor.

El dolor está allí para hacerte saber que el


ego ha estado a cargo de tus decisiones.

Cuando te apartas del camino, el dolor aparece para


hacerte un llamado de atención y obligarte a parar por
un momento, para volver a elegir.

En este proceso, las emociones cumplen su papel más


importante: permitir que sientas el dolor para que, ine-
vitablemente, este tenga tu atención y te haga detener
para observarte. Cuando hay dolor, no puedes seguir,
sea este físico o emocional.

Entonces, cuando aparece el dolor, puedes reconocer


dos opciones:

La primera, calmarlo de alguna manera hasta disimularlo.

112
52 semanas para Vivir en La Zona

La segunda, agradecerlo, escuchar su mensaje y retomar


el camino.

La primera posibilidad hará que el dolor desaparezca


momentáneamente, pero seguro volverá porque su
mensaje no fue atendido.

La segunda, es una invitación a quitar la atención de la


fuente de dolor y enfocarla en retomar el camino. Esto
significa volver a conectarte con la espiritualidad o con
el amor.

¿Cómo lograrlo?

Deteniendo la autocrítica y aceptando lo


que ocurre, sabiendo que puedes volver a
elegir. Aceptando que otra persona haya
hecho algo de una manera diferente a la
que consideras correcta y entendiendo que
tus razones no siempre son las mejores.

Y respirando…

Esta semana, no tomes al dolor como algo peligroso o


negativo, hazte amigo de él. Sólo así podrás entender su
propósito y volver a vivir en paz.

113
Julio Bevione

40
Culpa
Existe un pensamiento que cuando aparece se sien-
te en forma de culpa y lo que sostiene es que tú no
eres bueno, que no lo has sido y deberás esforzarte
para serlo.

¡Qué gran mentira!

Usas la culpa para proteger ese pensamiento que


siempre termina en condena.

Y es que le has dado a la culpa poderes


especiales. Crees que la culpa sana heridas,
por eso es que la usas con tanta frecuencia.
La estrategia del ego es usarla como un paño que
aliviará tus penas, poniéndote en su lugar favorito:
la debilidad.

Pero nada es más deshonesto que la culpa, porque


la tendencia es que sigas repitiendo el mismo error

114
52 semanas para Vivir en La Zona

por el que te has condenado. Para ponerlo claro: la


culpa sirve solamente para que demores en ser feliz,
y nada más.

Esta semana, identifica donde le has hecho lugar a


la culpa y deshazte de ella, y sólo de ella. Verás que
lo que pasó, o lo que pensaste, será diferente cuan-
do le quites este pesado ingrediente.

Si crees que algo no estuvo bien para ti, decide no


volver a repetirlo y cierra el capítulo.

Ésta decisión te devolverá el poder de volver a elegir.

115
Julio Bevione

41
Celos
Los celos son la otra cara de la culpa.

Los celos ponen fuera de ti lo que descubrió


la culpa.
La semana pasada advertiste que la culpa encubre
tus pensamientos de condena por no ser bueno o
suficientemente honesto. Los celos, por su parte,
buscan hacer realidad este razonamiento al decirte
que algo o alguien podrá lograrlo.

Como esto es claramente imposible, esa


estrategia termina en insatisfacción, por
eso es que siempre terminas sintiéndote
mal: desilusión, seguida por rabia.
Esta semana, decide darte lo que estás pidiendo
para realmente alcanzarlo.

116
52 semanas para Vivir en La Zona

Está atento a qué es lo que te despierta los


sentimientos de celos. De qué manera te sientes
incompleto y buscas que algo o alguien lo haga.

Luego comienza a hacer eso que te mostraba tu espejo


y podrás renunciar a seguir buscándolo afuera.

Esta semana, cada vez que sientas celos, recuerda


que es otra oportunidad para describir una de tus
muy bien guardadas mentiras: que alguien o algo
debía llegar para que te sientieras completo.

Y seguirás despertando de la ilusión para vivir en La


Zona.

117
Julio Bevione

42
Simpleza
Vivir es simple.

Generalmente, no es este el pensamiento que tienes


acerca de cómo vives o cómo piensas que es la vida.

