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CULTURA POLÍTICA DEMOCRÁTICA EN GUERRERO “CON BASE

A LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES DE 2015”

Simplicia Jacinto Nava

Cecilia Yasbet Tadeo Castañón

El presente trabajo tiene la finalidad de dar a conocer la cultura política


democrática en general y el conocimiento que se tiene en el Estado de Guerrero,
por lo cual se retomó información de diferentes autores conocedores de dicho
tema; también se hace mención de los resultados de las elecciones de 2015 en el
Estado.

Todos los componentes de una cultura1 política democrática constituyen un


esquema ideal, que en la realidad se encuentra mediado por una serie de
condicionantes de la vida social en la que dicha cultura se desarrolla. De hecho, al
hablar de cultura política democrática necesariamente hay que hacer referencia a
las estructuras y procesos políticos (el objeto político) hacia los que se dirige y
dentro de los cuales existe, entonces, en el momento en que nos preguntamos:
¿de qué manera dicha cultura influye en los procesos electorales en la
construcción y/o consolidación de un sistema democrático?

Toda cultura política es una composición de valores y percepciones que, como tal,
no abarca orientaciones de un solo tipo, sino que generalmente combina
percepciones y convicciones democráticas y/o modernas con patrones de
comportamiento más o menos autoritario y/o tradicional. No obstante, al hablar de
cultura política democrática debemos entender que existe un esquema dominante
que determina lo que podríamos llamar las premisas de la construcción cultural de
una democracia. (OLVERA, mayo 2008)

Jacqueline Peschard2 se refiere a tres tipo puros de cultura política: la cultura


política parroquial propia de sociedades tradicionales y en la que no se pretende
participar o influir en la vida política; la cultura política de súbdito o subordinado,
en la que aunque pudiera tenerse un conocimiento más amplio del espectro
político, se mantiene igualmente una actitud subordinada y de no intervención o
propósito de modificar las decisiones de los grupos dirigentes, no necesariamente

1La cultura es el conjunto de símbolos, normas, creencias, ideales, costumbres, mitos y rituales que se transmite de generación en
generación, otorgando identidad a los miembros de una comunidad y que orienta, guía y da significado a sus distintos quehaceres
sociales.

2 (Peschard, 2012)
estatales sino también partidistas o de cualquier otra formación social, incluso de
familia; la cultura política participativa en la que no sólo hay conocimiento sino
también interés de influir en la formulación y aplicación de las decisiones políticas;
y la cultura cívica propia de un gobierno democrático en la que se equilibran las
demandas planteadas y el deseo de participación con las autoridades y estabilidad
que se reconoce deben caracterizar la acción de los gobernantes.

Cultura política democrática implica concebirse como protagonista del devenir


político, como miembro de una sociedad con capacidad para hacer oír ,
organizarse y demandar bienes y servicios del gobierno, así como negociar
condiciones políticas y vigilar su proyección.

Asimismo, propone los siguientes componentes de la cultura política democrática:

 La ciudadanía.
 La participación.
 La sociedad abierta, activa y deliberativa.
 La secularización.
 Competencia efectiva o eficacia cívica.
 Legalidad.
 Pluralidad.
 La cooperación con los ciudadanos.
 Una autoridad políticamente responsable.

La ciudadanía. En principio, la cultura política democrática está sustentada en la


noción de ciudadanía un grupo de individuos racionales, libres e iguales ante la
ley, que conforman el sujeto por excelencia de la cosa pública y de la legitimación
del poder, puesto que la fuente primera y última del poder es la voluntad del
pueblo, es decir, de la ciudadanía. Es una noción que en su sentido más profundo
condensa los rasgos y los factores que dan forma a una cultura política
democrática.

El ciudadano con una cultura política democrática, entonces, más que ser un
individuo eminentemente activo, lo es potencialmente, es decir, no está
participando siempre, pero sabe que lo puede hacer en cualquier momento si es
necesario.

“Sin democracia no hay ciudadanos, pero sin ciudadanos tampoco hay


democracia”, Democracia y ciudadanía son productos culturales, por lo que
requieren un trabajo sistemático para su consolidación3, la cultura es un elemento
de resalte el cual influye en los procesos electorales, dado que la mayoría de los

3 (Silvia, 2015)
ciudadanos no le interesa saber más allá del proceso, informarse, conocer, sobre
ello, para así poder participar, ejercer esa soberanía, sin miedo y libremente, para
obtener así una democracia digna, de una participación ciudadana que tiene ese
interés, esa cultura por conocer y ejercer libre y adecuadamente sus derechos, y
no ser ignorantes en los procesos que ocurren en nuestro propio municipio a la
hora de votar y luego estar inconformes de ello, por lo mismo que no conocemos o
nos hemos preocupado por conocer de la cultura política de nuestro estado.

