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Soporte técnico

Trastorno de la personalidad Obsesivo-Compulsivo

Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente


Lucia Paola Rodriguez Udave
PS703625
Psicometría
Noemí Pinto
27 de noviembre de 2017
Las caracteri ́sticas esenciales del trastorno, obsesivo-compulsivo (TOC) de la
personalidad son preocupaciónes por el orden, el perfeccionismo y el control mental
e interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la espontaneidad y la eficiencia. Este
patrón empieza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos. (Pichot
et al, 1995)

Se concibió un modelo etiológico del TOC relacionado con fallos en el


neurodesarrollo segun Rosenberg y Keshavan, cuyo fenómeno central consisti ́a en el
desarrollo de una displasia de los circuitos corticales prefrontales ventrales de origen
genético o adquirido (por una infección, por ejemplo).

Durante la adolescencia se produce una reorganización de la anatomi ́a y


funcionamiento del cerebro, en especial de la corteza prefrontal, donde se produce
un incremento inicial y una reducción posterior de la densidad sináptica.

La reducción del volumen del estriado sugiere una exageración de la poda o


una reducción de los elementos neuronales en este trastorno, y el incremento del
volumen del cingulado anterior puede representar un retraso en esta reducción; es
decir, la base anatomofisiológica del TOC estari ́a constituida por diferentes
alteraciones madurativas. (Andrés-Perpiñá et al,2002)

La prevalencia del trastorno de la personalidad, obsesivo-compulsivo, en


muestras de la población general es del 1% aproximadamente, según estudios que
utilizan evaluaciones sistemáticas, en individuos que acuden a clínicas de salud
mental es del 3-10% aproximadamente. (Pichot et al, 1995)

Los síntomas que presenta una persona tiene el trastorno de la personalidad


obsesivo compulsivo tienden a no identificar qué tarea es prioritaria o cual es la
mejor manera de hacer alguna tarea en concreto por lo que tomar esa decisión es
un proceso de larga duración y suele ser doloroso por el estrés y la indecisión, que
puede ser que nunca empiecen a hacerla o que no la acaben ya que la hacen una y
otra vez.

Con este trastorno, las personas tienden a enfadarse en las situaciones en las
que no son capaces de mantener el control de su entorno fi ́sico o interpersonal, si
bien es ti ́pico que la ira no se exprese de manera abierta. La ira puede expresarse
con una indignación justiciera.

Las personas con este trastorno están especialmente atentas a su status


respecto a las relaciones de dominio-sumisión y muestran una deferencia exagerada
a una autoridad a la que respetan y una resistencia exagerada a una autoridad que
no respetan.

Los individuos con este trastorno suelen expresar afecto de forma muy
controlada o muy ampulosa y se sienten muy incómodos en presencia de otras
personas emocionalmente expresivas. Sus relaciones cotidianas son serias y
formales, y pueden estar serios en situaciones en que los demás ri ́en y están
contentos.

Se contienen cautelosamente hasta estar seguros de que lo que van a decir


es perfecto. Pueden estar preocupados por lo lógico y lo intelectual y ser intolerantes
con el comportamiento afectivo de los demás. Es frecuente que les cueste expresar
sentimientos de ternura y es raro que hagan halagos. Los sujetos con este trastorno
pueden experimentar dificultades y malestar laborales, especialmente al enfrentarse
a situaciones nuevas que exijan flexibilidad y transigencia. (Pichot et al, 1995)

El entorno que lo puede promover es principalmente el hecho de que es


hereditario, por lo que la enseñanza de los padres con el trastorno puede causar que
el hijo lo desarrolle, aunque hay que verificar ya que si es por costumbre por
ejemplo el hecho de ser ordenado no se debe considerar como indicador del
trastorno. En los estudios sistemáticos parece que se diagnostica el trastorno unas
dos veces más en los varones. (Pichot et al, 1995)
Los instrumentos reconocidos internacionalmente para identificar este
trastorno aparte de él ya aplicado (IPDE) son:
● The Obsessive Compulsive Cognitions Working Group (O-CCWG)
● Obsessional Beliefs Questionnaire (OBQ); Cuestionario de creencias
obsesivas, 2003)
Ambos son muy reconocidos y obtienen resultados concluyentes, están
sustentados por diversos estudios, además de que también están escalados para la
población hispanoamericana.