Vivir es simple, siempre que elijas vivir


desde tu interior.

Muy a menudo te quedas atrapado en la realidad que


tienes a tu alrededor, haciendo los máximos esfuerzos
por cambiarla, sin lograr resultados duraderos. Y es allí
cuando te desconectas de La Zona, alejándote de tu ser
interior.

A esto, inevitablemente, le continúa el dolor. Cada vez que


buscas afuera, percibirás dolor al principio o al final.

Si crees que es alguien el que te traerá el amor, en al-


gún momento encontrarás desilusión.

Si crees que algo externo a ti te hará sentir más seguro,


esto se volverá difícil o inalcanzable.

118
52 semanas para Vivir en La Zona

Si crees que en algo o algún lugar está la abundancia,


demorarás y te resultará imposible alcanzarla.

Si crees que en el futuro están las solu-


ciones, este se volverá temible.
Pero el temor nunca estuvo en el futuro, ni eso que
quieres es inalcanzable, ni difícil, ni eres ajeno a la
abundancia, ni esa persona te ha desilusionado. Estas
son las últimas mentiras que te conectan al ego.

Tu camino de regreso a la vida espiritual es el único que


tienes garantizado, es el único seguro. En la perfección
del universo, cada vez que eliges desviarte de rumbo,
aparecen todas las señales para hacerte saber que te
demorarás si sigues en él.

Esas señales son el dolor, la inseguridad, la desilusión y


todos los colores posibles del miedo.

Si buscas fuera, siempre encontrarás dolor.


Pero si buscas dentro de ti, es inevitable
encontrar el amor ¡porque eso eres!

Esta semana, cada vez que sientas que algo es difícil,


que alguien te causa dolor o te sientas molesto con la
realidad, piensa que debe haber otra manera de ver las
cosas, que no tiene que ser necesariamente así.

119
Julio Bevione

Ábrete a nuevas posibilidades, hazte nuevas


preguntas y recibirás nuevas respuestas.
Cuestiónate de qué manera has confiado tu poder a
algo o a alguien, y vuelve a tomar responsabilidad. La
creencia de que no lo podías hacer te llevó a buscar
salvadores, pero estás decidiendo recuperar tu poder.

Luego, agradece cada momento de dolor, cada persona


que vino a recordártelo y cada vez que tu cuerpo te
avisa que debes regresar al amor. Al hacerlo, facilitarás
el camino de regreso a La Zona.

La vida es simple, si lo eliges así. Sólo debes buscar


donde siempre vas a encontrar: ¡en ti!

120
52 semanas para Vivir en La Zona

43
Recibir
Esta semana, ábrete a recibir.

Es posible que no recibas ni más ni menos que en cual-


quier otra semana de tu vida, pero te invito a que mue-
vas tu atención del acto de dar y te enfoques en tu dis-
posición a recibir. Y es posible que descubras que el
recibir puede resultarte más incómodo que el dar.

Al dar, mantienes el control, mientras que


al recibir, te conectas con tu vulnerabilidad.

Das cuando te conviene, cuando quieres o cuando con-


sideras que otro lo necesita. Y muchas veces el ego bus-
ca reconfortarse en esta acción de entregar algo de ti,
ya sea una palabra, un cariño, dinero o atención.

Recibir, en cambio, te obliga a abrir los brazos y expo-


nerte a experiencias que, muchas veces, el ego considera
peligrosas. Él le llamará deudas y te hará sentir culpable.
Ese es su juego.

121
Julio Bevione

De una u otra manera, sacas la máquina de calcular y


predices que más que recibir, estás endeudándote.

Con la culpa como bandera, has sido educado primero


para dar y luego para recibir, librando a la suerte o al
destino que se cumpla la segunda parte.

Y esto no es así.

En realidad, tu única decisión esta semana será recibir


conscientemente, porque hasta hoy, no has parado de
recibir.

La generosidad de Dios no se ha detenido porque no


hayas estado dispuesto a verla.

Ya no tienes nada que pedir, porque todo te ha sido


dado. Tienes que aprender a recibir. Allí fue donde co-
metiste el aparente error.

Esta semana, observa la generosidad de quienes viven


contigo, de tus compañeros de trabajo, de tus padres y
de tus hijos, de la naturaleza y, sobre todo, de Dios.