En la construcción de la democracia la educación es elemento indispensable para


la formación de una ciudadanía que participe en forma libre, racional y
responsable en el desarrollo de los procesos democráticos.4 (GONZÁLES LUNA,
2010)

Un gobierno sin participación política es un gobierno, carente de toda legitimidad.


Los actos de gobierno emanados desde la cúpula5 del poder sin participación del
pueblo revisten en carácter de arbitrarios, antidemocráticos y sin fin social. Su
grandeza y fuerza, radica en una élite organizad.

La participación política exige un alto nivel de socialización del pueblo. Los


pueblos son almas de los Estados, sin su participación y subyugados por el
Estado, estaremos en presencia de un gobierno plutocrático6 de clase y por ende,
se daría la interrogante de Lenin: ¿democracia burguesa o democracia proletaria?
El fin de la democracia es el desarrollo integral. (Garza grimaldo, 1990)

La fuerza social es la energía del progreso de los Estados. Miguel de la Madrid


Hurtado denunció en sus siete tesis rectoras de gobierno, que la federación, o
incluso los Estados establecían planes y ejecutaban obras sin siquiera avisar o
consultar a los habitantes del municipio: “los ciudadanos de cada comunidad
deben tomar las decisiones que correspondan realmente a esa instancia, en el
marco de la leyes de la república, que deben de respetar y situar los legítimos
intereses locales” (DE LA MADRID HURTADO, 1984)

La primera comunidad que a su vez resulta de muchas familias -decía Aristóteles-


cuyo fin es servir a la satisfacción de necesidades que no son meramente los de
cada día, es el municipio… la asociación ultima de muchos municipios es la
ciudad. Es a la comunidad que ha llegado al extremo de bastarse a sí misma, que
ha nacido de la necesidad de vivir, subsiste porque puede promover una vida

4 Art. 3° constitucional. Fracción. II, inciso a) será democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura
jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del
pueblo.

5 Conjunto de personas que dirigen un grupo, asociación u organización.

6
Una plutocracia es una forma de gobierno que se desarrolla cuando las clases altas se encuentran a cargo de la dirección del Estado. El
concepto deriva de Pluto, el dios de la riqueza de acuerdo a la mitología de la Antigua Grecia.
cumplida. De lo anterior resulta manifiesto que la ciudad es una de las cosas que
existen por naturaleza, y que “el hombre es por naturaleza un animal político” y
que ha de participar en las percepciones de la comunidad (de lo bueno, de lo
malo de lo justo (Aristoteles, 1985))

Es decir, la elección permite, en primera instancia, poner en competencia a


distintos aspirantes a diversos cargos de elección popular, lo que, por un lado, los
incentiva a cumplir con el mandato de su electorado y a promover sus intereses
generales, para así conservar su apoyo político, es por eso que la finalidad de la
democracia7 política es prevenir, dentro de lo posible, el abuso de poder por parte
de los gobernantes frente al resto de la ciudadanía.

En el acto de votar, el elector no solo se enfrenta y se reencuentra con la urna,


sino también con sus problemas, sus necesidades, sus emociones, sus deseos,
sus pasiones, sus expectativas y sus sentimientos

Hay distintas formas de poder clasificar, agregar o identificar a los electores. Se


puede generar, por ejemplo, tipologías tomando en cuenta si viven en zonas
urbanas o ruarles. Se puede hacer, también, una agregación de votantes por sexo,
nivel de estudios, ocupación y edad. Sin embargo, en las campañas electorales, la
tipología más común se sustenta en la forma habitual como ha votado el elector.

Es decir, la clasificación que tradicionalmente se hace de los electores, toma en


consideración la orientación de su voto y las simpatías o antipatías políticas que
se han formado los ciudadanos a través de los años. De esta forma, la
segmentación habitual de mercados ha clasificado a los electores en cuatro
categorías: El voto duro, el voto blando, el voto opositor y los indecisos8 (Libros

7
La democracia es una forma de gobierno del Estado donde el poder es ejercido por el pueblo, mediante mecanismos
legítimos de participación en la toma de decisiones políticas.

8
El primero, se utiliza para describir a los electores que muestran gran identidad, lealtad e identificación con un
determinado partido, de tal forma que siempre votarán por él independientemente de los candidatos que postulen o la
circunstancia política que se viva en el momento.