Por lo observado durante las evaluaciones puede identificar mucho orden y


cuidado con sus cosas y su aspecto, además de su manera de trabajar ya que como
se puede observar en las evaluaciones, en la prueba IPDE obtuvo el puntaje máximo
para este trastorno, en las pruebas WISC-IV y Banfe-2 se pudo observar que cuando
hay cambios inesperados de reglas o protocolos David tarda mucho en cambiar su
conducta o la manera de hacer la tarea, otro punto es el hecho de que pensaba una
y otra vez qué era lo que iba a decir o cómo lo iba a hacer, lo que hace que el hecho
de promediar el tiempo con las personas de su edad su rendimiento es muy bajo.

Algunas características comunes del obsesivo compulsivo se pueden


identificar en algunos otros trastornos, por ejemplo, el trastorno narcisista de la
personalidad que también hay una inclinación a la perfección, además creen que
nadie puede hacer las cosas mejor que ellos y si hay un punto donde creen haber
alcanzado la perfección, en cambio un obsesivo compulsivo tiende a ser autocrítico
por lo que nunca se cree suficiente.

También está el trastorno esquizoide o antisocial que se caracteriza por una


aparente formalidad y distanciamiento social lo cual también se presenta en el
obsesivo-compulsivo como excesiva dedicación al trabajo y un malestar emocional,
mientras que en los anteriores existe fundamentalmente una falta de capacidad para
la intimidad.
El trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad debe distinguirse de un
cambio de la personalidad debido a una enfermedad médica, en la que los rasgos
surgen como un efecto directo de una enfermedad del sistema nervioso central.
También se debe distinguir de los si ́ntomas que se pueden presentar en asociación
con el consumo crónico de sustancias.

Los rasgos obsesivo-compulsivos de la personalidad en un grado moderado


pueden ser especialmente adaptativos, en particular en las situaciones que
recompensan el rendimiento elevado. Estos rasgos sólo constituyen un trastorno
obsesivo-compulsivo de la personalidad cuando son inflexibles, desadaptativos y
persistentes, y ocasionan deterioro funcional significativo o malestar subjetivo.
(Pichot et al, 1995)

El trastorno obsesivo-compulsivo es uno de los trastornos psiquiátricos con


mayor resistencia a los tratamientos y que mayor sufrimiento causa. Por ello, se
recomienda la opción combinada farmacológica y psicoterapéutica (ACT), en su
abordaje.

Sin embargo, estos tratamientos de elección aún mantienen tasas


significativas de fracaso terapéutico. En este estudio se pretende analizar el efecto
de un tratamiento basado en terapia de aceptación y compromiso, sobre la
sintomatología del TOC y la satisfacción con las direcciones valiosas.

Se hizo una investigación con pacientes obsesivos compulsivos en el cual se


aplicó psicoterapia con fármacos (ACT) y como resultados, se observaron
reducciones en psicopatología propia del trastorno, ansiedad y sintomatología
depresiva; también se suprimió el tratamiento farmacológico y se encontraron
niveles mayores de satisfacción con respecto a sus direcciones valiosas. En
conclusión, este estudio apunta a la aplicabilidad de la ACT como tratamiento de
elección para el trastorno obsesivo-compulsivo. (De La Torre- Luque et al, 2017)
Referencias:
Andrés-Perpiñá, S., Lázaro-García, L., Canalda-Salhi, G., & Boget-Llucià, T. (2002).
Aspectos neuropsicológicos del trastorno obsesivo compulsivo. Rev Neurol,
35(959), 63.

Farfano, M. V., Ramírez, C., Treviño, R., Treviño, F., & Mónica, G. (2014).
Dimensionalidad del Inventario Breve de Creencias Obsesivas en México. Acta
de investigación psicológica, 4(2), 1481-1490.

De La Torre-Luque, A., & Valero-Aguayo, L. (2017). Terapia de Aceptación y


Compromiso como Tratamiento de Elección para el TOC: un Estudio de Caso.
Revista de Psicoterapia, 28(106), 181-196.

Pichot, P., Aliño, J. J. L. I., & Miyar, M. V. (1995). DSM-IV. Manual Diagnóstico y
Estadístico de los Trastornos Mentales. Editorial Masson, SA Primera Edición.
México. Año.