Y al hacerlo, descubrirás que recibir es algo natural.

122
52 semanas para Vivir en La Zona

44
Dieta
Si ya vas por la tercera dieta de este año y la balanza
siempre vuelve al lugar donde estaba, es tiempo de
plantearte por qué los resultados no son permanentes.

Y es que no hay dieta que resulte efectiva si no prestas


atención a dos factores determinantes para su éxito: lo
que piensas de tu cuerpo y tus hábitos cotidianos.

El poder del pensamiento es, sin duda, superior a cual-


quier estrategia de contar calorías, sumar carbohidratos
y bajar las grasas. Y el poder controlar lo que comes
diariamente va más allá de cualquier plan estricto al que
te puedas someter.

Los pensamientos son los que realmente


están modelando tu cuerpo y en el control
de tus hábitos está el secreto para frenar el
boicot a cualquier intento de bajar de peso.

Por eso, esta semana, antes de programar un nuevo


comienzo, sigue estos consejos:

123
Julio Bevione

No opines sobre tu cuerpo ni sobre el de las demás:


evita criticar tu cuerpo. Cada vez que lo haces, aumen-
tas tu ansiedad por verte más delgada y te frustras, vol-
viendo a buscar consuelo en el refrigerador.

Incentívate con una fotografía: coloca en el espejo una


fotografía que te inspire al mirarte cada mañana. Así
irás construyendo en tu mente el cuerpo que deseas
tener.

Mira lo que comes. No sigas una dieta determinada,


solamente mira lo que te sirves, cada vez que te sientes
a comer. Cuando te lleves un bocado a la boca, pregún-
tate si realmente tienes hambre. Te sorprenderás de sa-
ber que la mayoría de las veces la respuesta es no.

Observa tus emociones antes de comer: no habrá comi-


da suficiente cuando la uses para calmar tus nervios.
Siéntate a comer sólo cuando te sientas en paz.

No cuentes libras, sólo siéntete bien. No dejes que los


números se adueñen de tu cocina. Ni recortar calorías,
carbohidratos o grasas te hará perder peso en forma
definitiva. Tampoco te esclavices a una cierta cantidad
de libras para perder. Sólo ocúpate de sentirte bien a la
hora de comer y garantizarás que sólo la comida que
necesitas será la que consumes.

No corras, camina. No es necesario que te exijas más de


lo que tu cuerpo quiere hacer. Sólo dedica al menos

124
52 semanas para Vivir en La Zona

cuarenta minutos tres veces a la semana a caminar. Esto


será doblemente beneficioso, acelerará tu metabolismo y
te hará sentir relajado.

Sin duda, el gran secreto para lograrlo es la disciplina,


porque solamente la constancia te llevará al éxito.

Pero saca el sacrificio de tu lista, porque si


quieres recobrar tu peso ideal y hacerlo
para siempre, el camino debe ser placen-
tero.
Porque tener el peso ideal no sólo es posible, sino que
debe ser fácil, simple y divertido.

125
Julio Bevione

45
Adicciones
Si crees que sólo quienes consumen cigarrillos, alcohol,
drogas, medicamentos o comida sin poder parar son
adictos, quizá esta semana puedas verlo diferente.

Éstas parecen ser las adicciones más conocidas. Pero no


son adicciones en sí mismas, sino una consecuencia de
la única adicción que todos en alguna medida tenemos:
la creencia de que no somos suficientes.

El pensamiento de incapacidad se presenta


de muchas maneras en tu vida cotidiana.
No crees ser capaz de hacer, dar, amar,
recibir, tener, crecer, aceptar o de ser feliz y
vivir una vida con dignidad en todo sentido.
Mientras te sientes fuerte en algunas áreas de tu vida,
en otras te dejas aplastar por lo que crees que el destino
te ha traído como regalo.

No importa donde estés parado, hay una salida. Y sólo


hay una.

126
52 semanas para Vivir en La Zona

Y es que para una sola adicción, una sola solución:


desarmar esta gran mentira que te creíste.

Podrías asegurar que esta es una enseñanza aprendida


de la sociedad, de tus padres o de algún evento de tu
historia personal. Pero esto no es necesariamente así.