Generalmente, quienes militan o simpatizan permanentemente con un partido político y mantienen ligas ideológicas
fuertes son los que constituyen una parte importante de ese voto duro. Por su parte, el votante blando es aquel que
tiene cierta afinidad e identidad con alguna sigla partidista, orientando su voto tradicionalmente por ese partido. Sin
embargo, el sufragio no es completamente seguro, ya que evalúa la coyuntura del momento, el tipo de candidatos
postulados, así como el carácter y naturaleza de su oferta electoral. Este sector de electores, puede decidir no acudir a
las urnas el día de las elecciones o incluso, puede votar a favor de otro partido, ya que, como su nombre lo dice, el grado
de identidad y simpatía política del elector con el partido es elástica. Este es un tipo de voto que se emite conforme a las
circunstancias de cada elección.

El voto opositor, en cambio, es el voto duro de los otros partidos. Como su nombre lo señala, los electores manifiestan
su oposición o rechazo hacia el partido y los candidatos que postula. Estos electores difícilmente depositarán su
confianza y su voto en el partido que rechazan, por lo que la estrategia política que se recomienda consiste en no perder
ni tiempo, ni recursos en ellos. Estos son los electores que nunca votarían por un determinado partido, así hayan
postulado a buenos candidatos o su plataforma electoral sea la más pertinente.
Básicos de la Historia del Campo Iberoamericano de Estudios en Comunicación,
Febrero-Abril 2011).

Los resultados de las elecciones de 2015 no mienten, muestran claramente como


la cultura política democrática de cada ciudadano del Estado de Guerrero sin lugar
a dudas es determinante. Lo que posteriormente se mencionará es una prueba
clara de que en la decisión de cada ciudadano influyen muchos factores

La estadística de las elecciones9 la información que da cuenta de los resultados y


de la preferencia de los electores durante los comicios celebrados para elegir a los
titulares de los órganos de gobierno y legisladores locales en una jornada
electoral.

La participación ciudadana en la elección de Gobernador fue del 56.74%, en la


elección de Diputados de Mayoría Relativa 56.45% y en la elección de
Ayuntamientos del 56.47% de los ciudadanos que integran la lista nominal. (Véase
anexo 1).

Se realizó una pequeña entrevista a diferentes ciudadanos del estado de


Guerrero, no con la intención de hacer una representatividad con los resultados,
claro está que el objeto de estudio es muy amplio, así que únicamente nuestra
intención fue conocer la opinión que tienen referente a la cultura política
democrática; la respuesta fue acertada por lo que se había considerado con
anticipación referente a este tema tratado. (Véase anexo 2)

Sartori apunta que cuando en una sociedad hay ciudadanos informados, su papel
ahí será activo, proporcionarán su voto de acuerdo con las posiciones ideológicas
de los partidos políticos, y tendrán mayores elementos para exigir a los políticos
que cumplan con sus promesas de campaña; empero, si el ciudadano está
desinformado tenderá a ser pasivo, y su voto se fundamentará en los
sentimientos; tales características lo harán un sujeto propenso a la manipulación
de los medios de comunicación y de los políticos. (SARTORI, 1980)

Almond y Verba han destacado que un ciudadano que se interesa en la política, y


como consecuencia se informa de ella, tiene mayores posibilidades de poder influir
mediante su participación en los procesos administrativos y políticos (ALMOND,
Gabriel A. Y SIDNEY Verba, 1970)

Finalmente, el elector indeciso es aquel poco involucrado en la política, que no manifiesta identidad, simpatía o lealtad
con ninguna fuerza partidista. Es un elector poco informado de los asuntos públicos y que, por igual, puede decidir votar
por un partido u otro, o incluso, no votar.

9
MEMORIA ELECTORAL “PROCESO ELECTORAL ORDINARIO DE GOBERNADOR, DIPUTADOS Y AYUNTAMIENTOS 2014-
2015”.
Entonces, los mexicanos presentan no sólo desinformación sino también poco
interés en la política. Tales características culturales no fomentan una
participación autónoma y propositiva.

Cuando el ciudadano carece de información, sus referentes en el momento de


votar no son ni la propuesta del candidato ni la información sobre la actuación del
partido cuando aquél ha ocupado puestos de representación política, sino la
identificación partidaria o el liderazgo de los políticos, sentimientos que no
fortalecen la rendición de cuentas.

August Campbell, Philip Converse, Warren Miller y Donald Stokes, en su libro The
American Voter (1966), refieren que gran parte de la conducta electoral del
estadounidense común puede explicarse bajo el tema de la identificación
partidaria, la cual por lo general se traduce en lealtad política, habitualmente
heredada de los padres. Esta orientación no resulta cognitiva sino afectiva, por lo
que no requiere información o conocimientos; ni siquiera un pensamiento
ideológico coherente y estructurado, explican los autores. Por lo tanto, la lealtad
política se constituiría en uno de los peligros para las sociedades con bajo nivel de
información, pues los ciudadanos votarían sin ningún conocimiento político se
obtiene entonces una sociedad que puede ser presa fácil de las formas de
participación autoritarias o antidemocráticas, en las que el ciudadano sólo está
presente porque se lo han pedido, pero se comporta como masa y no como
público que piensa por sí mismo. (CAMPBELL, 1966)

