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¡GRACIAS DIOS!

¿Alguna vez te has escuchado orando?, si lo has hecho te darías cuenta que la mayoría de palabras que usas
son para PEDIR.
Oraciones como: “Señor te pido que…”, “Dios mío por favor has…”, “Padre ayúdame a….”, “Señor
dame…”, “Dios mío cumple…”, etc. Casi siempre no hay frase que no vaya con la intención de pedir algo
en específico y muy pocas veces oramos solo para agradecer a Dios lo que ya nos ha dado.
La mayoría de nosotros siempre esperamos que Dios nos dé y nos siga dando, pero pocas veces estamos
dispuestos a dar nosotros a Él.

Este día quiero invitarte a no pedir absolutamente nada, aun cuando tengas una enorme necesidad de pedirte
o que cumpla algo en específico. ¡Hoy no!, no pidas, solo agradece, dile al Señor:

Dios mío te doy gracias por mi familia…

Señor te agradezco por la vida que me regalas…

Padre gracias por el privilegio que me das de servirte…

Dios Santo, te agradezco por cada persona que me permitiste conocer este año…

Te doy gracias Señor por tu provisión porque hasta aquí nada me falto, siempre me diste lo NECESARIO.

Te agradezco Padre porque me diste salud y también le diste salud a mi familia…

Te doy gracias por las veces que me ayudaste y respondiste aunque en algunas ocasiones dude que lo
hicieras…

Te agradezco Señor por aquellos momentos de dificultad los cuales me enseñaron a confiar más en ti y a
crecer espiritualmente…

Dios mío te doy gracias por cada experiencia vivida, ya que de ellas pude aprender algo bueno…

Te doy gracias por cada persona que este año leyó alguna línea de las que me permitiste escribir…

Te doy gracias por tu amor, tu fidelidad, tu misericordia hacia mi vida, por tu gracias derramada en mí, por
todo lo que haces sin yo merecerlo y por lo que me das aunque no haga mérito alguno para obtenerlo…

Te agradezco Señor por la vida de cada una de las personas que hoy están leyendo este devocional…

Hoy quiero invitarte a ti a dejar una pequeña línea al final de este devocional describiendo porqué le
agradeces al Señor:
Dile:

