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Tolerancia al “no“ y a la frustración

Una de las características más importantes que debe tener un líder es tolerancia a la
frustración. Permanentemente, cuando queremos alcanzar un objetivo, aparece en el camino
el “ no” .

Podemos reaccionar a este de manera leve o de manera intensa, abandonando, enojándonos,


etc. Aprendimos a caminar y nos caímos, a andar en bicicleta, a nadar a través de las
experiencias de aprendizaje y error. El “ no” es al camino para llegar al sí. No hay éxito
sin “ no” .

¿Cómo podemos desarrollar mayor tolerancia?


1.Considerar que el obstáculo desarrolla pensamiento creativo. Si voy caminando y
choco contra una pared, me levanto, vuelvo a caminar y choco de nuevo, la tercera vez
debo desarrollar una estrategia distinta: escalar la pared, tomar un pico, etc. Cuando una
persona dice: “ Te lo dije mil veces” , el error fue que, a la segunda vez que no funcionó,
debió haber cambiado de estrategia. En muchas ocasiones, repetimos lo mismo obteniendo
los mismos resultados.

El no es solamente un dato, no debemos cargarle emocionalidad. Me dijo que no, y yo le


agrego: “ porque no valgo” , “ porque no puedo” , “ porque no me quiere” . Si
consideramos el no sencillamente como un dato, esto nos permitirá desarrollar pensamiento
creativo. No hay que poner tampoco emocionalidad en la persona que nos dijo que no, dado
que cuando nos enfocamos en alguien a través del enojo intenso, de la bronca o del odio,
perdemos el foco de lo que queremos lograr malgastando así la energía y el tiempo.

2.Transformar el no en aprendizaje. El error, si nos enseña, es nuestro amigo; si no nos


enseña, es nuestro enemigo. Como dijimos, no hay aprendizaje sin error. La enseñanza es
una escalera que no tiene techo y desarrollar la capacidad de aprender nos permite acceder
al dominio de la realidad. De allí, el placer de descubrir y de aprender algo nuevo. ¿A
cuántos nos gustaría lo que sabemos hoy haberlo sabido 20 años atrás? ¡A todos!
Seguramente no habríamos tomado algunas de las decisiones que tomamos. Este cúmulo de
aprendizaje se ha transformado en una experiencia, uno de los capitales más valiosos del
ser humano. Debemos ponerle un guardapolvo al error y transformarlo en un maestro;
transformar la voz crítica de castigo (“ nada me sale bien” ; “ no sirvo para nada” ) y
atribuirle al error el rol docente.

3.Considerar el no como una cuestión estadística. Nos pueden decir no, no, no pero
alguien, en algún momento, nos dirá que sí. Simplemente la perseverancia y el respirar un
poco más fuera del obstáculo es lo que nos va a permitir, a la larga o a la corta, alcanzar
nuestro objetivo. ¿Cuándo es el momento de abandonar el proyecto? Una vez que sentimos
que hemos agotado todos los recursos. Cuando hemos probado todas las alternativas, es
saludable aceptar la frustración para poder proyectarnos en un nuevo objetivo y una nueva
meta.
4.Tener mentores. Alguien dijo que un amigo te ama como sos pero un mentor te ama
demasiado para dejarte como sos. Un amigo celebra tus virtudes, un mentor corrige tus
defectos. En la vida es importante tener amigos pero también tener mentor. La relación
mentor-mentado es un vínculo de crecimiento. El mentor logró lo que a nosotros nos
gustaría lograr. Preguntarle cómo lo hizo y aprender de él nos puede ahorrar años de dolor
de cabeza. El inteligente aprende de sus errores y el sabio de los errores de los demás. El
mentor no es para fotocopiar sus estrategias, dado que cada uno es distinto, sino para
adquirir un espíritu de aprendizaje.

Si miramos hacia atrás, veremos que muchos de los éxitos que hoy disfrutamos han sido
puertas cerradas, obstáculos; sin embargo, persistimos y logramos atravesarlos. Qué mejor
que enseñarles hoy a las nuevas generaciones la importancia de perseverar, de desarrollar
“ piel de rinoceronte” y de disfrutar del proceso, mientras vamos camino al alcance de
nuestros sueños.