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Organización del contenido

La obra “La Casa de los Espíritus” de Isabel Allende está dividido en catorce capítulos y un epílogo. A
continuación se presentan los diferentes capítulos con su respectivo contenido resumido.

Capítulo I Rosa La Bella

La familia Del Valle está constituida por Severo Del Valle, un candidato político y ateo, quien está casado
con Nívea Del Valle, una mujer con un fuerte carácter feminista que da a luz a quince hijos de los cuales
sólo quedaban once vivos. Entre los integrantes de la familia destacan Rosa, con dieciocho años de edad,
y Clara de sólo diez. La primera se destacaba por su belleza inhumana que semejaba a la de una sirena y
la segunda hija tenía un carácter muy peculiar y un don particular: la clarividencia. Clara avergüenza a su
familia al cuestionar la existencia del infierno durante la misa del padre Restrepo, quien la acusa de
poseída y atea. Después de este incidente, llega la noticia que el tío Marcos, hermano de Nívea Del Valle,
había muerto tras elevarse en un planeador casero en forma de ave y que su cadáver se encontraba en la
cordillera. Nívea rezó para que su hermano llegara sano y salvo. Rescatistas fueron mandados a buscar el
cadáver y regresaron con un ataúd cerrado que supuestamente contenía el cadáver del tío. Nívea lloró,
pero después de unas cuantas semanas ¡el tío Marcos aparece en la puerta de la casa Del Valle! En el
ataúd traído por los rescatistas sólo había bolsas de arena. Después de permanecer por un tiempo con
los Del Valle, el tío Marcos parte en otro de sus viajes de aventura y al poco tiempo de su partida muere
de fiebre amarilla. El cadáver del tío Marcos fue trasladado a la casa de su hermana acompañado por una
jaula que contenía un perrito llamado Barrabás, de raza extraña que crecía constantemente, quien se
convierte en el mejor amigo de Clara.

Severo es elegido como candidato de una provincia remota por el Partido Liberal y debido a este
acontecimiento celebra una gran fiesta en su casa. El buffet consistía en un gran cerdo asado que venía
acompañado de unos regalos que le mandaron desde el sur. Clara anuncia que habrá una muerte
repentina de una miembro de la familia, pero nadie le hace caso. Después del banquete, Rosa enferma
de gripe y el doctor Cuevas prescribe un descanso y una limonada con un trago de de licor. Severo le
ordena a la Nana que siga las instrucciones del doctor y le dé a Rosa una limonada acompañada del
aguardiente que acompañaba al cerdo. A la mañana siguiente, Rosa muere. El doctor Cueva sospecha
que hay algo sospechoso en su muerte y realiza una autopsia a Rosa. La autopsia se realiza en la cocina
de la familia donde Clara presenció el macabro proceso. El resultado fue que el aguardiente que se le
había colocado en la limonada de Rosa estaba envenenado. Nadie sabía la procedencia del licor pero sí
que estaba destinado para acabar con la vida de Severo. Clara queda conmocionada después de
presenciar de la autopsia y asustada por su propia predicción, deja de hablar.

Esteban Trueba, el prometido de Rosa, se entera de la muerte de ésta por medio de su hermana Férula y
regresa para el funeral, totalmente angustiado. Estaba furioso pues no pudo compartir tiempo con Rosa
y no está dispuesto a dejarla ir así que sobornar al cuidador del cementerio a para que le deje pasar la
noche cuidando la tumba de su amada.

Capítulo II Las Tres Marías

Después de la muerte de Rosa, Esteban Trueba regresa a vivir en la casa de su madre junto con su
hermana Férula. Férula ha dedicado su vida al cuidado de doña Ester, quien se encuentra postrada en su
cama debido a que sufre una artritis severa. A raíz de la muerte de Rosa, el humor natural de Esteban
empeora. Férula, por su lado, busca su salvación usando como fundamentos su abnegada dedicación a
su madre, razón por la cual se había quedado solterona, y el hecho de que una mujer no tiene la misma
libertad para dejar a su familia de lado como Esteban planeaba hacerlo. La familia Trueba estaba
conformada por Doña Ester, casada con un hombre de una posición social inferior a la suya. Su marido
rápidamente despilfarró su dinero y llevó a la familia a la quiebra. Lo único que tenía la familia era una
gran extensión de tierra llamada “Las Tres Marías” que Esteban se rehusaba a vender. Esteban no
deseaba volver a las minas pero necesitaba trabajar para proveer a su familia con dinero y para que no
les faltara nada mientras ellas vivieran. Es así, Esteban decide, en contra del consejo de Férula, ir a “Las
Tres Marías” y hacer de ésta una propiedad que genere ingresos. Esteban encuentra “Las Tres Marías”
en ruinas. Los campesinos, quienes vivían de la tierra, no habían visto a ningún patrón o propietario en la
extensión de tierra por más de quince años por lo cual viven en un caos total. Uno de los pocos hombres
que quedan es Pedro Segundo García, quien había cuidado la finca durante la ausencia de los Trueba.
Esteban invirtió el dinero que tenía ahorrado para su matrimonio en la reconstrucción de “Las Tres
Marías” y el, junto con los campesinos, trabajaron día y noche hasta ver que sus esfuerzos han dado
resultado. Tan pronto como Esteban Trueba se desocupa y ve los frutos de su esfuerzo, se da cuenta que
su apetito sexual no está satisfecho. Para saciar su deseo de carne, viola a una joven campesina virgen,
Pancha García, a quien lleva a vivir en la casa principal como su ama de llaves y amante. Producto de su
relación con Pancha, Esteban empieza a interesarse en los campesinos. Construye una escuela y realiza
planes para mejorar la calidad de vida de los campesinos, aunque de ninguna manera quiere que se
conviertan en sus iguales. Además, establece un sistema de vales, en la que la paga de los campesinos
consistía en darles vales de compra válidos en la tienda que establece en su propiedad. Pancha García
queda embarazada por lo cual Esteban pierde interés en ella. Pancha sale de la casa principal y regresa a
vivir con los campesinos y es en ese momento cuando Esteban da rienda suelta a sus deseos sexuales y
viola a un sinfín de jóvenes campesinas. En poco tiempo, Las Tres Marías se convierte en una de las más
ricas propiedad en la región y con el mayor número de bastardos. Los trabajadores no están satisfechos
con el trato que Esteban les da, pero no son escuchados pues Esteban afirma que les da las comodidades
suficientes y un salario justo. Pancha García da a luz a al hijo de Esteban y sólo a ella le permite usar su
nombre e identificarlo como su hijo.

A pesar del sin número de violaciones que Esteban había hecho su apetito sexual no es controlado y
acude constantemente al Farolito Rojo, un prostíbulo. Es ahí donde conoce a Tránsito Soto, una niña de
sólo doce años que trabajaba como prostituta, quien le pide dinero prestado para poder salir adelante y
le promete pagarle alguna vez. Esteban accede. Tres días después recibe una carta de Férula con la
noticia de que Doña Ester se está muriendo. Esteban se siente mal pues no ha visto a su madre en años.
Es así como parte a la capital dejando de administrador de Las Tres Marías a Pedro Segundo.

