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¿LLEGAR A BUEN PUERTO?

Luego de que la gran difusión de los audios, entre el contralor Edgar Alarcón y el
ministro de economía y finanzas, Alfredo Thorne, el pleno del congreso aprobó una
moción de interpelación contra el titular del Mef, con 77 votos a favor, 22 en contra y
dos abstinencias. En esta parte el parlamentario Carlos Bruce, de Peruanos por el
Kambio, mostró su desconcierto, puesto que ésta, fue una desición apresurada “por su
forma y contenido”; a lo que nos preguntamos, ¿fue necesario llegar a este punto, por
lo revelado en el audio?, debemos tener en cuenta que la información revelada en éstos,
no denotaba algún interés que beneficie directamente al ejecutivo, desde un punto de
vista imparcial, es injustificada y exagerada esta medida.
Ahora, el día de ayer, el aún ministro pidió una cuestión de confianza, un método legal
estipulado en la constitución política, al que han acudido antes otros funcionarios en
anteriores gobiernos, en la carta magna nos indica que si es el Presidente del Consejo
de Ministros el que plantea la cuestión de confianza a nombre del Consejo, y esta le es
rehusada, se produce "la crisis total del gabinete". "El Presidente de la República está
facultado para disolver el Congreso, el cual no es el caso. Si en esta situación es
destituido el ministro Thorne, muchos proyectos del Mef quedan en espera, mejor
dicho, actualmente la participación del ministro es indispensable, ya que está
encaminando al ministerio al desarrollo económico.
Por otro lado, el contralor de la república, Edgar Alarcón, si merece una investigación a
fondo, puesto que, a pesar de haber declarado que no tiene nada que temer, a lo largo
de estas últimas fechas, se ha demostrado en reiteradas ocasiones que no ha cumplido
con el reglamento orgánico de la contraloría, primero al no declarar negocios y compras
o ventas durante su etapa no solo como vicecontralor, y segundo, al querer distorsionar
el propósito que tuvo su conversación con el ministro Thorne.
En todo este ajetreo, se hace evidente la gran separación que hay entre el gabinete
ministerial y el poder legislativo, cada bancada hizo suyo el tema y juzgó a su parecer,
todos quisieron dar su punto de vista y hacer que se cumpla lo que ellos decían ser
conveniente para mejorar la situación; pero, lo único que se logró con esto, fue
distanciar cada vez más a la población, y confundir también con los diferentes actores
de éste tema que se fueron presentando día a día. Lo adecuado, en esta situación sería
archivar la denuncia interpuesta por el contralor Alarcón contra el ministro Thorne, ante
la subcomisión de constitución, para así cerrar brechas entre los poderes.