Esta semana, el primer paso lo darás al tomar responsa-


bilidad aceptando que eres parte de un juego que tú
mismo has creado y que hasta que no decidas dejarlo,
no te va a abandonar.

Es decir, la única solución está en tus manos.

Ante todo, acepta que has creado un hábito, ya sea de


pensar que no te alcanza con lo que eres o tienes, que
alguien no te quiere, que no es posible que logres una
meta o que debes hacer muchas cosas para agradar a los
demás.

Cuando tu ego trató de disfrazar este pensamiento de


insuficiencia, lo escondió detrás de una persona, la co-
mida, los medicamentos o alguna droga. Todos estos
testigos cumplieron la misma función: recordarte la
mentira con dolor, hasta que despertaras.

Es fundamental que para deshacerte de esta única adic-


ción tengas voluntad, humildad, confianza y disciplina.
Estás serán las llaves que te abrirán las puertas a la li-
bertad.

127
Julio Bevione

Finalmente, entenderás que esa adicción


fue una de las mayores excusas que has
tenido para demorarte en encontrar la
plenitud. Y no estuvo mal que fuera así,
porque estas a tiempo de volver a elegir.
Eres suficiente por ser quien eres; tienes todas las posi-
bilidades en ti. O las descubres o las niegas. Esa es tu
elección.

128
52 semanas para Vivir en La Zona

46
Compasión
La compasión es uno de los grandes desafíos pendientes
en gran parte de la humanidad, pero una actitud no
suficientemente común.

La compasión es el mayor acto de humildad


que puedes alcanzar, donde te liberas del
orgullo egoísta que te hace ver diferente a
los demás, y donde te atreves a descubrir la
única verdad suprema: todos somos iguales.

Si bien la tolerancia parece ser un tema muy usado en


estos días de búsqueda de un mejor entendimiento en-
tre los seres humanos, cuando logramos trascender las
diferencias raciales, culturales y sociales, todavía tene-
mos algo pendiente y es con aquellos que han pasado
por nuestra vida haciendo cosas que nos disgustaron.

Con ellos comienza el camino hacia la compasión. Re-


conocer lo mejor en alguien es la máxima actitud com-
pasiva. Ver la abundancia en aquel que no la conoce,

129
Julio Bevione

ver la salud en aquellos que no la tienen, o ver lo positi-


vo en aquellos que te muestran lo negativo.

Y es que no puedes ser compasivo hasta haber perdona-


do todos tus pensamientos equivocados. Todos.

Esta semana, será fundamental reconocer que si no


sientes paz con alguna persona o una situación, es que
estuviste equivocado en tu juicio y la compasión no será
darles la razón, sino simplemente reconocer que por
razones diferentes, aún puedes estar en paz y brindar
paz.

No importa las razones que tu ego dicte


para justificarte. La paz no puede convivir
con la condena, por muy fundamentada
que esté.
Si quieres vivir en paz, debes renunciar a tus juicios.

¿Te imaginas la paz que reinaría en tu vida si aceptaras


que todos somos iguales? ¿Si realmente lo aceptaras?

Esa paz es la base de la compasión.

La compasión no necesita respuestas por-


que no tiene preguntas. No necesita ser
justificada, sino aceptada.

130
52 semanas para Vivir en La Zona

Desde la compasión, puedes sentir y expandir la paz


incluso en medio del caos.

Una de las fuentes de inspiración de la compasión para


el mundo es la Madre Teresa. Ella fue capaz de trascen-
der la enfermedad, el dolor, el sufrimiento y la tristeza.
Su secreto era sólo uno: vivía en paz, completamente en
paz y desde esa actitud podía ver la verdad en cada ser
humano y en cada situación.

En tu vida, tu pareja, tu familia o tus amigos tienes las


llaves de la compasión.

Esta semana, la tarea consiste en atreverte a cambiar un


juicio por una actitud amorosa. Eso es todo.

Luego, seguramente sentirás que es natural tomar ac-


ción. Ya no para salvar a nadie, sino para ayudarle a ver
su realidad de otra manera. Ya no desde el miedo, sino
desde el amor.