Capítulo III Clara Clarividente

Nívea y Severo preocupados por la mudez de Clara acuden a un sinfín de médicos para darle cura a tan
extraño accionar por parte de la niña. En su intento por sacar a Clara de tal estado muchos médicos
inventan remedios pero ninguno surte efecto. La Nana por su parte hacía disfraces para asustar a Clara y
poderle arrancar un grito, pero no lo consigue. La mudez de Clara hace que la retiren de la escuela y le
enseñen en su casa. Clara es una ávida lectora e inicia un hábito que tendrá de por vida: escribir los
hechos más importantes en sus cuadernos de anotar la vida. Clara llevaba en su delantal una pizarrita
con la cual se comunicaba con los demás. En una oportunidad Honorio, el jardinero, le comenta a Clara
acerca de un sueño que había tenido y ella lo interpreta perfectamente, haciendo que el jardinero gane
ochenta pesos en una lotería. El rumor se expande y todo el pueblo se amontona en la casa de los Del
Valle para que Clara interprete sus sueños. Mientras Clara va creciendo sus poderes de clarividencia se
agudizan hasta llegar a predecir desastres naturales, leer las cartas y empieza a tocar el piano con la tapa
cerrada. A Severo no le agradan las excentricidades de su hija y las prohíbe, pero Nívea conocedora de
los dones de su hija las aprueba y la ayuda a desarrollar sus habilidades. Durante el silencio de Clara,
Nívea le relata el sinnúmero de historias de la familia. Cuando Clara cumple diecinueve años anuncia a su
familia que se casará muy pronto con el novio de Rosa; todos quedan sorprendidos al ver que Clara ha
roto su silencio que le prestan poca atención a su predicción.

Por otro lado, Esteban llega a su casa la cual encuentra en ruinas y a su hermana Férula más avejentada.
Llega en el momento preciso para decirle adiós a su madre quien le hace prometer que se casaría y
tendría una familia estable. Cumpliendo su promesa Esteban acude a la casa de la familia Del Valle para
ver si había alguna hija disponible con la que se pueda casar. Severo y Nívea presentan a Clara, pero le
advierten de todas sus excentricidades. Esteban no ve sus habilidades como un inconveniente para
procrear hijos saludables. Al ver a Clara, Esteban queda prendado y le ponen fecha a su matrimonio.
Durante el intercambio de anillos el día de su compromiso, llega Barrabás desangrándose de una
puñalada en el lomo. El perro se acerca a Clara y muere en sus brazos lo cual pone fin a la ceremonia.
Durante ese año, Esteban espera ansioso casarse con Clara y le construye una casa con un estilo barroco
donde se mudarían al ser ya una pareja casada. Férula se encontraba nerviosa pues el nuevo casamiento
de su hermano significaría que ella tendría que vivir en su casa que se encontraba en ruinas.
Afortunadamente, Férula descubre que Clara no es muy buena con las labores domésticas y persuade a
Esteban de dejarla vivir con ellos para ayudarlos con el mantenimiento de la gran casa. Entre las dos
mujeres se desarrolla un vínculo de amistad profunda en la cual Férula cuida en extremo a Clara.

Esteban se enamora mucho más aún de Clara lo cual lo ayuda a olvidarse de Rosa. Al mismo tiempo, se
da cuenta que Clara realmente no le pertenece. Poco después de establecerse en la ciudad, todo el
mundo se entera que Clara está embarazada. Durante el embarazo, los cuidados de Férula se hacen más
intensos hasta llegar al punto de bañarla. Después de casi diez meses, el doctor Cuevas ayuda a traer al
mundo a Blanca, la hija de Clara y Esteban, a través de una cesárea.

Capítulo IV Tiempo de los espíritus

Cuando Blanca tiene casi tres años, los Trueba deciden pasar un verano juntos en Las Tres Marías. Al
momento de su llegada, Blanca conoce a Pedro García Tercero y se enamoran. Por su parte, Clara se
siente increíblemente feliz y se involucra en el quehacer de los campesinos, trabaja la tierra, se dedica a
la enseñanza de los trabajadores y sus familias, les da una educación básica, se encarga de la nutrición y
lo referente a su salud. También trata de enseñar a las mujeres acerca de la desigualdad de género, pero
se da cuenta de que éstas no pueden seguir su consejo. Al descubrir las charlas que impartía su esposa a
las mujeres campesinas, Esteban se enfurece, pero ella simplemente hace caso omiso de sus reproches.
Al final del verano, Clara está tan contenta en las Tres Marías que deciden quedarse un tiempo más.
Férula es el único miembro de la familia que no se siente a gusto allí, pero rehúsa regresarse a la capital
por no dejar sola a Clara, la única persona que verdaderamente ama en su vida.

Clara resulta embarazada por segunda vez y esto obliga a la familia a regresar a la ciudad para que tenga
acceso a una adecuada atención médica. Clara tiene un embarazo muy difícil en el cual retorna a su
estado de mudez como en su infancia. Casi al final de su embarazo, Clara recobra el habla y anuncia que
tendrá gemelos y se llamarán Nicolás y Jaime. Esteban furioso con la decisión de Clara en cuanto a los
nombres pues ninguno iba a tener el suyo, acude al mejor prostíbulo de la cuidad, el Cristóbal Colón. Allí
se reencuentra con Tránsito Soto quien es feliz trabajando como prostituta independiente en el Cristóbal
Colón y con la reputación de ser la mejor prostituta del local. Sin embargo, los planes de Tránsito Soto
eran más grandes y piensa formar una cooperativa de prostitutas donde cada una de ellas sea socia y no
dependan de nadie. Después de discutir sus ambiciones con Esteban Trueba, ambos sacian su gran
apetito sexual.
Unos días más tarde, Severo y Nívea Del Valle mueren en un accidente automovilístico, en el que la
cabeza de Nívea es separada de su cuerpo. Todos tratan de ocultarle la funesta noticia a Clara pues ella
se encontraba en estado de gestación. Clara se entera de la muerte de sus padres a través de sus sueños
y premoniciones. La cabeza de Nívea no puede ser encontrada y es enterrada sin cabeza. Clara, sin
embargo, por medio de sus premoniciones se llega a enterar en dónde estaba la cabeza de su madre y va
en busca de ella. Férula se ofrece a acompañar a Clara en su búsqueda de la cabeza. Guiada por sus
premoniciones, Clara da con el lugar y recupera la cabeza de su madre. En cuanto llegan a casa, Férula
ayuda a dar a luz a los gemelos. La cabeza de su madre es guardada en el sótano en una caja negra de
sombreros.

Clara comienza a juntarse con las hermanas Mora con quienes realiza sesiones espiritistas en su casa. La
Nana se muda con los Trueba para cuidar a Clara, pero Férula se opone y una rivalidad entre las dos
mujeres comienza sin que Clara sea consciente de esto. Una noche, mientras Esteban estaba en el
campo, Férula, quien no se había acostado y no deseaba estar sola, entró a la habitación de Clara que
dormía y se acostó al lado; Esteban llegó y a empujones la sacó; Clara no comprendía lo que sucedía.
Férula fue echada de la casa y Clara al no saber el motivo, la buscó sin éxito. Mientras Esteban Trueba se
volvía rico, la crisis económica llegaba al país: los campesinos al invadir la ciudad en busca de trabajo,
trajeron consigo enfermedades. Para evitar el contagio, Esteban lleva a su familia a "Las Tres Marías",
menos a los gemelos que estaban en un internado.

Pedro Tercero se había convertido en un niño revolucionario quien es castigado por el patrón por meter
ideas subversivas a los campesinos. El reencuentro con Blanca, después de mucho tiempo, fue muy
emotivo y ambos sienten que sus sentimientos por el otro son muy fuertes como para poder negarlos.
Por otro lado, Pancha García muere de una terrible fiebre y es enterrada en el cementerio de la
hacienda, pues había sido "como la mujer de Esteban". Ella deja un hijo: Esteban García y un nieto.

Capítulo V Los Amantes

Cada verano después que Blanca terminaba el colegio toda la familia Trueba iba a pasar el verano a Las
Tres Marías. Esto entusiasmaba mucho a Blanca pues vería nuevamente a Pedro Tercero con quien tenía
una relación muy cercana. Luego de terminadas las vacaciones, ambos se despedían con besos, abrazos y
tiernas caricias. Ambos habían llegado a la conclusión de que a su corta edad se habían convertido en
amantes secretos pues nadie de la familia se debía enterar sobre sus sentimientos.