Te doy gracias Señor por ________________


“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1Tes 5:18
MENOS PROMESAS Y MÁS ACCIONES
Por alguna extraña razón nosotros los cristianos tenemos la tendencia a prometer cosas a Dios, siempre
que necesitamos su ayuda utilizamos cómo canal para una respuesta una promesa.
Vale tener claro que Dios no nos exige que hagamos promesas a Él, sin embargo nosotros insistimos en
hacerle promesas que al final no terminamos cumpliendo.
A veces pienso que Dios ya no toma enserio muchas de las promesas que nosotros le hacemos. Pero la
realidad es que aunque no nos parezca Dios sí toma muy en cuenta las promesas que le hacemos, porque
en el leguaje de Dios no existe la mentira, porque Él no miente, Él es la Verdad, por lo tanto cuando tú
prometes algo a Dios él lo toma muy enserio.
La Biblia dice:
“Si le haces una promesa a Dios, no te tardes en cumplirla, porque a Dios no le gusta la gente tonta que
no cumple. Recuerda que «vale más no prometer, que prometer y no cumplir».”
Eclesiastés 5:4-5 (Traducción en lenguaje actual)
Considero que para Dios es muy importante lo que le prometes, lo toma como cierto y espera que lo
cumplas, sin embargo el escritor de este pasaje bíblico nos aconseja que es mejor no prometer en lugar de
prometer y no cumplir.
¿Qué tal si un día Dios te da una promesa seria para tu vida?, estoy seguro que tu la tomas como
verdadera y solo estás esperando a que se cumpla, y es que queremos que Dios nos responda las promesas
que un día nos hizo, pero no hacemos nada por cumplir las promesas que nosotros le hemos hecho.
¿Qué tal si un día Dios decidiera (En un cuadro irreal) cumplir las promesas a tu vida hasta que tu
cumplieras las que le has hecho a Él?, considero que todos estaríamos perdidos, porque estamos tan
endeudados con Dios con las promesas que hacemos y no cumplimos.
Quizá tú prometiste dejar de practicar ese pecado que tanta vergüenza trae a tu vida, sin embargo no lo
has dejado de practicar, quizá prometiste comenzar a orar cada día más, sin embargo no has cumplido,
quizá prometiste al Señor servirle con todo tu corazón y ahora ni siquiera quieres mover un dedo para
servir, quizá prometiste volver a empezar en tu amor hacia Dios y sin embargo no has cumplido y cómo
esa llevas cientos de promesas que solo quedaron allí, en promesas.
¡Dios ya no quiere más promesas!, de hecho ¡Ni siquiera te obliga a que le hagas promesas!, Él
simplemente quiere ACCIONES, lejos de prometer comienza a ACCIONAR.
Que tus acciones hablen más que tus palabras, que lo que hagas sea mejor que las promesas que puedas
decir.
Dios no exige de ti promesas, pero si anhela ver en ti un cambio que solo puede ser comprobado por las
acciones que realices y no por las bellas palabras que puedas pronunciar.
Hoy te invito a dejar de prometer cosas que no vas a cumplir, en su lugar comienza a hacer aquellas cosas
que te gustarían prometer pues estoy seguro que Dios se agradará más de tu buen accionar que de tus
buenas y lindas promesas sin cumplir.
¡Acciones y no promesas, eso es lo que Dios quiere de ti!
LA PIEDRA QUE DESECHAMOS EN EL 2017
SALMO 118:22-23
Estos versículos nos hablan de una piedra muy especial, es la piedra que los edificadores usaban para
darle solidez y estabilidad a lo que construían, es la piedra angular, o la piedra que servía como
fundamento para construir sobre ella.
La palabra de Dios nos dice que hay una piedra que desecharon los edificadores, pero esta piedra
desechada por ellos es en realidad la cabeza del ángulo, es decir que los edificadores desecharon,
menospreciaron, y no usaron la piedra que era la principal para construir sobre ella algo sólido.
Esa piedra que los edificadores desecharon nos habla directamente de nuestro Señor Jesucristo.
Nosotros que este año tratamos de edificar nuestra vida, que tratamos de edificar un matrimonio sólido,
que tratamos de edificar una familia estable, ¿Cómo fue posible que desecháramos la piedra fundamental
de nuestra vida?
Veamos que actitudes nos llevaron este año a desechar la piedra angular, la piedra fundamental de nuestra
vida:
NO LE DIMOS IMPORTANCIA A LA CASA DE DIOS (GENESIS 28:16-19)
Muchos de nosotros no pudimos edificar nuestra vida, sino que la destruimos porque no le dimos
importancia a esa piedra tan importante en nuestra vida llamada iglesia, casa de Dios y puerta del cielo.
¿Cuantos de consejos de bendición para nuestra vida nos habremos perdido? ¿Cuantos sermones en los
cuales el Señor nos daría la respuesta a las grandes inquietudes de nuestro corazón menospreciamos por
no tener tiempo para asistir a nuestra iglesia?
En este nuevo año que esta por comenzar cada uno de nosotros tenemos que tener claro que no hay mejor
lugar para nosotros que la casa de nuestro Dios (Salmo 84:10)
NO LE DIMOS IMPORTANCIA A LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (DEUT 9:10)
Dios escribió sus palabras en piedras para recordarnos que su palabra no cambia, ni la podemos cambiar
nosotros, su palabra es eterna y aplica para todos los tiempos y todas las edades.
¿Como podemos edificar nuestra vida si no tomamos en cuenta el manual de la vida, si no tomamos en
cuenta los planos del constructor?
Sería ilógico que un constructor, que un ingeniero, tenga los planos del edificio que esta construyendo, y
en esos planos esta cada detalle que necesita, están todas las instrucciones para edificar pero que por esta
tan ocupado construyendo no los lea, no los tome en cuenta, sería un verdadero necio.
Como podríamos llamarnos a nosotros mismos que teniendo el mapa de la vida, teniendo en nuestras
manos el manual del constructor, teniendo en nuestras manos los planos para edificar nuestra vida, pues
todo es la Biblia, no la leamos.
NO LE DIMOS IMPORTANCIA A LA AYUDA DE NUESTRO DIOS (1 SAMUEL 7:12)
Hasta este día que estamos casi terminando un año más ¿podríamos nosotros decir Hasta aquí nos ayudó
Jehová?
Muchos de nosotros decimos esa frase, pero ¿será una realidad en nuestra vida?
¿Sera que nos apoyamos en la ayuda de nuestro Dios o en la ayuda del hombre?
¿Sera que confiamos en la ayuda de nuestro Dios o en la ayuda de los bancos, de las tarjetas de crédito,
del prestamista, del amigo o del familiar?
Quizás el Señor a cada uno de nosotros podría repetirnos las palabras que un día dijo para su pueblo:
(Salmo 81:10-12)
A pesar que quizás este año desechamos la piedra principal de nuestra vida, a pesar que quizás anduvimos
perdidos, el Señor en este nuevo año 2018 nos sigue diciendo a cada uno de nosotros las palabras del
profeta (Oseas 13:9) TE PERDISTE, OH ISRAEL, MAS EN MÍ ESTÁ TU AYUDA.

“LA MEJOR MANERA DE TERMINAR EL AÑO”


Salmos 103:1-5
Un año está por terminar solo faltan algunos días para poder iniciar el 2010. Se ha comprobado que
terminar bien un año es la base para iniciar bien el que viene.
No podemos hablar de iniciar bien un año, si el que terminó concluyo mal.
Examinemos algunas maneras de terminar bien el año:
1. CON RECONOCIMIENTO.
Es vital que reconozcamos que por la misericordia de Dios tenemos lo que tenemos, sabemos lo que
sabemos y somos lo que somos.
David en el Salmo 103 reconoce y resalta todo lo que Dios le ha dado.
El dice, no olvides esto significa que reconocer y recordar en todo momento los beneficios recibidos del
Señor.
Mucha gente está como está por que ha olvidado lo que Dios hizo por ella.
2. CON AGRADECIMIENTO.
El Salmo 103 es un monólogo, escrito por David. El está hablando consigo mismo y exhortándose a
bendecir a Dios con todo el corazón.
David:
Agradece por los beneficios (V. 2)
Agradece por el perdón. (V. 3)
Agradece por la sanidad. (V. 3)
Agradece por la protección. (V. 4)
Agradece por los favores. (V. 4)
Agradece por las misericordias. (V. 4)
Agradece por las fuerzas y la energía. (V. 5)
Creo que una de las razones por las que Dios dijo que David tenía un corazón conforme al suyo fue
porque era hombre agradecido.
Mucha gente hoy en día vive amargada, resentida y enferma por que no es agradecida. Solo ponen la
mirada en los problemas por eso no alaban, ni agradecen.

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