Y con esta actitud compasiva, reafirmarás otros valores


como la generosidad y el servicio, la humildad y la sen-
cillez, la solidaridad y la comprensión, hasta darte cuen-
ta de que al ser compasivo, el regalo que creías dar, te
lo haces a ti.

131
Julio Bevione

47
Independencia
Si bien es natural que aceptes como válida la opinión de
los demás, muchas veces cruzas esa línea buscando la
aceptación de otros, comienzas a vivir en función de
este interés.

Vale decir que no siempre eres realmente consciente de


que estás preso en este proceso. Todo comienza como
un juego que luego termina por atraparte, casi como
una adicción.

Esta semana pregúntate: ¿de quién de-


pendo para sentirme pleno?
En esa lista es probable que aparezcan tu pareja, tu tra-
bajo, o posiblemente tus padres. En consecuencia, tam-
bién están tu economía, tu carrera y hasta el futuro de
quienes más quieres.

¿Reconoces algo o alguien que con su opinión pueda


quitarte la paz?

132
52 semanas para Vivir en La Zona

O quizá una meta sin cumplir o un deseo no realizado


sean las excusas para alejarte de tu bienestar.

No importa qué o a quién hayas elegido


para limitarte en tu deseo de ser pleno y
completamente feliz; esta semana puedes
volver a elegir.

Elige liberarte de la esclavitud con que has sacrificado


tu bienestar.

Reconoce que siempre has sido libre de elegir, que lo


habías olvidado, pero que hoy recuperas el poder de
decidir a tu favor.

Eres responsable de crear tu realidad y esa responsabili-


dad te hace libre. Asumiéndola, lograrás naturalmente
volver a ocupar el lugar donde eres el rey de tu vida, no
el esclavo de tu ego.

Transfórmate en tu propio héroe y declara


tu independencia hoy.

Porque lo mejor, aún está esperando por ti.

133
Julio Bevione

48
Padres e hijos
La relación con tus padres ha marcado tu vida de mu-
chas maneras. Es posible que alguna de ellas no haya
sido la que hubieras querido o que no haya ocurrido
como te hubiese gustado.

Quizá aún hay situaciones pendientes que no puedes


entender o perdonar. Pero ahora tienes la posibilidad de
trascenderlas tomando responsabilidad por lo que sien-
tes y siendo tú un mejor padre.

Esta semana, sé un padre consciente.

Cuando el miedo acompaña tu función, puede que estés


más atento a proteger a tu hijo que a permitirle ser y
hacer.

Esta semana escúchalo, dedícale más tiempo y ábrete a


la posibilidad de esperar una respuesta de él que te sor-
prenda, porque ocurrirá.

Tu instruido ego te ha dotado de la autoridad necesaria


para sentirte superior, más cerca de la verdad y con un

134
52 semanas para Vivir en La Zona

juicio más certero. Y nadie duda que sea así al momento


de tomar decisiones cotidianas. Pero quizá te sorprenda
que, desde la ingenuidad, tu hijo pueda abrir con una
de sus respuestas un camino que tú no habías conside-
rado.

Anímate a ver a tus hijos, al menos por un momen-


to, en igualdad a ti. Permítete descubrir que la dife-
rencia que ves entre ustedes está fundamentada en
la idea de que tu sabiduría es superior porque viene
de tu experiencia; y tratarás de evitar que él tenga
tus mismos tropiezos, asumiendo que vivirá una
vida como la tuya.

Y es que confundes esta acción con el amor.

Esta semana, no asumas que sabes más


que tus hijos, y anímate a escucharlos con
una actitud receptiva y sin defensas.

Si no eres padre, recuerda que no sólo es papá o mamá


quien ha engendrado, sino aquel que se entrega amoro-
samente a asistir a otro ser humano a dar sus primeros
pasos.

Esta semana, vigila que esos pasos sean para que tu


niño descubra el amor que vive en él, y no el miedo de
un mundo que parece ser una amenaza. Con la seguri-

135
Julio Bevione

dad que da el amor, los peligros externos pasan a ser


simples desafíos que lo harán evolucionar.

Y si algo estaba pendiente de tu infancia, verás cómo se


desvanece al ser tú un mejor padre.