La familia Trueba regresa a la ciudad después de sus vacaciones de verano y se encuentran tomando
apaciblemente la cena. De pronto, entró Férula al comedor muy vieja y pálida, se acercó a Clara, la
agarró de los hombros y la besó en la frente. No le dirigió la palabra a nadie que se encontraba en la
mesa y todos se quedaron atónitos. Clara asustada, con lágrimas en los ojos y con un próximo ataque de
asma le dijo a Esteban que su hermana había muerto. De inmediato, Esteban salió con Clara en busca del
Padre Antonio quien sabía donde vivía Férula. Al llegar a la casa de Férula, que se ubicaba en un barrio
pobre, encuentran su cadáver encima de la cama vestida con viejas ropas elegantes. Clara, en
agradecimiento al cuidado que Férula le brindó cuando viva, la arregló y dejó a cargo del Padre Antonio
la sepultura.

Llegado el verano, la familia Trueba decide pasar algún tiempo en Las Tres Marías. Blanca y Pedro
Tercero ya tenían 15 años van descubriendo que ambos sentían una gran atracción física y todas las
noches Blanca saltaba la ventana de su cuarto para poder encontrarse con Pedro Tercero en el río donde
tenían encuentros apasionados.
Mientras tanto, Clara estaba impaciente, pues en sueños veía un gran terremoto. Nadie le hizo caso y a
las cuatro de la madrugada el movimiento empezó. Todos corrían despavoridos tratando de huir. En el
momento cuando Esteban salía de la casa, la pared lo sepultó. Las réplicas continuaron muchas horas y
al final el volcán (causante del sismo) erupcionó, quemando todo y dejando cenizas. Después que la
tierra dejó temblar, Esteban fue rescatado por sus sirvientes y Pedro García (el viejo), a pesar de estar
ciego, arregló los huesos salidos de su patrón.

En la capital, la Nana murió de susto por el terremoto y al no haber mano dura en "La Casa de la
Esquina", los empleados haraganeaban. Clara acude a la ciudad a recoger a su "enfermiza" hija del
internado, y al ver la casa descuidada, decide cerrarla por completo y va a vivir temporalmente a Las Tres
Marías.

Luego, Pedro Tercero es echado por Esteban porque llegó a las Tres Marías difundiendo ideas
revolucionarias mientras que Blanca decidió esperarlo todos los días en el río. Pedro le contó lo sucedido
y ella le dijo que se hacía pasar por enferma para que la lleven a vivir al campo y así poder verlo
continuamente.

Pedro García (el viejo), enseña a Blanca a trabajar el barro y ella prefería hacer animales o personas, que
jarras, vasos o platos y luego se dio cuenta que hacer Nacimientos sería novedoso y único.

Capítulo VI La Venganza

Clara y Blanca empiezan a distanciarse de Esteban que éste con sus impedimentos, se convirtió en un
fastidio, pues era muy violento y atacaba a todos con su bastón cuando se sentía furioso.

A las Tres Marías llega un conde francés llamado Jean de Satigny y se hospeda en la casa principal como
invitado. El conde trata de convencer a Esteban que el negocio de abrigos de piel de Chinchilla era muy
rentable, pero no logra concretar su sociedad pues al experimentar con una pequeña población de estos
animales la mayoría muere y se les sale la piel.

Jean se quedó largo tiempo en la hacienda, como invitado de honor de los Trueba. Una noche, estando
fuera de la casa fumando, vio a Blanca salir por la ventana; la siguió, pero se regresó pues tenía miedo de
los perros guardianes. A la mañana siguiente dijo a Esteban que deseaba casarse con su hija; al enterarse
de las intenciones de Satigny, Blanca empezó a detestarlo y a distanciarse.

Jaime, hermano de Blanca, se alió al conde para convencerla de que se case con él, pero ella no hizo
caso. Mientras tanto, Jaime empieza a sentir admiración por Pedro Tercero, pues empezó a interesarse
en política y siempre discutían sobre el tema. Por otro lado, Nicolás decide seguir los pasos de su madre
respecto a lo sobrenatural y frecuentaba la casa de las hermanas Mora; allí conoció a una chica Amanda,
de quien se enamoró.

Durante este capítulo muere Pedro García (el viejo) sentado en su silla estando a su lado su bisnieto
Esteban García, hijo de Esteban García (éste, hijo de Pancha García y Esteban Trueba). Siempre odió a los
Trueba, pues su abuela le contó que si lo hubieran reconocido, tendría lo que poseían Blanca y sus
hermanos; en las noches se desvelaba imaginando cosas terribles que pudieran sucederles a los Trueba,
para que él heredara. Después de un momento, notó que su bisabuelo estaba distinto; al tocarlo, éste
cayó. El entierro fue importante, pues el muerto había salvado la vida a Esteban y ayudó a mejorar la
hacienda.

Por otro lado, el conde sospechaba que su prometida tenía un amante, aunque la virginidad de Blanca no
le importaba mucho pues más le importaba la herencia. Una noche se escondió fuera de la casa para
seguirla; al presenciar el encuentro entre los amantes, notó que ese chico podría quitarle "su herencia" y
decidió ir a contárselo a su padre. Esteban salió furioso a caballo; encontró a su hija y la azotó. La llevó a
casa, hizo que la atiendan y se encerró en su despacho a descargar su ira. Clara entró a la habitación y
Esteban la insultó, diciéndole que sería distinto si lo hubiera hecho con alguien de su clase. Clara le dijo
que ella había hecho lo mismo que su padre, pero con la diferencia que ella lo hizo por amor. Esteban le
lanzó un puñete, dejándola sin dientes. Al día siguiente, Clara y su hija Blanca tomaron el primer tren a la
ciudad y nunca más volvieron a ver a Esteban.

Esteban ofreció una recompensa para encontrar a Pedro Tercero y su nieto Esteban García lo llevó
adonde se ocultaba. Cuando Trueba iba a dispararle, Pedro Tercero dio un salto y la bala cayó al suelo.
Trueba cogió un hacha y le cortó 3 dedos, pero Pedro Tercero huyó en su caballo. Esteban se alegró por
no haberlo matado.

Capítulo VII Los Hermanos

Al mudarse casi toda la familia Trueba, menos Esteban, a "la casa de la esquina", los hermanos notaron
que Blanca estaba embarazada. Vieron necesario avisarle a Esteban, quien buscó y llevó a la capital a
Jean de Satigny para que se casaran. Esteban Trueba engaña a Blanca al decirle que Pedro Tercero había
muerto y ella en su fiesta de bodas lloró incansablemente. Al partir los nuevos esposos, Clara le dijo en
secreto que soñó que Pedro Tercero vivía y esto le bastó a Blanca para tranquilizarse y nunca más lloró,
hasta la muerte de su madre 7 años más tarde.

Nicolás se convirtió en un hombre despreocupado y junto a su novia Amanda hacía varias cosas, como
drogarse. Amanda y su hermanito Miguel eran huérfanos; por eso, ella lo llevaba a todo lado; un día
aceptó el consejo de Clara y con mucha pena lo matriculó en un colegio. Jaime, por su lado, estudiaba
medicina y ayudaba a los pobres convirtiendo su casa en un albergue para pobres e indigentes.

Esteban fue elegido Senador del Partido Conservador mientras que Pedro Tercero se volvió famoso, pues
lo invitaban a todo programa radial que existía. En la universidad a Jaime lo fastidiaban por ser el hijo de
un senador y pensó quitarse el apellido. Esteban discutió con él, pues no quería tener hijos que sólo
llevaran el apellido materno, pero al enterarse que Jaime se había sacado los pantalones en la calle para
ayudar a un pobre, regresando en calzoncillos a casa, aceptó que se ponga cualquier apellido, menos el
suyo.

Nicolás, igual que su tío Marcos, quería volar pero no pudo y para recuperar lo invertido, hizo
sándwiches de pollo, envasados con la tela del aparato. Al notar que su novia Amanda no iba a su casa,
Nicolás fue a visitarla, enterándose que estaba embarazada de él y que deseaba abortar al niño. Por
petición de la misma Amanda, Jaime la intervino con temor e hizo que abortara. La llevaron a casa de los
Trueba para su recuperación donde Jaime la cuidó con esmero pues sentía un amor especial por ella.

