Vous êtes sur la page 1sur 6

UNIVERSIDAD POLITÉCNICA SALESIANA

INGENIERÍA ELECTRÓNICA
ANTROPOLOGÍA CRISTIANA
NOMBRE: Henry Guallasamín NIVEL: Primero G1
FECHA: 01/06/2016 MOTIVO: Consulta
Racionalismo
El racionalismo es una corriente filosófica que se desarrolló en Europa continental durante
los siglos XVII y XVIII, formulada por René Descartes, que se complementa con el criticismo
de Immanuel Kant, y que es el sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en
la adquisición del conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de la
experiencia, sobre todo el sentido de la percepción. La búsqueda de la verdad de Descartes
y su intento de dar validez a la razón y a la ciencia responde a las necesidades del momento.
La expresión racionalismo designa la actitud del que confía en la razón para determinar sus
creencias. Leibniz, Spinoza, Malebranche son también importantes filósofos racionalistas.
CARACTERÍSTICAS
1. Preocupación gnoseológica y metafísica.
2. Absoluta confianza en la Razón como única fuente de conocimiento cierto.
3. Descreimiento en el valor de conocimiento de los sentidos.
4. Creencia en las ideas innatas y Subjetivismo.
5. Búsqueda del método (inspirado en las matemáticas)

En Descartes el campo de realidad se extiende en una triple dimensión: pensante, infinita y


extensa. Descartadas las ideas adventicias y ficticias el análisis cartesiano queda limitado: el
hombre (res cogitans), Dios (res infinita) y el mundo (res extensa). Se completa así su filosofía
en la concepción de la realidad antropológica, teológica y física. A partir del cogito es de donde
empieza su nuevo caminar filosófico: se trata de un “pienso luego existo” en el que se intuye
que el yo existe como una sustancia cuya total esencia es pensar.

a) Res Cogitans (substancia pensante): YO “pensamiento, alma independencia de cuerpo”

Sé que existo, pero sólo en la medida en que pienso. Al mismo tiempo, dudo de que exista mi
cuerpo (el cuerpo lo perciben los sentidos, y me pueden engañar). Por lo tanto, pensamiento y
cuerpo son pensados como casas distintas. El pensamiento no sólo es distinto del cuerpo, sino
que existe aunque no exista el cuerpo. El cuerpo (la res extensa) tendrá que dar un largo rodeo
que pasará por la existencia de Dios. A la sustancia pensante la llamamos alma, no como
principio de vida de un cuerpo, sino como espíritu puro, independiente del cuerpo. Esta
independencia del alma con respecto al cuerpo trata de salvarla Descartes para defender la
libertad del hombre. Los valores espirituales del hombre no se podrían defender si no es
liberando el alma del mundo.
Alma y cuerpo son dos sustancias separadas que pueden existir la una sin la otra, sin embargo
están unidas, hay un “yo” que las une. La unión por tanto no puede ser sustancial como en
Aristóteles, sino, más bien, de corte platónico, accidental, y a la vez íntima: la misma realidad
que piensa es la que siente. La coordinación de estas dos realidades la lleva a cabo por medio
de la glándula pineal, ese lugar en el cerebro donde alma hace sentir su eficacia hacia todas
partes del cuerpo.

b) Res infinita (substancia infinita): DIOS “perfección”

Descartes ofrece tres pruebas de la existencia de Dios: dos de ellas por el principio de
causalidad, y la última por el análisis de la idea de perfección (argumento ontológico). En
Descartes el único punto de partida posible es el yo con sus ideas, puesto que ignoramos aún
si existe otra cosa.