Del desarrollo anterior se corrobora que la mayoría de la ciudadanía del estado de


Guerrero, carece de una cultura política democrática, haciendo referencia a los
valores, actitudes, y percepciones que los ciudadanos tienen sobre el sistema de
gobierno, incluyendo también la forma en que se relacionan con él, donde
predomina una democracia de naturaleza ilusionista o aparente, es decir, “se
practica una democracia sin pueblo”, debido al rotundo desinterés e ignorancia de
las personas por conocer más allá de lo que perciben, creen, o consideran
correcto a la hora de actuar y relacionarse con la política de su país, esto se ve
reflejado en la falta de educación por parte de los ciudadanos (cultura cívica) en
torno a la política y por ende en la democracia que se ejerce en el Estado.

Como pretenden exigir una democracia justa, limpia, si nosotros mismos no


hacemos nada para conocer sobre política y así ejercer nuestros derechos
libremente, sin temor y sin ser manipulados por nuestros gobernantes, situación
que se ha manejado desde tiempo atrás y actualmente, tal es el caso de lo que
ocurrió en el Estado en las elecciones de 2015, donde claramente los ciudadanos
mostraron su rechazo hacia ciertos partidos políticos por los diferentes
acontecimientos que se suscitaron de los cuales cabe resaltar lo de los
estudiantes normalistas de Ayotzinapa. Misma que se vio reflejada en las
preferencias electorales pasadas en el Estado de Guerrero (véase anexo 3).

Afirmando que a falta de estos conocimientos, no se puede actuar en defensa de


nuestros derechos político-electorales dando lugar a arbitrariedades o injusticias
del poder, mucho menos reclamar del gobierno soluciones a los problemas
sociales.

Por lo cual hacemos mención de las siguientes propuestas, para fomentar una
cultura política democrática adecuada en el Estado de Guerrero.

1.- Consideramos innecesario el sistema multipartidista que se tiene en el Estado


de Guerrero y al final de cuentas los que nos representan son los mismos de
siempre; entonces esto afecta en la credibilidad de los mismos y por ende los
ciudadanos ya no confían en ellos, además el no existir tantos partidos se
ahorraría mucho ya que no apoyan como deberían a la sociedad, pero, sí gastan
el presupuesto que se les asigna producto de los impuestos de todos y cada uno
de los ciudadanos.
2.- La creación de programas (cultura cívica) en los diferentes niveles educativos
para que tengan más acceso a la información sin obstáculos y se rompa ese
vínculo subordinado que hay de los gobernantes de sus gobernados.
3.- Evaluación a los representantes del pueblo cada dos años para valorar su
correcto desempeño y así corroborar el cumplimiento de sus promesas hechas en
campaña; por ende recuperar la credibilidad y el interés.
BIBLIOGRAFIA

ALMOND, Gabriel A. Y SIDNEY Verba. (1970). La Cultura Cívica: Estudios sobre particiapación
política democrática en cinco naciones, Madrid. Euroamérica: Estudios sociales y de
sociologia aplicada.

Aristoteles. (1985). La Política. México: Porrúa.

CAMPBELL, A. (1966). The American Voter. Nueva York.

Corvera, T. (s.f.).

DE LA MADRID HURTADO, M. (1984). Las Siete Tesis Rectoras del Gobierno. PRI. México.

Garza grimaldo, J. G. (1990). Democracia Participativa Municipal. Chilpancingo, Gro: H.


Ayuntamiento Constitucional de Chilpancingo de los Bravo.

GONZÁLES LUNA, C. T. (2010). Democracia y Formación Ciudadana (Primera ed.). México. D.F.

Libros Básicos de la Historia del Campo Iberoamericano de Estudios en Comunicación (Vol. 75).
(Febrero-Abril 2011).

OLVERA, A. J. (mayo 2008). Ciudadania y Democracia (Primera ed.). México.

SARTORI, G. (1980). Partidos y Sistemas de Partidos (Vol. 1). Madrid: Alianza.

Silvia, C. L. ( 2015). FORMACIÓN CIUDADANA EN MEXICO (Primera impresión INE ed.). México, D.
F: Instituto Nacional Electoral.
ANEXO 1. RESULTADOS DE LA ELECCIÓN EN EL ESTADO DE GURRERO EN LAS
ELECCIONES DE 2015.
ANEXO 2. CUESTIONARIO DE LA ENTREVISTA REALIZADA A CIUDADANOS
DEL ESTADO DE GUEERERO.
ANEXO 3. PREFERENCIA ELECTRORAL DEL ESTADO DE
GUERRERO.