Capítulo VIII El Conde

A Jean de Satigny no le interesaba la vida matrimonial y dijo a su esposa Blanca que si no deseaba
amarlo, no le importaba y no iba a forzarla a tener intimidad si ella no deseaba. Esto alegró a Blanca pues
no quería tener una vida de casada con el conde.

Jean exportaba antigüedades incas entre las cuales se contaban huacos, piedras preciosas, reliquias de
oro y momias. Blanca le temían en especial a las momias que se guardaban en su casa pues de noche
sentía ruido de pasos y risas, pensando que eran ellas. Su esposo le prohibió la entrada a un cuarto en
especial, el laboratorio fotográfico pues decía que las fotos se podían dañar, así que lo aseguró con llave.
Blanca sintiéndose curiosa, rompió la chapa de la puerta del cuarto de revelado de su esposo y vio que
las paredes estaban cubiertas por retratos desnudos de los sirvientes y algunas fotos eróticas. Es así
como Blanca descubre la personalidad morbosa del conde. Huyó en tren hacia la casa paterna, temerosa
que Jean la encontrara o que su bebé de nueve meses naciera en ese sucio entorno que la rodeaba.

Capítulo IX La niña Alba

En casa de los padres de Blanca, nació Alba, con una mancha en estrella y Clara dijo que era un ser
capacitado para hallar la felicidad. Dijeron que no debían preocuparse por ella, pues estaba protegida
por los astros. La familia ayudó a desaparecer todo rastro de Jean y se le contó a la niña que su padre
había sido un noble que había muerto a causa de fiebre en el desierto. Años después, Alba fue a la
morgue a reconocer el cuerpo de su padre dándose cuenta que su padre en realidad no había muerto en
el desierto.

Pasaba el tiempo jugando con su tío Jaime. Ella era la única que podía entrar a su cuarto para tomar
libros de medicina y leerlos. Alba no iba a la escuela, pues su abuela decía que al estar protegida por los
astros, sólo necesitaba saber leer y escribir y que ello se podía aprender en casa.

Blanca y Alba hicieron una escuela para que las mujeres ociosas y los niños retrasados aprendan
artesanía con cerámica. Alba notaba que su abuela era el alma de la casa y que en ella podía encontrar
refugio y diversión y cuando Clara murió, “la casa de la esquina" ya no era la misma, pues la magia que la
envolvía, desapareció.

Blanca empezó a salir con distintos novios, mas al notar que querían algo serio, terminaba con ellos. Un
día, Blanca llevó al parque a su hija, para presentarle a una persona muy especial: al famoso cantante
Pedro Tercero García. Alba se sentía algo familiarizada con él, pero no sabía el por qué.

Esteban García (nieto de Pancha García y Esteban Trueba), fue a casa de su abuelo, para pedirle una
recomendación porque quería ser carabinero. Al llegar, Alba lo entretuvo. Esteban García deseaba
matarla y al mismo tiempo violarla, por rencor a los Trueba, por no haber nacido legítimo.

Clara murió el mismo día del sétimo cumpleaños de Alba. Clara presentía su fin y días antes empezó a
preparar todo para partir a su nueva vida. Lo último que hizo fue entregarle a su nieta una caja con
tarjetas de despedidas para todos y murió en paz.

Capítulo X La época del estropicio

Después de la muerte de Clara, Esteban se encerró en su cuarto con su cadáver; la arregló, pidió perdón
por todo lo que la hizo pasar, dijo que la amaba y se reconciliaron después de muchos años de no
hablarse.

"La casa de la esquina" quedó descuidada. Jaime seguía de doctor y Nicolás alquiló un local (IDUN =
Instituto de Unión con la Nada), para enseñar La Verdad. Esteban, al enterarse, fue con 2 matones y
destrozaron el local. Al día siguiente, Nicolás y sus seguidores, se desnudaron frente al Congreso en
forma de protesta. Esteban que se encontraba en el congreso salió con el fin de atraparlo pero sufrió un
paro cardiaco lo cual lo llevó al hospital. Se recuperó y envió a su hijo al extranjero para no verlo más y
no destrozara su buena imagen de político. Tiempo después se enteró que en Estados Unidos se volvió
famoso y rico.
Alba fue matriculada en un colegio Inglés, pero la directora, al notar que era muy alejada de sus
compañeros, le dio la idea a Blanca de matricularla en un colegio español, mas el peso político de su
abuelo y sus influencias impidieron que Alba fuera expulsada.

Blanca explicaba a su hija que debía estudiar para ser alguien en la vida y no depender de nadie como
ella lo hacía. Le contaba cuentos infantiles, pero al no saberlos bien cambiaba la historia continuamente.
Cuando su hija le pedía que contara el mismo cuento, Blanca no lo recordaba, por ello, Alba empezó a
escribir sus vivencias, al igual que su abuela Clara en sus cuadernos de anotar la vida.

Al poco tiempo de la muerte de Clara, Esteban construyó un mausoleo para ella, Rosa y él. Cuando quiso
sacar del cementerio el cuerpo de Rosa para llevarlo al mausoleo, los Del Valle se opusieron, por lo que
Esteban propuso a su hijo robar el cadáver. Sobornaron al guardián y desenterraron el ataúd. Al abrir la
tapa, vieron a Rosa intacta, tal cual como había muerto, mas cuando se acercó a besarla a través de la
ventanilla, por el ataúd, que había permanecido herméticamente cerrado, se filtró una brisa de viento y
el cuerpo de Rosa se desintegró, volviéndose polvo y huesos.

Mientras tanto, Esteban seguía preocupado en sus campañas electorales; no le interesaba el dinero ni el
prestigio, pues su meta era sacar a todos los comunistas del país. Su compañero el Coronel Hurtado, lo
calmaba, explicándole que Rusia estaba tan lejos que ni conocían Latino América, por lo que el
comunismo jamás llegaría a Chile. Sus amigos lo llevaron al Cristóbal Colón para que olvide la muerte de
Clara y se relajara. Allí se encontró con Tránsito Soto quien a pesar del tiempo aún conservaba su lozana
piel.

Capítulo XI El Despertar

Alba se enamoró a los 18 años y en su pared pintó un corazón rosa. Estudió filosofía y música. Su
enamorado Miguel, estudiante izquierdista, quien una tarde tomó la Universidad con los estudiantes y el
profesor Sebastián Gómez.

Una lluviosa noche, Alba tuvo una extraña menstruación. Al sacarla hacia el hospital, un carabinero la
apuntó con su arma; era Esteban García. Alba recordó que cuando cumplió 14 años, estaba sentada en la
glorieta de su jardín, esperando a que su tío Jaime llegara a llevársela a comprar su regalo de
cumpleaños, cuando del despacho de su abuelo salió este carabinero, quien se sentó a su lado y le dio el
más asqueroso beso. Alba, que soñaba su futuro, soñó que Esteban García era una bestia que la
torturaba.

Miguel y Alba se amaban más, así que decidieron ir al cuarto más apartado de "la casa de la esquina"
para estar en privado; Miguel recordaba tal lugar, pero no sabía por qué y no se acordaba de que su
hermana era la novia de uno de los hermanos Trueba.

La campaña política empezó. Un día, Jaime notó que en las calles habían carteles alusivos a su padre, en
los que una madre suplicaba a un soldado de Moscú que le devuelva a su hijo. Al no compartir las ideas
de su padre y al pensar que los comunistas ganarían las elecciones, Jaime abandonó "la casa de la
esquina" y fue a vivir al hospital.

Miguel le contó a Jaime que su hermana estaba muy enferma y le rogó que la examine. Al ir a verla,
Jaime descubrió que la hermana del chico era Amanda.