- Tengo la idea de un ser perfecto, por el simple hecho de darme cuenta que es imperfecto
dudar. Si esta idea de perfección no proviene de mí, la causa de la idea de perfección
no puede ser otra que el mismo Ser perfecto.
- Soy imperfecto, puesto que dudo, pero tengo la idea de perfección. Las pocas
perfecciones que poseo no vienen de mí, dependo de una causa que posee en sí todas
las perfecciones.
- El argumento ontológico dice que su punto de aplicación es la idea de Ser perfecto,
donde está comprendida la existencia de dicho ser, puesto que la existencia sería la
primera de las perfecciones y sería contradictorio negar la existencia de dicho ser.

Descartes no prueba la existencia de Dios a partir de su propio pensamiento lo máximo que se


puede llegar es a afirmar “un cogito finito forma una idea finita del ser infinito”. Pero no puede
dar un salto al orden real y afirmar la existencia de ese ser. En relación con el mundo, Dios es
Creador, pero la originalidad de Descartes está en la afirmación de la creación de las verdades
eternas. Dios crea, no sólo la existencia de las criaturas, sino también sus esencias y las leyes
necesarias del ser, los primeros principios del pensamiento (ideas innatas) y la distinción del
bien y del mal. Pero como para él el tiempo es una sucesión discontinua de instantes, Dios
debe crear el mundo a cada instante (creación continua). La veracidad divina tiene una función
importante en la metafísica cartesiana. Dios no puede engañar, pues el engaño supone
siempre un defecto. De ello se deriva que la luz natural del espíritu humano es recta. De este
modo, queda definitivamente fundado el principio de evidencia y se abre la puerta para le
demostración del mundo físico.

c) Res extensa (substancia extensa): MUNDO “viene de sensaciones exteriores”

Nos queda por demostrar, siguiendo el planteamiento cartesiano, la existencia del mundo
material, del cual, hasta el momento, hay que dudar. Según Descartes, la esencia de las cosas
materiales no puede ser otra cosa que extensión geométrica. Todas las cualidades sensibles
son oscuras y confusas; sólo la idea de extensión, que es innata como la idea de Dios, es clara
y distinta. Para demostrarlo, utiliza un método puramente deductivo a partir de Dios, como
creador conservador del mundo. Prescindiendo completamente de la experiencia y partiendo,
esta vez, desde las causa a los efectos, crea una larga serie ordenada de cadenas deductivas
que parte de las causas primeras: Dios, la física, el mundo, la res extensa. Así, Descartes
prueba esta idea de extensión, de la existencia del mundo, a partir de la existencia de Dios.
Resumiendo podemos decir que si en mí está la idea clara y distinta de extensión y puesto que
Dios existe y Dios es perfecto y no me puede engañar, lo extenso existe.
Empirismo

El empirismo ("empiría" significa "experiencia") es una corriente filosófica que aparece en


las Islas Británicas en el s. XVII, pero es en el s. XVIII en el que experimenta su época de
máximo auge. En términos generales, se denomina empirismo a toda teoría que considera
que la experiencia es el origen del conocimiento. A la vez, hace una fuerte crítica a la razón
a la que restringe y delimita. Podemos considerar como inspiradores de dicha corriente a
Aristóteles, Ockham y a los pensadores de Oxford: R. Bacon, Hobbes y F. Bacon. Sus
principales representantes son John Locke, David Hume y George Berkeley.

CARACTERÍSTICAS

1. Preocupación gnoseológica, moral y política.


2. Reconocimiento de los límites de la razón, y valoración de los sentidos como fuente
de conocimiento.
3. Negación de la existencia de ideas innatas.
4. Rechazo de la metafísica.
5. Objetivismo o realismo.
6. Confianza en el método inductivo.

El empirismo es sumamente crítico respecto a la metafísica, ya que los objetos de ésta son
fundamentalmente las ideas de YO (alma inmortal), DIOS (creador y rector del universo) y
MUNDO (totalidad de lo existente), y tales ideas están más allá de la experiencia. En efecto no
hemos observado la existencia del alma, ni por supuesto su inmortalidad. Tampoco hemos
tenido experiencia de esa entidad a la que llamamos Dios. Y finalmente, el Mundo no puede
captarse como totalidad, sino de modo fragmentario, con lo cual hablar del "mundo" es ir más
allá de la experiencia.