136
52 semanas para Vivir en La Zona

49
Precisión y paciencia
Esta semana, elige una de las muchas tareas que realizas
cotidianamente y practica la precisión, manteniendo tu
atención en lograr hacer, cada vez, lo máximo que puedas.

Puedes practicarlo con lo que más te guste de tus tareas


del día, pero te será de mucha utilidad llevarlo a cabo
con aquello que todavía no se siente cómodo. Elige ac-
tividades prácticas, desde cocinar hasta meditar, tareas
concretas que sean parte de una disciplina diaria.

Cada vez que lo hagas, pon atención en entregar lo me-


jor de ti. Sólo tu conciencia te dirá cuánto es lo máximo
que puedes dar. Las emociones te guiarán si tus pensa-
mientos te nublan el razonamiento: cuando alcances tu
máximo potencial, te sentirás pleno, satisfecho y en paz.

La precisión no es la búsqueda de la perfección. Por el


contrario, descubrirás que la perfección está presente
cada vez y en cada cosa que haces.

Al dar sólo lo mejor de ti, estarás experi-


mentando la perfección.

137
Julio Bevione

Si hay algo que te significa un disgusto, esta semana


podrás reconciliarte con eso. No renunciando, sino
haciéndolo con precisión, mejorándola. Así podrás ser
testigo de la transformación de eso que te disgustaba y
volverás a amar lo que haces.

Incluso si deseas dejar de hacerlo, primero practícalo


con precisión y luego abandónalo. Así, lograrás abando-
narlo realmente y evitar volver a repetir esa experiencia.

El otro lado de la moneda es la paciencia. Si la precisión


no va acompañada de paciencia y compasión, se trans-
formará en una competencia contigo mismo y te adue-
ñarás de un espíritu de superación que el ego tomará
como su propio juego.

Esta semana, sé paciente. Reconoce que


no hay una meta por conquistar, sino un
proceso de evolución por seguir.
Y practica la compasión, aceptando que tus demoras e
imprecisiones son parte del juego, no un error.

La maestría se logra con precisión, tolerancia y


compasión. Y en ti, vive un maestro que está listo
para despertar.

138
52 semanas para Vivir en La Zona

50
¿Por qué a mí?
Es posible que estés pasando por alguna experiencia que
te lleve a preguntarte: ¿por qué a mí? ¿Por qué me está
pasando esto? ¿Qué hice yo para merecerlo?

Sin dudas, si pudieras tomar un paso de


distancia y observarte, entenderías la per-
fección de ese momento y recobrarías la
paz. Pero cuando estás en medio de la
nube, todo lo que ves es tormenta.
Y aunque trates de verlo de otra manera, tu razón te
recuerda lo doloroso y temible de la situación.

Y es que aquellas circunstancias que te ponen al límite de


lo que crees ser capaz de vivir y te llenan de miedo, deben
ser así para ayudarte a reaccionar y abrir una puerta que te
permita repensar tus estructuras. Estas te han encerrado
en un fantasioso mundo de temor y no puedes escapar sin
una fuerte emoción que te haga reaccionar.

139
Julio Bevione

Aquellos eventos o personas que llegan a tu vida y en-


juicias como malos, no son más que maestros que vie-
nen a invitarte a abrir tu mente para romper esas barre-
ras que te impiden ser feliz y vivir en paz. Y para que
puedas vivir una vida en plenitud.

Esta semana, cada vez que sientas rabia, frustración,


ansiedad o tristeza, reconocerás el mensaje que ese
maestro que tienes enfrente ha traído para ayudarte a
despertar. Y cuando te preguntes: ¿por qué a mí?, no
olvides lo que has estado pidiendo.

Has pedido vivir en paz y para ello es necesario derribar


las paredes que lo impiden.

El universo obra con perfección, envián-


dote un maestro para ayudarte, a quien
no puedes dejar pasar como a tantos
otros que llegaron con el mismo mensaje,
pero que no ganaron tu atención.
Has pedido despertar y tu orden está siendo cumplida.

¿Por qué a ti?

Porque mereces la plenitud, el amor y la paz.