Capítulo XII La Conspiración


Para sorpresa de todos, y en particular para sorpresa de los conservadores, los socialistas ganan las
elecciones causando euforia en toda la población. Los conservadores, encabezados por Esteban Trueba,
salen de su estado de shock y montan una campaña en diferentes frentes para desacreditar el nuevo
gobierno elegido. En forma de opresión, retiran todo su dinero del país y detienen la producción y el
transporte de los bienes básicos. Los socialistas y la gente del pueblo se sienten perturbados por los
dramáticos cambios que son causados por las medidas opresivas de los conservadores, pero esto no
disuade sus su manera de pensar ni sus metas. Al ver la reacción de los socialistas, Esteban se prepara
para un golpe militar. Con la nueva bancada política, Pedro Tercero ocupa, contra su voluntad, una
importante posición del gobierno. A pesar de los controversiales eventos, Blanca y Pedro Tercero siguen
viéndose sin que las responsabilidades ni el paso del tiempo mermen la pasión que ambos sienten. Pedro
Tercero le exige nuevamente a Blanca casarse con él amenazándola con no volver a verlo de nuevo. Esta
amenaza no es tomada en cuenta por Blanca quien se burla de tal petición. Blanca, al darse cuenta que
la amenaza sería cumplida al pie de la letra por Pedro Tercero, se enoja pero no se lo comenta a nadie.

Todo el país se hunden en un caos económico que es causado por las normas opresivas que los
conservadores toman. Blanca, como los demás, encuentra formas alternativas para ganarse la vida
almacenando y guardando cuidadosamente lo que es capaz de comprar en el mercado negro. Alba
subrepticiamente roba a su madre comida de sus reservas y las distribuye entre los pobres. En compañía
de su tío Jaime quien regresa a la casa, Alba roba armas de las reservas de su abuelo Esteban y las
esconden en las montañas. Mientras tanto, Jaime y Amanda mantienen una relación que no es deseada
por Jaime. Él descubre un inquietante deseo por Alba, al cual no le hace caso. Amanda y Alba juntas
ayudan a Jaime en la clínica que no se abastece por los miles de enfermos que llegan todos los días.

La agitación en el país y la prolongada ausencia de Estaban en las Tres Marías contribuyen a que los
campesinos se subleven y tomen la propiedad. Esteban al enterarse de lo sucedido en las Tres Marías,
toma un arma y se dirige a su propiedad. Los campesinos toman como rehén a Esteban quien no puede
ser rescatado ni por la guardia nacional. Al enterarse de lo sucedido, Blanca junto con Alba acuden
donde Pedro Tercero y exigen la liberación de Esteban, donde Alba se entera que Pedro Tercero era su
verdadero padre. Pedro Tercero accede a la petición de su amada Blanca y se dirige a Las Tres Marías
junto con ellas. Debido a la fama de revolucionario y por ser un nativo de las Tres Marías, los campesinos
permiten que Pedro Tercero libere a Esteban Trueba y, a pesar de los insultos que éste último profiere,
es liberado.

De regreso a la ciudad, Esteban recibe la visita de Luisa Mora, la última de las tres hermanas Mora. Luisa
le informa que pronto habrá terribles derramamientos de sangre en donde Esteban estará en el lado de
los vencedores, pero que no ganará nada, y que Alba estará en peligro. Le sugiere que abandonen el
país. Esteban se alegra por la visita de Luis pues le recuerda a Clara, pero no presta atención a sus
consejos

Capítulo XIII El Terror

La tensión política culmina en un golpe militar. Consciente de lo que está a punto de suceder, el
presidente llama a sus amigos más cercanos, incluyendo Jaime. Las fuerzas militares atacan matando al
presidente y tomando preso a Jaime. Debido a la posición sociopolítica de su familia y su profesión, a
Jaime se le ofrece la posibilidad de renunciar a sus opiniones políticas a cambio de su libertad, pero éste
se niega. Finalmente, es asesinado. Esteban desconociendo la suerte de Jaime celebra el golpe. A pesar
de algunas preocupaciones que tiene a no ser reintegrados de inmediato en el Senado, Esteban trata de
creer que sólo habrá un breve período de dictadura y que después el poder será devuelto a los
conservadores. Miguel se despide de Alba y se une a la guerrilla. Le ordena que destruya cualquier
documento que la relacionara con él para no perjudicarla.

El país empezó a ordenarse, muchos izquierdistas fueron asesinados y Sebastián Gómez fue delatado por
sus alumnos, capturado y eliminado. Esteban recuperó su hacienda, junto con otros capataces; mató a
los animales e incendió la casa de los campesinos, desalojándolos. Poco después se propuso volver a
"levantar" la hacienda y que sea la mejor, como lo era antes, llamó a los campesinos que había
desalojado de una manera brutal, pero éstos no aceptaron.

En la capital, en el Ministerio de Defensa se publicó listas con los nombres de dichas personas,
solicitando su presencia; mataron a los que fueron. Pedro Tercero no se presentó, pues tenía un mal
presentimiento y se escondió, ayudado por Blanca, en la casa de los Trueba. Blanca le contó a su padre
que escondía a Pedro Tercero en casa y le pidió que la ayude a sacarlo. Esteban, quien ya no sentía odio
por Pedro Tercero, lo ayudó a escapar: lo escondió en el auto de un embajador nórdico y transportado
hasta la sede del Vaticano, donde le ofrecieron irse del país. Blanca partió con Pedro Tercero hacia
Canadá y Alba se quedó con su abuelo. Esteban se despidió amorosamente de su hija y le pidió perdón
por todos los años que la había tratado mal. Se abrazaron amorosamente pues luego no volvieron a
verse.

En un acto de bondad Alba escondía en la casa de la esquina a los prófugos y refugiados. Un día apareció
Miguel, convertido en guerrillero y tocó la puerta de su casa. Alba se sintió feliz al ver que no había
muerto. Además, le contó de las armas que había escondido en la montaña con su tío Jaime. Es así como
organizaron un paseo al lugar con los niños pobres y mientras entretenían a los niños, Miguel hacía un
mapa del sitio, pues de noche, sacaría el cargamento.

Para poder darle de comer a muchos niños desamparados, Alba empezó a vender los muebles de la casa.
Su abuelo se daba cuenta, pero sabía que pronto moriría y que nada se llevaría al más allá, mas cuando
desapareció el retrato de Clara, se molestó y Alba dejó de vender las cosas.

Los buenos tiempos llegaron y Esteban reconstruyó "Las Tres Marías"; rehízo su fortuna y cada mes le
mandaba dinero a Blanca y Pedro Tercero.

Una madrugada, personas armadas entraron a la casa de la esquina en busca de guerrilleros.


Destrozaron la casa sin hallar nada y ordenaron a Trueba firmar un papel que manifestaba que el registro
fue hecho civilizadamente. El viejo se molestó y dijo que no lo haría. De repente, el jefe del grupo
abofeteó a Alba y le dijo a Trueba que ella era la amante de un guerrillero y se la llevaron a la fuerza.

Al llegar a su destino, Alba reconoció la voz de Esteban García, quien había estado obsesionado por ella
desde el primer día que la vio, cuando era una niñita.

Capítulo XIV La Hora de la Verdad

Alba fue torturada varios días, pues García quería que le dijera el paradero de Miguel. Además, estaba
desfogando el coraje por no haber sido hijo legítimo de Esteban Trueba y porque no pudo gozar de los
mismos privilegios que Alba.

En los calabozos, Alba halló a Ana Díaz, su compañera de universidad quien la había calificado de
burguesita por ser la nieta de Esteban Trueba. En su encierro, el espíritu de Clara visitó a su nieta y le dijo
que para pasar el tiempo, escribiera mentalmente lo que estaba viviendo y así poder hacer algo útil.
Desesperado por saber el paradero de su nieta, Esteban Trueba fue al Cristóbal Colón, preguntando por
Tránsito Soto. Ella se había vuelto la dueña del lugar que ya no funcionaba como burdel, sino como hotel
de citas, donde acudían muchas personas del gobierno. Esteban le contó lo ocurrido con su nieta,
suplicándole ayuda para buscarla y Tránsito aceptó y días después lo llamó, diciéndole que había
cumplido el encargo.