A diferencia de Descartes, Locke nunca dudó de que existiera una realidad exterior a
nuestras ideas. El mero hecho de tener una idea ya supone, según su propia definición de
«idea», la existencia de una realidad exterior que la idea representa. Los tres grandes
ámbitos de la realidad son:

- De la existencia del yo tenemos certeza intuitiva, en este punto sigue a Descartes y


su célebre “pienso luego existo”.
- De la existencia de Dios tenemos certeza demostrativa, la existencia de Dios puede
demostrarse utilizando el principio de causalidad, Dios es la causa última de nuestra
existencia.
- De la existencia de los cuerpos u objetos físicos (del mundo) tenemos certeza
sensitiva, la existencia de los cuerpos está razonablemente atestiguada, ya que
nuestras sensaciones son producidas por ellos, los cuerpos son la causa de nuestras
sensaciones.

Tanto Dios como el mundo son demostrados por un razonamiento causal: Dios es causa
última de nuestra existencia y los cuerpos son causa de nuestras sensaciones).
La idea de “yo” para Hume:

 No existe una impresión del yo, sino una cadena de impresiones que mi mente unifica:
mi imagen de ayer, más mi imagen de hoy, etc.
 No existe un yo como sustancia distinta de nuestras impresiones e ideas, como sujeto
de nuestros actos psíquicos. Aunque todos tenemos conciencia de nuestra identidad
personal mantenida a lo largo del tiempo y a través de las múltiples ideas e
impresiones, esto no es más que un efecto de la memoria. La memoria nos permite
recordar la conexión existente entre las múltiples impresiones. Pero la memoria sólo
es un mecanismo útil para seguir la sucesión de impresiones, no es una identidad.

La idea de “Dios” para Hume:

 No tenemos ninguna impresión de Dios.


 Nuestra idea de Dios se formó suponiendo que Dios es un ser infinitamente sabio,
poderoso y bueno. En realidad, para Hume no es más que la multiplicación al infinito
de cualidades que atribuimos a los seres humanos. Es imposible lograr una
demostración sobre si existe Dios, pues no hay conocimiento, sino creencia. No niega
que exista, sino afirma que es una creencia, basada en una idea compleja

La idea de “Mundo” para Hume:

 La existencia independiente, trascendente, del mundo exterior es una creencia muy


asentada, de imposible erradicación, pero del mundo, como todo, no hay ninguna
impresión. El mundo es, para nosotros, la combinación de percepciones diversas.

Criticismo

Por Criticismo se entiende la doctrina de Kant, que sostiene la superioridad de la


investigación del conocer sobre la investigación del ser. Esta corriente está convencida de
que es posible el conocimiento para el hombre, acepta que puede llegar a poseer la verdad,
puede tener conocimientos que dan certeza, pero que hace indispensable justificar
racionalmente la forma como llegamos al conocimiento: es decir, cómo llegamos al
conocimiento y en qué forma se nos da la realidad.