140
52 semanas para Vivir en La Zona

51
Pide
Este es el momento del año en el que renuevas tus de-
seos.

Pero cada vez que deseas algo, si bien estás despertando


al entusiasmo y la esperanza, también lo haces con tus
dudas, inseguridades y limitaciones.

Esta vez olvídate de desear y ocúpate


de pedir.
Cada pensamiento, consciente o no, es un pedido que
emites al universo. Cada uno de ellos busca manifestarse
fuera de ti hasta convertirse en lo que llamas realidad.

Pero al desear, tus pensamientos también llevan dudas,


reflejan las inseguridades y activan los límites que tú
aceptas como verdaderos.

Por eso, esta semana no desees. Pide, que


te será dado.

141
Julio Bevione

Esta semana, observa lo que realmente quieres para ti.


Haz una lista de aquello que formará parte de tu reali-
dad en el próximo año.

No te limites, pero solamente pide lo que


estés dispuesto a recibir.

Sé consciente de que es tu pensamiento, precisamente,


el que debes vigilar. Cada vez que piensas, estás pidien-
do; así es que mantente consciente de que estás crean-
do desde tu pensamiento y este está todo el tiempo en
acción.

Y al pensar lo que quieres, observa qué otros pensa-


mientos acompañan tu pedido. ¿Tienes dudas? ¿Estás
enojado? ¿Reconoces algún límite…?

Si encuentras algún pensamiento de mie-


do, reconócelo, respíralo y déjalo ir.

Sólo cuando te sientas libre de cualquier incomodidad,


estarás listo para dejar de desear y comenzar a pedir lo
que te pertenece por ser quien eres.

Podrás entender que el universo obra con precisión:


aquello que pides, te es dado.

142
52 semanas para Vivir en La Zona

Esta inteligencia superior también respeta la forma en


que lo pides: lo hiciste con dudas, dudas tendrás; lo
pensaste con límites, límites veras; lo pediste con inse-
guridad y así te será enviado.

El universo no decide por ti, ni elige alguna forma de


aprendizaje que tú no hayas diseñado. Por lo tanto,
aquello que ves frente a ti, es tu obra maestra y debes
ser responsable por ella. No para culparte por haberlo
hecho, sino para decidirlo de otra manera.

Y, por último, esta semana alértate de que para recibir


debes crear condiciones. Y estas no tienen que ver con
lo físico, sino con tu estado emocional.

¡Para recibir lo que has pedido debes sen-


tirte bien! Cada vez que lo haces, estás
conectándote otra vez a la fuente que te
dará la energía suficiente para crear lo
que quieres.
Para sentirte bien, sólo debes renunciar a disgustarte
por no tener lo que quieres. Las dudas, la envidia, la
frustración, la falta de merecimiento y las viejas creen-
cias hacen que lo que has pedido se mantenga lejos de
ti.

143
Julio Bevione

El próximo año puede ser el mejor de tu vida, si así lo


dispones. Depende de ti.

Y para lograrlo, debes sentirte bien, no importa qué, ni


importa quién… es decir, ser más amoroso contigo y con
quienes comparten tu vida.

Seguramente, al recibir te darás cuenta de que todo te


había sido dado ya, y que tu única tarea era recordar
que lo merecías por ser quien eres.

144
52 semanas para Vivir en La Zona

52
Celebración
Esta es una semana para celebrar.

Al fin puedes separar el dolor del amor, la tristeza del


gozo y la carencia de la abundancia. Habías confundido
tu propósito y buscando uno encontraste su opuesto.

Esta semana, celebra tu libertad.


El mundo luce diferente porque lo has liberado de tus
juicios, te sientes más poderoso porque has desafiado
tus límites y saboreas el bienestar de este momento sa-
biendo que el pasado y el futuro sólo fueron estrategias
del ego para ganar tu atención.

Desde esta semana, tu voluntad y la del


universo van unidas, porque has logrado
borrar las diferencias que creías que exis-
tían entre ti y su perfección.
Ya no temes a cerrar los ojos y mirar dentro de ti, por-
que sabes lo que encontrarás.

145
Julio Bevione

No demores en perdonar.

El propósito de estas semanas no es que sólo vivas una


vida espiritual, sino que integres la espiritualidad a tu
vida cotidiana.