Epílogo

Alba quedó libre después de varias semanas de estar presa y su abuelo la recibió contento. Le contó que
ya sabía sobre Miguel y que él fue de la idea de pedirle ayuda a Tránsito Soto para sacarla. Alba narró su
experiencia y que antes de salir, la llevaron al hospital secreto de los policías políticos, pues su mano
tenía una herida infectada; allí la atendía un doctor y su ayudante, el Dr. Rojas, quien le dijo que Amanda
también fue capturada, pero que murió al ser torturada para que revele el paradero de su hermano
Miguel. Luego, Alba había sido trasladada a un campo de concentración para mujeres, donde compartió
muchas cosas con las reclusas, siendo feliz en esos momentos.

Esteban le pidió a su nieta escribir todo y empezó a ayudarla mientras esperaban a Miguel. Al poco rato,
pensando que era Clara o algunas veces Rosa, murió en sus brazos tranquilamente cuando estaba en su
cama. Después, Alba se entera que esperaba un hijo, tal vez de Miguel o de las violaciones que sufrió
durante su encierro.

Al final de la historia el lector puede darse cuenta que es Alba quien relata la historia de su familia
ayudada por los cuadernos de anotar la vida de Clara y de ella, además de las experiencias atroces que
pasó mientras estuvo encarcelada.

http://teficm.blogspot.com/2009/04/argumento-de-la-casa-de-los-espiritus.html
Resumen libro "La casa de los espiritus".

Resumen de La Casa de los Espíritus

I.- Rosa, la Bella


Clara es una niña hipersensible que desde muy temprana edad se destacó por sus poderes
sobrenaturales como hacer que las cosas se movieran por sí misma como si tuvieran vida propia, leer la
suerte y predecir el futuro.
Con la ayuda de estos poderes ella presagió una muerte en su familia, una muerte que sería por
equivocación.
Y así fue. Rosa, su hermana, una mujer de una belleza inhumana, tan hermosa como un ángel, falleció.
Rosa estaba comprometida con Esteban Trueba, un esforzado hombre que trabajaba juntando dinero
para casarse con ella en unas vetas en el norte del país.
Luego de la muerte de Rosa la bella, Clara no volvió a hablar hasta nueve años más tarde cuando anunció
que se iba a casar con el novio de Rosa.

II.- Las Tres Marías


Esteban Trueba, al fallecer su prometida, se queda viviendo en la ciudad, pero ya al cabo de un tiempo y
cansado de la miserable viva en la ciudad, decide irse al campo al fundo Las Tres María, que estaba
convertido en una ruina. Pero eso no importaba pues él estaba decidido a nunca más ser pobre.
En el campo puso a trabajar a los campesinos como nunca lo habían hecho, y él así con tanto trabajo
logró olvidarse de Rosa. Pero se dio cuenta que necesitaba una mujer para satisfacer sus deseos sexuales
por lo que se buscó una. Se llamaba Pancha García, tenía quince años y era virgen hasta
que Esteban abusó de ella. Luego de esa tarde, Esteban la llevó a vivir a la su casa, donde siguió
disfrutándola por algún tiempo hasta que Pancha, con un estado maternal notable, abandonó la casa
patronal y volvió a vivir con sus padres. Pancha llamó a su hijo Esteban, al igual que su padre.
Esteban se convirtió en el patrón más respetado de la zona. Los campesinos todavía vivían en los
tiempos de la colonia, nunca habían oído hablar de sindicatos ni de domingos festivos ni de sueldo
mínimo, pero ya empezaban a infiltrase en el fundo delegados de los nuevos partidos de izquierda.
Una vez Esteban, buscando placeres, prestó cincuenta pesos a Tránsito Soto, una prostituta que
trabajaba en el Farolito Rojo pero que quería surgir en la vida. Ella prometió que se los
pagaría. Esteban pensó que nunca más la volvería a ver.
Poco después Esteban recibió una carta de su hermana Férula que decía lo grave que estaba su madre y
que estaba muriendo. Entonces Esteban pensó que era el momento preciso para volver a la capital luego
de nueve o diez años que había estado en Las Tres Marías.

III.- Clara, clarividente


Antes de morir doña Ester Trueba, la madre de Esteban, hizo prometer a su hijo que se casaría con una
mujer decente y cristiana. Entonces Esteban decidió ir a visitar a la familia Del Valle para ver si les
quedaba alguna hija soltera. Es entonces cuando los Del Valle recordaron lo que había dicho Clara
cuando volvió a hablar.
Clara lo estaba esperando, y lo aceptó sin conocerlo. Dejaron pasar algunos meses por respeto al duelo
de Estebany a fin de año anunciaron su noviazgo de forma oficial.
El año siguiente transcurrió con los preparativos para la boda. Esteba puso a trabajar una cuadrilla de
albañiles para construir una casa sólida que luego la llamarían “la gran casa de la esquina”.
Apenas terminó el duelo y estuvo lista la casa, se casaron en una discreta ceremonia y se fueron de luna
de miel a Italia durante tres meses.
Al volver se fueron a vivir a la gran casa de la esquina junto con Férula, quien sería la persona que
cuidaría a Clara durante su embarazo.
Esteban pasó más de un año sin visitar Las Tres María y cuando lo hacía, Férula lo disfrutaba mucho pues
se sentía mucho más cerca de Clara.
Esteban quería un hijo hombre para que su apellido se mantuviera por generaciones, pero Clara dijo “Es
una niña y se llama Blanca”. Esteban, al nacer Blanca, estaba decepcionado.

IV.- El tiempo de los espíritus


Un verano, la familia decidió ir a pasar las vacaciones a Las Tres María, fundo que Clara sólo conocía por
referencias ajenas. Al llegar a Las Tres Marías, todos los inquilinos los esperaban para darles la
bienvenida encabezados por el administrador Pedro Segundo García, hijo de Pedro García el viejo. Nadie
prestó atención a un niño desnudo y moquillento que se encontraba ahí y que tenía la misma edad de
Clara. Era Pedro Tercero García, hijo de Pedro Segundo. Ese mismo día Blanca y Pedro Tercero se
hicieron amigos.
Desde el primer día Clara comprendió que había un lugar para ella en Las Tres Marías. Las vacaciones se
alargaron y Clara no mostraba interés por querer volver a la capital.
Clara estaba embarazada de nuevo y anunció que eran dos hombres y se llamaría Jaime y Nicolás, por lo
cual Esteba se enfureció. Esa noche, Esteban se tentó y salió. Fue al Cristóbal Colón, un lugar mucho
mejor que el Farolito Rojo. Le ofrecieron lo mejor y apareció Tránsito Soto. Ella quiso pagarle la deuda,
pero Esteban dijo que prefería que le debiera un favor.
Pocos días después, cuando Clara estaba casi lista para parir, murieron los padres de Clara, Severo y
Nívea Del Valle. Clara se había enterado antes a través de un sueño en cual su madre caminaba sin
cabeza. Efectivamente Nívea había sido decapitada en el accidente y la policía no pudo hallarla. Cuando
terminaron los funerales, Clara convenció a Férula que la acompañara a buscar la cabeza de su madre
pues ella sabía donde estaba. Fueron a buscarla con un chofer en un auto de alquiler y la encontraron,
entonces Clara se dio cuenta que sus hijos estaban por nacer. El chofer alcanzó a volver a casa y Jaime y
Nicolás nacieron sin problemas. Clara se recuperó rápidamente del doble parto.
Esteban volvió a pecar en ocasiones en que Clara se quedaba con los niños en la capital y él tenía que
hacerse cargo del campo.
Con el paso del tiempo, Esteban estaba seguro que Férula había sembrado en Clara la incapacidad para
amarlo. El odio entre Esteban y Férula demoró mucho tiempo en estallar. En una
ocasión, Esteban regresó a la capital sin avisar. Esa noche había temblado y Férula se acostó con Clara en
busca de calor y tranquilidad pues ella le temía mucho a los temblores. Allí la encontró Esteban. Se
abalanzó sobre ella y la acusó de pervertir a su esposa con pensamiento de solterona y la echó de la
casa.
Los años pasaron, y Blanca y Pedro Tercero había crecido. Este último había comenzado a hablar de
justicia entre los trabajadores de Las Tres Marías. Era el único que se atrevía a desafiar al patrón. Un
día Esteban lo pilló hablando de justicia y le dio una tunda de azotes delante de su padre.
Pedro Tercero tenía dos amores, su padre y Blanca. Cada vez que Blanca iba de vacaciones a Las Tres
Marías, se encontraban en el mismo sitio donde se habían visto por primera vez.
V.- Los Amantes
Durante un verano, Blanca y Pedro tercero aprendieron a disimular su amor delante de los adultos, pero
Clara los había comenzado a observar más cuidadosamente. En esos tres meses había llegado a amarse
con aquella pasión arrebatada que los trastornó el resto su vida.
La familia volvió a la capital y, un día sábado en que los mellizos había salido del internado para ver a su
familia, mientras comían, apareció Férula, todos la vieron e incluso los tres niños gritaron “!Tía Férula¡”.
Sólo Clara comprendió de inmediato lo que estaba pasando y dijo “Férula ha muerto”. Entonces fueron
en busaca del padre Antonio y le pidieron que por favor los llevara hasta la casa de Férula. Efectivamente
había muerto.
Durante los meses que estuvieron separados, Blanca y Pedro intercambiaron correo con nombres falsos
y códigos que sólo ellos sabían. Cuando llegó el verano, Pedro Tercero había dejado de ser un niño tierno
y había adquirido las proporciones de un hombre adulto. Era el único de Las Tres Marías que hacía frente
al patrón, no haciendo caso a los consejos de su padre. Al llegar el verano, Blanca casi no lo reconoce al
verlo y esperó hasta la noche para saludarlo como siempre lo había hecho.
Así transcurrieron los años, Clara anticipaba los temblores y Blanca y Pedro Tercero seguían viéndose a
escondidas todas las noches en el mismo lugar. Vino un terremoto que dejo muchos muertos y heridos,
entre ellos estaba Esteban Trueba que estuvo postrado en una cama durante cuatro meses. Las Tres
Marías había sido destruido y Esteban encargó a Pedro Segundo su reconstrucción.