El criticismo examina todas las afirmaciones de la razón humana y no acepta nada


despreocupadamente. Donde quiera, pregunta por los motivos y pide cuentas a la razón
humana. Su conducta no es dogmática ni escéptica, sino reflexiva y crítica. El criticismo es
como una dirección especial de la gnoseología, consistente en la averiguación de las
categorías apriorísticas que envuelven lo dado y permiten ordenarlo y conocerlo; por otra
parte, es una teoría filosófica que coincide con el idealismo en sus diversos aspectos y que
invierte la dirección habitual del conocimiento mediante el propio conocimiento. Entendiendo
pues el criticismo desde la filosofía, es una "actitud" que matiza todos los actos de la vida
humana, siendo la época moderna considerada "época crítica" puesto que en ella se
pretendió averiguar el fundamento racional de las creencias últimas.
En la época moderna, es Kant el gran representante o fundador de esta corriente criticista,
el cual llegó a esta posición después de haber pasado por el dogmatismo y el escepticismo.
La intención que tuvo Kant con esta corriente era someter la razón a un análisis detenido
para ver sus estructuras y determinar entonces la forma cómo conocen. Quiere fundamentar
el conocimiento humano determinando los aportes que hace el sujeto y los aportes que
provienen de la experiencia. El sujeto recibe los datos, los organiza, les da forma, a través
de estructuras a priori, tanto de la sensibilidad como del entendimiento y la razón. La forma
"a priori", que es aportada por el sujeto, posee siempre un carácter necesario y universal.

Las ideas trascendentales, o conceptos puros de la razón, representan lo trascendente, es


decir, principios últimos totalizadores e incondicionados situados al margen de la experiencia
pero que quieren comprender dentro de sí el todo, tanto en el ámbito de lo subjetivo (alma),
como en el ámbito de lo fenoménico (mundo) y en el ámbito de la totalidad de lo real (Dios).

Kant distingue tres ideas:

 La Idea de yo o alma: como unidad absoluta a la que se refieren todas las


experiencias internas del sujeto pensante. (paralogismos)
 La Idea del mundo: como unidad absoluta de la serie de causas y efectos de los
fenómenos naturales, y lo que hace posible la experiencia externa. (antinomias)
 La Idea de Dios: como unidad absoluta de la condición de todos los objetos del
pensamiento en general. (pruebas inadmisibles)

Analizando, pues, las formas de los silogismos, concluye que hay tres ideas trascendentales:
alma, mundo y Dios. Mediante la idea de alma, dice Kant, unificamos todos los fenómenos
del psiquismo; es la condición incondicionada de todos los fenómenos psíquicos (es decir,
todos los fenómenos que tienen lugar en mi psiquismo han de ser remitidos a un yo).
Mediante la idea de mundo unificamos todos los fenómenos de la experiencia; la idea de
mundo es la condición incondicionada de todos los fenómenos de la experiencia (es decir,
todos los fenómenos de experiencia tienen lugar en el mundo). Mediante la idea de Dios
unificamos la totalidad de los fenómenos psíquicos y de la experiencia en una única causa
de la que dependen y por la que son explicados (Dios es la condición incondicionada de la
existencia del alma y el mundo, su causa última).

REFERENCIAS
WEBGRÁFICAS
- Filosofía. Recuperado el 25 de junio del 2016 en:
http://filosofia.laguia2000.com/el-racionalismo/el-racionalismo-de-descartes
- Época moderna. Recuperado el 25 de junio del 2016 en:
http://www.alcoberro.info/planes/empirisme3.htm
- Racionalismo. Recuperado el 26 de junio del 2016 en:
http://www.mercaba.org/DicTF/TF_racionalismo.htm
- Descartes. Recuperado el 27 de junio del 2016 en:
http://ficus.pntic.mec.es/amoe0013/FILO-II/descartes.html
- Criticismo. Recuperado el 29 de junio del 2016 en:
http://www.bipedosimplumes.es/
BIBLIOGRÁFICAS
 POPPER K., La lógica de la investigación científica, Madrid 1973
 CARRANZA S, Luís. (1983). Introducción a la Filosofía. Edit. Juventud. La Paz –
Bolivia.
 GARCIA T, Mercedes y Rosaura. Introducción a la filosofía.
 JANET, P y SEAILLES, G (1891). Historia de la Filosofía. Los problemas y las
escuelas. Edit. CH. Bouret. París – Francia.
 PEREZ, A. Antonio. (1948). Historia de la Filosofía. Edit. Stylo. México D.F.
 ROSENTAL, MM. (1990). Diccionario Filosófico. Edit. Pueblos Unidos. Buenos Aires
– Argentina.