146
52 semanas para Vivir en La Zona

Sobre el autor
Julio Bevione nació en Córdoba, Argentina, en 1972 y
desde 1997 se radica en Miami, Estados Unidos.

Julio trabaja en prácticas espirituales, buscando una


explicación concreta a temas que sólo habían sido tra-
tados por la filosofía o la religión.

En esta búsqueda, encuentra en la psicología espiritual


las respuestas que expone en su trabajo “Vivir en La
Zona”, el proyecto que lleva adelante y donde enfatiza
en la conexión real de la espiritualidad con las vivencias
cotidianas.

“Vivir en La Zona” es también un proyecto que incluye


charlas y seminarios, como el “Spiritual Boot Camp”, un
evento que realiza mensualmente en Miami Beach y que
ya recorre regularmente Latinoamérica.

En sus seminarios, asistentes de las más variadas ver-


tientes religiosas, sociales y generacionales encuentran
respuestas comprensibles a sus interrogantes más pro-
fundos, además de recibir un entrenamiento que les
permite comenzar a crear una nueva realidad en sus
vidas.

147
Julio Bevione

Julio Bevione pertenece a una generación dispuesta a


trascender cualquier rito, religión o filosofía en particu-
lar, para que cada ser humano descubra su propio cami-
no hacia el encuentro consigo mismo y su conexión con
una fuerza superior.

Periódicamente, visita programas de radio y televisión


en Latinoamérica y participa del programa matutino
“Cada día” de la cadena Telemundo en Estados Unidos.

Para mayor información, visite su página de Internet


www.vivirenlazona.com

148
52 semanas para Vivir en La Zona

Índice
Palabras del autor.....................................................................................3

Vivir en La Zona ........................................................................................5

52 semanas ............................................................................................. 17
1 Intención .............................................................................................. 19
2 Responsabilidad.................................................................................. 21
3 ¿Sabes cómo llegar?.......................................................................... 25
4 Tener razón .......................................................................................... 29
5 Servicio ................................................................................................. 32
6 Sobrepeso emocional ........................................................................ 35
7 Cambio.................................................................................................. 37
8 Lo bueno y lo malo ............................................................................ 39
9 Enojo...................................................................................................... 41
10 Hábitos ............................................................................................... 45
11 Inspiración......................................................................................... 47
12 Creencias............................................................................................ 49
13 Respira… ............................................................................................ 51
14 Aceptación......................................................................................... 54
15 Volver a empezar ............................................................................. 56
16 Balance............................................................................................... 58
17 Suficiencia......................................................................................... 60
18 Intuición............................................................................................. 62
19 Desapego............................................................................................ 64
20 Vulnerabilidad................................................................................... 66
21 Resentimientos................................................................................. 68
22 Descansa ............................................................................................ 70
23 Bendiciones ....................................................................................... 72
24 Alternativas....................................................................................... 74
25 Observa............................................................................................... 76

149
Julio Bevione

26 Excusas............................................................................................... 78
27 Cuerpo físico..................................................................................... 80
28 Abundancia ....................................................................................... 83
29 Gratitud.............................................................................................. 86
30 Fe ......................................................................................................... 88
31 Juicios................................................................................................. 90
32 Perseverancia.................................................................................... 92
33 Ahora .................................................................................................. 95
34 Relaciones.......................................................................................... 98
35 Límites ..............................................................................................101
36 Perdón...............................................................................................103
37 Paz .....................................................................................................106
38 Decisiones........................................................................................109
39 Sufrimiento .....................................................................................112
40 Culpa.................................................................................................114
41 Celos..................................................................................................116
42 Simpleza...........................................................................................118
43 Recibir...............................................................................................121
44 Dieta..................................................................................................123
45 Adicciones........................................................................................126
46 Compasión.......................................................................................129
47 Independencia ................................................................................132
48 Padres e hijos..................................................................................134
49 Precisión y paciencia ....................................................................137
50 ¿Por qué a mí?................................................................................139
51 Pide....................................................................................................141
52 Celebración......................................................................................145

Sobre el autor .......................................................................................147

150
Imprimió Editorial Brujas
en abril de 2014
Córdoba - Argentina