VI.- La Venganza
Año y medio después del terremoto, Las Tres María volvió a ser lo que era antes.
Poco a poco Clara fue cambiando. Se veía cansada y alejada de Esteban. Un día Clara hizo poner un
pestillo a la puerta de su habitación y no volvió a aceptar a Esteban en su cama.
En una cena de políticos conservadores en el pueblo, Esteban conoció a Jean de Satigny, quien buscaba
un socio. Se hizo amigo de la familia y pasaba largas temporadas como invitado de honor en Las Tres
Marías. Una noche, el Conde Jean de Satigny mientras fumaba, divisó a Blanca saliendo por la ventana de
su habitación y entendió de inmediato a dónde iba. Al día siguiente el Conde pidió a Blanca en
matrimonio y comenzó a tratarla con cierta preferencia. Había comenzado a decirse que el Conde
pretendía a Blanca. Entretanto, Pedro García, el viejo, murió un poco antes de las elecciones
presidenciales. Esteban se había enterado de las escapadas a medianoche de su hija y una vez
interrogándola la golpeó. Entonces Clara defendiendo a Blanca le dijo a Esteban “Pedro Tercero no ha
hecho nada que tu no hayas hecho. Esteban perdió el control y la lanzó sobre la pared. Clara no volvió a
hablar con su marido nunca más en su vida. Dos días después Clara y Blanca abandonaron Las Tres
Marías y regresaron a la capital. Esteban quería matar a Pedro Tercero y se enteró dónde estaba por
parte de Esteban García, el hijo de Pancha. Lo fue a buscar y le lanzó un hacha que le rebanó tres dedos
de la mano derecha.

VII.- Los Hermanos


Jaime había entrado a la universidad y Nicolás vagaba buscando su destino. Clara estaba dichosa de vivir
con sus hijos y se dispuso a iniciar una relación amistosa. Había tenido poco contacto con ellos en su
infancia y había perdido las mejores horas con sus hijos.
Blanca estaba embarazada. Al saberlo Esteban, se arrepintió de no haberle metido un balazo cuando
pudo hacerlo. Entonces Esteban decidió casar a Blanca con el Conde Jean de Satigny. Obviamente Blanca
no deseaba casarse con el Conde, pero tuvo que acceder. Esteban había dicho a Blanca que él mismo
había matado a Pedro Tercero, pero Clara lo desmintió más tarde porque lo había visto en un sueño y la
dejo tranquila. Después de la fiesta del matrimonio, Esteban extendió un cheque al Conde como regalo
de bodas para que se llevara a su hija al Norte.
Esteban, había arriesgado todo lo que tenía en su aventura política y Clara le había asegurado el triunfo,
y así fue. Esteban fue elegido Senador de la República por el Partido Conservador.
Pedro Tercero había abandonado Las Tres Marías después del encuentro con su patrón, lo acogió el
Padre José Dulce María en la casa parroquial.
En tanto, en la capital. Nicolás se enteraba que su novia Amanda estaba embarazada. Él le prepuso que
se casaran pero ella no quiso y prefirió pedir ayuda a Jaime, el hermano de Nicolás que era estudiante de
medicina. Jaime en un principio se opuso rotundamente pues él no tenía la experiencia suficiente para
hacer un aborto, pero finalmente accedió. No tuvo problemas y salió todo bien.

VIII.- El Conde
Jean y Blanca se fueron al Norte a vivir en una antigua mansión. Los cuartos más apartados de la casa
fueron destinados para la manía de Jean por la fotografía. Allí instaló sus lámparas, sus trípodes, sus
máquinas. Rogó a Blanca que no entrara jamás sin autorización a lo que bautizó “el laboratorio”. Blanca
se llevaba bien con su esposo, las únicas veces en que discutían eran cuando ella intentaba averiguar
sobre las finanzas familiares. Blanca dejó de pensar en Pedro Tercero con la magnitud de la urgencia con
la que antes lo hacía, ahora eran recuerdos dulces y desteñidos que podía evocar en todo momento.
Jean había organizado su negocio con mucho cuidado. El negocio de las gredas indígenas era secreto
pues eran patrimonio histórico de la nación. Ese negocio, a Blanca le tenía sin cuidado. Un día, Blanca
entró sin permiso al laboratorio. Descubrió allí que era lo que su esposo ocultaba. En las paredes estaban
cubiertas de acongojantes escenas eróticas que revelaban la oculta naturaleza de su marido. Reconoció
los rostros de los sirvientes de la casa. Blanca decidió que debía sacar a su hija de ahí. Salió corriendo de
la casa y se dio cuenta que no llegaría muy lejos a pie y con una barriga de nueve meses, volvió a la casa,
tomó el dinero que encontró y se fue a la estación a esperar el tren que la llevaría de vuelta a la capital.

IX.- La niña Alba


Alba tuvo suerte de no nacer en el tren, afortunadamente pudo sujetarse dentro de su madre por unas
horas más parea nacer en la casa de sus abuelos.
Alba nunca vio un retrato del Conde porque Blanca se encargó de eliminarlos todos. Le dijeron que su
padre había sido un noble caballero, inteligente y distinguido, que tuvo la mala fortuna de morir en el
Norte a causa de una fiebre.
La presencia de su nieta en la casa, dulcificó el carácter de Esteban. El cambio fue imperceptible, pero
Clara lo notó. En esa época la casa de los Trueba tenía casi todos los cuartos ocupados y se ponía la mesa
para la familia, los invitados y un puesto de sobra para quien pudiera llegar sin anunciarse.
Alba pasó su infancia entre dietas vegetarianas, artes marciales niponas, danzas del Tibet y otras cosas
por el estilo. En los pocos momentos de ocio que tenía Blanca, se lamentaba que Alba fuera una niña
solitaria sin amigos de su edad para jugar.
Una noche de Navidad, Clara le regaló pinturas a Alba para que así “pudiera desahogarse” dijo Clara. Y
así fue llenando las murallas de su dormitorio con un inmenso fresco.
Alba era muy querida por sus tíos Jaime y Nicolás. Ellos jugaban con ella y le daban premios y regalos.
Mientras, las relaciones del Senador Trueba con su familia no hicieron más que empeorar con el
tiempo. Esteban ya no comía en la casa, sino que en el Club.
Blanca estaba el apogeo de su belleza. Tenía muchos pretendientes que llenaban de regalos a Alba.
Mientras, en Alba, crecía el temor por que su madre la abandonara, temor que perdió cuando conoció a
Pedro Tercero.
Alba tenía seis años cuando conoció a Esteban García. Fue en una oportunidad en la que él fue a ver
a EstebanTrueba a la gran casa de la esquina, y mientras lo esperaba tuvo la oportunidad de compartir
un momento con Alba. García había terminado el Liceo y quería una recomendación para entrar a la
Escuela de Carabineros. Esteban quedó de hablar con una amigo suyo para que lo becaran, el
Comandante Hurtado.
Clara murió el mismo día en que Alba cumplió siete años. Ante toda la familia reunida a su alrededor, dio
el último suspiro y se marchó al otro mundo sin mirar para atrás.

X.- La época del estropicio


El funeral de Clara fue un acontecimiento. Mucha gente acudió a dar sus condolencias. La muerte de
Clara cambió para siempre el vivir en la gran casa de la esquina.
Los años siguientes la casa se convirtió en una ruina. Jaime y Nicolás perdieron el poco interés que tenían
en la familia. Para Alba, la única persona estable en aquel barco a la deriva en que se había convertido la
gran casa de la esquina, era su madre.
Esteban pensó que Férula tenía razón, se estaba quedando solo como un perro. El Senador Trueba
luchaba contra sus enemigos políticos que cada día avanzaban más en la conquista del poder.
Para Esteban, los partidos políticos eran todos marxistas menos el suyo. Tuvo la habilidad de ser el
primero en llamar a la izquierda “enemiga de la democracia”.
Pedro Tercero veía crecer a Alba y procuró estar cerca de ella, pero no llegó a considerarla realmente su
hija, porque en ese punto Blanca fue inflexible.

XI.- El despertar
Alrededor de los dieciocho años, Alba abandonó completamente la infancia. Sacó la cuenta de que había
sido feliz y se despidió de su niñez.
Alba terminó el colegio y entró a estudiar Filosofía y Música a la universidad. Allí conoció a Miguel,
estudiante del último año de Derecho. Era dirigente izquierdista. Alba le oculto que era nieta del Senador
Trueba y usó su apellido de la cédula de identidad: Satigny. Alba, por amor a Miguel se atrincheró en la
Universidad junto con otros estudiantes. Miguel se convirtió en el alma de la toma. La idea era no dejar
el edificio hasta que se firmara el pliego de peticiones de los trabajadores. Alba fue reconocida
por Esteban García y así se enteró Miguel de que ella no le había dicho toda la verdad. García llevó a Alba
a su casa, donde ella pasó dos semanas en cama mientras la toma se disolvía pacíficamente. Miguel
pensó que era injusto culpar a la nieta por las ideas de su abuelo y volvieron a pasear abrazados.
Un año después, Miguel alquiló un pequeño departamento cerca de su trabajo, donde se juntaban para
amarse. Miguel dijo a Alba que se venían tiempos muy malos.

XII.- La Conspiración
Tal como estaba pronosticado, los socialistas ganaron las elecciones. El senador Trueba pasó la noche en
el Partido por temor a que lo reconocieran en las calles y le hicieran daño.
Para Pedro Tercero, las elecciones fueron un cambio brutal. El único manchón en su tranquilidad era
Blanca. Había adquirido la certeza de que Blanca era la única mujer para él. Vio que era necesario
colaborar con el gobierno, pues este no tenía gente suficiente para cumplir todas las funciones. Ese día
Pedro Tercero dijo a Blanca que era ahora o nunca para casarse. Se enojaron y se separaron. Blanca lo
llamaba al Ministerio, pero le decían que el compañero García no estaba. Y así intentó toda la semana.
Blanca no dijo a nadie lo que había pasado. No volvieron a verse en dos años.
Los cambios estaban en marcha, Las Tres Marías fue uno de los últimos fundos que expropió la Reforma
Agraria en el Sur. Esteban Trueba se enteró de que había perdido la tierra cuando le notificaron que iban
a pagársela con bonos del Estado. Esteban fue a Las Tres Marías, donde fue tomado prisionero por los
inquilinos. El hecho fue difundido por la televisión y el Presidente pensó que podía ser el detonante que
haría estallar el polvorín donde se asentaba su gobierno en el precario equilibrio. Blanca y Alba se
enteraron y pensaron que era el momento de volver a ver a Pedro Tercero al ver que Carabinero no
pudo rescatarlo. Se presentaron en el Ministerio y entraron a la fuerza a ver a Pedro Tercero. Era el
reencuentro después de dos años. Pidieron a Pedro Tercero que los acompañara a ella ya su hija a buscar
al Senador Trueba, fue en ese momento en que Alba se enteró que Pedro Tercero era su padre. Pedro
Tercero sacó a Trueba de Las Tres Marías.
El Presidente aparecía casi todos los días en televisión para denunciar la guerra sin cuartel de la
oposición.

XIII.- El Terror
El día del golpe militar, Jaime fue llamado a la Presidencia por sus servicios médicos. Jaime notaba algo
raro en el ambiente y decidió llamar a Blanca para decirle que no se moviera de su casa cuando vio al
Presidente con un casco de combate.
Se oían algunos disparos lejanos. El Presidente se había despedido del pueblo por la radio. No estaba
dispuesto a abandonar su cargo y dijo: “Se equivocaron conmigo, traidores. Aquí me puso el pueblo y
sólo saldré muerto”. Entonces comenzó el Bombardeo.
Jaime había sido tomado prisionero y estaba siendo víctima de torturas mientras Alba trataba de
obtener alguna información de la gente que le importaba. Dos semanas después se enteraron de la
muerte de Jaime.
Una gran parte de la clase media se alegró con el golpe militar, porque significaba una vuelta al orden, a
la pulcritud de las costumbres.
Pasaron los meses, y llegó a ser evidente que los militares se habían tomado el poder para quedárselo.
Blanca escondió a Pedro Tercero en los cuartos vacíos de la gran casa de la esquina porque era buscado y
estaba llamado a presentarse ante las autoridades.
A los pocos meses, Blanca comprendió que no podría tenerlo mucho tiempo ahí y le pidió ayuda a su
padre. Alba dijo que ella podría meterlo en una embajada. Trueba lo llevó a la sede del Vaticano
disfrazado de obispo con un salvoconducto que le permitiría vivir en el extranjero con Blanca. Fue la
primera vez que Blanca y Alba se separaban. Se fueron a Canadá.
La casa de Trueba era vigilada. Una noche, los militares se llevaron a Alba sin que el Senador Trueba
pudiera hacer algo por impedirlo.

XIV.- La Hora de la verdad.


Alba estaba siendo interrogada por Esteban García acerca del paradero de Miguel, lo cual fue un alivio
para Alba pues supo que no había sido detenido. Alba estuvo en manos de García mucho tiempo, a los
pocos días él se dio cuenta que no lo había reconocido.
Esteban Trueba fue a hablar con Tránsito Soto al Cristóbal Colón. Le pidió ayuda para que encontrara a
Alba. Tránsito tenía muy buenas relaciones con el gobierno y ella mejor que nadie podría convencer a los
hombres fuertes de las Fuerzas Armadas.
Dos días después, Tránsito llamó a Esteban y le dijo: “Soy Tránsito Soto, patrón. Cumplí su encargo”.

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